GALLETAS DANESAS DE MANTEQUILLA

Galletas danesas 3.JPG¿Recordáis esas latas azules y redondas llenas de deliciosas galletas con un increíble sabor a mantequilla? Mis favoritas siempre fueron las galletas en forma de pretzel, con azúcar crujiente decorando toda la parte superior. ¡No podía dejar de comerlas! Ahora que he crecido, pensé que sería una buena idea hornear mi propia versión de las clásicas galletas danesas de mantequilla. Más sanas, con ingredientes seleccionados para lograr la mayor calidad, y a su vez obtener un producto muy sabroso; además de lo más nutritivo posible para su categoría y grupo alimenticio. He de decir que estoy muy orgullosa con los magníficos resultados que he conseguido. ¿Y tú? ¿Te animas a preparar las tuyas elaborandolas de forma artesanal en la propia cocina de tu casa?

Antes de detallar la receta de este suculento manjar, y después de la breve introducción que se está presentando en este momento, puedes leer un pequeño e interesante resumen a cerca de su ingrediente principal; el cual le confiere la textura y el aroma que las caracteriza: la mantequilla pura de leche de vacas criadas al aire libre y alimentadas con pastos frescos.

Las galletas danesas de mantequilla son perfectas para mojar en té o café, ya que son muy resistentes. Su masa es una combinación simple de ingredientes básicos y fáciles de hallar en la despensa de cualquier hogar: harina, mantequilla, endulzante natural, huevo, vainilla y sal.

Se trata de unas galletas crujientes con un sabor intenso a mantequilla, y un ligero aroma avainillado extraído de auténticas vainas de vainilla (si no se tuviese acceso a los granos de una vaina de vainilla natural, se podría usar la alternativa de vainilla en pasta o el extracto de vainilla. Si se utiliza el extracto de vainilla, simplemente no se obtendrá la apariencia pecosa, y en ambas opciones el sabor no será tan profundo como el que le aportarán los granos de una auténtica vaina de vainilla recién destapada).

¿Sabías que…

las galletas danesas de mantequilla hechas en casa, son perfectas para disfrutar en cualquier ocasión? Elaborar tu propia serie de galletas danesas y llenar con ella tres pares de cápsulas de papel blanco bien acomodadas en el interior de una lata circular… ¡Será el detalle perfecto para regalar y compartir!

SONY DSCHe considerado que quizá, en algún momento durante la lectura de este texto, puedes preguntarte: ¿Galletas de mantequilla sanas? ¿Como puede ser si la mantequilla es una bomba repleta de calorías y colesterol? Mucho se ha dicho y escrito sobre la mantequilla: el ejemplo más recurrente «que las grasas animales son saturadas y malas para el corazón». Sobre todo  ello trata este artículo; pudiendo en los próximos párrafos leer un breve resumen acerca de este polémico ingrediente, que tantas disputas está generando en los últimos tiempos.

A día de hoy, la guerra contra el colesterol y la grasa parece estar en declive. Ya que cada vez somos más personas las que incorporamos este necesario macronutriente en nuestra dieta; siempre de manera consciente y en proporciones adecuadas según las necesidades nutricionales de cada persona.

¿Sabías que…

el Gobierno de EEUU ha decidido finalmente dejar de incluir el colesterol como un nutriente por el cual dejar de preocuparse? Este movimiento tiene una clara motivación: ya que se cuestiona ‘oficialmente’ que el colesterol dietético pueda afectar al colesterol en sangre.

Curiosamente, casi al mismo tiempo una revista científica del prestigioso British Medical Journal, publica una investigación que concluye que las recomendaciones nutricionales que se endurecieron especialmente en relación a la grasa en los años 70 y 80 en EEUU y Reino Unido, no estaban fundamentadas en estudios clínicos.

La mantequilla es un alimento de origen completamente natural, obtenido de un único ingrediente; crema entera de leche de vaca. Básicamente, es la parte grasa de la leche, la cual ha sido parcialmente aislada de la proteína y los carbohidratos. Es muy sabrosa y suele ser utilizada para cocinar, hornear o untar directamente sobre una rebanada de pan.

Su composición le ha conseguido muchos detractores, ya que generalmente está compuesta en un 80% de grasa, siendo el resto principalmente agua, lo que la convierte en un alimento muy calórico que hay que consumir dentro de una dieta variada y equilibrada.

¿Sabías que…

antiguamente, para obtener la crema de leche (nata) se dejaba la leche fresca de pie hasta que la crema subía a la superficie? Esto es posible, debido a que la grasa es más ligera que otros componentes de la leche y al presentar una estructura menos densa, flota. A día de hoy, la producción moderna de la crema de leche implica un método más eficiente, conocido como centrifugación.

Para elaborar mantequilla, únicamente hay que batir la Crema de leche muy fría con una cuchara o espátula de madera, de arriba abajo, hasta obtener nata montada. Tras ello, hay que continuar batiendo (hoy en día están disponibles y al alcance de casi toda la población, una serie de estupendos y prácticos electrodomésticos batidores que facilitan mucho este tipo de labor). Pasado un corto periodo de tiempo, la crema montada empieza a perder el volumen, ya que la red de glóbulos de grasa se rompe y el aire atrapado escapa. El color también sufre un cambio y se torna más amarillo a medida que avanza el proceso de batido (desde el blanco de la nata, al amarillo de la mantequilla). Al mismo tiempo aparece un líquido separado del sólido (suero de mantequilla o buttermilk sin fermentar). Cuando se aprecia el sólido perfectamente separado del líquido, los grumos de grasa resultantes se disponen dentro de otro recipiente con contenido de agua fría (helada). Tras ello se lava la pella de mantequilla, como si se amasara pan. El agua se irá enturbiando; y será necesario cambiarla varias veces, hasta que salga prácticamente limpia. Ya en seco, sobre una superficie fresca, plana y amplia, se continúa amasando la mantequilla para sacarle todo el agua que pueda contener; pues cuanta más agua contenga, más fácil será que se eche a perder. Finalmente, se le proporciona forma con un molde rectangular (propio de la mantequilla), que le aportará un aspecto más atractivo para los futuros consumidores.

¿Sabías que…

la mantequilla generalmente se puede extender con facilidad sobre una rebanada de pan a 15°C? Una temperatura superior a la del funcionamiento del refrigerador. El denominado “compartimento de la mantequilla” que se puede encontrar en muchos frigoríficos, es una de las zonas menos frías, pero aún está lejos de la temperatura ideal para que la mantequilla se pueda untar con fluidez una vez presentada sobre la mesa; siendo aconsejable sacarla de la nevera 10 minutos antes de su consumo.

La mantequilla es un alimento que por sus características físicas y químicas posee una gran resistencia a la contaminación bacteriana, pudiendo mantenerse a temperatura ambiente durante varios días sin ser atacada por bacterias; sin embargo, el sabor se ve afectado, debido a que las grasas de la mantequilla reaccionan (se oxidan), produciendo sabores rancios. Igualmente, es capaz de absorber los olores fuertes a su alrededor; por ello se debe mantener refrigerada, dentro de un recipiente hermético y lo más alejada posible de la luz directa. Lo más propicio sería guardarla en su embalaje original y no emplear papel aluminio como envoltorio, ya que el contacto directo de las grasas de la mantequilla con el metal, podría provocar su inmediata oxidación (particularmente en las mantequillas saladas). Del mismo modo, las partes de la mantequilla expuestas a la luz y al aire, suelen presentar un tono más amarillento e incluso translúcido, estas zonas deben evitarse, ya que lo más probable es que su estado haya sido alterado y por lo tanto, cambiado su sabor. En este caso bastaría con retirar la parte dañada; siendo el resto de la mantequilla perfectamente comestible.

¿Sabías que…

cuando en los años 30 del siglo pasado el doctor Weston Price analizó las dietas de diversas poblaciones nativas del mundo, halló que la mantequilla era un alimento común de algunas de las poblaciones con mejor salud? Era el caso de poblados suizos o de algunos grupos árabes, e incluso los norteamericanos tradicionalmente consideraban a la mantequilla como un alimento saludable para afrontar las largas jornadas con energía y  producir niños fuertes y sanos.

Pero, ¿por qué se debe incluir la mantequilla en la dieta? ¿Que podría cambiar el pensamiento ofensivo dirigido a este ingrediente elaborado desde tiempos pretéritos? En las últimas décadas, la mantequilla ha sido tratada de manera injusta, culpable de provocar enfermedades cardiovasculares por su alto contenido en grasa saturada. Sin embargo, tanto la opinión pública como la científica está poco a poco transformando ese parecer, y ya somos muchas personas las que consideramos a la mantequilla como un alimento beneficioso para la salud.

¿Sabías que…

la mantequilla reduce la lipoproteína A? Nadie cuestiona que la elevada lipoproteína A es un importante factor de riesgo cardiovascular, aunque por desgracia es un factor desconocido en la cultura colesterol fóbica actual. Para algunos expertos, es el factor de riesgo más potente. El elevado consumo de carbohidratos simples incrementa la lipoproteína A; por el contrario, alimentos como la mantequilla tienden a reducirla significativamente.

A continuación se detallan las características más relevantes, se enumeran una serie de propiedades, y se añaden los valores más destacados de la mantequilla representados en tablas nutrimentales. Todos estos datos podrían contribuir a la desacreditación y el pensamiento negativo respecto a la mantequilla pura de leche de vaca.Galletas danesas 2.JPGLa mantequilla es una de las grasas más complejas que existe, ya que contiene hasta 400 ácidos grasos diferentes (muchos de ellos beneficiosos para nuestro organismo). Además, es rica en varias vitaminas, entre las que se encuentran presentes la vitamina A, D, E, B12 y K2. Por todo ello la OMS recomienda su consumo en pequeñas cantidades; siempre y cuando no se padezcan enfermedades que hayan sido diagnosticadas por un profesional, en las cuales su ingesta sea totalmente prohibida o desaconsejada.

Recuerda que…

toda la información proporcionada sobre este alimento ha sido obtenida a través de diversas fuentes y podría no ser totalmente exacta, por lo que antes de comenzar cualquier régimen o hacer cambios drásticos en tu dieta, debes consultar a un médico o especialista de la nutrición .

Una gran proporción de los centenares de ácidos grasos que contiene la mantequilla, son ácidos grasos saturados (70%). También alberga una buena cantidad de ácidos grasos monoinsaturados (25%) y las grasas poliinsaturadas que ofrece suponen una cantidad pequeña (2,3 % del contenido de la grasa). Otros tipos de grasas que se encuentran en la mantequilla son el colesterol y los fosfolípidos.

Un 11% de los ácidos grasos saturados que están presentes en la mantequilla son de cadena corta, la más común de estos ácidos grasos es el ácido butírico (componente único de la grasa de la leche de los animales rumiantes, como son las vacas, las ovejas y las cabras. Se ha demostrado que el ácido butírico puede reducir la inflamación en el sistema digestivo y ha sido utilizado para el tratamiento de la enfermedad de Crohn).

¿Sabías que…

a pesar de que la mantequilla es un alimento rico en grasas, no parece provocar  el aumento de peso cuando se consume en cantidades normales dentro de una dieta sana?

No es ninguna novedad decir que las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte en el mundo. Siendo durante mucho tiempo, la relación entre las grasas saturadas y las enfermedades cardiovasculares un tema controvertido. Se sabe que un alto consumo de grasa saturada puede aumentar los niveles de colesterol en sangre, lo cual es un factor de riesgo para sufrir enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, no es necesariamente la cantidad de colesterol en los alimentos, la causa de preocupación. El perfil de lípidos en sangre o el tipo de lipoproteína de colesterol que es transportado, son factores mucho más relevantes.

A diferencia de las grasas trans que podemos encontrar en los alimentos procesados, las grasas de los lácteos son consideradas sanas. La mantequilla es la fuente dietética más rica en grasas saturadas de los lácteos, también conocidas como grasas “trans rumiantes”, la más común de ellas son el ácido vaccénico y el ácido linoleico conjugado o CLA; el CLA es una familia de grasas, la cual ha sido asociada con varios beneficios para la salud. Estudios realizados en animales y células humanas, indican que el CLA puede protegernos contra varios tipos de cáncer. También nos ayuda a adelgazar, siendo utilizado como suplemento de pérdida de peso (no todos los estudios confirman este beneficio).

¿Sabías que…

al estar compuesta principalmente de grasa, la mantequilla es un alimento alto en calorías? Una cucharada de mantequilla puede contener alrededor de 100 calorías; ideales para contribuir al requerimiento de las necesidades diarias de este macronutriente, o si se precisa un extra de energía por otras circunstancias debidamente justificadas.

Las siguientes tablas contienen información detallada sobre los diferentes nutrientes que posee la mantequilla y todas ellas corresponden a 100 gramos de producto. Las proporciones de los nutrientes de la mantequilla pueden variar según el tipo y la cantidad del alimento, además de otros factores que también pueden intervenir en la modificación de sus nutrientes.

Recuerda que…

según el origen y la preparación de la mantequilla, pueden variar sus propiedades y características nutricionales.

La siguiente tabla muestra una lista de la cantidad de los principales nutrientes de la mantequilla:

Nutriente Cantidad Nutriente Cantidad
Acido fitíco 0 g. Fosfocolina 0 mg.
Grasas saturadas 62,66 g. Grasas monoinsaturadas 28,92 g.
Adenina 0 mg. Grasas poliinsaturadas 2,31 g.
Agua 0,25 g. Guanina 0 mg.
Alcohol 0 g. Licopeno 0 ug.
Cafeína 0 mg. Grasa 99,50 g.
Calorías 897 kcal. Luteína 0 ug.
Carbohidratos 0,00 g. Proteínas 0,25 g.
Colesterol 286 mg. Purinas 0 mg.
Fibra insoluble 0 g. Quercetina 0 mg.
Fibra soluble 0 g. Teobromina 0 mg.
Fibra 0 g. Zeaxantina 0 ug.

Asimismo, entre los nutrientes principales de la mantequilla se hallan las proteínas. La cantidad que ofrece es insignificante si se compara con otros tipos de alimentos de origen animal: entre 0,25 y 0,90 por cada 100 gramos de producto. Pero merece la pena dedicarle un pequeño espacio, por contener todos los aminoácidos esenciales y ser considerada una proteína de alto valor biológico. Las proteínas de éste tipo son empleadas en el organismo para crear nuevas proteínas, responsables de construir tejidos, como los de la masa muscular. Además regulan los fluidos del organismo, entre otras funciones.

Las proteínas de este alimento perteneciente a la categoría de de las mantequillas y están formadas por multitud de aminoácidos; como el ácido aspártico, el ácido glutámico, la alanina, arginina, cistina, fenilalanina, triptófano y muchos más (la mayor parte de ellos se pueden visualizar en la próxima tabla).

Los cuerpos utilizan las proteínas de la mantequilla para construir los tejidos que forman los músculos. Estas proteínas también son útiles y necesarias para mantenerlos, ya que sin un aporte adecuado de proteínas, como las que proporciona el consumo de mantequilla (además de muchos otros alimentos, los cuales en este artículo no se entrará a valorar), nuestra masa muscular se debilitaría y reduciría paulatinamente.

Las proteínas de la mantequilla se descomponen en aminoácidos en nuestro organismo para su asimilación, y estas proteínas que el cuerpo sintetiza, además de ser útiles para la creación de nueva masa muscular, también intervienen en funciones fisiológicas, sin las cuales nuestro organismo no podría subsistir.

A continuación, se muestran la cantidad de aminoácidos que se encuentran presentes en la mantequilla:

Nutriente Cantidad Nutriente Cantidad
Ácido aspártico 18 mg. Leucina 23 mg.
Ácido glutámico 50 mg. Lisina 19 mg.
Alanina 8 mg. Metionina 6 mg.
Arginina 9 mg. Prolina 23 mg.
Cistina 2 mg. Serina 13 mg.
Fenilalanina 11 mg. Tirosina 11 mg.
Glicina 5 mg. Treonina 11 mg.
Hidroxiprolina 0 mg. Triptofano 3 mg.
Histidina 6 mg. Valina 9 mg.
Isoleucina 14 mg.

La mantequilla también es una alimento rico en varios tipos de vitaminas, especialmente las que suelen ser asociadas con las grasas.

La vitamina A es la más abundante en la mantequilla, en una cucharada (14gr) se obtiene el 11% de la cantidad diaria recomendada, siendo una de las mejores fuentes proveedoras de vitamina A. Igualmente es una buena fuente de vitamina D y vitamina E; esta última es un antioxidante muy potente, que suele estar presente en los alimentos grasos. Del mismo modo también contiene la vitamina B12 que sólo se puede encontrar en alimentos de origen animal, como los huevos, la carne y los productos lácteos. Y la vitamina K2, fundamental para evitar la calcificación arterial y con ello la arteriosclerosis, además contribuye en la protección contra enfermedades cardiovasculares y la osteoporosis. Para obtener esta vitamina de la mantequilla, debe ser preferentemente de vacas criadas al aire libre y alimentadas de pastos frescos.

A continuación, se muestran las vitaminas de la mantequilla:

Nutriente Cantidad Nutriente Cantidad
Ácido fólico añadido 0 ug. Vitamina A 884 ug.
Alfa caroteno 0 ug. Vitamina B1 0,00 mg.
Alfa Tocoferol 3,60 mg. Vitamina B12 0,00 ug.
Beta caroteno 200 ug. Vitamina B2 0,02 mg.
Beta criptoxantina 0 ug. Vitamina B3 0,09 mg.
Betacaroteno 0 ug. Vitamina B5 0,04 ug.
Beta Tocoferol 0 mg. Vitamina B6 0,00 mg.
Caroteno 200 ug. Vitamina B7 0,00 ug.
Delta Tocoferol 0 mg. Vitamina B9 0,00 ug.
Folatos alimentarios 0,00 ug. Vitamina C 0,00 mg.
Gamma Tocoferol 0 mg. Vitamina D 0,76 ug.
Niacina preformada 0,04 mg. Vitamina E 3,60 mg.
Retinol 850 ug. Vitamina K 8 ug.
Tocoferoles totales 3,60 mg.

Por último, a través del próximo cuadro se representa la cantidad de minerales de la mantequilla:

Nutriente Cantidad Nutriente Cantidad
Aluminio 0 ug. Fósforo 24 mg.
Azufre 0 mg. Hierro 0,20 mg.
Bromo 0 ug. Yodo 38 mg.
Calcio 15 mg. Magnesio 2 mg.
Zinc 0,10 mg. Manganeso 0,04 mg.
Cloro 1150 mg. Níquel 0 ug.
Cobalto 0 ug. Potasio 15 mg.
Cobre 0,03 mg. Selenio 0,00 ug.
Cromo 0 ug. Sodio 750 mg.
Flúor 0 ug.

La alimentación y cría de las vacas lecheras puede tener mucha importancia en la calidad nutricional de los alimentos, puesto que la mantequilla que procede de vacas criadas de forma natural, es de mayor calidad comparada con los productos lácteos procedentes de animales que han sido alimentados con granos comerciales (desgraciadamente los más vendidos). No obstante, en países como Irlanda o Nueva Zelanda, es mucho más común encontrar productos lácteos que proceden de animales que han sido alimentados de pastos frescos, al menos durante los meses más calurosos del año.

Por ende, la mantequilla que procede de animales alimentados de forma natural, es más alta en nutrientes que la mantequilla que procede de vacas alimentadas con granos o pasto conservado. Una mayor proporción de hierba fresca en la dieta de una vaca contribuye al aumento de la cantidad de grasas buenas, como son los ácidos grasos omega-3 y el ácido linoleico conjugado. Además, el contenido de vitaminas y antioxidantes en grasa, como los carotenoides y los tocoferoles es mucho más elevada.GALLETAS DANESAS 1.JPGEl consumo moderado de mantequilla aporta muchos beneficios al organismo, ya que se trata de una importante fuente de vitaminas y minerales. Entre los principales beneficios que aporta la mantequilla, pueden destacarse los siguientes:

  • La mantequilla ofrece al cuerpo un gran aporte de vitaminas y minerales. También es una interesante fuente de proteínas.
  • Es considerada como uno de los mejores surtidores de vitamina A, ya que es la más sencilla de asimilar por parte del organismo.
  • Ayuda a proteger contra la artritis degenerativa, ya que contiene una sustancia que se llama el factor de Wulzen.
  • La mantequilla está libre de hidratos de carbono, es decir, que prácticamente no contiene azúcares.
  • Es un alimento muy recomendado en aquellos casos de carencia nutricional o alta demanda energética por parte del organismo.
  • Es rica en ácido linoleico conjugado, porque ayuda a prevenir la aparición de graves patologías como el cáncer.
  • Ayuda a mejorar la absorción de las grasas Omega 3, las cuales se encargan de promover la función inmune, poseen propiedades anti-microbianas y mejoran el metabolismo.
  • Contiene antioxidantes que ayudan a proteger contra el daño que provocan los radicales libres (responsables de la aparición del cáncer). Éstos también ayudan a proteger contra el debilitamiento de las arterias.
  • Es una fuente muy rica de selenio, un mineral esencial para el buen funcionamiento del cuerpo, así como un importante proveedor de yodo altamente absorbible.
  • Permite proteger el cuerpo contra las infecciones gastrointestinales a los más jóvenes y a los ancianos.
  • Mejora la salud digestiva. La grasa de la mantequilla contiene glicoesfingolípidos, unos ácidos grasos que protegen frente a las infecciones gastrointestinales. El colesterol que contiene también protege las paredes intestinales.
  • Favorece la salud del tiroides. Las personas con baja función tiroidea sufren de un metabolismo lento y, lógicamente, de aumento de peso. El nutriente más importante para evitar esa baja función tiroidea es el yodo, y la mantequilla contiene yodo altamente absorbible.
  • Mejora la absorción de las grasas Omega 3. Desde hace unos 20 años se ha puesto de manifiesto que la clave en común de las dietas mediterránea, japonesa y esquimal para proteger frente a problemas cardiovasculares, es el consumo de pescado azul por su contenido en ácidos grasos Omega 3. Las grasas saturadas como las de la mantequilla ayudan a los tejidos a retener dichos ácidos grasos Omega 3, tal como explica la bioquímica Mary Enig en su libro Know your fats.
  • Puede favorecer la pérdida de peso. Para la mayoría resultará paradójico, puesto que la mantequilla es uno de los primeros alimentos que se dejan de consumir cuando se quiere bajar de peso. Pero probablemente no se esté haciendo del todo bien. Consideremos por ejemplo, que la mantequilla contiene un ácido graso llamado ácido linoleico conjugado (CLA) que ha demostrado reducir la grasa de la zona abdominal. También contiene otro ácido graso llamado ácido ácido butírico, que ha reducido el peso corporal en estudios con animales mamiferos.
  • Ayuda al desarrollo y al crecimiento infantil. El colesterol hallado en la grasa de mantequilla es muy importante para el desarrollo nervioso y neuronal. No en vano, la naturaleza es sabia y la leche materna es naturalmente rica en colesterol, siendo las dietas bajas en grasas asociadas con deficiencias nutricionales.
  • Ayuda a combatir la caries. El contenido de la mantequilla de vacas alimentadas de  pastos frescos, es rica en nutrientes como las vitaminas K2 y D3, que le confiere un efecto anticariogénico. Es decir, la mantequilla es un alimento esencial en una dieta contra la caries.
  • Mejora el sistema inmunitario. El ácido butírico de la mantequilla, como ya se a mencionado, es asociado con la estimulación de las células T, que sirven para atacar virus que podrían dañar el organismo.

¿Siempre te gustó el sabor a mantequilla, pero te generaba cierta desconfianza su consumo? Todos estos beneficios son buenas razones para dejar de ver a éste maravilloso alimento ofrecido por la naturaleza, como algo maligno e insano.

Para finalizar, sugiero que te coloques el delantal y continúes leyendo. Después, hornea una bandeja de estas deliciosas galletas danesas de mantequilla; según las indicaciones que se detallan en la receta que prolonga esta introducción, y finalmente disfruta de su irresistible textura y su increíble sabor.

Texto inspirado y desarrollado a través de las consultas realizadas a las siguientes fuentes de información: Libertad digital, La vanguardia, Eroski consumer, Método low carb, Ser y actuar, Biotrendis, Alimentos.org y ASCRS.

Galletas danesas.JPG

Ingredientes (aproximadamente para 24 galletas):

  • 200 G Harina de trigo u otra de similares características
  • 100 G Mantequilla pura de leche de vaca 
  • 30 G Erythritol o su equivalencia de otro tipo de endulzante natural
  • 1 Huevo M
  • 1/2 vaina de vainillasemillas raspadas (o 1½ cucharaditas de extracto o pasta de vainilla)
  • 1/4 Cucharadita de sal kosher
  • Sprinkles o cristales de azúcar blanco (opcional)

Elaboración:

Antes de comenzar con la preparación, disponer sobre la mesa de trabajo todos los ingredientes debidamente pesados, teniendo en cuenta que todos ellos han de encontrarse a la misma temperatura (temperatura ambiente, no fríos). 

Poner la mantequilla junto al endulzante natural dentro de un cuenco, o en el interior del recipiente de un robot de cocina, y mezclar los dos ingredientes con una espátula o el accesorio paleta, hasta conseguir una crema suave y blanquecina (el tiempo de batido con una máquina tipo Bosch o  kitchenaid será de aproximadamente 5 minutos).

Agregar la pizca de sal, los granos del interior de la vaina de vainilla y el huevo. Mezclar de nuevo a velocidad media, hasta que todo el conjunto quede perfectamente combinado. Si fuese necesario, raspar los lados del tazón para bajar los restos que hayan podido quedar adheridos a las paredes.

Incorporar gradualmente la harina y amasar a velocidad baja, hasta que la pasta de galletas se vea lisa y homogénea, aproximadamente 1 minuto.

Sacar la masa del cuenco y formar una bola con ella. Después, aplastarla ligeramente y cubrirla a piel con plástico film transparente apto para uso alimentario.

Refrigerar la masa de galletas durante al menos 20 minutos.

Pasado el tiempo, la masa debe estar firme y manejable . Si la masa quedase muy dura al sacarla de la nevera, dejarla cinco o diez minutos a temperatura ambiente, hasta lograr una textura compacta, pero fácil de manipular.

Precalentar el horno a 170°C, con calor en la parte superior e inferior, sin ventilador y situando la rejilla de horno a media altura (en la parte central).

Preparar una bandeja de horno antiadherente o colocar sobre ella un tapete silpat. En su defecto, cubrir la superficie de la bandeja para hornear con papel sulfurizado. Reservar.

Depositar la masa de galletas sobre una superficie lisa y ligeramente enharinada. A continuación, estirar la masa con un rodillo hasta obtener un grosor de aproximadamente ½ centímetro.

Cortar la masa de galletas con un cortador que tenga la típica forma de pretzel (también se puede emplear uno con otro tipo de diseño, e incluso valdría con el filo de la boca de un vaso) e irlas colocando sobre la bandeja de horneado, dejando un espacio entre ellas de mínimo dos centímetros de distancia, para evitar que durante el cocinado puedan crecer y pegarse unas con otras.

Si se desea, a modo de decoración (únicamente por estética del producto final) espolvorear sprinkles o cristales de azúcar transparente por la superficie de todas las piezas.

En el momento que se tengan todas las galletas confeccionadas y el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir la bandeja dentro del horno y cocer los dulces entre 10 o 12 minutos (el tiempo de dependerá del tamaño y de el grosor que se les haya proporcionado a las galletas). Estarán preparadas cuando sus bordes inferiores adquieran un tono sutilmente dorado.

Para finalizar, sacar la bandeja del horno y dejar reposar las galletas sobre ella durante un par de minutos, hasta que endurezcan ligeramente.

Llegado el momento, retirar las galletas danesas de mantequilla de la bandeja de horneado, y depositarlas sobre una rejilla para que terminen de enfriar por completo.

Este tipo de galleta se conserva en perfectas condiciones durante varios días, guardadas en una caja metálica (presentadas según el envase original de las comerciales) o recipientes herméticos, y almacenadas en un lugar oscuro, seco y alejado de fuentes de calor.

PASTAS RELLENAS DE FRUTA DESHIDRATADA

PASTAS RELLENAS DE FRAMBUESA 5.5.JPGEn el día de hoy, les deleitamos con estas sorprendentes y exquisitas pastas que hemos preparado en el obrador de Cosmopolitan cuisine. Se trata de unos dulces sencillos, elaborados con ingredientes básicos: harina, aceite, mantequilla, huevo, yogur y endulzante natural. Además, en su interior albergan un jugoso relleno de pasta de frutas naturales deshidratadas.

Aunque para confeccionar el centro de las pastas se pueden utilizar otras variedades de frutas deshidratadas: uvas pasas, ciruelas, dátiles, orejones etc., recomiendo especialmente para esta receta, que las protagonistas sean las fresas o las cerezas; y no solo por su llamativo y atractivo color, también por su característico sabor dulce con matices ligeramente ácidos.

Destacar que salvo en la decoración final, que es algo totalmente optativo, se trata de una elaboración sin azucares refinados y apta para todo tipo de personas, incluidas las que por intolerancias o diagnóstico médico, tienen restringido este tipo de alimento.

Desde que el azúcar fue sometido a juicio popular, se convirtió en uno de los enemigos más perjudiciales para la salud, debido a los malos efectos que su abuso podría causar en el cuerpo humano; generando en multitud de personas cierto recelo hacia los alimentos dulces, como es en el caso de las frutas deshidratadas.

Pero… ¿Se debe evitar su consumo, o se trata de un alimento saludable? ¿Son equiparables a las frutas frescas, o pierden nutrientes en el proceso de secado? Para despejar este tipo de cuestiones, desde Cosmopolitan cuisine hemos investigado y recabado cierta información al respecto; reflejando en los próximos párrafos, un breve resumen de las características más destacadas de las frutas deshidratadas: si sus cualidades se mantienen o cambian con la deshidratación, cómo éste proceso influye en la calidad final del alimento, sus propiedades, nutrientes y otras muchas de sus peculiaridades.

Las frutas deshidratadas son frutas naturales sometidas a un proceso de secado, en el cual se elimina casi por completo su contenido en agua, manteniendo en mayor medida todos sus beneficios y propiedades; como  proteínas, vitaminas, fibra, hidratos de carbono, minerales etc.

SONY DSCEl consumo de frutas deshidratadas ha aumentado notablemente en los últimos años,  impulsado en mayor medida por el sector vegetariano, vegano y healthy; pero no se trata de un invento reciente. Este alimento ya formaba parte de la dieta habitual de las diferentes culturas que habitaron las zonas del Mediterráneo y Oriente Medio hace miles de años: desde Mesopotamia hasta la Antigua Roma, pasando por el Antiguo Egipto. Dátiles, higos y uvas pasas, entre otros, ya se utilizaban por aquél entonces como ingrediente en la cocina, o simplemente como un rico y sano tentempié.

¿Sabías que…

muchas personas miran a las frutas deshidratadas con desconfianza, porque piensan que al ser dulces, pueden contener mucha cantidad de azúcar y en consecuencia  engordar o provocar problemas de salud? Pues si en algún momento fueron ustedes los que pensaron de ese modo, con la lectura de éste artículo cambiarán por completo su opinión, ya que los expertos nutricionistas y las evidencias científicas actuales, confirman que tienen cabida en una dieta balanceada, asegurando que son muy beneficiosas y saludables para el buen funcionamiento del organismo.

El consumo habitual de frutas deshidratadas, se asocia a la prevención de enfermedades metabólicas, enfermedades cardiovasculares y diabetes del tipo 2. Quizás esto último sea lo más sorprendente, dado su alto contenido en azúcar, pero hay que considerar que tienen un índice glucémico medio o bajo (dependiendo de la variedad), debido entre otras cosas, a que también contienen una porción notable de fibra.

Otros compuestos que se encuentran en las frutas deshidratadas son vitaminas, minerales y otras sustancias muy gratas como son los antioxidantes. Es decir, su composición es similar a la de las frutas frescas a partir de las que se obtienen. La principal diferencia es que tienen mucha menos cantidad de agua, así que los compuestos están más concentrados, y por lo tanto la densidad energética es mayor. Esto hay que tenerlo en cuenta para no ingerir cantidades desmesuradas.

¿Sabías que…

al no contener agua, las frutas deshidratadas reducen en gran medida su tamaño y se convierten en un aperitivo hipercalórico rico en nutrientes, conteniendo ½ taza de fruta deshidratada el doble de carbohidratos que una taza de fruta fresca?

Las frutas deshidratadas son unas proveedoras muy ricas en vitaminas y minerales, bajas en sodio y sin grasa, que si se consumen en una alimentación saludable, pueden resultar de gran ayuda para la energía y el bienestar de organismo. Sin embargo, es necesario resaltar que durante el proceso de deshidratación las frutas frescas pierden alrededor del 20% de su contenido en vitamina A y vitamina C, pero conservan intacto su contenido en vitamina B y minerales esenciales, que permanecen al 100% después de la deshidratación, asegurando una buena fuente rica en hierro, potasio, magnesio y zinc.

¿Sabias que…

se puede estimar lo que se considera una ración adecuada, haciendo una equiparación con las frutas frescas? Es decir, si habitualmente se ingiere un racimo de 30 uvas, el equivalente serían 30 pasas.

Además, gracias al proceso de deshidratación, estas frutas se mantienen en perfecto estado de conservación durante mucho más tiempo que las piezas de frutas frescas.

En general, todas las variedades de frutas pueden ser deshidratadas, pero las más comercializadas y, por ende las más consumidas son: uvas pasas, dátiles, ciruelas, higos, cerezas, albaricoques, fresas…

Estos ejemplos de frutas suelen secarse de manera 100 % natural, es decir, al sol o a través de secadores, y no poseen aditivos, por lo que son prácticamente igual de saludables que las frutas frescas y se denominan “frutas deshidratadas tradicionales”.

No obstante, en el mercado existen otras variedades de frutas deshidratadas, llamadas “frutas secas confitadas o escarchadas” que suelen venderse empapadas en azúcares refinados u otros derivados antes de su secado, y debido a su elevado contenido de azúcar, son un snack mucho menos saludable.

¿Sabías que…

tomando consciencia de lo descrito anteriormente, siempre se deben de escoger las versiones de frutas deshidratadas lo menos procesadas posible? Es decir, tradicionales; aquellas en cuya lista de ingredientes solo figuren frutas y no cualquier otro nombre que se refiera a algún tipo de endulzante, conservante, colorante artificial u otras sustancias que de alguna manera, puedan alterar su valor nutricional.

Para producir las frutas deshidratadas, hay que extraer la mayor parte de su contenido en agua, lo que se hace habitualmente es calentar las frutas frescas de algún modo que permita evaporarla a través de determinadas técnicas de secado o deshidratación. Esto provoca varios efectos. Por un lado, permite alargar su vida útil, porque evita o dificulta el desarrollo tanto de reacciones de deterioro, como de microorganismos alterantes y patógenos. Además, se consigue reducir el tamaño y el peso del producto, lo que facilita el envasado, el transporte y el almacenamiento, a la vez que abarata su coste. El proceso también modifica las características organolépticas de las frutas: se producen cambios en el color, debido a reacciones de pardeamiento; en el sabor, sobre todo por la concentración de azúcares; y en la textura, que se vuelve gomosa a consecuencia de la pérdida de agua.

Todos estos cambios que caracterizan a las frutas deshidratadas son deseables, al menos hasta cierto punto. Y es que si el proceso no es el adecuado o no se desarrolla del modo correcto, los resultados podrían ser desastrosos, ya que afectarían a todo lo mencionado en el párrafo anterior, y lo mismo sucedería con el perfil nutricional.

En definitiva, la calidad final de las frutas deshidratadas dependerá de cómo se lleve a cabo el proceso de elaboración.

SONY DSCEn la siguiente tabla se muestra el contenido de azúcar y las calorías por 100 gramos de producto, que aportan las variedades de frutas deshidratadas más vendidas en el mercado:

FRUTA DESHIDRATADA AZÚCARES CALORÍAS
Cereza 85 gramos 358 Kcal
Arándano 63 gramos 338 Kcal
Albaricoque o melocotón 39 gramos 179 Kcal
Uvas pasas sultanas 67 gramos 295 Kcal
Ciruela 34 gramos 253 Kcal
Dátil 59 gramos 310 Kcal
Fresa 79 gramos 343 Kcal
Higo 55 gramos 317 Kcal
Plátano 21 gramos 517 Kcal
Papaya 80 gramos 351 Kcal
Mango 63 gramos 359 Kcal
Melón 80 gramos 358 Kcal
Piña 82 gramos 341 Kcal
Kiwi 71 gramos 353 Kcal
Naranja 68 gramos 308 Kcal

Como se ha podido observar, las frutas deshidratadas concentran mucha más azúcar que los ejemplares frescos, y por ello, sus calorías son notablemente superiores. Sin embargo, continúan siendo una opción muy recomendable cuando se precisa la ingesta de dulces nutritivos, naturales y sabrosos.

¿Sabías que…

si buscas dulces naturales, que además de azúcar ofrezcan minerales, vitaminas, fibra y que no sumen considerables calorías a tu dieta, las frutas deshidratadas pueden ser una de las mejores opciones en cualquier momento del día?

Llegados a éste punto, nos cuestionaremos si la fruta deshidratada engorda, y francamente, no existe una respuesta afirmativa ni negativa a esta pregunta. La respuesta dependerá del estilo de vida y de los hábitos de la persona que se nutre de la fruta deshidratada. Por lo tanto: la fruta deshidratada no engorda si se lleva una alimentación equilibrada, rica en vegetales, proteínas y grasas saludables. Se realiza una rutina de ejercicio cardiovascular y de pesas varias veces por semana. Se consumen moderadamente, en las porciones adecuadas y recomendadas para recibir sus aportes nutritivos, y no como un alimento de libre consumo para picar o calmar la ansiedad.

SONY DSCA continuación, se muestran algunos de los beneficios más destacados de las frutas deshidratadas, que como ya hemos comentado, se trata de un alimento con una elevada concentración de nutrientes y numerosos compuestos vegetales; principalmente antioxidantes. Ambas características otorgan a las frutas deshidratadas una serie de ganancias y propiedades saludables que han sido confirmadas por la ciencia.

En primer lugar, destacar que reducen el riesgo de padecer cáncer. Dos de los factores de riesgo de cáncer, son el estrés oxidativo y la inflamación crónica, que pueden reducirse considerablemente mediante el consumo de la fruta deshidratada. Esto es debido a su elevado contenido de sustancias antioxidantes, en su mayoría polifenoles, vitaminas y minerales (las frutas deshidratadas poseen importantes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias). Asimismo, los expertos han confirmado que los compuestos bioactivos presentes en la fruta deshidratada, como las antocianinas, acetogeninas, catequinas, cumarinas, ácidos fenólicos etc. hacen que este aperitivo sea un método prometedor de prevención contra el cáncer.

¿Sabías que…

en el año 2000, la OMS estimó que el bajo consumo de frutas y verduras fue el origen de cerca de 2,7 millones de muertes en el mundo?

También es un hecho científico debidamente confirmado, que el consumo regular de fruta deshidratada previene el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, gracias a los varios mecanismos de actividad antioxidante y al efecto cardio protector de algunos minerales y vitaminas que se encuentran en ellas. Un claro ejemplo, es el elevado contenido en potasio que contienen esta clase de frutas, ayudando a regular el nivel de tensión arterial y reduciendo así, el riesgo a padecer enfermedades del corazón. Asimismo, los estudios aseguran que el consumo de fruta deshidratada afecta positivamente en el metabolismo del colesterol y los marcadores de inflamación, lo que se traduce en una notable protección contra enfermedades cardiovasculares .

Además, las frutas deshidratadas son una buena fuente de fibra. Un carbohidrato no digerible, esencial para el organismo. Una dieta rica en fibra posee varios beneficios esenciales para la salud. Por un lado, los alimentos ricos en fibra mejoran el tránsito intestinal previniendo el estreñimiento, contribuyen a bajar los niveles de colesterol, fomentan la microflora del colon y reducen la glucosa y la insulina. Por otro lado, algunos tipos de fibra también ayudan a reducir el apetito y favorecen la pérdida de peso.

Las frutas deshidratadas también son aptas para personas diabéticas, ya que su elevado contenido en fibra y antioxidantes polifenoles poseen un índice glucémico entre bajo y medio.

¿Sabías que…

el índice glucémico es la rapidez con la que los alimentos causan picos en los niveles de glucosa después de una comida? Un índice glucémico bajo está asociado a múltiples beneficios saludables y es muy adecuado para las personas diabéticas.

A continuación, se presentan los valores que son considerados como índice glucémico alto, medio o bajo, y se analizan algunos ejemplos de frutas deshidratadas:

  • Índice glucémico alto: más de 70.
  • Índice glucémico medio: 56-69.
  • Índice glucémico bajo: menos de 55.
FRUTA ÍNDICE GLUCÉMICO
Uvas pasas 52
Dátiles 39
Higos deshidratados 61
Albaricoques deshidratados 30
Ciruelas pasas 29
Melocotones deshidratados 35
Manzanas deshidratadas 29

En otras palabras, el consumo de frutas deshidratadas, ayuda a bajar los niveles de glucosa en sangre y previene la aparición de diabetes.

SONY DSCIgualmente, se ha demostrado que la fruta deshidratada fortalece y protege los huesos contra enfermedades, reduciendo la pérdida de hueso que provocan ciertas enfermedades óseas como la osteoporosis. Lo corroboran los diferentes estudios tanto en animales como en seres humanos, que prueban que el consumo de frutas deshidratadas no solo ayuda a prevenir la pérdida de hueso, sino que también podrían revertirla. Además, las frutas deshidratadas suelen tener grandes cantidades de nutrientes involucrados en la salud ósea, como el calcio, el magnesio, el boro o la vitamina K.

En lo que a gastronomía se refiere, las frutas deshidratadas son un ingrediente muy recurrente y versátil, por lo que podrían ser utilizadas como ingrediente principal o complementario, en la realización de múltiples platillos de cocina y repostería. También se pueden consumir tal cual, como postre o tentempié. Además, son unas sustitutas ideales a las clásicas gominolas y golosinas, gracias a su llamativo color y a su dulce sabor.

A continuación, podrás leer y practicar la receta de unas exquisitas pastas rellenas de frutas deshidratadas, que además de ser muy atractivas visualmente, quedan deliciosas.

Texto inspirado y desarrollado a través de las consultas realizadas a las siguientes fuentes de información: Eroski Consumer, Nutricion sin mas, Benbo Gourmet, vitonica, Onsalud, Wikipedia y Ocu

PASTAS RELLENAS DE FRAMBUESA 4.4.JPGIngredientes:

Masa;

  • 320 G Harina de trigo
  • 75 Ml Aceite de oliva virgen extra (hojiblanca)
  • 65 G Mantequilla de leche de vaca en pomada
  • 20 G Stevia o su equivalencia de otro edulcorante al gusto (que soporte las altas temperaturas sin modificar su estructura ni su sabor)
  • 1 Huevo campero talla S
  • 60 G Yogur Griego Natural
  • 4 G Levadura Royal (1/4 sobre)

Relleno;

Decoración y acabado (opcional);

  • Azúcar glacé antihumedad para cubrir las galletas (se vende en tiendas especializadas de repostería y por internet).

Elaboración:

  • Relleno:

Poner las cerezas o las fresas en un recipiente profundo, cubrir con agua y dejar reposar entre dos y cuatro horas.

Cuando las frutas se hayan hidratado y presenten una textura tierna y gomosa, escurrir el exceso de líquido (sin tirarlo) y trocearla.

Tras ello, poner los frutos rojos dentro de un vaso batidor o procesador de alimentos, preferiblemente potente y apropiado para pequeñas cantidades de alimento.

Triturar hasta obtener una pasta homogénea con una estructura densa (si fuese necesario añadir liquido para facilitar el proceso, utilizar un pequeña cantidad de agua de la “maceración” de las cerezas o las fresas) y reservar.

  • Masa:

En un cuenco amplio, poner la mantequilla a temperatura ambiente con el endulzante natural.

Añadir el huevo, el aceite, el yogur, y mezclar bien.

Incorporar poco a poco el harina con la levadura cernidos, y aglutinar todos los ingredientes hasta obtener una masa lisa y homogénea.

Después, colocar la masa en el interior de un tupper hermético, o cubrirla con un trozo de plástico film transparente apto para el uso alimentario.

Tras ello, dejar que la masa repose en un lugar fresco y seco, alrededor de 30 minutos.

Cuando haya transcurrido la mitad del tiempo de reposo de la masa, encender el horno a 180°C con calor en la parte superior e inferior.

Acto seguido, disponer sobre la mesa de trabajo una bandeja de horno antiadherente, o cubrir una bandeja de horno convencional con una lámina de papel sulfurizado o siliconado. En éste caso, también son muy efectivas las planchas silpat.

Finalizado el tiempo total de reposo de la masa, amasar de nuevo (ligeramente), y dividir el compuesto en porciones de 20 o 30 gr cada una.

Luego, aplastar levemente las bolas de masa y disponer una pequeña porción de pasta de frutos rojos en el centro.  Sellar bien y formar una única bola, encerrando el relleno en el interior de la pasta.

SONY DSCConcluido el procedimiento anterior, colocar un plástico film transparente de uso alimentario sobre un molde de silicona para galletas o magdalenas (medidas de las cavidades de 5 x 3 cm). Disponer las bolitas dentro los huecos del molde, y aplastar muy bien con la mano, para que coja la forma que le proporcionará el modelo seleccionado. De éste modo, se lograrán unas pastas uniformes. Si no se dispone de éste material, dar forma a las galletas con las manos, no quedarán perfectas, pero igualmente lucirán preciosas.

Si se utilizó un molde para dar forma a las piezas, sacar la masa del interior de las cavidades, ayudándose del plástico film transparente de uso alimentario, y seguidamente disponer las pastas encima de la bandeja de horno.

Si se trabajo la forma de las pastas con las manos, tras modelar las piezas, colocarlas directamente sobre la bandeja de horno.

Una vez el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, meter la bandeja dentro del horno, quedando ésta a media altura, y hornear las pastas entre 12 o 17 minutos (el tiempo de horneado es orientativo y dependerá de cada tipo de horno), siempre vigilando que no se quemen. Solamente han de dorarse suavemente.

Cuando las galletas estén ligeramente tostadas, sacarlas del horno y dejarlas enfriar sobre la bandeja.

Después, cubrirlas con abundante azúcar glas (opcional) y servir.

Para conservar las pastas rellenas de frutas deshidratadas, se pueden almacenar en el interior de una caja metálica, o de un recipiente hermético apto productos alimentarios. De ese modo se mantendrán en perfectas condiciones durante varios días.

STROOPWAFEL

stroopwafel -gofres holandeses 1.JPGEn el día de hoy les queremos deleitar con estas riquísimas galletas originarias de los países bajos. En su lugar de procedencia son comúnmente conocidas como Stroopwafels, aunque también se comercializan bajo las denominaciones: Wafer de caramelo, Galletas waffle de sirope, Galletas de mantequilla con sirope de Holanda o Galletas gofre.

Por definición, un stroopwafel es una galleta elaborada con dos barquillos o gofres redondos que tienen entre ellas un relleno de caramelo. Similar a un sándwich, en el que el relleno actúa como un pegamento que las mantiene unidas. Asimismo, en la actualidad es fácil encontrar variaciones de la receta que incluyen en su interior otro tipo de ingredientes, como elaboraciones confeccionadas con frutos secos; nueces, avellanas, cacahuetes o también recubiertas de chocolate.

¿Sabias que…

las stroopwafels son, quizás, las galletas holandesas más famosas en todo el mundo? Fueron inventadas en el año 1840, fecha reflejada en la receta culinaria más antigua que se conserva de esta preparación. Desde aquel día, éste dulce tan peculiar ha cruzado muchas fronteras y a su vez, conquistado a multitud de exigentes paladares.

Se dice que éstas galletas con más de 200 años de historia, fueron creadas, por el panadero Gerard Kamphuizen, quien regentaba una boutique de pan en la ciudad de Gouda (Holanda).

Según cuenta la leyenda, las primeras waffles se formaron a partir de los sobrantes y migajas de pastel, especias y relleno de jarabe de caramelo de su panadería, de ahí que fuesen tan baratas y en la época se denominasen las “galletas del pobre”.

Durante sus primeros años de existencia, estos dulces eran producto exclusivo de Gouda, de hecho, en toda la ciudad hubieron centenares de panaderos especializados en esta delicia de sirope. Sin embargo, treinta años después, las stroopwafels comenzaron a elaborarse en mercados y festivales fuera de la región, y a consecuencia de ello la galleta fue conociendose en todas las comarcas de Holanda y posteriormente en otros países; convirtiendose finalmente, en el más popular acompañamiento del té o del café de los Países Bajos.stroopwafel -gofres holandeses 2.JPGInicialmente, todas las galletas stroopwafels se confeccionaban de manera tradicional, pero con la entrada del siglo XX y la llegada de la revolución industrial, se empezó a mecanizar el proceso de producción y las fabricas substituyeron en gran medida a las panaderías artesanales. En los años sesenta, sólo en la ciudad Gouda, había 17 fábricas de stroopwafels. Por suerte, en esta época todavía quedan algunos locales y puestos abiertos, sobretodo en los mercados y las ferias, dónde se pueden comprar y consumir auténticos stroopwafels artesanos.

¿Sabías que…

en Holanda se comen aproximadamente 20 stroopwafels cada año por persona? Eso son cerca de 22 millones de paquetes de stroopwafels anuales.

Hoy en día se puede encontrar las stroopwafels originales de muchos tamaños, las más comunes tienen un diámetro de unos 10 o 12 cm; las versiones con menor volumen son en formato mini-waffles, con un diámetro que no supera los 5 cm, y otras variedades de las de galletas en formato gigante, que pueden incluso sobrepasar los de 25 cm de diámetro. Igualmente, existen galletas más gruesas formadas a partir de los restos derivados de los bordes cortados y galletas fallidas, envueltas en bolsas de plástico y en lo que se denomina “stroopwafelstukjes” (pedazos de wafels) o koekkruimels (migas de galletas). En estos años de historia, ha sido tan importante la fama que han adquirido, que incluso se comercializa un helado de stroopwafels, que consiste en una combinación de crema de vainilla con trozos reales de jarabe y una deliciosa salsa de caramelo.

Los wafels de Holanda son tan populares que pueden encontrarse casi como un elemento de supervivencia en muchos lugares de Ámsterdam, así como en el aeropuerto de Schiphol y naturalmente en cualquier supermercado holandés. Suelen presentarse en paquetes plastificados que habitualmente contienen entre 10 o 12 unidades de wafels. Aunque obviamente, los holandeses que tienen este maravilloso dulce a su alcance, prefieren comprar los stroopwafels en los mercados callejeros, por ser más “frescos” que las versiones ofrecidas en las tiendas y los supermercados.

¿Sabías que…

en la actualidad la forma tradicional de disfrutar de una Stroopwafel en Holanda, consiste en dejar la galleta descansando durante aproximadamente un minuto en la parte superior de una taza de café o té caliente? Con el vapor que desprende el líquido hervido, el caramelo se vuelve más tierno y así la galleta desprende todo su aroma.

Como ya se ha mencionado en párrafos anteriores, los stroopwafels se forman, básicamente, por una oblea crujiente circular dividida en dos mitades y un poco de sirope de caramelo, a través del cual quedan unidas de nuevo.stroopwafel -gofres holandeses.JPGPara confeccionar estas obleas, se requiere una máquina especifica; aunque en éste caso, a mi me ha venido fenomenal una máquina especial para preparar barquillos y cucuruchos de helado. Incluso se podrían cocer en una sartén, pero seguramente no se obtendrían los mismos resultados estéticos y me temo, que tampoco se cocerían del mismo modo.

Los ingredientes que se utilizan para su elaboración son básicos, económicos y asequibles; se encuentran fácilmente en la despensa de cualquier hogar: harina, mantequilla, azúcar (blanco y moreno), leche, huevos, levadura panadera, canela y sal; aunque para el sirope de caramelo se requiere algo más especial: melaza de caña.

Para formar los gofres, primero hay que unir y amasar todos los ingredientes de la galleta, hasta formar una pasta compacta. Tras ello, se deja reposar en un lugar cálido para que las levaduras actúen. Pasado el tiempo de reposo, la masa se divide en porciones de 50 gr, se prensan durante unos segundos en la plancha caliente, cuya característica principal es su patrón diamante y después, cuando aún están tibias, se les realiza un corte transversal para obtener dos mitades. Finalmente, se rellenan con el sirope de caramelo u otro relleno a elección del cocinero. Lo más tradicional es que en su interior contengan dulce de caramelo, que se prepara del siguiente modo: se cuecen todos los ingredientes del jarabe en un cazo a fuego medio, cuando la mezcla espesa se retira el cazo de la fuente de calor, se deja templar ligeramente y con el sirope resultante se rellenan los wafels.

Todo el proceso ha de efectuarse cuando los ingredientes todavía están en caliente; tanto los cortes que se le realiza a la galleta (recién preparada su textura es blanda y manejable; una vez fría, se endurece y su manipulación se complica), como el aplicado del sirope de caramelo (caliente es semilíquido y untable, pero a medida que pierde temperatura se vuelve denso y poco manejable).

Una vez terminada toda la composición de las galletas y antes de servirlas, hay que dejarlas templar ligeramente sobre una rejilla, de ese modo no se generará humedad en la base y se mantendrán crujientes por más tiempo. Si se van a tomar los stroopwafels completamente fríos, sugiero ingerirlos con un líquido caliente, para que el caramelo se derrita de nuevo y de ese modo desprendan todo su aroma y sabor.

Aunque a continuación voy a revelar todos los detalles de la receta para obtener unos deliciosos y perfectos gofres de caramelo de holanda, igualmente adjunto éste vídeo (para mirarlo pincha sobre la palabra “vídeo”) en él se puede visualizar todo el procedimiento por completo.

Para conservar las stroopwafels, se deben guardar dentro de una caja metálica en un lugar fresco, oscuro y seco (está totalmente desaconsejado el refrigerador).

Texto inspirado y desarrollado a través de las consultas realizadas a las siguientes fuentes de información: Superlekker.es, Wikipedia y Holland.com, Allrecipes.co.uk y Youtube.

stroopwafel -gofres holandeses 3.JPG

Ingredientes (aproximadamente 20 unidades):

Galletas wafels:

  • 500 G Harina de fuerza
  • 7 G Levadura de panadero seca
  • 150 G Azúcar común o edulcorante equivalente (apto para horno; que soporte las altas temperaturas)
  • 250 G Mantequilla sin sal en estado líquido (derretida durante unos segundos en el microondas o en un cazo a fuego suave)
  • 60 G Leche entera (fresca)
  • 1 Huevo campero grande (ecológico)
  • 1 Cdta. Canela en polvo (a ser posible de la variedad de Ceylan)
  • Una pizca de sal gruesa (marina)

Sirope de caramelo:

  • 200 Azúcar integral de caña (azúcar moreno no refinada)
  • 50 G Mantequilla sin sal
  • 1 Cda. Canela en polvo (a ser posible de la variedad Ceylan)
  • 350 Melaza de caña pura
  • 1 Cucharada de extracto natural de vainilla

Elaboración:

  • Galletas wafels:

Colocar todos los ingredientes de la receta debidamente pesados y clasificados sobre la mesa de trabajo. Sobre ella, disponer también todos los utensilios necesarios para ejecutar la confección de las stroopwafels de forma rápida y organizada; es imprescindible seguir estas indicaciones, ya que en varios puntos de la receta se ha se trabajar de forma ágil y concisa.

En un cuenco amplio o en el bol del una amasadora mezclar todos los ingredientes para hacer los wafels: la harina con la levadura, la canela en polvo, el azúcar o edulcorante, la mantequilla (previamente derretida), el huevo, la leche y la pizca de sal marina.

Mezclar y amasar todo el compuesto durante quince o veinte minutos (si el amasado se efectúa en robot de cocina, el tiempo se verá reducido a la mitad).

Cuando todos los ingredientes estén perfectamente unidos y se haya obtenido una masa elástica y brillante, formar una bola con ella y dejarla reposar dentro del recipiente; tapada con un paño de cocina limpio o cubierta con un trozo de plástico film transparente de uso alimentario, durante al menos 45 minutos (el tiempo de reposo dependerá de la temperatura a la que se encuentre el habitáculo).

Finalizado el tiempo de reposo, coger la bola de nuevo y amasarla ligeramente.

Después, dividirla en 20 trozos del mismo tamaño o en porciones de 50 gr cada una.

Modelar las raciones en piezas redondas y cubrirlas para evitar que se resequen durante el proceso de formado y cocción._gofres holandeses.JPGCalentar la gofrera o máquina para barquillos, según las instrucciones de uso y manejo del utensilio.

Cuando el aparato haya adquirido la temperatura adecuada, colocar una bola de masa en el centro de la plancha, bajar la tapa del aparato y cocinar el gofre durante unos 40 segundos o hasta que se vea dorado por ambas superficies.

En éste momento hay que ser habilidoso y actuar con rapidez, pues el gofre sólo puede manipularse cuando aún está caliente y tierno, de lo contrario se enfriará, endurecerá y quebrará.

Con un corta pastas, aro de emplatado o la boca de un vaso redondo de 10 o 12 centímetros de diámetro, perfeccionar la forma de la galleta, retirando los restos de masa que le atribuyen un aspecto poco estético y desigual.

De inmediato, cortar horizontalmente el gofre en dos, con un cuchillo de sierra muy afilado y reservar sobre una rejilla para que no se genere humedad en la base.

De la misma manera, proceder con el resto de la masa de wafels.

  • Sirope de caramelo:

Calentar a fuego bajo un cazo o una sartén profunda antiadherente, y derretir en ella la mantequilla junto al azúcar. Remover la mezcla constantemente, hasta que el azúcar quede completamente disuelto. Sin dejar de remover, incorporar la canela, el extracto natural de vainilla y la melaza de caña. Seguir revolviendo el compuesto hasta que la mezcla empiece a burbujear suavemente.

Retirar el sirope de caramelo del fuego y mantener caliente.

Tomar una mitad de wafel y colocar una generosa porción de caramelo en el centro de ella, tapar la galleta con su pareja y presionar suavemente para que el caramelo se extienda por toda la superficie.

Actuar del mismo modo con las demás wafels, dejarlos enfriar ligeramente encima de una rejilla y  servir.

GALLETAS DE CACAHUETE BLOSSOMS – (PEANUT BUTTER BLOSSOMS COOKIES)

peanut butter blossoms 1.JPGComo muchas otras recetas brillantes, las galletas de cacahuete blossom nacieron a consecuencia de un error gastronómico. Cuenta la historia, que una señora llamada Freda Smith, se encontraba en su residencia de Gibonsburg, Ohio (USA) preparando un lote de galletas de mantequilla de cacahuete con chispas de chocolate, para presentarlas en el concurso de horneado Bake Off® de Pillsbury correspondiente al año 1957. En plena elaboración de la receta, Freda se dió cuenta de que no disponía de las sencillas y diminutas chispas de chocolate que debía incorporar en la masa de galletas. Para solventar el imprevisto, se le ocurrió usar una bolsa de besos de chocolate Kisses Hershey® (piezas de chocolate semidulce de tamaño mediano con forma de lágrima y base plana) que por suerte, tenía almacenada en la despensa de su casa. Freda colocó en la parte central de cada galleta, una de esas piezas de chocolate. El resultado estético no fue el esperado, pero igualmente las galletas lucieron preciosas y muy apetecibles.

Finalmente, Freda no ganó el Gran Premio, aunque la popularidad de sus galletas superaron por mucho a las Delicias de acordeón presentadas por la ganadora del concurso de la misma categoría, Gerda Roderer.

La elaboración de las galletas de cacahuete blossoms es muy sencilla. La masa está confeccionada con ingredientes básicos: Harina, mantequilla, huevo, azúcar, crema de cacahuete, bicarbonato de sodio y una pizca de sal. Con la masa resultante, se realizan pequeñas bolas, todas del mismo tamaño. Tras ello, se rebozan en azúcar fino, moreno y claro. Después se hornean, y para terminar, cuando aún están tibias, se rematan con un solo beso de chocolate Hershey.

Más tarde y con nuevas recetas adaptadas de la original, numerosas sociedades industriales publicaron sus fórmulas. Siendo la Compañía Hershey la precursora en todo momento, que actuó ante una corazonada e imprimió la receta de las blossoms cookies de la Sra. Smith, en la parte posterior de los paquetes en los cuales se comercializaban sus “Besos de Chocolate Hershey”.peanut butter blossoms 2.2.JPGComo ya sabemos, Freda no fue la ganadora del gran premio de Bake-Off. No obstante, hoy en día somos millones de personas las que aún continuamos disfrutado de su exitosa y dulce combinación de galletas de mantequilla de maní con bombones de chocolate Hershey; y probablemente, continuaremos agradeciendo y adorando su fallo culinario durante otro largo periodo de tiempo. Una verdadera delicia, que no debería faltar en ningún repertorio de galletas.

HB Reese.jpgEs difícil decirlo con certeza, pero muchos historiadores de la comida creen que la primera persona en imaginar la idea de juntar mantequilla de maní y chocolate fue Harry Burnett (HB) Reese ( inventor y hombre de negocios estadounidense conocido por crear la marca de dulces número 1 en ventas de los Estados Unidos, Reese’s Peanut Butter Cups®  y fundar el HB Reese Empresa de Dulces. En 2009, fue incluido póstumamente en el Salón de la Fama de Candy), quien comenzó a vender las Copas de mantequilla de maní de Reese en 1928.

Para dar por finalizada la breve historia de este suculento dulce, mencionar que durante más de 50 años, las galletas de cacahuete blossoms (comúnmente conocidas bajo el nombre de flores de mantequilla de maní), han sido un icono de la Pascua americana, ya que se trata de una de las galletas navideñas más conocidas y solicitadas en los estados unidos de américa. ¿Que sería de un plato navideño sin estas galletas de mantequilla de maní con un simple beso de chocolate Hershey incrustado en el centro?

Texto inspirado y desarrollado a través de las consultas realizadas a las siguientes fuentes de información: Liv life, Betty Crocker, Culinary Hills, Pilsbury y Wikipedia.

peanuts blossoms.1.JPGIngredientes (25 Unidades):

  • 100 G Mantequilla de cacahuete suave
  • 80 G Harina de trigo común
  • 60 G Mantequilla sin sal
  • 50 G Huevo (una unidad talla M)
  • 35 G Azucarera life (75 G Azúcar común)
  • 20 G Azúcar moreno claro
  • 1/4 Cdta. Sal
  • 1/4 Cdta. Bicarbonato sódico
  • 25 Chocolates Kisses Hershey®

Elaboración:

Introducir dentro del congelador los bombones kisses Hersey® sin desenvolver; un mínimo de cuatro horas antes de comenzar con la preparación de la receta.

El resto de ingredientes han de estar a temperatura ambiente.

Precalentar el horno a 180° con calor arriba y abajo.

Disponer sobre la mesa de trabajo una bandeja de horno antiadherente o colocar un tapete silpat sobre ella. En su defecto, cubrir la superficie de la bandeja para hornear con papel sulfurizado. Reservar.

En un tazón mediano, mezclar y tamizar la harina, el bicarbonato de sodio y la sal.

En otro cuenco grande, mezclar la mantequilla sin sal con la mantequilla de cacahuete y batir enérgicamente, hasta conseguir una mezcla homogénea.

Incorporar el azúcar life o el azúcar común y mezclar hasta integrar por completo.

Agregar el huevo y agitar hasta obtener una pasta espesa y suave.

Añadir despacio la mezcla de harina y remover lentamente hasta lograr una masa blanda pero compacta.

Tapar con plástico film transparente de uso alimentario y dejar reposar un mínimo de 30 minutos dentro de la fresquerapeanut butter blossoms.JPGPasado el tiempo, sacar la masa de la nevera y formar bolas de un tamaño aproximado a 2,5 cm de diámetro o 14 gr de peso.

Colocar el azúcar moreno claro en un recipiente amplio y rebozar una a una, todas las bolas de masa.

Seguidamente, colocar las galletas sobre la bandeja que se dispuso al inicio de la receta, con al menos 5 cm de separación entre unas piezas y otras.

Aplastar ligeramente cada una de las cookies con la base de un vaso cilíndrico.

Una vez el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, meter la bandeja de galletas en su interior, ubicada a media altura.

Hornear las galletas entre 9 y 12 minutos, hasta que se vean ligeramente doradas por los bordes.

Mientras, sacar los bombones Kisses Hersey® del congelador y retirar el envoltorio que los cubre.

Sacar la bandeja del horno y colocar de inmediato, encima de cada una de las galletas, un beso de chocolate hersey; presionando firmemente para que las galletas se agrieten ligeramente.

Dejar que las cookies se templen en la bandeja durante al menos 5 minutos. Después,  retirarlas y dejarlas enfriar por completo sobre una rejilla.

Una vez que las galletas de cacahuete blossoms estén totalmente frías y el chocolate haya solidificado por completo, guardarlas en una caja metálica o recipiente cerámico hermético. Así se mantendrán en perfecto estado de conservación durante varios días.

MACARONS DE FRAMBUESA

macarons de frambuesa 3.JPGEn la entrada de hoy os quiero deleitar con estos fabulosos “Macarons” de frambuesa. Se trata de unas cookies con forma redondeada muy tentadoras a la vista. Los macarons están confeccionados principalmente con harina de almendras, azúcar y claras de huevo. En la actualidad, habitualmente se presentan en formato de dos piezas unidas mediante una pasta o una ganache consistente.

A día de hoy, también es común que en las pastelerías especializadas se innove continuamente con este producto, proporcionando a los macarons formas desiguales y produciéndolos con infinidad de colores y de sabores, tanto en la pasta de la galleta, como en la masa del relleno. Suelen aromatizarse con esencias o saborizantes naturales de vainilla, café, chocolate, pistachos, avellanas, fresas y una diversidad de ingredientes que además sirven para aportar a las masas diferentes tonalidades.macarons.JPGAsí, sin mucho esfuerzo los macarons se han convertido en las galletas más codiciadas de Francia, especialmente en su capital. Se trata de un artículo muy popular en los salones de té parisinos, el regalo de moda para agasajar a los seres queridos y las pastas ideales para ofrecer en los grandes eventos sociales.

Debido a la fama tan importante que han adquirido los macarons en Francia, se podría pensar que ése es su lugar de origen, pero en realidad se cree que las raíces de la receta de estos manjares proviene de Italia, concretamente de Venecia en tiempos del renacimiento. Su nombre deriva de la palabra maccherone que quiere decir “pasta fina”. Aunque los que creen que es oriundo de Francia defienden que ya se cocinaban en un monasterio cerca de la ciudad de Cormery, hacia el año 791.

A pesar de que existe la creencia que Italia fue su lugar de nacimiento, fueron los franceses quienes durante el siglo XVII hicieron a los macarons realmente famosos; llevados a la ciudad de Nancy por un par de monjas carmelitas que buscaban refugio durante la Revolución Francesa. Allí  fue donde el ascenso del “salón de té” y la ambición de los panaderos franceses los convirtieron en un regalo muy popular. Desde entonces, las galletas francesas Macaron han sido aclamadas a nivel nacional en Francia y siguen siendo las galletas más vendidas en sus tiendas de pastelería.

¿Sabías que…

en sus comienzos estos dulces constaban de una único caparazón? Se confeccionaban prácticamente del mismo modo que en la actualidad; a base de almendra, azúcar y clara de huevo. Obteniendo unas conchas crujientes por fuera y blandas por dentro, con la salvedad de que su textura y su presencia eran menos refinadas que las que se producen en este tiempo. Solo a principios del siglo XX los Macaron se convirtieron en un asunto de “doble cara”. Pierre Desfontaines, nieto de Louis Ernest Laduree (pastelería Laduree y salón de la rue Royale en París) tuvo la idea de llenarlos con una “ganache de chocolate” y unirlos a través de cada una de sus bases, formando unos sandwiches.

A pesar de elaborarse con los ingredientes más simples, son unos dulces muy difíciles de perfeccionar, por lo que producir unos macarons de calidad representa uno de los mayores logros de la alta pastelería. Los especialistas en esta materia son expertos en la fabricación de los macarons y ellos afirman que hay que batir las claras de huevo (preferiblemente de gallinas camperas ecológicas) hasta un pico suave, antes de incorporar con delicadeza las almendras finamente molidas y el azúcar impalpable, asegurando así una textura optima. Obtener la consistencia de esta mezcla es absolutamente crucial, al igual que lo son el tiempo de reposo y el proceso de cocción. Una vez que estas conchas en miniatura se hornean a la perfección, se intercalan con una selección de rellenos. El resultado es una cáscara maravillosamente ligera y nítida con una textura suave y flexible.

Usando solo los mejores ingredientes, como frambuesas frescas o pistachos repelados, se pueden elaborar unos macarons de diferentes colores y sabores, como podrían ser los de sabor a Limón rellenos con una crema de lemon curd o los de chocolate rellenos con una rica ganache de chocolate suizo y crema fresca. Estas delicias ya son un firme favorito en los elegantes mostradores de Café & Tea. La pregunta es: ¿Cuál es tu sabor favorito?

Como se ha podido leer, la fabricación y perfección de los macarons no es una tarea fácil, pero tampoco es algo imposible. En casa igualmente se puede lograr un producto muy digno con magníficos resultados, siguiendo rigurosamente una serie de indicaciones, que en este caso se detallan en la receta de “macarons de frambuesa” que se muestra continuación.


macarons de frambuesa 4.4.JPG

Ingredientes:

Mazapán de los macarons;

  • 130 G Harina de almendra 
  • 130 G Azúcar glas 
  • 50 G Clara de huevo 
  • Colorante alimentario rosa (opcional)

Merengue de los macarons;

  • 130 G Azúcar 
  • 50 G Clara de huevo 
  • 40 G Agua 

Mousse de frambuesa;

  • 195 G Nata líquida para montar con 35%MG 
  • 100 G Frambuesas 
  • 25 G Azúcar 
  • 25 Ml Agua 
  • 3 G Gelatina en láminas 

Gel de frambuesa;

  • 100 G Frambuesas 
  • 0,5 G Agar agar 
  • 25 G Azúcar 
  • 25 G Agua 

Elaboración:

Mazapán de los macarons;

Para comenzar, mezclar el azúcar glas con la harina de almendra y tamizarlo sobre una colador de malla fina dos o tres veces. Incorporar las claras de huevo a temperatura ambiente e incluir el colorante rosa (opcional). Remover la mezcla con movimientos envolventes hasta obtener una masa lisa y uniforme.macarons de frambuesa.JPGMerengue de los macarons;

Poner en un bol amplio la clara de huevo.

 Las claras de huevo deben ser frescas, sin nada de yema ni restos de otras partículas, estar a temperatura ambiente y presentar un tamaño normal. Estos puntos son muy importantes ya que de ellos dependerá que el merengue salga de la forma correcta.

Aparte, en un cazo echar el agua y el azúcar, cocer la preparación hasta alcanzar exactamente los 110 grados.

Al mismo tiempo, empezar a batir con las varillas las claras de huevo (preferiblemente con un batidor de varillas eléctrico).

Cuando el almíbar alcance los 120 grados apartarlo del fuego y en ese mismo instante verterlo en forma de hilo fino sobre las claras de huevo montadas, sin dejar de batir ni un solo segundo. Batir la preparación a velocidad media-alta durante al menos 10 minutos.

Una vez se haya obtenido un merengue italiano firme y brillante, mezclar 1/3 de la pasta con la masa de los macarons. Integrarlo muy bien e incorporar delicadamente el resto del merengue. En pastelería a este momento se le denomina “macaronage“, y en este paso lo que se pretende conseguir es lograr el punto cinta; pues al levantar la espátula con una parte de la preparación, la mezcla debe caer de forma continua como una cinta, sin sufrir roturas ni deformaciones.

En el momento que se alcance el punto de cinta, depositar la mezcla en el interior de una manga de pastelero provista de una boquilla de al menos 8 mm de diámetro.

Disponer sobre la superficie de trabajo una bandeja de horno y encima colocar una plancha de silicona (se pueden adquirir en tiendas especializadas o por internet y pueden ser lisas o diseñadas con la forma de macarons estampada y definida) , también sirven un tapete silpak o una lámina de papel sulfurizado. Uno a uno depositar pequeñas cantidades de masa sobre la plancha, formando pequeños círculos de 3 o 4 centímetros de diámetro y con una separación entre ellos de al menos 5 centímetros de distancia.

Dejarlos secar o “hacer piel”, entre media y una hora.

 El tiempo de reposo dependerá de la humedad en la zona donde se resida, ya que si es verano o invierno este tiempo puede variar. Para asegurar el secado lo mejor será tocar suavemente un macaron con el dedo, si no se pega, las piezas estarían listas para el horneado.

macarons de frambuesa 2.JPGPrecalentar el horno, a ser posible con el programa ventilador a 150°C  y hornear los macarons a media altura durante aproximadamente 10 minutos

 Para confirmar el completo cocinado de los dulces, levantar cuidadosamente la esquina de uno de ellos y comprobar si se despega bien, sino es así, habría que déjalos uno o dos minutos más.

 Conviene hacer las coquillas un día antes de consumir los macarons y de rellenarlos. El reposo de 24/48 horas acentuará su sabor y les  proporcionará firmeza.

 Los macarons se pueden conservar en un tupper dentro del frigorífico, aguantan en perfectas condiciones durante 4 o 5 días.

Mousse de frambuesa;

Poner dentro de un cazo las frambuesas, el agua y el azúcar y llevar a ebullición. Retirar del fuego y triturar todo con una batidora hasta obtener un coulis o puré homogéneo (para un resultado más fino, colar la mezcla sobre un chino o tamiz de malla fina). Reservar la preparación en un lugar cálido para que no pierda demasiada temperatura.

En un recipiente profundo hidratar las hojas de gelatina cubriéndolas completamente con agua helada.

Montar la nata muy fría con una batidora de varillas (preferiblemente eléctrica).

Disolver las hojas de gelatina bien escurridas en el coulis o puré aún caliente y dejar que este preparado se temple.  Después, incorporarlo a la nata montada con movimientos envolventes para que la mezcla no pierda volumen. Introducir la mezcla en una manga de pastelero y reservar en la nevera.

Gel de frambuesa;

Cocer las frambuesas con el agua y el azúcar, y añadir el agar-agar. Llevar la mezcla a ebullición y extenderla sobre una bandeja para que gelifique. Una vez que haya gelificado, trasladar la mezcla a un cuenco y triturar el gel con la batidora. Verter la mezcla en el interior de un biberón de cocina o en su defecto en una manga de pastelero desechable o con boquilla lisa y pequeña.macarons de frambuesa 5.JPGPara montar los macaron, disponer un punto de gel de frambuesa en el centro de una de las conchas del macaron, rodearlo con un círculo de mousse de frambuesa y taparlo con otra concha del mismo tamaño.

Guardar los macarons dentro del frigorífico entre cuatro y seis horas, conservados dentro de un recipiente hermético, para que no adquieran olores ni generen humedad que pueda reblandecerlos.

Pasado el tiempo de reposo, sacarlos de la nevera treinta minutos antes de su consumo y degustar en buena compañía.

Espero que los disfrutéis tanto como nosotros!

GALLETAS DE AVENA

galletas de avena 8.JPGEstas galletas con copos de avena y arándanos deshidratados son una magnífica opción para comenzar el día llenos de energía o reponer fuerzas a media tarde, cuando los ánimos comienzan a decaer. Para su elaboración sólo se emplean ingredientes naturales, económicos y fáciles de encontrar en cualquier supermercado.

Las galletas de avena datan de principios del S.XX y perduran hasta el día de hoy. Siendo la primera receta original de galletas de avena, fabricada y distribuida en masa en el año 1908, por la empresa Quaker Oats Company®. Anunciadas como “tortas de avena”.  La receta, que fue impresa al dorso de las cajas en las que se comercializaban, requería los siguientes ingredientes: copos de avena, mantequilla, azúcar, huevos y harina. Más tarde, la receta de las tortas de avena fue reformulada y rebautizada como “galletas de avena”, en su confección se emplearon copos de avena molidos (harina de avena) logrando unas piezas más finas, compactas y consistentes que las que se preparaban con la mezcla anterior.

Otra inclusión a la receta que se generó con el tiempo, fue usar el salvado de avena para crear unas galletas que pudieran ser consumidas por un mayor número de personas, incluyendo a quienes deseaban aprovechar las propiedades que tiene el salvado de avena; producto resultante del refinado del grano de avena que corresponde a lo que serían las capas externas del grano y más concretamente al pericarpio con sus tres subcapas: epicarpio, mesocarpio y endocarpio; del cual se hablará en futuras entradas al blog.

Sabías que…

el 48% de los españoles ya percibe la avena como el cereal más sano, por delante de otros como la quinoa o la espelta. Sin embargo, sólo 3 de cada 10 españoles la consume de forma habitual, especialmente en el momento del desayuno.

Si se desea conocer un poquito más acerca de los copos de avena, en los próximos párrafos se puede leer un breve resumen que trata sobre las propiedades más destacadas de la avena;

La avena (avena sativa) es una planta de la familia de las gramíneas, al igual que el resto de cereales comestibles; una de las familias más importantes para la alimentación humana y cuyos frutos son granos secos y ricos en almidón, un hidrato de carbono complejo, fuente de energía para nuestro organismo. La avena es uno de los cereales más completos, rico en proteínas vegetales, grasas insaturadas y vitaminas del grupo B. En el proceso de transformación de los copos no se elimina nada, sólo se les pasan cilindros para que queden aplastados. Se consume tanto el cereal completo (copos de avena) como el salvado (fibra soluble) y también se emplean la paja y las semillas con fines terapéuticos.

La avena es uno de los cereales con más beneficios para nuestra salud, ya que tiene propiedades específicas que lo convierten en un súper cereal. No en vano, ha sido la base de la alimentación de varias civilizaciones y está considerada como la reina de los cereales.
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Sabías que la avena puede contribuir a una dieta saludable y equilibrada?

La avena contiene poca grasa saturada y sal de forma natural. Disfrútala en sus diferentes variedades de producto y recetas con avena, en el desayuno o en cualquier momento del día.

Su consumo, puede ayudar a reducir los niveles de azúcar en sangre (el consumo de beta-glucanos, presentes en la avena, previene el aumento de glucosa en sangre después de las comidas, si se consumen al menos 3 gr de beta-glucanos, contenidos en una ración de 40 g de avena), tratándose así de un alimento recomendado para personas que padecen diabetes, dada su capacidad de absorción de azúcar.

La avena coopera disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, relacionadas con los altos niveles de colesterol en sangre ya que contiene beta-glucano, una sustancia que como parte de una alimentación y un estilo de vida saludables actúa en nuestro organismo para ayudar a bajar el colesterol (el colesterol alto es un factor de riesgo en el desarrollo de enfermedades coronarias).

Los granos integrales, sobre todo los de la avena integral, aportan fibras, unas sustancias esenciales en nuestra dieta porque colaboran en el mantenimiento de un sistema digestivo saludable. La fibra de la avena contribuye a incrementar el bolo fecal y, con ello, a conservar un sistema digestivo saludable.

La avena cuenta con una amplia variedad de vitaminas y minerales que desempeñan diferentes funciones en el organismo. Descubre en los próximos parrafos más información al respecto y de cómo actúan sobre el cuerpo humano los diferentes nutrientes que la avena posee:

Este súper cereal contiene tiamina, también conocida como vitamina B1 que contribuye a un metabolismo energético normal, así como al funcionamiento del sistema nervioso, la función psicológica y la del corazón.

También está muy presente la vitamina B6, que colabora en el metabolismo energético normal, el buen funcionamiento del sistema nervioso y la función psicológica. Además, ayuda al metabolismo proteico y del glucógeno, así como al funcionamiento del sistema inmunológico.

Posee folato, ácido fólico o vitamina B9, que favorece la formación normal de la sangre, la síntesis de aminoácidos, la función psicológica y la función del sistema inmunológico.

Contiene hierro, mineral fundamental en nuestro organismo, que ayuda a la formación normal de glóbulos rojos, a la función cognitiva, al transporte de oxígeno por el cuerpo y a la función del sistema inmunológico.

Aporta magnesio, este mineral fomenta el funcionamiento normal de los músculos, mantiene el equilibrio de los electrolitos y el mantenimiento de los huesos y los dientes.

Incluye zinc, reforzando la reproducción y fertilidad, la función cognitiva, la protección de células contra el estrés oxidativo y la función del sistema inmunológico.

Sabías lo importante que es empezar el día con un buen desayuno y seguir una dieta sana y equilibrada con el aporte de energía necesario?

Los cereales integrales en nuestra alimentación se convierten en un buen combustible para nuestro organismo y aportan numerosos beneficios.

Los copos de avena contienen las tres partes de la semilla del cereal: el salvado, el endospermo (embrión de las plantas) y el germen. Los científicos consideran que, comiendo copos de avena enteros, es decir, integrales, estamos ingiriendo fibra, vitaminas y minerales, buenos y recomendables para nuestro organismo.

La avena, así como otros cereales, contiene principalmente carbohidratos. Los hidratos de carbono contribuyen a un correcto funcionamiento del cerebro, por lo que es imprescindible consumirlos en las cantidades necesarias.

Así, la avena se abre paso en la ingesta humana y ofrece un amplio abanico de posibilidades en la alimentación diaria, pudiéndose utilizar como ingrediente para un gran número de recetas, como es en el caso de estas tentadoras y riquísimas galletas de copos de avena enriquecidas con arándanos deshidratados.

Tras esta pequeña introducción, queda claro que consumir diariamente copos de avena aporta numerosos beneficios al organismo, y es por ello que en cosmopolitan cuisine, están incluidos en la dieta diaria de forma regular.

En esta ocasión, los copos de avena forman parte de la composición de unas sanas y deliciosas galletas. A continuación, se muestra la receta donde vienen indicados los ingredientes y los pasos a seguir para proceder con su elaboración.


galletas de avena 7.JPGIngredientes (20/25 Unidades):

  • 175 G Mantequilla (temperatura ambiente)
  • 125 G Azúcar
  • 1 Yema de huevo
  • 175 G Harina de repostería
  • 1 Cdta Bicarbonato
  • 1/4 Cdta Sal
  • 80 G Copos de avena
  • 120 G Arándanos deshidratados

Elaboración:

Precalentar el horno a 190ºC calor arriba y abajo.

Disponer sobre la mesa de trabajo una plancha de silpat o forrar una bandeja de horno con papel siliconado o papel de hornear.

Tamizar la harina, el bicarbonato sódico y la sal. Reservar.

En un cuenco amplio batir (preferiblemente con varillas eléctricas) la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una pasta suave y cremosa.

Añadir la yema de huevo y continuar batiendo hasta integrar por completo.

Incorporar la harina, el bicarbonato sódico, la sal y los copos de avena. Mezclar despacio con una espátula o lengua repostera hasta conseguir una masa blanda pero manejable. galletas de avena 6.JPGFinalmente, incluir los arándanos deshidratados y mezclar a mano (con una espátula o lengua repostera) para que se repartan de forma equitativa por toda la masa.

Con las manos o con la ayuda de dos cucharas o un dispensador de bolas pequeñoformar piezas del tamaño de una nuez y disponerlas en la bandeja de horno separadas unas de otras, ya que se expandirán significativamente durante el horneado.

Por último, aplastar ligeramente las bolitas de masa con el reverso de una cuchara.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear las galletas durante 20 o 25 minutos, fijando la bandeja en la parte central del horno.

Cuando las galletas comiencen a dorarse ligeramente por la base, sacar la bandeja del horno y dejar reposar las galletas sobre ella durante al menos cinco minutos (al sacar las galletas del horno su textura será blanda y no se recomienda su manipulación de forma inmediata).

Una vez que las galletas hayan templado y presenten una estructura más consistente, trasladarlas a una rejilla y dejarlas enfriar por completo.

Las galletas se conservan durante días guardadas en recipientes metálicos o herméticos y almacenadas en un lugar oscuro, seco y alejado de fuentes directas de calor.

GALLETAS DE JENGIBRE (Gingerbread Man) – Galletas de Navidad

GALLETAS DE JENGIBRE 1.JPGEsta semana, para preparar las fiestas navideñas en casa, proponemos cocinar una de las recetas más suculentas, divertidas y sencillas de los menús de estos días: ¡Galletas de jengibre!

Las galletas de jengibre, o “gingerbread”, tienen su origen en el pan de jengibre, casi tan antiguo como la historia occidental, y que se remonta a los antiguos griegos y egipcios, que ya lo consumían en sus prácticas de ritos y ceremonias.

El pan de especias llegó a Europa aproximadamente en el siglo X, cuando los cruzados (militares cristianos afincados principalmente en Europa Occidental, y que participaron de forma directa en alguna de las cruzadas que tuvieron lugar en la etapa del medievo) trajeron la receta desde Oriente Medio, esta receta rápidamente se extendió entre las altas sociedades; y más tarde al resto de la población, cuando se depreció el valor de las especias y éstas comenzaron a ser más asequibles.

¿Sabías que…

La tradición de la elaboración del pan de especias surgió en algunos monasterios europeos en la época medieval? Esta tradición se extendió a Croacia, donde más tarde se convirtió en una actividad artesanal. La receta utilizada por todos los artífices era la misma: hacían una masa con harina, agua, azúcar, bicarbonato sódico y las especias indispensables. La masa se colocaba en moldes, se cocía, se secaba y se pintaba con colorantes alimentarios. Después, cada artesano ornamentaba el pan con imágenes, versos y mensajes a su antojo. En la actualidad esta práctica se sigue conservando.

SONY DSCEl tema que se trata a continuación es bastante discutible, ya que en la búsqueda de información acerca del creador y el origen de las galletas con forma humana se pueden encontrar varias referencias históricas que no guardan ningún tipo de relación, en los próximos parrafos se relatan algunas de ellas:

Por un lado, se da cuenta de que la usanza de este tipo de galletas en Navidad fue idea del monje de origen armenio, Gregory de Nicopolis en Grecia, a quien se le atribuye ser el primero en preparar este postre de galletas (gingerbread) o pan de jengibre con forma de hombrecillo. Igualmente, la leyenda relata que fue el mismo monje quien al trasladarse a Francia en el año 992, dio a conocer su atractiva creación culinaria, y enseñó a prepararla a los sacerdotes franceses.

Por otro lado, se dice que fue la reina Isabel I la “creadora” de las galletas de jengibre (o gingerbread people) con formas de personas, que ofrecía a sus invitados como una forma de agasajarlos. Con el tiempo, en las ferias populares se adoptaría la receta y se popularizaría, hasta el punto, que incluso las galletas de jengibre desmigadas servirían de condimento para preparar distintos platillos de carne, especialmente si las galletas  empezaban a descomponerse.

Sea como fuere, a día de hoy estas galletas son internacionales y desde que aflora la temporada navideña se convierten no sólo en una parte del postre tradicional para celebrar y compartir, sino también como motivo para la decoración navideña. Su popularidad está muy arraigada, especialmente en la época del año que se está mencionando, la pascua.GALLETAS DE JENGIBRE 3.JPGEsta simpática galleta o masa de jengibre tiene diversas versiones europeas: Pierniczki polaco, el pepparkakor escandinavo, las speculaas holandesas, el pain d’épices francés o el esponjoso lebkuchen alemán. Otras formas de pan de jengibre como son las casas en miniatura, célebres por el cuento de los hermanos Grimm “Hansel y Gretel”, se extendieron en el gusto alemán y también fueron adoptadas, junto a los hombrecillos de pan de jengibre, por los colonos de América del Norte, que también sienten como suya esta vieja tradición.

Estos simpáticos hombres de jengibre han alcanzado tanta popularidad que además cuentan con su propia historia. En el siguiente enlace “aquí”, se puede ver un video explicativo; se trata de un encantador cuento animado, narrado de forma divertida con una didáctica infantil.

La mayoría de los hombres de pan de jengibre comparten la misma forma de apariencia  humanoide, paticorta y sin dedos. Muchos hombres de jengibre tienen cara, aunque los rasgos pueden ser hendiduras en la propia galleta o caramelo pegado en ella con glaseado de azúcar o chocolate, según la receta. También son comunes otras decoraciones: pelo, puños de camisa y zapatos, siendo la decoración más popular los botones de la camisa, que tradicionalmente son representados con gominolas, glaseado dulce o uvas pasas.

Las galletas con forma de casas de pan de jengibre, célebres por el cuento “Hansel y Gretel”, son una apetitosa variación.

Aunque en la receta que se publica en esta página se embellecen las galletas con chocolate fundido (a nuestro parecer esta forma de presentación queda más formal y elegante) y no se decoran con glaseado de azúcar, como ya se a dicho, sí es habitual hacerlo de este modo, sobre todo en los hogares que también son habitados por niños. Este glaseado es muy sencillo hacer, se prepara con clara de huevo, azúcar glacé y opcionalmente colorante alimentario (pincha aquí  para visualizar uno de los muchos vídeos explicativos que circulan por la red, en él se detalla la receta y se indica cómo proceder para aplicar el glaseado sobre las galletas).


GALLETAS DE JENGIBRE.JPGIngredientes:

  • 260 G Harina de trigo
  • 35 G Harina de trigo de gran fuerza
  • 75 G Azúcar moreno suave (clara)
  • 75 G Melaza
  • 55 G Huevo
  • 50G Mantequilla
  • 7 G Espéculos: Mezcla molida de especias; Jengibre (en mayor medida), canela y clavo)
  • 1 Cdta. Levadura química
  • 1/2 Cdta. Bicarbonato
  • 1/4 Cdta. Sal
  • 100 G Chocolate negro 70%
  • 100 G Chocolate blanco

Elaboración:

En un cuenco, mezclar las harinas con el polvo de hornear, el bicarbonato, el jengibre, la nuez moscada y la canela. Cernir la mezcla con un tamiz y reservar.

En otro recipiente batir con unas varillas (preferiblemente eléctricas) energicamente o a intensidad alta la mantequilla junto al azúcar, hasta que la mezcla blanquee y la textura se vea cremosa.

A continuación, agregar el huevo, la vainilla y la melaza hasta integrar todos los ingredientes por completo.

Tras ello, incorporar poco a poco la mezcla de harina mientras se continúa batiendo suavemente, hasta conseguir una masa totalmente lisa y homogénea.

Sacar la masa del cuenco y formar una bola con ella. Después, aplastarla ligeramente y cubrirla a piel con plástico film transparente apto para uso alimentario.

Refrigerar la masa de galletas durante al menos 30 minutos.GALLETAS DE JENGIBRE 4.JPGPasado el tiempo, la masa debe estar firme y manejable (si la masa quedase muy dura al sacarla de la nevera, dejarla cinco o diez minutos a temperatura ambiente para que adquiera una textura compacta pero fácil de manipular).

Precalentar el horno a 170°C con calor en ambas resistencias y sin ventilador.

Preparar una o dos bandejas de horno antiadherentes o dotarlas con papel parafinado especial para hornear.

Depositar la masa de galletas sobre una superficie lisa y enharinada. A continuación, estirar la masa con un rodillo hasta obtener un grosor de aproximadamente ½ centímetro.

Cortar la masa de galletas con un cortador que tenga la típica forma del muñeco de jengibre e irlas colocando sobre las bandejas, dejando un espacio entre ellas de mínimo dos centímetros de distancia, para evitar que durante el horneado estas se puedan  pegar unas a otras.

En el momento que se tengan todas las galletas confeccionadas y el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir la bandeja dentro del horno a media altura. Cocer los dulces entre 10 o 12 minutos, depende del tamaño y de el grosor que se les haya proporcionado. Estarán listas cuando sus bordes inferiores adquieran un tono sutilmente dorado.

Para finalizar, sacar la bandeja del horno y dejar reposar las galletas sobre ella durante unos minutos, hasta que estas endurezcan ligeramente.

Cuando se llegue a ese punto, retirar las galletas de jengibre de la bandeja y depositarlas sobre una rejilla para que terminen de enfriar por completo.

Una vez frías, proceder con la decoración. En este caso, simplemente se realiza un baño parcial de las galletas con dos tipos de chocolate fundido.

Para ejecutar el acabado de esta manera, fundir el chocolate (realizando la misma técnica por separado con el chocolate negro y el chocolate blanco) durante unos segundos en un recipiente apto para el microondas (en pequeños golpes de calor de 30 segundos) o en un cazo al baño maría sobre el fuego durante unos minutos.

Cuando el chocolate esté totalmente derretido, introducir una parte de la galleta dentro del mismo y escurrir el exceso de fluido.

Depositar la pieza sobre una superficie lisa y dejar que el chocolate solidifique por completo.

Realizar la misma operación con el resto de galletas.

Consejo,

Cuando se realice un baño de chocolate a piezas que requiera un secado sobre una superficie plana, se recomienda colocar una lámina de acetato o una hoja de papel siliconado adecuada para el uso alimentario sobre la zona de reposo de las porciones. De esta forma, una vez el chocolate haya endurecido, las piezas se despegarán con mucha facilidad.

Si se desea proporcionar un “aire” más alegre a la decoración de las galletas usando glasa de colores, se deja una propuesta interpretada con lenguaje visual tanto del proceso de elaboración como del método de aplicación, en el cuerpo de esta entrada.GALLETAS DE JENGIBRE 6.JPGEstas galletas bañadas en chocolate, se conservan en perfectas condiciones durante semanas guardadas en recipientes herméticos y almacenadas en un espacio oscuro, seco y alejado de fuentes directas de calor.

PASTAS DE MANGA O RIZADAS “PARA LA HORA DEL TÉ”

pastas de te 3.JPG¿Estaís buscando una fantástica y deliciosa idea para la hora de la merienda? Aquí, en esta entrada y de la mano de cosmopolitan cuisine, publicamos la mejor receta de pastas rizadas para preparar de forma artesanal en la cocina de casa. Se trata de una masa dulce elaborada con ingredientes básicos; harina, mantequilla, azúcar, huevo y una pizca de sal. A ésta masa se le proporciona la clásica forma de pastas de té con una manga de pastelería provista de una boquilla rizada, creando con ella diferentes formas y un amplio surtido de las mejores pastas, con las que se podrá disfrutar del sabor más tradicional y exquisito.

Su delicado sabor y su forma impecable hacen que sean también un regalo  muy acertado para ofrecer en ocasiones especiales. En definitiva, se trata de un pequeño capricho de lujo que disfrutarán toda la familia y seres queridos.

Para conseguir unos pequeños bocados gourmet que deleitarán tanto a grandes como a pequeños, hay que emplear los ingredientes más selectos y de la mejor calidad posible.

¿Sabías que…

El secreto de su sabor reside en la mantequilla? Una buena mantequilla de excelente calidad es imprescindible para obtener las mejores pastas de té.

En nuestro país no existe la tradición de la hora del té servido con pastas como tal, sin embargo, las pastas de té son un dulce típico que no falta en la mayor parte de los hogares y que todos recordaremos especialmente en casa de nuestros abuelos y abuelas; para invitar a merendar a las visitas o simplemente para darse un gusto a media tarde o en la sobremesa, acompañadas de un café. Las pastas de té son un dulce que muy pocos rechazan y en nuestro país cada vez están más reconocidas, sobre todo si son realizadas de forma tradicional, artesana y con ingredientes naturales.pastas de te 1.JPGAunque las pastas de té hace muchos años que están entre nosotros, no sabemos muy bien en qué momento se instalaron como algo típico en nuestro país, lo que sí queda constatado es que son originarias de Inglaterra. Es en la Inglaterra del siglo XVII, en sus lujosos salones y amplios palacios, donde los estratos más ricos y distinguidos de la nobleza y realeza se juntaban para llevar a cabo sus actividades. Todo ello, en torno a un elemento principal, el protagonista de la tarde: el té. Esta bebida tan sofisticada, se convirtió a su vez en la parte fundamental de la cultura anglosajona. Así, algunos elementos de su gastronomía, como la repostería, se desarrollarían para acompañar a su tan querido té. Los bizcochos, las tartas y, sobre todo las pastas, eran las mejores elecciones. De esta forma se empezaron a popularizar las famosas pastas de té.

La hora del té o tea time es toda una tradición en Inglaterra. A principios del siglo XIX la Duquesa de Bedford pidió que le trajeran una taza de té y algo ligero para acompañarlo. Por aquel entonces, la comida solía servirse muy pronto y no se volvía a ingerir nada hasta la hora de la cena, que se ofrecía aproximadamente sobre las ocho de la noche. La duquesa quedó encantada con su pequeña merienda, por lo que siguió repitiéndola cada día, invitando a sus amistades para que disfrutaran de la hora del té junto a ella. Con los años, esta merienda se convirtió en una tradición entre las clases más altas de la sociedad inglesa, que entre las tres y las cinco de la tarde disfrutaban del té acompañado de unos sándwiches o unas pastas. En estas fiestas del té, se empleaban preciosos juegos de porcelana, que hacían de la ocasión todo un ritual de buen gusto y elegancia.

¿Sabías que…

Para evitar que las tazas de porcelana se agrietasen al servir el té caliente, debía de añadirse antes un chorrito de leche templada con la taza vacía?

Hoy en día, tomar té con leche acompañado de pastas, sigue siendo una costumbre. Y no sólo en Inglaterra, sino que la tradición se ha ido exportando a otros países con el paso de los años, existiendo en la actualidad una gran variedad de pastas dulces y saladas con las que acompañar el té.

La base de estas pastas ha continuado hasta nuestros días, pero se han ido añadiendo variedad de sabores y distintas formas con las que se ha conseguido que las pastas de té cada vez sean más sofisticadas e irresistibles. La combinación con chocolate, mermelada o frutos secos ha sido un gran acierto que los pasteleros artesanos han sabido desarrollar.

pastas de te 5.JPGComo se ha mencionado al inicio de la página, la mantequilla es un ingrediente imprescindible a la hora de preparar la masa de las pastas de té, ésta ha de estar en punto de pomada, es decir, a temperatura ambiente (blanda, pero no derretida); a su vez es muy importante que los huevos también se encuentren a la misma temperatura. Por otro lado, siempre se utilizará harina floja tamizada, la cual no se trabajará en exceso durante el formado de la pasta. Para elaborar este tipo de galletas siempre se recomienda emplear azúcar en polvo o azúcar glass, con la cual se obtendrá una masa suave y muy fina. Hoy en día, también se pueden confeccionar sin azúcar y con edulcorantes naturales o de otro tipo, para aquellos que su dieta así lo requiera. Como último ingrediente, se puede añadir una pizca de sal para resaltar el sabor de las galletas. Además, a elección del pastelero se podrán enriquecer las pastas con acabados y decoraciones variadas; Chocolate fundido de diferentes clases, frutas deshidratadas o frutos secos.

La receta de pastas que se presenta a continuación es una masa blanda: en este tipo de masa hay más presencia de líquido y no es recomendable amasar demasiado ni meterla en la nevera. No se puede congelar, y su forma se consigue con la ayuda de una manga de pastelería.

Las pastas de té también se pueden encontrar de otros tipos, duras o especiales:

Las primeras se realizan con mayor proporción de ingredientes secos, su textura es más compacta y no se nota tanto la presencia de mantequilla. La masa, una vez trabajada se deja reposar en la nevera para que adquiera firmeza y su diseño se logra estirando la pasta con un rodillo o similar sobre una superficie lisa. Tras ello, se realizan cortes con un cuchillo u otras herramientas específicas.

Las pastas especiales suelen ser de hojaldre o merengue y con frecuencia en este tipo de pastas de té se acostumbra a integrar en la masa chispas de chocolate, fruta confitada, frutos secos picados o molidos u otros ingredientes para reforzar su sabor tan característico y su suavidad inconfundible.

Destacar que las pastas de té artesanas de nuestro país nada tienen que envidiar a las de la confitería inglesa (siendo éstas especialmente exquisitas), ya que en España también se ha sabido integrar el buen gusto y refinamiento de este dulce con nuestra cultura y gastronomía más típica.


pastas de te 4.JPGIngredientes:

  • 250 G Harina de trigo floja
  • 185 G Mantequilla
  • 75 G Azúcar glass
  • 2 Huevos
  • Una pizca de sal
  • Ingredientes opcionales: Guindas rojas o verdes, chocolate para fundir, almendra en granillo, fruta confitada, azúcar glass o canela para decorar.

Elaboración:

Para comenzar con la receta es necesario que la mantequilla se encuentre a temperatura ambiente. Si la temperatura regular del habitaculo es baja, se recomienda sacarla del refrigerador la noche anterior, en cambio, si la sala es cálida será suficiente con dos horas de antelación.

Precalentar el horno calor arriba y abajo (sin ventilador) a 200°C.

Cerner la harina con ayuda de un tamizador o un colador de malla fina.

Poner la mantequilla y el azúcar glass en un recipiente amplio. Batir con unas varillas (preferiblemente eléctricas) al menos durante cinco minutos, hasta que todo esté bien incorporado y la mantequilla adquiera un tono blanquecino.

Añadir los huevos a la mezcla uno a uno y continuar batiendo cinco minutos más, hasta que se vean perfectamente integrados y mullidos.

Seguidamente agregar la harina y mezclar suavemente para que la masa quede sedosa y esponjosa, evitando así que el batido anterior se baje.pastas de te.JPG

Introducir la masa resultante en una manga de pastelería con boquilla de estrella e ir creando con su ayuda galletas de diferentes formas, dejando entre ellas una separación prudencial de mínimo dos centímetros por cada lado. Depositar los pegotes de masa sobre un silpak (previamente colocado encima una base resistente a las altas temperaturas y adecuada para hornear), bandeja de galletas antiadherente o charola de horno cubierta con papel parafinado o de horno.

Cuando se tengan formadas todas las pastas de té, si se desea, será el momento de colocarles unas guindas, frutos secos u otros ingredientes de motivo ornamental.

En el momento que los dulces estén listos y el horno haya adquirido la temperatura adecuada, introducir la bandeja de galletas en una posición centrada dentro del horno.

Hornear las pastas entre 10 y 12 minutos, hasta que los bordes se empiecen a tostar ligeramente.

Cuando estén listas, sacar la bandeja del horno y dejar que las galletas se templen sobre ella. Después, colocarlas sobre una rejilla para que enfríen por completo y no se cree humedad en su interior.

Una vez frías, decorarlas según preferencias con chocolate fundido, mermelada, frutos secos, fruta escarchada, azúcar glass…

Las pastas de té se pueden conservar en perfecto estado durante varios días, dentro de una caja metálica o recipiente hermético almacenado en un lugar fresco, seco y oscuro.

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BARRITAS DE AVENA CON FRUTOS SECOS Y FRESAS

BARRITAS DE CEREALES CON FRESA.JPG¿Necesitas un aporte extra de energía? Si es lo que estás buscando; estas barritas caseras de avena con frutos secos que se proponen en esta entrada son una opción sensacional. Resultan deliciosas, saciantes y muy sanas; cada barrita de aproximadamente 25 gr tan sólo aporta alrededor de 110 kcal. Esta propuesta es una excelente alternativa si se precisa un tentempié placentero y saludable a media mañana.

La avena al igual que el resto de cereales comestibles es una de las familias más importantes para la alimentación humana y cuyos frutos son granos secos y ricos en almidón, un hidrato de carbono complejo fuente de energía para nuestro organismo.

Se trata de uno de los cereales más ricos en proteínas, grasas (casi el doble que el trigo), hidratos de carbono, vitamina B1 o tiamina (necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso) y, en menor proporción, aporta otras vitaminas del grupo B. Así mismo contiene minerales como fósforo, potasio, magnesio, calcio y hierro, estos dos últimos de peor aprovechamiento que los procedentes de alimentos de origen animal.

La avena en concreto aporta 335 calorías por cada 100 gramos, 12 g de proteínas, 60 g de hidratos de carbono, 6 g de fibra, 7,1 gramos de grasas, 79,6 mg de calcio, 5,8 mg de hierro y 0,52 miligramos de tiamina.

Sabías que…

La avena es una de las mejores fuentes de energía que existen, por lo que se recomienda consumir a primera hora de la mañana o antes del mediodía, sobre todo para aquellas personas que trabajan muchas horas fuera de casa, tienen que estudiar para un examen, realizan ejercicio o practican actividades que requieren esfuerzo físico.

Sus proteínas son deficitarias en los aminoácidos esenciales lisina y treonina, pero contiene en cantidades elevadas metionina, por lo combinada con legumbres (deficitarias en metionina) o con leche (deficitaria en aminoácidos azufrados), se obtienen proteínas completas de valor equiparable a las de la carne, el pescado o los huevos.

El 80% del total de grasas que contiene son insaturadas y en ella abunda el ácido graso esencial linoleico (omega-6). Otros componentes grasos son el avenasterol, un fitosterol que se sabe contribuye a reducir los niveles de colesterol en sangre al disminuir su absorción a nivel del intestino y la lecitina, necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso y que también contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre.

Su hidrato de carbono mayoritario es el almidón, pero también contiene pequeñas cantidades de fructosa (el azúcar característico de las frutas y de la miel) y en cantidades significativas, fibra. Hay dos tipos de fibra, los mucílagos y la que está presente en el salvado de la avena. Los mucílagos, lubrifican y suavizan el tracto digestivo y la fibra del salvado, posee un suave efecto laxante y contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre, mediante un mecanismo similar al del fitosterol avenasterol.

Así mismo, contiene un alcaloide no tóxico, la avenina, de efecto sedante para el sistema nervioso.

Se consume tanto el cereal completo (copos de avena) como el salvado (fibra soluble) y también se emplean la paja y las semillas con fines terapéuticos.

Combate las afecciones del sistema nervioso; gracias a su contenido de almidón (en el organismo libera glucosa, principal combustible de nuestro sistema nervioso), ácidos grasos esenciales (linoleico), lecitina, fósforo, vitamina B1 o tiamina y avenina, esta última sustancia de acción sedante. Posee un efecto tonificante y equilibrante del sistema nervioso, por lo que su consumo es adecuado en caso de: nerviosismo, fatiga o astenia, insomnio y situaciones de estrés.

Reduce las alteraciones digestivas; debido a su aporte de mucílagos que suavizan la mucosa del tracto gastrointestinal y su alta digestibilidad, su consumo es beneficioso en caso de
gastritis y úlcera en etapa de remisión y en otras afecciones digestivas.

Su ingesta es recomendable en caso de diabetes; ya que posee fibra que contribuye a mantener la glucemia (niveles de azúcar en sangre) en límites normales.

Del mismo modo su toma ayuda en enfermedades cardiovasculares; por su contenido en grasas insaturadas, avenasterol, fibra y lecitina, sustancias que contribuyen a reducir las tasas de colesterol en sangre.

En casos de celiaquía o intolerancia al gluten no es recomendable su consumo ya que aunque en pequeñas cantidades, sí contiene glúten.


barritas de cereales 3.JPGIngredientes:

  • 60 G Copos de avena
  • 40 G Avena inflada
  • 12 G Salvado de avena
  • 65 G Frutos secos al natural variados (nueces, pistachos, avellanas, almendras, cacahuetes, anacardos…)
  • 75 G Miel
  • 15 G Aceite de nuez o vegetal (almendra, avellana, oliva, girasol…)
  • Mermelada natural de fresa (preferiblemente ligera)

Elaboración:

Pelar los frutos secos y retirarles la piel que los cubre, picarlos con un cuchillo y depositarlos en cuenco amplio.

Añadir la avena inflada y el salvado de avena.

Poner los copos de avena en una sartén a fuego medio y tostarlos ligeramente. Dejar templar e incorporarlos a la mezcla.

Agregar la miel y el aceite de nuez o vegetal y mezclar con una espátula o lengua repostera.

Llevar la preparación al microondas y calentarla durante 15 o 20 segundos a máxima potencia (si no se dispone de microondas, verter la preparación en un cazo y calentarla a fuego suave durante unos minutos).

Después, remover el conjunto de ingredientes hasta formar una pasta.

Disponer un molde sobre la mesa de trabajo (para formar estas barritas se ha empleado un molde de silicona apto para horno, con forma de barritas: Molde de silicona My Snack – Silikomart . También irá perfecto un molde de 30×10 o 20x20cm).

Verter la mitad de mezcla en las cavidades del molde y prensarlo lo máximo posible, untar sobre ella una fina capa de mermelada de fresas, cubrir con el resto de la mezcla de avena y frutos secos y prensarlo de nuevo. Se ha de obtener una masa firme y compacta.

Precalentar el horno a 180C, calor arriba y abajo.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, colocar el molde en su interior y hornear la preparación durante 20 minutos. Cuando los bordes comiencen a dorarse, retirar el molde de inmediato y dejar enfriar sobre una rejilla sin desmoldar las piezas.

Una vez frías, desmoldar las barritas. Teniendo en cuenta que si se ha horneado toda la preparación en un sólo molde, habrá que cortar en porciones de 10×2,5 cm y 25 gr de peso con un cuchillo afilado.

Las barritas de cereales se conservan durante varios días almacenadas dentro de una caja metálica o envueltas con papel de aluminio dentro de cualquier recipiente plástico y hermético; guardado en lugar oscuro, lejos de fuentes de calor y humedades.BARRITAS DE CEREALES CON FRESA 2.JPG

GALLETAS DE CANELA DECORADAS CON STENCIL

galletas decoradas 5.5.JPGMirad que manera tan original de presentar unas sencillas galletas. ¡Han quedado preciosas! El procedimiento es muy simple y como podéis observar el resultado queda muy bello. Para realizar el dibujo se han utilizado unas plantillas plásticas llamadas stencil,  para su uso se utiliza un método denominado “estarcido” que desde algún tiempo tenía ganas de poner en práctica.

El estarcido es una técnica muy primitiva identificada más recientemente con el nombre de esténcil (del inglés stencil), es un tipo de decoración a partir de una plantilla, calco o “trepa” con un dibujo recortado o patrón, método que permite reproducir en serie la imagen representada.

El estarcido más antiguo que se conoce se encuentra en la isla Célebes, Indonesia, con una antigüedad aproximada de 40.000 años. El estarcido se ha venido usando desde la prehistoria para duplicar los diseños decorativos en paredes, techos y tejidos. Era muy corriente en China y Japón para marcar los embalajes con sellos y caligrafía. Este sistema se ha empleado también para colorear grabado a fibra, grabado al aguafuerte y otro tipo de grabados, utilizando diferentes plantillas para las distintas formas y colores.

Si bien el proceso de estarcido se utilizaba ya en la antigua Roma, alcanzó especial popularidad en Estados Unidos durante los años sesenta, cuando muchos artistas utilizaban como medio de expresión los colores puros y las siluetas de contornos marcados. Esta técnica se hizo muy popular con el llamado street art.

En repostería estas plantillas plásticas o stencil, permiten decorar de forma muy sencilla las galletas, tartas o cupcakes. Para ello se puede usar buttercream, glasa o simplemente azúcar glass o cacao en polvo, y con ello se obtiene rápidamente un resultado espectacular.

En este caso el grabado se ha realizado con una pasta hecha a base de cacao puro en polvo y algunos componentes más, que podrás leer en el listado de ingredientes que precede a la receta.

Mencionar también que la masa de galleta que se utiliza en esta receta es estupenda, en casa se usa para elaborar muchas preparaciones de este tipo y siempre queda excelente. Además es muy fácil de confeccionar y se compone de pocos ingredientes, todos ellos básicos: Harina, mantequilla, azúcar en polvo, huevo y aromas naturales.


GALLETAS DECORADAS 2.JPGIngredientes (24 unidades):

Decoración: 

  • 1 clara de huevo pequeño
  • 10 G Cacao puro en polvo
  • 10 G Harina de trigo
  • 15 G Azúcar glass
  • 15 G Mantequilla sin sal
  • Plantillas o stencil

Galletas:

  • 100 G Mantequilla sin sal
  • 75 G Azúcar glas
  • 1 Huevo pequeño
  • 200 G Harina de trigo leudante
  • 1 o 1/2 Cdta Canela en polvo
  • Una pizca de sal

Elaboración:

  • Decoración:

En un cuenco introducir todos los ingredientes; la clara de huevo, el cacao puro en polvo, la harina de trigo, el azúcar glass y la mantequilla sin sal ligeramente derretida. Mezclar con una espátula o lengua repostera hasta conseguir una pasta homogénea de textura untuosa, cubrir con plástico film de uso alimentario y reservar.

  • Galletas:

Sacar los productos refrigerados de la nevera 30 minutos antes de empezar la preparación. Para esta receta es necesario que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente.

En un bol colocar la mantequilla blanda junto al azúcar glas y mezclar hasta que los ingredientes se integren por completo.

Añadir el huevo y la sal y ligar la masa.

Incorporar la harina leudante junto a la canela y amasar hasta conseguir una textura suave y ligeramente pegajosa.

Formar una bola con la masa, aplanarla y envolverla en film transparente de uso alimentario. Después refrigerarla durante al menos una hora.

Pasado el tiempo precalentar el horno a 190 C calor arriba y abajo.

Colocar un tapete de hornear o papel siliconado sobre una bandeja de horno.

Enharinar la mesa de trabajo y disponer sobre ella la masa. Estirar con un rodillo hasta conseguir un grosor de 3 milímetros.

Cortar la masa con el cortapastas que se haya elegido (en este caso, redondo de borde liso) y trasladar las galletas con cuidado a la bandeja de horno que previamente se ha preparado.

Una vez listas las piezas de masa, colocar sobre una de ellas el stencil o plantilla y con una paleta de extendido o un pincel distribuir la pasta decorativa de cacao, asegurando una buena cobertura de los huecos. Dejar una capa fina y retirar el exceso de pasta decorativa al tiempo que se sujeta firmemente el stencil. Después retirar la plantilla y realizar la misma operación con el resto de masa de galletas.galletas decoradas 4.4.JPGHornear las galletas entre  8 y 10 minutos. Cuando los bordes inferiores presenten un ligero tono tostado, sacarlas de inmediato (al sacar las galletas se comprobará que la masa aún es blanda y podría parecer que están crudas, pero a medida que se vayan enfriando irán endureciendo).

Dejarlas unos minutos sobre la bandeja de horno y cuando sea posible despegarlas sin riesgo de romperlas, pasarlas a una rejilla y dejar que enfríen por completo.

Las galletas se conservan en perfectas condiciones durante varios días guardadas en cajas metálicas o recipientes herméticos. Almacenadas en un lugar oscuro, seco y alejado de fuentes de calor.