BIZCOCHOS DE SOLETILLA O SAVOIARDI

bizcocho6.JPGLos bizcochos de soletilla, al igual que los savoiardi, se elaboran con una masa de bizcocho muy ligera, generalmente sin levadura, en la que se han montado las claras a punto de nieve para incorporar la mayor cantidad de aire posible.

El aspecto más habitual del bizcocho de soletilla es el que comercializa la industria repostera: muy alargado y con la cara superior cubierta con una fina capa de azúcar. En muchas localidades, se siguen elaborando de manera artesanal y casera, dándole forma con ayuda de una manga pastelera. Los bizcochos obtenidos tienen una forma más ancha y aplanada, son más blandos por ser más frescos, y se suelen cubrir con azúcar glas.

Por su consistencia seca, los bizcochos de soletilla absorben fácilmente los líquidos sin deformarse por lo que son ideales para mojar. En España como en muchos otros países, se consumen tradicionalmente para acompañar un chocolate o un café.

Hoy en día son conocidos por su uso más común en la elaboración del tiramisú, donde son remojados en un fuerte espresso y mezclados con una crema dulce de mascarpone, formando así uno de los postres más típicos de la cocina italiana. En la repostería francesa estos bizcochos de soletilla son la base del famoso pastel llamado Charlota, en el que se impregnan previamente con algún tipo de líquido.

Fueron inventados a finales del siglo XV en la corte del Duque de Saboya y, fueron creados para la ocasión de la visita del rey de Francia. Posteriormente tomaron el nombre de Savoiardi y fueron reconocidos como una de las galletas típicas y “oficiales” de la corte. Fueron apreciados particularmente por los miembros jóvenes de la corte y ofrecidos a los visitantes como símbolo de la repostería local.


bizcocho5.JPGIngredientes:

  • 50 G Yema de huevo (2-3 según tamaño)
  • 30 G Azúcar
  • 20 Ml Agua
  • 75 G Clara de huevo (2-3 según tamaño)
  • 30 G Azúcar
  • 90 G Harina floja
  • 10 G Almidón de maíz (maizena)
  • Azúcar glas para espolvorear

Elaboración:

En un cuenco mezclar y tamizar la harina y la maizena.

Colocar las claras de huevo en un recipiente amplio y montar con un batidor de varillas (es muy recomendable realizar este paso con varillas eléctricas) a velocidad máxima. Cuando comiencen a espumar, agregar el azúcar y continuar batiendo. Hasta que las claras adquieran el punto de nieve flojo.

Transferir las claras a otro bol.

En el mismo recipiente que usamos inicialmente para montar las claras, verter las yemas de huevo con el azúcar y batir a velocidad alta. Cuando empiecen a blanquear y hayan aumentado su volumen inicial, agregar el agua con delicadeza y continuar con el batido 4 o 5 minutos más.

Precalentar el horno a 200ºC calor arriba y abajo.

Mezclar con una espátula o lengua repostera las claras montadas con las yemas batidas e integrarlas.

Incorporar la harina despacio, realizando movimientos envolventes para no bajar la mezcla anterior.

Disponer una manga de pastelero desechable y ponerle una boquilla grande y lisa (si no se tiene boquilla, también se puede cortar 1 y 1/2 cm la punta de la manga pastelera  y usarla tal cual). Después, colocar una pinza en el orificio de salida de la manga para así, evitar que la masa se salga cuando se realice el llenado de ésta.

Llenar la manga pastelera con la masa de bizcocho.

Sobre la bandeja de horno colocar un tapete de horneado o un hoja de papel sulfurizado (papel especial para hornear).

Depositar pequeñas cantidades de masa sobre la bandeja del horno, dándoles la típica forma alargada que caracteriza a este bizcocho y dejando una separación de aproximadamente 2 cm entre una pieza y otra.

Espolvorear los bizcochos con azúcar glas.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada colocar la bandeja dentro, quedando ésta a media altura.

Hornear los bizcochos 6 u 8 minutos.

Pasado el tiempo, sacar la bandeja del horno y dejar que temple 5 minutos.

Después, retirar los bizcochos de la bandeja de horno y dejarlos enfriar por completo sobre una rejilla.

Se conservan varios días en un recipiente hermético de plástico o una caja metálica. También se pueden congelar y consumir preferentemente antes de 60 días desde la fecha de fabricación.bizcocho3.JPG

2 comentarios en “BIZCOCHOS DE SOLETILLA O SAVOIARDI

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