HAMBURGUESAS DE TOFU CON PAN TIERNO DE CALABAZA

hambuerguesa de tofu con pan tierno de calabaza 1.1.JPGPara el almuerzo de hoy se propone una hamburguesa vegetal de Tofu con ensalada y salsa de aguacate al cilantro. Se trata de una alternativa deliciosa y muy sana a la típica hamburguesa de carne de vacuno. En casa quedamos encantados con el producto, su sabor es fantástico y muy suave. Desde aquí os animo a probarla, ya veréis cómo quedáis muy satisfechos con el resultado.

En esta ocasión las hamburguesas de tofu se presentan en formato bocadillo, también se puede prescindir del pan si lo que se desea es no consumir hidratos de carbono, pero recomiendo colocar estas suculentas hamburguesas de tofu en el interior de unos panecillos tiernos. Aconsejo encarecidamente estos de calabaza, elaborados en casa de forma artesanal (pincha sobre el siguiente enlace ” panecillos tiernos de calabaza” para acceder de forma inmediata a la receta que se encuentra publicada en este blog) acompañados con una mezcla de ensalada fresca, tomate y cebolla morada. Además, para enriquecer estos sándwiches y hacerlos más sabrosos, se condimentan con una suave salsa de aguacate y cilantro, aceitunas negras y queso feta. Una combinación sorprendente y muy refrescante que no dejará indiferente a ningún comensal.

Para elaborar esta receta se emplea como ingrediente esencial e imprescindible el tofu. En los proximos parrafos se habla sobre este alimento de origen vegetal que en los últimos años está gozando de una gran popularidad entre la población occidental.

El tofu, es un producto muy estimado en la alimentación vegetariana. Desde el punto de vista nutritivo, por su alto contenido proteico y culinario, y por sus múltiples formas en la elaboración de recetas, puede ser considerado un producto sustituto de la carne.

La palabra tofu es el nombre japonés del queso de soja. En Oriente lo consumen desde hace miles de años; para ellos es un alimento imprescindible por la variedad de platos que se pueden realizar con él y también por su alto contenido proteico.

Su aspecto es similar al del queso fresco, aunque su sabor y textura difieren bastante, ya que varían según las técnicas de cocinado, los aderezos o las especias que se utilicen en su elaboración.

El sabor del tofu es neutro y su textura es algo gomosa. De ahí que se preste a elaboraciones tan diversas como salsas, rellenos, acompañamiento de ensaladas e, incluso, hamburguesas; como es en el caso de la receta que se detalla tras esta breve introducción. Son tan numerosas las formas en las que se puede presentar el tofu, que tan solo es necesaria una pizca de imaginación para conseguir un plato rico y nutritivo. Por sus características, absorbe cualquier sabor que se le añada. Así, si se mezcla con especias picantes, sabe picante; y si se combina con alimentos dulces, puede formar parte de deliciosos postres, como por ejemplo una tarta de chocolate.HAMBURGUESA DE TOFU CON PAN TIERNO DE CALABAZA 1.2.3.JPGEste alimento, tan consumido por los orientales, tiene multitud de propiedades beneficiosas para nuestro organismo. A continuación se citan algunas de ellas:

  • Contiene un altísimo porcentaje de proteínas vegetales de buena calidad. Además incluye los diez aminoácidos esenciales en cantidades suficientes.
  • A pesar de su alto contenido en proteínas, el tofu es un alimento más digestivo que otros alimentos también ricos en proteínas como los huevos, la leche, la carne…
  • No tiene conservantes, colorantes, ni productos químicos y no han sido utilizados antibióticos ni hormonas para su engorde como se hace con el ganado.
  • Posee un elevado contenido en calcio y por ello se recomienda el tofu a mujeres que estén pasando por la menopausia. También es aconsejable para los niños en crecimiento, para la gente con osteoporosis y para las personas con déficit de este mineral.
  • No tiene lactosa, gluten ni colesterol.

Su aporte calórico es muy bajo, contiene aproximadamente 80 KCal por 100 g de producto, 3 g de Hidratos de carbono, en torno a 9 g de Proteínas y entre 4 y 5 g de Grasas. Además, es rico en minerales, destacando entre ellos el Calcio, Hierro, Sodio, potasio y fósforo. También contiene importantes cantidades de vitaminas A,C y B3.

¿Sabías que…?

El tofu es un alimento que contiene lisina en abundancia. La lisina es un aminoácido esencial del que tienen carencias muchos cereales y derivados. En cambio están bien dotados en aminoácidos sulfurados, metionina y cistina, que no son tan abundantes en la soja, y por tanto tampoco en el tofu.

Por este motivo las proteínas de la soja y las proteínas de los cereales se complementan tan bien, y es que la utilización neta de proteínas es aumentada cuando combinamos los cereales con el tofu y otros derivados de la soja.

El tofu se elabora a partir del batido de soja cuajado que se obtiene de las semillas cocidas de la soja. Puede considerarse como carne vegetal o un sustituto vegetal a la carne, porque como se menciona en parrafos anteriores posee un contenido muy grande en proteínas y aminoácidos, que son, además de muy alta calidad ya que se digieren mejor que las de la propia carne.


HAMBURGUESA DE TOFU con pan tierno de calabaza 0.1.JPG
Ingredientes (4 personas):

  • 4 Panecillos tiernos

Hamburguesas de tofu;

  • 350 G Tofu firme 
  • 1 Huevo Grande de corral
  • 75 G Pan rallado
  • 4 Tomates secos
  • Sal y pimienta

Ensalada;

  • Ensalada variada
  • Tomate
  • Cebolla morada
  • Aceitunas negras
  • Queso feta
  • Cilantro fresco

Salsa de aguacate y Cilantro;

  • 1 Aguacate maduro
  • 75 G Queso de untar ligero
  • 1 Ramillete de cilantro fresco
  • Zumo de una lima
  • Sal y pimienta

Elaboración:

Si se desea realizar los panecillos tiernos de calabaza de forma casera, proceder con la receta siguiendo las indicaciones que se describen en éste blog. Para acceder a la recta de forma rápida, pinchar sobre la palabra “Panecillos tiernos de calabaza” que aparece subrayada al inicio de esta página.

  • Salsa de aguacate y cilantro:

Pelar y depositar toda la pulpa del aguacate dentro de un vaso batidor o un recipiente alto.

Añadir el zumo de la lima y triturar con la batidora eléctrica hasta conseguir una textura cremosa.

Incorporar el queso crema, el cilantro ligeramente picado y sazonar con una pizca de sal y pimienta.

Triturar todo el conjunto unos segundos más y reservar la salsa bien tapada dentro del frigorífico.

  • Hamburguesas de tofu:

Envolver el tofu en un paño de cocina limpio, apretar y escurrir para eliminar el exceso de líquido (deben salir aproximadamente 4 cucharadas de fluído, este paso es importante para más adelante conseguir una buena textura en la hamburguesa).

Hidratar los tomates secos en medio vaso de agua muy caliente, hasta conseguir una textura blanda. Cuando estén bien hidratados, retirar el exceso de líquido con ayuda de con un paño de cocina limpio o una trozo de papel absorbente.SONY DSCRallar el tofu y colocarlo en un bol, incorporar el huevo, el pan rallado y el tomate finamente picado. 

Salpimentar la mezcla y unir todos los ingredientes hasta formar una masa manejable.

A continuación, con las manos bien limpias, dar forma a 4 hamburguesas de tamaño uniforme. Para que queden perfectas se pueden usar unos aros de cocina del mismo diámetro que los panecillos tiernos, así una vez cocinadas encajaran a la perfección dentro de los bollitos.

Calentar una sartén antiadherente, añadir unas gotas de aceite de oliva virgen extra y cocinar las hamburguesas durante 3 minutos por cada lado, hasta que queden bien doradas.

  • Ensalada y montaje:

Lavar las hortalizas y secarlas con paño de cocina.

Cortar el tomate, la cebolla y las aceitunas en rodajas finas.

Desmenuzar ligeramente el queso feta.

Abrir los panecillos por la mitad y poner una cucharada de salsa de cilantro en la base de cada uno de ellos.

Encima, disponer las hortalizas frescas; la ensalada, el tomate y la cebolla morada.

Después, incluir las hamburguesas de tofu calientes y sobre ellas, colocar una cantidad generosa de salsa de aguacate y cilantro.

Por último, esparcir por la superficie las aceitunas negras, el queso feta desmenuzado y unas hojas de cilantro fresco picado.hamburguesa de tofu 10.JPGServir de inmediato con las mitades de los panecillos que las cubren a un lado del plato. Se trata de unas hamburguesas visualmente muy atractivas y de este modo se aprovecha su belleza para despertar el interés de los comensales y producirles un apetito voraz.

¡Buen provecho!

ALBÓNDIGAS A LA BARBACOA CON PURÉ DE PATATA

albóndigas con salsa barbacoa y puré de patata 0.JPGEn la entrada de hoy presento un clásico de la cocina tradicional española, fusionado con la gastronomía estadounidense. Se trata de unas sabrosas y deliciosas albóndigas de carne bien condimentadas, cocinadas sobre una casera y sabrosa salsa barbacoa y servidas con un fino puré de patatas. Un plato fácil de preparar, completo y delicioso.

Aunque existe una receta básica mundial para hacer las albóndigas, la cual consiste en preparar una bola de carne picada o molida mezclada con huevos y diversos condimentos, tales como el perejil y el ajo entre otros muchos ingredientes, cada cultura tiene una manera particular de preparar este platillo, el cual es uno de los más universales que existe.

Sabías que…

El origen del termino “albóndiga” es arabe “al-bunduga” y su significado no puede ser más claro: “bola”. Los árabes, a través de España, enseñaron a los europeos a preparar este guiso y también lo extendieron vía oriente hacia Asia.

Entre los diferentes tipos de albóndigas que se pueden encontrar, según cada cultura se elaboran de forma distinta, empleando los ingredientes más habituales de cada zona. En España, las albóndigas se confeccionan a partir de carne de ternera o cerdo, o combinación de ambas, y como ingredientes básicos se utilizan: el huevo, el ajo, el perejil y el pan rallado. Se suelen rebozar en harina y posteriormente se fríen ligeramente en aceite de oliva, se acaban de cocer en una salsa de sofrito elaborada a base de cebolla, harina, vino blanco y especias. Las albóndigas de pescado (por ejemplo de bacalao) son también muy populares en este país, y se acompañan con gran variedad de salsas.

La receta que hoy se presenta en el blog no es la original masa de carne con los condimentos mencionados en el párrafo anterior. Se trata de otra forma de preparar las albóndigas, igual de rica y sabrosa que la fórmula más tradicional. Además, el condimento empleado para cocer el compuesto de carne es exquisito.

Si en casa os gusta la carne y la salsa barbacoa, no dejéis de probar estas suculentas albóndigas, ya veréis como quedáis encantados con el resultado.

Antes de comenzar con la preparación de la receta, se recuerda que en el blog también se encuentran publicadas otras exquisitas recetas de albóndigas, todas ellas son muy recomendables. Para acceder y poder visualizar de forma rápida las páginas, sólo hay que pinchar sobre los siguientes enlaces: Albóndigas en salsa de pimienta y las albóndigas de pollo a la jardinera.


albóndigas con salsa barbacoa y puré de patata 1.JPGIngredientes (4 personas):

Albóndigas;
  • 350 G Carne molida magra
  • 25 G Pan rallado
  • 1 huevo
  • 30 Ml Salsa de tomate
  • 30 Ml Mostaza en grano grueso o la antigua
  • 1/2 Cda Salsa Worcestershire
  • 1/2 Cdta Sal 
  • 1/4 Cdta Pimienta molida
  • 1/2 Cdta Cebolla en polvo
  • 2 Cda Harina todo uso para rebozar
  • Cda Aceite de oliva virgen extra para freír
Salsa barbacoa;
  • 150 G Cebolla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 Cda Pimentón picante o 1/2 cdta Chile en polvo
  • 100 G Whisky
  • 250 G Salsa de tomate
  • 50 G Zumo de limón
  • 100 G Vinagre de Jerez
  • 80 G Miel
  • 16 G Azúcar de caña
  • 70 G Salsa Worcestershire
  • 1/2 Cdta Sal
  • 1 Cda Especias BBQ; pimentón ahumado, cilantro, pimienta, ajo, mostaza, perejil, mejorana y comino (opcional)
Puré de patatas;
  • 2 Patatas grandes peladas y cortadas en cubos
  • 2 Cda Mantequilla sin sal 
  • 30 Ml Leche desnatada, añadir más si es necesario
  • 25 G Queso crema ligero
  • Sal y pimienta 
  • Cilantro picado y semillas de sésamo para decorar

Elaboración:

  • Albóndigas;

Añadir todos los ingredientes de las albóndigas (excluyendo el harina y el aceite de oliva) en un recipiente grande y mezclar.

Formar las albóndigas con la ayuda de dos cucharillas o con las manos.

Rebozar las albóndigas con la harina y retirarles el exceso.

Añadir el aceite de oliva a una sartén amplia y colocarla sobre fuego medio-alto.

Cuando la sartén coja temperatura, añadir las albóndigas y cocinarlas. Freírlas por toda su superficie hasta que la carne quede sellada y ligeramente dorada (añadir más aceite si se considera necesario).

Retirar las albóndigas de la sartén y reservarlas sobre un plato en un lugar cálido.

  • Salsa barbacoa;

Lavar, secar y picar la cebolla.

Poner a fuego medio una sartén con un fondo de aceite de oliva virgen extra y sofreír en ella la cebolla, hasta que esté pochada y adquiera una textura blanda y traslúcida.

Cuando esté cocinada, retirar la sartén del fuego y poner la cebolla en el vaso de la batidora o dentro de un recipiente estrecho y alto ( en el que quepa el brazo de la batidora de mano).

Añadir el chile en polvo o el pimentón y agregar el resto de ingredientes; el whisky, la salsa de tomate, el zumo de limón, el vinagre de jerez, la miel, el azúcar de caña, la salsa worcestershire, la sal y opcionalmente la mezcla de especias (el sazonador de especias empleado en la elaboración de ésta receta es de la marca NOMU : Mezcla BBQ. No contiene aditivos artificiales y al tratarse de especias ahumadas combinan a la perfección con esta salsa).ALBÓNDIGAS CON SALSA BARBACOA Y PURÉ DE PATATA 2.JPGTriturar el compuesto hasta conseguir una mezcla lisa y homogénea.

Después, colocar al fuego un cazo de paredes altas y cocer la salsa entre 20 y 40 minutos, hasta que quede espesa (según la preferencia del cocinero o los comensales, a más tiempo de cocción más densa y consistente será su estructura).

Al acabar la cocción, probar de sazón y añadir más dulce, más vinagre o más sal si fuese necesario.

Cuando la salsa esté lista, agregar las albóndigas a la sartén, cubrirlas con el unto y cocinar el conjunto durante cinco o diez minutos a fuego suave.

  • Puré de patatas;

Pelar las patatas y cortarlas en cubos. Cocerlas a fuego medio hasta que estén tiernas, durante aproximadamente 20 minutos.

 Escurrir las patatas y colocarlas en un recipiente alto y estrecho.

 Incorporar la leche, la mantequilla, el queso crema, la sal y la pimienta.

 Triturar el conjunto (preferiblemente con un batidor eléctrico) hasta obtener la consistencia deseada y añadir más leche en el caso de ser necesario.

 Servir las albóndigas sobre el puré de patatas y esparcir sobre el plato el cilantro picado y sésamo al gusto.

 Notas:

Para evitar que las albóndigas queden demasiado duras, no freirlas exceso; ya que terminarán de cocinarse junto a la salsa barbacoa.

BARRITAS DE AVENA CON FRUTOS SECOS Y FRESAS

BARRITAS DE CEREALES CON FRESA.JPG¿Necesitas un aporte extra de energía? Si es lo que estás buscando; estas barritas caseras de avena con frutos secos que se proponen en esta entrada son una opción sensacional. Resultan deliciosas, saciantes y muy sanas; cada barrita de aproximadamente 25 gr tan sólo aporta alrededor de 110 kcal. Esta propuesta es una excelente alternativa si se precisa un tentempié placentero y saludable a media mañana.

La avena al igual que el resto de cereales comestibles es una de las familias más importantes para la alimentación humana y cuyos frutos son granos secos y ricos en almidón, un hidrato de carbono complejo fuente de energía para nuestro organismo.

Se trata de uno de los cereales más ricos en proteínas, grasas (casi el doble que el trigo), hidratos de carbono, vitamina B1 o tiamina (necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso) y, en menor proporción, aporta otras vitaminas del grupo B. Así mismo contiene minerales como fósforo, potasio, magnesio, calcio y hierro, estos dos últimos de peor aprovechamiento que los procedentes de alimentos de origen animal.

La avena en concreto aporta 335 calorías por cada 100 gramos, 12 g de proteínas, 60 g de hidratos de carbono, 6 g de fibra, 7,1 gramos de grasas, 79,6 mg de calcio, 5,8 mg de hierro y 0,52 miligramos de tiamina.

Sabías que…

La avena es una de las mejores fuentes de energía que existen, por lo que se recomienda consumir a primera hora de la mañana o antes del mediodía, sobre todo para aquellas personas que trabajan muchas horas fuera de casa, tienen que estudiar para un examen, realizan ejercicio o practican actividades que requieren esfuerzo físico.

Sus proteínas son deficitarias en los aminoácidos esenciales lisina y treonina, pero contiene en cantidades elevadas metionina, por lo combinada con legumbres (deficitarias en metionina) o con leche (deficitaria en aminoácidos azufrados), se obtienen proteínas completas de valor equiparable a las de la carne, el pescado o los huevos.

El 80% del total de grasas que contiene son insaturadas y en ella abunda el ácido graso esencial linoleico (omega-6). Otros componentes grasos son el avenasterol, un fitosterol que se sabe contribuye a reducir los niveles de colesterol en sangre al disminuir su absorción a nivel del intestino y la lecitina, necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso y que también contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre.

Su hidrato de carbono mayoritario es el almidón, pero también contiene pequeñas cantidades de fructosa (el azúcar característico de las frutas y de la miel) y en cantidades significativas, fibra. Hay dos tipos de fibra, los mucílagos y la que está presente en el salvado de la avena. Los mucílagos, lubrifican y suavizan el tracto digestivo y la fibra del salvado, posee un suave efecto laxante y contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre, mediante un mecanismo similar al del fitosterol avenasterol.

Así mismo, contiene un alcaloide no tóxico, la avenina, de efecto sedante para el sistema nervioso.

Se consume tanto el cereal completo (copos de avena) como el salvado (fibra soluble) y también se emplean la paja y las semillas con fines terapéuticos.

Combate las afecciones del sistema nervioso; gracias a su contenido de almidón (en el organismo libera glucosa, principal combustible de nuestro sistema nervioso), ácidos grasos esenciales (linoleico), lecitina, fósforo, vitamina B1 o tiamina y avenina, esta última sustancia de acción sedante. Posee un efecto tonificante y equilibrante del sistema nervioso, por lo que su consumo es adecuado en caso de: nerviosismo, fatiga o astenia, insomnio y situaciones de estrés.

Reduce las alteraciones digestivas; debido a su aporte de mucílagos que suavizan la mucosa del tracto gastrointestinal y su alta digestibilidad, su consumo es beneficioso en caso de
gastritis y úlcera en etapa de remisión y en otras afecciones digestivas.

Su ingesta es recomendable en caso de diabetes; ya que posee fibra que contribuye a mantener la glucemia (niveles de azúcar en sangre) en límites normales.

Del mismo modo su toma ayuda en enfermedades cardiovasculares; por su contenido en grasas insaturadas, avenasterol, fibra y lecitina, sustancias que contribuyen a reducir las tasas de colesterol en sangre.

En casos de celiaquía o intolerancia al gluten no es recomendable su consumo ya que aunque en pequeñas cantidades, sí contiene glúten.


barritas de cereales 3.JPGIngredientes:

  • 60 G Copos de avena
  • 40 G Avena inflada
  • 12 G Salvado de avena
  • 65 G Frutos secos al natural variados (nueces, pistachos, avellanas, almendras, cacahuetes, anacardos…)
  • 75 G Miel
  • 15 G Aceite de nuez o vegetal (almendra, avellana, oliva, girasol…)
  • Mermelada natural de fresa (preferiblemente ligera)

Elaboración:

Pelar los frutos secos y retirarles la piel que los cubre, picarlos con un cuchillo y depositarlos en cuenco amplio.

Añadir la avena inflada y el salvado de avena.

Poner los copos de avena en una sartén a fuego medio y tostarlos ligeramente. Dejar templar e incorporarlos a la mezcla.

Agregar la miel y el aceite de nuez o vegetal y mezclar con una espátula o lengua repostera.

Llevar la preparación al microondas y calentarla durante 15 o 20 segundos a máxima potencia (si no se dispone de microondas, verter la preparación en un cazo y calentarla a fuego suave durante unos minutos).

Después, remover el conjunto de ingredientes hasta formar una pasta.

Disponer un molde sobre la mesa de trabajo (para formar estas barritas se ha empleado un molde de silicona apto para horno, con forma de barritas: Molde de silicona My Snack – Silikomart . También irá perfecto un molde de 30×10 o 20x20cm).

Verter la mitad de mezcla en las cavidades del molde y prensarlo lo máximo posible, untar sobre ella una fina capa de mermelada de fresas, cubrir con el resto de la mezcla de avena y frutos secos y prensarlo de nuevo. Se ha de obtener una masa firme y compacta.

Precalentar el horno a 180C, calor arriba y abajo.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, colocar el molde en su interior y hornear la preparación durante 20 minutos. Cuando los bordes comiencen a dorarse, retirar el molde de inmediato y dejar enfriar sobre una rejilla sin desmoldar las piezas.

Una vez frías, desmoldar las barritas. Teniendo en cuenta que si se ha horneado toda la preparación en un sólo molde, habrá que cortar en porciones de 10×2,5 cm y 25 gr de peso con un cuchillo afilado.

Las barritas de cereales se conservan durante varios días almacenadas dentro de una caja metálica o envueltas con papel de aluminio dentro de cualquier recipiente plástico y hermético; guardado en lugar oscuro, lejos de fuentes de calor y humedades.BARRITAS DE CEREALES CON FRESA 2.JPG

HOGAZA DE PAN EN CAZUELA

PAN EN CAZUELA 3.JPGHacer pan en casa no es tarea fácil, hay que usar harinas panificables (contenido en proteína entre un 10 y 11%) y amasar concienzudamente respetando los tiempos de reposo y levado de la masa. Si se efectúan de forma correcta las indicaciones que se describen en la receta, puede ser una tarea mucho más fácil de lo que parece y los resultados son asombrosos.

En esta página se propone una hogaza de pan en cazuela (lo ideal es que sea de hierro fundido tipo “cocotte”, aunque si no se dispone de ella, también se puede utilizar cualquier otra cazuela apta para horno que no tenga elementos plásticos que puedan deformarse o derretirse durante el horneado). Al cocer el pan dentro de una cazuela se concentra y se transmite mucho calor de forma homogénea y uniforme, como si se tratase de un horno de leña. Además, al estar al principio de la cocción tapado, la propia humedad que genera el pan le proporciona al mismo mucho volumen y favorece el desarrollo de una buena corteza.

El pan quizás fue de los primeros alimentos procesados en la historia de la humanidad y su crónica es muy extensa. En los próximos parrafos, antes de detallar la receta de hogaza de pan en cazuela, se pueden adquirir ciertos conocimientos acerca de este alimento tan básico en la dieta del hombre;

La historia del pan en la alimentación corre paralela a la historia del uso de los cereales por parte del ser humano. El pan es un producto directo del procesado manual de los cereales (procesado que con posterioridad se transformó en mecánico) y es muy posible que fuese la primera aplicación alimenticia de estos.

Los cereales, por sí solos, no pueden ser digeridos por el aparato digestivo humano. Esa es la razón por la que los cereales son artificialmente procesados (molidos, remojados, etc), a partir de este momento el pan empieza a convertirse en alimento básico para el hombre; aportando carbohidratos, los cuales se complementan con las grasas y proteínas procedentes de las carnes.

A lo largo de la historia de las culturas, el pan se ha ido elaborando con el cereal disponible en la zona o con la variante modificada más resistente. Así se tiene, por ejemplo, que tanto el trigo como los otros cereales se han empleado en Europa y parte de África; el maíz es frecuente en América; el arroz, en Asia. Un hecho social relativo al pan es que históricamente se ha establecido una distinción social en función del color de la miga de pan que se haya comido. Por ejemplo, los panes de centeno (de miga más oscura) han correspondido a las clases menos favorecidas, mientras que los de harina de trigo (de miga blanca) a clases más elitistas. El pan es entendido por muchas culturas como un sinónimo de alimento y es un ingrediente que forma parte de diversos rituales religiosos y sociales en gran parte del mundo, siendo además en la actualidad un elemento económico que influye en índices económicos tales como el IPC (Índice de Precios al Consumo), empleado para determinar la evolución del costo de vida en las naciones.

El pan acompaña a la alimentación de la humanidad desde hace miles de años. Se sabe que la introducción del cereal en la dieta humana aparece en el ser primitivo cuando este deja de ser nómada para ser sedentario. Así pues, algún tipo primigenio de cebada pudo haber sido una de las primeras plantaciones humanas.

Este pan primigenio obtuvo una mezcla confusa entre gachas y pan plano que bien pudo permanecer en la nutrición del género humano durante siglos. Cabe dentro de lo posible que se dejara germinar el cereal y posteriormente se pusiera a secar ligeramente el grano antes de molerlo (malteado). Este método más refinado de elaboración del pan primigenio llegó a Egipto y pudo haber sido el objeto de las primeras fermentaciones del pan. La fermentación no solo “leva” el pan, además le proporciona un sabor más agradable.

Algunos autores afirman que el pan se elaboró por primera vez en Asia Central; tras esta aparición llegó al Mediterráneo por Mesopotamia y Egipto gracias a antiguas rutas comerciales entre Asia y Europa, quizás a través de Siria. La progresiva selección artificial de especies en la agricultura dieron lugar a las variedades que conocemos hoy en día. Las especies más antiguas cultivadas eran sólo de diferentes especies de cebada.

Los panes “levados” no pueden hacerse con harinas de mijo, avena, cebada o maíz, debido al poco contenido de gluten (muy por debajo del 12 % que suele poseer el trigo actual) o almidón que poseen. El gluten es una unión de proteínas, fundamental en el proceso de levado de la masa, al formar una red que impide que escapen los gases de la fermentación. El almidón también puede atrapar esos gases, pero con una pérdida mayor que el gluten, así que la fermentación debió de tener lugar cuando el hombre empezó a usar el trigo o el centeno (las únicas masas capaces de retener en su volumen las emisiones de dióxido de carbono y “levar”). La fermentación es probable que fuese el segundo hito en la historia del pan: hace que el pan sea más ligero o mejor dicho, menos denso, debido principalmente a la presencia de gases en su masa, de forma que tenga además un sabor apreciable. Los panes planos presentes en diversas culturas pueden proceder de la Edad de Piedra, originándose en aquellas culturas donde el grano resultaba ser fundamental en la dieta. Algunas variantes de este tipo de panes han sobrevivido en la actualidad y pueden encontrarse en diversas partes de la tierra, como los lavash árabes, los pita griegos, los roti indios y las tortillas de los pueblos de Latinoamérica. Algunos autores sugieren que en la historia de la alimentación humana los granos de cereal debieron de estar muy cerca del ser humano ya desde los comienzos, debido a que los dientes que poseemos son típicos de una mezcla entre granívoro y carnívoro.pan en cazuela 0.JPGEn alguna parte de Sumeria, o en el sur de Mesopotamia, hace miles de años, alguien empezó a elaborar pan tal y como lo conocemos hoy en día: con las fases bien diferenciadas de amasado y calentamiento. Empleaban las cenizas de un fuego para elaborar los panes. Los sumerios en algún instante dentro del período Jemdet Nasr enseñaron a los egipcios a elaborar pan. Los egipcios adoptaron este conocimiento y fueron sistematizando y mejorando los procesos de panificación, hasta convertirlo en un alimento indispensable para su sociedad.

Ya en el siglo XVIII se empezó a buscar nuevas formas de “levar” el pan. La cocinera Amelia Simmons publicó en el año 1796 su libro American cookery, donde describe recetas que emplean carbonato de potasio (potasa), que, al ser alcalino y reaccionar con los componentes ácidos de la masa, produce un gas denominado dióxido de carbono. Esta emanación es un fenómeno muy similar al observado con las levaduras. De esta forma, la potasa sería la sustancia precursora de la levadura química, que posteriormente se desarrollaría en el periodo que va desde los años 1830 a los 1850. El descubrimiento de la levadura química da lugar a una nueva forma de elaborar masas y panes.

La Revolución Industrial trajo varias mejoras en los molinos que permitieron incrementar la producción de pan, aunque también se comenzaron a adulterar las harinas introduciendo blanqueantes como la alúmina y rellenos elaborados a base de polvo de huesos de animales. Este proceso de industrialización hizo que la elaboración doméstica decayera, sobre todo en las áreas urbanas. 

El consumo de pan comenzó a disminuir desde mediados del siglo XIX en los países en desarrollo. El consumo de pan diario descendió por persona hasta un 70%. Las causas de este descenso fueron diversas; en la actualidad existe preocupación por las diversas dietas hipocalóricas, lo que, junto al recrudecimiento de enfermedades autoinmunes como la celiaquía (intolerancia al gluten), hace que la visión popular que existía acerca de lo que es el pan vaya cambiando poco a poco. Algunos autores culpan de la disminución del consumo a la poca calidad del pan moderno, debida en parte al empleo de aditivos y en parte a la elaboración del alimento de forma industrial, lo cual causa un aumento del número de consumidores descontentos. El empleo de diversos aditivos en las masas (antioxidantes, enzimas, emulsionantes, etc), que suelen tener un nombre común, “mejoradores para pan”, es una práctica habitual en la industria panadera y el objetivo de su uso es alargar la vida comestible de los panes. A pesar de este descenso, en cuanto al número de empresas de la industria alimentaria, se puede decir que el subsector que ocupa el 1º lugar es el de Pan, Pastelería y Pastas alimenticias con 10.272 (36,3%), seguido de Vinos (14,3%) e Industrias Cárnicas (13,7%).

Sabias que…

La crisis alimentaria mundial (2007-2008) hace que el precio de los cereales suba a cotas no sospechadas y como consecuencia el precio del pan sube en algunos países, lo que provoca una desestabilización económica.

Desde comienzos del siglo XXI, el 70% del pan que se consume en el mundo es de harina de trigo y la tendencia a consumir otros cereales va disminuyendo. No obstante, en los años 1990 aparecen panaderías artesanales en Europa que van captando clientela enamorada del “sabor clásico” del pan. Se van poco a poco introduciendo los panes integrales debido a los beneficios de la fibra y al pan elaborado con harinas poco refinadas.

Dada la polémica que envuelve al sector de industria panadera, cada vez somos más los que comenzamos a elaborar el pan en casa, de forma artesanal.

La receta de pan que se propone a continuación es muy sencilla. Se trata de una receta sacada del libro “Pan casero” de Ibán Yarza, que para los que no lo conocéis, es el que ha enseñado a preparar pan en casa por internet a casi todo el mundo. Su libro es perfecto para quienes desean iniciarse en la preparación de pan casero.

Antes de empezar con la receta es importante fijarse en la harina que se debe utilizar. Hay que usar harina panificable, es decir; harina de trigo que tenga entre un 10 y 11% de proteína, no vale la harina común o la harina de fuerza (que posee un 12% o más de proteína), esta última se utiliza para masas enriquecidas con grasas y azúcares o para masas que fermentan durante muchas horas.


pan en cazuela 2.JPGIngredientes (para 1 hogaza de pan):

  • 500 G Harina panificable
  • 340 G Agua
  • 7 G Levadura fresca de panadero
  • 10 G Sal

Preparación del pan en cazuela:

Mezclar la harina y el agua en un bol y dejar reposar la mezcla durante 30 minutos. De esta forma el amasado resultará más sencillo.

Incorporar la sal a la mezcla e integrarla.

Desmigar la levadura y añadirla a la masa, mezclando perfectamente con el resto de ingredientes. Se puede ayudar de una rasqueta para evitar que la masa se pegue en las manos.

Una vez estén bien mezclados todos los ingredientes, enharinar ligeramente la mesa de trabajo y comenzar a amasar. Como es una masa húmeda, se puede realizar un amasado francés, tal y como se muestra en el siguiente vídeo.

Si la masa está muy pegajosa, dejarla descansar cinco o diez minutos para que se vuelva más manejable. El amasado terminará, cuando la masa no se pegue en las manos y esté suave y sedosa.

Una vez finalizado el amasado, colocar la masa en un bol, previamente engrasado con un poco de aceite de oliva y dejarla fermentar en un lugar a una temperatura entre 25 y 33 grados centígrados  (Un truco para conseguir un lugar con la temperatura óptima, consiste en encender el horno a 30 C durante un par de minutos y utilizarlo como cámara de fermentación “casera”), hasta que la masa doble su volumen. Esto puede tardar 3 horas aproximadamente.

Cuando la masa haya doblado su volumen y esté hinchada “como una almohada”, colocarla sobre la mesa de trabajo. Dale la vuelta y bolearla suavemente, sin que pierda el aire que se ha formado en su interior.

Dejar reposar la masa durante una hora en banetton espolvoreado con harina o en un bol con papel de hornear en el fondo para poder trasladarla fácilmente a la cazuela cuando llegue el momento de hornearla.

Cuando la masa esté casi lista, precalentar el horno a 250 C con la cazuela (de 22 cm de diámetro y 10 cm de alto) y la tapadera de la misma dentro ( sin asas ni agarres que puedan quemarse o deteriorarse).

Sacar la cazuela y la tapa del horno e introducir la hogaza dentro de la cazuela.

Si se desea,  realizar un corte con un cutter o una cuchilla muy afilada en la parte superior de la masa.

Hornear el pan con la cazuela tapada durante 15 minutos a 250 C.

Pasado este tiempo, retirar la tapa y bajar la temperatura del horno a 200 C. Continuar con la cocción del pan durante 35 o 40 minutos más.

Finalmente, sacar el pan de la cazuela y déjalo reposar sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.pan en cazuela 1.JPG

POLLO EN PEPITORIA

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Con la llegada del frío apetece rescatar recetas antiguas de pucheros calientes y guisos tradicionales, que inundan las cocinas de las casas con intensos y apetecibles aromas. El guiso de gallina o pollo en pepitoria es una receta que tristemente está desapareciendo de los recetarios familiares. Sin embargo, es una receta muy fácil de elaborar que suele gustar mucho a los que la prueban. Se trata de un plato típico de la gastronomía española, digno de cualquier paladar.

Aunque la receta clásica se hace con gallina, en especial con gallina vieja que da mejor caldo, también se utiliza en recetas de cordero o cabrito. En esta ocasión se prepara con pollo; lo cual reduce mucho los tiempos de cocción. Los elementos característicos que conforman el plato de pepitoria son: el uso de azafrán como condimento; la incorporación de frutos secos, fundamentalmente almendras, avellanas y piñones; y, el uso de yema de huevo cocida como elemento de ligazón. Se observa que es un plato que se mantiene fiel a sus principios, en su preparación no se incorpora ninguno de los ingredientes procedentes de América ya que todos ellos se podían encontrar en la península antes del descubrimiento.

La gallina en pepitoria es una receta que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo. Aunque de origen incierto, parece que su procedencia está sujeta a raíces árabes, tanto por el método de cocinado como por la mezcla de ingredientes.


POLLO EN PEPITORIA 4.JPGIngredientes (4 personas):

  • 8 Muslos de pollo sin piel
  • 2 Cebollas
  • 2 Huevos
  • 2 Dientes de ajo
  • 12 Almendras tostadas y peladas
  • 10 Hebras de azafrán
  • 1 1/2 Cda Harina
  • 100 Ml Vino blanco
  • 1 Hoja de laurel
  • 1/2 L Caldo de pollo o verduras
  • 1 Cda Jamón serrano en tacos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta
  • Sal

Elaboración:

Pelar y picar los dientes de ajo y las cebollas.

Cocer los huevos en una cazuela con agua hirviendo durante 10 minutos. Escurrirlos, pelarlos y partirlos en dos. Retirar la yema cocida del centro y picar fina la clara.

Disponer las hebras de azafrán en una sartén antiadherente y tostarlas ligeramente.

Limpiar los muslos de pollo para eliminar los posibles restos de sangre, astillas de hueso o pegotes de grasa. Secarlos con un trapo de cocina o papel absorbente, sazonarlos con sal y pimienta y espolvorearlos ligeramente con una cucharada de harina.

Calentar unas gotas de aceite de oliva en una cazuela, dorar los trozos de pollo durante cinco minutos y retirarlos.

En la misma cazuela introducir la cebolla y rehogarla durante 8 minutos. Agregar los ajos picados y cocinar dos minutos más. Incorporar los tacos de jamón serrano, la hoja de laurel, la media cucharada de harina y el vino blanco. Remover con una cuchara de madera para que no se formen grumos y se evapore el alcohol e incluir de nuevo los muslos de pollo.POLLO EN PEPITORIA 5.JPG Agregar la clara de huevo picada y cubrir el guiso con el caldo, tapar y dejar cocer a fuego lento entre 30 y 45 minutos (depende del tamaño de las piezas de pollo).

Mientras, colocar las almendras tostadas y peladas en un mortero, añadir las yemas cocidas y el azafrán tostado y triturar hasta obtener una pasta homogénea. Desleír con un poco de caldo de pollo o verdura y agregar el majado a la cazuela. Cocer durante diez minutos más.

Servir el pollo en pepitoria caliente, acompañado de cubos de patata frita o cocida y dorada al horno.

Este guiso puede prepararse con antelación y darle un golpe de calor antes de servirlo.

 

REVUELTO DE HUEVO CON GAMBAS Y CHAMPIÑONES

REVUELTO DE GAMBAS Y CHAMPIÑONES 5.5.5.JPGHoy para el almuerzo he preparado un sencillo y delicioso revuelto de huevo con gambas y champiñones. Esta elaboración no entraña ninguna dificultad, se trata de un plato ligero y rápido de preparar. Ideal para servir en un nutritivo desayuno, un revitalizante almuerzo o una cena reparadora.

El huevo posee una serie de nutrientes extremadamente concentrados en un alimento relativamente pequeño. Es muy rico en proteínas de alto valor biológico, es decir, contiene todos los aminoácidos esenciales en las cantidades adecuadas para cubrir las necesidades del organismo. Alberga aproximadamente un 10% de grasas, de las cuales, la mayor parte son ácidos grasos monoinsaturados y ácidos grasos esenciales poliinsaturados (Omega-3) que son los más beneficiosos para el organismo. Concentra todas las vitaminas (excepto la vitamina C); las liposolubles se encuentran en la yema y las hidrosolubles en la clara. Hay que destacar su riqueza en ácido fólico y en vitamina B12. También contiene cantidades nada despreciables de minerales y oligoelementos, sobre todo de zinc, selenio, hierro y calcio.

Sabías que…

Hasta hace relativamente poco tiempo, los profesionales de la salud sostenían que comer huevos aumentaba los niveles de colesterol en sangre. Se registró una tendencia generalizada a restringir el consumo de huevo desde los distintos organismos de salud pública, pero las conclusiones que se extraen de investigaciones científicas recientes no dejan margen de duda: el huevo es un alimento nutritivo y saludable que puede incluirse de manera habitual en el esquema de una dieta equilibrada, sin comprometer o poner en peligro la salud.

En la receta, el huevo se acompaña con champiñones, alimento que también destaca nutricionalmente por su alto contenido en proteínas. Los champiñones son de bajo valor energético y muy ricos en oligoelementos y minerales, destacando sobretodo la presencia de hierro, potasio y fósforo. Además aportan vitaminas, en especial vitaminas del complejo B y C.

Este revuelto de huevo también es complementado con gambas, igualmente es fuente excelente de proteína de alta calidad y ofrecen vitaminas y minerales de suma importancia. Son bajas en calorías y no contienen carbohidratos. Hay que decir que aunque el contenido de colesterol en las gambas es significativo, también contienen  ácidos grasos Omega-3,  saludables para el corazón.

Como resultado se obtiene un plato eminentemente proteico, que alberga distintos grupos de vitaminas y minerales. Si además se acompaña de una porción de pan, se logra un platillo completo y muy nutritivo, estupendo para degustar en cualquier condumio principal.


revuelto de gambas y champiñones 6.JPG

Ingredientes (4 personas)

  • 6 Huevos
  • 250 G Gambas peladas
  • 250 G Champiñones o setas
  • 2 Dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta recién molida
  • Cebollino o perejil fresco (opcional)

Elaboración:

Verter un hilo de aceite de oliva virgen extra sobre una sartén y saltear a fuego medio los ajos picados. Cuando comiencen a dorarse, agregar los champiñones laminados de manera gruesa.

Cocinar hasta que las setas estén blandas y se haya evaporado la mayoría de sus jugos. En ese momento agregar las colas de las gambas peladas, subir el fuego de la sartén y remover suavemente durante 45 segundos, hasta que las gambas cambien de color y se cocinen.

En un bol, batir los huevos y salpimentar al gusto.

Añadir los huevos a la sartén del salteado de los champiñones y las gambas, revolviendo constantemente hasta que cuajen. La preparación del cuajado se realizará a fuego muy suave o fuera del fuego ya que el secreto del revuelto es que se quede cuajado de un modo meloso; es decir, que no se seque por exceso de calor.

Emplatar el revuelto, decorar con cebollino o perejil picado y servir de inmediato acompañado de unas tostadas o rebanadas de pan tierno.

ESPINACAS A LA CREMA

crema de espinacas en cocote.JPGHoy almorzamos espinacas a la crema. Un perfecto entrante o una deliciosa guarnición, estupendas para acompañar a cualquier plato principal que se tercie. Se trata de una excelente y sabrosa manera de incluir verduras en la dieta diaria. ¡No te pierdas la receta!

Si es de tu interés, antes de ver cómo se desarrolla la receta, en el siguiente articulo podrás leer una breve descripción sobre la espinaca, el ingrediente principal que compone este suculento platillo;

La espinaca es un magnífico recurso natural de vitaminas, fibras y minerales. Es también rica en fitonutrientes, especialmente el betacaroteno y la luteína, propiedades antioxidantes que protegen al organismo.

No se conoce la forma original o silvestre de la espinaca. Sin embargo, muchos autores afirman que procede del sudeste asiático. Fueron los árabes quienes en el siglo XI introdujeron la espinaca por primera vez en España. Su cultivo se extendió por Europa en torno a los siglos XV y XVI, donde países como Holanda, Inglaterra o Francia fueron los principales consumidores. Más tarde llegó a América, aunque no fue hasta la década de 1920 cuando la espinaca logró ser popular, momento en el que se descubrieron sus magníficas propiedades nutricionales.

Las espinacas frescas están presentes en el mercado entre los meses de otoño y primavera. También se las puede adquirir durante el verano, aunque en esta época presentan una calidad inferior. Son verduras muy aptas para la congelación. Por ello se pueden comprar conservadas de este modo durante todo el año. Además, cuentan con la ventaja de que conservan muy bien sus propiedades originales y de que se facilita su cocinado.

Cuando se pretende comprar espinacas es recomendable seleccionar aquellas que presenten un color verde, brillante y uniforme. Las hojas han de tener un aspecto fresco y tierno. Se aconseja rechazar aquellos ejemplares que tengan manchas rojizas o amarillentas porque es probable que hayan aparecido como consecuencia de una contaminación por hongos. También es recomendable no elegir espinacas cuyas hojas estén ásperas, tengan el tallo fibroso o cuyo color haya perdido intensidad.

Una vez en casa, las espinacas han de introducirse en una bolsa de plástico perforada o envuelta en un plástico para proteger alimentos. De este modo se pueden conservar de manera adecuada en el frigorífico durante al menos dos semanas. Además, como se ha mencionado, la espinaca es una verdura que tolera muy bien la congelación, por lo que tras un escaldado previo se pueden mantener en el congelador durante más de un año.

Las espinacas están compuestas en su mayoría por agua. Su contenido de hidratos de carbono y grasas es muy bajo. Aunque tampoco tiene una cantidad muy alta de proteínas, es uno de los vegetales más ricos en este nutriente. Su contenido en fibra, al igual que ocurre con la gran mayoría de las verduras, es considerable, lo que resulta beneficioso para la salud.

Las espinacas destacan sobre todo por una riqueza en vitaminas y minerales.

En relación a su riqueza vitamínica, las espinacas presentan cantidades elevadas de provitamina A y de vitaminas C y E, todas ellas de acción antioxidante. Asimismo es muy buena fuente de vitaminas del grupo B como folatos, B2, B6 y, en menor proporción, también se encuentran B3 y B1.

La provitamina A se transforma en vitamina A conforme el cuerpo la necesita. Dicha vitamina es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico.

La vitamina C interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes, al tiempo que favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente las infecciones.

La vitamina E interviene en la estabilidad de las células sanguíneas y en la fertilidad.

Los folatos colaboran en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.

La vitamina B2 o Riboflavina se relaciona con la producción de anticuerpos y de glóbulos rojos, interviene en procesos de obtención de energía y en el mantenimiento del tejido epitelial de las mucosas.

En cuanto a su contenido en minerales, las espinacas son ricas en calcio, hierro, magnesio, potasio, sodio, además de presentar también buenas cantidades de fósforo y yodo. Lo que ocurre es que el calcio es de peor aprovechamiento que el que procede de los lácteos u otros alimentos que son fuente importante de este mineral. Algo similar ocurre con el hierro, cuya absorción es mucho mayor cuando procede de alimentos de origen animal.

El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos. Además, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

El potasio, al igual que el sodio, es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal. Regula también el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El fósforo tiene una importante función estructural. Forma parte de huesos y dientes y colabora en los procesos de obtención de energía.

El yodo es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroidea, que regula el metabolismo.

De su contenido de sustancias antioxidantes, además de la provitamina A y de las vitaminas C y E, las espinacas son ricas en glutatión, ácido ferúlico, ácido cafeico, ácido beta-cumárico y carotenoides como la luteína y la zeaxantina. Éstos últimos son compuestos muy importantes para la salud de los ojos.

Como se ha podido leer, la espinaca es un valioso alimento, poseedor de nutrientes muy beneficiosos para el buen funcionamiento del organismo.

Esta rica verdura es un ingrediente ideal tanto en la cocina tradicional como en los fogones más modernos. Encierra un sabor agradable y ligeramente ácido que ofrece incontables posibilidades; se puede comer cruda como parte de una ensalada, como un vegetal acompañando a un delicioso plato, o bien, se  puede cocinar e incluir en una serie de recetas de sopas, guisos y cazuelas, como es en el caso que se propone a continuación.


crema de espinacas en cocote.JPGIngredientes (2 Personas):

  • 250 G Espinacas frescas
  • 10 G Mantequilla sin sal (se puede utilizar aceite de oliva virgen extra, para aligerar la receta)
  • 1 Cda Harina tamizada
  • 1/2 Diente de ajo
  • 1 Cda Piñones
  • 125 Ml Leche
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada
  • 75 G Queso gruyere o emmental rallado
  • 30 G de Queso parmesano rallado

Elaboración:

Comenzar lavando bien las hojas de espinacas para retirar cualquier resto de arena que puedan contener.

Poner a fuego alto una olla grande con agua y sal. Cuando alcance el punto de ebullición, introducir las espinacas y dejar que vuelva a hervir durante dos minutos a fuego fuerte.

Transcurrido el tiempo, volcar sobre un escurridor en la pila del fregadero e inmediatamente refrescar las espicanacas con agua bien fría para cortar la cocción. De esta manera conservarán su intenso color verde y la textura. Después, escurrir todo exceso de líquido (si es necesario, presionarlas con un tenedor).

En un cazo o sartén poner la mantequilla a fundir, dorar ligeramente el diente de ajo picado, añadir los piñones, las espinacas y la sal.

Saltear durante un minuto a fuego fuerte para que se evapore la humedad y a continuación espolvorear la preparación con la harina. Remover y mezclar hasta que la harina quede integrada por completo. Bajar el fuego y dejar cocer otro par de minutos.

Apartar la sartén del fuego y agregar dos terceras partes de la leche y la pizca de nuez moscada. Remover y cocer a fuego medio entre 5 y 10 minutos, agitando la preparación frecuentemente para evitar que las espinacas se peguen al fondo.

Añadir el resto de la leche según la vaya necesitando. Las espinacas han de quedar jugosas.

Una vez listas, colocarlas en pequeñas cazuelas, espolvorearlas con los dos tipos de queso y gratinarlas hasta que el queso quede fundido y ligeramente dorado.

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PITAS VEGETALES CON SALSA DE AGUACATE Y CREMA AGRIA

pitas vegetales.JPG¡Deliciosos, originales y atractivos! Estos sandwiches vegetales no dejarán indiferente a ningún comensal, son frescos, aromáticos y deliciosos. Si os gustan los alimentos especiados de sabor exótico, no dejéis probar estos panes de pita acompañados de verduras especiadas, salsa de aguacate aromatizada y crema agria. Estoy segura de que quedareis encantados.

El pan que se utiliza en la preparación de esta receta es el pan de pita. Un pan plano que se originó en egipto y oriente medio hace varios siglos. Su elaboración es rápida y limpia, aunque también se puede comprar en grandes superficies de alimentación y tiendas especializadas, teniendo en cuenta que ni la textura ni el sabor se podrán equiparar al elaborado en casa de forma artesanal. Es una excelente base para bocadillos y como acompañamiento de platos variados. El pan pita tiene niveles bajos de grasa y azúcar. Tal como los otros alimentos preparados a base de cereales, es muy nutritivo y contiene proteínas, hierro y las tres principales vitaminas B (tiamina, niacina y riboflavina). Los carbohidratos complejos que se encuentran en el trigo, y por lo tanto en el pan pita, son una fuente importante de energía. 

La salsa que se emplea en esta receta para untar los panes de pita se compone principalmente de aguacate. El aguacate es un fruto que generalmente se emplea a modo de hortaliza o verdura, de sabor delicado y de fácil consumo, rico en grasas monoinsaturadas, antioxidantes y minerales; aliados de la salud.

Este fruto es originario de México, Colombia y Venezuela. También se cultiva en zonas tropicales y España, principalmente en Canarias. Tiene forma de pera, corteza gruesa y dura, su pulpa es de consistencia mantecosa, con un sabor que recuerda al de la nuez. Las grasas constituyen el principal componente tras el agua, por lo que su valor calórico es elevado. Aporta una baja cantidad de hidratos de carbono y menor aún de proteínas. En cuanto a la grasa que contiene, ésta es mayoritariamente monoinsaturada; el 72% del total de grasas es ácido oleico, característico del aceite de oliva. Es rico en minerales como el potasio, el magnesio y pobre en sodio. Destaca su contenido de provitamina A, vitamina E y ciertas vitaminas hidrosolubles del grupo B, como la B6 o Piridoxina importante para el funcionamiento del sistema nervioso.

En el momento de adquirirlo se ha de comprobar que la piel no presente ningún tipo de defecto como manchas, puntos negros o signos de excesiva maduración. No se debe tocar la fruta para comprobar su grado de madurez, ya que se puede deteriorar. Se sabe que está maduro si al sacudirlo se nota que el hueso se mueve o cede a la leve presión con el dedo. Si no está del todo maduro, se debe dejar a temperatura ambiente durante el tiempo necesario, entre 1 y 3 días. Su proceso de maduración puede acelerarse si se envuelve en papel de periódico junto con una manzana o un plátano. Nunca se debe intentar madurar aguacates por medio de calor directo, ya que se estropean rápidamente y toman un sabor muy amargo. Para detener su maduración cuando ya está listo para su consumo, se ha de guardar en la parte menos fría de la nevera, ya que no soporta las temperaturas muy bajas. Si al consumirlo sólo se emplea una mitad, la mitad que sobra, se puede conservar en óptimas condiciones para el día siguiente dejándole el hueso, rociada con limón, en la nevera y protegida con papel film transparente de uso alimentario. Si se desea congelar, hay que extraer la pulpa, aplastarla bien y mezclarla con un poco de zumo de limón.

Para enriquecer estos sándwich se emplean garbanzos y coliflor (previamente cocidos) condimentados con especias y asados al horno, para aportarles ese ligero toque crujiente que proporciona junto al resto de alimentos el contraste perfecto que da forma a este singular platillo.

El garbanzo es otro de los principales ingredientes de la gastronomía de Oriente y Medio Oriente y contiene muchos nutrientes, entre ellos fibras, proteínas, minerales y vitaminas, por lo que se recomiendan para llevar una dieta saludable.

La coliflor es un miembro de la familia de los vegetales crucíferos, a menudo ensombrecido por su primo el brócoli verde. Sin embargo, este es un vegetal que merece una rotación regular en la alimentación, ya que contiene una impresionante variedad de nutrientes, incluyendo vitaminas, minerales, antioxidantes y otros fitoquímicos necesarios para el desarrollo y el buen funcionamiento del cuerpo humano.

Finalmente se corona al plato con una buena cucharada de crema agria. La crema agria se elabora sencillamente con crema de leche o nata para batir mezclada con jugo de limón, vinagre y sal. La nata o crema agria tiene un sabor ligeramente ácido que cuando se combina en platos salados o dulces les proporciona una consistencia y sabor característicos y fuera de lo común. Se utiliza en muchos tipos de salsas para ensaladas, además de los dips de todo tipo, carnes guisadas y platos étnicos como sopa Borscht, Goulash húngaro etc. También es muy usado en pastelería para preparar el famoso y auténtico cheesecake y es un ingrediente esencial en la tarta de queso de New York, entre otras tantas elaboraciones de pasteles, galletas y postres.

Tras esta breve descripción de los ingredientes más destacados en la receta, proceder con la preparación de los alimentos. Ya veréis que la elaboración de los sandwiches no es nada complicada.


pita vegetal 4.4.JPG

Ingredientes (4 unidades):

Pan de pita:

  • 190 G Harina panificable
  • 10 G Harina integral
  • 125 G Agua
  • 3 G Sal
  • 3 G Levadura fresca de panadería
Salsa de aguacate:
  • 2 Aguacates maduros
  • 1 Diente de ajo
  • 2 Cda Aceite de oliva
  • 2 Cda Agua (más si es necesario)
  • 1 Rama cilantro fresco
  • ½ Cdta Sal
  • 1 Cdta Comino molido
  • Zumo de un limón pequeño
  • 1 Chile verde (opcional)
Verduras asadas:
  • 2 Cabezas de coliflor, cortada en ramilletes pequeños
  • 400 G Garbanzos cocidos
  • 1 Cdta Polvo de chile (opcionalmente puede ser picante)
  • 1 Cdta Garam Masala (esta mezcla de especias se puede comprar ya preparada, generalmente molida. Para trabajar el compuesto en casa hay que reducir a polvo los siguientes ingredientes: 2 Cda de cilantro, 1 Cda de semillas de comino, 1 pieza de anís estrellado, 1 rama de canela, 4 clavos de olor, 6 vainas de cardamomo, 1 Cda de pimienta negra, 1 cdta de nuez moscada, 1 hoja de laurel, 1 cdta de fenogreco, 1 cdta de cayena, 1/2 cdta de ajo en polvo, 1/2 cdta de cebolla en polvo y 1 cdta de paprika)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1/4 Cdta Sal
  • Pimienta

Crema agria:

  • 250 Ml Nata líquida para montar (puede ser ligera)
  • 3 Cda Zumo de limón
  • 2 Cda Vinagre blanco o claro
  • 1/4 Cdta Sal
  • 1 Rama cilantro fresco y hojas de lechuga o col morada para decorar

Elaboración:

  • Pan de pita:

En un cuenco amplio mezclar los dos tipos de harina con el agua y la sal. Amasar y poco después agregar la levadura. Tras 15 minutos de amasado se obtendrá como resultado una masa fina y ligeramente elástica.

Dividir la masa en 4 o 5 bolas de 80 o 90 gramos cada una.

Colocarlas sobre una bandeja con un trapo húmedo por encima y dejar fermentar durante aproximadamente 45 minutos.

Una vez fermentadas, enharinar la mesa de trabajo ligeramente y aplanar sobre ella las bolas de masa hasta formar unas finas tortas.

Precalentar el horno a 250 C, calor arriba y abajo (si se dispone de piedra de horno, se hará uso de ella).

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear los panes. En menos de un minuto los panes se hincharán y comenzarán a dorarse.

Transcurridos dos minutos darles la vuelta para que se cuezan de forma homogénea y así evitar que se sequen.

Después sacarlos del horno y amontonarlos dentro de un trapo de cocina para que no pierdan el calor y la humedad.pitas vegetales 2.JPG

  • Verduras asadas:

Bajar la temperatura del horno a 220 C (si se hizo uso de la piedra horno, mantenerla en su interior). Si finalmente el pan de pita no se elaboró de forma casera, precalentar el horno programando la misma temperatura, 220 C calor arriba y abajo.

Cocer los ramilletes de coliflor en agua hirviendo durante cinco minutos. Escurrirlos y ponerlos un bol amplio.

Añadir los garbanzos cocidos y escurridos.

Rociarlos con aceite de oliva y espolvorear con las especias; chile en polvo (dulce o picante), garam masala, pimienta molida y sal.

Disponer una placa de horno y cubrirla con una hoja de papel de hornear. Esparcir sobre ella la mezcla de verduras, formando una sola capa.

Hornear la preparación entre 15 y 20 minutos. Después agitar los alimentos para que se asen de forma uniforme y prolongar la cocción entre 10 y 15 minutos más. Hasta que la coliflor y los garbanzos se vean dorados y los garbanzos adquieran una textura semi-crujiente.

Pasado el tiempo, apagar el horno y sacar las verduras.

Reservar las verduras en un lugar cálido para conservarlas calientes.

  • Salsa de aguacate:

Al mismo tiempo que se asan las verduras, proceder con la elaboración de la salsa de aguacate.

Para ello, poner dentro de la cubeta de un procesador de alimentos los aguacates troceados y el resto de ingredientes; el ajo, el aceite de oliva, el agua, la rama de cilantro picada, la sal, el comino, el chile verde (opcional) y el jugo de limón. Triturar hasta obtener una pasta suave y homogénea.

Si la sala de la cocina está a una temperatura relativamente alta, guardar la salsa de aguacate en la nevera hasta el momento de emplatar.

  • Crema agria:

Colocar la nata en un recipiente alto y añadir el zumo de limón recién exprimido y la sal. Batir la mezcla con unas varillas manuales o con un tenedor. Cuando la salsa comience a adquirir consistencia espesa, añadir el vinagre y continuar batiendo hasta que se llegue al espesor de nata montada suave.

Del mismo modo que en el caso anterior, si la cocina se encuentra a elevada temperatura, mantener la salsa refrigerada y sacarla del frigorífico cuando se vaya a servir.pita vegetal 3.JPG

  • Montaje:

Para presentar los alimentos se pueden llevar todas las preparaciones a la mesa; Los panes de pita, las verduras asadas, la salsa de aguacate, la crema agria, la rama de cilantro finamente picado y la lechuga o col morada troceada, para que cada comensal se prepare a su gusto el sándwich o presentar las pitas vegetales ya montadas o rellenas.

Para ello, distribuir los panes de pita en cuatro platos, untar cada pita con una cucharada de salsa de aguacate, cubrir con las verduras asadas, verter sobre cada una de ellas una cucharada de crema agria, espolvorearlas con cilantro fresco picado y decorar con la lechuga o col morada troceada o abrir por un extremo los panes de pita, untar su interior con la salsa de aguacate, rellenarlas con la verdura asada, agregar la crema agria y esparcir el cilantro fresco picado y la lechuga o col morada troceada. Como os resulte más cómodo y os guste más en aspecto.

En este caso se presentan todos los ingredientes sobre los panes, para que en las fotos se puedan visualizarán mejor todas las preparaciones.

BERENJENAS RELLENAS DE CARNE Y VERDURA

BERENJENA RELLENA DE CARNE 2.JPG¿Te apetecen unas berenjenas rellenas? La berenjena es una hortaliza muy versátil y combina bien con numerosos alimentos. En los libros de cocina esta hortaliza aparece en incontables recetas de manera bien distinta: guisada, rellena (de carne, pescado, verduras…), al horno, rebozada, frita, etc. Eso sí, siempre cocinada ya que el calor del cocinado elimina los alcaloides tóxicos que contiene la berenjena de forma natural.

Esta hortaliza es un ingrediente imprescindible en las recetas de los países donde más se consume. En Oriente es común encontrarla cocinada con otras verduras en los estofados de carne o arroz. En Grecia está presente en la musaka, un plato típico. En Francia se incluye en la ratatouille (estofado de verduras), en Cataluña la berenjena se asa junto con pimientos rojos y cebolla para formar un plato conocido como escalivada (visita la receta de este blog) y en esta página os enseño a prepararla como más nos gusta en casa; rellena de carne y verdura.

Antes de proceder con la receta, en los próximos párrafos podréis adquirir más y nuevos conocimientos sobre el alimento en cuestión, ya que en el siguiente artículo se publica información recopilada acerca de este comestible tan peculiar.

La berenjena se considera nativa de la India por los innumerables documentos escritos que la ubican en este país y otros limítrofes. De hecho, el cultivo de esta hortaliza es antiquísimo en regiones de Oriente.

Su introducción en Europa data de la Edad Media y, al parecer, se produjo desde España a través de los comerciantes árabes. Desde entonces, se extendió el cultivo de la berenjena con gran éxito en los países templados bañados por el Mediterráneo. Pese a ello, durante siglos, la berenjena fue estimada de forma exclusiva como adorno exótico porque existía la creencia de que su consumo provocaba enfermedades.

En la actualidad, la berenjena se considera en muchas partes del mundo un alimento de pobres, lo que explica su baja popularidad en algunos países. Sin embargo, en regiones como China, India (los mayores países productores de berenjena del mundo), Japón y diversos países mediterráneos, la berenjena es muy popular y su cultivo y consumo están muy extendidos.

Las berenjenas soportan mejor el calor y son sensibles al frío, por lo que su cultivo abunda en verano. No obstante, gracias a la producción en invernadero, está disponible en el mercado en cualquier época del año.

La berenjena es un fruto de forma variable (esférica, oblonga o alargada en la mayoría de los casos) según el tipo. Tiene un tamaño medio entre 5 y 8 centímetros de diámetro y de 10 a 30 centímetros de longitud. El peso de la hortaliza depende de la variedad y oscila entre los 200 gramos de los ejemplares más pequeños a los 300 gramos o más. La piel de la berenjena es lisa, consistente, brillante y de colores diversos: blanca, púrpura, negra, amarilla o roja. También hay variedades de piel jaspeada, es decir, con mezcla de varios colores, sobre todo blanca y morada o verde. En su interior contiene una suculenta pulpa de color blanco o verde, según la variedad, y presenta semillas blandas dispersas por la carne. Su sabor es suave, muy vegetal y con un ligero toque amargo.

La calidad de la berenjena se basa en su uniformidad, firmeza, color de la piel y tamaño. Por lo general, las berenjenas más sabrosas son las más tiernas y firmes, con la cáscara lisa y brillante, de color morado oscuro y de mayor peso en proporción a su tamaño. La piel no debe presentar manchas, arrugas ni zonas blandas.

Un truco para saber si la berenjena está bien madura consiste en hacer una ligera presión con los dedos sobre la piel. Si los dedos dejan huella, la berenjena está madura.

Por ser un alimento perecedero (aguanta poco más de diez días), conviene manipularla con cuidado y refrigerarla hasta su consumo. Es aconsejable mantenerla aislada del resto de verduras y frutas, ya que reacciona con el etileno producido por la respiración de otros vegetales y se estropea antes.

Una curiosidad a tener en cuenta es que la pulpa de las berenjenas contienen niveles elevados de compuestos fenólicos responsables de su coloración marrón oscura cuando ésta se corta o se daña. Una enzima (polifenoloxidasa) presente de forma natural en la pulpa oxida con rapidez los compuestos fenólicos y la pulpa de color blanco o verde pálido se oscurece casi de inmediato.

La berenjena no destaca por su valor energético ni nutritivo, puesto que ofrece un residuo seco inferior al 8% a causa de su escaso contenido proteico, hidrocarbonado y mineral. El agua es el elemento mayoritario de su peso.

Comparada con otras verduras y hortalizas, contiene una cantidad intermedia de fibra, más abundante en la piel y en las semillas. El aporte de sales se lo debe al potasio, el mineral más abundante, y en su composición se contabilizan cantidades discretas de fósforo. En cuanto a su carga vitamínica, sobre todo folatos y vitamina C, no resulta significativa en comparación con el resto de hortalizas.

Sin embargo, esta verdura destaca respecto al resto por su mayor contenido en magnesio, sodio (responsable en parte de su marcado sabor), yodo, hierro y calcio, estos dos últimos de peor aprovechamiento que los que proceden de los alimentos de origen animal (lácteos, carnes y pescados).

Las propiedades dietéticas saludables atribuidas a la berenjena se deben a sus componentes antioxidantes, responsables en parte de su ligero sabor amargo.

Si la berenjena se va a preparar al vapor es recomendable cortarla de la forma deseada y provocar un fenómeno de ósmosis añadiendo sal. Así se intercambian líquidos de manera que los compuestos que le dan sabor amargo salen al exterior, pues el líquido huye de donde hay menos densidad hacia donde hay más, potenciando además su sabor agradable que está determinado por sustancias no solubles.

Si se desea freirla, se recomienda sumergir los trozos de berenjena en agua con sal durante 24 horas. Dado que la textura de la pulpa es muy cavernosa (llena de aire y agua) si se fríe directamente actúa como una esponja absorbiendo gran cantidad de aceite, y con ello excesivas calorías. Pero después de introducirla en esta solución salina, este efecto desaparece y la berenjena, saturada de agua, apenas absorbe aceite.

Tras esta enriquecedora información ya podéis colocaros el delantal, porque ahora sí vais a preparar esta singular hortaliza de una forma deliciosa y muy nutritiva.


BERENJENAS RELLENAS DE CARNE 1.JPG

Ingredientes (4 personas)

  • 2 Berenjenas (600 gr aproximadamente)
  • 150 G Carne picada de ternera
  • 250 G Tomate natural triturado
  • 50 G Cebolla
  • 40 G Pimiento verde
  • 1 Diente de ajo
  • 10 Ml de aceite de oliva
  • Una pizca de sal
  • 4 G Azúcar o edulcorante al gusto
  • Orégano o albahaca
  • Queso rallado (gratinar)
  • Bechamel;
    • 1/2 L Leche
    • 30 G Harina
    • 30 G Mantequilla
    • Nuez moscada
    • Pimienta
    • Sal

Elaboración:

Cortar las berenjenas por la mitad a lo largo, retirar parte de la pulpa con cuidado de no dañar la piel exterior y ponerlas a remojo con agua y sal durante 20 minutos.

Cortar la cebolla, el pimiento verde, la pulpa de las berenjenas y el ajo en brunoise (cuadradito pequeño) y sofreír el conjunto con unas gotas de aceite de oliva en una sartén.

Cuando la cebolla tome color, añadir la carne de ternera, rehogar el compuesto hasta que la carne pierda su tono rosado y agregar el tomate natural triturado. Cocinar la preparación durante 20 minutos con un suave hervor y casi al final de la cocción sazonar con la sal e incorporar el edulcorante, para eliminar así el punto de acidez que proporciona el tomate. Después condimentar con el orégano, retirar la sartén del fuego y reservar.

Pasados los veinte minutos, escurrir las mitades de berenjenas del agua de remojo y cocerlas en una cazuela con agua entre 15 y 30 minutos (el tiempo dependerá del tamaño de la berenjena y el grosor que se le haya dado a las piezas) en un hervor suave y continuo.

Transcurrido el tiempo, sacar las berenjenas del agua de cocción y, una vez escurridas, disponerlas sobre una fuente o recipiente que soporte las altas temperaturas (apta para horno) y repartir el relleno de carne y verdura dentro de las cavidades.

Por otro lado, preparar la bechamel; Fundir la mantequilla en un cazo, añadir la harina y tostarla 2 minutos. Verter la leche, poco a poco y sin dejar de mezclar con unas varillas. Condimentar con una pizca de nuez moscada, sal y pimienta y cocer, removiendo, hasta obtener una bechamel no muy espesa.

Cubrir las berenjenas rellenas con la bechamel, espolvorear al gusto con queso rallado e introducirlas en el horno a 250C activando la función de gratinado. Cuando el queso esté dorado apagar el horno y sacar las berenjenas.

Servir las berenjenas calientes y opcionalmente espolvorear su superficie con orégano o albahaca.BERENJENA  RELLENA DE CARNE.JPG

ALBÓNDIGAS DE POLLO EN SALSA DE PIMIENTA

albóndigas de pollo en salsa de pimienta 3.3.JPG¿Os animáis a preparar estas deliciosas albóndigas de pollo en salsa de pimienta? Están deliciosas y la receta es muy fácil, unos parrafos más abajo podrás seguir paso a paso la elaboración de este plato ligeramente picante, renovado y lleno de sabor de la cocina casera tradicional.

La pimienta es un ingrediente imprescindible para la elaboración de la salsa que acompaña a este compuesto de carne, la albóndiga. Se trata de una especia que se emplea en la cocina para la condimentación de multitud de platos, para realzar su sabor o su aroma.

La pimienta proviene de un arbusto indio que produce unas bayas diminutas. Estas bayas, según la técnica de preparación, dan lugar a los tipos de pimienta que se conocen como negra, blanca y verde. La pimienta blanca se usa en salsas suaves como la bechamel, mientras que la pimienta verde y negra dan un color más oscuro y combinan muy bien con diferentes tipos de carnes.

La pimienta, considerada la reina de las especias, es una de las más empleadas en recetas procedentes de la gastronomía de países de todo el mundo. Se trata de semillas de pequeño tamaño que se pueden utilizar tanto enteras como en polvo. Las más conocidas son la pimienta negra y la blanca, pero hay recetas que sugieren el uso de la pimienta verde o de la pimienta rosa (otra variedad producida por el denominado pimentero brasileño).

El aspecto relevante de todas ellas es el contrapunto picante que aportan a las recetas. Este sabor es más intenso en la pimienta negra, y se debe al alcaloide piperina, que estimula la producción de jugos digestivos, si bien lo hace a base de irritar e inflamar las mucosas digestivas. Por tanto, conviene emplearla en pequeñas cantidades y probar cómo responde el cuerpo en caso de padecer de estómago delicado (gastritis o úlcera).

La pimienta (Piper nigrum) pertenece a la familia de las Piperáceas y es una planta trepadora que no empieza a dar frutos hasta pasados tres o cuatro años desde su plantación. Originaria de la India hoy su uso está extendido por todo el mundo.

En la antigüedad la pimienta era tan importante que no sólo se utilizaba como condimento, también era utilizada como moneda de cambio y para ofrecer ofrendas a los dioses.

En el mercado podemos encontrar pimienta de diferentes colores. Todas las clases de pimienta proceden de la misma planta (excepto la rosa) y tienen las mismas propiedades pero su diferencia de color es debido al momento en el que se ha recolectado y el modo en que ha sido procesada.

  • Pimienta negra: se recolecta cuando los frutos están maduros y se dejan secar, con lo que se consigue que se vuelvan de color negro.
  • Pimienta verde: son los frutos recolectados cuando aún están verdes.
  • Pimienta blanca: se obtiene recolectando la pimienta muy madura. Se introducen en salmuera, con lo que se consigue eliminar la capa exterior de color oscuro y dejar solo la semilla que es la pimienta blanca.
  • Pimienta rosa: Son los granos del denominado pimentero brasileño y su sabor es muy particular, fuerte y picante. Los granos de pimienta rosa son de una planta completamente diferente al género piper nigrum. Son los frutos de los rosales baies, también conocido como el árbol de pimienta brasileña. Es un árbol alto de ramas caídas que soportan grandes racimos de bayas de color rosa brillante. Tienen un sabor ligeramente picante con un sabor cítrico suave. Las semillas se usan como una especia con moderación, porque en grandes cantidades son tóxicas. Al ser del mismo tamaño que ciertos granos de pimienta, a menudo se mezclan con ellos para hacer una mezcla de especias de colores y aromas.

Las propiedades de la pimienta negra,verde o blanca, le vienen dada por su composición:

Poseen minerales tales como; hierro, potasio, manganeso, calcio, zinc y magnesio. Contiene vitaminas del grupo B, piridoxina, riboflavina, niacina o tiamina, también es rica en vitamina A y vitamina C. Además su composición cuenta con aceites esenciales, entre los que destaca la piperina, que le proporciona su sabor picante.

Entre las propiedades de la pimienta se puede destacar su contenido en antioxidantes tales como el caroteno o el licopeno que ayudan a nuestro organismo a luchar contra los radicales libres, tan perjudiciales para la salud. Posee propiedades antiinflamatorias y previene la formación de gases en el intestino. Activan la descomposición de las células grasas y estimulan las papilas gustativas aumentando la secreción de ácido clorhídrico, lo que ayuda a tener digestiones más ligeras. Además, contiene piperina que ayuda al organismo a mejorar la absorción de los nutrientes.

Para preservar todas sus propiedades se ha de conservar en un frasco de cierre hermético y en un lugar protegido de la luz y de la humedad.

La pimienta se debe añadir a los guisos casi a punto de retirarlos del fuego para que ofrezca todo su sabor y propiedades. Se puede utilizar en grano o molida y con ella se condimentan y enriquecen estofados, sopas, carnes y pescados a la plancha o al horno y entre otros usos también sirve para preparar aliños de ensaladas.

Como puedes ver, la pimienta es una especia que puede dar mucho juego en la cocina y favorecer el buen funcionamiento del organismo, pero las personas que padecen enfermedades gastrointestinales deben prestar especial atención y evitar tomarla, ya que estas bayas estimulan las secreciones gástricas y pueden ocasionar irritación.


albóndigas de pollo en salsa.JPGIngredientes (4 personas):

Salsa de pimienta;

  • 1 Cda Mantequilla
  • 40 G Coñac
  • 400 G Leche evaporada o Nata para cocinar
  • 1 Cdta Pimienta en grano verde o negra (también se puede usar una mezcla de todas ellas, incluyendo la blanca y la rosa)
  • 15 G Concentrado de carne
  • Sal (al gusto)
  • Pimienta negra recién molida (opcional)

Albóndigas de pollo;

  • 600 G Carne de pollo picada
  • 100 G  Miga de pan remojada en leche o agua
  • 1/4 Cebolla
  • 1 Diente de ajo
  • 1 Huevo
  • 1 Ramita de perejil
  • Harina
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pan rallado si fuese necesario
  • Sal y pimienta
  • Champiñones en conserva o frescos de pequeño tamaño (opcional)

Elaboración:

  • Salsa de pimienta;

Preparar la salsa de pimienta como se indica en la receta de este blog. Para acceder de forma rápida a la receta, pinchar sobre el siguiente enlace; Salsa de pimienta.

Una vez confeccionada, trasladarla a una cazuela baja y reservar en un lugar cálido.

  • Albóndigas de pollo;

En un cuenco amplio poner la carne de pollo, con el ajo picado muy fino, la miga de pan remojada y deshecha, la ramita de perejil picada y el huevo. Salpimentar y mezclar con una espátula o cuchara de madera.

Tomar pequeñas porciones de mezcla y de una en una, formar las albóndigas (si la mezcla está demasiado blanda se puede añadir un poco de pan rallado para que la preparación sea más consistente y se pueda moldear mejor).

Después, pasar las albóndigas por harina y dorarlas en una sartén antiadherente a fuego alto con unas gotas de aceite.

Una vez cocinadas y doradas, retirar la sartén del fuego, sacar las albóndigas y reservarlas sobre un plato cubierto con papel absorbente (para desechar el exceso de grasa).

Calentar la salsa de pimienta a fuego bajo durante un minuto (si está demasiado espesa se ha de añadir un poquito de leche o caldo de carne y rectificar de sal en caso de ser necesario).

Agregar los champiñones y las albóndigas y dejar que hierva a fuego suave entre dos y cinco minutos.

Retirar la cazuela del fuego y servir de inmediato.albóndigas de pollo en salsa de pimienta 1.JPG