REVUELTO DE HUEVO CON GAMBAS Y CHAMPIÑONES

REVUELTO DE GAMBAS Y CHAMPIÑONES 5.5.5.JPGHoy para el almuerzo he preparado un sencillo y delicioso revuelto de huevo con gambas y champiñones. Esta elaboración no entraña ninguna dificultad, se trata de un plato ligero y rápido de preparar. Ideal para servir en un nutritivo desayuno, un revitalizante almuerzo o una cena reparadora.

El huevo posee una serie de nutrientes extremadamente concentrados en un alimento relativamente pequeño. Es muy rico en proteínas de alto valor biológico, es decir, contiene todos los aminoácidos esenciales en las cantidades adecuadas para cubrir las necesidades del organismo. Alberga aproximadamente un 10% de grasas, de las cuales, la mayor parte son ácidos grasos monoinsaturados y ácidos grasos esenciales poliinsaturados (Omega-3) que son los más beneficiosos para el organismo. Concentra todas las vitaminas (excepto la vitamina C); las liposolubles se encuentran en la yema y las hidrosolubles en la clara. Hay que destacar su riqueza en ácido fólico y en vitamina B12. También contiene cantidades nada despreciables de minerales y oligoelementos, sobre todo de zinc, selenio, hierro y calcio.

Sabías que…

Hasta hace relativamente poco tiempo, los profesionales de la salud sostenían que comer huevos aumentaba los niveles de colesterol en sangre. Se registró una tendencia generalizada a restringir el consumo de huevo desde los distintos organismos de salud pública, pero las conclusiones que se extraen de investigaciones científicas recientes no dejan margen de duda: el huevo es un alimento nutritivo y saludable que puede incluirse de manera habitual en el esquema de una dieta equilibrada, sin comprometer o poner en peligro la salud.

En la receta, el huevo se acompaña con champiñones, alimento que también destaca nutricionalmente por su alto contenido en proteínas. Los champiñones son de bajo valor energético y muy ricos en oligoelementos y minerales, destacando sobretodo la presencia de hierro, potasio y fósforo. Además aportan vitaminas, en especial vitaminas del complejo B y C.

Este revuelto de huevo también es complementado con gambas, igualmente es fuente excelente de proteína de alta calidad y ofrecen vitaminas y minerales de suma importancia. Son bajas en calorías y no contienen carbohidratos. Hay que decir que aunque el contenido de colesterol en las gambas es significativo, también contienen  ácidos grasos Omega-3,  saludables para el corazón.

Como resultado se obtiene un plato eminentemente proteico, que alberga distintos grupos de vitaminas y minerales. Si además se acompaña de una porción de pan, se logra un platillo completo y muy nutritivo, estupendo para degustar en cualquier condumio principal.


revuelto de gambas y champiñones 6.JPG

Ingredientes (4 personas)

  • 6 Huevos
  • 250 G Gambas peladas
  • 250 G Champiñones o setas
  • 2 Dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta recién molida
  • Cebollino o perejil fresco (opcional)

Elaboración:

Verter un hilo de aceite de oliva virgen extra sobre una sartén y saltear a fuego medio los ajos picados. Cuando comiencen a dorarse, agregar los champiñones laminados de manera gruesa.

Cocinar hasta que las setas estén blandas y se haya evaporado la mayoría de sus jugos. En ese momento agregar las colas de las gambas peladas, subir el fuego de la sartén y remover suavemente durante 45 segundos, hasta que las gambas cambien de color y se cocinen.

En un bol, batir los huevos y salpimentar al gusto.

Añadir los huevos a la sartén del salteado de los champiñones y las gambas, revolviendo constantemente hasta que cuajen. La preparación del cuajado se realizará a fuego muy suave o fuera del fuego ya que el secreto del revuelto es que se quede cuajado de un modo meloso; es decir, que no se seque por exceso de calor.

Emplatar el revuelto, decorar con cebollino o perejil picado y servir de inmediato acompañado de unas tostadas o rebanadas de pan tierno.

GAZPACHO ANDALUZ

gazpacho andaluzzz.JPGHoy os presento la receta familiar que siempre se ha utilizado en casa para preparar el gazpacho, sin duda uno de los platos estrella del verano. Es facilísimo de elaborar y para ello sólo se emplean productos sanos y muy frescos.

En casa tomamos el gazpacho muy a menudo, desde los comienzos de la temporada de recolección del tomate y el resto de las verduras que lo componen, hasta su finalización. Incluso en el patio trasero de nuestra vivienda tenemos sembrada una pequeña huerta con una docena de tomateras, media de pimientos y algunas hortalizas más, que escasamente nos proveen de estas nutritivas y deliciosas verduras.

En estas fechas, recuerdo con mucha frecuencia y nostalgia los hermosos y lozanos huertos que con tanto esmero, año tras año cultivaba mi padre en la finca, enormes y frondosas matas con magníficos frutos. Yo disfrutaba recolectando gigantescos cestos de espléndidas y variadas verduras ¡Como no echarlo de menos! […].

El gazpacho es una sopa fría compuesta de ingredientes naturales como el aceite de oliva, el vinagre y hortalizas crudas: generalmente tomates, pepinos, pimientos, cebollas y ajos.

Suele servirse fresco en los meses calurosos de verano y su color varía desde el anaranjado pálido al rojo, según se empleen tomates más o menos maduros (que aportan un colorante natural denominado licopeno). El tomate pera muy maduro es el más adecuado para realizar esta receta, debido a su acentuado sabor, su escasa acidez y la cantidad de líquido que posee.

El origen del actual gazpacho es incierto, aunque tradicionalmente se le ha considerado un plato del interior de Andalucía, donde el aceite de oliva y los productos de la huerta son abundantes, y los veranos muy secos y calurosos. Por esta razón se le conoce comúnmente como gazpacho andaluz. A pesar de ello, el origen del gazpacho como plato “desmigado” es anterior al uso de hortalizas en su elaboración y data de la época del Al-Ándalus.

El gazpacho primigenio (mezcla de pan desmigado, aceite de oliva y vinagre) estuvo alimentando a campesinos ibéricos del sur durante siglos. Esta evolución ha ido dejando a lo largo del tiempo variedades de gazpacho por el sur de España y Portugal, siendo de todas ellas el más popular e internacionalizado el denominado gazpacho andaluz.

 En la antigüedad el gazpacho era considerado un hiperónimo con el que se designa cualquier tipo de sopa o majado (machacado) elaborado con pan, aceite, vinagre, sal y otros ingredientes.


gazpacho andaluz 2...JPGIngredientes (4 personas):

  • 1/2 Kg Tomates muy maduros (variedad tomate pera)
  • 30 G Pimiento verde tipo Italiano
  • 125 G Pepino
  • 50 G Cebolla
  • 1 Diente de ajo pequeño
  • 50 Ml Agua mineral
  • 20 Ml  Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre de vino blanco (1 o 2 Cda)
  • 1 Cdta rasa de sal
  • Comino en polvo (opcional)

Elaboración:

Lavar, partir los tomates  a la mitad y retirarles las semillas (esta acción es muy importante para no incrementar la acidez y el sabor acre e incluso áspero al gazpacho).

Trocear los tomates y echarlos preferiblemente en el recipiente de una batidora de pie. Si no se dispone de éste artilugio, se puede utilizar una la batidora de brazo o procesador de alimentos.

Pelar, lavar y partir la cebolla en trozos medianos.

Retirar las semillas y las nervaduras blancas al pimiento. Limpiarlo bajo el chorro del grifo y trocearlo.

Enjuagar y pelar el pepino, partirlo a la mitad longitudinalmente y retirar todas las semillas con ayuda de una cuchara pequeña (las semillas del pepino suelen proporcionarle al gazpacho un sabor fuerte. Además, muchos expertos las consideran causantes de gases estomacales que recordarán al gazpacho durante toda la jornada).

Pelar y picar el diente de ajo.

Añadir todas las verduras aviadas (cebolla, pimiento, pepino y ajo) dentro del recipiente que contiene el tomate.

Incorporar la sal y opcionalmente agregar una pizca de comino molido.

Verter sobre las hortalizas el agua, el aceite de oliva virgen extra y el vinagre. Triturar el compuesto entre dos y cuatro minutos (el tiempo dependerá de la potencia y las características del aparato empleado).gazpacho andaluz 3.JPGSi se considera necesario, para eliminar las pieles del tomate pasar el gazpacho obtenido por un colador de malla fina o chino (en casa se omite este paso, ya que no nos desagrada el tacto ligeramente tosco que proporcionan los pellejos del tomate. Además, poseen multitud de nutrientes y vitaminas que son una pena desaprovechar).

Servir el gazpacho acompañado de una guarnición compuesta por las mismas verduras que lo componen y si se desea, incluir picatostes de pan ligeramente dorados en el horno.

ESCALIVADA (ENSALADA DE VERDURAS ASADAS)

escalivada 5.JPGNo os perdáis la sencilla receta de esta maravillosa ensalada mediterránea de verduras asadas. Es facilísima y deliciosa. ¡En casa nos encanta!

La escalivada es un plato típico de Cataluña, Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Aragón que consta de verduras asadas: berenjena, pimiento, cebolla y opcionalmente, tomate. Su nombre proviene del verbo catalán escalivar que significa ‘asar al rescoldo’ y tiene su origen en las comunidades rurales. Es un plato bajo en calorías y de alto contenido en fibra.

Las verduras se asan, a la parrilla o en el horno, hasta que están cocidas. Se dejan enfriar para después pelarlas y despepitarlas. Para servir, se cortan en largas tiras de forma longitudinal y se aliñan con aceite de oliva y sal, también se suele añadir ajo cortado en pequeños trozos. Es un plato que se come a temperatura ambiente por lo que suele ser más habitual su consumo en los meses de verano.

La escalivada puede comerse sola o como acompañamiento de un plato principal (carne, pescado, etc). Una forma típica de consumo es presentar la escalivada sobre una tosta de pan y acompañarla con unos filetes de anchoa. Otra de las múltiples versiones que tiene este plato es la de presentar la escalivada en forma de mousse o de pastel.

La escalivada es un alimento muy sano y nutritivo debido los ingredientes que componen el plato. En los proximos parrafos se puede leer una breve descripción de las propiedades más destacadas de las hortalizas en cuestión:

La berenjena; es un fruto de forma variable y de tamaño medio, su peso depende de la variedad (oscila entre los 200 y 300 gr). El color de la piel de la berenjena es liso, consistente, brillante y de colores diversos: blanca, púrpura, negra, amarilla, roja o de piel jaspeada. En su interior contiene una suculenta pulpa de color blanco o verde, según la variedad, y presenta semillas blandas dispersas por la carne.La berenjena tiene un sabor suave, muy vegetal y con un ligero toque amargo.

En el momento de adquirirlas se ha de tener en cuenta que la calidad de la berenjena se basa en su uniformidad, firmeza, color de la piel y tamaño. Por lo general, las berenjenas más sabrosas son las más tiernas y firmes, con la cáscara lisa y brillante, usualmente de color morado oscuro y de mayor peso en proporción a su tamaño. La piel no debe presentar manchas, arrugas ni zonas blandas.

Un truco para saber si la berenjena está bien madura consiste en hacer una ligera presión con los dedos sobre la piel. Si los dedos dejan huella, la berenjena está madura.

Por ser un alimento perecedero (aguanta poco más de diez días), conviene manipularla con cuidado y refrigerarla hasta su consumo. Es aconsejable mantenerla aislada del resto de verduras y frutas, ya que reacciona con el etileno producido por la respiración de otros vegetales y se podría estropear prematuramente.

En cuanto a sus propiedades nutritivas; La berenjena no destaca por su valor energético ni nutritivo, puesto que ofrece un residuo seco inferior al 8% a causa de su escaso contenido proteico, hidrocarbonado y mineral. El agua es el elemento mayoritario de su peso.

Comparada con otras verduras y hortalizas, contiene una cantidad intermedia de fibra, más abundante en la piel y en las semillas. El aporte de sales se lo debe al potasio, el mineral más abundante, y en su composición se contabilizan cantidades discretas de fósforo, calcio, magnesio y hierro. En cuanto a su carga vitamínica, sobre todo folatos y vitamina C, no resulta significativa en comparación con el resto de hortalizas.

Las propiedades dietéticas saludables atribuidas a la berenjena se deben a sus componentes antioxidantes, responsables de su ligero sabor amargo.La berenjena, elaborada de una manera sencilla, es fácil de digerir y conviene a quienes padecen trastornos digestivos por su estimulación de la función del hígado y vesícula biliar.

La berenjena puede llevar el adjetivo de verdura aperitiva y tonificante gracias a algunos de sus componentes. Los compuestos responsables de su ligero sabor amargo son reconocidos por su efecto colagogo, es decir, que estimula el buen funcionamiento del hígado y facilita el vaciamiento de la vesícula biliar, de manera que favorece la digestión de las grasas. La vesícula biliar es un reservorio donde queda almacenada la bilis que se vierte al duodeno cuando llegan las grasas de la digestión de los alimentos.escalivada 6.JPG

El Pimiento; es una verdura de tipo carnoso hueca, siempre verde, más o menos oscuro, cuando el fruto se encuentra inmaduro.

Las características del pimiento varían según la variedad a la que pertenezcan. Los de mayor consumo son los que se utilizan para elaborar esta receta, se trata de los pimientos morrones y se encuentran en la categoría de pimientos dulces. El pimiento morrón es una variedad gruesa, carnosa y de gran tamaño. Su piel roja o verde brillante es lisa y sin manchas, su carne firme y de sabor suave y su tallo verde y rígido. Se puede recolectar verde o ya maduro, con su característico color rojo, a veces violáceo.

Cuando se desea comprar pimientos es conveniente seleccionar los ejemplares carnosos, duros, pesados en proporción a su tamaño, muy firmes, de color brillante, piel lisa y lustrosa y carentes de golpes o magulladuras. Si presentan arrugas o manchas significa que han estado almacenados durante demasiado tiempo, lo que provoca una pérdida de nutrientes y de sabor. Hay que rechazar aquellos ejemplares que tengan una piel muy fina o poco firme y que presenten hendiduras, cortes o partes acuosas. Todos estos signos son indicios de que se encuentran en mal estado.

Otra señal de frescura a tener en cuenta es el estado de su tallo. Éste ha de ser verde, firme y crujiente.

Una vez en casa se aconseja guardar los pimientos en el frigorífico y dentro de una bolsa de plástico perforada y así se conservan hasta quince días. Una vez asados y pelados, también se pueden congelar, escaldándolos con anterioridad en agua hirviendo durante unos tres minutos.

En cuanto a sus propiedades nutritivas; El principal componente del pimiento es al agua, seguido de los hidratos de carbono, lo que hace que sea una hortaliza con un bajo aporte calórico. Es una buena fuente de fibra y, al igual que el resto de verduras, su contenido proteico es muy bajo y apenas aporta grasas.

En cuanto a su contenido en vitaminas, los pimientos son muy ricos en vitamina C, sobre todo los de color rojo. De hecho, llegan a contener más del doble de la que se encuentra en frutas como la naranja o las fresas.

Son buena fuente de carotenos, entre los que se encuentra la capsantina, pigmento con propiedades antioxidantes que aporta el característico color rojo a algunos pimientos.

También es destacable su contenido de provitamina A (beta caroteno y criptoxantina, que el organismo transforma en vitamina A conforme lo necesita), folatos y vitamina E. En menor cantidad están presentes otras vitaminas del grupo B como la B6, B3, B2 y B1. Su contenido en las citadas vitaminas C y E, junto con los carotenos, convierten al pimiento en una importante fuente de antioxidantes, sustancias que cuidan de nuestra salud.

  • La vitamina C, además de ser un potente antioxidante, interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes, al tiempo que favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente a las infecciones.
  • La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico.
  • Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.

Entre los minerales, cabe destacar la presencia de potasio. En menor proporción están presentes el magnesio, el fósforo y el calcio. El calcio de los pimientos no se asimila apenas en relación con los lácteos u otros alimentos que se consideran muy buena fuente de este mineral.

  • El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.
  • El magnesio se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.
  • El fósforo juega un papel importante en la formación de huesos y dientes, al igual que el magnesio y el calcio.

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La cebolla; posee forma globosa, esférica o elipsoidal y su diámetro oscila entre los tres y los diez centímetros. Su peso medio se sitúa entre los 100 y los 250 gramos. Se pueden encontrar de diferente color; blanco, amarillo, rojo intenso, violáceo o veteadas. Su sabor en general es picante, aunque según la variedad también las hay dulces.

Al adquirirlas se han de seleccionar los ejemplares más duros, firmes y de cuello corto, y rechazar las cebollas húmedas, con manchas o cuello muy blando. Esto indica que están pasadas o todavía están sin formar.

Para que las cebollas conserven en buenas condiciones todas sus cualidades organolépticas y nutricionales, es suficiente con almacenarlas en un lugar seco y fresco. Sin embargo, una vez cortadas han de envolverse con un film plástico apto para el uso alimentario y guardarlas en el frigorífico.

En cuanto a sus propiedades nutritivas; Las cebollas son un alimento con un escaso aporte calórico porque su contenido en agua es de alrededor del 90%. En la composición de las cebollas se ha de tener en cuenta su apreciable aporte de fibra y su contenido mineral y vitamínico, que la convierten en un excelente alimento regulador del organismo.

Las cebollas son una buena fuente de potasio, y presentan cantidades significativas de calcio, hierro, magnesio y fósforo. El calcio vegetal no se asimila tanto comparado con el de los lácteos u otros alimentos que se consideran buena fuente de este mineral. Algo similar ocurre con el hierro, cuya absorción es mucho mayor cuando procede de alimentos de origen animal.

En cuanto a su contenido vitamínico, las cebollas son ricas en vitaminas del grupo B, como los folatos y las vitaminas B3 y B6. Presenta cantidades discretas de vitamina C y E, ambas con efecto antioxidante.

No obstante, las propiedades salutíferas de las cebollas se deben, más que a su composición nutritiva, a su abundancia de antioxidantes, entre ellos los flavonoides y los compuestos azufrados. Estos últimos son sustancias precursoras de compuestos volátiles que son los que aportan a la cebolla ese olor y sabor tan característicos.


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Ingredientes:

  • 1 pimientos rojo grande
  • 1 pimientos verde grande
  • 1 berenjena grande
  • 1 cebolla grande
  • 100 Ml Agua
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta
  • Aceituna negra, anchoas, huevo cocido, etc. (opcional)

Elaboración:

Las  verduras se pueden asar en el horno de dos formas; “la rápida” o “la lenta”. La manera más rápida se basa en asar las verduras a elevada temperatura (190 C) durante 1 hora y la manera más lenta consiste en asar las verduras a baja temperatura (120 C) durante 3 horas. Obviamente si se emplea la segunda opción, las hortalizas quedarán más jugosas.

Precalentar el horno calor arriba y abajo a la temperatura deseada.

Lavar y secar todas las verduras, manteniendo las piezas enteras.

Preparar una bandeja de horno, (se recomienda colocar un papel de hornear en la base o cubrirlo con papel de aluminio apto para uso alimentario) o una fuente de horneado.

Colocar las verduras y el agua dentro de la fuente o bandeja de horneado.

Salpimentar y verter sobre ellas un chorreón  de aceite de oliva virgen extra.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear las verduras (el tiempo dependerá de la temperatura seleccionada).

En ambos casos cuando la superficie de las verduras comience a tostarse, girar la piezas, para que queden asadas de manera uniforme.

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Cuando las hortalizas estén listas, apagar el horno y retirar la fuente del mismo. Dejarlas enfriar dentro de la fuente colocada sobre una rejilla o salvamanteles elevado, para que el aire pueda circular bajo la base del recipiente.

Cuando las verduras estén completamente frías, pelarlas y despepitarlas.

Según el uso que se le vaya a dar, cortar las verduras en tiras, desmenuzar las piezas, triturarlas o dejarlas enteras.

Para servir, complementar el plato con aceitunas, anchoas o huevo cocido, según preferencia.

TARTA RÚSTICA DE ALMENDRA (SIN GLUTEN)

tarta de almendra.JPGEn el día de hoy propongo elaborar una tarta de almendras sana y muy sencilla. De sabor delicado y exquisito, con una textura suave muy esponjosa. Es un pastel muy recomendable si se desea ver caras de felicidad y sonrisas de placer a la hora del desayuno o la merienda. Además es apta para celíacos ya que sus componentes no contienen gluten.

Su ingrediente principal es la harina de almendras. Las almendras son unos frutos secos muy ricos en nutrientes beneficiosos para la salud, se trata de un alimento muy calórico y por ello resulta una magnífica fuente de energía. Contienen muy poca agua y todos sus componentes están muy concentrados, por lo que disponen de cantidades importantes de los principales nutrientes.

Las almendras son uno de los frutos secos más consumidos. A continuación se detallan sus virtudes nutricionales y sus propiedades más destacadas:

La almendra es la parte comestible del fruto del almendro. El origen del cultivo de la almendra se localiza en Asia, en una zona bastante amplia de Oriente Próximo, desde el mar Egeo hasta la meseta de Pamir, comprendiendo Mesopotamia, Irán, Turkestán y Kurdistán. De la zona del actual Cercano Oriente, en la que se inició su cultivo, siguió el mismo camino que otros muchos alimentos; llegó a Grecia y a Roma, y los romanos las difundieron ampliamente por el resto de Europa, desde donde llegaron hasta América.

La almendra dulce presenta un elevado contenido de ácidos grasos monoinsaturados, aquellas que benefician la salud cardiovascular, y gran cantidad de proteínas vegetales, y en menor medida hidratos de carbono.

Las proteínas que contienen son de buena calidad o completas en cuanto a su contenido de aminoácidos esenciales, poseen un mayor contenido de arginina, y un aporte más bajo en lisina, que las proteínas de origen animal. La arginina tiene un efecto protector del sistema cardiovascular, ya que regula los niveles de colesterol en sangre.

Entre los minerales destacan hierro, fósforo, magnesio, potasio, zinc y calcio. Es una de las fuentes vegetales más rica en este último mineral, de ahí que la leche de almendras se emplee como sustituto de la leche de vaca cuando esta no se tolera.

En cuanto a las vitaminas, la almendra tiene importantes cantidades de vitaminas del grupo B , entre ellas el ácido fólico, además de ser una buena fuente de vitamina E, potente antioxidante que protege al organismo de los radicales libres.

En el núcleo de las almendras se encuentra un gran contenido de fibras, solubles e insolubles, que ayudan al organismo a regular el tránsito intestinal y tiene un efecto saciante en el organismo.

Además contienen compuestos fenólicos que tienen efectos anti-inflamatorios.

Consumir un puñado de almendras diariamente, acompañado con una dieta baja en grasas saturadas y colesterol, reduce el riesgo de contraer enfermedades coronarias (se recomienda consumir aproximadamente 20 unidades de almendras al día).

Para que las almendras se mantengan en buen estado hay que evitar que se humedezcan y se deben conservar dentro de un recipiente bien cerrado, en un lugar fresco y seco.


TARTA DE ALMENDRA 5.JPGIngredientes (molde 18 cm):

  • 125 G Almendra molida
  • 100 Ml Leche evaporada líquida (ideal)
  • 2 Huevos (separada la yema de la clara)
  • 20 + 50 G Azúcar
  • Azúcar glass para decorar

Elaboración:

Un día antes de comenzar a preparar la tarta; mezclar dentro de un cuenco la harina de almendra y la leche evaporada, tapar con papel film de uso alimentario y dejar reposar en la nevera hasta el día siguiente.

Precalentar el horno 190 C calor arriba y abajo. Colocar la rejilla del horno dentro del mismo, ubicándola en la parte central para que cuando llegue el momento de hornear la tarta, ésta quede a media altura.

Disponer sobre la mesa de trabajo un molde desmontable de 18 cm de diámetro y engrasarlo con mantequilla o spray antiadherente. Después, colocar en la base del molde un trozo de papel de hornear cortado a medida.

Poner dentro de un bol las yemas de huevo con 20 gr de azúcar y batir durante cinco o diez minutos con las varillas (preferiblemente eléctricas), hasta que blanqueen y aumenten considerablemente su volumen.

Sacar la pasta de almendra de la  nevera e incorporar las yemas batidas. Mezclar suavemente con una espátula o lengua repostera realizando movimientos envolventes para no bajar la mezcla.

En un cuenco amplio colocar las claras de huevo con 50 gr de azúcar y montar con las varillas (preferiblemente eléctricas) hasta que estén firmes pero no secas.

Después, añadirlas a la preparación anterior, removiendo cuidadosamente hasta homogeneizar el conjunto.

Verter toda la masa dentro del molde.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, meter la tarta dentro del horno, sobre la rejilla que se colocó inicialmente.

Hornear la tarta aproximadamente 40 minutos (el tiempo de horneado dependerá del tipo de horno y su potencia, se recomienda colocar en el interior del horno un termómetro especial  para controlar con exactitud la temperatura, este artículo se puede adquirir en tiendas especializadas de cocina y repostería o por internet).TARTA DE ALMENDRA 3.JPGPasados los treinta primeros minutos (nunca antes) abrir la puerta para comprobar la cocción del pastel, con un testador o palillo. Este paso hay que realizarlo con mucha rapidez para evitar que el horno pierda temperatura y el pastel se estropee.

Cuando se compruebe que el palillo sale limpio y la tarta esté bien cocida, sacarla del horno.

Dejar la tarta dentro del molde 5-10 minutos.

Después, desmoldarla, trasladarla a una rejilla (sin despegar el papel de la base) y dejarla enfriar por completo.

Espolvorear toda la superficie con azúcar glas en el momento de servir (para evitar que la jugosidad de la tarta absorba el azúcar con el paso del tiempo. También se puede espolvorear con azúcar glass antihumedad, de venta en tiendas especializadas. En este caso, la tarta se puede espolvorear con azúcar en cualquier momento, ya que este tipo de azúcar está tratado y no se deshará al estar en contacto con la humedad).

Para disfrutar plenamente de la tarta se recomienda consumirla transcurridas 12 o 16 horas desde su elaboración, ya que su textura y sabor mejoran con el paso del tiempo.

QUINOA CON GAMBAS

gambas con quinoa 12.JPGLa quinoa cada vez más de moda, es un alimento muy nutritivo con un exquisito sabor, que combina perfectamente con otros alimentos en multitud de preparaciones culinarias. En la receta de hoy se presenta con gambas condimentadas con perejil y ajo.

La quinoa es una planta andina, originada en los alrededores del lago Titicaca (Perú y Bolivia) y domesticada por los pueblos de América entre los años 3.000 y 5.000 antes de Cristo. Fue cultivada y consumida por las civilizaciones prehispánicas, pero a la llegada de los españoles se reemplazó, en parte, por los cereales, aunque todavía supone un alimento importante para los pueblos quechua y aymara de las zonas rurales de la región andina de América del Sur.

Este beneficioso y sano alimento se produce en Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador, Argentina y Chile y en menor medida en la zona norteamericana de Colorado, el Himalaya y Finlandia. Es muy rico, puede prepararse de diversas maneras y sus propiedades son incontables.

Su componente principal son los hidratos de carbono, representados fundamentalmente por almidón.

La quinoa es apreciada por su alto contenido en proteínas completas, que contienen hasta nueve aminoácidos esenciales para el ser humano.

La quinoa es una excelente fuente de fibra dietética tanto soluble como insoluble.

También es alta en gran variedad de vitaminas y minerales, especialmente manganeso, magnesio, hierro, cobre y fósforo.

Está libre de gluten y es fácil de digerir con un bajo índice glucémico, lo que significa que mantiene los niveles de azúcar en la sangre.

La quinoa es apropiada para todo el mundo pero especialmente para los celíacos (personas intolerantes al gluten), las personas vegetarianas por la gran cantidad de proteínas completas, deportistas y mujeres embarazadas, con más necesidad de proteínas, minerales y vitaminas.

Si se desea obtener más información sobre este pseudocereal tan interesante se recomienda visitar la página de este blog, en la que se detalla la receta de “Hamburguesas vegetales de quinoa y brócoli” (otra manera saludable de incluir quinoa en la dieta). En la introducción de la citada página se profundiza con más detalle sobre las propiedades de las semillas de quinoa.


gambas con quinoa.JPGIngredientes (2 personas):

Quinoa:

  • 1/4 Cda Aceite de oliva virgen extra
  • 1/4 Cebolla finamente picada
  • 1/2 Diente de ajo picado
  • 1/4 Cdta Chile en polvo
  • 95 G Quinoa sin cocer
  • Sal y pimienta
  • 250 Ml Caldo de verduras
  • 1 Cda Perejil fresco picado

Gambas al ajillo:

  • 1/4 Cda Aceite de oliva virgen extra
  • 125 G Gambas o gambones crudos
  • 1/2 Diente de ajo finamente picado
  • Perejil fresco picado
  • Sal
  • Zumo de medio limón

Elaboración;

  • Quinoa:
En un colador de malla fina, enjuagar la quinoa con agua fría.
Calentar el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Añadir la cebolla y el ajo, cocinar, removiendo ocasionalmente, durante 3 minutos o hasta que la cebolla se ablande.
Añadir la quinoa y el chile en polvo. Sazonar con sal y pimienta y saltear durante 1 minuto.
Agregar el caldo y llevar a ebullición sin cubrir. Cuando empiece a hervir, bajar el fuego al mínimo, tapar y cocer a fuego lento durante 20 minutos o hasta que el agua quede absorbida y la quinoa esté tierna.
Retirar del fuego y reservar .QUINOA CON GAMBAS AL AJILLO.JPG
  • Gambas al ajillo:

Poner al fuego una sartén grande con el aceite de oliva a temperatura media-alta .

Cuando la sartén esté caliente agregar las gambas y saltear, hasta que éstas cambien de color.

Incorporar el ajo y el perejil y mezclar con una cuchara de madera.

Disponer la quinoa sobre platos de servicio y encima colocar las gambas o los gambones.
Rociar con el jugo de limón y servir caliente.

TARTA MOUSSE DE QUESO DE CABRA Y DULCE DE MEMBRILLO

tarta de queso de cabra y membrillo 1.JPG¡Que ganas tenía de probar esta tarta! En casa nos encanta el sabor acentuado y ácido del queso de cabra. La tarta está especialmente buena y la capa superior de membrillo combina a la perfección con este tipo de queso. Para formar la base se han utilizado las típicas galletas integrales “digestive” (por si os animáis a preparar las galletas de forma artesanal dejo el enlace de la receta, ya que hace unos días fué publicada en este blog) y su textura y aroma también encajan de forma excelente con el resto de ingredientes.

Si te gustan los sabores fuertes y pronunciados te animo a preparar la receta de hoy, detallada unos párrafos más abajo. Además, se trata de una receta muy sencilla, rápida y limpia, por lo que si se realiza de forma organizada las preparaciones estarán listas en menos de 30 minutos (sin contar los tiempos de reposo y refrigeración).

Por su alto valor nutricional y su distinguido sabor, se ha decidido elaborar la mousse de ésta tarta con queso de cabra. ¡No te lo pierdas! Sus propiedades se detallan a continuación:

El queso de cabra es un excelente y sabroso alimento que nos acompaña desde la antigüedad y que ofrece importantes beneficios para nuestra salud por su bajo contenido en grasas y su gran aporte de calcio, proteínas y vitaminas.

Si el queso de vaca es una opción ideal en nuestra dieta por su alto contenido nutricional, el queso de cabra, por sus especiales propiedades, es aún mejor opción. De hecho, su consumo se está popularizando cada vez más en países donde predominaban tradicionalmente los quesos elaborados con leche de vaca y esto es debido, además de por su excepcional sabor, a sus importantes ventajas.

El queso de cabra contiene triptófano y tiene tres veces más niacina, cuatro veces más cobre y también un 27 por ciento más de selenio antioxidante que la leche de vaca.

La leche de cabra puede contener un 25 por ciento más vitamina B-6 que la de vaca y el porcentaje de vitamina A también es 47% más alto en la leche de cabra.

La leche de cabra es más fácil de digerir ya que contiene menos lactosa, caseína y partículas grasas que la leche de vaca, por eso se digiere mejor y es más adecuada para personas con intolerancias y problemas gástricos. Esto también la hace ideal para para los niños y de hecho, tras la leche materna, la de cabra es la mejor alternativa por ser la más similar en su estructura y la más equilibrada.

El queso de cabra posee un alto contenido de nutrientes, es una buena fuente de vitamina A, vitamina D, vitamina K, riboflavina, potasio, fósforo, hierro, niacina y tiamina. Contiene bajos niveles de sodio y proporciona mayor aporte de calcio y proteínas que los quesos de vaca. Este elevado aporte nutricional hace del queso de cabra un alimento ideal para prevenir la osteoporosis, la anemia, la presión arterial y los problemas respiratorios, pues genera menos mucosas. Para los niños constituye un sano complemento a su alimentación y les ayuda a crecer fuertes y desarrollar su cerebro.

Es más bajo en calorías, colesterol y grasa: puesto que la leche de cabra tiene menos partículas grasas que la leche de vaca, el queso de cabra es también más ligero. Así pues, aporta menos calorías y grasas saturadas (aproximadamente un tercio menos), con lo que es una opción ideal para dietas bajas en grasa y colesterol, así como para prevenir diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Contiene probióticos y menos hormonas. Podemos encontrar en los quesos de cabra altos niveles de probióticos, que mejoran la flora intestinal y el sistema inmunológico, además de aumentar la capacidad de absorber el calcio y sintetizar la vitamina B. Por otra parte, se suelen encontrar menores niveles de aditivos y hormonas que en los quesos elaborados con leche de vaca.


Tarta de queso de cabra y membrillo.JPGIngredientes (Molde 16 cm de diámetro):

Base de galleta:

Mousse de queso de cabra:

  • 250 Ml Nata (puede ser ligera)
  • 200 G Queso de cabra fresco (rulo)
  • 50 G Azúcar Glass
  • 100 Ml Leche (puede ser desnatada)
  • 5 Hojas de gelatina

Cobertura de membrillo:

  • 150 G Dulce de membrillo (puede ser de bajo contenido en azúcares o sin azúcar)
  • 100 Ml Agua
  • 2 Hojas de gelatina

Elaboración:

  • Base de galleta:

Si se decide realizar la receta de las galletas integrales “digestive” proceder como se indica en la receta que hay en este blog. Para acceder a la receta de forma rápida, pinchar sobre la palabra “Galletas integrales digestive” que se encuentra en el listado de ingredientes.

Disponer sobre la mesa de trabajo un molde desmontable de paredes altas (15 cm de diámetro). Forrar la base del molde con papel de hornear cortado a la misma medida o colocar una base para tarta de las mismas dimensiones.

Revestir el interior del aro del molde con una tira de lámina de acetato (no es imprescindible, pero se recomienda su uso si se desea un acabado profesional).

Triturar las galletas en un robot de cocina o similar y mezclarlas con el membrillo (el membrillo debe estar ablandado. Si fuese necesario, calentarlo unos segundos dentro del microondas con una o dos cucharadas de agua).

Esparcir la mezcla de galleta y membrillo dentro del molde y acomodarla con ayuda de una cuchara para igualar la superficie. Reservar.

  • Mousse de queso de cabra;

Hidratar la gelatina en agua fría, con cubrirla será suficiente.

Colocar la nata dentro de un bol y batirla con unas varillas a velocidad alta (preferiblemente con un batidor de varillas eléctrico). Cuando la nata comience a coger cuerpo, añadir el azúcar glas y batir la nata hasta montarla por completo.

Añadir el queso de cabra y continuar batiendo durante minutos minutos más, hasta integrar el queso y conseguir una mezcla lisa y homogénea.tarta de queso y menbrillo.JPGEn una taza grande, calentar la leche. No calentar demasiado, necesitamos que la temperatura de la leche no supere los 60 C (si se añade líquido muy caliente a la gelatina, ésta perderá fuerza y no cuajara correctamente).

Escurrir lo máximo posible la gelatina hidratada y añadirla a la taza de leche caliente. Mezclar con unas varillas manuales hasta disolver por completo.

Para templar un poco la gelatina y evitar el contraste de temperaturas, antes de mezclarla con toda la preparación, añadir solo una pequeña cantidad de crema de queso de cabra. Integrar y después mezclar con el resto.

Batir con la batidora de varillas a velocidad baja, hasta conseguir una crema espesa y esponjosa.

Verter la preparación dentro del molde (si el molde que se utiliza es de paredes bajas, no llenarlo por completo, hay que tener en cuenta el espacio que posteriormente ocupará la capa de dulce de membrillo; 0,5- 1 cm), alisar la superficie y dejar en el refrigerador por un mínimo de cuatro horas.

  • Cobertura de dulce de membrillo;

Hidratar las hojas de gelatina en un poco de agua fría.

Poner el dulce de membrillo en un cazo con los 100 ml agua y cocinarlo a temperatura media-alta. Cuando la fruta se haya ablandado y presente una textura similar a un puré, apartarla del fuego y dejarlo templar.

Incorporar la hoja de gelatina y disolver.

Dejar enfriar el dulce de membrillo (la temperatura adecuada para emplearlo en esta receta es de 25-30 C ya que las preparaciones tipo mousse son muy delicadas y no conviene verter líquido demasiado caliente sobre ellas).

Sacar la tarta del refrigerador y cubrirla con el puré de fruta.

Esperar unos minutos  y cuando la cobertura haya enfriado, conservar la tarta en el refrigerador un mínimo de cuatro horas.

Transcurrido el tiempo, se puede desmoldar la tarta y servir.

¡Espero que la disfruteis!

COLES DE BRUSELAS CON BACON

coles de bruselas 0.JPGHoy el menú comienza con una ración de verdura muy sabrosa; Coles de bruselas con bacon. En ocasiones parece aburrido comer verduras, pero si se mezclan con otros alimentos más apetitosos, además de aportar un extra de nutrientes se obtiene un plato más atractivo.

La col de Bruselas, también conocida como repollito, es una variedad que se puede calificar como moderna. Descripciones fiables de la misma sólo aparecen a comienzos del siglo XIX. Aunque algunos autores ubican su origen en Italia, parece ser que el cultivo de estos repollitos comenzó hace más de un siglo en el norte de Francia y en Bélgica, cerca de Bruselas, lo que explicaría su nombre vulgar. En la actualidad se cultivan en distintos países europeos, de forma particular en Holanda, Francia e Inglaterra. Fuera de Europa su cultivo se limita a extensiones pequeñas.

Existen numerosas variedades de coles de Bruselas que atienden a su tamaño, sabor, color y época de recolección.

Aunque las coles de Bruselas están disponibles el año entero, la oferta es mayor en los meses de otoño e invierno, desde octubre hasta diciembre.

Las coles de Bruselas son las yemas a modo de pequeños repollos que se forman a lo largo del tronco de la planta del mismo nombre. Los repollitos están constituidos por un tallo corto y engrosado, que sostiene numerosas hojas pecioladas dispuestas una sobre otra, donde las hojas exteriores cubren y protegen la yema terminal y las hojas más jóvenes. La forma del repollito es ovalada y las hojas lisas.

Miden entre 2 y 5 centímetros de diámetro. Su color es verde, aunque también puede ser rojo o morado y poseen un sabor intenso; con un marcado gusto acre o amargo característico y un ligero toque dulzón.

A la hora de adquirirlos se han de seleccionar los repollitos de color verde intenso y brillante, compactos, redondos y con las cabezas lisas, bien apretadas y pesadas para su tamaño. La zona del tallo debe estar limpia y ha de ser de color blanco.

Por lo general, las coles de Bruselas se venden empaquetadas y desprovistas del tallo. Su alto precio se compensa por el ahorro de tiempo de preparación y los escasos desperdicios que originan.

En casa, los repollitos se conservan en el frigorífico una semana, mejor sin lavar y dentro de una bolsa de plástico perforada. También se pueden congelar las piezas enteras, escaldadas con anterioridad durante tres o cinco minutos y se conservan así durante meses.COLES DE BRUSELAS 1.JPGEstas verduras son las que más calorías aportan de su género, a expensas de su mayor contenido en hidratos de carbono y proteínas (de bajo valor biológico). Comparten con el resto de verduras su elevada proporción de agua.

Constituyen la mayor fuente de vitamina C respecto de las verduras de su misma familia. Son una fuente interesante de folatos, y, en menor proporción, de beta-caroteno y vitaminas del grupo B (B1, B2, B3 y B6). Entre los minerales destaca la presencia de potasio, fósforo y yodo, así como cantidades discretas de zinc, calcio (de pobre absorción), magnesio y sodio.

El contenido de fibra insoluble es elevado, lo que favorece la sensación de saciedad y el tránsito intestinal, con lo que mejora el estreñimiento. Las coles son ricas en ácido cítrico, que potencia la acción beneficiosa de la vitamina C.

Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico. La vitamina C es reconocida por su acción antioxidante, colabora en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos, además de favorecer la resistencia a las infecciones y la absorción de ciertos nutrientes de los alimentos (hierro, ácido fólico y ciertos aminoácidos).

El potasio participa en la transmisión y generación del impulso nervioso, en el funcionamiento de la actividad muscular normal, así como en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos. Forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

El yodo es un mineral indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides. Ésta produce las hormonas tiroideas, que intervienen en numerosas funciones metabólicas como el mantenimiento de la temperatura y del metabolismo corporal. Asimismo, el yodo es esencial en el crecimiento del feto y en el desarrollo de su cerebro.

Al igual que otras verduras del mismo género, su consumo habitual está justificado por su contenido en fitoquímicos (glucosinolatos, isotiocianatos e indoles). Éstos contribuyen a la prevención de algunas enfermedades degenerativas y a estimular el sistema inmunológico. Muchos de estos compuestos azufrados (dimetilsulfuro, trimetilsulfuro… ) son responsables del fuerte aroma que desprende esta verdura durante su cocción. El sabor amargo de las coles de Bruselas se debe a su contenido en goitrina.

El sabor pronunciado de estas verduras hace que mucha gente no acostumbre a incluirlas en su dieta habitual, a pesar de sus probados beneficios para la salud.

Las coles de Bruselas contribuyen a la prevención de enfermedades degenerativas, cardiovasculares y de cáncer. Ayudan al buen funcionamiento del sistema inmunológico porque se han aislado en su composición antioxidantes como la vitamina C, el beta-caroteno y los derivados sulfurados.

Según estudios recientes, a las coles de Bruselas en particular se las relaciona con la prevención de diversos tipos de cáncer (pulmón, próstata, mama, estómago, hígado y colon) por la acción del alil isotiocianato, derivado del sinigrin (glucosinolato), un fitoquímico que actúa inhibiendo el desarrollo de las células precancerosas.

A diferencia de otras verduras, los repollitos siempre se consumen cocinados para que resulten digeribles, dado su elevado contenido en celulosa.

Los hervidos de coles de Bruselas son sencillos de preparar, sabrosos y muy nutritivos. También se pueden cocinar al vapor y concentrar así más nutrientes.

La clave para cocinar esta verdura consiste en no cocerlas demasiado, algo que se puede aplicar también al resto de verduras. Como regla, cuando la col de Bruselas ha perdido su color verde brillante significa que se ha cocido demasiado y que ha mermado su valor nutritivo. Según el tamaño, el tiempo de cocción no debe exceder de siete a diez minutos, tanto si se cocinan al vapor, hervidas o sofritas. Si los repollitos tienen similar tamaño se cocinan al mismo tiempo. Por esta razón se recomienda partir en dos los ejemplares grandes.

Las hojas se cuecen más rápido que el centro. Si se hace un corte en forma de cruz en la parte inferior del vástago (tallo) de cada col de Bruselas para cocinarlas enteras, se cocinarán a la vez por dentro y fuera.


COLES DE BRUSELAS 2.JPG

Ingredientes (2 personas)

  • 200 G Coles de bruselas
  • 200 Ml Agua
  • 2 Lonchas de bacon
  • 1 Dientes de ajo
  • 1/2 Cebolla
  • 50 Ml Vino blanco o caldo de verduras
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta molida

Elaboración:

Cocer las coles dentro una cazuela con agua hirviendo y sal durante 10 minutos o hasta que estén tiernas.

Cuando estén tiernas, retirar la cazuela del fuego, escurrir sobre un colador y desechar el líquido de la cocción.

Pelar, lavar y cortar en brunoise (cuadraditos pequeños) la cebolla y el ajo.

Retirarle la parte blanca (exceso de grasa) al bacon y cortarlo en porciones menudas.

Poner a fuego medio-bajo una sartén honda y antiadherente con unas gotas de aceite de oliva.

Cuando el aceite esté caliente, sofreír en la sartén el ajo y la cebolla.

Una vez la cebolla se vuelva transparente, añadir el bacon y cocinar uno o dos minutos (depende del grosor del bacon).

Pasado el tiempo, mezclar las coles con el sofrito de la sartén y añadir el vino blanco o el caldo de verduras.

Dejar que hierva el conjunto durante 5 minutos, salpimentar al gusto y servir en platos calientes.

ENSALADA DE LEGUMBRES, ATÚN Y ACEITUNAS

ensalada de legumbre.JPGEn estas fechas tan calurosas a menudo, acostumbramos a dejar de lado las legumbres cuando estas no se acompañan de guisos o sopas calientes. Nos equivocamos, y es que pueden realizar también ricas y refrescantes ensaladas como la que se sugiere en esta receta. Una base de atún en conserva y olivas gana mucho más interés culinario y nutritivo con unas apetitosas judías blancas.

Animaos a preparar la receta ya que esta ensalada no dejara indiferente a ningún comensal, en casa quedamos encantados con el resultado.

Además, la preparación es muy sencilla y rápida. Se cuecen las judías blancas, se mezclan con el resto de ingredientes, se aliña con una vinagreta y se condimenta con hierbas aromáticas. ¡Más fácil imposible!

Las alubias son las semillas feculentas, maduras y secas extraídas de las vainas que crecen en las plantas leguminosas de este género.

En función del país de origen reciben diferentes nombres, como bean, frijol, habichuela y judía. En España también reciben distintos nombres según la región de la que proceden: fréjoles, fabes, mongetes, bajocas, pochas o caparrones.

La judía común es originaria de América latina, donde se le atribuyen dos centros de origen: México – América Central y Perú-Ecuador-Bolivia. Aunque en Europa, griegos y romanos conocían una especie afín a la judía común, se puede afirmar casi con toda certeza que fue introducida en este continente desde América en el siglo XVI.

Hoy día, la judía se encuentra ampliamente distribuida por diferentes partes de los trópicos, subtrópicos y regiones templadas, siendo la legumbre más importante en América latina y diferentes partes de África.

Las plantas de las alubias producen tanto vainas verdes (también llamadas judías verdes o habichuelas), que se consumen a modo de verdura tierna, como semillas maduras que se consumen generalmente a modo de legumbres.

Las alubias son alimentos ricos en fibra, folatos, potasio y hierro (de peor absorción que el procedente de alimentos de origen animal), aunque su componente principal son los hidratos de carbono. Así mismo aportan una cantidad importante de proteína vegetal, de peor calidad (por ser deficitarias en un aminoácido esencial, la metionina) que la de origen animal. Sin embargo, las alubias combinadas en un mismo plato con cereales como el arroz, dan lugar a una proteína tan completa como la de cualquier alimento de origen animal.

Por su elevado contenido en fibra soluble, contribuyen a prevenir el estreñimiento, disminuir la tasa de colesterol en sangre y mantener más estables los niveles de glucosa en sangre (beneficioso para quienes tienen diabetes).
El elevado aporte de potasio, unido a su escasez de sodio, permite que formen parte de la dieta habitual de personas con hipertensión. Además, su elevado aporte de folatos, es muy eficaz contra la anemia, por lo que su consumo está recomendado para aquellas personas que padezcan este malestar.ENSALADA3.JPGEl consumo de alubias enteras no es recomendable para personas con problemas intestinales, en ese caso, se podrán tomar pasadas por el pasapurés para eliminar la piel que recubre el grano que resulta indigesta (los hollejos). Para aquellas personas que les produzcan flatulencias, las tomarán también en puré o mezcladas sólo con verduras o patata o arroz para que resulten más suaves. También se pueden añadir condimentos carminativos (hinojo, ajedrea) que facilitan la digestión de estos alimentos.
Absorben muy bien el sabor de los ingredientes que las acompañan durante el cocinado, por lo que resultan muy apropiadas para la preparación de guisos y potajes. Antes de cocerlas es necesario hidratarlas previamente. Para ello, basta con sumergirlas en un recipiente con abundante agua fría y dejarlas en remojo durante aproximadamente 12 horas. El agua de remojo debe escurrirse y renovarse para la cocción, que debe comenzar con el agua fría (nunca hay que añadir las alubias en agua hirviendo). Se añade una cantidad de agua tal que alcance unos 6 centímetros por encima de las judías. No conviene añadir la sal hasta que la cocción haya finalizado, ya que de lo contrario pueden perder su cremosidad característica. El tiempo de cocción oscila entre 1 y 3 horas según la variedad. En olla a presión se ahorra mucho tiempo.
Al adquirirlas en el mercado, las alubias deben ser densas, de tamaño uniforme y estar libres de insectos y mohos. Independientemente de la variedad, es importante que presenten una piel lisa, tersa, brillante y sin arrugas.

Las alubias que se consumen han de ser del año, dentro de los doce meses inmediatos a su recolección. Si son más viejas pierden bastante calidad, ya que se dificulta su cocción y resultan más duras. Este factor también se ha de tener en cuenta en el momento de su compra; por esta razón, durante la elección hay que observar que todos los granos tengan un tamaño y color uniforme, que no estén partidos, pelados ni con agujeros.

En caso de que se adquieran judías enlatadas, es importante observar la fecha de consumo preferente y la ausencia de golpes o abolladuras.

Por lo general, las alubias secas son alimentos poco perecederos debido a que presentan baja proporción de agua. Una vez en el hogar, basta con guardarlas en un lugar fresco y seco, aunque esta conservación mejora si se las introduce en tarros de cristal herméticos dentro de la nevera. De este modo, se mantienen en óptimas condiciones durante un año, aunque se recomienda consumirlas antes de 8 ó 9 meses, ya que a medida que va transcurriendo el tiempo, las características organolépticas (aquellas que apreciamos mediante los sentidos,sabor, textura, etc.) van disminuyendo.

Sin embargo, pueden presentar un enemigo durante su conservación, el gorgojo. Es un parásito que come el interior de estas legumbres y las deja vacías. Para evitar el ataque de estos insectos, se recomienda introducir una cabeza de ajo en el recipiente donde se las guarde.

Una vez cocidas, se pueden conservar en la nevera dentro de un recipiente hermético varios días o se pueden congelar durante meses.


ENSALADA 2.JPGIngredientes (4 personas):

  • 300 gr de judías blancas
  • 1 Bote de atún conservado en aceite de oliva
  • 100 G de aceitunas (negras o verdes)
  • 1/2 Cebolla roja
  • Tomate cereza (opcional)
  • 1/2 limón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta rosa
  • Orégano y hierbas aromáticas (al gusto)
  • Sal
  • Jugo 1/2 limón

Elaboración:

La noche anterior se preparan las legumbres (omitir el siguiente paso si para la elaboración de la ensalada se emplean judías cocidas y envasadas);

Para ello, dejar las judías blancas en remojo durante 10-12 horas. Una vez remojadas, desechar el agua de remojo y cocerlas en abundante agua fría mezclada con una cucharadita de bicarbonato, durante 1-2 horas en cazuela convencional o 20 minutos en olla a presión.

Pasado el tiempo, probar la cocción de las alubias y si están tiernas retirar la cazuela de la fuente de calor.

Escurrir las judías sobre un colador para desechar el caldo.

En un cuenco amplio, colocar las judías blancas previamente cocidas, sin líquido y frías.

Añadir las aceitunas y los lomos de atún escurridos y desmenuzados.

Incorporar los tomates y mezclar ligeramente con una espátula o cubiertos para ensalada.

En el momento de servir, aliñar la ensalada con el jugo de limón y aceite de oliva.

Condimentar con sal, pimienta molida, orégano y hierbas aromáticas .judias.JPG

MAGDALENAS DE NATA

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Me encanta desayunar con algo tan clásico como son las magdalenas. Se trata de un alimento compuesto en el que para su elaboración se emplean ingredientes básicos 100% naturales.

La magdalena o madalena es un pequeño bollo tradicional de Francia y España (de origen incierto). Las magdalenas se suelen cocinar en pequeños moldes de papel rizado, aunque otra variedad francesa tiene forma de pequeña concha (madeleine) y se obtienen cociéndolas al horno en una placa metálica que tiene hoyos con dicho diseño.

La receta lleva los mismos ingredientes que un bizcocho, pero en distintas proporciones; huevos, azúcar, grasa (aceite o mantequilla), harina de trigo, levadura y opcionalmente aroma de limón o vainilla. 

La receta de estas magdalenas de nata es algo diferente a la receta de las magdalenas más tradicionales, ya que en su elaboración se sustituye parte del aceite empleado en la fórmula, por nata. La nata le aporta a estos bizcochitos un sabor suave y muy especial.

Durante mucho tiempo, la nata se utilizó para elaborar mantequilla. Pero, a partir del siglo XVII, los cocineros y jefes de cocinas reales y nobles comenzaron a interesarse por ella. Empezó entonces a ser apreciada en la cocina, por su untuosidad y ligereza. Tradicionalmente se recogía la nata que, tras la cocción, se separaba de la leche, pero a finales del siglo XIX (1879), la invención de la desnatadora centrífuga permitió al fin obtener grandes cantidades (Gustaf de Laval, científico sueco, inventó una centrifugadora capaz de separar fácilmente líquidos mezclados entre sí o partículas sólidas de estos líquidos mediante el control de la temperatura y la velocidad centrífuga).

A lo largo del siglo XX, la nata se ha ido convirtiendo en el ingrediente básico de algunas cocinas regionales formando parte de muchos de sus platos emblemáticos. La crema o nata simboliza lo mejor de la leche, la excelencia y lo más selecto, como lo indican las expresiones la crème de la crème o la flor y nata.

SONY DSCLa nata es un producto de consistencia grasa y tonalidad blanca o amarillenta. Se ha definido como una leche rica en grasa con bajos niveles de proteínas y lactosa. Hay distintos tipos de nata, dependiendo de los contenidos en grasa, que oscilan entre un 12% y un 55% y del tipo de tratamiento térmico.

Como todos los tipos de leche líquida y de productos lácteos que encontramos en el mercado, la elaboración de la nata comienza por la recogida de la leche cruda. La calidad de la leche cruda debe ser la misma que se exige para la leche destinada al mercado de la leche líquida. Es importante que la leche no presente olores extraños procedentes de la alimentación animal, ya que se distribuyen en la fase grasa y por lo tanto, dan lugar a un importante defecto en la nata. En condiciones ideales, la leche debe ser procesada inmediatamente después de su recepción, puesto que el desnatado es menos eficaz cuando la leche se almacena durante un tiempo prolongado. Esto está relacionado con las enzimas lipolíticas que contienen las bacterias psicrófilas y psicrotrofas presentes en la grasa de la leche, por lo que el tiempo de refrigeración de la leche cruda no debe exceder de 24 horas.

Posteriormente comienza el proceso de desnatado de la leche donde se separan la parte desnatada o magra y la parte grasa de la leche. El desnatado de la leche puede realizarse por dos procedimientos:

• Desnatado natural o espontáneo: Está basado en la diferencia de densidad entre los glóbulos grasos y la fase acuosa que constituye la leche desnatada. Sin embargo, este procedimiento está actualmente en desuso por varios inconvenientes como falta de condiciones higiénicas, composición no deseada, obtención discontinua y duración.

• Desnatado centrífugo: Sistema desarrollado a nivel industrial, que emplea la fuerza centrífuga para acelerar el proceso de separación de las fases de la leche. Se emplean equipos especialmente diseñados para ello, denominados desnatadoras.

Este tipo de equipos también se pueden emplear para llevar a cabo la higienización de la leche y eliminar las impurezas aprovechando la fuerza centrífuga. Las impurezas se acumulan en la parte externa. Las desnatadoras-higienizadoras industriales poseen un sistema de evacuación periódica de las impurezas acumuladas.magdalena2.JPGUna vez obtenida la nata, se realiza la estandarización, que se define como el proceso de medida y ajuste de la concentración de grasa de la nata. Para ello tiene que estar establecido previamente el porcentaje de grasa, para luego en esta etapa regular la cantidad de la nata obtenida en la etapa anterior. La medida del contenido de grasa se controla por densitometría.

Después se continúa con el tratamiento térmico:

• Natas pasteurizadas: Natas ligeras: 72°C durante 15 segundos. Resto de las natas: 85-100°C durante 10-15 segundos.

• Natas esterilizadas: 105-115°C durante 20-45 minutos.

• Natas sometidas a UHT: Mínimo 132°C durante 2 segundos.

La necesidad y la preferencia por la homogeneización varían de acuerdo con el producto final. Para ello es necesario la presencia de un equipo homogeneizador en la línea de producción, que puede situarse antes o después del tratamiento térmico. Desde el punto de vista higiénico y operacional, es mejor que el homogeneizador se coloque antes de la pasterización u otro tratamiento térmico, puesto que así no son necesarias condiciones asépticas. Sin embargo, la homogeneización después del tratamiento térmico, reduce los problemas de rancidez causados por las lipasas de la leche y los problemas de desestabilización de la nata debidos al calentamiento (evita la reasociación de glóbulos grasos).

Una vez obtenido el producto final, continúa el proceso común para todo tipo de natas: enfriamiento, envasado y almacenamiento.

Por su proceso de obtención se producen distintos tipos de nata:

• Nata ácida (también llamada nata fermentada), es la que se produce de manera espontánea.

• Nata dulce, es la obtenida a partir de un proceso de centrifugación en desnatadoras. Por su composición según el contenido graso, expresado en porcentaje de materia grasa respecto al peso del producto final.

El contenido de grasa y sólidos se estandariza de acuerdo con las normas y principios del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), con lo que se obtiene una clasificación de los grupos de nata:

• Doble nata: > 50% en materia grasa.

• Nata: contenido graso entre 30% y 50%.

• Nata delgada o ligera: contenido graso entre 12% y 30%.

La nata es la materia grasa concentrada de la leche que contiene, además, un tercio de la proteína (más bien, contiene 2/3 de la proteína de la leche de referencia) y la mitad de la lactosa de la leche, en una pequeña proporción de agua. Aunque los distintos tipos de nata pueden diferir en el contenido final de materia grasa, destaca su aporte en vitamina A, que supera unas seis veces, e incluso más, el contenido de la leche entera de la que procede. Igualmente aunque en menor proporción, también es rica en vitamina D, vitamina E y la hidrosoluble vitamina C.

Respecto a su aporte mineral, destaca su contenido en calcio (aunque en cantidades inferiores a la leche de partida), potasio, sodio, fósforo y magnesio.

A pesar de que su principal nutriente es la grasa, la nata en nuestra dieta puede tener valiosos aportes y utilidades, según la variedad que se emplee e incorporándola en cantidades adecuadas.

En ocasiones su utilización puede reemplazar a la mantequilla, disminuyendo el porcentaje de grasas y calorías y aportando un sabor agradable a los platos. Además, la crema de leche se digiere más fácilmente que otros cuerpos grasos.


magdalena5555555555.JPGIngredientes 12 unidades:

  • 175 G HarinaHarina de trigo (especial repostería)
  • 100 G Azúcar común
  • 75 G Aceite de aceite de girasol sin refinar
  • 100 G Nata líquida para montar (puede ser ligera)
  • 1/2 Sobre de levadura Royal (8 gr.)
  • 125 G Huevo (2-3 depende del tamaño)
  • 1 vaina de vainilla
  • Azúcar común para decorar (opcional)

Elaboración:

En un cuenco amplio, batir con las varillas (preferiblemente eléctricas) los huevos y el azúcar. Hasta conseguir una mezcla esponjosa y blanquecina, durante aproximadamente 7 minutos.

Abrir por la mitad la vaina de vainilla y con la punta de un cuchillo raspar el interior para obtener los granitos de vainilla (su aroma es muy concentrado y por ello para esta receta sólo se utilizó la mitad de una vaina de vainilla).

Añadir las pepitas a la mezcla y batir 6 minutos más.

Incorporar la nata y el aceite, y continuar batiendo a baja velocidad otros 3 minutos.

Agregar la harina y la levadura (previamente tamizadas) y mezclar con una lengua repostera o espátula. Éste paso se realizará con mucha suavidad y realizando movimientos envolventes para impedir que la harina desarrolle demasiado gluten y reste esponjosidad a las magdalenas.

Dejar reposar la masa tapada con papel transparente de uso alimentario dentro de la nevera al menos durante 3 horas (se puede dejar toda la noche).

Pasado el tiempo, precalentar el horno a 230 C y colocar la rejilla del horno en la parte central, de tal manera que cuando se vayan a hornear las magdalenas, el molde quede a media altura.

molde_multiple_muffins_picbig.jpgMientras el horno coge temperatura, meter las cápsulas para magdalenas en los huecos de una bandeja de metal para hornear magdalenas (en la fotografía se puede observar el molde que se ha empleado para realizar la cocción de estos bollitos). En su defecto, también se pueden hornear dentro de pequeñas flaneras (de este modo, las cápsulas de papel no se abrirán dentro del horno por el efecto del calor y las magdalenas crecerá hacia lo alto, no hacia lo ancho).

Después, verter la masa dentro de los moldes de papel hasta llenar 3/4 partes de su capacidad, y colocar en su superficie un montoncito de azúcar (con media cucharadita de café por magdalena será suficiente).

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, colocar la bandeja sobre la rejilla que inicialmente se colocó dentro del horno.

Una vez dentro, bajar la temperatura del horno a 210 C y hornear durante 18-20 minutos. Pasados los primeros 15 minutos, antes de sacarlas del horno, abrir la puerta para comprobar la cocción del de las magdalenas, pinchado una de ellas con un testador o palillo. Este paso hay que realizarlo con mucha rapidez, para evitar que el horno pierda temperatura y las magdalenas en caso de no estar bien cocidas se puedan chafar.

Cuando se compruebe que el palillo sale limpio y las magdalenas están bien cocidas y doradas, sacar el molde del horno y con cuidado de no quemarse trasladar las magdalenas del molde a una rejilla para que se enfríen y no se forme humedad en la base.magdalena1.JPGLas magdalenas se conservan en perfectas condiciones durante tres o cuatro días desde su fabricación, dentro de bolsas o recipientes herméticos. Las que no se vayan a consumir en el periodo de tiempo mencionado, es recomendable congelarlas por un espacio de tiempo no superior a dos meses.

CODORNICES ESCABECHADAS

SONY DSCLa codorniz escabechada constituye un plato de nivel gourmet. Son estupendas en dietas bajas en calorías si se acompañan con verduras variadas o en ensaladas.

La cantidad de vinagre que se utiliza para elaborar el plato no debe preocupar, ya que en el resultado final no se apreciará su distinguida acidez. El vinagre es un ingrediente en la receta que ayuda a crear una cocina más saludable, da sabor a los platos sin aportar calorías y ayuda a limitar el uso de las grasas y de la sal.

El escabeche es un método de conservación típico de la cocina española que le proporciona a los alimentos un sabor delicioso. Existen muchas recetas diferentes para preparar el escabeche y con éste método se pueden cocinar muchos alimentos; tanto de carne como de pescado.

En los próximos párrafos obtendrás información sobre las propiedades de la estrella del plato, la codorniz:

Esta ave migratoria perteneciente a la familia del faisán, presenta una carne fina, sabrosa y delicada. La codorniz de granja tiene la carne sonrosada, a diferencia de la codorniz silvestre cuya carne es bastante más oscura y compacta; por lo general, ésta última es más apreciada que la primera.

Sin plumas, una pieza alcanza un peso aproximado de 150 gramos, por lo que se han de calcular aproximadamente dos codornices por comensal, dada la cantidad de desperdicio que presentan.

La carne de codorniz es una de las menos calóricas, debido a su menor contenido en grasa, aunque las calorías finales del plato dependen de la preparación culinaria que se le aplique, ya que es frecuente que vaya acompañada de salsas calóricas.

Su carne es rica en proteínas, incluso en mayor cantidad que la carne de pollo o de pavo, es pobre en colesterol, por lo que la codorniz puede sustituir a otras carnes más grasas en aquellos casos en los que se esté siguiendo una dieta de adelgazamiento o en dietas de control de lípidos (hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia).

Respecto a los minerales, destaca por su elevado contenido en hierro, imprescindible para la formación de glóbulos rojos, encargados de transportar oxígeno desde los pulmones hasta todas las células del organismo. En comparación con el resto de aves, la carne de codorniz constituye una buena fuente de vitamina B1 o tiamina, B2 o riboflavina y B6 o piridoxina.codornices.JPGLa veda de caza de la codorniz se abre en la mayoría de las zonas del país a mediados o finales de verano. Hoy día, el número de codornices silvestres está muy reducido, por lo que en algunas zonas está prohibida su caza, motivo por el que la mayoría de las piezas que se consumen son aves de granja criadas en cautividad. Estas granjas de codornices abastecen durante todo el año a los restaurantes y al mercado, constituyendo un producto de consumo corriente.

Una vez adquirida, si la codorniz es fresca, se ha de conservar en la parte más fría de la nevera y se debe consumir en un plazo máximo de 2 días tras su compra o su caza. Congelada, esta ave se puede conservar aproximadamente durante 6 meses.

La codorniz admite múltiples preparaciones culinarias: frita, cocida, acompañada de salsas diversas, a la parrilla, asada y rellena. Es una carne que requiere poco tiempo de cocción, ya que hay que evitar que se seque demasiado durante el cocinado y combina a la perfección con cerezas, uvas, aceitunas, ciruelas pasas y limón.

En la receta que a continuación se detalla, las codornices son preparadas en escabeche. Una técnica de cocina sencilla que proporciona a la carne mucho sabor.

Este plato es una delicia gastronómica y se puede consumir caliente, templado o frío. La codorniz también se puede presentar como ingrediente destacado en una exquisita ensalada.

Las codornices escabechadas se conserva en la nevera durante 6 ó 7 días sin ningún problema y su sabor mejora con el paso de los días, por lo que se recomienda prepararla uno o dos días antes de consumirla, para que la carne se impregne de los aromas y el sabor del escabeche.


codornices escabechadas1.JPGIngredientes (2 personas):

  • 4 Codornices 
  • 1 Cebollas grande
  • 2 Dientes de ajo
  • 2 Zanahorias grandes
  • 125 Ml Vinagre
  • 200 Ml Vino blanco
  • 3 Cda Aceite de oliva virgen extra
  • 1 ramito perejil
  • Pimienta negra en grano
  • 3 Hojas de Laurel
  • Sal

Elaboración:

Limpiar las codornices, quitando plumas y vísceras, en caso de contenerlas.

Pelar, lavar y cortar a modo pluma las cebollas.

Limpiar, raspar y trocear las zanahoria en láminas finas.

Retirar la piel a los ajos y realizarles un corte en un lado, sin llegar a partirlos.

Salpimentar las codornices y dorarlas  por todos los lados en una cazuela a fuego medio con el aceite de oliva.

Una vez se hayan dorado las codornices, incorporara en la cazuela todos los ingredientes; el vinagre, el vino, la cebolla, la zanahoria, el ramito de perejil, el ajo, el laurel y unos granos de pimienta.

Cuando la preparación alcance el punto de ebullición, bajar el fuego y dejar cocer con un leve hervor aproximadamente una hora, hasta que la carne está blanda (si pasado el tiempo la carne está aún dura y se ha consumido el líquido, añadir agua caliente hasta que el guiso esté en su punto).

A continuación apagar el fuego y retirar la cazuela de la fuente de calor.

Las codornices escabechadas se pueden servir recién hechas pero lo ideal es dejarlas enfriar y servirlas transcurridas 24 horas desde su elaboración, dándoles un golpe de calor antes de emplatar o presentarlas en platos de servicio frías.codorniz22.JPG