GALLETAS DE GARBANZOS CON CHOCOLATE

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—Lidia, ¿no te habrás equivocado? ¿has dicho que preparaste galletas de garbanzos con chocolate?

—Si, ¡y no creerás lo bonitas y deliciosas que han quedado!

—Haber, déjame probar una de ellas… ¡Wooow! ¡Que buena pinta tienen! Y… ¡qué ricas están! Si no me lo hubieses dicho… ¡nunca hubiese adivinado que están preparadas a base de garbanzos! ¡Espectacular!

—Ja,ja,ja… Yo experimente las mismas emociones —sorpresa y felicidad—, cuando deguste una de ellas…

Sí queridos lectores, estas galletas además de ser bonitas, están deliciosas y son saludables. Su elaboración es rápida y requiere pocos ingredientes; todos ellos fáciles de encontrar en grandes superficies de alimentación.

En casa nos encantan los garbanzos, se trata de un ingrediente imprescindible en una alimentación sana, y su versatilidad permite crear todo tipo de platillos. Desde reconfortantes pucheros, cremas y ensaladas, hasta sorprendentes y ligeros snacks o postres.

informacion nutricional galletas de garbanzos y cacao blog

En la imagen de la izquierda se encuentra representada la tabla que refleja los valores nutricionales más destacados de las galletas de garbanzos con chocolate; valores medios por una porción de 37 gr de masa de galleta en crudo (antes de ser horneada). Teniendo presente que los valores nutricionales que se muestran en ella son aproximados, y pueden variar según la clase o marca registrada de ingredientes con los que la receta haya sido elaborada.

La ingesta de referencia corresponde a un adulto medio (8400kj/2000kcal). Hay que tener en cuenta que los valores porcentuales diarios pueden subir o bajar según el requerimiento calórico diario de cada persona.

Como se puede observar en la tabla nutrimental, cada galleta de garbanzos con chocolate aporta un valor energético de 90 kcal, que son compuestas principalmente por 7,2 gr de carbohidratos, 4,6 gr de grasa y 3,4 gr de proteínas.

Para obtener un desayuno energético, completo y equilibrado (adulto medio con una dieta comprendida entre los 8400kj/2000kcal por día), bastaría con servir tres galletas de garbanzos con chocolate, acompañadas con 100 gr de yogur griego natural sin grasa y alto contenido en proteínas (valores nutricionales similares a los que contiene un Yogur griego 0% materia grasa natural Fage®) y un plátano de tamaño medio (peso aproximado 120 gr). Equivale aproximadamente al 21,5% de la ingesta recomendada (IR) en una dieta de 8400kj/2000Kcal diarias. De esa forma, la ingesta de macronutrientes para ese momento del día estaría cubierta (429 kcal formadas por: 50 gr de carbohidratos, 21 gr de proteínas y 14 gr de grasas), y al tratarse de productos naturales procedentes de diferentes grupos alimenticios, aportarán al cuerpo  multitud de vitaminas y minerales; en su gran mayoría esenciales para el buen funcionamiento del organismo.

El cálculo de las calorías necesarias según macronutrientes que se especifican en el párrafo anterior, sigue un esquema básico de: 20% proteínas; 30% grasas; y 50% carbohidratos. Es decir, una proporción genérica estándar de la dieta mediterránea.

Recuerda que ésta información tiene un carácter netamente orientativo que podría no corresponderse con lo que usted necesita, y tampoco adaptarse a su estilo de vida. Para diseñar su dieta ideal, será necesario recurrir a médicos, dietistas o nutricionistas especializados.

Si tú también deseas cuidarte y dar a tu cuerpo lo mejor, quédate y continúa leyendo. En los próximos párrafos podrás descubrir un pequeño resumen sobre la historia, características, propiedades e información nutricional acerca del ingrediente principal con el que se elabora este delicioso refrigerio: Los garbanzos.

Seguidamente hallarás publicada con todo tipo de detalles, la receta para preparar estas ricas galletas de garbanzos con chocolate.SONY DSCLos garbanzos son los frutos de una planta herbácea que pertenece a la familia de las leguminosas, es decir, nacen dentro de una vaina. La planta, de aproximadamente 50 cm de altura, produce flores blancas o violetas que desarrollan dichas vainas; en cuyo interior se encuentran 2 o 3 semillas como máximo. Su periodicidad es anual.

El uso de los garbanzos con fines alimenticios se remonta a tiempos prehistóricos. En arqueología se han encontrado rastros de ellos en excavaciones pre-neolíticas en Sicilia y neolíticas en Suiza. Estuvieron presentes en los jardines de Babilonia, y eran comunes en el antiguo Egipto. También fueron plato de sustento en tiempos romanos; como lo atestiguan importantes hallazgos localizados en las ruinas de Pompeya.

El origen de los garbanzos es incierto. La teoría más aceptada los sitúa en la zona del Mediterráneo Oriental, donde se expandieron por todo el litoral. Después se asentaron en Persia, Asia Central y la India. Los garbanzos fueron introducido en América, en el segundo viaje que realizaron las colonias Españolas lideradas por Cristóbal Colón; allí se cultivaron con éxito en las regiones más secas de todo el territorio.

De los poco más de 10 millones de hectáreas de garbanzos que son sembrados en el mundo anualmente, aproximadamente 7 millones son cultivados en la India, seguido de Pakistán y Turquía. En Latinoamérica la mayoría del cultivo se produce en México. En Europa los principales productores son España, Italia y Portugal.

Estas plantas se consideran resistentes a condiciones adversas del medio, lo cual les permite completar su ciclo vegetativo y producir cosechas en condiciones de poca humedad del suelo. Por otra parte, son un cultivo donde es pequeño el daño causado por plagas y enfermedades, y el costo de producción es bajo si se compara con otros cultivos de similares características.

¿Sabías que…

los garbanzos son unas legumbres con importantes cualidades culinarias y nutritivas?

SONY DSCSi se analiza el perfil nutricional de los garbanzos, se observa que su principal componente son los hidratos de carbono (mayoritariamente almidones de absorción lenta), que contribuyen a asimilar gradualmente la glucosa y por consiguiente a mantener equilibrados los niveles de azúcar en sangre, liberando energía constantemente.

El aporte proteico de los garbanzos es significativo, aunque no destaca en ese nutriente respecto al resto de legumbres secas. Además, se trata de proteínas incompletas por déficit del aminoácido esencial metionina. A pesar de que las proteínas que aportan los garbanzos son incompletas, hay que tener en cuenta que cualquier cereal, como el trigo (un trozo de pan) o el arroz, que sean consumidos conjuntamente con los garbanzos, compensarán la carencia relativa de ese aminoácido. Por lo tanto, la combinación de ésta legumbre con cualquiera de los alimentos citados, proporcionará una proteína de excelente calidad biológica.

Los garbanzos también son una fuente rica en fibra, grasas saludables, vitaminas y minerales.

Por todo ello son perfectos para «cargar las pilas» y combatir el cansancio; muy indicados para estados de astenia y también para los deportistas. Asimismo, son grandes aliados en situaciones de tensión psicofísica y estrés.

El alto contenido en fibra que poseen los garbanzos favorece el tránsito intestinal, por lo que resultan idóneos en casos de estreñimiento. Además, la fibra contribuye a reducir los niveles de colesterol en sangre. No obstante, ese elevado aporte de fibra no resulta adecuado para personas con tendencia a acumular gases en el estómago e intestino, o para aquellas que tengan el intestino delicado (colitis). En estos casos, se puede optar por consumir los garbanzos eliminandolos la piel a través de un pasapuré una vez cocinados. Otra buena práctica para que los garbanzos resulten menos indigestos, es realizar una correcta masticación e insalivación al comerlos.

El perfil lipídico de los garbanzos resulta muy saludable, ya que se compone a base de ácidos grasos insaturados (monoinsaturados y poliinsaturados), siendo prácticamente inapreciable el contenido de ácidos grasos saturados.

Dentro del grupo de los ácidos grasos monoinsaturados destaca el ácido oleico, característico del aceite de oliva. En el de los poliinsaturados es mayoritario el ácido linoleico (omega-6). Ambos se caracterizan por ser beneficiosos para cuidar de nuestra salud cardiovascular.


COMPOSICIÓN NUTRICIONAL POR CADA 100 G DE GARBANZOS (PESO EN CRUDO)

Composición Cantidad (gr) CDR(%)
Kcalorías 341 17.8%
Carbohidratos 44 14.1%
Proteínas 20.8 43.5%
Fibra 15.5 51.7%
Grasas 5.5 10.3%
Minerales Cantidad (mg) CDR(%)
Sodio 25 1.6%
Calcio 143 11.9%
Hierro 6.8 85%
Magnesio 115 32,85%
Fósforo 332 47.4%
Potasio 875 43.8%
Vitaminas Cantidad (mg) CDR(%)
Vitamina A 0.03 3.7%
Vitamina B1 0.45 37.5%
Vitamina B2 0.14 10.8%
Vitamina B3 4.57 30.46%
Vitamina B9 0.185 46.25%
Vitamina C 4.1 4.6%

Respecto a las vitaminas, destacan su elevado contenido de folatos o vitamina B9 (necesaria para que el organismo produzca ADN y otros tipos de material genético) y tiamina o vitamina B1 (indispensable para que las células del organismo puedan convertir carbohidratos en energía).

En relación a los minerales, los garbanzos aportan calcio, fósforo, potasio, magnesio y hierro vegetal.

Dado que poseen hierro vegetal y éste es peor absorbido por el organismo que el hierro de origen animal, se recomienda combinar tanto los garbanzos como el resto de legumbres, con alimentos que aporten vitamina C (tomates, pimientos, brócoli, etc), ya que se ha demostrado que la vitamina C aumenta la absorción del hierro no hemo.

Por su escaso contenido en sodio, los garbanzos se pueden incluir en dietas para el control de la hipertensión, y presentan un marcado efecto diurético. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los que se comercializan ya cocidos, en conserva, incorporan mucha sal. Por ello es conveniente revisar el listado de ingredientes y comprar una marca que sea reducida en sal.

¿Sabías que…

la harina de garbanzo se obtiene partir de la molienda del grano entero y descascarado de los garbanzos? La harina de garbanzo, desde el punto de vista nutricional, es igualmente un alimento rico en proteínas, hidratos de carbono, fibras, minerales y vitaminas. En la cocina, la harina de garbanzo es perfecta para rebozar carnes, pescados y verduras, pues aporta jugosidad y potencia el sabor de los alimentos. Funciona muy bien como espesante de guisos, cremas o sopas; gracias a su alto contenido en almidón. Se suele mezclar con otros tipos de harina para producir  pan ácimo (aquél que se elabora sin ningún tipo de levadura), o bien se emplea como ingrediente en productos de confitería: crepes, bizcochos, galletas o tortitas.

SONY DSCRecapitulando y enriqueciendo el texto que precede, se citan las propiedades medicinales más destacadas de los garbanzos:

  • Los garbanzos son ricos en vitaminas B1, B2, B9, C, E y K, igualmente son abundantes en minerales indispensables para el cuerpo humano como en calcio, zinc, magnesio, hierro, potasio y fósforo, que ayudan a mejorar las defensas del organismo.
  • El consumo habitual de garbanzos contribuye a eliminar toxinas del hígado, dado su aporte en vitaminas del grupo B y lecitinas. De esta forma se previenen enfermedades hepáticas. Además es destacable su efecto diurético, ya que su aporte en potasio, calcio y magnesio hacen que se alivie la retención de líquidos para beneficio de los riñones.
  • Por su contenido en magnesio, protege al organismo contra el estrés.
  • También está comprobado que ayuda a aliviar las úlceras pépticas y duodenales.
  • Los garbanzos son muy importantes para combatir las enfermedades cardiovasculares, al contribuir en la reducción de colesterol «malo». La cantidad de fibra soluble que contienen, ayuda a controlar y eliminar el nivel de colesterol en sangre. Y, por si fuera poco, los omega-6 y el magnesio hacen que las arterias no tengan obstrucciones y sean más flexibles, perfectas para que la sangre circule adecuadamente.
  • Sus hidratos de carbono son de asimilación lenta, por lo que se reconoce como un excelente alimento para la diabetes.
  • Su alto contenido en fibra ayuda a combatir el estreñimiento, disminuir la posibilidad de sufrir enfermedades intestinales y saciar el apetito.

¿Sabías que…

cualquier dieta saludable debería incluir legumbres al menos tres o cuatro veces a la semana?

Para finalizar este interesante artículo, en los próximos párrafos descubrirás un pequeño resumen que contempla los criterios de calidad en la compra y la conservación óptima de los garbanzos, además de otros prácticos consejos culinarios.

Los garbanzos se pueden comprar cocidos, tostados, en remojo, envasados y secos. Estos últimos se suelen comercializar en envases con un peso determinado, aunque también se pueden adquirir a granel. En cualquier caso, es importante observar que estén enteros y sanos, sin olor, y con tamaño y color uniformes. Los garbanzos secos se conservan durante mucho tiempo si se guardan en lugar fresco, seco y protegido de la luz. Una vez cocinados, se mantienen en buenas condiciones durante unos días en la nevera dentro de un recipiente hermético.

Igualmente, se pueden congelar una vez cocidos, y aumentar su tiempo de conservación durante meses. Cuando vayan a ser consumidos hay que descongelarlos lentamente, en la parte baja del frigorífico, a temperatura ambiente, en el microondas o al baño maría.

¿Sabías que…

la composición nutricional de los garbanzos crudos varía respecto a los que ya están cocidos? En concreto, 100 gr de garbanzos cocidos contienen aproximadamente un total de 164 kcal; casi la mitad que 100 gr de garbanzos en crudo, que aportan alrededor de 341 kcal.

Este dato es mayormente alterado por la cantidad de agua que se acumula en la legumbre seca después de haber sido hidratada.

Los garbanzos son legumbres secas, y por lo tanto es preciso ponerlos en remojo para que se hidraten y estén listos para la cocción.

Seguidamente, se citan algunos prácticos consejos de cocción del garbanzo:

El remojo de los garbanzos se realiza en agua tibia y a temperatura ambiente (nunca dentro de la nevera) durante aproximadamente 12 horas. Si el agua empleada para preparar el remojo tiene alto contenido en cal, será necesario añadir una cucharadita de bicarbonato sódico.

Pasado el tiempo de remojo, es fundamental escurrir y lavar bien los garbanzos.

Para obtener excelentes resultados, lo óptimo es que al agua de cocción tenga poco contenido en magnesio y calcio, para prevenir que los garbanzos queden tiesos y duros. Ante la duda, la mejor opción será utilizar agua mineral embotellada. La diferencia es notable.

Después del remojo, lo habitual para cocer cualquier tipo de legumbre es hacerlo en agua fría, pero en el caso de los garbanzos se debe usar agua hirviendo para obtener unos garbanzos firmes con textura cremosa y suave.

Para ello, poner agua al fuego, y en el momento que comience a hervir incorporar los garbanzos. El agua debe ser abundante, sobrepasando los garbanzos al menos 3 cm (durante la cocción aumentarán un poco más su tamaño) tanto si se cuece en olla a presión, como si se realiza en olla tradicional. Si fuese necesario añadir más agua durante la cocción, es conveniente que se utilice agua caliente.

Cocer los garbanzos durante 5 minutos a fuego alto, sin que el agua llegue a punto de ebullición (sin hacer borbotones), para que los garbanzos eliminen toda su  impureza (capa de espuma ligera que queda sobre el agua de cocción con tono marronáceo) y se pueda desespumar fácilmente (retirar la impureza con una espumadera). A continuación hay que bajar el fuego y continuar la cocción a fuego suave.

La cocción prolongada siempre ha de ser a fuego lento, en caso contrario los garbanzos podrían despellejarse y reventar.

El tiempo de cocción depende del tipo de garbanzo que se tenga en la despensa, pero lo normal es que la cocción tarde al menos 2 horas en olla tradicional, y alrededor de 45 minutos en olla expres.

Si se requiere el garbanzo para posteriormente preparar una ensalada, hummus o una crema, es buena idea añadir a la cocción un trozo de cebolla o puerro, unos dientes de ajo sin pelar, una hojita de laurel u otra especia aromática al gusto, y un buen chorro de aceite de oliva. El sabor será mucho más pronunciado y rico en matices.

Si se desea hacer un potaje, poner las verduras y carnes al principio de la cocción, y añadir los ingredientes más delicados, como podrían ser las patatas, a media cocción.

Se recomienda añadir la sal al final de la cocción. En caso contrario, podría retardar la cocción y la piel del garbanzo quedaría áspera.

Para realizar la receta de galletas de garbanzos con chocolate, cuya receta se ofrece a continuación, se utilizan garbanzos previamente cocidos. Para ello, los garbanzos se han de cocer como se ha indicado en el apartado anterior, pero únicamente con agua. Para mayor comodidad, se pueden utilizar garbanzos envasados ya cocidos «de bote», revisando el listado de ingredientes, que solo debe estar compuesto por: garbanzos, agua y sal (como conservante).

Texto inspirado y desarrollado a través de las consultas realizadas a las siguientes fuentes de información: EcuRed, Infoalimenta, Crear Salud, Restaurantes.com, Bolcereales.com.ar-Alimentación & nutrición saludables, Vitónica, Vitaliv Hervazest y O′Food.

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Ingredientes (12 unidades):

  • 260 G Garbanzos cocidos
  • 65 G Crema 100% de cacahuete
  • 55 G Chips de chocolate mínimo 70% cacao
  • 50 G Caramelo de dátiles (25 G dátiles Medjoul triturados con 25 G Agua mineral)
  • 10 G Cacao puro en polvo desgrasado
  • 5 G Levadura Royal® u otra de características similares

Elaboración:

Preparar una bandeja de horno antiadherente o colocar sobre ella un tapete silpat. En su defecto, cubrir la superficie de la bandeja para hornear con papel sulfurizado. Reservar.

Precalentar el horno a 175°C con calor en la parte superior e inferior.

Apartar los chips de chocolate mínimo 70% de cacao, y colocar dentro de un procesador de alimentos el resto de ingredientes: garbanzos, crema de cacahuete, caramelo de dátiles, cacao puro en polvo y levadura. Procesar hasta obtener una mezcla suave y uniforme.

Añadir los chips de chocolate mínimo 70% cacao (opcionalmente se puede reservar algunos chips de chocolate para esparcir sobre las galletas en el momento previo al horneado) y remover con una espátula o lengua repostera.

Dividir la masa en doce porciones de las mismas dimensiones, y formar las galletas con las manos o con la ayuda de dos cucharas. Es importante que no queden demasiado gruesas.

Colocar todas las piezas sobre la bandeja de horneado, dejando un espacio entre ellas de al menos dos centímetros de distancia, para evitar que durante el cocinado puedan crecer y pegarse unas con otras.

Si se desea decorar las galletas, esparcir los chips de chocolate reservados en el paso anterior, sobre ellas.

En el momento que se tengan todas las galletas confeccionadas y el horno haya alcanzado la temperatura adecuada (175°C), introducir la bandeja dentro del horno, situándola entre los dos carriles centrales.

Cocer los dulces entre 20 y 25 minutos (el tiempo de horneado dependerá del tamaño y grosor que se les haya proporcionado a las galletas, y del tipo de horno disponible). Las galletas estarán cocidas cuando sus bordes inferiores estén secos y adquieran un tono sutilmente dorado.

Para finalizar, sacar la bandeja del horno y dejar reposar las galletas (sin moverlas) durante un par de minutos, hasta que endurezcan ligeramente.

Llegado el momento, retirar las galletas de garbanzos con chocolate de la bandeja de horneado, y depositarlas sobre una rejilla para que terminen de enfriar por completo.

Este tipo de galleta se conserva en perfectas condiciones de consumo durante varios días, dentro de un recipiente hermético, tuppers o bolsas aptas para el almacenamiento de alimentos, guardados dentro de la nevera; e incluso pueden ser almacenadas dentro del congelador en recipientes adecuados, así durarán aproximadamente un par de meses.

PITAS VEGETALES CON SALSA DE AGUACATE Y CREMA AGRIA

pitas vegetales.JPG¡Deliciosos, originales y atractivos! Estos sandwiches vegetales no dejarán indiferente a ningún comensal, son frescos, aromáticos y deliciosos. Si os gustan los alimentos especiados de sabor exótico, no dejéis probar estos panes de pita acompañados de verduras especiadas, salsa de aguacate aromatizada y crema agria. Estoy segura de que quedareis encantados.

El pan que se utiliza en la preparación de esta receta es el pan de pita. Un pan plano que se originó en egipto y oriente medio hace varios siglos. Su elaboración es rápida y limpia, aunque también se puede comprar en grandes superficies de alimentación y tiendas especializadas, teniendo en cuenta que ni la textura ni el sabor se podrán equiparar al elaborado en casa de forma artesanal. Es una excelente base para bocadillos y como acompañamiento de platos variados. El pan pita tiene niveles bajos de grasa y azúcar. Tal como los otros alimentos preparados a base de cereales, es muy nutritivo y contiene proteínas, hierro y las tres principales vitaminas B (tiamina, niacina y riboflavina). Los carbohidratos complejos que se encuentran en el trigo, y por lo tanto en el pan pita, son una fuente importante de energía. 

La salsa que se emplea en esta receta para untar los panes de pita se compone principalmente de aguacate. El aguacate es un fruto que generalmente se emplea a modo de hortaliza o verdura, de sabor delicado y de fácil consumo, rico en grasas monoinsaturadas, antioxidantes y minerales; aliados de la salud.

Este fruto es originario de México, Colombia y Venezuela. También se cultiva en zonas tropicales y España, principalmente en Canarias. Tiene forma de pera, corteza gruesa y dura, su pulpa es de consistencia mantecosa, con un sabor que recuerda al de la nuez. Las grasas constituyen el principal componente tras el agua, por lo que su valor calórico es elevado. Aporta una baja cantidad de hidratos de carbono y menor aún de proteínas. En cuanto a la grasa que contiene, ésta es mayoritariamente monoinsaturada; el 72% del total de grasas es ácido oleico, característico del aceite de oliva. Es rico en minerales como el potasio, el magnesio y pobre en sodio. Destaca su contenido de provitamina A, vitamina E y ciertas vitaminas hidrosolubles del grupo B, como la B6 o Piridoxina importante para el funcionamiento del sistema nervioso.

En el momento de adquirirlo se ha de comprobar que la piel no presente ningún tipo de defecto como manchas, puntos negros o signos de excesiva maduración. No se debe tocar la fruta para comprobar su grado de madurez, ya que se puede deteriorar. Se sabe que está maduro si al sacudirlo se nota que el hueso se mueve o cede a la leve presión con el dedo. Si no está del todo maduro, se debe dejar a temperatura ambiente durante el tiempo necesario, entre 1 y 3 días. Su proceso de maduración puede acelerarse si se envuelve en papel de periódico junto con una manzana o un plátano. Nunca se debe intentar madurar aguacates por medio de calor directo, ya que se estropean rápidamente y toman un sabor muy amargo. Para detener su maduración cuando ya está listo para su consumo, se ha de guardar en la parte menos fría de la nevera, ya que no soporta las temperaturas muy bajas. Si al consumirlo sólo se emplea una mitad, la mitad que sobra, se puede conservar en óptimas condiciones para el día siguiente dejándole el hueso, rociada con limón, en la nevera y protegida con papel film transparente de uso alimentario. Si se desea congelar, hay que extraer la pulpa, aplastarla bien y mezclarla con un poco de zumo de limón.

Para enriquecer estos sándwich se emplean garbanzos y coliflor (previamente cocidos) condimentados con especias y asados al horno, para aportarles ese ligero toque crujiente que proporciona junto al resto de alimentos el contraste perfecto que da forma a este singular platillo.

El garbanzo es otro de los principales ingredientes de la gastronomía de Oriente y Medio Oriente y contiene muchos nutrientes, entre ellos fibras, proteínas, minerales y vitaminas, por lo que se recomiendan para llevar una dieta saludable.

La coliflor es un miembro de la familia de los vegetales crucíferos, a menudo ensombrecido por su primo el brócoli verde. Sin embargo, este es un vegetal que merece una rotación regular en la alimentación, ya que contiene una impresionante variedad de nutrientes, incluyendo vitaminas, minerales, antioxidantes y otros fitoquímicos necesarios para el desarrollo y el buen funcionamiento del cuerpo humano.

Finalmente se corona al plato con una buena cucharada de crema agria. La crema agria se elabora sencillamente con crema de leche o nata para batir mezclada con jugo de limón, vinagre y sal. La nata o crema agria tiene un sabor ligeramente ácido que cuando se combina en platos salados o dulces les proporciona una consistencia y sabor característicos y fuera de lo común. Se utiliza en muchos tipos de salsas para ensaladas, además de los dips de todo tipo, carnes guisadas y platos étnicos como sopa Borscht, Goulash húngaro etc. También es muy usado en pastelería para preparar el famoso y auténtico cheesecake y es un ingrediente esencial en la tarta de queso de New York, entre otras tantas elaboraciones de pasteles, galletas y postres.

Tras esta breve descripción de los ingredientes más destacados en la receta, proceder con la preparación de los alimentos. Ya veréis que la elaboración de los sandwiches no es nada complicada.


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Ingredientes (4 unidades):

Pan de pita:

  • 190 G Harina panificable
  • 10 G Harina integral
  • 125 G Agua
  • 3 G Sal
  • 3 G Levadura fresca de panadería
Salsa de aguacate:
  • 2 Aguacates maduros
  • 1 Diente de ajo
  • 2 Cda Aceite de oliva
  • 2 Cda Agua (más si es necesario)
  • 1 Rama cilantro fresco
  • ½ Cdta Sal
  • 1 Cdta Comino molido
  • Zumo de un limón pequeño
  • 1 Chile verde (opcional)
Verduras asadas:
  • 2 Cabezas de coliflor, cortada en ramilletes pequeños
  • 400 G Garbanzos cocidos
  • 1 Cdta Polvo de chile (opcionalmente puede ser picante)
  • 1 Cdta Garam Masala (esta mezcla de especias se puede comprar ya preparada, generalmente molida. Para trabajar el compuesto en casa hay que reducir a polvo los siguientes ingredientes: 2 Cda de cilantro, 1 Cda de semillas de comino, 1 pieza de anís estrellado, 1 rama de canela, 4 clavos de olor, 6 vainas de cardamomo, 1 Cda de pimienta negra, 1 cdta de nuez moscada, 1 hoja de laurel, 1 cdta de fenogreco, 1 cdta de cayena, 1/2 cdta de ajo en polvo, 1/2 cdta de cebolla en polvo y 1 cdta de paprika)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1/4 Cdta Sal
  • Pimienta

Crema agria:

  • 250 Ml Nata líquida para montar (puede ser ligera)
  • 3 Cda Zumo de limón
  • 2 Cda Vinagre blanco o claro
  • 1/4 Cdta Sal
  • 1 Rama cilantro fresco y hojas de lechuga o col morada para decorar

Elaboración:

  • Pan de pita:

En un cuenco amplio mezclar los dos tipos de harina con el agua y la sal. Amasar y poco después agregar la levadura. Tras 15 minutos de amasado se obtendrá como resultado una masa fina y ligeramente elástica.

Dividir la masa en 4 o 5 bolas de 80 o 90 gramos cada una.

Colocarlas sobre una bandeja con un trapo húmedo por encima y dejar fermentar durante aproximadamente 45 minutos.

Una vez fermentadas, enharinar la mesa de trabajo ligeramente y aplanar sobre ella las bolas de masa hasta formar unas finas tortas.

Precalentar el horno a 250 C, calor arriba y abajo (si se dispone de piedra de horno, se hará uso de ella).

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear los panes. En menos de un minuto los panes se hincharán y comenzarán a dorarse.

Transcurridos dos minutos darles la vuelta para que se cuezan de forma homogénea y así evitar que se sequen.

Después sacarlos del horno y amontonarlos dentro de un trapo de cocina para que no pierdan el calor y la humedad.pitas vegetales 2.JPG

  • Verduras asadas:

Bajar la temperatura del horno a 220 C (si se hizo uso de la piedra horno, mantenerla en su interior). Si finalmente el pan de pita no se elaboró de forma casera, precalentar el horno programando la misma temperatura, 220 C calor arriba y abajo.

Cocer los ramilletes de coliflor en agua hirviendo durante cinco minutos. Escurrirlos y ponerlos un bol amplio.

Añadir los garbanzos cocidos y escurridos.

Rociarlos con aceite de oliva y espolvorear con las especias; chile en polvo (dulce o picante), garam masala, pimienta molida y sal.

Disponer una placa de horno y cubrirla con una hoja de papel de hornear. Esparcir sobre ella la mezcla de verduras, formando una sola capa.

Hornear la preparación entre 15 y 20 minutos. Después agitar los alimentos para que se asen de forma uniforme y prolongar la cocción entre 10 y 15 minutos más. Hasta que la coliflor y los garbanzos se vean dorados y los garbanzos adquieran una textura semi-crujiente.

Pasado el tiempo, apagar el horno y sacar las verduras.

Reservar las verduras en un lugar cálido para conservarlas calientes.

  • Salsa de aguacate:

Al mismo tiempo que se asan las verduras, proceder con la elaboración de la salsa de aguacate.

Para ello, poner dentro de la cubeta de un procesador de alimentos los aguacates troceados y el resto de ingredientes; el ajo, el aceite de oliva, el agua, la rama de cilantro picada, la sal, el comino, el chile verde (opcional) y el jugo de limón. Triturar hasta obtener una pasta suave y homogénea.

Si la sala de la cocina está a una temperatura relativamente alta, guardar la salsa de aguacate en la nevera hasta el momento de emplatar.

  • Crema agria:

Colocar la nata en un recipiente alto y añadir el zumo de limón recién exprimido y la sal. Batir la mezcla con unas varillas manuales o con un tenedor. Cuando la salsa comience a adquirir consistencia espesa, añadir el vinagre y continuar batiendo hasta que se llegue al espesor de nata montada suave.

Del mismo modo que en el caso anterior, si la cocina se encuentra a elevada temperatura, mantener la salsa refrigerada y sacarla del frigorífico cuando se vaya a servir.pita vegetal 3.JPG

  • Montaje:

Para presentar los alimentos se pueden llevar todas las preparaciones a la mesa; Los panes de pita, las verduras asadas, la salsa de aguacate, la crema agria, la rama de cilantro finamente picado y la lechuga o col morada troceada, para que cada comensal se prepare a su gusto el sándwich o presentar las pitas vegetales ya montadas o rellenas.

Para ello, distribuir los panes de pita en cuatro platos, untar cada pita con una cucharada de salsa de aguacate, cubrir con las verduras asadas, verter sobre cada una de ellas una cucharada de crema agria, espolvorearlas con cilantro fresco picado y decorar con la lechuga o col morada troceada o abrir por un extremo los panes de pita, untar su interior con la salsa de aguacate, rellenarlas con la verdura asada, agregar la crema agria y esparcir el cilantro fresco picado y la lechuga o col morada troceada. Como os resulte más cómodo y os guste más en aspecto.

En este caso se presentan todos los ingredientes sobre los panes, para que en las fotos se puedan visualizarán mejor todas las preparaciones.