QUESO DE UNTAR CASERO

QUESO DE UNTAR CASERO 2.JPGEl queso crema es un tipo de queso untable que sencillamente se obtiene al cuajar fermentos lácticos con leche, durante un tiempo determinado y a una temperatura en concreto. Después el suero es separado de la parte sólida mediante un proceso mecánico, hasta que se logra una estructura y un espesor óptimos.

En el sector de la industria dedicado a este grupo de alimentos también es común la adición de grasas, nata, conservantes y estabilizantes, además de otros ingredientes y procesos en la producción del mismo, aumentando considerablemente el número de calorías y lípidos. Asimismo, logran proporcionar a esta variedad de queso la distinguida textura espesa y untuosa que este derivado lácteo presenta en el envase.

En la receta que se detalla a continuación no se emplea la nata ni ningún tipo de aditivo, siendo estos innecesarios y totalmente opcionales. El proceso llevado a cabo para conseguir la textura densa que se puede observar en las fotografías, se realiza únicamente mediante la extracción del suero. Una sencilla operación que consiste en filtrar el queso mediante una gasa o tela de quesería.

El sabor y la calidad del queso elaborado en casa de manera artesanal es muy superior a los que se comercializan en los grandes almacenes de alimentación. Desde el blog de “Cosmopolitan Cuisine” se afirma que el queso producido de forma familiar genera una gran satisfacción personal, es absolutamente delicioso y tremendamente sano. Además, en el hogar se pueden ajustar el punto de sal y el grado de espesor de la crema, entre otras cosas.

El queso cremoso es muy versátil y aunque normalmente se consume acompañado de pan, siendo común el uso del mismo en tostadas, igualmente sirve para confeccionar dulces y postres; como podría ser una tarta de queso o una mousse ligera. De otro modo se puede utilizar para preparar platos diversos e infinidad de canapes salados.

Por regla general su presentación no lleva añadidos y se sirve en formato natural, pero la suavidad que ofrece y su sabor neutro admiten todo tipo de ingredientes y condimentos, como por ejemplo: ajo, cebolla, hierbas frescas, tocino, picante, queso azul, etc.

Aunque este queso se puede preparar en casa sin ninguna complicación, si que son necesarios algunos requisitos. Es indispensable comprar fermento láctico, de venta en centros especiales o a través de internet. En la red es fácil encontrar tiendas dedicadas al sector de la quesería donde es sencillo adquirir este tipo de producto y muchos otros de la misma familia. Además es imprescindible una fuente de calor constante durante un largo periodo de tiempo, si el clima es propicio bastaría con la temperatura ambiente, pero si no es el caso, se requerirá la ayuda de una máquina que lo proporcione. En esta ocasión se utiliza un aparato eléctrico de muy bajo consumo, especial para la fabricación de yogur, queso fresco y postres lácteos (unas líneas más abajo y marcado en color rojo, se deja el enlace para visualizar el artículo empleado ya que, aunque es un artilugio costoso se considera una buena inversión y un aparato muy recomendable Multi delices de Tefal® . Con él se pueden preparar muchos derivados lácteos y los yogures quedan espectacularmente buenos, pero la receta de yogur casero se mostrará en próximas publicaciones).


queso de untar casero 4.JPGIngredientes (para una tarrina de 250 o 300 G):

  • 1 L Leche fresca semidesnatada pasteurizada de buena calidad
  • 2 Cda Leche en polvo desnatada
  • 1 Cápsula o la dosis recomendada para sembrar un litro de leche de fermento láctico mesófilo
  • Sal marina natural, pimienta, nueces molidas, ajo, perejil, orégano, finas hierbas, o azúcar (opcional)

Utensilios:

  • Jarra medidora
  • Varilla batidora
  • Termómetro de cocina
  • Recipientes estancos
  • Tela de quesería o gasas
  • Colador de malla fina
  • Fuente de calor constante (la yogurtera o similar es totalmente opcional)

Elaboración:

Tomar la leche pasteurizada y templarla al baño maría (entre 30° y 35° aproximadamente).

Coger la dosis de fermento mesófilo y diluirlo en una cucharada de leche fría.

Disolver la cucharada de leche con el fermento mesófilo en el litro de leche, removiendo la mezcla suavemente con una varilla batidora (sin generar espuma).

Poner la mezcla en los recipientes de la yogurtera y seleccionar el programa adecuado (para este caso, la yogurtera Multi delices de Tefal® dispone de la función 2 que trabaja durante 12 horas a una temperatura constante de 36°) o reposar la mezcla tapada con un paño limpio y seco “sin molestar” en un sitio caldeado a temperatura nunca inferior a 20° ni superior a 35° durante 12 a 24 horas, dependiendo de  la temperatura ambiente.

La cuajada estará lista para desuerar cuando la máquina finalice el programa o al introducir el cuchillo y levantar la punta hacia arriba se produzca una grieta en la superficie. Esto significara que la leche se ha coagulado o solidificado y por lo tanto la cuajada está en su punto.

Humedecer con agua la Tela de quesería y forrar con ella un colador.

Sacar con cuidado la cuajada y depositarla sobre la tela de quesería.

Si fuera necesario, tomar la tela de quesería por sus extremos y levantarla ligeramente para destaponar la parte de la gasa que está en contacto con la cuajada y así permitir que salga el suero.

Si se desea recuperar el suero para utilizarlo posteriormente, poner debajo del colador un recipiente limpio.

Una idea para que el queso drene con mayor rapidez, consiste en colgar la gasa atando sus puntas al grifo del fregadero, por ejemplo.

El tiempo de desuerado es muy variable y se alargará en el tiempo entre aproximadamente 4 y 24 horas. Depende del grado de firmeza que se desee dejar al queso y la temperatura ambiente; también hay que tener en cuenta que el queso al enfriarse endurece y adquiere aún más consistencia.

Cuando se estime que el queso tiene la solidez deseada, será el momento de añadirle los condimentos que se quiera: sal, pimienta, nueces molidas, ajo, perejil, orégano, finas hierbas, azúcar, etc.

Finalmente, envasar en un recipiente hermético y refrigerar.

El queso de untar se conserva en perfectas condiciones hasta 10 días dentro de la nevera y envasado correctamente.

A tener en cuenta…

Para obtener un queso más cremoso se puede añadir nata comercial a la leche antes de empezar el proceso y se pueden variar los tiempos de fermentación y desuerado, así como la cantidad de fermento; para obtener texturas y sabores diferentes.

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Problemas más comunes y cómo resolverlos:

Queso muy acuoso;

  • Se ha tenido poco tiempo fermentando o se ha realizado en ambiente muy frío y se ha desuerado antes de tener la cuajada la consistencia del corte limpio.
  • Se ha desuerado poco tiempo o en ambiente muy frío.

Sabor excesivamente ácido;

  • Se le ha añadido demasiado fermento iniciador y por lo tanto, en futuras preparaciones se deberá ajustar y reducir la dosis.
  • Es posible que el fermento haya perdido fuerza porque no se ha almacenado correctamente o no se conservó en las condiciones apropiadas.

TORRIJAS DE LECHE A LA PLANCHA

torrija 4.JPGComo manda la tradición popular española, hoy en los hogares de muchas familias se desayunan o meriendan “Torrijas”. Se trata de un dulce típico de la Cuaresma y la Semana Santa, que nos seduce con su aroma y sencillez.

Las torrijas, también llamadas popularmente torrejas o tostadas (según la zona geográfica) más parecidas a las que conocemos actualmente, tienen su origen en el siglo XV. Se elaboran con ingredientes muy básicos y asequibles, que se encuentran con facilidad en la despensa de cualquier hogar.

Principalmente se componen de pan, leche, huevos, azúcar y aromas naturales; canela, ralladura de limón y naranja o esencias naturales de vainilla o almendra.

Las torrijas clásicas son, precisamente, las que se bañan en leche hervida con canela y limón, antes de rebozarlas en huevo y freírlas en aceite de oliva. Hay quien, después de pasarlas por la sartén, las bañan en miel o las espolvorean con azúcar. La otra receta más utilizada es la que sustituye la leche por vino dulce. Pero, a partir de ahí, el enorme éxito de este postre ha hecho que muchos reposteros hayan optado por innovar y ofrecer algunas variantes muy interesantes, como las torrijas rellenas de crema, las de té verde o las bañadas en chocolate. En ciertos restaurantes las sirven con nata y fresas, y algunos incluso se han atrevido a hacer torrijas saladas, con queso, pimientos y anchoas, abandonando el campo de los postres para convertirlas en un plato totalmente distinto y revolucionario.

Aquí, en cosmopolitan Cuisine se probarán algunas de estas modernas y provocadoras variantes en un futuro próximo, transmitiendo a través del blog las opiniones y sensaciones obtenidas en la elaboración y degustación de los platillos, para continuar compartiendo deliciosas recetas como la que se detalla en parrafos posteriores.torrijas 5.JPGTras la sencilla lista de ingredientes básicos que componen el dulce más típico de estas fechas, digno de los mejores paladares, residen unos orígenes realmente humildes.

Las primeras referencias históricas a la torrija (o torreja) se remontan al siglo XV. Al parecer, ya en aquel momento se utilizaba este alimento para ayudar a las mujeres recién paridas a recuperar sus fuerzas tras el alumbramiento. Ciertamente se trata de un plato con una gran capacidad para saciar el hambre y aportar energía. Tal vez por eso se ha asociado habitualmente a las torrijas con periodos de abstinencia de determinados alimentos, como siempre se ha considerado a la Cuaresma en la cultura católica. Actualmente, ese concepto está superado, y la torrija se ha convertido, sencillamente, en un dulce más, tradicionalmente elaborado en las fechas próximas a la Semana Santa, aunque en muchos lugares se prepara durante todo el año.

Las torrijas también se han consumido en épocas de estrecheces económicas, en las que se necesitaba un alimento completo y barato que, además, permitiera aprovechar ingredientes que habían sobrado en la cocina y que muchas familias no podían permitirse el lujo de desperdiciar, tirándolos a la basura. De hecho, el pan idóneo para elaborar este dulce debe ser algo duro, de dos o tres días, para que, al mojarlo en leche, la rebanada no se deshaga. A veces se usaba algún sobrante de leche y se reutilizaba el aceite de freír. Para endulzar, bastaba un poco de azúcar, vino o incluso miel, que en ocasiones se mezclaba con agua para obtener una mayor cantidad de almíbar.

Roberto Martín, maestro pastelero de El Riojano, una cafetería con más de 150 años de historia situada en pleno centro de Madrid, recuerda que “originariamente la torrija era el postre que se hacía en cualquier celebración. Se cogía el pan que iba sobrando de días anteriores, y se aprovechaba para las pequeñas fiestas que se hacían en casa, o bien cumpleaños o los domingos después de misa. En época de carencia era lo más socorrido. Pan viejo había en todas las casas, y leche se conseguía a diario en cualquier vaquería. Era la manera más sencilla y de la que habitualmente se “tiraba” para tener un buen recurso alimenticio.

Por otro lado destacar que este postre no solo se consume en España, sino también en otros países de Europa y buena parte del mundo, los cuales cuentan con su propia versión de torrija.


torrija2..JPGIngredientes:

  • 1 Pieza de Pan especial torrijas de uno o dos días
  • 3 huevos
  • 750 Ml leche desnatada
  • 2 Cda Azúcar
  • 3 Ramas de Canela
  • 2 Piezas de Anís estrellado (opcional)
  • 1/4 Cdta Canela en polvo
  • Ralladura de un limón
  • Ralladura de una naranja
  • Aceite de oliva virgen extra para pincelar
  • Sirope de Arce o Agave para presentar (opcional)

Elaboración:

Si se desea elaborar el pan especial para torrijas como se indica en la receta de este blog, pinchar sobre la palabra “pan especial torrijas” que hay situada en el listado de ingredientes. Es recomendable elaborar este pan 24 o 48 horas antes de preparar las torrijas, de ese modo el pan reposara y la miga estará más asentada y consistente.

La noche anterior a la confección de las torrijas se ha de infusionar la leche con los saborizantes, así ésta se impregnará de todos los aromas y estará completamente fría. Es importante que el baño de las rebanadas de pan no se realice con líquido caliente, si se hace de ese modo, el pan podría deshacerse.

Verter la leche dentro de un cazo y agregar el azúcar, la ralladura de limón, la ralladura de naranja, las ramas de canela, la canela en polvo y opcionalmente el anís estrellado. Poner el cazo a fuego alto y dejar que hierva. Una vez alcance el punto de ebullición, apagar el fuego y ponerle una tapadera. Esperar a que enfríe, conservar en la nevera y reservar hasta el día siguiente.

Cortar el pan en rebanadas de 1’5 cm de grosor y colocar tres o cuatro piezas (las que quepan en el recipiente, sin permitir que se amontonen) dentro de una fuente profunda.

Añadir parte de la leche en el interior de la fuente y dejar que las porciones de pan se empapen durante dos o tres minutos, dándoles la vuelta a mitad del tiempo si fuese necesario.

Disponer una rejilla sobre la mesa de trabajo, e ir colocando sobre ella las rebanadas de pan para que escurran el exceso de fluido.

En un recipiente hondo batir un huevo, hasta eliminar las hebras y conseguir una mezcla lisa y homogénea.torrijay7.JPGPoner una sartén o plancha antiadherente sobre fuego medio y cuando alcance el punto más alto de temperatura, pincelar su superficie con aceite de oliva virgen extra.

Tomar las porciones de pan mojadas en leche, rebozarlas en huevo y colocarlas sobre la plancha de inmediato. Dorar las rebanadas por todas sus superficies y después, retirarlas.

Disponer las torrijas sobre un plato o fuente de servicio y dejar enfriar.

Realizar la misma operación con el resto de porciones, hasta terminar con todos los ingredientes.

Una vez frías, presentar las torrijas con sirope de arce, agave, caramelo líquido, miel o simplemente azúcar con canela, según la preferencia de cada comensal.

 

PAN ESPECIAL TORRIJAS

PAN ESPECIAL TORRIJAS 2.2.JPGYa ha llegado la Semana Santa y con ella las costumbres y tradiciones típicas de estas fechas. La Semana Santa es la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret. Por eso, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas. Da comienzo el Domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el viernes anterior (Viernes de Dolores) y se considera parte de la misma el Domingo de Resurrección. En estas fechas del año existen muchas tradiciones, y es que la Semana Santa es una festividad religiosa y como tal tiene una gran carga de costumbrismo. Es cierto que las tradiciones suelen resumirse o tratarse de los ritos que llevamos a cabo en estas fechas, pero también los alimentos y platos que se consumen en esta época son parte de la tradición. En esta ocasión nos detenemos en las torrijas, un alimento muy tradicional que representa uno de los postres más típicos en estas fiestas.

Todo lo que se utiliza para la elaboración de este irresistible dulce son ingredientes naturales cien por cien y para asegurar que realmente así es, en esta página se proporcionan las indicaciones para preparar en casa el pan con el que posteriormente se confeccionarán unas deliciosas y sabrosas torrijas, todo ello de forma artesanal.

Realizar pan en casa es relativamente rápido y sencillo, para obtener buenos resultados sólo se necesita mucha práctica e ingredientes de buena calidad, además de las herramientas adecuadas. Si no se dispone de estas últimas, solo se precisa voluntad y mucha paciencia.pan especial torrijas.JPGEl secreto de unas buenas torrijas está en elegir bien el pan. Tradicionalmente se elaboran con pan duro de varios días, pues es necesario conseguir combinar la suavidad del pan empapado en leche, con la firmeza necesaria para que las torrijas se puedan rebozar y freír sin deshacerse. Si usamos el del día absorberán menos leche, tendrán menos sabor, y además, se romperán con más facilidad y serán difíciles de manejar. Aquí se propone una receta estupenda que cumple con todos los ítem mencionados.

El resultado es de categoría, un pan ideal para preparar unas buenas torrijas. También servirá para utilizar en otras preparaciones. Siendo perfecto para hacer mini bocadillos (en este caso no agregar la ralladura de los cítricos ni la canela), tostadas francesas o simplemente tostado para acompañar con mantequilla y mermelada, con él también se puede elaborar un riquísimo pudín. Desprende un delicioso aroma y posee una miga esponjosa y muy mullida.

El pan especial para la elaboración de torrijas contiene un valor nutritivo excelente debido a los ingredientes con los que se elabora. Su ingrediente básico es la harina, que proporciona energía en forma de hidratos de carbono y proteínas vegetales procedentes del grano del cereal. Contiene huevo; proteínas de alto valor biológico, grasas, lecitina, vitaminas y minerales como el hierro. Leche; que incluye proteínas, grasas, calcio y vitamina B2. La mantequilla y el azúcar incrementan el valor calórico en forma de grasas y azúcares, también necesarios para que el organismo funcione de forma correcta.

El pan es un alimento energético y empleado para postres como las torrijas aún lo es más. Las torrijas son un deleite para el paladar, pero se recomienda su consumo de forma ocasional y en cantidades razonables. Conviene recordar que el azúcar y los dulces producen elevaciones bruscas de los niveles de azúcar (glucosa) en sangre con caídas rápidas. Pero también hay que recordar que todo alimento tiene cabida en una dieta variada y equilibrada, siempre y cuando se trate de personas sanas que no tengan enfermedades que requieran el seguimiento de una dieta especial.

Recordar que este articulo se centra unicamente en la elaboración del pan, las torrijas gozarán de todo el protagonismo en próximas publicaciones. ¡No os perdáis los siguientes post!


PAN ESPECIAL TORRIJAS 3.3.JPGIngredientes (Una pieza de pan para 15-17 Torrijas):

  • 250 G Harina de gran fuerza
  • 75 G Huevos (1-2 unidades)
  • 60 Ml Leche
  • 25 G Azúcar
  • 6 G Sal
  • Ralladura de naranja y limón (opcional)
  • Canela (opcional)
  • 20 G Mantequilla
  • 20 G Levadura fresca
  • Aceite de oliva virgen extra y leche (acabados)

Elaboración:

Amasar aproximadamente 30 minutos todos los ingredientes excepto la mantequilla y la levadura, a mano o a máquina (en este caso utilizar el accesorio gancho de la batidora de mesa o la panificadora en programa “amasado”). Hasta obtener una masa lisa y elástica, que no se pegue en las manos.

Transcurrido el tiempo, cortar la mantequilla en dados pequeños e integrarla en la masa. Este paso es el más delicado y complicado del proceso de amasado, sobre todo si se realiza manualmente. En este caso, requiere periodos de amasado intercalados con periodos de reposo de la masa, con el objetivo de que ésta se relaje y destense. Si el amasado se ejecuta con máquina, en este paso no son necesarios los tiempos de reposo.

Cuando la masa esté casi lista y la mantequilla se haya integrado y absorbido, añadir la levadura fresca disuelta en una cucharada de leche.

Seguir amasando hasta que la levadura se disuelva por completo y se obtenga de nuevo una masa fina y elástica. Se sabrá que que el amasado ha finalizado cuando la masa se despegue perfectamente de las paredes del recipiente del robot de cocina o, si el amasado es manual, no se pegue ni en las manos ni en la mesa de trabajo. Si no es así, significa que aún le falta tiempo de amasado.

Formar una bola con la masa y dejarla reposar, en un bol untado con aceite de oliva virgen extra y tapado con un trozo de film transparente, entre treinta minutos y una hora dentro del refrigerador.

Pasado el tiempo, volcar la masa sobre la mesa de trabajo y extenderla con un rodillo de cocina, hasta lograr un rectángulo 10 cm menor que el molde a usar y con un grosor <5cm (en este caso, el molde empleado medía 30 x 10 cm, lo cual la pieza de masa se confeccionó con 20 cm de largo y una vez enrollada, 7 cm de ancho. Será necesario dejar espacio dentro de la cavidad del molde, porque la masa crecerá en el periodo de levado y aumentará aún más su volumen durante el horneado).

Enrollar la masa, sellar a conciencia el último pliegue para que no se abra durante la fermentación y colocarla en el interior del molde, pincelado con aceite de oliva virgen extra.pan especial torrijas.JPGDejar fermentar el pan en un lugar cálido hasta que doble su volumen inicial (entre dos o cuatro horas).

Tras el periodo de fermentación y levado, precalentar el horno a 180 C calor arriba y abajo.

Hornear el pan, entre 15 y 20 minutos (es aconsejable verter medio vaso de agua o cuatro cubitos de hielo encima de un recipiente estanco o una bandeja profunda colocada sobre la base del horno nada más comenzar el horneado, esto aportará humedad al pan para su correcto desarrollo).

Cuando el bollo haya adquirido un bonito tono dorado, sacarlo del horno, desmoldarlo, pincelarlo ligeramente por todas sus superficies con leche y dejarlo enfriar a temperatura ambiente sobre una rejilla.

Una vez frío, el pan se conserva en perfectas condiciones durante dos o tres días dentro de un recipiente cerrado y guardado en un lugar limpio, fresco y seco. Lo que no se vaya a consumir en las próximas 48-72 horas, se puede congelar en una bolsa o recipiente hermético.

Para su uso en la elaboración de torrijas se recomienda dejarlo reposar al menos 24 horas, así la miga asentara y adquirirá firmeza, siempre en el interior de un envase hermético para evitar que pierda toda la su frescura.PAN ESPECIAL TORRIJAS1.JPG

GOFRES DE CALABAZA

GOFRES DE CALABAZA.JPG¿Qué os parecen estos deliciosos gofres para el desayuno? Como se puede observar en la fotografía, presentan un precioso color anaranjado que es única y exclusivamente proporcionado por el ingrediente estrella de esta receta, la calabaza. Una vez más, en casa nos rendimos ante esta maravilla de la naturaleza y con ella creamos estos deliciosos y jugosos gofres de calabaza. Es estupendo levantarse por la mañana y poder disfrutar de semejante delicia, un desayuno natural, casero y saludable ¿Se puede pedir más?

Como se comenta en otras recetas del blog, la calabaza es una verdura muy versatil que puede utilizarse tanto en platos dulces como en preparaciones saladas. Es una hortaliza ideal para emplear en repostería, ya que su sabor es suave y dulzón y proporciona una jugosidad extra a las masas. En casa, la calabaza está presente como ingrediente principal o complementario en muchos de los menús diarios, ya que se trata de una verdura deliciosa y económica que aporta muchos beneficios para la salud y además, nos encanta su sabor.

Sabías que…

La calabaza es una hortaliza diurética, con un suave efecto laxante, y que protege la capa interna del estómago.

Las calabazas pueden encontrarse de formas muy variadas: esféricas y achatadas, ovaladas, alargadas en forma de botella… El color de la corteza puede ser anaranjado, amarillo, rojizo, verdoso o blanco. Su pulpa o carne, de consistencia dura y sabor azucarado, es generalmente de color anaranjado o amarillo y está repleta de semillas en su parte central.

La calabaza es una hortaliza que pertenece a la familia de las Cucurbitáceas. Esta familia comprende unas 850 especies de plantas casi siempre herbáceas, trepadoras o rastreras, que producen frutos generalmente grandes y protegidos por una corteza firme.

Esta hortaliza procede de la calabaza silvestre originaria de América Central, que fue cultivada durante siglos para aprovechar sus semillas más que para consumirla como tal. Con el tiempo se mejoró su cultivo y surgieron variedades con más pulpa y sabor afrutado. Desde América Central, su cultivo se extendió hacia el norte y el sur del continente, y en el siglo XV los conquistadores españoles la introdujeron en Europa, difundiendo su cultivo con gran rapidez. En la actualidad, se cultiva en terrenos cálidos y húmedos de todo el mundo.

El principal componente de la calabaza es el agua, seguida de hidratos de carbono. Proporciona una cantidad considerable de fibra, provitamina A, vitamina C, potasio y magnesio y en menor proporción folatos, calcio, hierro y zinc.

La calabaza ofrece una cantidad interesante de fibra que le aporta un ligero efecto laxante. Sin embargo, puede originar flatulencia por lo que habrá que probar cómo se tolera en caso de hinchazón y gases intestinales.

Su destacado aporte de betacarotenos (provitamina A), pigmentos que le confieren su característico color anaranjado, hacen que el consumo habitual de calabaza contribuya a prevenir el daño originado por los radicales libres, gracias al carácter antioxidante de estos colorantes naturales. Además, el organismo transforma la provitamina A en vitamina A a medida que éste la necesita. Esta vitamina es necesaria para evitar la disminución de la agudeza visual o trastornos de la visión de origen retiniano.

Todas las variedades de calabaza presentan un importante efecto diurético debido a su elevado contenido en agua y en potasio, y su escaso contenido en sodio. Por ello, su consumo resulta recomendable en caso de retención de líquidos, trastornos renales, cardiovasculares o hipertensión arterial.

La pulpa de la calabaza, por su riqueza en mucílagos, ejerce una acción emoliente (suavizante) y protectora de la mucosa del estómago. Por tanto, su consumo está indicado en caso de acidez de estómago, dispepsia (mala digestión), pirosis, gastritis o úlcera gastroduodenal en fase aguda.

Existen muchas variedades de calabaza, pero las consumidas principalmente por el género humano se clasifican en calabazas de verano y calabazas de invierno:

Las calabazas de verano tienen la piel muy fina, por lo que no es preciso pelarlas para su consumo. Sin embargo, debido a que su contenido en agua es muy elevado, se han de dejar secar o escurrir un poco para evitar que el plato al que se destinan quede aguado. En crudo, picada fina, sirve como ingrediente de ensaladas, bocadillos, entremeses, etc… Además, puede sustituir al pepino en cualquier receta.

En el caso de la calabaza de invierno, de piel gruesa, es preciso pelarla antes de cocinarla. También se eliminan las semillas y la parte central fibrosa para aprovechar únicamente su carne. Las variedades invierno son frecuentemente las más empleadas en repostería para la elaboración de galletas, flanes, pudines, pasteles, mermeladas y confituras.

En ambos casos la carne de la calabaza también se puede consumir cocinada como verdura, cocida, gratinada, aunque la carne es insípida, por lo que es frecuente y conveniente, condimentarla con diferentes hierbas aromáticas.

Dada la gran variedad de calabazas, éstas se pueden encontrar en los mercados durante todo el año. Se deben elegir los ejemplares firmes, con la piel intacta y sin cortes ni daños. Si se van a comprar calabazas de verano, es preferible elegir ejemplares de tamaño medio para que su sabor esté totalmente desarrollado y su carne aún no se haya vuelto amarga y fibrosa.

El tamaño de las calabazas de invierno suele ser grande, por lo que se suelen comercializar en porciones. En este caso, conviene elegir aquellas cuya carne no aparezca demasiado blanda en la zona externa. Una piel brillante puede indicar que aún está inmadura, y si su apariencia es algo áspera, se corre el riesgo de que esté demasiado madura, con lo que su carne tenderá a ser fibrosa. Es preferible que conserve el rabo o pedúnculo, ya que éste evita la pérdida de humedad.

Las calabazas de verano son más perecederas que las de invierno. Su piel fina no proporciona protección a la carne. Por tanto, se han de manipular con cuidado para evitar su deterioro. Se pueden conservar una semana en la nevera envueltas en una bolsa de plástico perforada. Si se congelan, previamente escaldadas, se conservan hasta un mes.

Las calabazas de invierno tienen una vida útil mayor, debido principalmente a su menor contenido en agua y a su piel, que supone una barrera protectora del fruto. Si se mantienen en buenas condiciones y en función de la variedad, se pueden conservar durante 6 meses.

Como norma general, se han de proteger estas hortalizas de focos de calor, frío y luz. No se han de conservar en el frigorífico los ejemplares enteros, aunque una vez cortados en porciones sí se requiere su refrigeración, preferentemente protegidas con un film de plástico. Cuando ya se ha cocinado, la calabaza se puede conservar en la nevera o en el congelador. Si se congela cruda, hay que tener en cuenta que su descongelación supone pérdidas de volumen y humedad.


sin acabar 1.JPGIngredientes:

  • 200 G Harina de trigo floja
  • 1 ½ Cdta Levadura química (Royal®)
  • ½ Cdta Bicarbonato sódico
  • ½ Cdta Sal
  • 2 Huevos (L)
  • 45 G Azúcar superfino
  • ⅛ Cdta Cremor tártaro
  • 240 Ml Buttermilk
  • 1 Cdta Extracto puro de vainilla
  • 125 G Puré de calabaza
  • Mantequilla sin sal, para engrasar

Elaboración:

En España no es nada habitual el uso del buttermilk, por lo que no siempre es fácil encontrarlo en el supermercado, aun así es muy fácil elaborar. Se puede obtener de dos formas diferentes.

  • Mezclar 15 ml de zumo de limón o de vinagre de vino blanco o sidra en 240 ml  de leche y dejar reposar durante un mínimo de quince minutos antes de utilizar.
  • Mezclar 160 ml de yogurt natural (desnatado) en 80 ml de leche y dejar reposar un mínimo de 15 minutos antes de utilizar.

Separar las yemas de huevo de las claras (reservar las yemas). Montar las claras con las varillas (preferiblemente eléctricas) a velocidad media y cuanto empiecen a espumar agregar el cremor tártaro y 30 g de azúcar. Aumentar la velocidad de las varillas y continuar batiendo hasta que adquieran una consistencia firme pero no seca, han de quedar suaves. Reservar.

Poner la harina en un cuenco grande junto a 15 g de azúcar, la levadura química, el bicarbonato sódico y la sal. Mezclar bien con unas varillas hasta combinar todos los ingredientes y reservar.

En otro cuenco grande, mezclar con las varillas las yemas de huevo, el buttermilk, el extracto de vainilla y el puré de calabaza. Hasta conseguir una textura cremosa y uniforme.

A continuación, agregar la mezcla anterior de ingredientes húmedos a la mezcla de ingredientes secos que teníamos reservada y, con ayuda de una espátula o lengua repostera mezclar lo justo, hasta que quede todo más o menos integrado.

Finalmente, incorporar las claras montadas con mucha suavidad y siempre realizando movimientos envolventes para evitar que la preparación pierda aire y volumen.

Una vez la mezcla esté lista, precalentar la gofrera según se indique en el libro de instrucciones del fabricante y engrasar a conciencia el interior de la misma con una pizca de mantequilla, ayudándose de un pincel de repostería (paso que deberá repetirse al inicio de cada tanda).

Cuando las placas de la gofrera estén bien calientes, verter aproximadamente entre 80 y 100 ml de masa en cada cavidad (depende de la forma y tamaño de la gofrera), cerrarla y dejar que los gofres se doren ligeramente en su interior (en este caso tardaron 3 minutos).

Es recomendable mantener la mezcla refrigerada entre tanda y tanda.

Una vez cocidos, sacarlos de la gofrera (recién hechos y en caliente, los gofres pueden resultar frágiles, por este motivo se recomienda retirarlos de las placas con cuidado y con la ayuda de una espátula plana). Después, disponerlos sobre una rejilla para evitar que se genere humedad en la base.gofres de calabaza 2.2.2.JPGServir los gofres aún calientes y en compañía de vuestro topping favorito. En este caso se sirvieron con una bola de helado y sirope natural de arce.

Los gofres que no se vayan a consumir de inmediato (periodo comprendido entre 1 o 2 días) conservarlos a temperatura ambiente bien cubiertos y resguardados del aire, en un lugar fresco y seco. Para devolverles la frescura original, simplemente colocarlos sobre una plancha precalentada, el grill del horno o la tostadora.

Los gofres que se vayan a consumir en un periodo superior al mencionado, se pueden congelar. Para ello, envolverlos individualmente en film transparente y posteriormente en papel de aluminio. Para consumirlos, descongelarlos en la nevera y realizar los mismos pasos que se indican en el párrafo anterior: calentarlos directamente sobre una plancha precalentada, en la tostadora o el grill del horno.

¡Bon appetit!

HAMBURGUESAS DE TOFU CON PAN TIERNO DE CALABAZA

hambuerguesa de tofu con pan tierno de calabaza 1.1.JPGPara el almuerzo de hoy se propone una hamburguesa vegetal de Tofu con ensalada y salsa de aguacate al cilantro. Se trata de una alternativa deliciosa y muy sana a la típica hamburguesa de carne de vacuno. En casa quedamos encantados con el producto, su sabor es fantástico y muy suave. Desde aquí os animo a probarla, ya veréis cómo quedáis muy satisfechos con el resultado.

En esta ocasión las hamburguesas de tofu se presentan en formato bocadillo, también se puede prescindir del pan si lo que se desea es no consumir hidratos de carbono, pero recomiendo colocar estas suculentas hamburguesas de tofu en el interior de unos panecillos tiernos. Aconsejo encarecidamente estos de calabaza, elaborados en casa de forma artesanal (pincha sobre el siguiente enlace ” panecillos tiernos de calabaza” para acceder de forma inmediata a la receta que se encuentra publicada en este blog) acompañados con una mezcla de ensalada fresca, tomate y cebolla morada. Además, para enriquecer estos sándwiches y hacerlos más sabrosos, se condimentan con una suave salsa de aguacate y cilantro, aceitunas negras y queso feta. Una combinación sorprendente y muy refrescante que no dejará indiferente a ningún comensal.

Para elaborar esta receta se emplea como ingrediente esencial e imprescindible el tofu. En los proximos parrafos se habla sobre este alimento de origen vegetal que en los últimos años está gozando de una gran popularidad entre la población occidental.

El tofu, es un producto muy estimado en la alimentación vegetariana. Desde el punto de vista nutritivo, por su alto contenido proteico y culinario, y por sus múltiples formas en la elaboración de recetas, puede ser considerado un producto sustituto de la carne.

La palabra tofu es el nombre japonés del queso de soja. En Oriente lo consumen desde hace miles de años; para ellos es un alimento imprescindible por la variedad de platos que se pueden realizar con él y también por su alto contenido proteico.

Su aspecto es similar al del queso fresco, aunque su sabor y textura difieren bastante, ya que varían según las técnicas de cocinado, los aderezos o las especias que se utilicen en su elaboración.

El sabor del tofu es neutro y su textura es algo gomosa. De ahí que se preste a elaboraciones tan diversas como salsas, rellenos, acompañamiento de ensaladas e, incluso, hamburguesas; como es en el caso de la receta que se detalla tras esta breve introducción. Son tan numerosas las formas en las que se puede presentar el tofu, que tan solo es necesaria una pizca de imaginación para conseguir un plato rico y nutritivo. Por sus características, absorbe cualquier sabor que se le añada. Así, si se mezcla con especias picantes, sabe picante; y si se combina con alimentos dulces, puede formar parte de deliciosos postres, como por ejemplo una tarta de chocolate.HAMBURGUESA DE TOFU CON PAN TIERNO DE CALABAZA 1.2.3.JPGEste alimento, tan consumido por los orientales, tiene multitud de propiedades beneficiosas para nuestro organismo. A continuación se citan algunas de ellas:

  • Contiene un altísimo porcentaje de proteínas vegetales de buena calidad. Además incluye los diez aminoácidos esenciales en cantidades suficientes.
  • A pesar de su alto contenido en proteínas, el tofu es un alimento más digestivo que otros alimentos también ricos en proteínas como los huevos, la leche, la carne…
  • No tiene conservantes, colorantes, ni productos químicos y no han sido utilizados antibióticos ni hormonas para su engorde como se hace con el ganado.
  • Posee un elevado contenido en calcio y por ello se recomienda el tofu a mujeres que estén pasando por la menopausia. También es aconsejable para los niños en crecimiento, para la gente con osteoporosis y para las personas con déficit de este mineral.
  • No tiene lactosa, gluten ni colesterol.

Su aporte calórico es muy bajo, contiene aproximadamente 80 KCal por 100 g de producto, 3 g de Hidratos de carbono, en torno a 9 g de Proteínas y entre 4 y 5 g de Grasas. Además, es rico en minerales, destacando entre ellos el Calcio, Hierro, Sodio, potasio y fósforo. También contiene importantes cantidades de vitaminas A,C y B3.

¿Sabías que…?

El tofu es un alimento que contiene lisina en abundancia. La lisina es un aminoácido esencial del que tienen carencias muchos cereales y derivados. En cambio están bien dotados en aminoácidos sulfurados, metionina y cistina, que no son tan abundantes en la soja, y por tanto tampoco en el tofu.

Por este motivo las proteínas de la soja y las proteínas de los cereales se complementan tan bien, y es que la utilización neta de proteínas es aumentada cuando combinamos los cereales con el tofu y otros derivados de la soja.

El tofu se elabora a partir del batido de soja cuajado que se obtiene de las semillas cocidas de la soja. Puede considerarse como carne vegetal o un sustituto vegetal a la carne, porque como se menciona en parrafos anteriores posee un contenido muy grande en proteínas y aminoácidos, que son, además de muy alta calidad ya que se digieren mejor que las de la propia carne.


HAMBURGUESA DE TOFU con pan tierno de calabaza 0.1.JPG
Ingredientes (4 personas):

  • 4 Panecillos tiernos

Hamburguesas de tofu;

  • 350 G Tofu firme 
  • 1 Huevo Grande de corral
  • 75 G Pan rallado
  • 4 Tomates secos
  • Sal y pimienta

Ensalada;

  • Ensalada variada
  • Tomate
  • Cebolla morada
  • Aceitunas negras
  • Queso feta
  • Cilantro fresco

Salsa de aguacate y Cilantro;

  • 1 Aguacate maduro
  • 75 G Queso de untar ligero
  • 1 Ramillete de cilantro fresco
  • Zumo de una lima
  • Sal y pimienta

Elaboración:

Si se desea realizar los panecillos tiernos de calabaza de forma casera, proceder con la receta siguiendo las indicaciones que se describen en éste blog. Para acceder a la recta de forma rápida, pinchar sobre la palabra “Panecillos tiernos de calabaza” que aparece subrayada al inicio de esta página.

  • Salsa de aguacate y cilantro:

Pelar y depositar toda la pulpa del aguacate dentro de un vaso batidor o un recipiente alto.

Añadir el zumo de la lima y triturar con la batidora eléctrica hasta conseguir una textura cremosa.

Incorporar el queso crema, el cilantro ligeramente picado y sazonar con una pizca de sal y pimienta.

Triturar todo el conjunto unos segundos más y reservar la salsa bien tapada dentro del frigorífico.

  • Hamburguesas de tofu:

Envolver el tofu en un paño de cocina limpio, apretar y escurrir para eliminar el exceso de líquido (deben salir aproximadamente 4 cucharadas de fluído, este paso es importante para más adelante conseguir una buena textura en la hamburguesa).

Hidratar los tomates secos en medio vaso de agua muy caliente, hasta conseguir una textura blanda. Cuando estén bien hidratados, retirar el exceso de líquido con ayuda de con un paño de cocina limpio o una trozo de papel absorbente.SONY DSCRallar el tofu y colocarlo en un bol, incorporar el huevo, el pan rallado y el tomate finamente picado. 

Salpimentar la mezcla y unir todos los ingredientes hasta formar una masa manejable.

A continuación, con las manos bien limpias, dar forma a 4 hamburguesas de tamaño uniforme. Para que queden perfectas se pueden usar unos aros de cocina del mismo diámetro que los panecillos tiernos, así una vez cocinadas encajaran a la perfección dentro de los bollitos.

Calentar una sartén antiadherente, añadir unas gotas de aceite de oliva virgen extra y cocinar las hamburguesas durante 3 minutos por cada lado, hasta que queden bien doradas.

  • Ensalada y montaje:

Lavar las hortalizas y secarlas con paño de cocina.

Cortar el tomate, la cebolla y las aceitunas en rodajas finas.

Desmenuzar ligeramente el queso feta.

Abrir los panecillos por la mitad y poner una cucharada de salsa de cilantro en la base de cada uno de ellos.

Encima, disponer las hortalizas frescas; la ensalada, el tomate y la cebolla morada.

Después, incluir las hamburguesas de tofu calientes y sobre ellas, colocar una cantidad generosa de salsa de aguacate y cilantro.

Por último, esparcir por la superficie las aceitunas negras, el queso feta desmenuzado y unas hojas de cilantro fresco picado.hamburguesa de tofu 10.JPGServir de inmediato con las mitades de los panecillos que las cubren a un lado del plato. Se trata de unas hamburguesas visualmente muy atractivas y de este modo se aprovecha su belleza para despertar el interés de los comensales y producirles un apetito voraz.

¡Buen provecho!

ALBÓNDIGAS A LA BARBACOA CON PURÉ DE PATATA

albóndigas con salsa barbacoa y puré de patata 0.JPGEn la entrada de hoy presento un clásico de la cocina tradicional española, fusionado con la gastronomía estadounidense. Se trata de unas sabrosas y deliciosas albóndigas de carne bien condimentadas, cocinadas sobre una casera y sabrosa salsa barbacoa y servidas con un fino puré de patatas. Un plato fácil de preparar, completo y delicioso.

Aunque existe una receta básica mundial para hacer las albóndigas, la cual consiste en preparar una bola de carne picada o molida mezclada con huevos y diversos condimentos, tales como el perejil y el ajo entre otros muchos ingredientes, cada cultura tiene una manera particular de preparar este platillo, el cual es uno de los más universales que existe.

Sabías que…

El origen del termino “albóndiga” es arabe “al-bunduga” y su significado no puede ser más claro: “bola”. Los árabes, a través de España, enseñaron a los europeos a preparar este guiso y también lo extendieron vía oriente hacia Asia.

Entre los diferentes tipos de albóndigas que se pueden encontrar, según cada cultura se elaboran de forma distinta, empleando los ingredientes más habituales de cada zona. En España, las albóndigas se confeccionan a partir de carne de ternera o cerdo, o combinación de ambas, y como ingredientes básicos se utilizan: el huevo, el ajo, el perejil y el pan rallado. Se suelen rebozar en harina y posteriormente se fríen ligeramente en aceite de oliva, se acaban de cocer en una salsa de sofrito elaborada a base de cebolla, harina, vino blanco y especias. Las albóndigas de pescado (por ejemplo de bacalao) son también muy populares en este país, y se acompañan con gran variedad de salsas.

La receta que hoy se presenta en el blog no es la original masa de carne con los condimentos mencionados en el párrafo anterior. Se trata de otra forma de preparar las albóndigas, igual de rica y sabrosa que la fórmula más tradicional. Además, el condimento empleado para cocer el compuesto de carne es exquisito.

Si en casa os gusta la carne y la salsa barbacoa, no dejéis de probar estas suculentas albóndigas, ya veréis como quedáis encantados con el resultado.

Antes de comenzar con la preparación de la receta, se recuerda que en el blog también se encuentran publicadas otras exquisitas recetas de albóndigas, todas ellas son muy recomendables. Para acceder y poder visualizar de forma rápida las páginas, sólo hay que pinchar sobre los siguientes enlaces: Albóndigas en salsa de pimienta y las albóndigas de pollo a la jardinera.


albóndigas con salsa barbacoa y puré de patata 1.JPGIngredientes (4 personas):

Albóndigas;
  • 350 G Carne molida magra
  • 25 G Pan rallado
  • 1 huevo
  • 30 Ml Salsa de tomate
  • 30 Ml Mostaza en grano grueso o la antigua
  • 1/2 Cda Salsa Worcestershire
  • 1/2 Cdta Sal 
  • 1/4 Cdta Pimienta molida
  • 1/2 Cdta Cebolla en polvo
  • 2 Cda Harina todo uso para rebozar
  • Cda Aceite de oliva virgen extra para freír
Salsa barbacoa;
  • 150 G Cebolla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 Cda Pimentón picante o 1/2 cdta Chile en polvo
  • 100 G Whisky
  • 250 G Salsa de tomate
  • 50 G Zumo de limón
  • 100 G Vinagre de Jerez
  • 80 G Miel
  • 16 G Azúcar de caña
  • 70 G Salsa Worcestershire
  • 1/2 Cdta Sal
  • 1 Cda Especias BBQ; pimentón ahumado, cilantro, pimienta, ajo, mostaza, perejil, mejorana y comino (opcional)
Puré de patatas;
  • 2 Patatas grandes peladas y cortadas en cubos
  • 2 Cda Mantequilla sin sal 
  • 30 Ml Leche desnatada, añadir más si es necesario
  • 25 G Queso crema ligero
  • Sal y pimienta 
  • Cilantro picado y semillas de sésamo para decorar

Elaboración:

  • Albóndigas;

Añadir todos los ingredientes de las albóndigas (excluyendo el harina y el aceite de oliva) en un recipiente grande y mezclar.

Formar las albóndigas con la ayuda de dos cucharillas o con las manos.

Rebozar las albóndigas con la harina y retirarles el exceso.

Añadir el aceite de oliva a una sartén amplia y colocarla sobre fuego medio-alto.

Cuando la sartén coja temperatura, añadir las albóndigas y cocinarlas. Freírlas por toda su superficie hasta que la carne quede sellada y ligeramente dorada (añadir más aceite si se considera necesario).

Retirar las albóndigas de la sartén y reservarlas sobre un plato en un lugar cálido.

  • Salsa barbacoa;

Lavar, secar y picar la cebolla.

Poner a fuego medio una sartén con un fondo de aceite de oliva virgen extra y sofreír en ella la cebolla, hasta que esté pochada y adquiera una textura blanda y traslúcida.

Cuando esté cocinada, retirar la sartén del fuego y poner la cebolla en el vaso de la batidora o dentro de un recipiente estrecho y alto ( en el que quepa el brazo de la batidora de mano).

Añadir el chile en polvo o el pimentón y agregar el resto de ingredientes; el whisky, la salsa de tomate, el zumo de limón, el vinagre de jerez, la miel, el azúcar de caña, la salsa worcestershire, la sal y opcionalmente la mezcla de especias (el sazonador de especias empleado en la elaboración de ésta receta es de la marca NOMU : Mezcla BBQ. No contiene aditivos artificiales y al tratarse de especias ahumadas combinan a la perfección con esta salsa).ALBÓNDIGAS CON SALSA BARBACOA Y PURÉ DE PATATA 2.JPGTriturar el compuesto hasta conseguir una mezcla lisa y homogénea.

Después, colocar al fuego un cazo de paredes altas y cocer la salsa entre 20 y 40 minutos, hasta que quede espesa (según la preferencia del cocinero o los comensales, a más tiempo de cocción más densa y consistente será su estructura).

Al acabar la cocción, probar de sazón y añadir más dulce, más vinagre o más sal si fuese necesario.

Cuando la salsa esté lista, agregar las albóndigas a la sartén, cubrirlas con el unto y cocinar el conjunto durante cinco o diez minutos a fuego suave.

  • Puré de patatas;

Pelar las patatas y cortarlas en cubos. Cocerlas a fuego medio hasta que estén tiernas, durante aproximadamente 20 minutos.

 Escurrir las patatas y colocarlas en un recipiente alto y estrecho.

 Incorporar la leche, la mantequilla, el queso crema, la sal y la pimienta.

 Triturar el conjunto (preferiblemente con un batidor eléctrico) hasta obtener la consistencia deseada y añadir más leche en el caso de ser necesario.

 Servir las albóndigas sobre el puré de patatas y esparcir sobre el plato el cilantro picado y sésamo al gusto.

 Notas:

Para evitar que las albóndigas queden demasiado duras, no freirlas exceso; ya que terminarán de cocinarse junto a la salsa barbacoa.

PANECILLOS TIERNOS DE CALABAZA

pan tierno de calabaza 1.JPGPara una fanática de las frutas y verduras como lo soy yo, estos panecillos tiernos de calabaza son toda una delicia.

La calabaza se encuentra disponible en el mercado durante todo el año y gracias a la gran diversidad existente, se pueden disfrutar en cualquiera de sus épocas, según se trate de variedades de verano o de invierno.

A la hora de elegir, se deben seleccionar los ejemplares maduros y pesados respecto a su tamaño. La piel debe ser lisa y firme. Es preferible que conserven el pedúnculo, para así evitar la pérdida de humedad.

La pieza entera se almacena fuera de la nevera, igualmente tiene que ser un lugar fresco, oscuro y seco. En estas condiciones se conservará alrededor de 2 meses.

Una vez cortada, se la debe colocar en un recipiente hermético o bolsa sellada y conservar refrigerada. Se mantendrá en perfectas condiciones hasta por 3 días.

En casa nos encanta la calabaza, se trata de una de las verduras más versátiles y saludables que existe y por ello es muy recomendable incluirla en la dieta diaria. La pulpa de la calabaza se puede consumir cruda (rallada o picada fina) o cocida (asada, hervida, al vapor, al horno). Debido a su textura cremosa, pulpa anaranjada, sabor suave y ligeramente dulce, puede emplearse para preparar una gran variedad de platos, tanto dulces como salados: panes, tartas, bizcochos, galletas, ensaladas, sopas, guisos, purés, etc.

El fuerte color anaranjado de la calabaza es un indicador de su alto contenido de carotenoides. Los carotenoides provitamina A se transforman en vitamina A en el cuerpo. La vitamina A es esencial para la vista, el crecimiento, el desarrollo de los huesos, el mantenimiento de los tejidos corporales, la reproducción y el desarrollo de las funciones hormonales y de las co-enzimas. Los carotenoides también poseen propiedades antioxidantes protectoras. Entre otras sustancias presentes en las calabazas también se encuentra el potasio y las vitaminas E y C.

La calabaza posee importantes dosis de vitaminas y minerales: Entre ellas se encuentran la Vitamina A , Vitaminas del grupo B; B1, B2, B3, B5, B6 y B9, Vitamina C, Vitamina E, Calcio, Hierro, Cobre, Fósforo, Magnesio, Zinc y Potasio hallándose en una relación óptima.

Sabías que…

Según un estudio de la East China Normal University publicado en 2007, la calabaza es altamente recomendable para diabéticos y personas con riesgo de diabetes. Según el estudio, el extracto de calabaza promueve la regeneración de las células pancreáticas dañadas.

panecillos tiernos de calabaza 2.JPGLa calabaza facilita la eliminación de líquidos, regula el equilibrio hídrico y adelgaza. Como se ha mencionado anteriormente, el color amarillo y anaranjado que esta verdura presenta se debe a los carotenos, el plato preferido del sistema inmunitario.

Las semillas de calabaza, también utilizadas en la receta, esconden grandes propiedades. Hasta el 45% de las mismas están constituidas por valiosos ácidos insaturados, muy necesarios para nuestra respiración celular, la síntesis de la pared celular, el transporte de colesterol, la actividad glandular, la piel y las mucosas.

Las semillas de calabaza ayudan indirectamente a la vitamina D en el metabolismo de calcio y en la transformación de carotenos en vitamina A. Por otro lado las semillas de calabaza están llenas de ácidos nucleicos, los rejuvenecedores de la naturaleza. Estas moléculas, similares a las proteínas, rejuvenecen, reparan las células del organismo y permiten un crecimiento sano.

Sabías que…

Las semillas de calabaza también son una fuente natural de triptófano. El triptófano es esencial para que el cerebro segregue serotonina. La serotonina representa un papel importante como neurotransmisor  en funciones como el sueño, la ansiedad o el apetito. Las pipas de calabaza afectarían favoreciendo el sueño y como ansiolítico natural.

Se recomienda tomar las pepitas de calabaza fuera de las comidas o media hora antes de las mismas para conseguir un mayor beneficio.

Entre las propiedades curativas más destacadas de la calabaza se encuentran las siguientes:

  • Estimula la digestión y desintoxica el intestino.
  • Disminuye la lipidemia y descargan el páncreas.
  • Ayudan a reducir los depósitos de grasa.
  • Tienen una acción diurética que alivia los procesos renales y prostáticos.
  • Fortalece el sistema inmunitario.
  • Tiene un efecto sedante, y finalmente, aporta vitamina A al organismo.

El consumo de la calabaza es adecuado para tratar entre otras, las siguientes afecciones:

  • Inflamación urinaria.
  • Insuficiencia renal.
  • Hemorroides.
  • Dispepsias.
  • Enteritis.
  • Disentería.
  • Estreñimiento.
  • Enfermedades cardíacas.
  • Insomnios.
  • Diabetes.

Por otro lado, sus semillas poseen propiedades antiinflamatorias, emolientes y antiparasitarias. Ayudan a disminuir los efectos de la fiebre, fortalecen el cerebro por su gran riqueza mineral y en casos de parásitos intestinales, se utilizan las pipas de calabaza para acabar con lombrices y tenias.

Como se puede leer, la calabaza aporta multitud de beneficios para la salud y un consumo regular de esta verdura contribuye al buen funcionamiento del organismo humano.

Para finalizar esta breve introducción, a continuación se propone una receta en la que este fruto adquiere todo el protagonismo; cocinando la pulpa de la calabaza integrada en la masa de un pan tierno. Como resultado se obtiene un precioso panecillo anaranjado, jugoso, de sabor delicado y exquisito; todo un lujo. ¡Vamos con la receta!


panecillos tiernos de calabaza 3.JPGIngredientes (12 unidades):

  • 550 G Harina de gran fuerza
  • 100 G Huevo (2 unidad)
  • 200 G Puré de calabaza
  • 60 G Mantequilla
  • 50 G Azúcar
  • 40 G Levadura fresca
  • 10 G Sal
  • Leche, nata o huevo batido para pintar
  • Semillas de calabaza para decorar

Elaboración:

Amasar aproximadamente 30 minutos todos los ingredientes excepto la mantequilla y la levadura, a mano o a máquina (en este caso utilizar el accesorio gancho de la batidora de mesa). Hasta obtener una masa lisa y elástica, que no se pegue en las manos.

Después, cortar la mantequilla en dados pequeños e integrar en la masa. Este paso es el más delicado y complicado del proceso de amasado, sobre todo si se realiza de forma manual. En este caso, requiere periodos de amasado intercalados con periodos de reposo de la masa, con el objetivo de que esta se relaje y destense.

Cuando la masa esté casi lista y la mantequilla se haya integrado y absorbido, añadir la levadura fresca disuelta en una cucharada de agua.

Seguir amasando hasta que la levadura se disuelva por completo y se obtenga de nuevo una masa fina y elástica. Se sabrá que que el amasado ha finalizado cuando la masa se despegue perfectamente de las paredes del recipiente del robot de cocina o, si el amasado es manual, no se pegue ni en las manos ni en la mesa de trabajo. Si no es así, significa que aún le falta tiempo de amasado.

Formar una bola con la masa y dejarla reposar, en un bol untado con aceite vegetal y tapado con un trozo de film transparente, durante una hora dentro del refrigerador.

Pasado el tiempo, volcar la masa sobre la mesa de trabajo, dividirla en porciones de 80 o 90 gr cada una y darles forma de bola.

Disponer unas hojas de papel siliconado (especial horneados) sobre unas bandejas de horno y  colócalas sobre una superficie amplia y que no se vaya a utilizar durante un mínimo de tres o cuatro horas.

Colocar las piezas sobre el papel siliconado, colocando el pliegue en la base y dejando un espacio aproximado de 10 cm entre unas y otras.

Cuando se tengan formadas todas las piezas, pintarlas con leche, nata o huevo batido y esparcir sobre ellas las semillas de calabaza.

Cubrir los panecillos con un paño de cocina fino y ligero y dejarlos fermentar, hasta que doblen su volumen inicial (entre dos o cuatro horas).

Tras el periodo de fermentación, precalentar el horno a 210 C calor arriba y abajo.panecillos tiernos de calabaza 4.4,.JPGHornear por tandas las bandejas con los panecillos, entre 10 y 15 minutos (es aconsejable verter medio vaso de agua o tres o cuatro cubitos de hielo encima de la bandeja base del horno nada más comenzar el horneado, esto aportará humedad al pan).

Cuando los bollos adquieran un bonito color dorado, sacarlos y dejarlos enfriar a temperatura ambiente sobre una rejilla.

Una vez fríos, los panes que no se vayan a consumir en las próximas 48 horas, se pueden congelar en bolsas o recipientes herméticos.

BARRITAS DE AVENA CON FRUTOS SECOS Y FRESAS

BARRITAS DE CEREALES CON FRESA.JPG¿Necesitas un aporte extra de energía? Si es lo que estás buscando; estas barritas caseras de avena con frutos secos que se proponen en esta entrada son una opción sensacional. Resultan deliciosas, saciantes y muy sanas; cada barrita de aproximadamente 25 gr tan sólo aporta alrededor de 110 kcal. Esta propuesta es una excelente alternativa si se precisa un tentempié placentero y saludable a media mañana.

La avena al igual que el resto de cereales comestibles es una de las familias más importantes para la alimentación humana y cuyos frutos son granos secos y ricos en almidón, un hidrato de carbono complejo fuente de energía para nuestro organismo.

Se trata de uno de los cereales más ricos en proteínas, grasas (casi el doble que el trigo), hidratos de carbono, vitamina B1 o tiamina (necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso) y, en menor proporción, aporta otras vitaminas del grupo B. Así mismo contiene minerales como fósforo, potasio, magnesio, calcio y hierro, estos dos últimos de peor aprovechamiento que los procedentes de alimentos de origen animal.

La avena en concreto aporta 335 calorías por cada 100 gramos, 12 g de proteínas, 60 g de hidratos de carbono, 6 g de fibra, 7,1 gramos de grasas, 79,6 mg de calcio, 5,8 mg de hierro y 0,52 miligramos de tiamina.

Sabías que…

La avena es una de las mejores fuentes de energía que existen, por lo que se recomienda consumir a primera hora de la mañana o antes del mediodía, sobre todo para aquellas personas que trabajan muchas horas fuera de casa, tienen que estudiar para un examen, realizan ejercicio o practican actividades que requieren esfuerzo físico.

Sus proteínas son deficitarias en los aminoácidos esenciales lisina y treonina, pero contiene en cantidades elevadas metionina, por lo combinada con legumbres (deficitarias en metionina) o con leche (deficitaria en aminoácidos azufrados), se obtienen proteínas completas de valor equiparable a las de la carne, el pescado o los huevos.

El 80% del total de grasas que contiene son insaturadas y en ella abunda el ácido graso esencial linoleico (omega-6). Otros componentes grasos son el avenasterol, un fitosterol que se sabe contribuye a reducir los niveles de colesterol en sangre al disminuir su absorción a nivel del intestino y la lecitina, necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso y que también contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre.

Su hidrato de carbono mayoritario es el almidón, pero también contiene pequeñas cantidades de fructosa (el azúcar característico de las frutas y de la miel) y en cantidades significativas, fibra. Hay dos tipos de fibra, los mucílagos y la que está presente en el salvado de la avena. Los mucílagos, lubrifican y suavizan el tracto digestivo y la fibra del salvado, posee un suave efecto laxante y contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre, mediante un mecanismo similar al del fitosterol avenasterol.

Así mismo, contiene un alcaloide no tóxico, la avenina, de efecto sedante para el sistema nervioso.

Se consume tanto el cereal completo (copos de avena) como el salvado (fibra soluble) y también se emplean la paja y las semillas con fines terapéuticos.

Combate las afecciones del sistema nervioso; gracias a su contenido de almidón (en el organismo libera glucosa, principal combustible de nuestro sistema nervioso), ácidos grasos esenciales (linoleico), lecitina, fósforo, vitamina B1 o tiamina y avenina, esta última sustancia de acción sedante. Posee un efecto tonificante y equilibrante del sistema nervioso, por lo que su consumo es adecuado en caso de: nerviosismo, fatiga o astenia, insomnio y situaciones de estrés.

Reduce las alteraciones digestivas; debido a su aporte de mucílagos que suavizan la mucosa del tracto gastrointestinal y su alta digestibilidad, su consumo es beneficioso en caso de
gastritis y úlcera en etapa de remisión y en otras afecciones digestivas.

Su ingesta es recomendable en caso de diabetes; ya que posee fibra que contribuye a mantener la glucemia (niveles de azúcar en sangre) en límites normales.

Del mismo modo su toma ayuda en enfermedades cardiovasculares; por su contenido en grasas insaturadas, avenasterol, fibra y lecitina, sustancias que contribuyen a reducir las tasas de colesterol en sangre.

En casos de celiaquía o intolerancia al gluten no es recomendable su consumo ya que aunque en pequeñas cantidades, sí contiene glúten.


barritas de cereales 3.JPGIngredientes:

  • 60 G Copos de avena
  • 40 G Avena inflada
  • 12 G Salvado de avena
  • 65 G Frutos secos al natural variados (nueces, pistachos, avellanas, almendras, cacahuetes, anacardos…)
  • 75 G Miel
  • 15 G Aceite de nuez o vegetal (almendra, avellana, oliva, girasol…)
  • Mermelada natural de fresa (preferiblemente ligera)

Elaboración:

Pelar los frutos secos y retirarles la piel que los cubre, picarlos con un cuchillo y depositarlos en cuenco amplio.

Añadir la avena inflada y el salvado de avena.

Poner los copos de avena en una sartén a fuego medio y tostarlos ligeramente. Dejar templar e incorporarlos a la mezcla.

Agregar la miel y el aceite de nuez o vegetal y mezclar con una espátula o lengua repostera.

Llevar la preparación al microondas y calentarla durante 15 o 20 segundos a máxima potencia (si no se dispone de microondas, verter la preparación en un cazo y calentarla a fuego suave durante unos minutos).

Después, remover el conjunto de ingredientes hasta formar una pasta.

Disponer un molde sobre la mesa de trabajo (para formar estas barritas se ha empleado un molde de silicona apto para horno, con forma de barritas: Molde de silicona My Snack – Silikomart . También irá perfecto un molde de 30×10 o 20x20cm).

Verter la mitad de mezcla en las cavidades del molde y prensarlo lo máximo posible, untar sobre ella una fina capa de mermelada de fresas, cubrir con el resto de la mezcla de avena y frutos secos y prensarlo de nuevo. Se ha de obtener una masa firme y compacta.

Precalentar el horno a 180C, calor arriba y abajo.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, colocar el molde en su interior y hornear la preparación durante 20 minutos. Cuando los bordes comiencen a dorarse, retirar el molde de inmediato y dejar enfriar sobre una rejilla sin desmoldar las piezas.

Una vez frías, desmoldar las barritas. Teniendo en cuenta que si se ha horneado toda la preparación en un sólo molde, habrá que cortar en porciones de 10×2,5 cm y 25 gr de peso con un cuchillo afilado.

Las barritas de cereales se conservan durante varios días almacenadas dentro de una caja metálica o envueltas con papel de aluminio dentro de cualquier recipiente plástico y hermético; guardado en lugar oscuro, lejos de fuentes de calor y humedades.BARRITAS DE CEREALES CON FRESA 2.JPG

MAGDALENAS INTEGRALES CON ARÁNDANOS

MAGDALENAS INTEGRALES CON ARÁNDANOS.JPG¿Quien dijo que comer sano es aburrido? En la entrada de hoy presento una deliciosa receta de magdalenas integrales con arándanos (frutos silvestres que contienen muy pocos azúcares, son ricos en vitaminas, minerales, potentes antioxidantes y flavonoides). Una magnífica forma de comenzar el día de manera saludable. Los alimentos integrales, comparados con sus homólogos refinados, son más ricos en nutrientes, como vitaminas y minerales, en fibra y otros muchos compuestos fitoquímicos y bioactivos con reconocidos beneficios para la salud. El consumo regular de cereales integrales contribuyen a la reducción de los factores de riesgo relacionados con enfermedades crónicas, en especial de enfermedades cardiovasculares, diabetes de tipo 2 y ciertos tipos de cáncer, así como varias enfermedades gastrointestinales.

Sabías que…

Los cereales integrales, al no estar refinados, contienen todas las partes del grano: La envoltura exterior, rica en fibra. El germen, con vitaminas del grupo B y minerales como el hierro, el zinc o el selenio. El endosperma, constituido sobre todo por hidratos de carbono complejos.

El grano entero que poseen los cereales integrales contienen ácidos grasos esenciales y compuestos fitoquímicos de tipo fenólico, fitoestrógenos y lignanos, entre otros. Tales son los efectos del refinado, que un estudio publicado en la revista oficial de la Academia de Nutrición y Dietética estadounidense reveló que, mientras el pan blanco contiene ocho sustancias fitoquímicas, en el pan integral se pueden contar hasta 800. Este entramado de nutrientes, fibra y fitoquímicos sería el responsable de las ventajas de los alimentos integrales sobre la salud.

Al contrario de lo pensado en ocasiones, la fibra no sería la única responsable de tantos beneficios. Los estudios prospectivos realizados en amplias muestras de la población indican que la reducción de los eventos cardiovasculares es mayor de lo esperable, como consecuencia de las acciones metabólicas de la fibra.

El conocimiento de los beneficios de los cereales integrales por parte de los ciudadanos es insuficiente, lo cual afecta, como es lógico, a su consumo. Siendo este grupo de alimentos en nuestro entorno, sin duda, minoritario.

El Instituto Nacional de Cáncer estadounidense define la fibra, de forma sencilla y comprensible, como la parte de la fruta, vegetales, legumbres y granos enteros de cereales que no puede digerir el sistema digestivo humano. Las ventajas de la fibra para el organismo responden al hecho de que sea un compuesto no digerible. A través de diversos mecanismos, ha demostrado influir en los niveles de colesterol, glucosa e insulina en sangre, incrementar el volumen de las heces y promover la evacuación normal, entre otros. En general, se puede afirmar que, al animar a los ciudadanos a comer alimentos de origen vegetal ricos en fibra, se puede tener un impacto significativo en la prevención y el tratamiento de dolencias como la obesidad, la enfermedad cardiovascular, la diabetes tipo 2, el estreñimiento e, incluso, algún tipo de cáncer. A más fibra dietética, menos enfermedades crónicas.MAGDALENAS INTEGRALES CON ARANDANOS.JPGLos cereales integrales se caracterizan por ser unos alimentos naturales y saludables que no deberían faltar en una dieta equilibrada y variada, dado que aportan nutrientes esenciales para el organismo humano. Además de ser ricos en fibra, son alimentos ricos en hidratos de carbono de absorción lenta, con lo que además de saciar el apetito, ayudan a controlar el peso.

Recientemente y desde hace ya algún tiempo, se están poniendo en marcha una serie de campañas publicitarias que, si bien persiguen el objetivo de aumentar el número de ventas de esas mismas compañías, ayudan a que la población en general conozca algunos de los beneficios y las diferentes propiedades de aumentar el consumo tanto de fibra en sí como de cereales integrales.

Durante siglos, cereales como el arroz, el trigo, el maíz, el centeno y la avena han sido elementos fundamentales en la dieta de nuestros antepasados. De ahí que, desde siempre, los cereales se hayan constituido como unos productos naturales alimenticios indispensables en cualquier dieta.

Sin embargo, a día de hoy muchos de los alimentos que, presuntamente, serían buenos para la salud, están elaborados con cereales refinados, lo que significa que las partes exteriores del grano, el salvado y el germen, se eliminan al triturar los cereales en la molienda, conservando el albumen, compuesto principalmente de fécula, que se muele para obtener harina blanca.

Básicamente se podría definir a los cereales integrales como a aquellos cereales que no han sido sometidos a ningún proceso de refinamiento, de manera que el grano del cereal conserva absolutamente todas sus partes. Pero no son los únicos. También se pueden denominar como cereales integrales a aquellos granos que solo han perdido su cascarilla externa, pero sin embargo conservan todo el germen y la mayor parte de su fibra, por lo que es un alimento tremendamente rico en vitaminas y minerales.

Tras docenas de estudios llevados a cabo desde hace décadas, se conoce que los cereales integrales son ricos en fibra, vitaminas del grupo B, en vitamina E, tiamina, riboflavina, niacina y en minerales como el hierro, zinc, cobre, magnesio, selenio y fósforo.

Además estos cereales aportan hidratos de carbono complejos (mucho mejores que los hidratos de carbono simples, con un alto índice glucémico), proteínas y distintas sustancias protectoras como los lignanos, que son fitoestrógenos vegetales con diferentes propiedades contra las enfermedades cardiacas y el cáncer.

A continuación se citan sus beneficios más destacados para la salud:

  • Ayuda a mejorar nuestro tránsito intestinal; precisamente por su elevado contenido en fibra vegetal, que se encuentra sobre todo en las capas externas del grano del cereal, se trata de un alimento ideal para mejorar el tránsito intestinal, favoreciéndolo de forma tremendamente positiva. Por ello es un alimento interesante y adecuado en caso de estreñimiento, porque ayuda a que las heces tiendan a ser más blandas, mejorándolo.
  • Reducen los niveles elevados de colesterol y triglicéridos; un consumo regular de cereales integrales es útil a la hora de reducir los niveles altos de grasas en la sangre (en particular tanto colesterol como triglicéridos), que suponen un riesgo cardiovascular muy serio cuando dichos niveles son muy elevados, o cuando se mantienen en el tiempo. De hecho, cuando se tiene el colesterol o los triglicéridos elevados no suelen aparecer síntomas hasta que es demasiado tarde, motivo por el cual es imprescindible realizar análisis de sangre de forma rutinaria y regular.
  • Previene algunos cánceres, en especial el cáncer de colon; es conocido desde un punto de vista científico que los cereales integrales ayudan a prevenir el cáncer de colon, dado que la fibra al aumentar el ritmo intestinal favorece y mejora una evacuación de las heces más rápido, de forma que las toxinas presentes en las heces son desechadas antes de que el organismo pueda absorberlas. Es más, también es conocido que ayuda a reducir otros tipos de cáncer, como por ejemplo el cáncer de próstata y de mama, gracias a que contienen lignanos, que inhiben el desarrollo de los estrógenos (al parecer responsables del desarrollo de células cancerosas).

En resumen, estos son los beneficios más destacados que aportan los cereales integrales:

  • Ayudan a reducir los niveles de colesterol alto.
  • No engordan, al no aportan calorías de grasas y azúcares, sino energía.
  • Reducen el riesgo de mortalidad.
  • Protegen el corazón.
  • Promueven el buen funcionamiento de los intestinos.
  • Disminuye la glucosa en la sangre, por lo que, entre otros aspectos, son claramente recomendables para las personas diabéticas.
  • Mantienen la alcalinidad del organismo, liberando la acidez y protegiendo la dentadura.

Consejo :

Si no se está muy acostumbrado a tomar cereales integrales, se recomienda comenzar con pequeñas ingestas, e ir aumentándolas de manera paulatina.


muffins integrales con arandanos 2.JPGIngredientes:

  • 210 G Harina integral de trigo
  • 125 G Azúcar de caña integral
  • 150 Ml Aceite vegetal (girasol, nueces, almendras u oliva suave)
  • 60 Ml leche desnatada
  • 125 G Huevos frescos (tres unidades t.M)
  • 8 G Levadura en polvo Royal®
  • 125 G Arándanos frescos
  • 2 Cdas Salvado de avena (opcional)

Elaboración:

Antes de comenzar, se recuerda que todos los ingredientes han de estar a temperatura ambiente y los utensilios limpios y secos.

Poner los huevos y el azúcar en un bol amplio y batir con unas varilla enérgicamente (si se dispone de robot de cocina o varillas eléctricas, en esta receta se recomienda su uso), hasta que la mezcla aumente y presente una textura esponjosa y de color pálido.

Bajar la intensidad en el batido e incorporar la leche y el aceite vegetal.

Agregar la harina integral y la levadura química. Mezclar lento y suave, removiendo el tiempo justo para que la masa quede homogénea.

Tapar el cuenco con un paño o plástico film transparente de uso alimentario y dejar reposar la masa dentro de la nevera una o dos horas como mínimo (se puede dejar refrigerada hasta el día siguiente e incluso durante dos o tres días).muffins integrales con arandanos.JPGPrecalentar el horno, programar 250 C de temperatura calor arriba y abajo. Colocar  dentro del horno la rejilla de tal forma que cuando se horneen las magdalenas, éstas queden a media altura.

Sacar la masa del refrigerador y mezclar enérgicamente con una lengua repostera o espátula.

Añadir a la masa las 3/4 partes de los arándanos (el resto se utilizarán en la decoración final) e integrarlos con mucha suavidad en la preparación.

Disponer una bandeja de horno y sobre ella colocar los moldes o cápsulas.

Resultado de imagen de moldes para muffinsSi las cápsulas son de papel flexible o estriado será conveniente colocarlas sobre un molde con cavidades de las mismas características que el que se muestra en la fotografía. Estos moldes se pueden encontrar de diferentes tamaños y medidas y es fácil adquirirlos en las grandes superficies de alimentación, por internet o en tiendas especializadas. Con ello se evitará que los muffins pierdan la forma durante el horneado.

Con un sacabolas de helado o cucharón, llenar los moldes o cápsulas hasta 3/4 partes de su capacidad. Después, colocar sobre cada magdalena dos o tres arándanos y espolvorear sus superficies con salvado de avena.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir la bandeja en su interior y hornear los bollos bajando la temperatura a 210 C entre 14 y 16 minutos (el tiempo de horneado dependerá del tamaño de las piezas y las características del horno).

Cuando la superficie de las magdalenas esté ligeramente dorada, comprobar su cocción pinchandolas con un testador o palillo. Si éste sale sin restos de masa, retirarlas, colocarlas sobre una rejilla y dejarlas enfriar por completo.

Las magdalenas se conservan en perfectas condiciones  durante varios días dentro de un recipiente hermético, en un lugar fresco, seco y alejado de fuentes de calor. MAGDALENAS INTEGRALES CON ARANDANOS 3.JPG

ROSCÓN DE REYES

RECETA-ROSCON DE REYES 1.5.JPGCon la llegada de los reyes magos ayer se dieron por finalizadas las fiestas de Navidad. Y en casa como manda la tradición en los últimos años, se rindió homenaje al día más deseado por los más pequeños (y no tan pequeños) con este fabuloso roscón artesano relleno de nata. Una verdadera delicia que nada tiene que envidiar a los comerciales; todo lo contrario. Como vengo escribiendo desde los comienzos del blog, las ventajas de preparar los alimentos en casa de forma artesanal son numerosas: las recetas se pueden adaptar a los gustos de los comensales y se pueden controlar los ingredientes en casos de intolerancias o enfermedades, sustituyendo (siempre respetando las medidas y proporciones de líquidos y sólidos) los componentes conflictivos por productos más adecuados a las necesidades de los convidados.

Como es costumbre en este blog, antes de detallar la receta del roscón de reyes, se presenta un breve resumen acerca de la historia y peculiaridades del producto en cuestión, en este caso de este dulce tan laborioso como exquisito.

El origen del roscón en realidad no tiene nada que ver con la llegada de los Reyes Magos a Belén para adorar al Niño, sino que parece estar relacionado con las saturnales romanas, éstas eran fiestas dedicadas al dios Saturno con el objeto de que el pueblo romano en general pudiera celebrar los días más largos que empezaban a venir tras el solsticio de invierno. Para estos festejos se elaboraban unas tortas redondas decoradas con higos, dátiles y miel, que se repartían por igual entre los plebeyos y los esclavos.

El pastel que hoy en día se elabora en España tiene forma de rosca, más o menos imitando una corona real, cubierto de frutas escarchadas, que semejan las joyas de la corona, y lleva escondida en su interior una pequeña sorpresa, a veces de gran lujo y valor. La tradición dice que quien la encuentra tiene que pagar el roscón. Se cree que la sorpresa representa al Niño Jesús, que tuvo que ser escondido y protegido en los días de su Nacimiento. En algunos lugares se incluyen dos sorpresas: una haba seca y una figurita. Si se encuentra el haba se ha de pagar el roscón o si no pagar el próximo, mientras que si se halla la figurilla se adquiere el derecho a ser coronado.

La receta del roscón de reyes es antigua en el mediterráneo y también se encuentran dulces semejantes en la Provenza francesa. Cuenta la leyenda que el rey francés Luis XV quedó encantado con el roscón y se dedicó a propagarlo, con una moneda en su interior como sorpresa, entre la aristocracia francesa y europea. Así fue como llegó a España, de manos de la Casa de los Borbones, donde recibió una excelente acogida. Pronto la costumbre pasaría de los nobles al pueblo llano, siendo Madrid y Sevilla importantes baluartes de esta obra maestra de la repostería. Poco a poco, todo el país e Hispanoamérica se fueron dejando seducir por su sabor único y actualmente es costumbre en muchos países merendar el Roscón de Reyes con chocolate los días 5 y 6 de Enero.

El bollo se elabora con harina, levadura de panadero, leche, huevos, agua de azahar, mantequilla, azúcar y sal principalmente, aunque se pueden añadir otros ingredientes, como el anís o cualquier aromatizante al gusto. La decoración es otro de sus puntos fuertes ya que le aporta un aroma impecable, un sabor más atrayente y un colorido vistoso. Para la decoración y aromatización se usa naranja natural con piel, ralladuras de limón, frutas confitadas (guindas, calabaza…), azúcar y almendras laminadas. Dicen que la fruta confitada, de color rojo y verde, son el símbolo que representa las gemas y esmeraldas que los Reyes de Oriente llevaban en sus túnicas.

Este dulce manjar es actualmente, el dulce típico e insustituible para estas fechas Navideñas en España y en otros muchos lugares. Suele gustar a todo el mundo por su variedad: sin relleno o relleno de nata, crema pastelera, chocolate, trufa… Hay que decir que el clásico es sin relleno o relleno con nata pero con el tiempo van surgiendo cada vez nuevas y más variedades.


SONY DSCIngredientes (2 roscones de 500 G):

  • 500 G Harina de gran fuerza
  • 3 Huevos (150 gr)
  • 50 G Azúcar común
  • 60 G Mantequilla
  • 60 Ml Agua de Azahar
  • 50 Ml Leche
  • 35 G Levadura fresca de panadería
  • 10 G Sal
  • Ralladura de un limón
  • Ralladura de una naranja
  • 1 Huevo batido para pintar
  • Fruta escarchada, guindas, almendra laminada, azúcar perlado o común para decorar (opcional)
  • Nata montada, trufa montada, crema pastelera, cabello de angel para rellenar (opcional)

Elaboración:

Amasar aproximadamente 30 minutos todos los ingredientes excepto la mantequilla, la levadura y los ingredientes para pintar, decorar y rellenar, a mano o a máquina (en este caso utilizar el accesorio gancho de la batidora de mesa o la panificadora en programa “amasado”). Hasta obtener una masa lisa y elástica, que no se pegue en las manos.

Transcurrido el tiempo, cortar la mantequilla en dados pequeños e integrarla en la masa. Este paso es el más delicado y complicado del proceso de amasado, sobre todo si se realiza de forma manual. En este caso, se requiere periodos de amasado intercalados con periodos de reposo de la masa, con el objetivo de que ésta se relaje y destense. Si el amasado se ejecuta con máquina, en este paso no son necesarios los tiempos de reposo.

Cuando la masa esté casi lista y la mantequilla se haya integrado y absorbido, añadir la levadura fresca disuelta en una cucharada de leche.

Seguir amasando hasta que la levadura se disuelva por completo y se obtenga de nuevo una masa fina y elástica. Se sabrá que que el amasado ha finalizado cuando la masa se despegue perfectamente de las paredes del recipiente del robot de cocina o, si el amasado es manual, no se pegue ni en las manos ni en la mesa de trabajo. Si no es así, significa que aún le falta tiempo de amasado. El siguiente paso para garantizar una estructura perfecta de la miga, consiste en realizar la prueba de la membrana. Para entender este término y proceder de forma correcta, se aconseja visualizar el vídeo que se muestra a continuación, pinchando sobre el siguiente enlace.

Formar una bola con la masa y dejarla reposar, en un bol untado con aceite vegetal y tapado con un trozo de plástico film transparente, entre treinta minutos y una hora dentro del refrigerador.

Pasado el tiempo, volcar la masa sobre la mesa de trabajo y dividirla en dos, formando un par de bolas con la masa.

Disponer dos hojas de papel siliconado (especial horneados) sobre un par de bandejas de horno y colocarlas sobre una superficie amplia y que no se vaya a usar durante mínimo de tres o cuatro horas.

Untarse las manos con unas gotas de aceite y tomar entre ellas una de las porciones de masa. Con los dedos abrir un agujero en el centro y estirar la masa hasta formar un rosco con un agujero central amplio, aproximadamente de 15 cm de diámetro.

Colocar la pieza sobre el papel siliconado, con el pliegue hacia abajo.

Proceder del mismo modo con la otra bola de masa y cuando se tengan formadas las dos piezas, pintarlas con huevo batido.

Esperar unos minutos a que el lacado quede prácticamente absorbido por los roscos y cubrirlos con un paño de cocina fino y ligero. Dejarlos fermentar, hasta que hayan doblado su volumen inicial, entre dos y cuatro horas (depende de la temperatura a la que se encuentre la sala, lo óptimo sería entre 26 y 30 C).SONY DSCTras el periodo de fermentación, precalentar el horno a 190 C calor arriba y abajo.

Al mismo tiempo pintar de nuevo los roscones con huevo batido y decorarlos con las frutas escarchadas, las guindas, la almendra y el azúcar perlado o común (humedeciendo éste último con una gotas de agua) según preferencias.

Hornear los roscones durante 15 o 20 minutos (es aconsejable verter medio vaso de agua o cuatro cubitos de hielo encima de la bandeja base del horno nada más comenzar el horneado, esto aportará humedad al bollo).

Cuando los roscos hayan adquirido un bonito tono dorado, sacarlos y dejarlos enfriar a temperatura ambiente sobre una rejilla.

Una vez fríos, si se desea se pueden rellenar con nata o trufa montada, crema pastelera, cabello de angel…

Los roscones se conservan en perfectas condiciones durante dos o tres días dentro de recipientes cerrados y guardados en un lugar limpio, fresco y seco. Si no se van a consumir en las próximas 48-72 horas, se pueden congelar en bolsas o recipientes herméticos.