ALBÓNDIGAS A LA BARBACOA CON PURÉ DE PATATA

albóndigas con salsa barbacoa y puré de patata 0.JPGEn la entrada de hoy presento un clásico de la cocina tradicional española, fusionado con la gastronomía estadounidense. Se trata de unas sabrosas y deliciosas albóndigas de carne bien condimentadas, cocinadas sobre una casera y sabrosa salsa barbacoa y servidas con un fino puré de patatas. Un plato fácil de preparar, completo y delicioso.

Aunque existe una receta básica mundial para hacer las albóndigas, la cual consiste en preparar una bola de carne picada o molida mezclada con huevos y diversos condimentos, tales como el perejil y el ajo entre otros muchos ingredientes, cada cultura tiene una manera particular de preparar este platillo, el cual es uno de los más universales que existe.

Sabías que…

El origen del termino “albóndiga” es arabe “al-bunduga” y su significado no puede ser más claro: “bola”. Los árabes, a través de España, enseñaron a los europeos a preparar este guiso y también lo extendieron vía oriente hacia Asia.

Entre los diferentes tipos de albóndigas que se pueden encontrar, según cada cultura se elaboran de forma distinta, empleando los ingredientes más habituales de cada zona. En España, las albóndigas se confeccionan a partir de carne de ternera o cerdo, o combinación de ambas, y como ingredientes básicos se utilizan: el huevo, el ajo, el perejil y el pan rallado. Se suelen rebozar en harina y posteriormente se fríen ligeramente en aceite de oliva, se acaban de cocer en una salsa de sofrito elaborada a base de cebolla, harina, vino blanco y especias. Las albóndigas de pescado (por ejemplo de bacalao) son también muy populares en este país, y se acompañan con gran variedad de salsas.

La receta que hoy se presenta en el blog no es la original masa de carne con los condimentos mencionados en el párrafo anterior. Se trata de otra forma de preparar las albóndigas, igual de rica y sabrosa que la fórmula más tradicional. Además, el condimento empleado para cocer el compuesto de carne es exquisito.

Si en casa os gusta la carne y la salsa barbacoa, no dejéis de probar estas suculentas albóndigas, ya veréis como quedáis encantados con el resultado.

Antes de comenzar con la preparación de la receta, se recuerda que en el blog también se encuentran publicadas otras exquisitas recetas de albóndigas, todas ellas son muy recomendables. Para acceder y poder visualizar de forma rápida las páginas, sólo hay que pinchar sobre los siguientes enlaces: Albóndigas en salsa de pimienta y las albóndigas de pollo a la jardinera.


albóndigas con salsa barbacoa y puré de patata 1.JPGIngredientes (4 personas):

Albóndigas;
  • 350 G Carne molida magra
  • 25 G Pan rallado
  • 1 huevo
  • 30 Ml Salsa de tomate
  • 30 Ml Mostaza en grano grueso o la antigua
  • 1/2 Cda Salsa Worcestershire
  • 1/2 Cdta Sal 
  • 1/4 Cdta Pimienta molida
  • 1/2 Cdta Cebolla en polvo
  • 2 Cda Harina todo uso para rebozar
  • Cda Aceite de oliva virgen extra para freír
Salsa barbacoa;
  • 150 G Cebolla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 Cda Pimentón picante o 1/2 cdta Chile en polvo
  • 100 G Whisky
  • 250 G Salsa de tomate
  • 50 G Zumo de limón
  • 100 G Vinagre de Jerez
  • 80 G Miel
  • 16 G Azúcar de caña
  • 70 G Salsa Worcestershire
  • 1/2 Cdta Sal
  • 1 Cda Especias BBQ; pimentón ahumado, cilantro, pimienta, ajo, mostaza, perejil, mejorana y comino (opcional)
Puré de patatas;
  • 2 Patatas grandes peladas y cortadas en cubos
  • 2 Cda Mantequilla sin sal 
  • 30 Ml Leche desnatada, añadir más si es necesario
  • 25 G Queso crema ligero
  • Sal y pimienta 
  • Cilantro picado y semillas de sésamo para decorar

Elaboración:

  • Albóndigas;

Añadir todos los ingredientes de las albóndigas (excluyendo el harina y el aceite de oliva) en un recipiente grande y mezclar.

Formar las albóndigas con la ayuda de dos cucharillas o con las manos.

Rebozar las albóndigas con la harina y retirarles el exceso.

Añadir el aceite de oliva a una sartén amplia y colocarla sobre fuego medio-alto.

Cuando la sartén coja temperatura, añadir las albóndigas y cocinarlas. Freírlas por toda su superficie hasta que la carne quede sellada y ligeramente dorada (añadir más aceite si se considera necesario).

Retirar las albóndigas de la sartén y reservarlas sobre un plato en un lugar cálido.

  • Salsa barbacoa;

Lavar, secar y picar la cebolla.

Poner a fuego medio una sartén con un fondo de aceite de oliva virgen extra y sofreír en ella la cebolla, hasta que esté pochada y adquiera una textura blanda y traslúcida.

Cuando esté cocinada, retirar la sartén del fuego y poner la cebolla en el vaso de la batidora o dentro de un recipiente estrecho y alto ( en el que quepa el brazo de la batidora de mano).

Añadir el chile en polvo o el pimentón y agregar el resto de ingredientes; el whisky, la salsa de tomate, el zumo de limón, el vinagre de jerez, la miel, el azúcar de caña, la salsa worcestershire, la sal y opcionalmente la mezcla de especias (el sazonador de especias empleado en la elaboración de ésta receta es de la marca NOMU : Mezcla BBQ. No contiene aditivos artificiales y al tratarse de especias ahumadas combinan a la perfección con esta salsa).ALBÓNDIGAS CON SALSA BARBACOA Y PURÉ DE PATATA 2.JPGTriturar el compuesto hasta conseguir una mezcla lisa y homogénea.

Después, colocar al fuego un cazo de paredes altas y cocer la salsa entre 20 y 40 minutos, hasta que quede espesa (según la preferencia del cocinero o los comensales, a más tiempo de cocción más densa y consistente será su estructura).

Al acabar la cocción, probar de sazón y añadir más dulce, más vinagre o más sal si fuese necesario.

Cuando la salsa esté lista, agregar las albóndigas a la sartén, cubrirlas con el unto y cocinar el conjunto durante cinco o diez minutos a fuego suave.

  • Puré de patatas;

Pelar las patatas y cortarlas en cubos. Cocerlas a fuego medio hasta que estén tiernas, durante aproximadamente 20 minutos.

 Escurrir las patatas y colocarlas en un recipiente alto y estrecho.

 Incorporar la leche, la mantequilla, el queso crema, la sal y la pimienta.

 Triturar el conjunto (preferiblemente con un batidor eléctrico) hasta obtener la consistencia deseada y añadir más leche en el caso de ser necesario.

 Servir las albóndigas sobre el puré de patatas y esparcir sobre el plato el cilantro picado y sésamo al gusto.

 Notas:

Para evitar que las albóndigas queden demasiado duras, no freirlas exceso; ya que terminarán de cocinarse junto a la salsa barbacoa.

POLLO EN PEPITORIA

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Con la llegada del frío apetece rescatar recetas antiguas de pucheros calientes y guisos tradicionales, que inundan las cocinas de las casas con intensos y apetecibles aromas. El guiso de gallina o pollo en pepitoria es una receta que tristemente está desapareciendo de los recetarios familiares. Sin embargo, es una receta muy fácil de elaborar que suele gustar mucho a los que la prueban. Se trata de un plato típico de la gastronomía española, digno de cualquier paladar.

Aunque la receta clásica se hace con gallina, en especial con gallina vieja que da mejor caldo, también se utiliza en recetas de cordero o cabrito. En esta ocasión se prepara con pollo; lo cual reduce mucho los tiempos de cocción. Los elementos característicos que conforman el plato de pepitoria son: el uso de azafrán como condimento; la incorporación de frutos secos, fundamentalmente almendras, avellanas y piñones; y, el uso de yema de huevo cocida como elemento de ligazón. Se observa que es un plato que se mantiene fiel a sus principios, en su preparación no se incorpora ninguno de los ingredientes procedentes de América ya que todos ellos se podían encontrar en la península antes del descubrimiento.

La gallina en pepitoria es una receta que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo. Aunque de origen incierto, parece que su procedencia está sujeta a raíces árabes, tanto por el método de cocinado como por la mezcla de ingredientes.


POLLO EN PEPITORIA 4.JPGIngredientes (4 personas):

  • 8 Muslos de pollo sin piel
  • 2 Cebollas
  • 2 Huevos
  • 2 Dientes de ajo
  • 12 Almendras tostadas y peladas
  • 10 Hebras de azafrán
  • 1 1/2 Cda Harina
  • 100 Ml Vino blanco
  • 1 Hoja de laurel
  • 1/2 L Caldo de pollo o verduras
  • 1 Cda Jamón serrano en tacos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta
  • Sal

Elaboración:

Pelar y picar los dientes de ajo y las cebollas.

Cocer los huevos en una cazuela con agua hirviendo durante 10 minutos. Escurrirlos, pelarlos y partirlos en dos. Retirar la yema cocida del centro y picar fina la clara.

Disponer las hebras de azafrán en una sartén antiadherente y tostarlas ligeramente.

Limpiar los muslos de pollo para eliminar los posibles restos de sangre, astillas de hueso o pegotes de grasa. Secarlos con un trapo de cocina o papel absorbente, sazonarlos con sal y pimienta y espolvorearlos ligeramente con una cucharada de harina.

Calentar unas gotas de aceite de oliva en una cazuela, dorar los trozos de pollo durante cinco minutos y retirarlos.

En la misma cazuela introducir la cebolla y rehogarla durante 8 minutos. Agregar los ajos picados y cocinar dos minutos más. Incorporar los tacos de jamón serrano, la hoja de laurel, la media cucharada de harina y el vino blanco. Remover con una cuchara de madera para que no se formen grumos y se evapore el alcohol e incluir de nuevo los muslos de pollo.POLLO EN PEPITORIA 5.JPG Agregar la clara de huevo picada y cubrir el guiso con el caldo, tapar y dejar cocer a fuego lento entre 30 y 45 minutos (depende del tamaño de las piezas de pollo).

Mientras, colocar las almendras tostadas y peladas en un mortero, añadir las yemas cocidas y el azafrán tostado y triturar hasta obtener una pasta homogénea. Desleír con un poco de caldo de pollo o verdura y agregar el majado a la cazuela. Cocer durante diez minutos más.

Servir el pollo en pepitoria caliente, acompañado de cubos de patata frita o cocida y dorada al horno.

Este guiso puede prepararse con antelación y darle un golpe de calor antes de servirlo.

 

BERENJENAS RELLENAS DE CARNE Y VERDURA

BERENJENA RELLENA DE CARNE 2.JPG¿Te apetecen unas berenjenas rellenas? La berenjena es una hortaliza muy versátil y combina bien con numerosos alimentos. En los libros de cocina esta hortaliza aparece en incontables recetas de manera bien distinta: guisada, rellena (de carne, pescado, verduras…), al horno, rebozada, frita, etc. Eso sí, siempre cocinada ya que el calor del cocinado elimina los alcaloides tóxicos que contiene la berenjena de forma natural.

Esta hortaliza es un ingrediente imprescindible en las recetas de los países donde más se consume. En Oriente es común encontrarla cocinada con otras verduras en los estofados de carne o arroz. En Grecia está presente en la musaka, un plato típico. En Francia se incluye en la ratatouille (estofado de verduras), en Cataluña la berenjena se asa junto con pimientos rojos y cebolla para formar un plato conocido como escalivada (visita la receta de este blog) y en esta página os enseño a prepararla como más nos gusta en casa; rellena de carne y verdura.

Antes de proceder con la receta, en los próximos párrafos podréis adquirir más y nuevos conocimientos sobre el alimento en cuestión, ya que en el siguiente artículo se publica información recopilada acerca de este comestible tan peculiar.

La berenjena se considera nativa de la India por los innumerables documentos escritos que la ubican en este país y otros limítrofes. De hecho, el cultivo de esta hortaliza es antiquísimo en regiones de Oriente.

Su introducción en Europa data de la Edad Media y, al parecer, se produjo desde España a través de los comerciantes árabes. Desde entonces, se extendió el cultivo de la berenjena con gran éxito en los países templados bañados por el Mediterráneo. Pese a ello, durante siglos, la berenjena fue estimada de forma exclusiva como adorno exótico porque existía la creencia de que su consumo provocaba enfermedades.

En la actualidad, la berenjena se considera en muchas partes del mundo un alimento de pobres, lo que explica su baja popularidad en algunos países. Sin embargo, en regiones como China, India (los mayores países productores de berenjena del mundo), Japón y diversos países mediterráneos, la berenjena es muy popular y su cultivo y consumo están muy extendidos.

Las berenjenas soportan mejor el calor y son sensibles al frío, por lo que su cultivo abunda en verano. No obstante, gracias a la producción en invernadero, está disponible en el mercado en cualquier época del año.

La berenjena es un fruto de forma variable (esférica, oblonga o alargada en la mayoría de los casos) según el tipo. Tiene un tamaño medio entre 5 y 8 centímetros de diámetro y de 10 a 30 centímetros de longitud. El peso de la hortaliza depende de la variedad y oscila entre los 200 gramos de los ejemplares más pequeños a los 300 gramos o más. La piel de la berenjena es lisa, consistente, brillante y de colores diversos: blanca, púrpura, negra, amarilla o roja. También hay variedades de piel jaspeada, es decir, con mezcla de varios colores, sobre todo blanca y morada o verde. En su interior contiene una suculenta pulpa de color blanco o verde, según la variedad, y presenta semillas blandas dispersas por la carne. Su sabor es suave, muy vegetal y con un ligero toque amargo.

La calidad de la berenjena se basa en su uniformidad, firmeza, color de la piel y tamaño. Por lo general, las berenjenas más sabrosas son las más tiernas y firmes, con la cáscara lisa y brillante, de color morado oscuro y de mayor peso en proporción a su tamaño. La piel no debe presentar manchas, arrugas ni zonas blandas.

Un truco para saber si la berenjena está bien madura consiste en hacer una ligera presión con los dedos sobre la piel. Si los dedos dejan huella, la berenjena está madura.

Por ser un alimento perecedero (aguanta poco más de diez días), conviene manipularla con cuidado y refrigerarla hasta su consumo. Es aconsejable mantenerla aislada del resto de verduras y frutas, ya que reacciona con el etileno producido por la respiración de otros vegetales y se estropea antes.

Una curiosidad a tener en cuenta es que la pulpa de las berenjenas contienen niveles elevados de compuestos fenólicos responsables de su coloración marrón oscura cuando ésta se corta o se daña. Una enzima (polifenoloxidasa) presente de forma natural en la pulpa oxida con rapidez los compuestos fenólicos y la pulpa de color blanco o verde pálido se oscurece casi de inmediato.

La berenjena no destaca por su valor energético ni nutritivo, puesto que ofrece un residuo seco inferior al 8% a causa de su escaso contenido proteico, hidrocarbonado y mineral. El agua es el elemento mayoritario de su peso.

Comparada con otras verduras y hortalizas, contiene una cantidad intermedia de fibra, más abundante en la piel y en las semillas. El aporte de sales se lo debe al potasio, el mineral más abundante, y en su composición se contabilizan cantidades discretas de fósforo. En cuanto a su carga vitamínica, sobre todo folatos y vitamina C, no resulta significativa en comparación con el resto de hortalizas.

Sin embargo, esta verdura destaca respecto al resto por su mayor contenido en magnesio, sodio (responsable en parte de su marcado sabor), yodo, hierro y calcio, estos dos últimos de peor aprovechamiento que los que proceden de los alimentos de origen animal (lácteos, carnes y pescados).

Las propiedades dietéticas saludables atribuidas a la berenjena se deben a sus componentes antioxidantes, responsables en parte de su ligero sabor amargo.

Si la berenjena se va a preparar al vapor es recomendable cortarla de la forma deseada y provocar un fenómeno de ósmosis añadiendo sal. Así se intercambian líquidos de manera que los compuestos que le dan sabor amargo salen al exterior, pues el líquido huye de donde hay menos densidad hacia donde hay más, potenciando además su sabor agradable que está determinado por sustancias no solubles.

Si se desea freirla, se recomienda sumergir los trozos de berenjena en agua con sal durante 24 horas. Dado que la textura de la pulpa es muy cavernosa (llena de aire y agua) si se fríe directamente actúa como una esponja absorbiendo gran cantidad de aceite, y con ello excesivas calorías. Pero después de introducirla en esta solución salina, este efecto desaparece y la berenjena, saturada de agua, apenas absorbe aceite.

Tras esta enriquecedora información ya podéis colocaros el delantal, porque ahora sí vais a preparar esta singular hortaliza de una forma deliciosa y muy nutritiva.


BERENJENAS RELLENAS DE CARNE 1.JPG

Ingredientes (4 personas)

  • 2 Berenjenas (600 gr aproximadamente)
  • 150 G Carne picada de ternera
  • 250 G Tomate natural triturado
  • 50 G Cebolla
  • 40 G Pimiento verde
  • 1 Diente de ajo
  • 10 Ml de aceite de oliva
  • Una pizca de sal
  • 4 G Azúcar o edulcorante al gusto
  • Orégano o albahaca
  • Queso rallado (gratinar)
  • Bechamel;
    • 1/2 L Leche
    • 30 G Harina
    • 30 G Mantequilla
    • Nuez moscada
    • Pimienta
    • Sal

Elaboración:

Cortar las berenjenas por la mitad a lo largo, retirar parte de la pulpa con cuidado de no dañar la piel exterior y ponerlas a remojo con agua y sal durante 20 minutos.

Cortar la cebolla, el pimiento verde, la pulpa de las berenjenas y el ajo en brunoise (cuadradito pequeño) y sofreír el conjunto con unas gotas de aceite de oliva en una sartén.

Cuando la cebolla tome color, añadir la carne de ternera, rehogar el compuesto hasta que la carne pierda su tono rosado y agregar el tomate natural triturado. Cocinar la preparación durante 20 minutos con un suave hervor y casi al final de la cocción sazonar con la sal e incorporar el edulcorante, para eliminar así el punto de acidez que proporciona el tomate. Después condimentar con el orégano, retirar la sartén del fuego y reservar.

Pasados los veinte minutos, escurrir las mitades de berenjenas del agua de remojo y cocerlas en una cazuela con agua entre 15 y 30 minutos (el tiempo dependerá del tamaño de la berenjena y el grosor que se le haya dado a las piezas) en un hervor suave y continuo.

Transcurrido el tiempo, sacar las berenjenas del agua de cocción y, una vez escurridas, disponerlas sobre una fuente o recipiente que soporte las altas temperaturas (apta para horno) y repartir el relleno de carne y verdura dentro de las cavidades.

Por otro lado, preparar la bechamel; Fundir la mantequilla en un cazo, añadir la harina y tostarla 2 minutos. Verter la leche, poco a poco y sin dejar de mezclar con unas varillas. Condimentar con una pizca de nuez moscada, sal y pimienta y cocer, removiendo, hasta obtener una bechamel no muy espesa.

Cubrir las berenjenas rellenas con la bechamel, espolvorear al gusto con queso rallado e introducirlas en el horno a 250C activando la función de gratinado. Cuando el queso esté dorado apagar el horno y sacar las berenjenas.

Servir las berenjenas calientes y opcionalmente espolvorear su superficie con orégano o albahaca.BERENJENA  RELLENA DE CARNE.JPG

ALBÓNDIGAS DE POLLO EN SALSA DE PIMIENTA

albóndigas de pollo en salsa de pimienta 3.3.JPG¿Os animáis a preparar estas deliciosas albóndigas de pollo en salsa de pimienta? Están deliciosas y la receta es muy fácil, unos parrafos más abajo podrás seguir paso a paso la elaboración de este plato ligeramente picante, renovado y lleno de sabor de la cocina casera tradicional.

La pimienta es un ingrediente imprescindible para la elaboración de la salsa que acompaña a este compuesto de carne, la albóndiga. Se trata de una especia que se emplea en la cocina para la condimentación de multitud de platos, para realzar su sabor o su aroma.

La pimienta proviene de un arbusto indio que produce unas bayas diminutas. Estas bayas, según la técnica de preparación, dan lugar a los tipos de pimienta que se conocen como negra, blanca y verde. La pimienta blanca se usa en salsas suaves como la bechamel, mientras que la pimienta verde y negra dan un color más oscuro y combinan muy bien con diferentes tipos de carnes.

La pimienta, considerada la reina de las especias, es una de las más empleadas en recetas procedentes de la gastronomía de países de todo el mundo. Se trata de semillas de pequeño tamaño que se pueden utilizar tanto enteras como en polvo. Las más conocidas son la pimienta negra y la blanca, pero hay recetas que sugieren el uso de la pimienta verde o de la pimienta rosa (otra variedad producida por el denominado pimentero brasileño).

El aspecto relevante de todas ellas es el contrapunto picante que aportan a las recetas. Este sabor es más intenso en la pimienta negra, y se debe al alcaloide piperina, que estimula la producción de jugos digestivos, si bien lo hace a base de irritar e inflamar las mucosas digestivas. Por tanto, conviene emplearla en pequeñas cantidades y probar cómo responde el cuerpo en caso de padecer de estómago delicado (gastritis o úlcera).

La pimienta (Piper nigrum) pertenece a la familia de las Piperáceas y es una planta trepadora que no empieza a dar frutos hasta pasados tres o cuatro años desde su plantación. Originaria de la India hoy su uso está extendido por todo el mundo.

En la antigüedad la pimienta era tan importante que no sólo se utilizaba como condimento, también era utilizada como moneda de cambio y para ofrecer ofrendas a los dioses.

En el mercado podemos encontrar pimienta de diferentes colores. Todas las clases de pimienta proceden de la misma planta (excepto la rosa) y tienen las mismas propiedades pero su diferencia de color es debido al momento en el que se ha recolectado y el modo en que ha sido procesada.

  • Pimienta negra: se recolecta cuando los frutos están maduros y se dejan secar, con lo que se consigue que se vuelvan de color negro.
  • Pimienta verde: son los frutos recolectados cuando aún están verdes.
  • Pimienta blanca: se obtiene recolectando la pimienta muy madura. Se introducen en salmuera, con lo que se consigue eliminar la capa exterior de color oscuro y dejar solo la semilla que es la pimienta blanca.
  • Pimienta rosa: Son los granos del denominado pimentero brasileño y su sabor es muy particular, fuerte y picante. Los granos de pimienta rosa son de una planta completamente diferente al género piper nigrum. Son los frutos de los rosales baies, también conocido como el árbol de pimienta brasileña. Es un árbol alto de ramas caídas que soportan grandes racimos de bayas de color rosa brillante. Tienen un sabor ligeramente picante con un sabor cítrico suave. Las semillas se usan como una especia con moderación, porque en grandes cantidades son tóxicas. Al ser del mismo tamaño que ciertos granos de pimienta, a menudo se mezclan con ellos para hacer una mezcla de especias de colores y aromas.

Las propiedades de la pimienta negra,verde o blanca, le vienen dada por su composición:

Poseen minerales tales como; hierro, potasio, manganeso, calcio, zinc y magnesio. Contiene vitaminas del grupo B, piridoxina, riboflavina, niacina o tiamina, también es rica en vitamina A y vitamina C. Además su composición cuenta con aceites esenciales, entre los que destaca la piperina, que le proporciona su sabor picante.

Entre las propiedades de la pimienta se puede destacar su contenido en antioxidantes tales como el caroteno o el licopeno que ayudan a nuestro organismo a luchar contra los radicales libres, tan perjudiciales para la salud. Posee propiedades antiinflamatorias y previene la formación de gases en el intestino. Activan la descomposición de las células grasas y estimulan las papilas gustativas aumentando la secreción de ácido clorhídrico, lo que ayuda a tener digestiones más ligeras. Además, contiene piperina que ayuda al organismo a mejorar la absorción de los nutrientes.

Para preservar todas sus propiedades se ha de conservar en un frasco de cierre hermético y en un lugar protegido de la luz y de la humedad.

La pimienta se debe añadir a los guisos casi a punto de retirarlos del fuego para que ofrezca todo su sabor y propiedades. Se puede utilizar en grano o molida y con ella se condimentan y enriquecen estofados, sopas, carnes y pescados a la plancha o al horno y entre otros usos también sirve para preparar aliños de ensaladas.

Como puedes ver, la pimienta es una especia que puede dar mucho juego en la cocina y favorecer el buen funcionamiento del organismo, pero las personas que padecen enfermedades gastrointestinales deben prestar especial atención y evitar tomarla, ya que estas bayas estimulan las secreciones gástricas y pueden ocasionar irritación.


albóndigas de pollo en salsa.JPGIngredientes (4 personas):

Salsa de pimienta;

  • 1 Cda Mantequilla
  • 40 G Coñac
  • 400 G Leche evaporada o Nata para cocinar
  • 1 Cdta Pimienta en grano verde o negra (también se puede usar una mezcla de todas ellas, incluyendo la blanca y la rosa)
  • 15 G Concentrado de carne
  • Sal (al gusto)
  • Pimienta negra recién molida (opcional)

Albóndigas de pollo;

  • 600 G Carne de pollo picada
  • 100 G  Miga de pan remojada en leche o agua
  • 1/4 Cebolla
  • 1 Diente de ajo
  • 1 Huevo
  • 1 Ramita de perejil
  • Harina
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pan rallado si fuese necesario
  • Sal y pimienta
  • Champiñones en conserva o frescos de pequeño tamaño (opcional)

Elaboración:

  • Salsa de pimienta;

Preparar la salsa de pimienta como se indica en la receta de este blog. Para acceder de forma rápida a la receta, pinchar sobre el siguiente enlace; Salsa de pimienta.

Una vez confeccionada, trasladarla a una cazuela baja y reservar en un lugar cálido.

  • Albóndigas de pollo;

En un cuenco amplio poner la carne de pollo, con el ajo picado muy fino, la miga de pan remojada y deshecha, la ramita de perejil picada y el huevo. Salpimentar y mezclar con una espátula o cuchara de madera.

Tomar pequeñas porciones de mezcla y de una en una, formar las albóndigas (si la mezcla está demasiado blanda se puede añadir un poco de pan rallado para que la preparación sea más consistente y se pueda moldear mejor).

Después, pasar las albóndigas por harina y dorarlas en una sartén antiadherente a fuego alto con unas gotas de aceite.

Una vez cocinadas y doradas, retirar la sartén del fuego, sacar las albóndigas y reservarlas sobre un plato cubierto con papel absorbente (para desechar el exceso de grasa).

Calentar la salsa de pimienta a fuego bajo durante un minuto (si está demasiado espesa se ha de añadir un poquito de leche o caldo de carne y rectificar de sal en caso de ser necesario).

Agregar los champiñones y las albóndigas y dejar que hierva a fuego suave entre dos y cinco minutos.

Retirar la cazuela del fuego y servir de inmediato.albóndigas de pollo en salsa de pimienta 1.JPG

ALBÓNDIGAS DE POLLO A LA JARDINERA

SONY DSCHoy de menú tenemos albóndigas de pollo a la jardinera, un plato casero y tradicional. 

Las albóndigas habitualmente se elaboran con una mezcla de carne picada, huevo, perejil, ajo y pan rallado, es una sustanciosa manera de tomar carne que está presente en muchos países del mundo y no pasa de moda, aunque tenga una larga historia.

Una forma de que las albóndigas resulten más nutritivas es acompañarlas con salsa de tomate y verduras. Así la vitamina C del tomate y las hortalizas facilitará la absorción del hierro en el organismo.

Es importante que la fritura de la albóndiga sea leve y la carne no quede excesivamente hecha. La cocción al punto es la que aprovecha mejor los nutrientes.

Se puede aumentar el valor nutritivo de la albóndiga con una buena dosis de ajo y perejil. El perejil es un verdadero concentrado de vitaminas y antioxidantes. El ajo además es estimulante, expectorante y antiséptico.

La carne picada está más expuesta al oxígeno, la luz y a los microorganismos que la carne entera. De ahí que sea recomendable no conservarla más de 24 horas aunque esté dentro del frigorífico.

Además de sus beneficios nutricionales, la carne de pollo contiene pequeñas cantidades de vitaminas y minerales necesarios para nuestro organismo. En la carne de pollo con piel o sin piel encontramos vitamina C, calcio, hierro y varios tipos diferentes de vitaminas.

La carne de pollo es un alimento rico en vitamina B3.

Este alimento también contiene gran cantidad de proteínas de alto valor biológico.

Dada su alta cantidad de proteínas, la carne de pollo es un alimento que favorece fundamentalmente el desarrollo y regeneración muscular. Los alimentos ricos en proteínas como esta carne, están especialmente recomendados para personas que practican deporte y durante la infancia, la adolescencia y el embarazo ya que en estas etapas, es necesario un mayor aporte de este nutriente. 

El alto contenido de vitamina B3 de la carne de pollo, hace que sea un alimento beneficioso para el sistema circulatorio. Además, la vitamina B3 o niacina puede ayudar a reducir el colesterol. Por su alto contenido en vitamina B3, esta carne es recomendable para combatir enfermedades como la diabetes, la artritis o el tinnitus.

Para completar esta receta se prepara una salsa, que normalmente se compone de verduras que aportan al plato un extra de vitaminas, minerales y antioxidantes. Si la carne que se utiliza es de calidad y poco grasa, es realmente un plato muy nutritivo y apto para todos los públicos.


ALBONDIGAS 3.JPGIngredientes (4 personas):

Albóndigas de pollo:

  • 600 G Carne de pollo picada
  • 100 G  Miga de pan remojada en leche o agua
  • 1/4 Cebolla
  • 1 Diente de ajo
  • 1 Huevo
  • 1 Ramita de perejil
  • Harina
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pan rallado si fuese necesario
  • Sal y pimienta

Salsa Jardinera:

  • 1 Cebolla grande
  • 2 Dientes de ajo
  • 1 Tomate de tomate natural rallado
  • 125 Ml Vino blanco
  • 125 Ml Caldo de verduras o pollo
  • 1 Taza de guisantes
  • 2 zanahorias
  • 150 G Champiñones
  •  2 hojas de laurel secas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Azafrán
  • Sal y pimienta
  •  1 Cda harina de maíz Maizena (opcional)

Elaboración:

  • Albóndigas de pollo;

En un cuenco amplio poner la carne de pollo, con el ajo picado muy fino, la miga de pan remojada y deshecha, la ramita de perejil picada y el huevo. Salpimentar y mezclar con una espátula o cuchara de madera.

Tomar pequeñas porciones de mezcla y de una en una formar las albóndigas (si la mezcla está demasiado blanda se puede añadir un poco de pan rallado para que la preparación sea más consistente y se pueda moldear mejor).

Después, pasar las albóndigas por harina y dorarlas en una sartén antiadherente a fuego alto con unas gotas de aceite.

Una vez doradas, retirar la sartén del fuego, sacar las albóndigas y reservarlas sobre un plato cubierto con papel absorbente (para desechar el exceso de grasa).

  • Salsa Jardinera:

Pelar lavar y picar la cebolla y el ajo.

Limpiar, raspar y cortar en finas rodajas las zanahorias.

Si los champiñones son frescos, limpiarlos con un paño húmedo para retirarles la tierra y si son en conserva simplemente escurrir y desechar el líquido.

Poner al fuego medio-alto una cazuela con unas gotas de aceite de oliva, cuando esté caliente añadir la cebolla y los dientes de ajo picados muy fino. sofreír unos minutos e incorporar las zanahorias en rodajas. Cuando las zanahorias comiencen a estar tiernas, añadir el tomate rallado.

Dejar cocinando unos minutos, removiendo la mezcla de cuando en cuando para que la preparación no se agarre al fondo de la cazuela.albon.JPGIncorporar el vino y darle alguna vuelta a la preparación para que se evapore el alcohol.

Agregar las albóndigas y cubrir con el caldo (si se desea una salsa espesa, mezclar 50 ml de caldo frío con una cucharada de maizena e incluirlo en la cazuela).

Añadir el azafrán, las hojas de laurel, los guisantes y los champiñones (enteros o cortados en cuartos).

Dejar que hierva a fuego suave durante 15 minutos aproximadamente.

Servir caliente.

CODORNICES ESCABECHADAS

SONY DSCLa codorniz escabechada constituye un plato de nivel gourmet. Son estupendas en dietas bajas en calorías si se acompañan con verduras variadas o en ensaladas.

La cantidad de vinagre que se utiliza para elaborar el plato no debe preocupar, ya que en el resultado final no se apreciará su distinguida acidez. El vinagre es un ingrediente en la receta que ayuda a crear una cocina más saludable, da sabor a los platos sin aportar calorías y ayuda a limitar el uso de las grasas y de la sal.

El escabeche es un método de conservación típico de la cocina española que le proporciona a los alimentos un sabor delicioso. Existen muchas recetas diferentes para preparar el escabeche y con éste método se pueden cocinar muchos alimentos; tanto de carne como de pescado.

En los próximos párrafos obtendrás información sobre las propiedades de la estrella del plato, la codorniz:

Esta ave migratoria perteneciente a la familia del faisán, presenta una carne fina, sabrosa y delicada. La codorniz de granja tiene la carne sonrosada, a diferencia de la codorniz silvestre cuya carne es bastante más oscura y compacta; por lo general, ésta última es más apreciada que la primera.

Sin plumas, una pieza alcanza un peso aproximado de 150 gramos, por lo que se han de calcular aproximadamente dos codornices por comensal, dada la cantidad de desperdicio que presentan.

La carne de codorniz es una de las menos calóricas, debido a su menor contenido en grasa, aunque las calorías finales del plato dependen de la preparación culinaria que se le aplique, ya que es frecuente que vaya acompañada de salsas calóricas.

Su carne es rica en proteínas, incluso en mayor cantidad que la carne de pollo o de pavo, es pobre en colesterol, por lo que la codorniz puede sustituir a otras carnes más grasas en aquellos casos en los que se esté siguiendo una dieta de adelgazamiento o en dietas de control de lípidos (hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia).

Respecto a los minerales, destaca por su elevado contenido en hierro, imprescindible para la formación de glóbulos rojos, encargados de transportar oxígeno desde los pulmones hasta todas las células del organismo. En comparación con el resto de aves, la carne de codorniz constituye una buena fuente de vitamina B1 o tiamina, B2 o riboflavina y B6 o piridoxina.codornices.JPGLa veda de caza de la codorniz se abre en la mayoría de las zonas del país a mediados o finales de verano. Hoy día, el número de codornices silvestres está muy reducido, por lo que en algunas zonas está prohibida su caza, motivo por el que la mayoría de las piezas que se consumen son aves de granja criadas en cautividad. Estas granjas de codornices abastecen durante todo el año a los restaurantes y al mercado, constituyendo un producto de consumo corriente.

Una vez adquirida, si la codorniz es fresca, se ha de conservar en la parte más fría de la nevera y se debe consumir en un plazo máximo de 2 días tras su compra o su caza. Congelada, esta ave se puede conservar aproximadamente durante 6 meses.

La codorniz admite múltiples preparaciones culinarias: frita, cocida, acompañada de salsas diversas, a la parrilla, asada y rellena. Es una carne que requiere poco tiempo de cocción, ya que hay que evitar que se seque demasiado durante el cocinado y combina a la perfección con cerezas, uvas, aceitunas, ciruelas pasas y limón.

En la receta que a continuación se detalla, las codornices son preparadas en escabeche. Una técnica de cocina sencilla que proporciona a la carne mucho sabor.

Este plato es una delicia gastronómica y se puede consumir caliente, templado o frío. La codorniz también se puede presentar como ingrediente destacado en una exquisita ensalada.

Las codornices escabechadas se conserva en la nevera durante 6 ó 7 días sin ningún problema y su sabor mejora con el paso de los días, por lo que se recomienda prepararla uno o dos días antes de consumirla, para que la carne se impregne de los aromas y el sabor del escabeche.


codornices escabechadas1.JPGIngredientes (2 personas):

  • 4 Codornices 
  • 1 Cebollas grande
  • 2 Dientes de ajo
  • 2 Zanahorias grandes
  • 125 Ml Vinagre
  • 200 Ml Vino blanco
  • 3 Cda Aceite de oliva virgen extra
  • 1 ramito perejil
  • Pimienta negra en grano
  • 3 Hojas de Laurel
  • Sal

Elaboración:

Limpiar las codornices, quitando plumas y vísceras, en caso de contenerlas.

Pelar, lavar y cortar a modo pluma las cebollas.

Limpiar, raspar y trocear las zanahoria en láminas finas.

Retirar la piel a los ajos y realizarles un corte en un lado, sin llegar a partirlos.

Salpimentar las codornices y dorarlas  por todos los lados en una cazuela a fuego medio con el aceite de oliva.

Una vez se hayan dorado las codornices, incorporara en la cazuela todos los ingredientes; el vinagre, el vino, la cebolla, la zanahoria, el ramito de perejil, el ajo, el laurel y unos granos de pimienta.

Cuando la preparación alcance el punto de ebullición, bajar el fuego y dejar cocer con un leve hervor aproximadamente una hora, hasta que la carne está blanda (si pasado el tiempo la carne está aún dura y se ha consumido el líquido, añadir agua caliente hasta que el guiso esté en su punto).

A continuación apagar el fuego y retirar la cazuela de la fuente de calor.

Las codornices escabechadas se pueden servir recién hechas pero lo ideal es dejarlas enfriar y servirlas transcurridas 24 horas desde su elaboración, dándoles un golpe de calor antes de emplatar o presentarlas en platos de servicio frías.codorniz22.JPG

CONEJO EN SALSA AL PEDRO XIMÉNEZ

conejo al pedro ximenez 1.JPGHoy cocinamos Solomillos de conejo en salsa al Pedro ximénez, un plato de cinco estrellas muy recomendable. La carne de conejo además de muy sana es exquisita.

El conejo es una especie muy antigua, que ya en la Prehistoria habitaba en Europa, en países como Francia y Bélgica y más tarde se desplazó hacia la Península Ibérica y de allí llegó a África y América. Este animal comenzó a domesticarse y a criarse en granjas durante la Edad Media. Su cría responde al término de cunicultura.

En los años 50 se empezó a modernizar el sector de la cunicultura en España y a partir de la década de los 60 se incrementó su producción. Desde entonces muchas de las explotaciones familiares se han convertido en granjas industriales, aunque todavía sigue existiendo una cantidad importante de pequeñas factorías.

Existen numerosas razas de conejo pero las diferencias más notables se encuentran entre el conejo de monte y el de granja.

El conejo de granja o doméstico que se cría en granjas tiene, en general, más cantidad de grasa que el que se cría en libertad. Su carne presenta un color rosáceo más claro y una textura más tierna que se va endureciendo conforme aumenta la edad del animal. Se cría de forma intensiva en menos tiempo que el de monte y presenta un sabor más suave.

El conejo de monte, de campo o silvestre es un ejemplar más ligero y más fino que el de granja. Presenta una carne más dura y con mucho sabor debido a los aromas que aportan los vegetales que consumen en el monte. Su carne es de color más rojizo y contiene menos cantidad de grasa en su composición.

El conejo que habitualmente se adquiere en las carnicerías es el conejo de granja. Se trata de una carne magra y blanda, por lo que resulta fácil de masticar. Contiene proteínas de buena calidad en cantidades similares al resto de carnes aunque, la composición nutritiva y las características de la carne de conejo es diferente si el animal se ha criado en granjas o por el contrario ha vivido en libertad alimentándose de los productos que obtiene del campo.

Respecto a los minerales destaca sobre el resto de carnes por su elevado contenido en potasio. También sobresale su contenido en fósforo y en calcio. El aporte de sodio de la carne de conejo es moderado. En cuanto a su contenido en vitaminas destacan las vitaminas del grupo B, en especial la B3 y la B12. La carne de conejo es la principal fuente de vitamina B3 entre los productos cárnicos, y de vitamina B12 después de la carne de jabalí.conejo al pedro ximenez 10..JPGEl conejo es una carne blanca, por lo que si se cocina de manera sencilla, sin exceso de grasas, se convierte en un alimento de elección dentro de los menús bajos en calorías. Por su composición nutritiva está recomendado en caso de seguir dietas bajas en grasa y colesterol, en casos de trastornos cardiovasculares. Al ser una carne blanca, su contenido en ácido úrico es menor en comparación con las carnes rojas, lo que le convierte en una carne apta para personas con hiperuricemia o gota.

Su carne resulta blanda y fácil de masticar, sobre todo si se cocina guisado o estofado y acompañado de salsas y hortalizas, lo que supone una ventaja para quienes tienen dificultad para masticar. No obstante, su abundancia de fibras musculares hacen del conejo una carne más difícil de digerir, y esto lo pueden notar quienes sufren de estómago delicado.

Su contenido en sodio es moderado, y por tanto la carne de conejo es adecuada en caso de hipertensión arterial, siempre y cuando uno no se exceda con la sal a la hora de condimentarla.

El conejo criado en granjas se puede adquirir en las carnicerías durante todo el año, mientras que para comer conejo silvestre hay que esperar al otoño y al invierno, la época de caza.

En el mercado, el conejo se puede encontrar entero, desprovisto de las vísceras, totalmente limpio, e incluso despiezado si se va a consumir una parte en concreto. Se han de elegir piezas no demasiado jóvenes porque tienen poco sabor, ni demasiado viejas, ya que su carne es dura y seca. Para comprobar que se trata de una pieza joven se ha de palpar la articulación de las patas delanteras y notar un pequeño hueso que se mueve. Si el ejemplar tiene las patas flexibles y el color de la carne es rosado es síntoma de que la pieza es fresca y está en buenas condiciones.

Al comprar el conejo entero casi la mitad de su peso se desperdicia al eliminar sus huesos. Este aspecto se ha de tener en cuenta a la hora de comprar la cantidad necesaria proporcional al número de comensales. Una vez comprada la carne, conviene lavarla bien y mantenerla en refrigeración o en congelación con sus vísceras por separado. Esta carne como cualquier otra también ofrece la posibilidad de conservarse, en el frigorífico o en el congelador, una vez cocinada.


SONY DSCIngredientes (2 personas):

  • 6 Solomillos de conejo
  • 1/2 Cebolla grande (125-150 gramos)
  • 125 Ml de caldo de pollo
  • 75 Ml  de vino Pedro Ximénez
  • 40 G Pasas de moscatel
  • 1/2 Cda Harina de trigo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • sal y pimienta negra

Elaboración:

Pelar la cebolla y córtala en julianas (a tiras finas). Ponerlas a fuego medio con 8 cucharadas de aceite en una cacerola o satén profunda. Dejarlas pochar,  hasta que se vuelvan transparentes (si se queman, bajar el fuego y si es necesario, añadir una cucharada de agua).

Poner las pasas en remojo dentro de un vaso con agua templada.

Disponer los solomillos sobre la mesa de trabajo y salpimentar por ambas superficies. Dorarlos en una sartén grande con tres cucharadas de aceite de oliva y freír a fuego fuerte. Cuando estén dorados, retirarlos del fuego y colocarlos sobre una fuente. Reservar.

Poner de nuevo la sartén al fuego (con los jugos y el aceite resultantes). Verter el vino Pedro ximénez sobre la sartén y con una cuchara de palo o una espátula de madera remover el vino por la superficie de la sartén rebañando el fondo. Apagar el fuego y dejar la sartén con el vino a un lado.

Tomar de nuevo la sartén con las cebollas pochadas y añadir la harina de trigo. Remover con una cuchara de madera para evitar que la harina se pegue al fondo. Mantener la sartén al fuego unos segundos, hasta que la harina se cocine y tome color.conejo al pedro ximenez 9.JPGA continuación, incorporar el vino Pedro Ximénez que mezclamos con los jugos de los solomillos de conejo que reservamos en el tercer paso y mezclar con las cebollas y la harina durante un minuto. Después, añadir los solomillos y el caldo de pollo o verdura caliente.

Escurrir las pasas y añadirlas a la salsa. Dejar que el conjunto hierva y espese a fuego fuerte. Pasada media hora la salsa adquirirá una textura cremosa.

Rectificar de sal y pimienta (en caso de ser necesario) y servir con una guarnición a base de patatas o verduras.

MERLUZA A LA VASCA

merluzaa la vasca 3.3.JPGLa merluza a la vasca es una de las recetas más tradicionales de la gastronomía regional del País Vasco, y sin duda una formas más ricas para cocinar la merluza. Este plato es ideal para servir en la comida como segundo plato o acompañado de algún entrante y, también es perfecto para servirlo en la cena como plato único, ya que sólo aporta 229 calorías por ración.

La merluza es un pez marino de cuerpo largo, delgado y cabeza ancha. Tiene el dorso de color gris, con un toque pardo o azulado. Los laterales presentan un color plateado claro que se vuelve blanco en el vientre.

Puede medir 1,8 m y pesar 11 kilos. Las merluzas más pequeñas tienen una talla media de 20-30 cm. Según su tamaño y su peso, la merluza recibe diferentes nombres, si bien el peso que los determina varía en función de las zonas. De este modo, sólo los ejemplares adultos cuyo peso supera los 2 kilos se denominan merluza. Los jóvenes de menos de 2 kilos se llaman pescadillas, mientras que los más pequeños, de 250 a 300 g, reciben el nombre de pijota, pitillo o cariota, y si su tamaño es inferior a la talla mínima, su pesca es ilegal.

Se alimenta de crustáceos y de peces, sobre todo de especies pelágicas.

Las merluzas viven a ambos lados del Atlántico, en el Mediterráneo y en el Pacífico, frente a las costas de Estados Unidos, México, Chile y Nueva Zelanda. Habitan en fondos fangosos, a profundidades de 30 a 1000 metros, aunque lo más común es que se encuentren a una profundidad de entre 70 y 340 metros. En verano, estos peces se acercan a la costa, mientras que durante el invierno se alejan del litoral hacia aguas más frías y profundas. En su captura se emplean artes de arrastre, trasmallo, palangre de fondo y líneas de mano. Las capturas en España se realizan en los bancos del océano Atlántico y en el mar Mediterráneo.

La merluza es un pescado blanco con un contenido graso y calórico bajo -aporta en torno a 65 calorías y menos de 2 gramos de grasa por 100 gramos de porción comestible. Debido a su bajo contenido graso y aporte calórico, la merluza se considera un alimento adecuado para personas que sufren de sobrepeso u obesidad, eso sí, sin olvidar que se ha de cocinar con técnicas culinarias que no añadan un exceso de grasa al alimento, como, por ejemplo, a la plancha o al horno.

La merluza es rica en proteínas completas o de alto valor biológico y posee diferentes vitaminas y minerales. Destaca su contenido en vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B9, B12). Estas vitaminas, salvo la B12, permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos (hidratos de carbono, grasas y proteínas). No obstante, la cantidad de estas vitaminas presentes en la merluza no es relevante si se compara con la que contiene alimentos ricos en estos nutrientes (cereales integrales, legumbres, verduras de hoja verde, hígado y carnes en general).

El aporte adecuado de estas vitaminas es esencial porque intervienen en numerosos procesos de gran importancia como la formación de glóbulos rojos, la síntesis de material genético o el funcionamiento del sistema nervioso, entre otros.

En cuanto a los minerales, la merluza posee potasio, fósforo y magnesio, si bien todos ellos están presentes en cantidades medias si se comparan con las contenidas en la mayor parte de los pescados. El potasio es un mineral necesario para el sistema nervioso y la actividad muscular e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. El fósforo está presente en huesos y dientes, interviene en el sistema nervioso y la actividad muscular, y participa en procesos de obtención de energía. El magnesio, por su parte, se relaciona con el funcionamiento del intestino, los nervios y los músculos. Además forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.


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Ingredientes (2 personas):

  • 2-4 Medallones de merluza fresca (aproximadamente 1/2 Kg)
  • 150 G Almejas
  • 4 Espárragos blancos en conserva
  • 2 Huevos
  • 1/2 Copita de vino blanco
  • 1 Diente de ajo
  • 100 Ml Caldo de pescado o verdura
  • 1/2 Cda Harina
  • Perejil
  • 1 Cda Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta

Elaboración:

Limpiar bajo el chorro del grifo las rodajas de merluza, quitándoles las posibles espinas y las escamas de la piel. Después, secar las tajadas con papel absorbente para retirar el exceso de líquido.

Pelar los dientes de ajo y cortarlos en láminas muy finas.

Lavar el perejil, secarlo y picar menudo.

Escurrir los espárragos del líquido de conservación y cortarlos en dos o tres trozos.

Cocer los huevos durante 8-10 minutos en agua hirviendo, refrescarlos con agua fría y pelarlos.

Calentar una cazuela con la cucharada de aceite, añadir las láminas de ajo y dorarlas.

Incorporar la harina, dorarla durante diez segundos, sin parar de remover con una cuchara de madera y verter el caldo de pescado o verdura y la copita de vino blanco. Cocer cinco minutos, removiendo la preparación constantemente.

Añadir las rodajas de merluza y cocer cinco minutos más (depende del tamaño y grosor de las piezas de merluza). Luego, incorporar las almejas, tapar y cocer otros cinco minutos.

Incorporar el perejil picado, el huevo cocido y los trozos de espárrago. Cocinar dos minutos más.

Rectificar de sal y pimienta y, servir muy caliente.

 

MUSLITOS DE POLLO AL PIMENTÓN EN PAPILLOTE

SONY DSCOs presento una receta deliciosa y muy ligera, cocinada en papillote.

El Papillot o papillote es una técnica de cocina que consiste en la cocción de un alimento en un envoltorio resistente al calor, como puede ser un papel de aluminio, o un papel sulfurizado, actualmente también se puede realizar en unos recipientes de silicona que se comercializan para este fin. El alimento empleado en esta técnica suele ser de consistencia blanda: generalmente pescados de diferentes tipos, carnes blandas o verduras frescas.

La técnica consiste en cocinar el género principal dentro de un envoltorio pintado con algún tipo de grasa, acompañado de la guarnición y condimentos. Después se cierra herméticamente para evitar que se escapen los jugos al cocinarlo. Se puede cocer directamente sobre una sartén o en el horno hasta que el envoltorio se hinche debido a la presión del vapor y los alimentos se cocinen en su propio jugo.


En esta ocasión el alimento que vamos a preparar son unos exquisitos y sabrosos muslos de pollo al pimentón.

La carne de pollo es una de las más demandadas en todo el mundo. Su consumo nos aporta proteínas de alto valor biológico, importantes vitaminas (ácido fólico y B3), minerales y menos cantidad de grasas saturadas que en el caso de las carnes rojas. En cosmopolitan cuisine, soy consciente de todas estas propiedades, por lo que el pollo ocupa un lugar destacado en éste blog. Son muchas las recetas que he ido compartiendo. Os invito a que echéis un vistazo a la sección de cocina, donde encontraréis recetas tan deliciosas como la de tajín de pollo con almendras y uvas pasas o el pan batbout relleno de ensalada de pollo.

La carne de este ave es muy nutritiva y fácilmente digerible, lo que la hace adecuada para ser consumida a cualquier edad, siendo especialmente importante para deportistas y niños que están en edad de crecimiento. Igualmente se pueden beneficiar de su consumo las mujeres embarazadas, ya que durante el embarazo se hace necesario un mayor aporte de ácido fólico y proteínas, ambos componentes presentes en el pollo.

En comparación con la carne roja, en el pollo se da una mayor presencia de grasas insaturadas, beneficiosas para la salud. La pechuga tiene menos grasa que los muslos, y en la piel es donde se da la mayor concentración, por lo que se suele recomendar quitarla, ya sea antes o después de cocinar la pieza.

El valor de las proteínas presentes en la carne de pollo es equiparable al de la carne roja. Se trata en ambos casos de proteínas de alto valor biológico, cuya presencia es mayor en la pechuga que en el muslo. El método de cocción también influye en que la cantidad de proteínas, en este sentido, cabe decir que el pollo frito tiene una menor concentración de proteínas que el pollo cocido en agua o hervido.POLLO2.2.JPGDestacar la presencia de fósforo y potasio, y, en menor cantidad podemos encontrar también hierro y zinc.

También posee importante presencia de vitaminas como la B3, también llamada niacina, que ha demostrado ser beneficiosa en la prevención y mejora de algunas dolencias, como trastornos de la piel, diabetes o problemas relacionados con la mala circulación sanguínea. Otra de las vitaminas a destacar es el ácido fólico que resulta de vital importancia para el mantenimiento de una buena salud celular, ya que interviene en la producción de células. Además, el consumo de ácido fólico previene la anemia. Otras vitaminas que pueden ser encontradas en la carne de pollo son la A, la C y la B12.

Las recomendaciones indicadas por los expertos a la hora de comprar y conservar la carne de pollo son las siguientes;

Cuando vayamos a comprar carne de pollo debemos fijarnos en que la piel sea flexible al tacto.

Si podemos conseguir pollos criados al aire libre, y alimentados con granos, no dudarlo, ya que su carne es más nutritiva y sabrosa. Además, la carne de pollos criados en granjas ecológicas está libre de los medicamentos y hormonas que son de amplio uso en las granjas de ganadería intensiva.

La carne de pollo sufre un rápido deterioro, por ello se hace necesario respetar al máximo la cadena de frío. En el caso de que la congelemos, conviene consumirla antes de tres meses.

Debido a que esta carne es un medio en el que se pueden reproducir rápidamente numerosos microorganismos, debemos manipularla tomando algunas precauciones, como evitar que entre en contacto con alimentos que vayamos a consumir en fresco. Del mismo modo, y con el fin de evitar contaminaciones cruzadas, debemos lavar a conciencia los utensilios que hayamos usado para cortar la piel.

La carne de pollo no se debe comer en crudo. A la hora de cocinarla, hay que asegurarse de que alcanza una temperatura de, como mínimo, 70ºC cuidando no exceder el tiempo en el asado o la fritura, ya que, si se chumasca, se generan una serie de sustancias que pueden tener efectos carcinogénicos.pollo3.JPG

Ingredientes:

  • 8 Muslitos de pollo sin piel
  • 12 Tomates cherry
  • 8 Cebollas francesas
  • 2 Dientes de ajo
  • 2 Cda Pimentón
  • 1 Rama Romero fresco (opcional)
  • 1 Rama Tomillo fresco (opcional)
  • 1 Cdta Especias provenzales
  • 1/2 Vaso de vino blanco
  • 1 Cdta Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta

Elaboración:

Pelar los dientes de ajo y picarlos fino.

Lavar las ramas de romero y tomillo, cortarlas en pequeños trozos.

Disponer los dientes de ajo y las ramas de hierbas aromáticas dentro de un recipiente hondo y amplio (será perfecto si tiene tapadera para cerrarlo herméticamente), añadir las especias provenzales, el pimentón, el aceite de oliva y el vino blanco. Reservar.

Lavar los muslitos de pollo para desechar los posibles fragmentos de hueso y coágulos de sangre que puedan contener. Secarlos con papel absorbente para retirar el exceso de líquido y salpimentar.

Introducir los muslitos de pollo dentro del recipiente que se ha reservado y bañarlos en la preparación que se elaboró inicialmente.

Mezclar bien todos los ingredientes para impregnar con el aliño todas las superficies de las piezas de pollo.

Cubrir con papel film o tapar el recipiente con la tapadera hermética (si hemos usado un recipiente con tapadera hermética, durante la maceración será más fácil y rápido agitar el recipiente. Si no es el caso, se le dará vueltas constantemente con una cuchara de madera) y dejar marinar en la nevera un mínimo de cuatro horas, durante el periodo de maceración se le dará varias vueltas.

Pelar las cebollas y cortarlas en trozos grandes.

Lavar los tomatitos.

Precalentar el horno 225C calor arriba y abajo.

Poner al fuego una sartén con unas gotas de aceite y marcar las cebollitas. Retirarlas del fuego cuando se comiencen a dorar.

Disponer sobre la mesa de trabajo una hoja de papel de horno lo suficientemente grande como para cubrir el fondo, y después la superficie, de una fuente refractaria.

Colocar sobre la mitad del papel de horno; los muslos de pollo, las cebollas y los tomates. Después, verter sobre ellos la marinada sobrante.

Cubrir los ingredientes con la otra mitad de papel de hornear y sellar todos sus lados, dejando el paquete lo mejor cerrado posible.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear el papillote durante 20 minutos.

Una vez asados, retirar el papel de hornear, emplatar y servir muy caliente.pollo4.JPG

BACALAO CON HORTALIZAS

SONY DSCEl bacalao es una especie propia de mares fríos y establece su hábitat a profundidades de 500 a 600 metros, aunque es común que nade a unos 150 ó 200 metros. Se localiza principalmente en el Atlántico Norte, desde Carolina del Norte hasta Groenlandia, desde el golfo de Vizcaya hasta el Canal de la Mancha, así como en el mar del Norte y el Báltico. Los mayores caladeros de bacalao del mundo se encuentran en el mar de Barents, cerca del Ártico.

El bacalao de temporada es el que se pesca desde finales de otoño hasta la primavera, aunque se dispone durante todo el año de bacalao salado, desecado, ahumado o congelado.

El bacalao es un pescado blanco y, por tanto, posee un bajo contenido graso. Almacena sus reservas de grasa preferentemente en el hígado, empleado para la fabricación de aceite de pescado. Su carne es rica en proteínas de alto valor biológico y además posee una amplia variedad de vitaminas y minerales. Entre las vitaminas destacan las del grupo B, principalmente la B1, B2, B6 y B9. Todas ellas poseen importantes funciones y permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos, es decir, de hidratos de carbono, grasas y proteínas. Además intervienen en procesos de gran trascendencia en el organismo como la formación de glóbulos rojos, la síntesis de material genético, el funcionamiento del sistema nervioso, etc. Sin embargo, en el bacalao el contenido de estas vitaminas es poco relevante si se compara con otros alimentos ricos en estos nutrientes (cereales integrales, legumbres, verduras de hoja verde, carnes en general). El bacalao también posee cantidades discretas de vitaminas D, E y A. Estas vitaminas (como todas las liposolubles) son almacenadas en el hígado de todos los animales, lo que convierte a este órgano en su principal fuente, especialmente el del pescado.

En relación con los minerales, destaca la presencia de potasio y fósforo. El potasio es un mineral necesario para el buen funcionamiento del sistema nervioso y la actividad muscular e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula, mientras que el fósforo está presente en huesos y dientes, interviene en el sistema nervioso y en la actividad muscular y participa en procesos de obtención de energía.

En comparación con el resto de pescados frescos, el bacalao posee un contenido en sodio elevado (89 miligramos por 100 gramos). Sin embargo, si se compara con otros alimentos ricos en este mineral como los quesos (500-1.000 miligramos por 100 gramos) o las propias conservas de pescado (500-800 miligramos por 100 gramos), se observa que la cantidad de sodio presente en el bacalao no es relevante.


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Ingredientes:

  • 1 Lomo de bacalao fresco
  • 10 Judías verdes
  • 1/2 Vaso de guisantes
  • 1 Patata mediana
  • 1 zanahoria grande
  • 1/4 Kg Calabaza
  • 1 Calabacín pequeño
  • 1/2 Vaso champiñones pequeños
  • 1/4 Coliflor pequeña
  • Pimienta y sal

Elaboración:

Lavar y despuntar el calabacín, las judías verdes y la zanahoria.

Pelar la zanahoria, la calabaza y las patatas.

Enjuagar la coliflor y separar los ramilletes.

Limpiar los champiñones con un trapo húmedo.

Cortar con forma de bastón la patata, la zanahoria, la calabaza y el calabacín.

Poner las judías verdes en un cazo a fuego medio-alto, cuando el agua comience a hervir cocer durante 10 minutos. Añadir los guisantes y cocer 5 minutos más. Retirar el agua y reservar en un recipiente (este recipiente se usará para recuperar el líquido de cocción de todas las verduras y se usará posteriormente). Refrescar las verduras con agua fría para detener la cocción.

A fuego medio- alto cocer las zanahorias junto a la calabaza y la patata, aproximadamente 15 minutos a partir del punto de ebullición. Recuperar el líquido resultante en el recipiente anterior y escurrir las verduras sobre un colador.

Cocer los champiñones 5 minutos a fuego medio-alto, escurrir y refrescar. Rescatar el líquido de cocción y verterlo junto al resto de fluidos.

Hervir la coliflor 7 minutos a fuego medio-alto. Después, añadir el calabacín y continuar con la cocción 3  minutos más. Escurrir las verduras, refrescarlas con agua fría y depositar el caldo de cocción resultante en el recipiente de los líquidos.

Disponer las verduras como si de un colchón se tratase, sobre una fuente apta para horno o microondas.

Colocar el lomo de bacalao sobre ellas.

Sazonar al gusto con sal y pimienta.

Regar las hortalizas y el pescado con una parte del líquido de verduras que se reservó tras la cocción de las mismas.

Tapar con una tapadera apta para horno o microondas. En su defecto, usar un pedazo de plástico film que resista las altas temperaturas y realizar algunas pequeñas perforaciones sobre su superficie.

Si se usa el horno; Pre-calentar 200C calor arriba y abajo. Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, meter la fuente dentro y cocer 15 minutos (el tiempo de cocción dependerá del tamaño de la pieza de bacalao). Sacar del horno cuando el pescado esté cocinado.

Si usamos el microondas; Programar 10 minutos a máxima potencia y cocinar los alimentos. Sacar del microondas cuando el bacalao se haya cocido.

Tras el cocinado si fuese necesario, regar el pescado y las hortalizas con el agua de verdura restante para aportar más jugosidad e hidratar de nuevo los alimentos. Servir de inmediato.bacalao1.1.JPG