STROOPWAFEL

stroopwafel -gofres holandeses 1.JPGEn el día de hoy les queremos deleitar con estas riquísimas galletas originarias de los países bajos. En su lugar de procedencia son comúnmente conocidas como Stroopwafels, aunque también se comercializan bajo las denominaciones: Wafer de caramelo, Galletas waffle de sirope, Galletas de mantequilla con sirope de Holanda o Galletas gofre.

Por definición, un stroopwafel es una galleta elaborada con dos barquillos o gofres redondos que tienen entre ellas un relleno de caramelo. Similar a un sándwich, en el que el relleno actúa como un pegamento que las mantiene unidas. Asimismo, en la actualidad es fácil encontrar variaciones de la receta que incluyen en su interior otro tipo de ingredientes, como elaboraciones confeccionadas con frutos secos; nueces, avellanas, cacahuetes o también recubiertas de chocolate.

¿Sabias que…

las stroopwafels son, quizás, las galletas holandesas más famosas en todo el mundo? Fueron inventadas en el año 1840, fecha reflejada en la receta culinaria más antigua que se conserva de esta preparación. Desde aquel día, éste dulce tan peculiar ha cruzado muchas fronteras y a su vez, conquistado a multitud de exigentes paladares.

Se dice que éstas galletas con más de 200 años de historia, fueron creadas, por el panadero Gerard Kamphuizen, quien regentaba una boutique de pan en la ciudad de Gouda (Holanda).

Según cuenta la leyenda, las primeras waffles se formaron a partir de los sobrantes y migajas de pastel, especias y relleno de jarabe de caramelo de su panadería, de ahí que fuesen tan baratas y en la época se denominasen las “galletas del pobre”.

Durante sus primeros años de existencia, estos dulces eran producto exclusivo de Gouda, de hecho, en toda la ciudad hubieron centenares de panaderos especializados en esta delicia de sirope. Sin embargo, treinta años después, las stroopwafels comenzaron a elaborarse en mercados y festivales fuera de la región, y a consecuencia de ello la galleta fue conociendose en todas las comarcas de Holanda y posteriormente en otros países; convirtiendose finalmente, en el más popular acompañamiento del té o del café de los Países Bajos.stroopwafel -gofres holandeses 2.JPGInicialmente, todas las galletas stroopwafels se confeccionaban de manera tradicional, pero con la entrada del siglo XX y la llegada de la revolución industrial, se empezó a mecanizar el proceso de producción y las fabricas substituyeron en gran medida a las panaderías artesanales. En los años sesenta, sólo en la ciudad Gouda, había 17 fábricas de stroopwafels. Por suerte, en esta época todavía quedan algunos locales y puestos abiertos, sobretodo en los mercados y las ferias, dónde se pueden comprar y consumir auténticos stroopwafels artesanos.

¿Sabías que…

en Holanda se comen aproximadamente 20 stroopwafels cada año por persona? Eso son cerca de 22 millones de paquetes de stroopwafels anuales.

Hoy en día se puede encontrar las stroopwafels originales de muchos tamaños, las más comunes tienen un diámetro de unos 10 o 12 cm; las versiones con menor volumen son en formato mini-waffles, con un diámetro que no supera los 5 cm, y otras variedades de las de galletas en formato gigante, que pueden incluso sobrepasar los de 25 cm de diámetro. Igualmente, existen galletas más gruesas formadas a partir de los restos derivados de los bordes cortados y galletas fallidas, envueltas en bolsas de plástico y en lo que se denomina “stroopwafelstukjes” (pedazos de wafels) o koekkruimels (migas de galletas). En estos años de historia, ha sido tan importante la fama que han adquirido, que incluso se comercializa un helado de stroopwafels, que consiste en una combinación de crema de vainilla con trozos reales de jarabe y una deliciosa salsa de caramelo.

Los wafels de Holanda son tan populares que pueden encontrarse casi como un elemento de supervivencia en muchos lugares de Ámsterdam, así como en el aeropuerto de Schiphol y naturalmente en cualquier supermercado holandés. Suelen presentarse en paquetes plastificados que habitualmente contienen entre 10 o 12 unidades de wafels. Aunque obviamente, los holandeses que tienen este maravilloso dulce a su alcance, prefieren comprar los stroopwafels en los mercados callejeros, por ser más “frescos” que las versiones ofrecidas en las tiendas y los supermercados.

¿Sabías que…

en la actualidad la forma tradicional de disfrutar de una Stroopwafel en Holanda, consiste en dejar la galleta descansando durante aproximadamente un minuto en la parte superior de una taza de café o té caliente? Con el vapor que desprende el líquido hervido, el caramelo se vuelve más tierno y así la galleta desprende todo su aroma.

Como ya se ha mencionado en párrafos anteriores, los stroopwafels se forman, básicamente, por una oblea crujiente circular dividida en dos mitades y un poco de sirope de caramelo, a través del cual quedan unidas de nuevo.stroopwafel -gofres holandeses.JPGPara confeccionar estas obleas, se requiere una máquina especifica; aunque en éste caso, a mi me ha venido fenomenal una máquina especial para preparar barquillos y cucuruchos de helado. Incluso se podrían cocer en una sartén, pero seguramente no se obtendrían los mismos resultados estéticos y me temo, que tampoco se cocerían del mismo modo.

Los ingredientes que se utilizan para su elaboración son básicos, económicos y asequibles; se encuentran fácilmente en la despensa de cualquier hogar: harina, mantequilla, azúcar (blanco y moreno), leche, huevos, levadura panadera, canela y sal; aunque para el sirope de caramelo se requiere algo más especial: melaza de caña.

Para formar los gofres, primero hay que unir y amasar todos los ingredientes de la galleta, hasta formar una pasta compacta. Tras ello, se deja reposar en un lugar cálido para que las levaduras actúen. Pasado el tiempo de reposo, la masa se divide en porciones de 50 gr, se prensan durante unos segundos en la plancha caliente, cuya característica principal es su patrón diamante y después, cuando aún están tibias, se les realiza un corte transversal para obtener dos mitades. Finalmente, se rellenan con el sirope de caramelo u otro relleno a elección del cocinero. Lo más tradicional es que en su interior contengan dulce de caramelo, que se prepara del siguiente modo: se cuecen todos los ingredientes del jarabe en un cazo a fuego medio, cuando la mezcla espesa se retira el cazo de la fuente de calor, se deja templar ligeramente y con el sirope resultante se rellenan los wafels.

Todo el proceso ha de efectuarse cuando los ingredientes todavía están en caliente; tanto los cortes que se le realiza a la galleta (recién preparada su textura es blanda y manejable; una vez fría, se endurece y su manipulación se complica), como el aplicado del sirope de caramelo (caliente es semilíquido y untable, pero a medida que pierde temperatura se vuelve denso y poco manejable).

Una vez terminada toda la composición de las galletas y antes de servirlas, hay que dejarlas templar ligeramente sobre una rejilla, de ese modo no se generará humedad en la base y se mantendrán crujientes por más tiempo. Si se van a tomar los stroopwafels completamente fríos, sugiero ingerirlos con un líquido caliente, para que el caramelo se derrita de nuevo y de ese modo desprendan todo su aroma y sabor.

Aunque a continuación voy a revelar todos los detalles de la receta para obtener unos deliciosos y perfectos gofres de caramelo de holanda, igualmente adjunto éste vídeo (para mirarlo pincha sobre la palabra “vídeo”) en él se puede visualizar todo el procedimiento por completo.

Para conservar las stroopwafels, se deben guardar dentro de una caja metálica en un lugar fresco, oscuro y seco (está totalmente desaconsejado el refrigerador).

Texto inspirado y desarrollado a través de las consultas realizadas a las siguientes fuentes de información: Superlekker.es, Wikipedia y Holland.com, Allrecipes.co.uk y Youtube.

stroopwafel -gofres holandeses 3.JPG

Ingredientes (aproximadamente 20 unidades):

Galletas wafels:

  • 500 G Harina de fuerza
  • 7 G Levadura de panadero seca
  • 150 G Azúcar común o edulcorante equivalente (apto para horno; que soporte las altas temperaturas)
  • 250 G Mantequilla sin sal en estado líquido (derretida durante unos segundos en el microondas o en un cazo a fuego suave)
  • 60 G Leche entera (fresca)
  • 1 Huevo campero grande (ecológico)
  • 1 Cdta. Canela en polvo (a ser posible de la variedad de Ceylan)
  • Una pizca de sal gruesa (marina)

Sirope de caramelo:

  • 200 Azúcar integral de caña (azúcar moreno no refinada)
  • 50 G Mantequilla sin sal
  • 1 Cda. Canela en polvo (a ser posible de la variedad Ceylan)
  • 350 Melaza de caña pura
  • 1 Cucharada de extracto natural de vainilla

Elaboración:

  • Galletas wafels:

Colocar todos los ingredientes de la receta debidamente pesados y clasificados sobre la mesa de trabajo. Sobre ella, disponer también todos los utensilios necesarios para ejecutar la confección de las stroopwafels de forma rápida y organizada; es imprescindible seguir estas indicaciones, ya que en varios puntos de la receta se ha se trabajar de forma ágil y concisa.

En un cuenco amplio o en el bol del una amasadora mezclar todos los ingredientes para hacer los wafels: la harina con la levadura, la canela en polvo, el azúcar o edulcorante, la mantequilla (previamente derretida), el huevo, la leche y la pizca de sal marina.

Mezclar y amasar todo el compuesto durante quince o veinte minutos (si el amasado se efectúa en robot de cocina, el tiempo se verá reducido a la mitad).

Cuando todos los ingredientes estén perfectamente unidos y se haya obtenido una masa elástica y brillante, formar una bola con ella y dejarla reposar dentro del recipiente; tapada con un paño de cocina limpio o cubierta con un trozo de plástico film transparente de uso alimentario, durante al menos 45 minutos (el tiempo de reposo dependerá de la temperatura a la que se encuentre el habitáculo).

Finalizado el tiempo de reposo, coger la bola de nuevo y amasarla ligeramente.

Después, dividirla en 20 trozos del mismo tamaño o en porciones de 50 gr cada una.

Modelar las raciones en piezas redondas y cubrirlas para evitar que se resequen durante el proceso de formado y cocción._gofres holandeses.JPGCalentar la gofrera o máquina para barquillos, según las instrucciones de uso y manejo del utensilio.

Cuando el aparato haya adquirido la temperatura adecuada, colocar una bola de masa en el centro de la plancha, bajar la tapa del aparato y cocinar el gofre durante unos 40 segundos o hasta que se vea dorado por ambas superficies.

En éste momento hay que ser habilidoso y actuar con rapidez, pues el gofre sólo puede manipularse cuando aún está caliente y tierno, de lo contrario se enfriará, endurecerá y quebrará.

Con un corta pastas, aro de emplatado o la boca de un vaso redondo de 10 o 12 centímetros de diámetro, perfeccionar la forma de la galleta, retirando los restos de masa que le atribuyen un aspecto poco estético y desigual.

De inmediato, cortar horizontalmente el gofre en dos, con un cuchillo de sierra muy afilado y reservar sobre una rejilla para que no se genere humedad en la base.

De la misma manera, proceder con el resto de la masa de wafels.

  • Sirope de caramelo:

Calentar a fuego bajo un cazo o una sartén profunda antiadherente, y derretir en ella la mantequilla junto al azúcar. Remover la mezcla constantemente, hasta que el azúcar quede completamente disuelto. Sin dejar de remover, incorporar la canela, el extracto natural de vainilla y la melaza de caña. Seguir revolviendo el compuesto hasta que la mezcla empiece a burbujear suavemente.

Retirar el sirope de caramelo del fuego y mantener caliente.

Tomar una mitad de wafel y colocar una generosa porción de caramelo en el centro de ella, tapar la galleta con su pareja y presionar suavemente para que el caramelo se extienda por toda la superficie.

Actuar del mismo modo con las demás wafels, dejarlos enfriar ligeramente encima de una rejilla y  servir.

PAN DE HAMBURGUESA A LA TINTA DE CALAMAR

pan de hamburguesa a la tinta de calamar 3.JPGMirad que pan tan atractivo y tentador hemos elaborado para el día de hoy. Su espectacular miga de color negro es debida a la adicción de tinta de calamar que lleva incorporada en la masa, previamente diluida en los ingredientes líquidos que se reflejan en el listado de ingredientes. Este tipo de pan es perfecto para servir hamburguesas de pescado o marisco; aunque su sabor a océano es tan sutil, que también puede ser utilizado para acompañar a muchos otros alimentos.

La receta que se ha desarrollado para confeccionar este llamativo panecillo, es muy similar a nuestra propia receta del clásico pan de hamburguesa que ya tenemos publicada en el blog. Como resultado final, se obtiene este sensacional bollito dotado de una miga super tierna y esponjosa, provisto de un aroma suave con ligeras pinceladas de sabor a mar.

Si cómo en cosmopolitancuisine estas interesado y te suscita curiosidad el origen, la extracción y otro tipo de peculiaridades referentes a éste tipo de ¨pigmento oscuro¨, antes de detallar la receta del pan de hamburguesa a la tinta de calamar, puedes echar un vistazo al texto que te ofrecemos a continuación. En él se han plasmado un conjunto de ideas contrastadas con varias fuentes de información, que te pueden resultar muy útiles y enriquecedoras en cuanto a sabiduría se refiere.

Los cefalópodos son “seres” marinos excepcionales y muy evolucionados. Tienen ojos similares a los vertebrados y poseen un oído a bajas frecuencias; como algunos mamíferos marinos. Disponen de cerebro y de un complejo sistema nervioso con fibras que sincronizan, coordinan y controlan todo.

¿Sabias que…

neurólogos de todo el mundo han experimentado y detectado en los cefalópodos, una inteligencia superior a cualquier otro invertebrado? Varios estudios al respecto acreditan que son capaces de encontrar la salida en un laberinto, abrir botes con tapón de rosca y aprender comportamientos, entre muchos otros. Además, cuentan con un sistema de comunicación basado en los cambios de color y textura de la piel.

Su sangre es verde azulada y su cuerpo magro, musculoso y muy flexible, con unos brazos y tentáculos fuertes y ágiles, dotados de ventosas.

Tienen un sistema natatorio muy peculiar de propulsión a chorro de agua, lo que les permite desplazarse rápidamente, para adelante, para atrás o lateralmente. Son eficaces cazadores por sorpresa y se alimentan de peces, crustáceos, algas, etc.

Los cefalópodos habitan en la plataforma continental, talud y fosas oceánicas, dependiendo de la especie. Su captura se realiza mediante red de arrastre, de enmalle, poteras y nasas. Alcanzan su madurez en un año y pueden vivir alrededor de tres.

Como alimentación humana, son de gran valor nutritivo, muy ricos en vitaminas y minerales, con un alto contenido protéico, bajos en grasa y de excelente digestibilidad (muy recomendable para dietas saludables y equilibradas).

La piel de los cefalópodos se puede considerar un órgano extraordinario, compuesto por una estructura compleja que está formada con diferentes células y pigmentos. Debido a esto, son excelentes maestros del disfraz y del mimo, pudiendo en pocos segundos cambiar de color y mimetizarse con el entorno; ya que poseen células pigmentarias sobre su cuerpo, llamadas cromatóforos.

En gran parte, los cefalópodos además de disponer de todas las características mencionadas, cuenta con la tinta.PAN DE HAMBURGUESA A LA TINTA DE CALAMAR.JPGLa tinta de estos animales marinos, es un alimento natural y saludable. Se trata de una especie de pigmento oscuro que desprenden sólo algunas especies de cefalópodos, por regla general se trata de una estrategia de evasión. Todos los cefalópodos, a excepción de los Nautilus (único cefalópodo que posee una verdadera concha externa) y la familia de los octopus (pulpos), son capaces de emitir este pigmento, al que popularmente se le denomina tinta.

¿Sabias que…

Los últimos descubrimientos indican que los cefalópodos vivieron en los mares desde la era primaria en el periodo cámbrico hace 500 millones de años y desde hace 65 millones no han dejado de evolucionar, quedando de las más de 7.000 especies las 700 que se pueden hallar en la actualidad? Recientemente se han encontrado fósiles de calamares gigantes con sus bolsas de tinta de hace al menos 160 millones de años de antigüedad.

Se cree que en el calamar, la glándula secretora de la tinta tuvo en sus orígenes una función metabólica, pues contiene muchas enzimas, además de liberar la melanina. Y en un momento de la evolución adquirió el papel defensivo. El cometido básico de la tinta no es, como se piensa comúnmente, cegar al enemigo, se trata de un truco evolutivo que utilizan los cefalópodos para despistar y confundir a los órganos de detección química de sus depredadores, la cual expulsan en caso de peligro inminente, a través de las glándulas secretoras (sifón) ubicadas entre sus branquias; dejando un rastro oscuro que permite desorientar al atacante. Esta hipótesis se sustenta en que los calamares abisales (ejemplares gigantes de casi 15 metros de longitud y una tonelada de peso, que habitan en las profundidades del océano a aproximadamente 2.000 metros de latitud) también liberan ése líquido negro.

El color oscuro del pigmento se debe a su alto contenido en melanina. Pudiendo ser el color de la tinta de cada espécimen de diferente tonalidad.

La tinta del calamar está formada por sustancias mucosas y melanina. El pigmento oscuro también se halla en una amplia variedad de seres vivos, incluido el hombre, en el cual representa la base de la pigmentación de la piel, a través de unas células especializadas en su síntesis que son los melanocitos, los cuales también se encuentran en el ojo, tronco cerebral y médula espinal.

La melanina, es un pigmento polímero formado por varios tipos de moléculas que realizan diferentes funciones en el cuerpo, como la protección contra la radiación solar y la coloración del pelo y de la piel.

Además de la melanina, la tinta contiene polisacáridos y aminoácidos, muy eficaces en la prevención y curación de algunas enfermedades. También posee dopaminatirosinasalevodopa.

Estudios científicos, atribuyen a la tinta de los cefalópodos funciones terapéuticas y propiedades como antidepresivos, anti-tumorales e inhibidoras de ciertos procesos cancerígenos, así como desinfectantes, antimicrobianas, antimicóticas y preventivas de enfermedades cardiovasculares.

Entre otras, en homeopatía se emplea contra estados de bajo ánimo, apatía, agotamiento, debilidad, hipertensión, problemas de la piel y manchas.

En el aspecto culinario, que es el más conocido y en éste caso, el que más nos interesa; es un extraordinario ingrediente gastronómico y un alimento natural saludable que desde hace siglos se emplea en China y Japón, y posteriormente en las cocinas del área del mediterráneo para condimentar arroces, pastas, a los propios cefalópodos, pescados, croquetas, patatas y muchas otras elaboraciones. Además en la actualidad se están elaborando exquisitos productos con la tinta de calamar, como condimentos de Aceite, Alioli, Sal y hasta una bebida refrescante saludable. Otro magnífico ejemplo serían estos preciosos y mullidos panes negros.

Texto inspirado y desarrollado a través de las consultas realizadas a las siguientes fuentes de información: Nortindal, Wikipedia, Revista muy interesante y Wordreference.

PAN DE HAMBURGUESA A LA TINTA D CALAMAR 22.JPG

Ingredientes (10 unidades):

  • 500 G Harina de gran fuerza
  • 150 G Huevo (3 unidades)
  • 60 Ml Leche entera
  • 60 G Mantequilla
  • 50 Ml Agua
  • 50 G Azúcar
  • 40 G Levadura fresca
  • 10 G Sal
  • Leche entera para pintar
  • Semillas de sésamo negro para esparcir sobre el pan

Elaboración:

Introducir dentro de un cuenco grande los ingredientes húmedos: la leche, el agua, el huevo y la tinta de calamar (excepto la mantequilla y la levadura). Mezclar el compuesto con ayuda de unas varillas hasta conseguir una pasta espesa y homogénea.

En otro recipiente amplio, formar un volcán con los ingredientes secos: la harina, el azúcar y la sal.

Verter en el centro del volcán los ingredientes húmedos y amasar el conjunto aproximadamente durante 30 minutos, a mano o a máquina (en este caso utilizar el accesorio gancho de la batidora de mesa). Hasta obtener una masa lisa y elástica, que no se pegue en las manos.

Después, cortar la mantequilla en pequeños cubitos e integrarla en la masa. Este paso es el más delicado y complicado del proceso de amasado, sobre todo si se realiza manualmente. En este caso, se requieren periodos de amasado intercalados con periodos de reposo de la masa, con el objetivo de que ésta se relaje y se destense.

Cuando la masa esté casi lista y la mantequilla se haya integrado y absorbido debidamente, añadir la levadura fresca diluida en una cucharada de agua.

Seguir amasando hasta que la levadura quede disuelta por completo y se obtenga de nuevo una masa fina y elástica. Se sabrá que que el amasado ha terminado cuando la masa se despegue perfectamente de las paredes del recipiente del robot de cocina o, si el amasado es manual, no se adhiera ni en las manos ni en la mesa de trabajo. Si no es así, significa que aún le falta tiempo de amasado.

Formar una bola con la masa y dejarla reposar en un bol, untado con aceite vegetal y tapado con un trozo de film transparente de uso alimentario, durante al menos una hora dentro de la nevera.pan de hamburguesa a la tinta de calamar 5.JPGPasado el tiempo, volcar la masa sobre la mesa de trabajo, dividirla en porciones de 90 gr cada una y formar bolas con ellas.

Disponer unas hojas de papel siliconado (especial horneados) sobre unas bandejas de horno y  colócalas sobre una superficie plana y amplia que no vaya a ser utilizada durante un tiempo estimado de cuatro horas.

Colocar las piezas sobre el papel de horno, dejando un espacio aproximadamente de 10 cm entre unas y otras.

Cuando se tengan formadas todas las piezas, pintarlas con un poco leche entera y esparcir sobre ellas las semillas de sésamo negro.

Cubrir los panecillos con un paño de cocina fino y ligero y dejarlos fermentar, hasta que doblen su volumen inicial (entre dos o cuatro horas).

Tras el periodo de fermentación, precalentar el horno a 210° C calor arriba y abajo.

Hornear por tandas las bandejas con los panecillos, entre 10 y 12 minutos cada lote (es aconsejable verter medio vaso de agua o cuatro cubitos de hielo encima de una bandeja base de horno nada más comenzar el horneado, esto aportará humedad al pan).

Cuando los bollos estén listos, sacarlos y dejarlos enfriar a temperatura ambiente sobre una rejilla.

Una vez fríos, los panes que no se vayan a consumir en las próximas 48 horas, se pueden congelar en bolsas o recipientes herméticos.

GALLETAS DE CACAHUETE BLOSSOMS – (PEANUT BUTTER BLOSSOMS COOKIES)

peanut butter blossoms 1.JPGComo muchas otras recetas brillantes, las galletas de cacahuete blossom nacieron a consecuencia de un error gastronómico. Cuenta la historia, que una señora llamada Freda Smith, se encontraba en su residencia de Gibonsburg, Ohio (USA) preparando un lote de galletas de mantequilla de cacahuete con chispas de chocolate, para presentarlas en el concurso de horneado Bake Off® de Pillsbury correspondiente al año 1957. En plena elaboración de la receta, Freda se dió cuenta de que no disponía de las sencillas y diminutas chispas de chocolate que debía incorporar en la masa de galletas. Para solventar el imprevisto, se le ocurrió usar una bolsa de besos de chocolate Kisses Hershey® (piezas de chocolate semidulce de tamaño mediano con forma de lágrima y base plana) que por suerte, tenía almacenada en la despensa de su casa. Freda colocó en la parte central de cada galleta, una de esas piezas de chocolate. El resultado estético no fue el esperado, pero igualmente las galletas lucieron preciosas y muy apetecibles.

Finalmente, Freda no ganó el Gran Premio, aunque la popularidad de sus galletas superaron por mucho a las Delicias de acordeón presentadas por la ganadora del concurso de la misma categoría, Gerda Roderer.

La elaboración de las galletas de cacahuete blossoms es muy sencilla. La masa está confeccionada con ingredientes básicos: Harina, mantequilla, huevo, azúcar, crema de cacahuete, bicarbonato de sodio y una pizca de sal. Con la masa resultante, se realizan pequeñas bolas, todas del mismo tamaño. Tras ello, se rebozan en azúcar fino, moreno y claro. Después se hornean, y para terminar, cuando aún están tibias, se rematan con un solo beso de chocolate Hershey.

Más tarde y con nuevas recetas adaptadas de la original, numerosas sociedades industriales publicaron sus fórmulas. Siendo la Compañía Hershey la precursora en todo momento, que actuó ante una corazonada e imprimió la receta de las blossoms cookies de la Sra. Smith, en la parte posterior de los paquetes en los cuales se comercializaban sus “Besos de Chocolate Hershey”.peanut butter blossoms 2.2.JPGComo ya sabemos, Freda no fue la ganadora del gran premio de Bake-Off. No obstante, hoy en día somos millones de personas las que aún continuamos disfrutado de su exitosa y dulce combinación de galletas de mantequilla de maní con bombones de chocolate Hershey; y probablemente, continuaremos agradeciendo y adorando su fallo culinario durante otro largo periodo de tiempo. Una verdadera delicia, que no debería faltar en ningún repertorio de galletas.

HB Reese.jpgEs difícil decirlo con certeza, pero muchos historiadores de la comida creen que la primera persona en imaginar la idea de juntar mantequilla de maní y chocolate fue Harry Burnett (HB) Reese ( inventor y hombre de negocios estadounidense conocido por crear la marca de dulces número 1 en ventas de los Estados Unidos, Reese’s Peanut Butter Cups®  y fundar el HB Reese Empresa de Dulces. En 2009, fue incluido póstumamente en el Salón de la Fama de Candy), quien comenzó a vender las Copas de mantequilla de maní de Reese en 1928.

Para dar por finalizada la breve historia de este suculento dulce, mencionar que durante más de 50 años, las galletas de cacahuete blossoms (comúnmente conocidas bajo el nombre de flores de mantequilla de maní), han sido un icono de la Pascua americana, ya que se trata de una de las galletas navideñas más conocidas y solicitadas en los estados unidos de américa. ¿Que sería de un plato navideño sin estas galletas de mantequilla de maní con un simple beso de chocolate Hershey incrustado en el centro?

Texto inspirado y desarrollado a través de las consultas realizadas a las siguientes fuentes de información: Liv life, Betty Crocker, Culinary Hills, Pilsbury y Wikipedia.

peanuts blossoms.1.JPGIngredientes (25 Unidades):

  • 100 G Mantequilla de cacahuete suave
  • 80 G Harina de trigo común
  • 60 G Mantequilla sin sal
  • 50 G Huevo (una unidad talla M)
  • 35 G Azucarera life (75 G Azúcar común)
  • 20 G Azúcar moreno claro
  • 1/4 Cdta. Sal
  • 1/4 Cdta. Bicarbonato sódico
  • 25 Chocolates Kisses Hershey®

Elaboración:

Introducir dentro del congelador los bombones kisses Hersey® sin desenvolver; un mínimo de cuatro horas antes de comenzar con la preparación de la receta.

El resto de ingredientes han de estar a temperatura ambiente.

Precalentar el horno a 180° con calor arriba y abajo.

Disponer sobre la mesa de trabajo una bandeja de horno antiadherente o colocar un tapete silpat sobre ella. En su defecto, cubrir la superficie de la bandeja para hornear con papel sulfurizado. Reservar.

En un tazón mediano, mezclar y tamizar la harina, el bicarbonato de sodio y la sal.

En otro cuenco grande, mezclar la mantequilla sin sal con la mantequilla de cacahuete y batir enérgicamente, hasta conseguir una mezcla homogénea.

Incorporar el azúcar life o el azúcar común y mezclar hasta integrar por completo.

Agregar el huevo y agitar hasta obtener una pasta espesa y suave.

Añadir despacio la mezcla de harina y remover lentamente hasta lograr una masa blanda pero compacta.

Tapar con plástico film transparente de uso alimentario y dejar reposar un mínimo de 30 minutos dentro de la fresquerapeanut butter blossoms.JPGPasado el tiempo, sacar la masa de la nevera y formar bolas de un tamaño aproximado a 2,5 cm de diámetro o 14 gr de peso.

Colocar el azúcar moreno claro en un recipiente amplio y rebozar una a una, todas las bolas de masa.

Seguidamente, colocar las galletas sobre la bandeja que se dispuso al inicio de la receta, con al menos 5 cm de separación entre unas piezas y otras.

Aplastar ligeramente cada una de las cookies con la base de un vaso cilíndrico.

Una vez el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, meter la bandeja de galletas en su interior, ubicada a media altura.

Hornear las galletas entre 9 y 12 minutos, hasta que se vean ligeramente doradas por los bordes.

Mientras, sacar los bombones Kisses Hersey® del congelador y retirar el envoltorio que los cubre.

Sacar la bandeja del horno y colocar de inmediato, encima de cada una de las galletas, un beso de chocolate hersey; presionando firmemente para que las galletas se agrieten ligeramente.

Dejar que las cookies se templen en la bandeja durante al menos 5 minutos. Después,  retirarlas y dejarlas enfriar por completo sobre una rejilla.

Una vez que las galletas de cacahuete blossoms estén totalmente frías y el chocolate haya solidificado por completo, guardarlas en una caja metálica o recipiente cerámico hermético. Así se mantendrán en perfecto estado de conservación durante varios días.

ROSQUITOS DE VINO MOSCATEL Y ALMENDRA

rosquitos de vino moscatel 8.JPGEn Cosmopolitan Cuisine adoramos todas las épocas del año, ya que cada una de ellas tiene sus peculiaridades. Además, en cuanto a gastronomía se refiere, cada estación cuenta con sus recetas típicas del momento, más contundentes y sabrosas para los gélidos días de otoño e invierno y más ligeras y frescas para las soleadas jornadas de primavera y verano. En españa, el equinoccio de otoño comenzó a finales del mes pasado y los días fríos propios de la temporada permanecerán con nosotros durante un largo periodo de tiempo. Como corresponde a esta fecha, en la cocina de Cosmopolitan Cuisine damos la bienvenida a elaboraciones más sustanciosas. Por ello y para combatir las bajas temperaturas que diagnostican los expertos en meteorología para los próximos días, hemos elaborado estos deliciosos rosquitos de vino moscatel y almendra, perfectos para darse un capricho a cualquier hora del día.

Si es de tu interés, antes de profundizar en la receta, en los próximos párrafos encontrarás información acerca del fruto con el cual se elabora el vino moscatel; su origen, cultivo y producción, usos y algunas otras peculiaridades.

La uva moscatel es el fruto de la vid, un arbusto trepador de la familia de las Vitáceas. Se trata de una baya de calibre mediano con apariencia elíptica, recogida en un racimo de tamaño grande con forma piramidal y que puede contener hasta un total de 40 uvas. Su pulpa es muy crujiente y la más dulce de todas las de su especie. La uva moscatel es una variedad de uva blanca originaria del sureste de Europa, concretamente de Turquía. Está considerada una “vid antigua”, y los expertos en vino creen que es una de las más viejas que quedan sin modificar genéticamente y que aún perdura. Además, a lo largo del tiempo ha sufrido distintos cambios que han dado lugar a diferentes variedades: uva blanca, rosada, roja, etc. 

La vid prospera en climas cálidos y es típicamente mediterránea. Precisa sol, la influencia del mar y es particularmente sensible al frío durante su estación de florecimiento. Se trata de un ejemplar poco vigoroso, de porte erguido. Es resistente a la sequía y se adapta bien a terrenos de grava y a suelos ácidos. La vid es apta para ser cultivada en zonas muy cálidas y tiene un bajo rendimiento. Es muy sensible al oídio y al mildiu (ambos son una clase de hongo maligno que ataca especialmente a la vid), a la araña roja (plaga de un tipo de ácaro dañino que se alimentan de plantas) y a las heladas de primavera. Su recolección es de las más tempranas de España, debido a que las temperaturas del verano mediterráneo la hacen madurar de forma gradual y constante, pudiendo comenzar su cosecha a mediados de agosto.rosquitos de vino moscatel 9.JPGSu uva es muy fragante y se caracteriza por poseer un alto contenido en azúcares. La pulpa, la piel y las semillas de las moscatel están compuestas por un elemento antioxidante, haciendo que nos puedan ayudar a proteger nuestras células contra los destructivos radicales libres. Se cree que éstas propiedades en la variedad de la uva moscatel pueden ayudar a disminuir los niveles de colesterol y a reducir el riesgo a desarrollar enfermedades cardíacas. Además, tiene un alto contenido de vitamina C. Entre sus minerales se pueden encontrar: calcio, potasio y magnesio (elementos importantes para fortalecer los huesos y prevenir la osteoporosis).

El nombre de éste fruto probablemente deriva de su asociación con los antiguos egipcios, que ya por aquel entonces empleaban esta clase de uva para hacer vino. Hoy en día es una variedad de uva muy importante en la industria vinícola y es cultivada especialmente para elaborar vinos blancos secos, dulces y blancos espumosos (muy fragantes, con aromas elegantes y florales). Tradicionalmente, el vino moscatel se hacía colocando los racimos al sol durante al menos 20 días para que las uvas se secasen, concentrando así todo su contenido en azúcar. También pueden ser usadas para fabricar mistelas, uvas pasas, mostos, zumos o como uva de mesa.

Las mistelas son bebidas elaboradas con vino mosto concentrado de uva y alcohol vínico autorizado, con graduación alcohólica superior a trece grados y contenido en materias reductoras superior a cien gramos.

rosquitos de vino moscatel 0.JPGA partir de la uva moscatel se puede obtener un vino seco y muy aromático, pudiendo someterle a una fermentación alcohólica parcial para obtener un vino semidulce. También a partir de la uva moscatel se produce el vino de licor, habitualmente llamado ¨mistela¨, propio de la comunidad de Valenciana.

La principal diferencia del vino moscatel con el resto de vinos dulces, es que éste en particular, desprende un aroma floral muy fuerte y característico.

El procedimiento de elaboración de la mistela, consiste en la adición de alcohol, de origen vínico, al mosto fresco recién prensado. Con este sistema se obtiene un producto dulce natural con un 15 % de alcohol añadido.

El vino seco moscatel tiene una graduación de entre 11° y 13° mientras que el vino de licor (mistela) tiene una graduación superior a 13°, normalmente de 15°. El vino producido a partir de ella posee un perfume floral característico de esta variedad de uva, debido a ciertos aceites esenciales que hay en la parte próxima a la película del grano, y que lo diferencia de los demás vinos dulces.rosquitos de vino moscatel 7.JPGEn España el vino moscatel se fabrica principalmente en el sur de Andalucía, concretamente en las provincias de Málaga y Cádiz. Hay que distinguir entre el vino moscatel de Chipiona (Cádiz) y el vino moscatel de Málaga (Málaga) en cuanto a su elaboración se refiere; El moscatel de Chipiona no se somete a ningún proceso fermentativo por lo que, según la definición técnica de vino, no puede ser considerado como tal, al contrario de lo que sí ocurre con el moscatel de Málaga. Este peculiar sistema de elaboración del moscatel en la villa de Chipiona es uno de los factores que hacen que la Denominación de Origen de Jerez (Cádiz) no lo haya tenido dentro de su catálogo de excelencias (vinos amparados por la Denominación de Origen) hasta recientemente.

Otras dos zonas productoras de moscatel en España, están en la comunidad Valenciana; la de la comarca de la Marina Alta, al norte de la provincia de Alicante y la zona que recoge los municipios de Cheste, Chiva y Godelleta en la provincia de Valencia. Entre ellos existen ligeras diferencias de graduación alcohólica y maduración. Este tipo de moscatel es el llamado romano o de Alejandría. Tradicionalmente en los siglos XIX y XX se elaboraba la pasa con esta variedad y se exportaba a diversos países de Europa y América. Actualmente se elaboran unos exquisitos caldos con esta clase de uva, como vinos blancos, vinos de licor, vermut, moscateles espumosos, etc. La villa de Teulada es uno de los principales lugares donde se elaboran estos productos.

Fuera de España también se produce vino moscatel, principalmente en Portugal, Italia, Chile y Australia. El vino Moscatel de Portugal es un vino dulce ampliamente producido en la región de la península de Setúbal, justo al sur de Lisboa, así como en Favaios, Alijó y otras zonas del Douro portugués, en el Portugal septentrional. Por lo que se refiere a Australia, la uva se usa a menudo en la producción de cream sherry (“crema de jerez” es una variedad común de jerez dulce hecho a partir de oloroso). En Italia hay distintas regiones que producen Moscato, pero principalmente se produce en el Piamonte. En Argentina es igualmente llamado moscato, y es consumido tradicionalmente con pizza, combinación característica de la gastronomía rioplatense.

Para terminar dejamos una sugerencia del maridaje que puede asistir a este excelente tipo de vino, que bien podría asemejarse a lo que sería un elixir de dioses; fresco y con un dulzor muy peculiar, además de su capacidad digestiva por su alcohol vínico de calidad. Versátil en todo momento, es especialmente recomendado para servir con repostería y postres, frutas dulces o como es en este caso, también puede formar parte de una receta; proporcionando en toda ocasión un sabor único a los alimentos que acompaña.

Texto inspirado y desarrollado a través de las consultas realizadas a las siguientes fuentes de información: Wikipedia, Bodegas Larre, Vitivinicultura y catatu.

rosquitos de vino moscatel 11.JPGIngredientes: (Aproximadamente 30 Unidades):

  • 140 G Harina de trigo duro (en su defecto utilizar harina de trigo común)
  • 150 G Harina panadera
  • 130 G Manteca de cerdo a temperatura ambiente
  • 30 G Azúcar glas
  • 75 G Vino moscatel
  • 50 G Almendras molidas
  • 20 G Almendras picadas
  • 1/4 Cdta Canela molida (opcional)
  • Azúcar glas para espolvorear

Elaboración:

Extender los dos tipos de harina sobre una bandeja y tostar en el horno a una temperatura de 160° calor arriba y abajo (si el horno está equipado con la opción de ventilador, se recomienda su uso para llevar a cabo esta operación). Tostar la harina hasta que empiece a coger un tono tostado (el tiempo es variable y dependerá de cada tipo de horno). Una vez tostada, retirar del horno y dejar enfriar por completo.

Proceder del mismo modo con las almendras: Extender las almendras crudas molidas y picadas encima de una bandeja de horno y tostarlas a una temperatura de 160° con el programa de calor arriba y abajo (si el horno tiene la opción de ventilador, se recomienda su uso para llevar a cabo esta operación). Tostar las almendras el tiempo necesario, hasta que empiecen a verse doradas. Cuando estén listas, sacar la bandeja del horno y dejar enfriar totalmente.

Poner en un bol grande la manteca de cerdo ablandada, el azúcar glas, el vino moscatel, las harinas tostadas, la almendra molida, la almendra picada y la canela (opcional).

Mezclar hasta obtener una masa manejable, lisa y homogénea (apenas debe pegarse a las manos o a los utensilios).

Formar una bola con la masa y envolverla en plástico film transparente de uso alimentario. Dejar reposar la masa dentro del refrigerador al menos 30 minutos.rosquitos de vino moscatel 6.JPGPasado el tiempo de espera, precalentar el horno a 170° de temperatura con calor arriba y abajo.

Mientras, con la ayuda de un rodillo repostero, extender la masa sobre la superficie de trabajo enharinada, hasta alcanzar un grosor de 1,5 o 2 cm.

Con un cortapastas pequeño o el filo de un vaso estrecho, cortar círculos de masa y seguidamente realizar otra perforación más pequeña en el centro de cada pieza, para dar la forma característica de rosco a la pasta (los recortes de masa, se juntan, se amasa de nuevo, se estira y se corta del mismo modo).

Disponer una bandeja de horno antiadherente o cubrirla con papel parafinado y colocar sobre ella los rosquitos.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, cocer los roscos situando la bandeja a media altura, durante 15 minutos o hasta que empiecen a dorarse por los bordes.

Una vez horneados, sacar la bandeja del horno y dejarlos enfriar sobre ella, sin desplazarlos de sitio.

Ya completamente fríos, rebozar los rosquitos en abundante azúcar glas (este paso es muy recomendable, ya que la masa en sí es escasamente dulce).

Para terminar y como sugerencia de presentación, se pueden envolver los roscos de vino moscatel en papelillos especiales y aptos para la conserva de alimentos. También se pueden guardar tal cual, en una caja metálica o dentro de un recipiente de vidrio hermético y almacenarlos en un lugar oscuro, fresco y seco. Así se mantendrán en perfecto estado de conservación durante al menos un mes.

rosquitos de vino moscatel 4.JPG

BUNDT CAKE MARMOLADO DE PLÁTANO Y NUTELLA

BUDNT CAKE BICOLOR CON NUTELLA 3.JPG¿En estos momentos existe algo más rico que una buena rebanada de bizcocho? En la cocina de cosmopolitan cuisine adoramos este tipo de dulces; principalmente por su sencillez, su sabor y su delicada textura. En esta ocasión se ha utilizado una receta fácil, que combina el clásico pastel de plátano, con el delicioso sabor de la nutella. Para obtener ese acabado tan fino y espectacular, el pastel ha sido horneado en el molde Kugelhopf Bundt de Nordic Ware®. Los moldes de la prestigiosa firma Nordic Ware® son famosos en el mundo entero, y no es de extrañar, los diseños y la calidad que ofrece son absolutamente fantásticos. Quien ya los haya probado, lo más seguro es que esté totalmente de acuerdo conmigo.

Si como en mi caso, tienes curiosidad y deseas recibir más información al respecto, en los próximos párrafos y antes de detallar la receta de ¨Bundt Cake Marmolado de plátano y Nutella¨, podrás leer un breve relato sobre la información recopilada acerca de la sorprendente historia que rodea a los moldes americanos más deseados de todos los tiempos; los Bundt Pan de Nordic Ware®.

Todo el mundo adora un  Bundt Cake, ese distinguido y familiar pastel redondo con el agujero en el centro, y todos tenemos nuestros sabores y recuerdos favoritos asociados a él. ¿Pero… qué sabes sobre la historia del Bundt cake? ¿Sabías que los Bundt Cake Pans son en realidad una versión americanizada de un molde alemán denominado Gugelhopf? Así es, la historia del bizcocho Bundt, está ligada a la necesidad de que los inmigrantes alemanes pudiesen disfrutar en el territorio yankee de una Kaffeeklatsch (charla de café) como las que tenían en su lugar de origen.BUDNT CAKE BICOLOR CON NUTELLA 6.JPGPuede que te sorprenda el saber que el Bundt Pan es una incorporación relativamente reciente al menaje de panificación y repostería estadounidense; ya que si por algún particular, antes de la década de 1950, querías un agujero en el núcleo de tu bizcocho, debías provocarlo tú mismo, después de ser horneado (y supongo, que comer ese bocado sin compartirlo con nadie… Je,je,je).

Entonces… ¿Dónde surgió la idea de crear un Bundt Cake Pan? ¿Que estimuló su popularidad y por qué después de 60 años, todavía seguimos buscando un molde Bundt para hornear los pasteles que adoramos en nuestros hogares?.

¿Sabías que…

según la revista Smithsonian, el Bundt Cake es “The Icon Cake of 60’s Comfort Food”? Además, este artilugio denominado Bundt Cake Pan, se encuentra atesorado en el Museo Nacional de la Historia Natural del instituto smithsoniano (evidentemente, no está ubicado al lado de las ¨Ruby Slippers de Dorothy¨ o de la¨Archie Bunker’s Chair¨ está en otra sala mucho más pequeña, al final del pasillo, ¡Pero allí está! y eso es todo un golpe de gracia para un simple molde de aluminio).

La historia de la torta Bundt comenzó de la siguiente manera:

David Dahlquist, un experto en metalurgia, y su esposa Dorothy, eran propietarios de una compañía de Minnesota que fabricaba artículos para hornear escandinavos (Rosette Irons y Ebelskiver).

la historia de bundt pan
David y Dorothy Dahlquist

En 1950, un grupo de mujeres de la Sociedad Hadassah local lo contactó. Durante la conversación le preguntaron si podría recrear el Gugelhupf Pan que recordaban que usaban sus madres en Europa. Dado que las cacerolas Gugelhupf originales eran muy pesadas, hechas de hierro fundido o una cerámica gruesa, éstos moldes no viajaban bien y por desgracia, debían quedar atrás.

Por otro lado, los pasteles y bizcochos americanos de la época eran demasiado ligeros y esponjosos, y las germanas añoraban los panes dulces y densos que disfrutaban en su infancia. Lamentablemente, esas antiguas recetas alemanas no funcionaban correctamente con un molde para pasteles convencional, ya que éstos carecían de un agujero central que era el que permitía que el calor del horno llegase a la masa hasta el interior del pastel, horneándolo de manera uniforme.

En un momento de reflexión, David Dahlquist se dirigió a su taller, situado en el sótano de su casa y reprodujo la bandeja Bundt con aluminio fundido (mucho más ligero), agregando unos pliegues adicionales a la forma del molde, para darle un toque especial y distinguido.

Nordic Ware Pro forma aniversario pastel pan, 12 taza
Molde clásico Anniversary Bundt Pan Nordic Ware 

¿Por qué el Bundt Pan se llama Bundt? Bund significa en alemán club o grupo, y estos pasteles eran servidos en reuniones sociales. De hecho, en el sur de Alemania, el Gugelhupf también se llama Bundkuchen (Bund Cake). Más tarde, cuando llegó el momento de patentar el artículo, David Dalquist añadió una ¨t¨ al final de ¨bund¨, lo que terminó por denominarse ¨bundt¨, probablemente porque estaba cansado de corregir a las personas que hacían que la “d” fuera un sonido suave (aunque bien se podría pensar que era para propósitos de Marca Registrada¨®¨).

En esos momentos, el molde ganó la suficiente popularidad como para que muchos trabajadores del hogar adquirieran unas pocas; otras tantas se vendieron en los grandes almacenes locales, siendo inicialmente el precio original del nuevo”Bundt Pan” de $4.00.

En 1960, el libro de cocina Good Housekeeping mostró en la serie American Housewives cómo hornear un pastel de libra (típico de la repostería estadounidense) con un Bundt Pan. Con ello se consiguió que multitud de mujeres comenzaran a comprarlas para sus cocinas.

Libro de recetas Pillsburý Best

Más tarde, el pastel que definitivamente lo lanzó a la fama fue el ¨Tunnel of Fudge cake¨. Todos los años desde 1949, el concurso Pillsbury Bake Off reunía a mujeres de todo el país para exhibir sus creaciones reposteras (aún continúa emitiéndose). En 1966 Ella Helfrich usó un Bundt Pan para hornear su pastel ‘Tunnel of Fudge’ y… ¡Ella consiguió la segunda posición! En cuestión de días, la empresa Nordic Ware® recibió más de 200.000 solicitudes para adquirir la bandeja con chimenea central.

Desde ese momento el Bundt Cake Pan se puso de moda y en todas las casas se solicitaba uno de ellos.

Los libros y las revistas de cocina comenzaron a publicar recetas específicamente para ser horneadas en el nuevo Bundt Pan. Y a pesar de que en Alemania, el Gugelhupf a menudo estaba hecho con levadura de panadería, las recetas estadounidenses usaban como leudante la levadura química (Royal®) o Baking Powder. ¡Esto ya no era solo una torta para el  Kaffeeklatsch alemán!

El Bundt era (y continúa siéndolo) el pastel perfecto; fácil de elaborar, versátil, lo suficientemente bueno para degustar en compañía y delicioso para los desayunos y las meriendas de toda la familia. Era el bizcocho perfecto para cualquier ocasión y lo bastante robusto para ser transportado sin desmoronarse.

Molde para hornear sin silicona Big Gugelhopf, ideal para pasteles, postres, helados, chocolate, fondant, jabón, etc. - de silicona para hornear
Bundt cake de vainilla con glaseado de chocolate 

Entre otras ventajas, el pastel de tipo Bundt Cake no necesitaba ningún adorno para lucir espectacular, ya que los moldes poseían unos contornos sensacionales y profundamente marcados, que quedaban estampados en el pastel logrando que éste se decorara a sí mismo. No era necesario crear diseños elaborados con cremas o figuras sobre la pieza, simplemente un glaseado sencillo o una pequeña cantidad de polvo de azúcar en su superficie eran suficientes para presentarlo perfecto.

Cuando se hacen listas de todas las comidas alemanas que se ingieren todos los días en Estados Unidos, siempre se ven los típicos perritos calientes o las hamburguesas, incluso el chucrut y la cerveza. Ahora, sabes que puedes agregar a ese repertorio el pastel con el agujero en el centro. Llámalo Gugelhupf, o llámalo Bundt, este pastel alemán ahora también es parte de la tradición culinaria estadounidense.

Fuente: Una chica alemana en América

BUDNT CAKE BICOLOR CON NUTELLA 5.JPG

Ingredientes (Molde con capacidad de 2,5 litros o 10 tazas):

  • 440 G Harina
  • 200 Ml Nata
  • 4 Plátanos
  • 4 Huevos
  • 150 Ml Aceite vegetal
  • 130 G Nutella
  • 125 G Azúcar
  • 50 Ml Leche
  • 50 Ml Licor de avellanas
  • 1 Cdta. Levadura
  • 1 Cdta. Bicarbonato
  • 1/2 Cdta. Sal

Elaboración:

Disponer sobre la mesa de trabajo todos los ingredientes a temperatura ambiente y con las cantidades debidamente medidas y pesadas.

Además, ubicar todas las herramientas y utensilios necesarios en la zona de trabajo, cerca de nuestro alcance.

Precalentar el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Colocar la rejilla del horno en su interior, de tal manera que cuando se ponga el molde en su superficie éste quede a media altura.

Engrasar el molde bundt, para ello pulverizar el interior con spray antiadherente y esparcirlo con un pincel (en su defecto engrasar con mantequilla y espolvorear con harina de trigo, retirando el exceso de la misma).BUDNT CAKE BICOLOR CON NUTELLA 9.JPGSobre un cuenco amplio, tamizar la harina, la sal, la levadura y el bicarbonato. Reservar.

Aparte, mezclar en otro bol la nata, la leche y el licor. Reservar.

Trocear los plátanos y machacarlos con ayuda de un tenedor, hasta que adquieran la textura de un puré. Reservar.

Batir con las varillas (preferiblemente eléctricas) los huevos con el azúcar, hasta conseguir una crema suave y blanquecina (el tiempo de batido en un robot de cocina tipo Bosch o  kitchenaid ronda los 10 minutos).

Incorporar a la mezcla de huevos, el plátano machacado y batir hasta que esté totalmente integrado.

Añadir el aceite y continuar batiendo hasta integrarlo por completo.

Adicionar la mezcla de harina en tres veces, alternando con la mezcla de nata.

Seguir batiendo hasta obtener una masa cremosa y homogénea.

Separar 320 gr. de masa e integrar por completo en ella la nutella, mezclando con una espátula o lengua repostera.

Verter la masa en el molde, turnando cucharadas de la mezcla de plátano con la mezcla de nutella.

Golpear el molde para que la masa se asiente y no queden en ella burbujas ni alveolos de gran tamaño.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear el pastel durante 55 minutos.

Pasado el tiempo, verificar que está correctamente cocido con un testador o palillo. Si sale limpio, sacarlo del horno y dejar enfriar unos 5 o 10 minutos dentro del molde.

Tras ello, desmoldarlo sobre una rejilla y esperar a que se enfríe por completo para servirlo.

 

MACARONS DE FRAMBUESA

macarons de frambuesa 3.JPGEn la entrada de hoy os quiero deleitar con estos fabulosos “Macarons” de frambuesa. Se trata de unas cookies con forma redondeada muy tentadoras a la vista. Los macarons están confeccionados principalmente con harina de almendras, azúcar y claras de huevo. En la actualidad, habitualmente se presentan en formato de dos piezas unidas mediante una pasta o una ganache consistente.

A día de hoy, también es común que en las pastelerías especializadas se innove continuamente con este producto, proporcionando a los macarons formas desiguales y produciéndolos con infinidad de colores y de sabores, tanto en la pasta de la galleta, como en la masa del relleno. Suelen aromatizarse con esencias o saborizantes naturales de vainilla, café, chocolate, pistachos, avellanas, fresas y una diversidad de ingredientes que además sirven para aportar a las masas diferentes tonalidades.macarons.JPGAsí, sin mucho esfuerzo los macarons se han convertido en las galletas más codiciadas de Francia, especialmente en su capital. Se trata de un artículo muy popular en los salones de té parisinos, el regalo de moda para agasajar a los seres queridos y las pastas ideales para ofrecer en los grandes eventos sociales.

Debido a la fama tan importante que han adquirido los macarons en Francia, se podría pensar que ése es su lugar de origen, pero en realidad se cree que las raíces de la receta de estos manjares proviene de Italia, concretamente de Venecia en tiempos del renacimiento. Su nombre deriva de la palabra maccherone que quiere decir “pasta fina”. Aunque los que creen que es oriundo de Francia defienden que ya se cocinaban en un monasterio cerca de la ciudad de Cormery, hacia el año 791.

A pesar de que existe la creencia que Italia fue su lugar de nacimiento, fueron los franceses quienes durante el siglo XVII hicieron a los macarons realmente famosos; llevados a la ciudad de Nancy por un par de monjas carmelitas que buscaban refugio durante la Revolución Francesa. Allí  fue donde el ascenso del “salón de té” y la ambición de los panaderos franceses los convirtieron en un regalo muy popular. Desde entonces, las galletas francesas Macaron han sido aclamadas a nivel nacional en Francia y siguen siendo las galletas más vendidas en sus tiendas de pastelería.

¿Sabías que…

en sus comienzos estos dulces constaban de una único caparazón? Se confeccionaban prácticamente del mismo modo que en la actualidad; a base de almendra, azúcar y clara de huevo. Obteniendo unas conchas crujientes por fuera y blandas por dentro, con la salvedad de que su textura y su presencia eran menos refinadas que las que se producen en este tiempo. Solo a principios del siglo XX los Macaron se convirtieron en un asunto de “doble cara”. Pierre Desfontaines, nieto de Louis Ernest Laduree (pastelería Laduree y salón de la rue Royale en París) tuvo la idea de llenarlos con una “ganache de chocolate” y unirlos a través de cada una de sus bases, formando unos sandwiches.

A pesar de elaborarse con los ingredientes más simples, son unos dulces muy difíciles de perfeccionar, por lo que producir unos macarons de calidad representa uno de los mayores logros de la alta pastelería. Los especialistas en esta materia son expertos en la fabricación de los macarons y ellos afirman que hay que batir las claras de huevo (preferiblemente de gallinas camperas ecológicas) hasta un pico suave, antes de incorporar con delicadeza las almendras finamente molidas y el azúcar impalpable, asegurando así una textura optima. Obtener la consistencia de esta mezcla es absolutamente crucial, al igual que lo son el tiempo de reposo y el proceso de cocción. Una vez que estas conchas en miniatura se hornean a la perfección, se intercalan con una selección de rellenos. El resultado es una cáscara maravillosamente ligera y nítida con una textura suave y flexible.

Usando solo los mejores ingredientes, como frambuesas frescas o pistachos repelados, se pueden elaborar unos macarons de diferentes colores y sabores, como podrían ser los de sabor a Limón rellenos con una crema de lemon curd o los de chocolate rellenos con una rica ganache de chocolate suizo y crema fresca. Estas delicias ya son un firme favorito en los elegantes mostradores de Café & Tea. La pregunta es: ¿Cuál es tu sabor favorito?

Como se ha podido leer, la fabricación y perfección de los macarons no es una tarea fácil, pero tampoco es algo imposible. En casa igualmente se puede lograr un producto muy digno con magníficos resultados, siguiendo rigurosamente una serie de indicaciones, que en este caso se detallan en la receta de “macarons de frambuesa” que se muestra continuación.


macarons de frambuesa 4.4.JPG

Ingredientes:

Mazapán de los macarons;

  • 130 G Harina de almendra 
  • 130 G Azúcar glas 
  • 50 G Clara de huevo 
  • Colorante alimentario rosa (opcional)

Merengue de los macarons;

  • 130 G Azúcar 
  • 50 G Clara de huevo 
  • 40 G Agua 

Mousse de frambuesa;

  • 195 G Nata líquida para montar con 35%MG 
  • 100 G Frambuesas 
  • 25 G Azúcar 
  • 25 Ml Agua 
  • 3 G Gelatina en láminas 

Gel de frambuesa;

  • 100 G Frambuesas 
  • 0,5 G Agar agar 
  • 25 G Azúcar 
  • 25 G Agua 

Elaboración:

Mazapán de los macarons;

Para comenzar, mezclar el azúcar glas con la harina de almendra y tamizarlo sobre una colador de malla fina dos o tres veces. Incorporar las claras de huevo a temperatura ambiente e incluir el colorante rosa (opcional). Remover la mezcla con movimientos envolventes hasta obtener una masa lisa y uniforme.macarons de frambuesa.JPGMerengue de los macarons;

Poner en un bol amplio la clara de huevo.

 Las claras de huevo deben ser frescas, sin nada de yema ni restos de otras partículas, estar a temperatura ambiente y presentar un tamaño normal. Estos puntos son muy importantes ya que de ellos dependerá que el merengue salga de la forma correcta.

Aparte, en un cazo echar el agua y el azúcar, cocer la preparación hasta alcanzar exactamente los 110 grados.

Al mismo tiempo, empezar a batir con las varillas las claras de huevo (preferiblemente con un batidor de varillas eléctrico).

Cuando el almíbar alcance los 120 grados apartarlo del fuego y en ese mismo instante verterlo en forma de hilo fino sobre las claras de huevo montadas, sin dejar de batir ni un solo segundo. Batir la preparación a velocidad media-alta durante al menos 10 minutos.

Una vez se haya obtenido un merengue italiano firme y brillante, mezclar 1/3 de la pasta con la masa de los macarons. Integrarlo muy bien e incorporar delicadamente el resto del merengue. En pastelería a este momento se le denomina “macaronage“, y en este paso lo que se pretende conseguir es lograr el punto cinta; pues al levantar la espátula con una parte de la preparación, la mezcla debe caer de forma continua como una cinta, sin sufrir roturas ni deformaciones.

En el momento que se alcance el punto de cinta, depositar la mezcla en el interior de una manga de pastelero provista de una boquilla de al menos 8 mm de diámetro.

Disponer sobre la superficie de trabajo una bandeja de horno y encima colocar una plancha de silicona (se pueden adquirir en tiendas especializadas o por internet y pueden ser lisas o diseñadas con la forma de macarons estampada y definida) , también sirven un tapete silpak o una lámina de papel sulfurizado. Uno a uno depositar pequeñas cantidades de masa sobre la plancha, formando pequeños círculos de 3 o 4 centímetros de diámetro y con una separación entre ellos de al menos 5 centímetros de distancia.

Dejarlos secar o “hacer piel”, entre media y una hora.

 El tiempo de reposo dependerá de la humedad en la zona donde se resida, ya que si es verano o invierno este tiempo puede variar. Para asegurar el secado lo mejor será tocar suavemente un macaron con el dedo, si no se pega, las piezas estarían listas para el horneado.

macarons de frambuesa 2.JPGPrecalentar el horno, a ser posible con el programa ventilador a 150°C  y hornear los macarons a media altura durante aproximadamente 10 minutos

 Para confirmar el completo cocinado de los dulces, levantar cuidadosamente la esquina de uno de ellos y comprobar si se despega bien, sino es así, habría que déjalos uno o dos minutos más.

 Conviene hacer las coquillas un día antes de consumir los macarons y de rellenarlos. El reposo de 24/48 horas acentuará su sabor y les  proporcionará firmeza.

 Los macarons se pueden conservar en un tupper dentro del frigorífico, aguantan en perfectas condiciones durante 4 o 5 días.

Mousse de frambuesa;

Poner dentro de un cazo las frambuesas, el agua y el azúcar y llevar a ebullición. Retirar del fuego y triturar todo con una batidora hasta obtener un coulis o puré homogéneo (para un resultado más fino, colar la mezcla sobre un chino o tamiz de malla fina). Reservar la preparación en un lugar cálido para que no pierda demasiada temperatura.

En un recipiente profundo hidratar las hojas de gelatina cubriéndolas completamente con agua helada.

Montar la nata muy fría con una batidora de varillas (preferiblemente eléctrica).

Disolver las hojas de gelatina bien escurridas en el coulis o puré aún caliente y dejar que este preparado se temple.  Después, incorporarlo a la nata montada con movimientos envolventes para que la mezcla no pierda volumen. Introducir la mezcla en una manga de pastelero y reservar en la nevera.

Gel de frambuesa;

Cocer las frambuesas con el agua y el azúcar, y añadir el agar-agar. Llevar la mezcla a ebullición y extenderla sobre una bandeja para que gelifique. Una vez que haya gelificado, trasladar la mezcla a un cuenco y triturar el gel con la batidora. Verter la mezcla en el interior de un biberón de cocina o en su defecto en una manga de pastelero desechable o con boquilla lisa y pequeña.macarons de frambuesa 5.JPGPara montar los macaron, disponer un punto de gel de frambuesa en el centro de una de las conchas del macaron, rodearlo con un círculo de mousse de frambuesa y taparlo con otra concha del mismo tamaño.

Guardar los macarons dentro del frigorífico entre cuatro y seis horas, conservados dentro de un recipiente hermético, para que no adquieran olores ni generen humedad que pueda reblandecerlos.

Pasado el tiempo de reposo, sacarlos de la nevera treinta minutos antes de su consumo y degustar en buena compañía.

Espero que los disfrutéis tanto como nosotros!

HOGAZA DE PAN SIN AMASADO, CON MASA MADRE

pan de hogaza con masa madre 3.JPGHoy en la cocina de cosmopolitan cuisine se elabora de manera artesanal una estupenda hogaza de pan sin amasado, con masa madre. En otras ocasiones se ha hecho referencia a la dificultad que entraña hacer pan en casa, ya que no se trata de una tarea fácil, pero con práctica y siguiendo una serie de indicaciones, se pueden obtener magníficos resultados. Yo todavía no soy una experta en la materia, pero con el tiempo he adquirido cierta destreza y una serie de conocimientos que en la entrada de hoy quiero compartir.

En la introducción de este post, antes de detallar la receta para preparar una hogaza de pan, explicaré cómo elaborar una buena masa madre. Se trata de algo muy sencillo, pero que requiere un mínimo de atención durante varios días.

¿Sabías que…

la masa madre subsiste a bajas temperaturas durante largos periodo de tiempo?

En el refrigerador de “cosmopolitan cuisine” aún guardo como un tesoro la primera masa madre que elaboré en casa, y desde ese día ya han transcurrido más de dos años. Con ella he preparado infinidad de panes, todos ellos con un fantástico aroma y una excelente textura.

Tras este post, no tengo ninguna duda de que quedarán muchas cuestiones sin responder, a pesar de ello, intentaré simplificar la descripción de los pasos a seguir (en la medida de lo posible), para crear un lenguaje de fácil comprensión y apto para todos los públicos, especialmente para los novel en esta materia.

Lo que se mostrará a continuación, es una de las formas más básicas que existen para iniciarse en la producción del pan casero; teniendo en cuenta que existen muchas maneras de elaborar el pan y en concreto, de obtener la masa madre.

El proceso de producción de la masa madre es muy interesante, ésta masa es un cultivo simbiótico de las levaduras presentes de manera natural en algunos alimentos, como los cereales. Lo más común es elaborar la masa madre a partir de cereales como el trigo o el centeno. Como ya se ha mencionado a principios de esta página, la masa madre se puede guardar, ya sea en estado líquido o como un trozo de masa (separado del pan justo antes de la cocción) para la elaboración diaria o semanal del pan, incorporándole previamente la harina y los demás elementos de los que se vaya a componer.

Las cepas de levadura de la masa madre son relativamente resistentes a las bajas temperaturas (más que las de la levadura comercial) por eso se pueden almacenar “vivas” alimentándolas con harina y agua; o bien en estado pasivo, adormecidas a bajas temperaturas, por ejemplo en la nevera (siempre sobre cero).

En casa nos gusta mucho este tipo de masa madre porque aporta al pan un sabor suave, un aroma delicado con matices a cerveza, no es ácida y se puede mantener estable con los mínimos cuidados. Siempre produce excelentes panes y aunque hemos probado otras, esta es nuestra favorita.

Para su elaboración sólo se necesitan los siguientes ingredientes: Harina de trigo panadera o de fuerza, agua a temperatura ambiente (preferiblemente mineral , filtrada o igualmente se puede usar agua hervida, lo importante es que no contenga cloro ni otras sustancias químicas) y extracto de malta.

¿Sabías que…

el extracto de malta es una mezcla de azúcares naturales que resultan de la hidrólisis enzimática de la cebada malteada? Tiene la consistencia de la miel y es de color oscuro. El sabor y el aroma que le aporta a la masa madre son fabulosos. De hecho, es un ingrediente comúnmente usado en la panificación por los beneficios que produce tanto en sabor, como en olor y textura, e incluso interviene en el color de la corteza del pan; proporcionándole unos bonitos matices dorados.

La cantidad de extracto de malta que se utilizará en ésta elaboración será la siguiente: En primer lugar 0,5 gr, posteriormente se aumentará a 1 gr y finalmente se añadiran 2 gr (si no se dispone de una báscula que mida cantidades tan pequeñas, usar la punta de un cuchillo o una cucharilla, no será tan preciso pero también será válido).

El extracto de malta se puede adquirir por internet o en tiendas físicas; en herboristerías, almacenes de dietética, establecimientos de repostería y negocios especializados donde se comercializan ingredientes para fabricar la cerveza casera. Si no es posible comprar este producto, se podrá sustituir por miel, melaza o incluso azúcar sin refinar. No se obtendrán los mismos resultados, pero igualmente se conseguirá una excelente masa madre.

Para comenzar con la preparación también se necesitará un envase de vidrio o de plástico con boca ancha y capacidad mínima de 1 litro, de este modo se evitará que la masa madre se pueda derramar al iniciar su crecimiento, ya que durante el proceso podría llegar a cuadruplicar su tamaño.

Los términos “refrescar o alimentar” a la masa madre, hacen referencia a la mezcla de ésta con el harina, el agua y el extracto de malta.

Para desarrollar la masa madre que se propone a continuación serán requeridos entre 6 y 7 días. Generalmente la masa madre estará lista en el día 4, pero se la continuará alimentando durante dos días más, hasta que sea tres veces mayor que su volumen inicial en un tiempo aproximado de 4 horas. De esta manera se asegurará una masa madre estable y en perfectas condiciones de uso. Si el resultado es el esperado, entre los días 6 o 7 se podrá emplear para hacer una deliciosa hogaza de pan.

Es muy importante reservar un poco de masa madre siempre que se vaya a realizar pan, para poder utilizarla en las siguientes preparaciones. Para ello, la masa madre se deberá refrescar y mantener refrigerada hasta su próximo uso. Si el pan se va ha elaborar a diario o varias veces a la semana, se puede y es recomendable mantenerla a temperatura ambiente, refrescandola cada 8 horas.

La masa madre se puede mantener refrigerada durante varias semanas, e incluso meses  sin refrescar y aún podrá ser recuperada, pero para mantenerla en condiciones óptimas, lo mejor es alimentarla una vez a la semana. Si se realiza de este modo, sencillamente bastará con sacarla de la nevera y refrescarla entre 4 y 8 horas antes de la preparación del pan.

Para convertir la masa madre básica en masa madre de harina integral o de centeno, simplemente se deberá refrescar con el harina deseado dos o tres veces antes de su utilización, pero reservando siempre un poco de la masa madre original para futuros usos.

Recordar que una masa madre blanca siempre es útil.

La temperatura ambiente ideal para preparar esta masa madre, oscila entre 23° y 25°C. Pero también se tendrá éxito si la temperatura es un poco inferior (15° y 16°C.), colocando el envase cerca de una fuente de calor constante, por ejemplo, un termo de agua caliente o un calefactor.

Tras esta breve introducción, se describen los pasos a seguir para elaborar una masa madre blanca al 100% de hidratación.


Día 1

Ingredientes:

  • 10 G Harina de trigo panadera o de fuerza
  • 10 G Agua mineral o filtrada
  • 0,5 G Extracto de malta (la punta de una cucharilla o de un cuchillo)

Elaboración:

Pesar el harina y el agua.

Poner el agua dentro de un recipiente grande (preferiblemente de plástico o cristal).

Tomar una mínima cantidad de extracto de malta con una cucharilla de café (aproximadamente medio gramo) y mezclar con el agua.

Incorporar el harina y mezclar hasta conseguir una pasta lisa y uniforme.

A partir del segundo día no se deben utilizar instrumentos metálicos para mezclar, ya que estos materiales podrían interferir negativamente en el proceso de desarrollo de la masa madre. Para ello, se emplearán una paleta y una cuchara de madera o de plástico.

Cubrir el envase con la tapadera o en su defecto con un trozo de plástico film transparente apto para el uso alimentario.

Colocar el envase tapado a temperatura ambiente, idealmente entre 23° y 25° C. En invierno, se podría ubicar al lado de un termo eléctrico de agua que se mantenga encendido las 24 horas o cerca de una fuente de calor constante.

Dejar reposar la mezcla alrededor de 24 horas.


Día 2

Pasado el tiempo de reposo, la mezcla no expedirá ningún olor en particular y únicamente se observaran un par de burbujas en su superficie.

Ingredientes:

  • 20 G Fermento inicial (todo)
  • 20 G Agua mineral o filtrada
  • 20 G Harina de fuerza o panadera
  • 0,5 G Extracto de malta

 Elaboración:

Incorporar el agua y el extracto de malta al envase que contiene todo el fermento inicial.

Agregar el harina y mezclar hasta que no se visualicen restos de la misma.

Tapar de nuevo y dejar el preparado a temperatura ambiente (23°o 25°C) durante 24 horas.

Antes de finalizar el tiempo de espera de 24 horas, se podrá observar como la actividad de la masa ha aumentado considerablemente. La mezcla se verá llena burbujas y habrá duplicado su tamaño. Pero aún no emitirá su característico aroma a cerveza, ni se habrán empezado a producir las deseadas levaduras.


hogaza.JPGDía 3

Ingredientes:

  • 60 G Fermento (todo el fermento obtenido en el día 2)
  • 60 G Agua mineral o filtrada
  • 60 G Harina de fuerza o panadera
  • 1 G Extracto de malta

Elaboración:

Mezclar muy bien el fermento, el agua y el extracto de malta.

Agregar el harina y remover hasta integrar todos los ingredientes por completo.

Cubrir el recipiente de la mezcla y dejar reposar en un lugar cálido hasta el día siguiente (24 horas).

Si en alguno de los días se observase que la actividad no es tan notable como la que hubo en los días anteriores, no hay que alarmarse, estaría dentro de lo normal. Los factores ambientales afectan al desarrollo de las levaduras y éstas actúan más rápido o más despacio según la climatología de cada momento.


Día 4

Ingredientes:

  • 50 G Fermento
  • 50 G Agua mineral o filtrada
  • 50 G Harina de fuerza o panadera
  • 1 G Extracto de malta

Elaboración:

En este momento, se desechará  gran parte del fermento obtenido en el día 3. Reservando los 50 gr. que se indican en el listado de ingredientes.

Del mismo modo que se realizó en los días anteriores, mezclar el agua, el extracto de malta y el harina con los 50 gr. de fermento.

Igualmente, realizar el procedimiento de los días previos; cerrar el recipiente y colocar la mezcla a temperatura ambiente, en un lugar cálido. Dejar reposar 24 horas.

Día 5

En este instante la masa madre deberá de expedir un agradable aroma a alcohol, semejante al olor de la cerveza.

Ingredientes:

  • 50 G Fermento
  • 50 G Agua mineral o filtrada
  • 50 G Harina de fuerza o panadera
  • 1 G Extracto de malta

Elaboración:

Siguiendo el mismo método que en el día anterior, desechar una parte de la masa madre y reservar únicamente los 50 gr. que se indican en el listado de ingredientes.

Preparar la mezcla del mismo modo que se realiza en los días precedentes, taparla y dejarla fermentar en un lugar caldeado.

Ahora se ha de realizar un seguimiento sobre la actividad de la masa y el tiempo que necesita para lograr duplicarse y llenarse de burbujas, que en este punto seguramente será mucho menos de 24 horas.


Día 6

En el transcurso del sexto día la masa madre deberá de alcanzar su máximo punto de actividad en aproximadamente 8 horas. En ella se podrán visualizar una abundante cantidad de burbujas, su volumen se verá incrementado por tres respecto al inicial y además desprenderá un agradable aroma a cerveza.

Ingredientes:

  • 50 G Masa madre
  • 50 G Agua mineral o filtrada
  • 50 G Harina de fuerza o panadera
  • 1 G Extracto de malta

Elaboración:

Refrescar la masa madre del mismo modo que se realiza en los días anteriores.

Mezclar bien todos los ingredientes, tapar y dejar reposar en un lugar cálido.

La masa madre estará lista para elaborar pan cuando: haya triplicado su volumen en escasamente 4 horas, presente una estructura espumosa (repleta de burbujas de aire) y desprenda un agradable e intenso aroma a fermento panadero.

Siguiendo los pasos de esta receta se obtendrá una masa madre al 100% de hidratación, lo que significa que durante todo el proceso se ha utilizado la misma cantidad de agua que de harina. Este porcentaje se puede mantener así o modificar para trabajar la masa con un 75 u 80% de hidratación, para mayor comodidad.

A partir de este día y para mantener la masa madre en condiciones óptimas (si no se va ha utilizar de inmediato), hay que conservarla bien tapada dentro del refrigerador.

Cuando elabores la masa madre no olvides…

mantener almacenados dentro de la nevera 250 gr. de masa madre para futuros usos (recuerda que bien conservada y con los mínimos cuidados, se mantiene viva durante años), a no ser que se necesite más cantidad para elaborar recetas específicas.

Si no se va ha usar la masa madre en un largo periodo de tiempo, recuerda desechar una parte de la misma para no tener exceso de masa después de cada refresco.

Además, aunque no sea necesario usar el extracto de malta cada vez que se refresque la masa madre, no está de más ponerle 1 o 2 gr. de extracto de malta cada dos semanas (el extracto de malta actúa como la vitamina de la masa madre, acentuando el sabor y el aroma de la masa).


Día 7

Antes de hacer el pan, sacar la masa madre del frigorífico y refrescarla.

Ingredientes:

  • 100 G Masa madre
  • 100 G Harina panadera o de fuerza
  • 100 G Agua mineral o filtrada
  • 2 G Extracto de malta (desde este momento es opcional)

Elaboración:

Mezclar de la forma habitual, primero el agua, después el extracto de malta, tras ello la masa madre, y finalmente la harina. Unir todos los ingredientes ligeramente y dejar fermentar alrededor de 4 horas.

Si la masa madre no se va a usar en estos instantes, guardarla en el refrigerador y usarla en las horas siguientes. Si se observa que comienza a bajarse, refrescarla nuevamente antes de utilizarla.


Hogaza de pan con masa madre.JPGIngredientes (Para dos hogazas de pan de 500 G):

Primera masa (masa madre);

  • 71 G Harina panadera (12% proteína)
  • 24 G Harina integral
  • 95 G Agua mineral o filtrada
  • 38 G Masa madre (100% hidratación)

Mezclar muy bien todos los ingredientes, tapar y dejar reposar a temperatura ambiente el tiempo necesario, hasta que la masa madre esté burbujeante.

Segunda masa (masa pan);

  • 385 G Harina panadera (12% proteína)
  • 70 G Harina integral
  • 330 G Agua mineral o filtrada, a temperatura ambiente
  • 10 G Sal marina
  • 230 G Masa madre

Elaboración:

Colocar todos los ingredientes en un cuenco amplio y mezclar con las manos hasta que no queden restos de harina sin hidratar y todos los ingredientes estén perfectamente ligados (aproximadamente entre 2 o 5 minutos).

Engrasar con unas gotas de aceite un recipiente preferiblemente cuadrangular de plástico o de vidrio y equipado con tapadera (si no se dispone de un recipiente que reúna todas estas características, cubrir la superficie de cualquier envase grande que no sea de material metálico con plástico film transparente de uso alimentario). Colocar la masa dentro, tapar, y dejarla reposar a temperatura ambiente durante 1 hora.

Humedecerse con agua las manos, estirar y plegar la masa por tres costados. Tapar y dejarla reposar en el mismo lugar alrededor de 45 minutos.

Repetir el paso anterior; con las manos humedecidas estirar y plegar por tres costados la masa, tapar y dejarla reposar en el sitio otros 45 minutos.

Nuevamente y del mismo modo que se realizó en el paso anterior; estirar y plegar por tres costados la masa, tapar y dejarla reposar otros 45 minutos.

Pasado el tiempo de reposo y de la misma manera, hacer el último estirado y plegado de la masa, tapar y dejarla reposar de 30 a 40 minutos más.hogaza de pan con masa madre 2.JPGCubrir la superficie de trabajo con una ligera capa de harina, colocar cuidadosamente la masa sobre ella y dividirla en dos partes iguales. Con las manos enharinadas bolear suavemente la masa y formar dos porciones redondas. Dejarlas reposar tapadas con un paño de cocina limpio y ligeramente humedecido, durante aproximadamente 20 minutos en un lugar cálido (idealmente a 24° o 26°C).

Espolvorear con harina en abundancia dos banetones o cestas de fermentación. Bolear de nuevo las piezas suavemente con las manos enharinadas y colocar las porciones de masa dentro de las canastillas, con el pliegue hacia arriba.

Dejar reposar los panes a temperatura ambiente el tiempo necesario para que los panes desarrollen su volumen (el tiempo estimado dependerá de la temperatura ambiente, la temperatura ideal ronda los 24° o 26°C, de este modo incrementaran su tamaño en una o dos horas. Si la temperatura fuese inferior, por ejemplo de 16°C, podrían tardar alrededor de 5 horas) o llevar al refrigerador para retardar su levado hasta el día siguiente (aproximadamente entre 10 y 12 horas).

¿Sabías que…

el sabor del pan varía debido al retardo del levado dentro del refrigerador? Esta acción intensifica notablemente el sabor y el aroma del pan. Una característica muy común en los panes retardados dentro de la nevera, son las bolsitas de aire que se generan en la costra o corteza del pan cuando ya esta horneado.

Si retrasó el levado de las hogazas, sacarlas del refrigerador y dejar que la masa temple dentro de los banetones.

Precalentar el horno con calor sólo en la parte inferior a 250°C y colocar una bandeja honda y estanca en la parte más baja del mismo.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, sacar las hogazas de pan de los banetones y colocarlas sobre una bandeja de horno (o piedra de hornear), hacer cortes decorativos en forma de cruz o un corte recto en su superficie, depende de la forma que se de al pan con los banetones o canastas.

Hornear los panes a 250° C con calor sólo por la parte de abajo durante 15 minutos y al mismo tiempo, generar vapor de agua dentro del horno; derramando un vaso de agua sobre la bandeja profunda que se colocó anteriormente. Después, bajar la temperatura a 220°C y cambiar la función de la resistencia para que el pan reciba calor por ambas partes, por la parte inferior y por la parte superior. Hornear otros 20 minutos más, hasta que la corteza se vea dorada.

Pasado el tiempo, apagar el horno, entreabrir la puerta y encender los ventiladores durante 10 minutos para secar la humedad de la corteza de los panes y lograr así que queden más crujientes.

Dejar enfriar completamente sobre una rejilla antes de cortarlos y degustar.

CUPCAKE CON GALLETAS OREO

cupcake de oreo 3,3.JPG¿Todavía hay alguien que no conoce las archi famosas galletas Oreo®? En la despensa de Cosmopolitan cuisine no es muy habitual encontrar este tipo de alimento, en realidad, estas galletas llegaron hasta nuestra cocina en forma de regalo, y… ¿cómo resistirse? aunque no se trate de un producto precisamente sano, hay que reconocer que ¡están buenísimas! Para nosotros no son ninguna novedad, de hecho ya las conocíamos. Anteriormente las habíamos probado en alguna que otra ocasión, mientras soportamos la larga espera de un vuelo retrasado en un aeropuerto de regreso a España, Madrid.

Las galletas oreo® son de las más utilizadas internacionalmente en recetas de repostería. Se pueden encontrar recetas de todo tipo; tarta de queso con galletas oreo®, brownie con galletas oreo®, bundt cake con galletas oreo® o pequeños pasteles con galletas oreo®, como son en este caso los deliciosos cupcake de galletas oreo®.


Sabías que…

desde su creación en 1912, se han vendido más de 450.000 millones de Oreo®? Y que esta galleta genera a su empresa 2.500 millones de dólares al año?

Su presencia en España es relativamente reciente, ya que en este país se empezaron a comercializar en el año 1995. Puede que por ello, las galletas Oreo® aquí aún no hayan logrado alcanzar las citadas cotas de popularidad. Pero seguro que las nuevas generaciones ya la tienen entre sus favoritos. Y no es de extrañar, porque su éxito ha sido continuo e imparable desde su producción y en todos los países a los que han ido llegando.

El inconfundible sándwich de dos galletas de chocolate, unidas por una crema de vainilla y leche, tiene su origen en la isla neoyorquina de Manhattan. La capital financiera del mundo fue el lugar de nacimiento de las Oreo®, que fueron creadas por la National Biscuit Company, Nabisco. Las primeras unidades de Oreo® se vendían a granel en Nueva Jersey, por un precio de 25 centavos de dólar la libra (454 gr). La fecha oficial de la primera venta es el 6 de marzo de 1912, que, además, es celebrado cada año como el Día Nacional de Oreo® en Estados Unidos. Sin embargo, la marca comercial no sería registrada hasta unos días después, concretamente el 14 de marzo.

¿Y por qué se las llamaron Oreo®? El origen del nombre tampoco está claro, y existen diferentes teorías al respecto. Unos lo asocian a su envoltorio original, que era de color dorado, y a la traducción de la palabra oro al francés: or. Otros lo ligan al término griego oreo, que significa bello. En cualquier caso, esta denominación se ha mantenido a lo largo de toda su historia, aunque, en un principio, como Oreo Biscuit®, para en 1921 pasar a Oreo sandwich® y finalmente, a la denominación actual, Oreo Chocolate sandwich Cookie®: el sándwich de galleta de chocolate.

Sabías que…

oreo® es una galleta que ha batido récords y que además ha desarrollado un método de consumo?

Oreo® no solo es la galleta más reconocida y vendida en todo el mundo. A lo largo de su historia, ha desarrollado casi un movimiento paralelo, gracias a unas siempre originales campañas publicitarias y, por supuesto, a unas cualidades que le convierten en una galleta diferente al resto. Por ejemplo, su modo de consumo, como bien se encargó la marca de recordar en una de sus campañas, a modo de libro de instrucciones: primero se destapa; después, se lame la parte que contiene la crema, y por último, se moja en la leche. Según la marca, el 50% de sus consumidores siguen estos pasos.

Su diseño tampoco se ha mantenido uniforme en todo este tiempo. Siempre ha conservado las dos galletas de chocolate y la crema, con unas proporciones del 71% para las primeras y de un 29% para la segunda. Pero, las primeras que se pusieron a la venta, apenas tenían decoración. En las dos galletas aparecía la marca, y en sus bordes, unas discretas líneas. Pero esto también fue evolucionando. En 1924, un círculo empezó a rodear el nombre del producto. Así se mantuvo hasta 1952. Entonces, William A. Turnier, empleado de Nabisco, recibió el encargo de rediseñar la estética de la galleta. Y tanto éxito tuvo su idea que, desde ese año, se ha mantenido intacta. Turnier fue el ideólogo del estampado actual, con tréboles y una antena que sobresale del nombre de la galleta, y que no es otra cosa que el logotipo de Nabisco. También hay distintas teorías acerca del origen de este diseño, como la que dice que es similar al de un cuadro que pintó el propio Turnier y que tenía en su domicilio.cupcake oreo 2,2.JPGEl apartado estético ha sido, precisamente, uno de los fuertes de esta galleta, y que le ha permitido sobrevivir a modas y distintos estilos durante más de 100 años. Paul Goldberger, uno de los expertos y críticos en arquitectura más reconocidos de EEUU, escribió en el New York Times, con motivo del 75 aniversario, un artículo en el que se refería a su estructura: “Es una galleta que abraza la contradicción. No solo por lo oscuro de su exterior y la luz de su interior, sino por su diseño tan cuidadosamente adornado siendo un producto tan sencillo. Como un edificio que mezcla vidrio liso con gárgolas, esta galleta no hace sino trascender de la brecha que separa la modernidad de la tradición”.

Esa sencillez también ha permitido a sus creadores jugar con distintos sabores y formatos a lo largo de su historia, pero ninguno ha llegado a alcanzar el éxito del original. La primera fue una crema con toques de limón, en los años 20, que no prosperó. La que más ha resistido ha sido la versión Double Stuf, con doble cantidad de crema, desde 1975. Sucesivamente, han ido apareciendo las versiones Golden, con la galleta de sabor a vainilla; las bañadas en chocolate con leche y chocolate blanco, los helados, los formatos mini e, incluso, tartas y diferentes tipos de chocolatinas. Como ya se ha mencionado, sólo Oreo® genera a su empresa, Mondelez International, 2.500 millones de dólares al año. Y la historia continúa.

Sabías que…

su éxito en España llevó a que, en 2009, el Palacio de los Deportes acogiese a más de 1.400 personas para probar y distinguir a ciegas, entre una galleta Oreo® y una imitación?

Hasta el 97% de los asistentes acertaron con la original. El evento se convirtió en el récord Guinness en el que más gente se reunió para probar un producto a ciegas. Este no ha sido el único récord del que las Oreo® han sido protagonistas. En 2011, una publicación en su página de Facebook se convirtió en la que más “me gusta” recibió en un periodo de 24 horas: casi 115.000. El objetivo inicial que se había marcado estaba en 50.000. Aunque con una pequeña trampa: fue la primera compañía en afrontar ese reto.

En la actualidad, su página oficial de Facebook tiene más de 42 millones de seguidores. Porque Oreo® es un fenómeno global, que se vende en más 100 países.

FUENTE: Javier García Ropero para Cinco días-El país economía. Mayo, 2016

Después de leer este completo relato acerca de una de las galleta más famosas del mundo, vamos a trabajar en la cocina para vestirlas de fiesta. Se trata de crear unos pasteles o tartas en miniatura, llamados comúnmente “cupcakes“. Estas preciosas tartas de formato reducido conservan todo el sabor de las galletas oreo® y son toda una delicia.


CUPCAKE DE OREO 5.JPGIngredientes (12 Unidades):

Bizcocho;

  • 250 G Galletas Oreo® (peso unico de la parte oscura)
  • 3 Huevos
  • 80 G Mantequilla a temperatura ambiente
  • 70 G Leche entera
  • 12 G Azúcar (dos cucharadas soperas)
  • 12 G Levadura química, tipo Royal®
  • Una pizca de sal

Copete y acabado;

  • 500Ml Nata para montar 35% MG (Materia Grasa)
  • El relleno de las galletas Oreo®
  • 80-100 G Azúcar en polvo o glacé
  • 120 G Queso crema tipo philadelphia®
  • Estabilizante para Nata (es opcional, pero recomendable si no van a ser consumidos de inmediato)
  • 2-3 Galleta Oreo® (Solo la parte oscura)
  • Galletas Oreo® completas (en este caso galletas oreo finas rellenas de crema de chocolate) para decorar

Elaboración:

  • Bizcocho;

Precalentar el horno a 180°C calor arriba y abajo.

Disponer de un molde metálico para cupcake o magdalenas e introducir dentro de sus cavidades los capacillos o cápsulas para hornear los bizcochos de los cupcake.

Separar la parte oscura de las galletas oreo®, pesar 250 G e introducirlos en el recipiente de una picadora si se dispone de ella o meterlas dentro de una bolsa, tipo zip, por ejemplo, y triturarlas con la base de un vaso o similar. También se las puede machacar con un mortero, han de quedar finas pero no es necesario reducirlas a polvo.

Por otro lado, separar las claras de las yemas de huevo y depositarlas en cuencos limpios y secos.

Tomar el cuenco que contiene las yemas y añadir en su interior el azúcar. Batir (preferiblemente con varillas eléctricas) durante 5 minutos o hasta que la mezcla quede espumosa y blanquecina.

Añadir la leche y la mantequilla blanda y continúar batiendo durante dos minutos más.

Incorporar las galletas machacadas y la levadura en polvo. Remover con una espátula o lengua repostera y reservar.CUPCAKE DE GALLETAS OREO 6.JPGCoger el cuenco que contiene las claras de huevo, agregar la pizca de sal y montarlas con unas varillas (preferiblemente eléctricas) hasta que estén bien firmes.

Con la ayuda de una espátula o lengua repostera y movimientos envolventes, mezclar las claras de huevo montadas con la preparación de galletas reservada, hasta que esté todo bien integrado.

Repartir de forma equitativa la masa en las cavidades de los capacillos o cápsulas, llenando únicamente dos tercios de su capacidad, ya que la masa se expandirá con la acción del calor y aumentará su volumen de manera considerable.

Una vez el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, meter el molde en su interior, quedando éste a media altura.

Hornear los bizcochitos durante 15 o 20 minutos y pinchar el centro de uno de ellos con un testador o palillo para comprobar que su interior está bien cocinado, una vez salga limpio, apagar el horno y sacar la bandeja. Dejar reposar las piezas dentro del molde durante 2 o 3 minutos y después, traspasarlos a una rejilla para que enfríen por completo.

  • Copete y abado;

Introducir la parte oscura de las dos o tres galletas oreo® en el recipiente de una picadora si se dispone de ella o meterlas dentro de una bolsa, tipo zip, y triturarlas con la base de un vaso o similar. También se las puede machacar con un mortero, hasta que queden reducidas a polvo.CUPCAKE DE GALLETAS OREO.0.JPGEn un cuenco amplio poner la nata, el queso crema y el relleno de las galletas oreo®.  Batir el conjunto con unas varillas (preferiblemente eléctricas) a máxima potencia durante dos minutos. Después tamizar sobre la mezcla el azúcar glacé, el estabilizante para nata (opcional) y el polvo de las galletas oreo® y continuar batiendo dos minutos más o hasta que la nata esté completamente montada.

Traspasar la mezcla a una manga pastelera provista de una boquilla grande de estrella abierta.

Una vez la crema esté lista, aplicarla formando una espiral sobre los cupcakes.

Para finalizar, decorar los cupcake con una galleta oreo® (en esta ocasión son galletas oreo® finas, pero también quedarán muy bonitos coronados con mini oreo® o con  mitades de la clásica galleta.

Conservar los cupcakes refrigerados y sacarlos a temperatura ambiente al menos 20 minutos antes de servirlos, así se apreciará mejor su sabor y la textura será más suave.

CUAJADA DE LECHE DE CABRA

CUAJADA DE LECHE DE CABRA 5,.JPGA estas alturas no es ninguna novedad que en la cocina de cosmopolitan cuisine, se apueste fuerte por la leche y sus derivados; fomentando su consumo a través de este canal, con recetas tan sabrosas como lo son estas cuajadas elaboradas con leche fresca de cabra. Por estos parajes, se piensa que no hay nada más sano que lo producido por medios de la madre naturaleza, y señores, la leche fresca obtenida directamente del ganado mamífero (bovino, caprino u ovino) criado en libertad, bien alimentado y en condiciones adecuadas de higiene, es una fuente natural de salud totalmente indiscutible.


La leche es el primer alimento que ingerimos nada más nacer. Según la OMS, la lactancia materna es la manera de aportar al bebé los nutrientes necesarios para su correcto crecimiento y desarrollo posterior.

A medida que se va creciendo, se van introduciendo nuevos alimentos con el objetivo de llevar a cabo una alimentación variada y saludable. La leche y los productos lácteos se empiezan a consumir a partir del primer año y formarán parte de la dieta diaria de por vida.

Los lácteos son alimentos muy completos desde el punto de vista nutricional. Nos aportan una gran cantidad de nutrientes:

Proteínas de alto valor biológico, lo que quiere decir que aportan todos los aminoácidos esenciales, que nuestro cuerpo necesita y no puede sintetizar. Además, el elevado contenido en el aminoácido lisina hace que estas proteínas puedan complementar las de otros alimentos, como los cereales o las legumbres, aumentando el valor biológico de la proteína de estos últimos.

El principal y exclusivo hidrato de carbono de la leche es la lactosa. Tiene la propiedad de favorecer la absorción de calcio, principalmente cuando existe déficit de vitamina D.

El contenido en grasa de la leche, es el más variable. La grasa láctea tiene un contenido elevado de ácidos grasos de cadena corta y media, lo que la diferencia del resto de grasas comestibles. Este tipo de ácidos grasos son fácilmente absorbibles, constituyen una fuente de energía inmediata y presentan una baja tendencia a ser almacenados en el tejido adiposo.

En cuanto al contenido en minerales y vitaminas, el más destacable es el calcio, pero también aporta cantidades importantes de fósforo, magnesio, zinc, sodio y potasio. También contienen una cantidad importante de vitaminas como la riboflavina, y como las liposolubles Vitaminas A y D.

 

El consumo continuado y adecuado de lácteos está asociado con la prevención de varias enfermedades crónicas no transmisibles. Consumirlos de manera habitual disminuye el riesgo de padecer:

Enfermedades cardiovasculares, gracias a su contenido en vitamina D, calcio, potasio, fósforo y péptidos bioactivos, debido a las propiedades antihipertensivas que le confieren a la leche.

Diabetes Mellitus tipo II. Existe una asociación inversa entre el consumo de lácteos bajos en grasa y yogur y el riesgo de padecer dicha enfermedad.

Obesidad. Se han visto efectos positivos entre el consumo de lácteos y la ingesta de calcio sobre la composición corporal, asociándose con la mejora del mantenimiento de un peso saludable.

Osteoporosis. El calcio juega un papel fundamental en la adquisición de masa ósea. Los productos lácteos son la fuente principal de calcio en la dieta, con lo que su consumo también está indicado en la prevención de esta enfermedad.

Recordar que el consumo de lácteos recomendado, en adultos, se sitúa de 2 a 3 raciones diarias.

FUENTE: Evidencia científica sobre el papel del yogur y otras leches fermentadas en la alimentación saludable de la población española. FESNAD, 2013

La cuajada es un postre lácteo típico del norte y este de España.

Elaborar cuajada de forma tradicional en la cocina de casa es algo sencillo, lo puede realizar cualquier persona con unos simples materiales y pocos ingredientes que pueden adquirirse facilmente en tiendas especializadas dedicadas al mundo del queso o por internet (para acceder de forma inmediata a una de las tiendas que los comercializa, pincha sobre el siguiente enlace: http://www.quesoscaseros.es/ ).SONY DSCEn los próximos parrafos, podrás consultar los ingredientes necesarios y algunas anotaciones de interés para proceder con la elaboración:

Aunque la leche de oveja es la mejor opción para hacer este tipo de postre, también se puede utilizar la leche de vaca o de cabra (para elaborar la receta que se muestra a continuación se usa leche fresca de cabra). Se puede obtener cruda (en fincas dedicadas al ganado y cualquiera de las variedades conseguida directamente del ordeño del animal, ha de ser pasteurizada antes de su consumo) o comercial (de venta en supermercados o grandes almacenes de alimentación, esta opción se presenta en envases y ya está pasteurizada).

Si se elige la opción fresca (recién ordeñada), la leche se ha de pasteurizar y para ello se debe proceder de la siguiente manera:

  1. Poner la leche en un cazo a fuego suave (la leche de cabra es más delicada que la de vaca, y nunca debe hervir).
  2. Dejar que alcance una temperatura entre 62 y 64°C y mantener esta temperatura durante al menos 30 minutos.
  3. Una vez pasado el tiempo apagar el fuego.

Es importante que la leche sea tratada justo antes de transformarla en cuajada y que proceda de animales que estén en régimen de producción de leche.

Si se recurre a leche comercial, ha de saber que no todas las leches comerciales son aptas para la elaboración de cuajadas. Será muy difícil hacer cuajadas con leche UHT o con leche esterilizada, no coagulan bien. La única leche comercial potencialmente viable sería la que en su envase figura como leche fresca pasteurizada, si pone “pasteurización alta” esta leche también coagula, pero mucho peor que la normal.

Otro ingrediente clave es es cloruro cálcico: debe ser de calidad alimentaria e identificarse como E-509 en su envase. La incorporación de cloruro cálcico a la leche destinada a hacer cuajada es casi obligada si no se dispone de una leche de excelente calidad. Se trata de un aditivo que no tiene una función conservante sino secuestrante: retener los iones de calcio. No proporciona ningún tipo de sabor en las dosis recomendadas y su adición aporta el beneficio de tener el calcio disponible y necesario para coagular la leche.

Además será imprescindible el coagulante de leche (el cuajo de procedencia animal es el más conocido, aunque también se puede encontrar cuajo de origen vegetal): el cuajo animal es el ingrediente que hace posible la formación de la cuajada. El cuajo animal proviene del cuarto estómago de los animales rumiantes: ternera, cordero o cabrito, donde está la quimosina y pepsina, enzimas que son capaces de coagular la leche. Para este tipo de postre podemos utilizar también el coagulante microbiano obtenido a partir de ciertos mohos, es más barato pero también más difícil de encontrar y no viene del cuarto estómago de los animales rumiantes, que es como se hacía de manera tradicional.CUAJADA DE LECHE DE CABRA 4.JPGUna vez se hayan reunido la serie de ingredientes especificados en los párrafos anteriores, se prosigue con la agrupación de materiales o utensilios indispensables:

Es necesario disponer de un termómetro de cocina, ya que hará falta para tener controlada la temperatura de la leche si se va a pasteurizar y para saber también la temperatura de la leche cuando coagula. Los termómetros de mercurio han desaparecido debido a su toxicidad y los de vidrio son peligrosos porque si se rompen dentro del fluído habría que tirar toda la preparación. Los hay con una funda de plástico y también digitales. Si se va ha pasteurizar la leche en la cocina de casa, se ha saber el rango de temperatura (escala) que debe medir el termómetro y éste debe al menos alcanzar de 0°C a 100°C.

Además sería conveniente tener a mano un cuentagotas, jeringa o vaso medidor, ya que será de gran utilidad para dosificar el cuajo en cada envase.

También será de gran ayuda una jarra medidora o cazo vertedor, para repartir la leche en cada envase de cuajada.

Será importante tener preparados unos envases para cuajadas, los tradicionales son de barro, pero también se utilizan de cristal u otro tipo de materiales impermeables y resistentes a los cambios de temperatura.

Cómo material imprescindible hay que disponer de una olla o cazuela de acero inoxidable, lo ideal sería calentar la leche al baño maría pero en su defecto se puede calentar moviendo continuamente.

Necesitamos también una fuente de calor, una cocina; vale cualquier cocina doméstica o fuente de calor capaz de alcanzar temperaturas de 80°C y una fuente de hielo o de agua fría para cuando se tenga que enfriar la leche después de haberla pasteurizado.Una vez se tengan a mano todos los ingredientes y útiles necesarios para la preparación de las cuajadas, se podrá comenzar con el proceso de elaboración siguiendo las indicaciones que se describen en la receta que se muestra a continuación.


cuajada de leche de cabra clara.JPGIngredientes:

  • Leche fresca de cabra (vaca u oveja)
  • Cloruro cálcico
  • Cuajo animal

Materiales:

  • Termómetro
  • Jeringa o vaso medidor
  • Jarra o cazo vertedor
  • Envases impermeables y resistentes a cambios de temperaturas
  • Olla o cazuela de acero inoxidable
  • Cocina o fuente de calor que al menos alcance los 80°C

Elaboración:

Para empezar, lo primero se ha de hacer es atemperar y preparar la leche.

La leche que se pone a coagular debe tener una temperatura comprendida entre los 30°C y los 37°C en el envase final donde se va a realiza la coagulación. Por ello tendremos que considerar que durante el trasvase se puede perder temperatura. Así que si partimos de leche comercial refrigerada habrá que calentarla y si partimos de leche pasteurizada por nosotros mismos habrá que enfriarla a una temperatura ligeramente superior a la de coagulación indicada.

Añadir el cloruro cálcico en proporción 0,5 mL/1,75L de leche si se trata de vaca y cabra, algo menos (0,5 mL/2,5L) si se trata de oveja (en este paso puede haber diferencias de medidas, seguir siempre las indicaciones del fabricante del envase). Tras añadir el cloruro se revuelve bien.

Preparar las tarrinas, es ahí donde se va a repartir individualmente el cuajo necesario para coagular sin haber añadido todavía la leche. La dosis de cuajo depende del tipo de cuajo adquirido (de la fuerza con que elabore dicho fabricante su gama), de la leche y de las condiciones de coagulación. Lo normal es que se requiera muy poco cuajo para coagular la leche y que baste con 4 o 6 gotas de coagulante en cada envase que se dosifican con un cuentagotas. Si se produce desuerado en el envase la cantidad de cuajo debe reducirse.

Se reparte en las tarrinas la leche pasteurizada o atemperada y con una temperatura superior a la necesaria para la coagulación, por encima de 37°C. Se intenta verter de tal modo que, a la vez que se efectúa el llenado, se produzca la mezcla de la leche con el cuajo. Para conseguirlo, hay que verter la leche con la jarrita desde cierta altura como si se realiza una especie de oxigenación.

Mantener los envases llenos en un lugar cálido (por ejemplo próximos a la cocina), temperatura ambiente no inferior a 20°C, hasta que se perciba que hay coagulación. Depende del envase donde se esté haciendo la cuajada, tarda más o menos en coagular, pero se puede tomar como referencia aproximadamente 20 minutosCUAJADA DE LECHE DE CABRA 3.JPGTras ello, conservar las cuajadas en la nevera hasta su consumo y recordar que el tiempo de conservación es reducido para este producto, no debería prolongarse más de 4 o 5 días.

A la hora de servirlas se le pueden añadir miel, frutos secos, azúcar… ¡Estarán deliciosas! Además, así se enriquecerán con productos  igual de sanos y naturales.

GALLETAS DE AVENA

galletas de avena 8.JPGEstas galletas con copos de avena y arándanos deshidratados son una magnífica opción para comenzar el día llenos de energía o reponer fuerzas a media tarde, cuando los ánimos comienzan a decaer. Para su elaboración sólo se emplean ingredientes naturales, económicos y fáciles de encontrar en cualquier supermercado.

Las galletas de avena datan de principios del S.XX y perduran hasta el día de hoy. Siendo la primera receta original de galletas de avena, fabricada y distribuida en masa en el año 1908, por la empresa Quaker Oats Company®. Anunciadas como “tortas de avena”.  La receta, que fue impresa al dorso de las cajas en las que se comercializaban, requería los siguientes ingredientes: copos de avena, mantequilla, azúcar, huevos y harina. Más tarde, la receta de las tortas de avena fue reformulada y rebautizada como “galletas de avena”, en su confección se emplearon copos de avena molidos (harina de avena) logrando unas piezas más finas, compactas y consistentes que las que se preparaban con la mezcla anterior.

Otra inclusión a la receta que se generó con el tiempo, fue usar el salvado de avena para crear unas galletas que pudieran ser consumidas por un mayor número de personas, incluyendo a quienes deseaban aprovechar las propiedades que tiene el salvado de avena; producto resultante del refinado del grano de avena que corresponde a lo que serían las capas externas del grano y más concretamente al pericarpio con sus tres subcapas: epicarpio, mesocarpio y endocarpio; del cual se hablará en futuras entradas al blog.

Sabías que…

el 48% de los españoles ya percibe la avena como el cereal más sano, por delante de otros como la quinoa o la espelta. Sin embargo, sólo 3 de cada 10 españoles la consume de forma habitual, especialmente en el momento del desayuno.

Si se desea conocer un poquito más acerca de los copos de avena, en los próximos párrafos se puede leer un breve resumen que trata sobre las propiedades más destacadas de la avena;

La avena (avena sativa) es una planta de la familia de las gramíneas, al igual que el resto de cereales comestibles; una de las familias más importantes para la alimentación humana y cuyos frutos son granos secos y ricos en almidón, un hidrato de carbono complejo, fuente de energía para nuestro organismo. La avena es uno de los cereales más completos, rico en proteínas vegetales, grasas insaturadas y vitaminas del grupo B. En el proceso de transformación de los copos no se elimina nada, sólo se les pasan cilindros para que queden aplastados. Se consume tanto el cereal completo (copos de avena) como el salvado (fibra soluble) y también se emplean la paja y las semillas con fines terapéuticos.

La avena es uno de los cereales con más beneficios para nuestra salud, ya que tiene propiedades específicas que lo convierten en un súper cereal. No en vano, ha sido la base de la alimentación de varias civilizaciones y está considerada como la reina de los cereales.
galletas de avena 9.JPG

Sabías que la avena puede contribuir a una dieta saludable y equilibrada?

La avena contiene poca grasa saturada y sal de forma natural. Disfrútala en sus diferentes variedades de producto y recetas con avena, en el desayuno o en cualquier momento del día.

Su consumo, puede ayudar a reducir los niveles de azúcar en sangre (el consumo de beta-glucanos, presentes en la avena, previene el aumento de glucosa en sangre después de las comidas, si se consumen al menos 3 gr de beta-glucanos, contenidos en una ración de 40 g de avena), tratándose así de un alimento recomendado para personas que padecen diabetes, dada su capacidad de absorción de azúcar.

La avena coopera disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, relacionadas con los altos niveles de colesterol en sangre ya que contiene beta-glucano, una sustancia que como parte de una alimentación y un estilo de vida saludables actúa en nuestro organismo para ayudar a bajar el colesterol (el colesterol alto es un factor de riesgo en el desarrollo de enfermedades coronarias).

Los granos integrales, sobre todo los de la avena integral, aportan fibras, unas sustancias esenciales en nuestra dieta porque colaboran en el mantenimiento de un sistema digestivo saludable. La fibra de la avena contribuye a incrementar el bolo fecal y, con ello, a conservar un sistema digestivo saludable.

La avena cuenta con una amplia variedad de vitaminas y minerales que desempeñan diferentes funciones en el organismo. Descubre en los próximos parrafos más información al respecto y de cómo actúan sobre el cuerpo humano los diferentes nutrientes que la avena posee:

Este súper cereal contiene tiamina, también conocida como vitamina B1 que contribuye a un metabolismo energético normal, así como al funcionamiento del sistema nervioso, la función psicológica y la del corazón.

También está muy presente la vitamina B6, que colabora en el metabolismo energético normal, el buen funcionamiento del sistema nervioso y la función psicológica. Además, ayuda al metabolismo proteico y del glucógeno, así como al funcionamiento del sistema inmunológico.

Posee folato, ácido fólico o vitamina B9, que favorece la formación normal de la sangre, la síntesis de aminoácidos, la función psicológica y la función del sistema inmunológico.

Contiene hierro, mineral fundamental en nuestro organismo, que ayuda a la formación normal de glóbulos rojos, a la función cognitiva, al transporte de oxígeno por el cuerpo y a la función del sistema inmunológico.

Aporta magnesio, este mineral fomenta el funcionamiento normal de los músculos, mantiene el equilibrio de los electrolitos y el mantenimiento de los huesos y los dientes.

Incluye zinc, reforzando la reproducción y fertilidad, la función cognitiva, la protección de células contra el estrés oxidativo y la función del sistema inmunológico.

Sabías lo importante que es empezar el día con un buen desayuno y seguir una dieta sana y equilibrada con el aporte de energía necesario?

Los cereales integrales en nuestra alimentación se convierten en un buen combustible para nuestro organismo y aportan numerosos beneficios.

Los copos de avena contienen las tres partes de la semilla del cereal: el salvado, el endospermo (embrión de las plantas) y el germen. Los científicos consideran que, comiendo copos de avena enteros, es decir, integrales, estamos ingiriendo fibra, vitaminas y minerales, buenos y recomendables para nuestro organismo.

La avena, así como otros cereales, contiene principalmente carbohidratos. Los hidratos de carbono contribuyen a un correcto funcionamiento del cerebro, por lo que es imprescindible consumirlos en las cantidades necesarias.

Así, la avena se abre paso en la ingesta humana y ofrece un amplio abanico de posibilidades en la alimentación diaria, pudiéndose utilizar como ingrediente para un gran número de recetas, como es en el caso de estas tentadoras y riquísimas galletas de copos de avena enriquecidas con arándanos deshidratados.

Tras esta pequeña introducción, queda claro que consumir diariamente copos de avena aporta numerosos beneficios al organismo, y es por ello que en cosmopolitan cuisine, están incluidos en la dieta diaria de forma regular.

En esta ocasión, los copos de avena forman parte de la composición de unas sanas y deliciosas galletas. A continuación, se muestra la receta donde vienen indicados los ingredientes y los pasos a seguir para proceder con su elaboración.


galletas de avena 7.JPGIngredientes (20/25 Unidades):

  • 175 G Mantequilla (temperatura ambiente)
  • 125 G Azúcar
  • 1 Yema de huevo
  • 175 G Harina de repostería
  • 1 Cdta Bicarbonato
  • 1/4 Cdta Sal
  • 80 G Copos de avena
  • 120 G Arándanos deshidratados

Elaboración:

Precalentar el horno a 190ºC calor arriba y abajo.

Disponer sobre la mesa de trabajo una plancha de silpat o forrar una bandeja de horno con papel siliconado o papel de hornear.

Tamizar la harina, el bicarbonato sódico y la sal. Reservar.

En un cuenco amplio batir (preferiblemente con varillas eléctricas) la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una pasta suave y cremosa.

Añadir la yema de huevo y continuar batiendo hasta integrar por completo.

Incorporar la harina, el bicarbonato sódico, la sal y los copos de avena. Mezclar despacio con una espátula o lengua repostera hasta conseguir una masa blanda pero manejable. galletas de avena 6.JPGFinalmente, incluir los arándanos deshidratados y mezclar a mano (con una espátula o lengua repostera) para que se repartan de forma equitativa por toda la masa.

Con las manos o con la ayuda de dos cucharas o un dispensador de bolas pequeñoformar piezas del tamaño de una nuez y disponerlas en la bandeja de horno separadas unas de otras, ya que se expandirán significativamente durante el horneado.

Por último, aplastar ligeramente las bolitas de masa con el reverso de una cuchara.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear las galletas durante 20 o 25 minutos, fijando la bandeja en la parte central del horno.

Cuando las galletas comiencen a dorarse ligeramente por la base, sacar la bandeja del horno y dejar reposar las galletas sobre ella durante al menos cinco minutos (al sacar las galletas del horno su textura será blanda y no se recomienda su manipulación de forma inmediata).

Una vez que las galletas hayan templado y presenten una estructura más consistente, trasladarlas a una rejilla y dejarlas enfriar por completo.

Las galletas se conservan durante días guardadas en recipientes metálicos o herméticos y almacenadas en un lugar oscuro, seco y alejado de fuentes directas de calor.