TORRIJAS DE LECHE Y PAN DE PUEBLO AL HORNO CON SALSA DE NARANJA Y MIEL

torrijas1.JPGLa torrija, torreja o tostada es un dulce de origen francés. Consiste en una rebanada de pan (habitualmente de varios días) que es empapada en leche o vino y, tras ser rebozada en huevo, se fríe en una sartén con aceite. Se endulza con miel, melaza o azúcar y es aromatizada con canela.

Su consumo es típico de la cuaresma y de la Semana Santa.

La emigración española popularizó las torrijas por América del Sur, Centroamérica y México.

La primera referencia conocida a un producto parecido está redactada en la obra de Apicio, él compiló una colección de recetas latinas que data de los siglos IV o V. El recetario menciona que la rebanada de pan debe sumergirse en leche (sin mencionar el huevo) y no le da un nombre especial. Se limita a llamarla aliet dulcia (otro plato dulce).

El pan migado en leche y endulzado fue conocido ampliamente en la Europa medieval bajo los nombres de suppe dorate. Este pan jugoso era servido a menudo con aves de caza y otras carnes. La palabra soup o suppe en los nombres citados se refiere a que ha sido sumergida en un líquido, una “sopa”.

Ya en el siglo XIV, el recetario Le Viandier de Taillevent presentaba la receta de las tostées dorées (tostadas doradas), que se bañaban en yema de huevo batido antes de pasarlas por la sartén y espolvorearlas con azúcar.

En España, la torrija o torreja aparece ya documentada en el siglo XV, citada por Juan del Encina; “miel y muchos huevos para hacer torrejas”. Las primeras recetas se remontan al Libro de Cozina de Domingo Hernández de Maceras (1607) y Arte de cozina, pastelería, vizcochería y conservería de Francisco Martínez Motiño (1611). La torrija era a comienzos de siglo XX muy habitual en las tabernas de Madrid y se servía con vasos de vino (chatos).

Su asociación a la Cuaresma se debe tal vez a la necesidad de aprovechamiento del pan sobrante que, durante el tiempo en que no se podía comer carne, era por ello menos consumido, aunque las familias elaboraban la misma cantidad.

Para hacerlas con leche se calienta leche con azúcar y canela en un cazo. Antes de que llegue a hervir se retira y se echa sobre las rebanadas de pan, dispuestas en una fuente. Se deja el pan en remojo durante media hora. Transcurrido ese tiempo se rebozan en harina y huevo y se fríen en abundante aceite caliente. Cuando están doradas, se escurren y se pasan a una fuente donde se espolvorean con azúcar y canela. Se sirven calientes.SONY DSCOtra forma de prepararlas es remojar un poco el pan, rociando agua con un poco de sal y dejarlo reposar húmedo unas horas. Posteriormente, se esponjan las rebanadas en una fuente con vino una a una para que se empapen bien. Posteriormente se bate el huevo y se rebozan en harina para freírlas por ambos lados en una sartén con aceite de oliva. Posteriormente las torrijas se sacan, se escurren un poco y se disponen en el plato. Cuando se emplea vino en la preparación de las torrijas suele emplearse vino blanco, vino dulce de moscatel o vino dulce de pasas.

Se puede hacer un almíbar calentando agua con miel, azúcar y melaza a partes iguales y removiendo bien la mezcla para dejarla homogénea. Cuando este aderezo está terminado se echa sobre las torrijas, vigilando que todas se impregnen bien.

Se pueden tomar calientes o frías.

Suelen aguantar en buen estado solamente un par de días, ya que la leche fermenta. No obstante, las torrijas de vino pueden aguantar más tiempo en buen estado.

Existen múltiples variantes, comenzando por el pan, que puede ser pan corriente del día anterior una masa preparada especialmente para ello.

Se puede echar un trozo de cáscara de limón en el aceite de oliva de la sartén para aromatizarlo, aunque no es esencial, porque, aunque existen una serie de características comunes, cada cocinero le añade su propio toque a sus torrijas, como sucede con todos los platos.

La especia imprescindible es la canela, a veces se le añade clavo, aunque es menos habitual, también se les puede añadir al final nata o crema pastelera.

Más recientemente se han elaborado variedades veganas que sustituyen la leche de vaca por leche de soja y los huevos por harinas de garbanzos, soja u otras leguminosas.

En Asturias son denominadas “picatostes” y, junto a los “frixuelos”, son un dulce típico de las celebraciones del Antroxu (Carnaval). En la región septentrional de Cantabria, son conocidas como “tostadas” y se elaboran de manera parecida al resto de España pero se consumen en Navidad en lugar de en la Cuaresma.

En ésta entrada os presento otra variante “Torrijas de leche y pan de pueblo al horno con salsa de miel y naranja”. Se trata de una versión más ligera ya que su cocción se realiza dentro del horno, siendo una alternativa a la torrija tradicional, igual de sabrosa y deliciosa.


TORRIJA2.JPG

Ingredientes (8 unidades grandes):

Torrijas de leche y pan de pueblo;

  • 1/2 Hogaza de pan de pueblo elaborado con fermento natural
  • 1 Litro de Leche
  • 3 Cda Azúcar
  • 1 Cdta canela
  • Ralladura de un limón
  • Ralladura de una Naranja
  • 3-4 Huevos

Salsa de miel y naranja;

  • 3 Cda Azúcar
  • 3 Cda Miel
  • 250 Ml Agua
  • 250 Ml Zumo de naranja natural
  • 1 copita de licor “cointreau”

Elaboración:

  • Torrijas de leche y pan de pueblo;

Precalentar el horno 220C calor arriba y abajo.

Rebanar la hogaza de pan con un cuchillo de sierra.

En un cazo calentar la leche junto a tres cucharadas de azúcar, la canela y la ralladura de naranja y limón. Cuando comience a hervir, retirar la cazuela del fuego.

Colocar las rebanadas de pan sobre una fuente amplia y profunda.TORRIJA11.JPGRegar las rebanadas de pan con la leche aromatizada y caliente, hasta que éstas absorban todo líquido.

Batir los huevos en un recipiente lo suficientemente grande para que quepa una rebanada de pan holgadamente. Introducir una porción de pan y empaparla en huevo batido.

Forrar una bandeja de horno con papel  sulfurizado (papel apto para el horneado) y colocar la tajada sobre la bandeja.

Proceder del mismo modo con el  resto de porciones, hasta terminar con todas las piezas.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir la bandeja dentro del horno, situandola a media altura.

Hornear las torrijas 8-10 minutos, darles la vuelta y continuar la cocción 8-10 minutos más.

Cuando se vean doradas, retirarlas del horno y depositarlas sobre una fuente de servicio.

  • Salsa de miel y naranja;

Poner el azúcar en un cazo y colocarlo sobre el fogón encendido a temperatura media-alta.

Vigilar el azúcar constantemente para evitar que se queme y retirarlo del fuego cuando se haya transformado en caramelo (no tostarlo demasiado, si el caramelo se quema su sabor es amargo).

De inmediato verter el agua previamente calentada sobre el caramelo hirviendo (realizar este paso con precaución ya que al verter el caramelo hirviendo, éste podría salpicar). Remover la mezcla hasta integrar y disolver el caramelo por completo. Después, incorporar el zumo de naranja y la copita de licor “cointreau”.

Rociar las torrijas con la salsa de miel y naranja.

Servir calientes o frías, de ambos modos están deliciosas.TORRIJA9.9.JPG

ROLLITOS DE PRIMAVERA

SONY DSCEl rollito de primavera se elabora con abundantes verduras cortadas en juliana; zanahoria, cebolla, puerro,  col china (este ingrediente es fundamental), setas, brotes de soja y en ocasiones fideos celofán, también llamados fideos de soja verde o mungo. A veces se suele incluir caldo de pollo y carne picada. A todo ello se le da un toque salado con unas gotas de salsa de soja, se enrolla en una hoja de pasta fresca (pasta de harina de trigo China, generalmente brick) y se fríe dentro de un wok en aceite hirviendo durante unos minutos. Hasta que la pasta se comienza a dorar por el exterior.

Fueron introducidos en Occidente gracias a la enorme difusión de la comida china que han realizado los restaurantes chinos en las principales capitales del mundo.

Tradicionalmente, los rollitos de primavera forman parte del la fiesta de Año Nuevo Chino que se celebra cada año en la cercanía de la primavera. Los rollos de primavera tienen una simbología especial en estas fechas ya que se asemejan al gusano de seda que renace de su capullo. Los rollos de primavera se sirven también en los festivales de Qingming (también denominado como día de limpieza, día de tumbas o día de muertos).SONY DSCComo se ha matizado en el primer párrafo, la col china es un ingrediente fundamental, ésta hortaliza en gran parte dota a éste plato de su característico sabor. Por ello, vamos a dedicar unos minutos a conocer un poco mejor sus propiedades y el aporte nutricional que nos ofrece.

La col china también denominada boc choy o napa es una verdura oriunda del Extremo Oriente. Se han encontrando sus semillas en las excavaciones neolíticas de los asentamientos de Banpo ( sitio arqueológico descubierto en 1953 y situado en el valle del río amarillo, al este de la ciudad de Xi’an, capital de la provincia de shaanxi, en la República Popular China). La col se cultiva en China hace más de 1.500 años, desde donde llegó a Japón a finales del siglo XIX. En los últimos años su consumo y producción han experimentado una difusión paulatina a los países de Europa y América. Formaba parte de la dieta culinaria de los chinos del sur en el siglo V.  Actualmente se cultiva en Europa, China, EEUU y Guatemala.

Su aporte nutricional y sus compuestos esenciales para el organismo, hacen de este vegetal un alimento bueno para la salud general, el cuidado del cabello y el mantenimiento de una piel saludable.

El repollo chino contiene; magnesio, calcio, fósforo y vitamina K, para proporcionar a los huesos la fuerza y vitalidad necesarias para la realización de las labores de cotidianas. En general, el organismo entero se fortalece con el consumo regular de este producto asiático.

Al igual que sucede con la col común, la col china contiene buenas cantidades de glucosinolatos, compuesto orgánico que ayuda a prevenir el cáncer.
Repollo chinoEste alimento excepcional tiene una poderosa combinación de nutrientes que pueden evitar enfermedades cardiovasculares. La vitamina B y el folato reducen considerablemente los niveles de homocisteína que hay en la sangre, causante de los padecimientos del corazón. Los músculos del corazón se benefician gracias al aporte de magnesio y calcio, que le permiten una mejor relajación y contracción.

Se trata de un alimento bajo en calorías y rico en fibra dietética, dos condiciones que lo convierten en la mejor alternativa cuando se buscan alimentos que contribuyan a la pérdida de peso.

Se dice que la col china retrasa el envejecimiento de las personas que la consumen. El boc choy es muy beneficioso para el tratamiento de diversas infecciones de la piel debido a sus propiedades antibacterianas y antisépticas.

Otra increíble propiedad de la napa está en el hierro que posee, esto ayuda a aumentar el nivel de ferritina en el organismo, la ferritina es la sustancia indicada para tratar la caída del cabello, contribuyendo al crecimiento del mismo.

Por otro lado aunque no existe un estimativo de cuáles son los perjuicios de la ingesta de col china, consumir en demasía este vegetal podría tener las consecuencias de un exceso de minerales en el organismo, estos efectos podrían ser; niveles elevados de calcio, cálculos renales, deficiencias en el funcionamiento de los riñones, disminución de la absorción de hierro, zinc, magnesio y depósitos de calcio en el tejido blando. La recomendación como ocurre con la mayoría de los alimentos, es consumirla en proporciones adecuadas, siendo aconsejable una dieta variada y equilibrada.

Como alternativa al menú diario os propongo estos deliciosos y sabrosos rollitos de primavera caseros. Animaros a preparar esta receta, son muy fáciles de elaborar y quedan espectaculares.rolitos1.JPG

Ingredientes (8 unidades):

  • 1 Rollo de pasta brick
  • 1 Zanahoria
  • 1 Puerro
  • 1 Ajo
  • 1/2 Col china
  • 100 G Taza de brotes de soja frescos
  • 50 G Carne picada
  • Aceite de oliva
  • Salsa de soja
  • Huevo (para sellar la masa)
  • Salsa Agridulce para acompañar

Elaboración:

Lavar, pelar y cortar en forma de bastón las zanahorias.

Limpiar, retirar la piel y picar muy fino el puerro y el ajo

Enjuagar la col china y trocearla en juliana.

Colocar un wok sobre el fogón a temperatura media-alta y engrasarlo con una gotas de aceite.

Cuando la sartén esté caliente, incorporar el ajo y el puerro. Pochar ambos ingredientes uno o dos minutos.

Añadir la zanahoria y saltear tres minutos.

Agregar la carne picada y mezclar, mover continuamente hasta que la carne esté completamente cocinada.

Después, adicionar el repollo y continuar la cocción cinco minutos más.

Finalmente añadir los brotes de soja e integrar todos los ingredientes.

Regar la preparación con la salsa de soja y trasladar la elaboración a un plato para dejarla enfriar.

Disponer la masa brick sobre la mesa de trabajo y sacar ocho porciones de 20x20cm cada una.

Poner una cantidad de relleno sobre uno de los lados en de la pasta brick y  doblar los laterales hacia dentro para evitar que el relleno se salga. Después, enrollar la pasta hasta el final.

Cuando se tenga formado el cilindro hay que sellarlo.  Para ello,  pintar el último pliegue con huevo batido.

Proceder del misma manera hasta agotar el resto de ingredientes.rollito1.JPGPoner un wok o una sartén honda con abundante aceite sobre el fuego a temperatura media-alta. Cuando el aceite esté muy caliente (sin llegar a producir humo) freír los rollitos aproximadamente dos minutos por cada lado, hasta verlos dorados.

Una vez fritos, colocarlos sobre papel de cocina absorbente para retirar el exceso de grasa.

Emplatar y servir de inmediato acompañados de salsa agridulce.

Una propuesta más sana para disfrutar este platillo es cocinarlos dentro del horno. Para ello, programar 200C calor arriba y abajo. Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, cubrir una bandeja de horno con papel parafinado, colocar los rollitos sobre la bandeja e introducirlos dentro del horno. Cocinarlos 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción para que queden dorados por ambas superficies.

CHARLOTA DE LIMÓN

charlota5.5.JPGEl limón es una fruta comestible de sabor ácido y extremadamente fragante que se usa principalmente en la alimentación. El limón es el fruto del limonero, un pequeño árbol frutal de hoja perenne que puede alcanzar más de 4 m de altura. Se cultiva al sol, en sitios cálidos, lejos del viento y sin heladas nocturnas. Su riego debe ser abundante, sobre todo en periodo de fructificación. El limonero forma una copa abierta con gran profusión de ramas, sus hojas son ovaladas, coriáceas de color verde mate (5–10 cm), terminadas en punta y con bordes ondulados o finamente dentados. En las ramas presenta espinas cortas y gruesas. Posee una madera dura con corteza lisa y amarillenta muy apreciada en trabajos de ebanistería.

Sus flores, comúnmente llamadas (al igual que las del naranjo) azahares o flor de azahar ( el nombre procede del árabe hispánico azzahár, y éste, del árabe clásico az-zahr que significa flores), presentan gruesos pétalos blancos teñidos de rosa o violáceo en la parte externa. El limón es originario de Asia (Assam, región en el nordeste de India, norte de Birmania y China), fue desconocido por griegos y romanos, siendo mencionado por primera vez en el libro sobre agricultura Nabathae hacia el siglo III – IV. Su cultivo no fue desarrollado en occidente hasta después de la conquista árabe en España, extendiéndose entonces por todo el litoral mediterráneo donde se cultiva profusamente, debido a la benignidad del clima, para consumo interno y de explotación.

El poder terapéutico del limón es muy amplio y ha sido reconocido desde hace mucho tiempo. Ya en el siglo XVII, el limón era considerado digestivo y purificador de la sangre. En el siglo XVIII, antes de que se descubriese el poder de la vitamina C, la flota inglesa en sus travesías viajaba con un cargamento de limones, para evitar que los marineros contrajesen la enfermedad del escorbuto, que se produce por carencia casi total de vitamina C.

El limón es utilizado en multitud de comidas y bebidas, a veces para dar sabor o solo un toque de acidez a un bistec, pescado o guiso. Pero además de su rico sabor en tartas y helados de limón están sus grandiosas propiedades curativas. Su gran aporte de vitaminas le convierte en un gran depurador de toxinas y un implacable bactericida.

Los aportes nutritivos del limón son vitaminas del complejo B (B1, B2, B3, B5, B6 , PP), la vitamina C en gran cantidad y la vitamina P, además de minerales como el potasio, magnesio, calcio, fósforo, sodio, hierro y flúor, bastante agua y algo de fibra. Su bajo aporte calórico, 40 calorías por cada cien gramos, lo convierte en una fruta ideal para dietas hipocalóricas.

Su alto contenido en vitaminas lo coloca en la cumbre de los frutos sanadores por ser un poderoso antibiótico natural. Su gran aporte de vitamina C ayuda a reforzar las defensas evitando y ayudando a combatir multitud de enfermedades.

El alto aporte de vitaminas ayuda al aparato respiratorio a combatir enfermedades que van desde un simple catarro, ronquera o amigdalitis hasta pulmonías, gripes o asma. No solo es efectivo contra los virus del resfriado y la gripe, sino también contra gran variedad de intrusos valiéndose del limonoide terpeno, un componente propio del jugo natural de limón.

Tomar una taza de agua tibia con el jugo de un limón en ayunas nos ayuda a activar los intestinos, mejorando su bombeo además de limpiar y desinfectar todo el tracto intestinal. También esta terapia desintoxica el hígado.

Tiene componentes anti-cancerígenos que impiden la división de las células cancerígenas por lo que sería conveniente incluirlo en nuestra dieta diaria como prevención además de ser un poderoso antioxidante.

El limón equilibra el pH. Aunque el limón es ácido, tiene un efecto alcalinizante en el organismo con lo que es muy beneficioso tomarlo sin endulzar para equilibrar los ácidos.

En la cascara del limón se encuentra la tengeretina, un fitonutriente que es eficaz contra trastornos del cerebro y sistema nervioso, como el Parkinson.

Los limones son ricos en hesperetina que baja el excesivo nivel de azúcar en sangre y alivia los síntomas de las alergias.

También ayuda a cicatrizar todo tipo de heridas, con un gran poder de desinfección.

Se le puede dar uso tanto externo como interno.

En esta página propongo incluir el limón en la dieta como ingrediente esencial presentado en una bella y deliciosa tarta charlota de limón. La charlota (del francés charlotte) o carlota, es una tarta de origen francés. Se elabora forrando un molde de bordes altos con bizcochos de soletilla o savoiardi impregnados en sirope, para moldear la línea exterior del pastel y proporcionarle su aspecto clásico.El relleno consiste en una crema pastelera , crema bávara o mousse con o sin frutas. Es un manjar exquisito y la mezcla de sabores, espectacular; lo jugoso del bizcocho, lo esponjoso y suave de la mousse y lo crujiente del chocolate confieren a este pastel un contraste de texturas fastuoso.


charlota8.JPGIngredientes:

  • 25 Bizcochos de soletilla o savoiardi
  • 250 Ml Nata para montar
  • 100 G Queso crema
  • Jugo de 3 limones
  • 100 Ml Leche
  • 250 Ml Leche
  • 1 Cda Azúcar Común
  • Ralladura de limón
  • Chocolate blanco en escamas o gotas
  • Ralladura de limón
  • 75 G Chocolate blanco para la decoración (opcional)

Elaboración:

Preparar los bizcochos de soletilla o savoiardi como se indica en la receta de éste blog. Para acceder rápidamente a ella, pincha sobre la palabra “bizcocho de soletilla” que encontrarás en el listado de ingredientes.

Hidratar la gelatina en agua fría dentro de recipiente hondo.

En un cuenco amplio verter la nata y comenzar a batir la crema con un batidor varillas (preferiblemente eléctricas), cuando la nata comience a coger cuerpo, añadir el azúcar glas.

Después, incorporar el queso crema junto al zumo de limón y batir hasta integrar por completo.

Calentar media taza de leche (100 ml) en el microondas o en un cazo al fuego.

Escurrir las hojas de gelatina e introducirlas dentro de la media taza de leche caliente, mezclar hasta disolver.

Agregar un par de cucharadas de la crema que se elaboró inicialmente para templar la gelatina, mezclar con unas varillas manuales e incorporar con el resto de crema (para dar color a la preparación, se puede añadir unas gotas de colorante alimentario natural de tono amarillo). Batir la mezcla durante unos minutos y reservar.

Disponer un molde desmontable de 16 cm de diámetro sobre la mesa de trabajo y cubrir la base con papel de hornear cortado a la misma medida (opcionalmente y para conseguir un acabado más profesional y desmoldar la tarta con mayor facilidad, colocar una tira de acetato alrededor de las paredes interiores del molde).

Verter el resto de la leche (250ml) dentro de un recipiente amplio y hondo. Incorporar la ralladura de limón y la cucharada de azúcar común. Calentar unos minutos dentro del microondas (el recipiente debe ser apto para su uso) o en un cazo al fuego.

Sumergir la mitad de los bizcochos uno a uno, dentro de la leche caliente. Cuando hayan absorbido una buena cantidad de líquido, sacarlos y colocarlos muy juntos sobre la base del molde.

Cortar la punta del resto de bizcochos (para que se sostengan mejor sobre la base) y sumergirlos dentro del cuenco con la leche caliente. Colocar una capa de bizcochos pegados a las paredes interiores del aro del molde, hasta cubrirlo por completo.

Verter la mousse de limón en el interior de la corona de bizcochos, aplanar la superficie y refrigerar un mínimo de 4 horas.

Pasado el tiempo, cuando la mousse haya cuajado. Adornar la superficie del pastel con escamas de chocolate blanco y ralladura de limón.

Si opcionalmente decidimos poner el broche final a la charlota, elaborar un cerco de chocolate blanco.

Para ello, colocar estirado sobre la mesa de trabajo una lámina de acetato con la misma longitud que el diámetro de la tarta (en este caso, 16 cm de diámetro y 6cm de altura).

Calentar en el microondas o al baño maría el chocolate blanco.

Disponer una manga de pastelero desechable y llenarla con el chocolate derretido. Cortar la punta de la manga (no cortarla demasiado, se necesita que el chocolate salga en forma de hilo fino) y realizar el dibujo sobre la lámina de acetato, para esta elaboración se realizaron líneas horizontales y verticales. Dejar en la posición inicial unos minutos, hasta que el chocolate temple.

Después, sacar la charlotta del refrigerador y desmoldar (retirar la lámina de acetato si utilizó previamente para forrar las paredes del molde) y presentar sobrer un plato de servicio.

Cuando el chocolate haya templado coger la lámina de acetato y rodear la tarta con ella (el chocolate ha de quedar en contacto con los bizcochos de soletilla). Refrigerar de nuevo el pastel.

Quitar la lámina de acetato cuando el chocolate esté completamente sólido y servir.CHARLOTA6.JPG

BARRITAS DE CEREALES Y FRUTOS SECOS

barritas5.5.JPG¡Estas barritas energéticas están de vicio! Son un estupendo tentempié, especialmente para aquellas personas que practican ejercicio. Poseen beneficios y propiedades muy buenas para la salud. No obstante, su consumo debe ser moderado ya aportan una gran cantidad de energía debido a que han sido elaboradas con cereales y frutos secos.

Entre sus ingredientes destacan los copos de avena. La Avena recientemente era considerada una mala hierba y después, su cultivo sólo fue usado como alimento para animales. Más tarde se fueron conociendo sus propiedades nutritivas y curativas, hoy en día es considerada como la Reina de los cereales.

Aunque se tiene constancia de antiguos cultivos en Asia Central, los arqueólogos ubican su origen en Europa Central donde se encontraron pruebas de su uso en la Edad de Bronce. También en excavaciones datadas en antiguas dinastías egipcias aparecían restos de Avena, pero no se tiene seguridad si se trata de restos silvestres. Actualmente es en el centro y norte de Europa, además de Norteamérica, donde su cultivo y consumo es más extenso.

La avena es una hierba anual de la familia de las gramíneas. La especie más utilizada para el cultivo es la Avena Sativa, seguida de la Avena Byzantina y sus semillas son un cereal muy apreciado en la alimentación.

La planta suele alcanzar el metro y medio de altura y posee hojas lanceoladas de unos 4 centímetros de largo. Las flores son espigas, similares al trigo o la cebada, que transmiten esa bucólica sensación de paz al contemplar praderas extensas doradas por el Sol, indicando que es el momento oportuno para cosechar su grano.

Aunque su mayor componente es el almidón, es rica en proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales. Es el cereal con mayor proporción de grasa vegetal, con un 65% de grasas no saturadas y un 35% de ácido linoleico (con un interesante aporte de omega3).

Entre las vitaminas que la Avena nos ofrece encontramos la B1, B2, B3, B6 y la vitamina E. También nos nutre con minerales como el sodio, potasio, fósforo, calcio, magnesio, cobre, zinc, hierro y azufre. Cada 100 gramos de Avena nos aporta 335 kilocalorías repartidas en 12 gramos de proteína, 60 gramos de hidratos de carbono, 6 gramos de fibra y 7 gramos de grasa saludable. Además del gran aporte de vitaminas y minerales.barritas7.JPGEs usual que los deportistas y aficionados al gimnasio pronto incluyan la Avena en su dieta, ya sea como copos-hojuelas para desayunos y meriendas, en sus batidos como bebida vegetal o en cualquiera de sus diferentes presentaciones.

Su riqueza en hidratos de carbono de fácil asimilación y su aporte proteico con seis de los ocho aminoácidos esenciales, muy por encima de cualquier otro cereal, hacen que sea ideal para nutrir el organismo de quien tiene un gasto superior a la media, tanto a nivel orgánico como muscular.

Además sus grasas insaturadas no solo son saludables sino que necesarias para regular el metabolismo en general, lo cual ayuda a equilibrar el peso. Por lo que es recomendable consumirla tanto antes como después de realizar ejercicio.

Su gran dotación de vitaminas también es muy beneficiosa para quien a través del ejercicio necesita reponer el alto consumo efectuado. Las vitaminas del complejo B, sobre todo B5 y B1, colaboran a metabolizar los hidratos de carbono, lo cual es básico en la obtención de energía durante el esfuerzo.

Su rico aporte de minerales como el potasio, que colabora en el equilibrio electrolítico del cuerpo por la sudoración elevada en el ejercicio, y el magnesio, calcio o fósforo tan necesarios para el trabajo muscular y el buen funcionamiento neuromuscular.

Si se realiza un consumo moderado de Avena, los expertos aseguran que nos ayudará a bajar de peso al estimular el metabolismo y colaborar en la absorción de los nutrientes, además de facilitar con su fibra el tránsito intestinal (sobre todo si es integral). La Avena aporta sensación de saciedad, es diurética y evita la ansiedad, todos factores que favorecen la pérdida de peso. Por otro lado, dos cucharadas de avena contienen 100 calorías que nos aportan nutrición y salud. Pero si son complementadas con otros alimentos tales como la miel, el azúcar y otros productos calóricos; leche, yogurt, frutas y otros cereales (muesli), se aumentará notablemente su aporte calórico. Como consecuencia estas ingestas podrían origina un efecto contrario.

Son muchos los beneficios que la Avena brinda a nuestra salud. Entre su variadas propiedades terapéuticas podríamos destacar: es regeneradora de la piel (emoliente), gran tónico cardiaco, equilibra los niveles de glucemia, reconstituyente orgánico de la actividad vital (analéptico), suave laxante, reduce la ansiedad y el estrés (timoléptico), tónico cardíaco, antidispéptico (estimula la digestión), combate la debilidad (antiasténico), antiespasmódica, relajante natural que induce al sueño (narcótica) y anti-diarreico.

La hoja de la planta desecada en el horno tiene efectos narcóticos, calmantes y antiespasmódicos. Su aporte de fibra soluble extra ayuda a reducir el colesterol mientras que la insoluble tiene un efecto suavemente laxante. También reduce la tensión arterial gracias a su alto contenido de potasio.

Su aporte en fósforo y azufre fortalece las uñas, reduce la caída del cabello y regenera la piel. Con su uso interno la Avena actúa como diurético, sacia el apetito, combate la tos o bronquitis, favorece la fertilidad y mejora los trastornos menstruales y la menopausia.

En su uso externo la Avena mejora considerablemente todo tipo de problemas en la piel como psoriasis, urticaria, dermatitis, acné o quemaduras solares. También se usa como cataplasma para calmar molestias reumáticas, ciática o dolores hepáticos.

También beneficia su consumo en casos de enfermedades degenerativas como esclerosis múltiple. Además. la avena es relajante del sistema nervioso por lo que está indicada para casos de insomnio, estrés y ansiedad.

Siempre se recomienda consultar las dosis y posología con un médico naturópata o alópata para tratamientos de dolencias ya que como ocurre con todos los alimentos, tiene algunas contraindicaciones. En principio, no se dan contraindicaciones en el caso de la avena en copos-hojuelas pelados. Es el salvado o piel de la avena integral el que puede producir algunas contrariedades como: hinchazón estomacal, gases, diarrea y cólico intestinal, oclusión intestinal y problemas en la absorción de nutrientes.


barritas8.8.JPGIngredientes 25 unidades:

  • 80 G Copos de avena
  • 20 G Arroz inflado
  • 65 G Frutos secos variados
  • 35 G Arándanos desecados
  • 12 G Coco rallado
  • 95 G Miel
  • 15 G Aceite de suave
  • 25 G Azúcar moreno
  • 75-100 G Chocolate blanco, negro 70% y/o con leche (opcional)

Elaboración:

En una sartén grande u horno, tostar los copos de avena (moverlos de cuando en cuando para evitar que se quemen). Cuando presenten un tono ligeramente dorado sacarlos y depositarlos en un cuenco amplio.

Con ayuda de un robot o sobre la tabla de cortar, trocear en pequeñas porciones los frutos secos.

Hidratar unos minutos los arándanos dentro de un recipiente con agua caliente.

Calentar en un cazo al fuego o recipiente apto para microondas la miel, el aceite y el azúcar. Mezclar los ingredientes hasta conseguir una pasta semilíquida.

Añadir al cuenco que contiene los copos de avena; el arroz inflado, los frutos secos picados, los arándanos rehidratados y el coco rallado.

Incorporar la mezcla de miel, aceite y azúcar moreno bien caliente.

Mezclar con una espátula o lengua repostera todos los ingredientes. Hasta conseguir que todos ellos queden impregnados.

Forrar un molde cuadrado de paredes bajas con papel de horno (yo utilizo un molde de silicona con varias cavidades en forma de barrita. En este caso, al tratarse de un molde de silicona no es necesario forrarlo previamente).

Repartir equitativamente la mezcla sobre la base del molde y ejercer una fuerte presión. Para ello, ayudarse de algún elemento pesado. Las piezas han de quedar con grosor final de 1,5cm o 2cm.barritas9.JPGPrecalentar el horno a 200C calor arriba y abajo.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, meter el molde dentro del horno, quedando éste a media altura.

Hornear la preparación 15 o 20 minutos ( cuando las saquemos del horno, las barritas aún deben estar un poco blandas. Endurecerán a medida que vayan enfriando).

Sacar el molde del horno y dejarlo templar durante 10 minutos. Después, desmoldar las piezas y dejarlas enfriar por completo sobre una rejilla.

Si hemos usado un único molde cuadrado para hornear; desmoldar la pieza (aún caliente – templada) sobre una tabla de corte.

Con un cuchillo largo y afilado, sacar porciones de 2,5cm x 10cm e ir colocando las barritas de cereales sobre una rejilla. Cuando las tengamos todas formadas, dejar enfriar sobre una rejilla.

  • Si se decide añadir chocolate;

Derretir cada tipo de chocolate en recipientes diferentes.

Este paso se puede realizar (según preferencia):

  • Al baño maría; Colocar el chocolate dentro de un bol y ponerlo sobre un cazo con un poco de agua. Llevar al fogón y calentar hasta derretirlo por completo a fuego lento.
  • En el microondas; programar secuencias de 30 segundos y remover el chocolate en cada intervalo para evitar que se queme.

Después, verter el chocolate en un recipiente bajo, un poco más grande que las barritas.

Sumergir una de las superficies de cada una de las barritas dentro del chocolate y dejar enfriar sobre la rejilla a temperatura ambiente.

Las barritas de cereales se conservan durante varios días almacenadas dentro de una caja metálica o envueltas con papel de aluminio dentro de cualquier recipiente plástico y hermético. Guardar en lugar oscuro, lejos de fuentes de calor y humedades.BARRITAS3.3.JPG

CALABACINES RELLENOS DE ARROZ AL CURRY

SONY DSCEl origen del calabacín no está bien identificado, no se sabe con seguridad si procede de Asia Meridional o de América Central. Lo que sí se conoce es que es una planta cultivada en todas las regiones cálidas de la Tierra desde tiempo inmemorial. Existen pruebas de que esta hortaliza ya era consumida por los egipcios y, más tarde, por griegos y romanos. Sin embargo, fueron los árabes quienes extendieron su cultivo por las regiones mediterráneas, donde se convirtió en un alimento de consumo habitual en la Edad Media. En las zonas del norte de Europa, su consumo fue más tardío y no tuvo lugar hasta la II Guerra Mundial.

En la actualidad, su consumo está muy extendido en todos los países del Mediterráneo, así como en Holanda y Norteamérica. Marruecos, Italia y España son los principales países productores.

El calabacín es una hortaliza de verano aunque se puede adquirir durante todo el año. Sin embargo, los ejemplares más sabrosos son los que se recogen entre los meses de julio y septiembre. Es una hortaliza que se recolecta tierna, sin haber alcanzado su tamaño definitivo.

Cuando se compran calabacines deben seguirse diferentes criterios de calidad. Se elegirán aquellos ejemplares que sean firmes al tacto, compactos, pequeños o medianos, sin manchas en la piel y pesados en relación con su tamaño. Es aconsejable rechazar calabacines grandes porque suelen tener demasiadas pepitas y una carne menos tierna.

La intensidad del verde que presente su piel no influye en la calidad de la pieza, ya que éste depende de la variedad a la que pertenezca el calabacín.

El calabacín puede conservarse en el frigorífico en buenas condiciones alrededor de dos semanas. El etileno, sustancia gaseosa que segregan en mayor proporción ciertos vegetales durante su maduración, confiere sabores amargos al calabacín. Por ésta razón, no han de conservarse junto a frutas que producen este gas durante su almacenamiento, tales como; plátanos, melones, melocotones… Los calabacines también se pueden conservar congelados, siempre que con anterioridad sean escaldados en agua hirviendo durante tres o cinco minutos.

calabacin11.JPGEl calabacín pertenece a la misma especie que la calabaza. Sin embargo, presenta propiedades nutritivas propias. Su principal componente es el agua, seguido de los hidratos de carbono y pequeñas cantidades de grasa y proteínas. Todo esto, unido a su aporte moderado de fibra, convierte al calabacín en un alimento de bajo aporte calórico, idóneo para incluir en la dieta diaria.

En relación con su contenido vitamínico, destacar la presencia discreta de folatos (los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis del material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico), seguido de la vitamina C (la vitamina C tiene una acción antioxidante, interviene en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos, además de favorecer la absorción del hierro de los alimentos y aumentar la resistencia frente a las infecciones). También contiene vitaminas del grupo B como B1, B2 y B6, pero en menores cantidades.

En cuanto a su contenido mineral, el calabacín es una buena fuente de potasio, necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal. Además, actúa en el equilibrio acuoso dentro y fuera de la célula.

El calabacín presenta pequeñas cantidades de magnesio, este mineral juega un papel importante en la formación de los huesos y dientes, se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

Además reporta sodio, yodo, fósforo, hierro y calcio, estos dos últimos de peor aprovechamiento que los procedentes de origen animal (lácteos, carnes y pescados).

Esta hortaliza contiene además unas sustancias denominadas mucílagos que son un tipo de fibra que suaviza y desinflama las mucosas del aparato digestivo.

Para disfrutar esta rica y nutritiva verdura, propongo una receta muy sana, ligera y sabrosa.


calabacin13.JPGIngredientes:

  • 2 Calabacines redondos
  • 150G Arroz basmati
  • 1/4 Pimiento rojo
  • 1/4 Pimiento verde
  • 1/4 Pimiento amarillo
  • 1 Zanahoria pequeña
  • 5-6 Vainas de guisante
  • 1 Cdta Curry en polvo
  • 1 Nuez de mantequilla
  • Sal

Elaboración:

Poner el arroz sobre un colador de malla fina y lavarlo bajo el chorro del grifo con agua fría.

Cocer el arroz a fuego medio-alto, según las indicaciones que vienen especificadas por el fabricante en el envase del producto.

Cuando el arroz esté cocido, retirar el agua sobrante.

Transferirlo un cuenco amplio, sazonar con sal, condimentar con el curry en polvo y añadir la nuez de mantequilla. Mezclar hasta integrar todos los ingredientes y disolver la mantequilla por completo. Reservar.

Lavar el calabacín y cortar el tallo (en forma de sombrero) con un cuchillo afilado.

Con un vaciador de verduras o una cuchara retirar la pulpa (no rebasar demasiado las paredes del calabacín, dejarle mínimo 1/2 cm de corteza). Sobre ponerle el sombrero que inicialmente se cortó y depositarlo dentro de un recipiente con tapadera apto para microondas (lo suficientemente profundo para los calabacines quepan holgadamente. Si es necesario, primero se cocinara uno y después el otro). Programar el microondas 7 minutos a máxima temperatura. El calabacín ha de quedar al dente, blando pero a la vez crujiente y terso. Reservar.calabacin12.JPGCon la intención de refrescar la verdura tras la cocción que se les dará posteriormente, llenar un recipiente hondo con agua y añadirle unos cubitos de hielo.

Desgranar los guisantes desechando las vainas, lavarlos suavemente bajo el chorro del grifo y cocerlos en agua hirviendo 2 o 5 minutos. Después, retirar el agua de cocción y sumergir los guisantes en el agua helada que se preparó inicialmente.

Lavar el resto de verduras y pelar la zanahoria.

Cortar los pimientos y la zanahoria en pequeños cubitos.

Cocer por separado la zanahoria y los pimientos a fuego medio-alto 5 o 10 minutos. Cuando  las hortalizas estén cocidas, refrescarlas dentro del agua helada para detener la cocción.

Escurrir e incorporar las verduras al cuenco de arroz al curry.Rellenar los calabacines con la preparación anterior y servir.

Esta receta también se puede elaborar el día anterior.

Si no se va a consumir de inmediato, dejar enfriar los calabacines rellenos de arroz al curry y conservar en la nevera dentro de un recipiente hermético o cubiertos con papel film de uso alimentario.

Para disfrutarlos como recién hechos; Sacarlos del refrigerador, colocarlos sobre un recipiente con tapadera apto para microondas, programar 3 o 5 minutos a máxima temperatura y servir de inmediato.calabacin4.JPG

TARTA DE YOGUR GRIEGO Y FRUTOS ROJOS

tarta6.JPGLos orígenes del yogur griego no están del todo claros, debido a la ausencia de registros. Se cree que llegó al Mediterráneo en la Edad Antigua por medio de los turcos. En Grecia el consumo de yogur se extendió, desarrollándose una variedad local que logró, con el tiempo, las características distintivas que diferencian al yogur griego actual.

Su uso en la gastronomía local floreció notablemente y hoy en día, el yogur griego es una alternativa a los yogures tradicionales. Aunque sus procesos, menos automatizados e ingredientes usualmente más selectos (como por ejemplo la leche de cabra), tienden a elevar el precio del producto por encima del promedio.

El yogur griego tradicional es un producto lácteo hecho con leche de vaca o de cabra. En el proceso de elaboración es filtrado para eliminar el suero  y, por lo general, contiene entre un 9 y un 10% de materia grasa láctea (las variedades típicas de yogur no superan el 3,5% de materia grasa láctea).

Cuanto más alto es el índice de grasa láctea, más nutritivo y completo es el yogur, ya que los bacilos se desarrollan plenamente en este medio. El resultado es un yogur sabroso, denso y muy cremoso. El yogur griego tiene aproximadamente entre un 8% y 16% de proteínas, alrededor del doble que los demás yogures (bebible, batido, aflanado). Se trata de un alimento muy saludable con prácticamente la mitad de azúcares y sodio que el  yogur tradicional.

El yogur griego nos proporciona numerosos nutrientes y beneficios para la salud. Uno de sus beneficios más promocionado son los probióticos que contiene. Los alimentos probióticos, son alimentos con microorganismos vivos adicionados que permanecen activos en el intestino y ejercen importantes efectos fisiológicos. Ingeridos en cantidades suficientes, pueden tener efectos beneficiosos, como contribuir al equilibrio de la microbiota intestinal del huésped y potenciar el sistema inmune.

Mantener la flora intestinal saludable contribuye a la solución de problemas digestivos y son útiles para aquellas personas que sufren síndrome de intestino irritable y otras enfermedades intestinales.

El yogur griego, también aporta otros nutrientes importantes tales como; el calcio, magnesio,  fósforo y potasio.

La tarta de yogur griego y frutos del bosque que os presento en esta página, es el postre ideal para finalizar cualquier tipo de comida o simplemente para disfrutar de ella en cualquier momento del día. Su aporte nutricional, ligereza, esponjosidad, suavidad y contraste de sabores os va ha encantar. Además, no necesita horneado, es sencilla de preparar y hay que dedicarle poco tiempo de elaboración.

En la receta veréis que no se utiliza azúcar para confeccionar la cobertura de fruta. No he olvidado ponerla… Considero que el ácido de la fruta roja le proporciona mucha frescura a la tarta. Pero si se  prefiere más dulce, también se puede realizar mermelada (misma proporción de fruta y azúcar) o compota (15% de azúcar).


tarta13.13.JPGIngredientes:

  • 15 Galletas Lotus o digestive
  • 50 G Mantequilla
  • 200 Ml Nata
  • 500 G Yogur griego (puede ser ligero)
  • 2 Cdas Azúcar glas
  • 200 G Frutos rojos
  • 5 Hojas de gelatina

Elaboración:

  • Base de galleta;

Disponer sobre la mesa de trabajo un molde desmontable (25cm de diámetro). Forrar la base del molde con papel de hornear cortado a la misma medida o colocar una base para tarta de las mismas dimensiones.

Revestir el interior del aro del molde con una tira de lámina de acetato (no es imprescindible, pero recomiendo usarlo si se desea un acabado más profesional).

Triturar las galletas en un robot de cocina o similar y mezclarlas con la mantequilla (la mantequilla debe estar blanda, a temperatura ambiente. Si fuese necesario, calentarla unos segundos dentro del microondas).

Esparcir la mezcla de galleta y mantequilla dentro del molde y acomodarla con la intención de igualar la superficie. Reservar.

  • Mousse de yogur griego;

En primer lugar hay que hidratar la gelatina en agua fría, con cubrirla será suficiente.

Colocar la nata dentro de un bol y batirla con unas varillas a velocidad alta (preferiblemente con un batidor de varillas eléctrico). Cuando la nata comience a coger cuerpo, añadir el azúcar glas y batir la nata hasta montarla por completo.

Añadir el yogur griego y mezclar con delicadeza para no bajar demasiado la preparación.tarta10.JPGEn una taza grande, calentar un poco de la preparación anterior. No calentar demasiado, necesitamos que la temperatura de la crema no sobrepase los 60C (si se añade líquido muy caliente a la gelatina, ésta perderá fuerza y no cuajara correctamente).

Escurrir lo máximo posible la gelatina que inicialmente se dejó hidratando y añadirla a la taza de crema caliente. Mezclar con unas varillas manuales hasta disolver la gelatina por completo.

Para templar un poco la gelatina y evitar el contraste de temperaturas, antes de mezclarla con toda la preparación, añadir solo una pequeña cantidad de crema de yogur. Integrar y después, mezclar con el resto.

Batir con la batidora de varillas a velocidad baja, hasta conseguir una crema espesa y esponjosa.

Verter la preparación dentro del molde, alisar la superficie y dejar en el refrigerador por un mínimo de cuatro horas.

  • Cobertura de frutos rojos;

Hidratar una hoja de gelatina en un poco de agua fría.

Poner los frutos rojos en un cazo y cocinarlos a temperatura media. Cuando la fruta haya soltado parte del líquido pero aún esté firme, apartarla del fuego y dejarla templar.

Incorporar la hoja de gelatina y disolver.

Colocar la fruta sobre un colador de malla o chino que previamente habremos puesto sobre un cuenco y colar la preparación para retirar las semillas o pipos que pueda contener la fruta. Dejar enfriar el puré de frutos rojos (la temperatura adecuada para emplearlo en esta receta es de 25-30C. La mousse de yogurt es muy delicada y no conviene verter líquido demasiado caliente sobre ella)

Sacar la tarta del refrigerador y la cubrirla con el puré de fruta.

Esperar unos minutos  y cuando la cobertura haya enfriado,conservar la tarta en el refrigerador un mínimo de dos horas.

Antes de servir, retirar la lámina de acetato.

¡Estoy segura que esta tarta de yogur griego y frutos rojos e os gustará tanto como nos gusta a nosotros!SONY DSC

TIRAMISÚ

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El tiramisú es un postre moderno, tiene su origen en la parte Este del Norte de Italia, en la región del Véneto (cuya capital es Venecia). Algunas fuentes concretan la  localización exacta de su creación en los burdeles de la región, tras la II guerra mundial. En la época, los burdeles tenían cocinero y la maîtresse ofrecía con cortesía este dulce a los clientes aficionados.

El Tiramisú está compuesto de capas de bizcocho bañadas en café y separadas por una dulce crema compuesta de huevos batidos con azúcar, el imprescindible queso mascarpone y cacao puro en polvo. En algunas recetas delicatessen se suele añadir un ligero toque de licor (Amaretto), para reforzar el olor y proporcionarle un ligero sabor almendrado. El dulce se presenta espolvoreado con cacao puro en polvo, para enfatizar un contraste amargo con el café.

Como se ha mencionado, el queso mascarpone es un ingrediente imprescindible, básico para la elaboración de éste postre. Se trata de un queso fresco originario de Italia, de la zona de Lombardía, concretamente de Lodi. Debe su nombre del dialecto lombardo mascherpa o mascarpia, que quiere decir ricotta o crema.

El queso mascarpone es muy cremoso, algo dulce y ligeramente ácido. Se elabora con crema de leche, nata y ácido cítrico. Al parecer, el mascarpone original se elaboraba con leche de búfala, pero como ha sucedido con otros quesos como la mozzarella, es más fácil encontrarlo elaborado con leche de vaca.

El queso mascarpone es muy versátil, con él se pueden preparar multitud de platos dulces o salados. En Italia es habitual sustituir la mantequilla con este queso cremoso, sobre todo para enriquecer y mantecar risottos. Actualmente lo comercializan todo el año pero antiguamente sólo se elaboraba en invierno por tratarse de un producto perecedero.

En cuanto al aporte nutricional destacar que es recomendable consumirlo con moderación ya que aporta entre 400 y 500 calorías por cada 100 gramos, en su mayoría grasas, además de proteínas y carbohidratos procedentes del azúcar. Pero también aporta vitaminas del grupo B, calcio, fósforo y potasio, y una pequeña cantidad de hierro.


SONY DSCIngredientes:

  • 20 Bizcochos de soletilla o savoiardi
  • 250 G Queso mascarpone
  • 250 Ml Nata
  • 3 Cda Azúcar glas
  • 4 Hojas de gelatina
  • 1 Cda Café soluble
  • Cacao desgrasado puro en polvo
  • Amaretto
  • 2 Tazas de café
  • 1 Cda Azúcar común

Elaboración:

Elaborar los bizcochos según la receta que tenemos en este blog. Para acceder a la receta, pinchar en la palabra “Bizcochos de soletilla” que encontrarás en el listado de ingredientes.

Hidratar la gelatina en agua fría dentro de recipiente hondo.

En un cuenco amplio verter la nata y comenzar batir la crema con varillas (preferiblemente eléctricas), cuando la nata comience a coger cuerpo añadir el azúcar glas.

Incorporar el queso mascarpone junto al café soluble y batir hasta integrar por completo.

Calentar media taza de cafe en el microondas o en un cazo al fuego.

Escurrir las hojas de gelatina e introducirlas dentro de la media taza de café caliente, mezclar hasta disolver.

Agregar un par de cucharadas de crema de mascarpone para templar la gelatina, mezclar con unas varillas manuales e incorporar con el resto de crema. Batir la mezcla durante unos minutos y reservar.

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Disponer un molde desmontable de 16cm de diámetro sobre la mesa de trabajo y cubrir la base con papel de hornear cortado a la misma medida (para conseguir un acabado más profesional y desmoldar la tarta con más facilidad, colocar una tira de acetato alrededor de las paredes interiores del molde).

Verter el resto del café caliente (1 taza y media) dentro de un cuenco amplio y hondo. Incorporar el amaretto y la cucharada de azúcar común.

Sumergir la mitad de soletillas de bizcocho una a una, dentro del café. Cuando no puedan absorber más líquido, sacarlas y colocarlas sobre la base del molde.

Espolvorear la base de bizcochos con cacao puro en polvo. Después, poner una capa de la crema de mascarpone que elaboramos anteriormente.

Repetir el proceso anterior, calar el resto de bizcochos dentro del café y sobreponerlos sobre la primera capa de crema de mascarpone, espolvorear de nuevo con cacao puro en polvo y distribuir una segunda capa de crema sobre la segunda capa de bizcocho.

Para terminar, espolvorear una generosa cantidad de cacao puro en polvo sobre la superficie del tiramisú y refrigerar un mínimo de cuatro horas (es recomendable mantener el pastel refrigerado durante más tiempo, de esta manera se obtendrá un pastel con mayor consistencia y sabor optimo).

Pasado el tiempo, se puede servir y disfrutar. ¡Es una delicia!

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BACALAO CON HORTALIZAS

SONY DSCEl bacalao es una especie propia de mares fríos y establece su hábitat a profundidades de 500 a 600 metros, aunque es común que nade a unos 150 ó 200 metros. Se localiza principalmente en el Atlántico Norte, desde Carolina del Norte hasta Groenlandia, desde el golfo de Vizcaya hasta el Canal de la Mancha, así como en el mar del Norte y el Báltico. Los mayores caladeros de bacalao del mundo se encuentran en el mar de Barents, cerca del Ártico.

El bacalao de temporada es el que se pesca desde finales de otoño hasta la primavera, aunque se dispone durante todo el año de bacalao salado, desecado, ahumado o congelado.

El bacalao es un pescado blanco y, por tanto, posee un bajo contenido graso. Almacena sus reservas de grasa preferentemente en el hígado, empleado para la fabricación de aceite de pescado. Su carne es rica en proteínas de alto valor biológico y además posee una amplia variedad de vitaminas y minerales. Entre las vitaminas destacan las del grupo B, principalmente la B1, B2, B6 y B9. Todas ellas poseen importantes funciones y permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos, es decir, de hidratos de carbono, grasas y proteínas. Además intervienen en procesos de gran trascendencia en el organismo como la formación de glóbulos rojos, la síntesis de material genético, el funcionamiento del sistema nervioso, etc. Sin embargo, en el bacalao el contenido de estas vitaminas es poco relevante si se compara con otros alimentos ricos en estos nutrientes (cereales integrales, legumbres, verduras de hoja verde, carnes en general). El bacalao también posee cantidades discretas de vitaminas D, E y A. Estas vitaminas (como todas las liposolubles) son almacenadas en el hígado de todos los animales, lo que convierte a este órgano en su principal fuente, especialmente el del pescado.

En relación con los minerales, destaca la presencia de potasio y fósforo. El potasio es un mineral necesario para el buen funcionamiento del sistema nervioso y la actividad muscular e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula, mientras que el fósforo está presente en huesos y dientes, interviene en el sistema nervioso y en la actividad muscular y participa en procesos de obtención de energía.

En comparación con el resto de pescados frescos, el bacalao posee un contenido en sodio elevado (89 miligramos por 100 gramos). Sin embargo, si se compara con otros alimentos ricos en este mineral como los quesos (500-1.000 miligramos por 100 gramos) o las propias conservas de pescado (500-800 miligramos por 100 gramos), se observa que la cantidad de sodio presente en el bacalao no es relevante.


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Ingredientes:

  • 1 Lomo de bacalao fresco
  • 10 Judías verdes
  • 1/2 Vaso de guisantes
  • 1 Patata mediana
  • 1 zanahoria grande
  • 1/4 Kg Calabaza
  • 1 Calabacín pequeño
  • 1/2 Vaso champiñones pequeños
  • 1/4 Coliflor pequeña
  • Pimienta y sal

Elaboración:

Lavar y despuntar el calabacín, las judías verdes y la zanahoria.

Pelar la zanahoria, la calabaza y las patatas.

Enjuagar la coliflor y separar los ramilletes.

Limpiar los champiñones con un trapo húmedo.

Cortar con forma de bastón la patata, la zanahoria, la calabaza y el calabacín.

Poner las judías verdes en un cazo a fuego medio-alto, cuando el agua comience a hervir cocer durante 10 minutos. Añadir los guisantes y cocer 5 minutos más. Retirar el agua y reservar en un recipiente (este recipiente se usará para recuperar el líquido de cocción de todas las verduras y se usará posteriormente). Refrescar las verduras con agua fría para detener la cocción.

A fuego medio- alto cocer las zanahorias junto a la calabaza y la patata, aproximadamente 15 minutos a partir del punto de ebullición. Recuperar el líquido resultante en el recipiente anterior y escurrir las verduras sobre un colador.

Cocer los champiñones 5 minutos a fuego medio-alto, escurrir y refrescar. Rescatar el líquido de cocción y verterlo junto al resto de fluidos.

Hervir la coliflor 7 minutos a fuego medio-alto. Después, añadir el calabacín y continuar con la cocción 3  minutos más. Escurrir las verduras, refrescarlas con agua fría y depositar el caldo de cocción resultante en el recipiente de los líquidos.

Disponer las verduras como si de un colchón se tratase, sobre una fuente apta para horno o microondas.

Colocar el lomo de bacalao sobre ellas.

Sazonar al gusto con sal y pimienta.

Regar las hortalizas y el pescado con una parte del líquido de verduras que se reservó tras la cocción de las mismas.

Tapar con una tapadera apta para horno o microondas. En su defecto, usar un pedazo de plástico film que resista las altas temperaturas y realizar algunas pequeñas perforaciones sobre su superficie.

Si se usa el horno; Pre-calentar 200C calor arriba y abajo. Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, meter la fuente dentro y cocer 15 minutos (el tiempo de cocción dependerá del tamaño de la pieza de bacalao). Sacar del horno cuando el pescado esté cocinado.

Si usamos el microondas; Programar 10 minutos a máxima potencia y cocinar los alimentos. Sacar del microondas cuando el bacalao se haya cocido.

Tras el cocinado si fuese necesario, regar el pescado y las hortalizas con el agua de verdura restante para aportar más jugosidad e hidratar de nuevo los alimentos. Servir de inmediato.bacalao1.1.JPG

BIZCOCHOS DE SOLETILLA O SAVOIARDI

bizcocho6.JPGLos bizcochos de soletilla, al igual que los savoiardi, se elaboran con una masa de bizcocho muy ligera, generalmente sin levadura, en la que se han montado las claras a punto de nieve para incorporar la mayor cantidad de aire posible.

El aspecto más habitual del bizcocho de soletilla es el que comercializa la industria repostera: muy alargado y con la cara superior cubierta con una fina capa de azúcar. En muchas localidades, se siguen elaborando de manera artesanal y casera, dándole forma con ayuda de una manga pastelera. Los bizcochos obtenidos tienen una forma más ancha y aplanada, son más blandos por ser más frescos, y se suelen cubrir con azúcar glas.

Por su consistencia seca, los bizcochos de soletilla absorben fácilmente los líquidos sin deformarse por lo que son ideales para mojar. En España como en muchos otros países, se consumen tradicionalmente para acompañar un chocolate o un café.

Hoy en día son conocidos por su uso más común en la elaboración del tiramisú, donde son remojados en un fuerte espresso y mezclados con una crema dulce de mascarpone, formando así uno de los postres más típicos de la cocina italiana. En la repostería francesa estos bizcochos de soletilla son la base del famoso pastel llamado Charlota, en el que se impregnan previamente con algún tipo de líquido.

Fueron inventados a finales del siglo XV en la corte del Duque de Saboya y, fueron creados para la ocasión de la visita del rey de Francia. Posteriormente tomaron el nombre de Savoiardi y fueron reconocidos como una de las galletas típicas y “oficiales” de la corte. Fueron apreciados particularmente por los miembros jóvenes de la corte y ofrecidos a los visitantes como símbolo de la repostería local.


bizcocho5.JPGIngredientes:

  • 50 G Yema de huevo (2-3 según tamaño)
  • 30 G Azúcar
  • 20 Ml Agua
  • 75 G Clara de huevo (2-3 según tamaño)
  • 30 G Azúcar
  • 90 G Harina floja
  • 10 G Almidón de maíz (maizena)
  • Azúcar glas para espolvorear

Elaboración:

En un cuenco mezclar y tamizar la harina y la maizena.

Colocar las claras de huevo en un recipiente amplio y montar con un batidor de varillas (es muy recomendable realizar este paso con varillas eléctricas) a velocidad máxima. Cuando comiencen a espumar, agregar el azúcar y continuar batiendo. Hasta que las claras adquieran el punto de nieve flojo.

Transferir las claras a otro bol.

En el mismo recipiente que usamos inicialmente para montar las claras, verter las yemas de huevo con el azúcar y batir a velocidad alta. Cuando empiecen a blanquear y hayan aumentado su volumen inicial, agregar el agua con delicadeza y continuar con el batido 4 o 5 minutos más.

Precalentar el horno a 200ºC calor arriba y abajo.

Mezclar con una espátula o lengua repostera las claras montadas con las yemas batidas e integrarlas.

Incorporar la harina despacio, realizando movimientos envolventes para no bajar la mezcla anterior.

Disponer una manga de pastelero desechable y ponerle una boquilla grande y lisa (si no se tiene boquilla, también se puede cortar 1 y 1/2 cm la punta de la manga pastelera  y usarla tal cual). Después, colocar una pinza en el orificio de salida de la manga para así, evitar que la masa se salga cuando se realice el llenado de ésta.

Llenar la manga pastelera con la masa de bizcocho.

Sobre la bandeja de horno colocar un tapete de horneado o un hoja de papel sulfurizado (papel especial para hornear).

Depositar pequeñas cantidades de masa sobre la bandeja del horno, dándoles la típica forma alargada que caracteriza a este bizcocho y dejando una separación de aproximadamente 2 cm entre una pieza y otra.

Espolvorear los bizcochos con azúcar glas.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada colocar la bandeja dentro, quedando ésta a media altura.

Hornear los bizcochos 6 u 8 minutos.

Pasado el tiempo, sacar la bandeja del horno y dejar que temple 5 minutos.

Después, retirar los bizcochos de la bandeja de horno y dejarlos enfriar por completo sobre una rejilla.

Se conservan varios días en un recipiente hermético de plástico o una caja metálica. También se pueden congelar y consumir preferentemente antes de 60 días desde la fecha de fabricación.bizcocho3.JPG

FOCACCIA CON ACEITUNAS NEGRAS Y TOMATITOS

focaccia3.JPGLa focaccia o focacha, signafica”hogaza” en italiano. Es una especie de pan plano cubierto con hierbas u otros productos alimenticios.

Se trata de un plato tradicional de la cocina italiana muy relacionado con la popular pizza. La receta básica de este preparado se cree que procede de los antiguos etruscos o los antiguos griegos.

La masa de la focaccia es similar en estilo a la de la pizza, y consiste en harina con alto contenido de gluten, aceite, agua, sal y levadura.

La focaccia es muy popular en Italia y generalmente se aliña con aceite de oliva y sal gruesa, aromatizándola con hierbas como el romero. Algunas versiones añaden otro tipo de ingredientes; cebollas, tomates, aceitunas, quesos, orégano…

Hoy proponemos preparar una rica focaccia con tomate, cebolla, sal gruesa, orégano y aceitunas negras.

Las aceitunas u olivas son el fruto del olivo. La planta procede de Grecia y Asia Menor, donde todavía pueden encontrarse en bosques de olivos silvestres o «acebuches». Las aceitunas se consumen tanto molidas (aceite) o en fresco, pasando primero por un proceso de maceración que elimina el sabor amargo que tienen debido a un glucósido conocido como Oleuropeína son un alimento con gran valor nutricional, destacando las negras por su mayor permanencia en el árbol.

Ricas en ácidos grasos, destaca su gran contenido en ácido oleico, importante en la prevención de las enfermedades cardiovasculares, ya que ayuda a reducir el colesterol LDL (o colesterol malo) y los triglicéridos, aumentando los valores de colesterol HDL (o colesterol bueno).

No debemos olvidarnos que son ricas en vitamina E, un potente antioxidante, que junto con el ácido oleico va a evitar la oxidación de las lipoproteínas y de otras sustancias vinculadas con el desarrollo de ciertos tipos de cáncer.

No se debe abusar del consumo de aceitunas por su alto valor calórico, y sobre todo deben controlar su ingesta aquellas personas con hipertensión, ya que son ricas en sodio, debido a que es el ingrediente base de la salmuera que se usa para su elaboración.

El pan que propongo hoy está buenísimo, en casa he preparado en varias ocasiones este tipo de focaccia y siempre a sido un éxito. Su aspecto es muy llamativo y la miga queda suelta y esponjosa. Animaros a elaborarla en vuestros hogares, no dejará indiferente a ningún comensal.


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Ingredientes:

Masa madre o Biga:

  • 105 g Harina
  • 50 G Agua
  • 5 G Levadura fresca de panadero

Masa;

  • 160 G Biga
  • 225 G Harina
  • 6 Sal
  • 5 G Levadura fresca de panadero
  • Aceite de oliva virgen extra

Relleno y acabado;

  • 12 Tomates enanos
  • 18 Aceitunas negras
  • 1/4 Cebolla Morada
  • Sal en Maldon o gruesa
  • Orégano

Elaboración:

  • Masa madre o Biga;

El día anterior a la preparación de la focaccia, elaborar la masa madre (Si tenéis masa madre vieja conservada en la nevera, en este caso también se puede utilizar. Refrescar la masa tres o cuatro horas antes de comenzar la preparación).

Mezclar todos los ingredientes de la biga y amasarlos un par de minutos. Se obtendrá una masa densa.

Formar una bola con la masa y colocarla dentro de un cuenco amplio. Tapar con film transparente y reservar en el refrigerador (la biga puede permanecer de 1 a 3 días dentro de la nevera).

  • Masa;

Sacar la biga de la nevera tres o cuatro horas antes de comenzar a preparar la masa y dejarla reposar en un lugar cálido (Tras la fermentación, la biga debe estar esponjosa, desprendiendo un aroma limpio, alcohólico y un poco ácido).

Poner la harina, el agua, la sal y la biga dentro de un bol . Mezclar los ingredientes con una cuchara de madera, hasta obtener una masa bastante pegajosa. Dejarla reposar diez o quince minutos, pasado el tiempo la masa será menos pringosa.

Con las manos, estira una buena porción de masa y plegar sobre sí misma. Girar el bol y repetir el mismo gesto diez veces más, girando media vuelta el bol en cada pliegue.

Dejar reposar la masa cinco minutos y repetir de nuevo el paso anterior; diez pliegues girando el bol media vuelta cada vez que realices un pliegue. Después de realizar los diez pliegues, dejar reposar la masa cinco minutos

Alternar dos veces más, realizando un total de cuatro amasados con diez pliegues cada uno y cinco minutos de reposo después de cada amasado.

Untar una bandeja o contenedor hondo con aceite y colocar la masa dentro.

Con cuidado de no desgarrar la masa , estirar y plegar como si se tratara de un tríptico. Tapar la masa con un paño de cocina y dejarla descansar 30 minutos.

Pasado el tiempo, repetir el plegado. Si aún está muy líquida la masa, plegar primero en un sentido, girar la masa 90º y realizar el mismo gesto otra vez (con esta acción se proporciona más tensión a la masa).

Disponer una bandeja de horno y colocar sobre ella una hoja de papel de hornear. Verter sobre el papel de hornear un buen chorro de aceite de oliva (sin miedo, el pan lo absorberá todo durante el horneado).

Plegar los extremos de la derecha y la izquierda un cuarto hacia el interior después, los lados de arriba y abajo hasta que se encuentren en el centro. Con cuidado darle la vuelta, dejando el pliegue en la base.

Untar la superficie de la focaccia con aceite y presionar con las yemas de los dedos, apretando hasta tocar la bandeja. Al mismo tiempo, dar forma al pan estirando la masa.SONY DSC

  • Relleno y acabado;

Distribuir el relleno equitativamente por toda la superficie de la focaccia, aprovechando los hoyos que se realizaron con las yemas de los dedos para introducir las aceitunas y los tomatitos. Después; incorporar la cebolla morada, sazonar con la sal y condimentar con el orégano.

Precalentar el horno 250ºC calor arriba y abajo. Colocar una bandeja honda en la parte baja del horno y una rejilla a media altura (si teneis piedra de horno, situarla sobre la rejilla).

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, meter dentro el pan e inmediatamente después verter medio vaso de agua sobre la bandeja honda que colocamos anteriormente en la parte inferior del horno (para crear vapor y aportar humedad al pan).

Hornear la focaccia durante 10 minutos a 250ºC. Pasado el tiempo, retirar la bandeja que colocamos en la zona baja del horno (para que la base del pan se pueda dorar y quede crujiente) y continuar con la cocción otros 20-25 minutos, bajando la temperatura a 200ºC.

Cuando la focaccia esté dorada, sacarla del horno y dejar templar unos minutos sobre una rejilla.

Se puede servir caliente, templada o incluso fría.