LAYER CAKE DE NATA Y FRUTOS ROJOS

SONY DSCSi hubiese que utilizar una sola palabra para definir a este precioso pastel, sería espectacular (dic. que atrae poderosamente la atención por ser extraordinario). En la entrada de hoy presento esta maravilla, se trata de una jugosa y exquisita tarta a capas o Layer Cake de frutos del bosque y nata, con un toque de chocolate blanco. Una combinación irresistible para presentar y degustar en cualquier momento del día o en algún evento social o familiar. Se trata de un pastel lleno de sabor, fresco, en su punto justo de dulzura y relativamente ligero (no resulta pesado ni empalagoso).

Como se ha dado a entender en las líneas anteriores, el significado de Layer cake aparte de ser el título de una película dirigida  por Matthew Vaughn en 2004 (definición de lo primero que aparece en el buscador de Google cuando se formula la pregunta: —¿Que es un Layer Cake?) es un pastel compuesto por múltiples capas de bizcocho unidas entre sí con algún tipo de relleno. Siendo común en la mayoría de ellos una buena capa de cobertura exterior.

La palabra Layer cake se ha adoptado del vocabulario anglosajón, a pesar de que la mayoría de términos de la lengua inglesa tienen su equivalente en español.

Hallar el origen de este tipo de pasteles es complicado, pero al parecer las primeras descripciones en inglés de estos cakes datan de mediados del siglo XIX. Una de las primeras recetas fue publicada en el Cassell’s New Universal Cookery Book (London 1894).

El Layer Cake se suele confeccionar con varias capas de bizcocho unidas por un relleno (mermelada, crema, mantequilla…) y generalmente cubiertas con un glaseado (que combine con el relleno). Pueden ser dos, tres, cuatro o muchas capas más. Los pasteles a capas más clásicos son: La tarta Selva negra, la tarta Dobos, el pastel de Terciopelo rojo (Red Velvet Cake), la tarta Sacher…

También hay recetas de pasteles a capas básicos, dentro de los clásicos o creativos como por ejemplo: El Layer Cake de chocolate, de fresas o de crema. El nombre se complementará con la elaboración pastelera que se utilice en su relleno y/o cobertura.

Para obtener varias capas de bizcocho se puede partir de un bizcocho alto que después se cortará en capas o se pueden hornear por separado las distintas piezas de bizcocho que formarán el pastel. Siendo ésta última la mejor opción para hacer los bizcochos rellenos con varias capas (hasta de ocho o nueve mantos), pues de otro modo puede resultar complicado cortar un solo bizcocho tan fino y recto. Además, hornear varios bizcochos parejos es una técnica que también permite variar el sabor de las capas y hacer así una combinación de diferentes sabores, como por ejemplo un bizcocho blanco y un Red Velvet, ampliando todavía más la gama de posibilidades y variaciones del mismo tipo de pastel.


LAYER CAKE DE NATA Y FRUTOS ROJOS 1.JPGIngredientes (Tarta 15 cm de diámetro):

Bizcocho:

  • 4 Huevos medianos
  • 75 G Azúcar
  • 125 G Harina floja
  • Una pizca de sal
  • 150 Ml Agua
  • 50 Ml Licor de moras

Relleno y cobertura:

  • 200 G Frutos rojos: Arándanos, frambuesas, moras, grosellas + 50 G Azúcar (también se puede usar una mermelada natural de buena calidad)
  • 250 G Nata montada y azucarada al gusto (también se puede adquirir lista para su uso en pastelerías, normalmente por encargo o en grandes almacenes de alimentación. Lo bueno de estos tipos de nata es que suelen ser más firmes y consistentes, lo malo es que se les suele añadir conservantes y estabilizantes para alargar su vida útil y mantenerlas intactas por más tiempo)
  • 125 G Frambuesas frescas
  • Fideos, perlas o  decoraciones de chocolate blanco (opcional)

Elaboración:

  • Bizcocho;

Engrasar un molde de bizcocho (para esta receta se ha utilizado un molde desmontable de paredes altas, de 15 centímetros de diámetro) y enharinarlo ligeramente. Si se quiere asegurar un desmoldado perfecto, poner un círculo de papel de hornear en el fondo, cortándolo a la medida del molde.

Precalentar el horno a 180° C calor arriba y abajo. Colocar la rejilla del horno en su interior de tal manera que cuando se vaya a acomodar el molde del bizcocho, éste quede a media altura.

En un cuenco, tamizar la harina y reservar.

Poner los huevos en un bol grande y batirlos junto al azúcar y la pizca de sal. Para montar los huevos, estos han de estar a temperatura ambiente.

En repostería, con la salvedad de que en la receta se indique lo contrario, siempre se recomienda que los huevos estén templados para que monten de forma adecuada y se integren en las masas de manera correcta.

Un truco para acelerar el montado es hacerlo con el bol colocado sobre un cazo con agua hirviendo, al baño María. Eso sí, es muy importante que el agua no llegue a tocar el bol, pues se podría cuajar el huevo y estropear la mezcla. Se puede usar este método si se dispone de unas varillas eléctricas.

La mejor opción para montar los huevos es con la ayuda de un robot de cocina programado a la máxima velocidad. La mezcla tardará en montar alrededor de 10 minutos (dependerá de la potencia de cada aparato). El compuesto debe triplicar su volumen y alcanzar el punto de cinta (término usado cuando se refiere al dibujo que forma la masa en el momento que escurre sobre la superficie de la mezcla, formando un dibujo o cinta).

Cuando la preparación anterior esté en su punto, añadir la harina y mezclar con una espátula o lengua repostera, siempre con movimientos suaves y envolventes. Hasta que no se aprecien grumos de harina en la masa.

Finalmente, verter la mezcla dentro del molde y alisar la superficie.Una vez el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear la preparación durante 20 o 25 minutos y probar si está bien cocido, pinchando el centro con un testador o palillo.

Cuando el bizcocho esté listo, sacarlo del horno y dejarlo enfriar sin desmoldar sobre una rejilla, entre cinco y diez minutos. Hasta que temple; en primer lugar para manejarlo sin riesgo de quemaduras y en segundo lugar porque el bizcocho es frágil y al estar muy caliente podría romperse con facilidad.

Para rellenar este bizcocho se aconseja dejarlo reposar varias horas o un día, envuelto en plástico film transparente de uso alimentario o dentro de una bolsa y conservado en el interior de la nevera. Ganará en firmeza y será más fácil cortarlo y manipularlo. Además, absorberá mejor los líquidos en el momento de empaparlo en almíbar  u otro tipo de fluido antes de ponerle el relleno.

Una vez frío, cortarlo en tres capas del mismo tamaño.layer cake de nata y frutos rojos 4.JPGPreparar un baño para humedecer las tres capas de bizcocho, mezclando el agua con el licor de moras. Calentar el líquido resultante durante unos segundos en el microondas o durante unos minutos en un cazo al fuego y después, pincelar las capas de bizcocho con el fluido templado (no caliente).

Dejar reposar las láminas de bizcocho sobre una rejilla al menos durante una hora, para que enfríen completamente y el licor quede absorbido en su totalidad.

  • Relleno y cobertura;

Poner los frutos rojos y el azúcar en un cazo a fuego medio y calentar la mezcla hasta que el azúcar se disuelva. Opcionalmente, si se desea desechar las pepitas y las semillas de la fruta, triturar la compota con una batidora de brazo y pasar el puré resultante por un chino o colador de malla fina. Dejar enfriar a temperatura ambiente, después se puede refrigerar para que adquiera más consistencia.

Colocar una plancha de bizcocho (reservar la capa de la base del bizcocho inicial para colocar en último lugar, ésta es la más lisa y la más apropiada para la superficie de la tarta) sobre un stand o plato de presentación y untarla generosamente con la compota o la mermelada de frutos rojos. Acto seguido distribuir una buena cantidad de nata montada sobre ella y repetir el mismo proceso con las siguientes capas.

Una vez montadas todas las capas de la tarta, aplicar también nata firme en los laterales.

Finalmente, decorar la superficie de la tarta con frambuesas frescas y de forma opcional también se puede decorar con unos rosetones de nata en la parte superior y unas decoraciones de chocolate blanco adheridas al contorno (en este caso los laterales del pastel se embellecieron con fideos de chocolate blanco).

Una vez finalizada la confección del layer cake, conservarlo refrigerado para que adquiera consistencia y cuerpo. Este tipo de tartas es mejor degustarlas de un día para otro, ya que se compone de varias elaboraciones con distinta textura y de este modo los sabores ganan profundidad.

Espero que disfruteis de este precioso Layer Cake de nata y frutos rojos, es todo una delicia.

TARTA DE ZANAHORIA “CARROT LAYER CAKE”

SONY DSCHoy presento en el blog una de mis debilidades culinarias. Se trata de la tarta de zanahoria; un original pastel que además de tener una presencia muy agradable y llamativa gracias a su color, posee vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes presentes en la zanahoria.

Bajo mi punto de vista esta tarta presenta una combinación de ingredientes perfecta en todos los sentidos; Una pastel vistoso, sabroso y muy nutritivo.

Como su propio nombre indica, el ingrediente principal es la zanahoria; una hortaliza versátil que además de aportar dulzor y sabor al bizcocho posee multitud de propiedades beneficiosas para el organismo. No os perdáis el siguiente articulo, donde se ha recopilado información acerca de esta saludable verdura.

Los historiadores ubican el origen de la zanahoria en Afganistán debido a la gran variedad existente en dicho país. Los pueblos del Mediterráneo ya la consumían hace más de dos mil años, pero en esta época la zanahoria no tuvo demasiado éxito. Se trataba de una variedad de color púrpura o amarillenta, larga y delgada, que nada tenía que ver con la zanahoria consumida en la actualidad. Fue en el siglo XVII cuando se obtuvo la zanahoria que hoy está presente en nuestros mercados, robusta y de color anaranjado, de procedencia holandesa.

Podemos encontrar zanahorias frescas en el mercado durante todo el año, pero las de temporada son las que se cultivan a finales de primavera. Éstas son pequeñas, dulces y muy tiernas, mientras que las de invierno son más gruesas, por lo que la cocción mejora su sabor y consistencia. Las zanahorias tiernas y de buen color tienen un sabor delicado y son ideales para comerlas crudas. Las más grandes se empacan por separado y se usan para cocinar.

Para adquirir zanahorias de calidad se deben seleccionar las de piel suave y de pequeño o mediano tamaño, bien formadas, de color naranja vivo, con un estrechamiento uniforme y que no presenten raicillas laterales.

Si tienen hojas, éstas deberán estar frescas y tener un buen color verde. Es aconsejable rechazar las zanahorias con arrugas, flacidez o con apariencia quemada en su parte superior debido a una sobre exposición al sol. No conviene tampoco comprar las que estén blandas, poco firmes o tengan manchas que indiquen que han comenzado a deteriorarse.

La relación entre la carne de la corteza y el cuerpo interior o “corazón” es la mejor característica para determinar la calidad de la zanahoria. Lo ideal es que tengan un corazón pequeño y de un color igual al de la corteza. Si la zanahoria ha estado expuesta al sol pueden aparecer manchas verdes en la parte final de la raíz. Estas zonas tienen un sabor amargo, por lo que conviene eliminarlas.SONY DSCUna vez en el hogar, las zanahorias se han de mantener en un lugar fresco y aireado. Antes de guardarlas conviene limpiar la superficie con un trapo húmedo, en lugar de lavarlas.

Su respiración es baja, por lo que aguantan bien varias semanas en lugares frescos. En la nevera se mantienen hasta dos o tres semanas si son frescas. También se pueden congelar para que se conserven más tiempo, hasta ocho meses. Para ello, conviene quitarles los extremos, raspar su superficie, trocearlas y escaldarlas en agua hirviendo durante unos minutos antes de congelarlas.

Además de frescas, se pueden adquirir en el mercado en conserva o congeladas.

El etileno, sustancia gaseosa que segregan en mayor proporción ciertos vegetales durante su maduración, confiere sabores amargos a las zanahorias. Por esta razón, no han de guardarse junto a frutas que producen este gas durante su almacenamiento como manzanas, plátanos, melones, melocotones… para evitar así la aparición de sabores amargos.

La zanahoria es un alimento excelente desde el punto de vista nutricional gracias a su contenido en vitaminas y minerales. El agua es el componente más abundante, seguido de los hidratos de carbono, esto es, nutrientes que aportan energía. La zanahoria presenta un contenido en hidratos de carbono superior a otras hortalizas. Al tratarse de una raíz, absorbe los nutrientes y los asimila en forma de azúcares. El contenido de dichos azúcares disminuye tras la cocción y aumenta con la maduración.

Su color naranja se debe a la presencia de carotenos, entre ellos el beta-caroteno o pro-vitamina A, pigmento natural que el organismo transforma en vitamina A conforme la necesita. Asimismo, es fuente de vitamina E y de vitaminas del grupo B como los folatos y la vitamina B3 o niacina. En cuanto a los minerales, destaca el aporte de potasio, y cantidades discretas de fósforo, magnesio, yodo y calcio. Este último es de peor aprovechamiento que el que procede de los lácteos u otros alimentos buena fuente de este mineral.

El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

La vitamina E ayuda en la estabilidad de las células sanguíneas y en la fertilidad, además de tener acción antioxidante.

La niacina o vitamina B3 colabora en el funcionamiento del sistema digestivo, el buen estado de la piel, el sistema nervioso y en la conversión de los alimentos en energía.

Estos son los nutrientes más destacados que ofrece este vegetal, por lo que siempre debe estar presente en una dieta sana y equilibrada; ya sea en crudo, cocida o como componente primordial de una receta, como es el caso de la que se explica a continuación: Tarta de zanahoria.


SONY DSCIngredientes:

Bizcocho;

  • 100 G Harina de trigo tamizada
  • 100 G Harina integral de trigo
  • 450 G Zanahoria fresca
  • 125 Ml Aceite vegetal suave
  • 100 G Panela: Azúcar de caña integral no refinada (recomiendo de comercio justo y agricultura ecológica)
  • 50 Nueces
  • 40 Uvas pasas
  • 3 Huevos
  • 2 cdta Canela
  • ¼ cdta Nuez moscada
  • ½ cdta Jengibre
  • 1 Cda Ralladura de naranja
  • 1 Cdta levadura Royal®
  • 1 Cdta Bicarbonato
  • Pizca de sal

Mousse de queso;

  • 150 Ml Nata para montar (puede ser ligera)
  • 250 G Queso de untar (puede ser ligero)
  • 25 G Azúcar glas
  • 4 Hojas de gelatina

Montaje y acabado;

  • Nueces picadas (opcional)
  • Decoraciones de chocolate (opcional)

Elaboración:

  • Bizcocho:

Precalentar el horno a 200C calor arriba y abajo.

Engrasar un molde desmontable alto de 16 cm de diámetro.

En un cuenco mezclar los dos tipos de harina con la sal, las especias, la levadura y el bicarbonato.

En otro recipiente batir con las varillas (preferiblemente eléctricas) los huevos con el azúcar a potencia alta durante 10 minutos o hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla quede esponjosa y blanquecina. Bajar la intensidad del batido y añadir el aceite y la ralladura de naranja, hasta unirlos por completo.

Agregar la harina junto con las especias y mezclar con una espátula o lengua repostera realizando movimientos suaves y envolventes, hasta integrar totalmente los ingredientes secos con los ingredientes húmedos.

Incorporar la zanahoria rallada y añadir las nueces picadas y las uvas pasas (si son tiernas no hace falta ponerlas a macerar o en remojo, si son demasiado secas sí se recomienda).

Verter la masa dentro del molde y una vez el horno esté a la temperatura apropiada, hornear el bizcocho entre 40 y 50 minutos.

Transcurridos los treinta primeros minutos (nunca antes) abrir la puerta para comprobar la cocción del bizcocho con un testador o palillo. Este paso hay que hacerlo con mucha rapidez para evitar que el horno pierda temperatura y el bizcocho quede chafado.

Cuando se compruebe que el testador o palillo sale limpio y el bizcocho esté bien cocido, sacarlo del horno.

Dejar el bizcocho dentro del molde entre 5 y 10 minutos, después desmoldar el bollo y trasladarlo a una rejilla. Dejarlo enfriar por completo.

Pasado el tiempo, cortar el bizcocho en cuatro discos de la misma medida con una lira o cuchillo grande de sierra y reservar.SONY DSC

  • Mousse de queso;

Hidratar la gelatina durante diez minutos dentro de un recipiente hondo con agua fría, con cubrirla será suficiente.

Colocar la nata dentro de un bol y batirla con unas varillas enérgicamente o máxima potencia (es aconsejable realizar esta acción con un batidor de varillas eléctrico). Cuando la nata comience a coger cuerpo, añadir el azúcar glas y batir la nata hasta montarla por completo.

Añadir el queso cremoso y descender la potencia o intensidad en el batido, para no bajar demasiado la preparación.

En una taza grande, calentar un poco de la preparación anterior. No calentar demasiado, necesitamos que la temperatura de la crema no sobrepase los 60 C (si se añade líquido muy caliente a la gelatina, ésta perderá fuerza y no cuajara correctamente).

Escurrir bien la gelatina y añadirla a la taza con la crema caliente. Mezclar con unas varillas manuales hasta disolver la gelatina por completo.

Para templar un poco la gelatina y evitar el contraste de temperaturas, antes de mezclarla con toda la preparación, añadir solo una pequeña cantidad de crema de queso. Integrar y después, mezclar con el resto.

Batir con la batidora de varillas a velocidad baja, hasta conseguir una crema homogénea, espesa y esponjosa.

Preparar una manga de pastelero con una boquilla redonda y lisa y después, llenarla con la mousse.

  • Montaje y acabado;

Disponer un plato o base para tartas sobre la mesa de trabajo y colocar sobre ella la primera plancha de bizcocho (reservar la capa de la base del bizcocho para colocar en último lugar ya que ésta es la más lisa y apropiada para la superficie de la tarta).

Sobre la primera plancha de bizcocho, extender la primera capa de mousse de queso.

Repetir la operación alternando capas de bizcocho y mousse de queso hasta colocar la cuarta y última capa de bizcocho.

Después, con ayuda de una espátula untar todo el pastel con mousse de queso, alisando los laterales y superficie para que quede lo más uniforme posible (no debe preocupar si no queda perfecta, pues con la decoración final no se apreciarán las imperfecciones).

Adornar el pastel como se desee. En éste caso se han embellecido los laterales de la tarta con nueces picadas, en la superficie se han realizado unos rosetones con mousse de queso y en la cavidad superior se han esparcido decoraciones de chocolate blanco.

Cuando se haya finalizado el montaje de la tarta, trasladarla a la nevera para que la mousse solidifique, un mínimo de seis horas (lo ideal sería dejar la tarta refrigerada durante 12 horas).

Transcurrido el tiempo solo queda cortar y disfrutar ¡Buen provecho!

BANOFFEE PIE

banoffe pie 2.JPGSi deseáis un desayuno, postre o merienda de lujo, esta es una de las opciones más acertadas. Se trata de una tarta riquísima y sorprendente que no dejará indiferente a ningún comensal.

La combinación de ingredientes es perfecta, ya que el banoffe pie se elabora principalmente con plátanos , crema de leche batida (nata) y toffee o dulce de leche, ya sea combinado en una base de bizcocho, pasta o galletas desmenuzadas y mezcladas con mantequilla derretida. Aunque algunas versiones de la receta también pueden contener chocolate, café o ambos.

Su origen es inglés y se remonta al año 1972, año en el que fue servido por primera vez en la barra del restaurante inglés The Hungry Monk Restaurant.

Esta tarta fue una evolución de otra versión “Blum’s Coffee Toffee Pie” que ya existía e importó su chef en los años 60. Al ver que no funcionaba porque el toffee se quedaba demasiado duro, el asistente del chef comenzó a experimentar buscando la forma de conseguir un toffee más líquido. Además, probó diversas frutas: manzanas, mandarina y finalmente plátano.

De ahí el nombre de la tarta “Banoffee pie”, Banana con Toffee. Este nuevo postre de la casa resultó ser un éxito absoluto, y a día de hoy sigue siendo una de las tartas más conocidas y extendidas en la mayoría de restaurantes europeos.

Como curiosidad decir que el Banoffee era la tarta favorita de Diana de Gales y se dice que también la de Margaret Thatcher.


tarta banoffe pie 3.JPGIngredientes:

Bizcocho (Molde redondo rizado con hueco interior especial para tartas de frutas 20 cm diámetro);

  • 2  Huevos
  • 60 G Harina
  • 50 G Azúcar
  • una pizca de sal
  • 50 Ml Ron
  • 50 Ml Agua

Relleno y cobertura;

  • 200 G Dulce de Leche
  • 2-3 Plátanos, en rodajas (mezcladas con jugo de limón si se desea)
  • 300 ML Nata líquida para montar >35% MG  (muy fría)
  • Estabilizante para nata, una Cda. de maizena o dos Cdas. queso crema consistente (tipo philadelphia o mascarpone >35% MG)
  • 20 G Azúcar glass
  • Chocolate en escamas, cacao o café en polvo para decorar

Elaboración:

  • Bizcocho;

Precalentar el horno a 180 C calor arriba y abajo. Colocar la rejilla de horno en la parte central del mismo, de tal modo que cuando se vaya a hornear el bizcocho éste quede a media altura.

Engrasar el molde con spray antiadherente o mantequilla y harina (primero untarlo de mantequilla y después espolvorear con harina, sacudiendo el molde para retirar el exceso de esta última).

Separar en recipientes amplios y diferentes las claras de las yemas.

Montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal y un batidor de varillas (preferiblemente eléctricas).

En otro recipiente, con las mismas varillas, batir las yemas con el azúcar hasta obtener una pasta blanquecina que haya aumentado considerablemente su volumen inicial.

Incorporar las yemas al merengue, mezclando con una espátula o lengua repostera. Añadir la harina tamizada y mezclar suavemente con movimientos envolventes.

Verter la masa de bizcocho dentro del molde y golpearlo contra la mesa de trabajo suavemente y con movimientos cortos de arriba hacia abajo, para que la masa quede repartida de forma uniforme y no se formen grandes burbujas en la miga del bizcocho.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir el molde y hornear durante 15 minutos o hasta que el bizcocho comience a dorarse.

Pasado el tiempo apagar el horno, sacar el bizcocho y esperar unos minutos antes de desmoldarlo. Después, desmoldarlo y ponerlo a enfriar sobre una rejilla.

Al mismo tiempo, mezclar el agua con el ron y calentar el líquido resultante durante unos segundos en un recipiente apropiado en el microondas o durante unos minutos dentro de un cazo a fuego medio.

Calar el bizcocho con el líquido templado y dejar que nuevamente enfríe por completo.banoffe pie 10..JPG

  • Relleno y cobertura;

Cuando la base de bizcocho esté completamente fría, disponerla sobre la mesa de trabajo y  colocarla encima el dulce de leche, distribuyendo la pasta uniformemente con la ayuda de una espátula. Esparcir por encima las rebanadas de plátano y llevar a la nevera o refrigerador mientras se prepara la nata montada para la decoración.

Batir la nata con unas varillas (preferiblemente eléctricas). Cuando comience a coger consistencia añadir el azúcar glass y el estabilizante o la maizena, en su defecto el queso crema, y continuar el batido hasta montar la nata por completo. Se ha de prestar especial atención a este paso; si se excede el tiempo de montado, la nata se cortará y se obtendrá mantequilla.

Llenar con la nata montada una manga de pastelería provista de una boquilla rizada.

Sacar la tarta de la nevera y cubrir su superficie con la nata montada.

Decorar con escamas de chocolate, polvo de cacao o café y servir.

TARTA DE FRUTAS

TARTA DE FRUTA 5.JPG

En el día de hoy os deleito con esta suculenta y sabrosa tarta de frutas. Los componentes que conforman este exquisito pastel son: una base de jugoso y tierno bizcocho, cubierto por una fina capa de crema pastelera a la vainilla y coronado con nutritivas y aromáticas frutas frescas; frambuesas, arándanos, kiwi y piña. Una irresistible combinación que no os podéis perder. Su elaboración es sencilla y los ingredientes se encuentran fácilmente en la despensa de cualquier hogar. Animaros y poneros manos a la obra, quedaréis muy satisfechos con el resultado. Además, si tenéis invitados en casa les dejaréis con la boca abierta, porque visualmente es muy atractiva.

Para la decoración se han seleccionado unas frutas con destacados valores nutritivos, en los proximos parrafos se puede leer sobre las propiedades más señaladas de las frutas en cuestión:

La frambuesa; conocida también como fresa del bosque, es el hermoso fruto del frambueso, planta que crece silvestre en todos los países de clima templado. La frambuesa es una fruta muy utilizada en cientos de recetas que enriquecen la gastronomía típica de países del centro y del norte de Europa.

En cuanto a sus propiedades nutritivas; la frambuesa es una fruta que aporta una cantidad destacable de fibra, que mejora el tránsito intestinal. Constituye una buena fuente de vitamina C, ácido cítrico y ácido elágico, flavonoides y folatos, minerales como el potasio, el magnesio y el calcio, este último de peor aprovechamiento que el procedente de lácteos u otros alimentos que son buena fuente de dicho mineral.

La vitamina C tiene acción antioxidante, al igual que el ácido elágico y los flavonoides (pigmentos vegetales). Dicha vitamina interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. El ácido cítrico, posee una acción desinfectante y potencia la acción de la vitamina C.

El ácido fólico interviene en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y formación de anticuerpos del sistema inmunológico.

El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.


El arándano; es una baya que crece en arbustos de pequeñas dimensiones, alcanzando los 25 o 50 centímetros de altura. Este género está formado por una docena de plantas que producen bayas de color oscuro, azuladas o rojizas, ricas en antocianos, pigmentos vegetales que les confieren su color característico.

Si se analizan sus propiedades nutritivas; estas frutas son de bajo valor calórico por su escaso aporte de hidratos de carbono. Son especialmente ricas en vitamina C, que tienen cantidades mayores que algunos cítricos. En general, las bayas silvestres son buena fuente de fibra; que mejora el tránsito intestinal, y de potasio, hierro y calcio, taninos de acción astringente y de diversos ácidos orgánicos. Sin embargo, lo que en realidad caracteriza a estas frutas es su abundancia de pigmentos naturales (antocianos y carotenoides) de acción antioxidante. En la alimentación humana, este tipo de frutas constituyen una de las fuentes más importantes de antocianos, que les confieren su color característico y que están junto con ácidos orgánicos tales como el ácido oxálico o el ácido málico, responsables también de su sabor.


tarta de fruta 11.JPGEl kiwi; procede de una planta trepadora y ornamental propia del hemisferio sur y recibe su mismo nombre. A pesar de su aspecto externo poco atractivo, se trata de un fruto muy sabroso, de interesantes propiedades nutritivas y muy saludable.

Su componente mayoritario es el agua. Es de moderado aporte calórico, por su cantidad de hidratos de carbono. Destaca su contenido en vitamina C; más del doble que una naranja, y vitaminas del grupo B, entre ellas el ácido fólico. Así mismo es rico en minerales como potasio, magnesio y fibra, soluble e insoluble, con un potente efecto laxante.


La piña; nace de una planta bromeliácea, se trata de un arbusto de hoja perenne que produce flores muy llamativas. Algunas de ellas producen enzimas proteolíticas (que disgregan las proteínas de los alimentos) y se localizan sobre todo en América tropical.

En cuanto a sus propiedades nutritivas destaca por; su alto contenido en agua, su aporte de hidratos de carbono y de bromelina, una enzima que ayuda a la digestión de las proteínas. A pesar de su sabor dulce, su valor calórico es moderado. Respecto a otros nutrientes, destaca su contenido de potasio, yodo y vitamina C. El yodo es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroidea, que regula el metabolismo.Su aporte de fibra mejora el tránsito intestinal y beneficia a múltiples alteraciones y enfermedades.


Como se ha podido leer, las frutas son alimentos naturales que aportan interesantísimos beneficios y propiedades. Por un lado, aportan una grandísima diversidad de nutrientes esenciales, son antioxidantes y muy ricas en fibra, contiene altas cantidades de agua, apenas poseen calorías y tienden a ser muy saciantes.

La receta que se detalla a continuación es una excelente y placentera forma de incluir fruta fresca en la dieta diaria.

Por otro lado, la crema pastelera es un ingrediente muy versátil y con un sabor y textura excelentes. A base de leche, azúcar, harina y huevo, es una preparación que complementa el pastel aportando al organismo grasa, proteínas y carbohidratos. Además también es fuente de calcio, potasio, magnesio, fósforo, sodio y vitaminas A, E, B12 y C.

El aporte de carbohidratos mayoritariamente es proporcionado por la base de bizcocho, elaborado en gran medida con harina de trigo, huevos y azúcar. Igualmente proporciona los siguientes nutrientes: hierro, proteínas, calcio, fibra, potasio, yodo, zinc, magnesio y vitaminas de los grupos B,C,D,E Y K.

Un exquisito y sustancioso bocado muy completo y apto para para todos los públicos (si no se sufren restinciones alimentarias que impidan su consumo por temas de salud) y siempre y cuando se consuma con moderación y en proporciones adecuadas.


TARTA DE FRUTA 4..JPGIngredientes:

Bizcocho (Molde redondo rizado con hueco interior especial para tartas de frutas 20 cm diámetro):

  • 2  Huevos
  • 60 G Harina
  • 50 G Azúcar
  • una pizca de sal
  • 50 Ml Ron
  • 50 Ml Agua

Crema pastelera:

  • 500 G Leche
  • 4 Yemas de huevo o dos huevos enteros
  • 40 G Harina de maíz
  • 100 G Azúcar
  • 1 Vaina de Vainilla o extracto de vainilla

Frutas y acabado:

  • 60 G Frambuesas
  • 60 G Arándanos
  • 1 Kiwi
  • Una rodaja de piña natural o en conserva con su propio jugo
  • Brillo en gel, almíbar espeso o mermelada de fruta

Elaboración:

  • Bizcocho:

Precalentar el horno a 180 C calor arriba y abajo. Colocar la rejilla de horno en la parte central del mismo, de tal modo que cuando se vaya a hornear el bizcocho este quede a media altura.

Engrasar el molde con spray antiadherente o mantequilla y después espolvorearlo con harina (retirando el exceso de esta última).

Separar en recipientes amplios y diferentes las claras de las yemas.

Montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal y un batidor de varillas (preferiblemente eléctricas).

En otro recipiente, con las mismas varillas, batir las yemas con el azúcar hasta obtener una pasta blanquecina que haya aumentado considerablemente su volumen inicial.

Incorporar las yemas al merengue, mezclando con una espátula o lengua repostera. Añadir la harina tamizada y mezclar suavemente con movimientos envolventes.

Verter la masa de bizcocho dentro del molde y golpearlo contra la mesa de trabajo suavemente y con movimientos cortos de arriba hacia abajo, para que la masa quede repartida de forma uniforme y no se formen grandes burbujas en la miga del bizcocho.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir el molde y hornear durante 15 minutos, hasta que el bizcocho empiece a dorarse.

Pasado el tiempo apagar el horno, sacar el bizcocho y esperar unos minutos antes de desmoldarlo. Después, desmoldarlo y ponerlo a enfriar sobre una rejilla.

Al mismo tiempo, mezclar el agua con el ron y calentar el líquido resultante durante unos segundos en un recipiente apropiado en el microondas o durante unos minutos dentro de un cazo a fuego medio.

Calar el bizcocho con el líquido templado y dejar que nuevamente enfríe por completo.tarta de fruta 10.JPG

  • Crema pastelera:

Preparar la crema pastelera como se indica en la receta de éste blog. Para acceder de forma rápida a la receta, pinchar sobre la palabra “crema pastelera” que se encuentra en el listado de ingredientes.

  • Fruta y acabado:

Lavar y secar las frambuesas y los arándanos con mucho cuidado (son frutos muy sensibles que se estropean con facilidad).

Limpiar, pelar y trocear en láminas el kiwi.

Pelar la piña y sacar una rodaja de forma cilíndrica (retirando el tallo central y los ojos). Si la piña es envasada, escurrir el jugo y colocarla sobre un papel absorbente de cocina para desechar el exceso de líquido.

Disponer el bizcocho sobre un plato o base de cartón para presentar tartas.

LLenar la cavidad del bizcocho con la crema pastelera a la vainilla.

Colocar la fruta de la forma deseada sobre la capa de crema y pintar los frutos con cualquiera de las opciones descritas en el próximo párrafo, para que la fruta no se eche a perder y el resultado sea más apetecible;

  • Brillo en gel; Se puede adquirir en tiendas especializadas o por internet.
  • Almíbar espeso; Mezclar 50 G azúcar con una cucharada de agua y colocar los ingredientes en una cacerola. Después, llevarlos a fuego medio durante 15 minutos (es importante no dejar de remover, porque de lo contrario se puede caramelizar y no nos servirá) y cocinar hasta que quede espeso.
  • Mermelada de fruta; Preferiblemente sin grumos ni trozos de fruta, si es necesario pasarla por un chino o colador de malla fina.

Conservar la tarta en la nevera, tapada con un cubre tartas o un recipiente apropiado de dimensiones adecuadas.

Para degustar el pastel de fruta y disfrutar al máximo de todo su aroma y sabor, sacarlo del refrigerador entre 15 y 20 minutos antes de su consumo.

TARTA SELVA NEGRA

tarta selva negra 4.JPGLa Tarta Selva Negra es muy elegante, perfecta para una ocasión especial. Es un clásico que debe formar parte del recetario de cualquier repostero. El conjunto de ingredientes es perfecto y como resultado se obtiene una tarta espectacular y exquisita. Si se desea una tarta Selva Negra con todo el sabor y las propiedades de las cerezas, recomiendo ponerse manos a la obra de inmediato. En estos momentos está terminando el periodo de recolección de las cerezas, aunque se puede disfrutar de su agradable sabor desde finales de abril (las más tempranas) hasta mediados de agosto.

El nombre del pastel deriva del alemán ‘Schwarzwälderkirschotorte’ que significa Torta Selva Negra con cerezas. El origen de esta tarta se ubica en el siglo XVI cuando el chocolate ya se había asentado en Europa, y en la zona llamada Foresta Negra (en alemán; Der Schwarzwald) situada en el estado de Baden-Württemberg. El nombre evoca la oscuridad y el misterio de una región conocida por sus cerezas algo agrias de las cuales se obtiene el Kirsch o Kirschwasser, un destilado doble y transparente de la calidad Morello.

La combinación de la cereza, el kirsch, la crema de leche batida y el bizcocho de chocolate conforman esta tarta y hacen de ella una gran tentación. Como todos los clásicos, tiene multitud de variaciones, pero siempre con los ingredientes citados en común.

Las cerezas son el ingrediente esencial e imprescindible para elaborar esta tarta, que además de aportar mucho sabor al pastel, contribuyen a mantener una buena salud.

Si se desea obtener más información acerca de esta fruta tan sabrosa e irresistible. Se puede visitar la entrada de la receta Bundt cake de leche condensada con cerezas que hay publicada en éste blog (otra forma estupenda y deliciosa de añadir fruta en la dieta diaria). En la página se puede leer acerca de las propiedades y aporte nutricional que ofrece este apetitoso fruto.


TARTA SELVA NEGRA 3.JPGIngredientes:

Bizcocho:

  • 300 G Harina
  • 150 G Azúcar moreno
  • 25 G Cacao puro en polvo (sin azúcar)
  • 16 G Levadura química
  • ½ Cdta Bicarbonato sódico
  • 90 Ml Aceite vegetal de sabor suave
  • 75 G Chocolate negro 70 % cacao
  • 2 huevos grandes
  • 125 G Yoghurt
  • 1 Cdta Extracto puro de vainilla
  • 100 Ml Agua hirviendo
  • 200 G Cerezas

Almíbar:

  • 60 Ml Kirsch (o de jugo de la conserva de cereza si se prefiere evitar el alcohol)
  • 60 Ml Jugo de cerezas o agua
  • 30 G Azúcar

Relleno:

  • 200 G Cerezas
  • 100 G Mermelada de cerezas (tradicionalmente de guindas)
  • 300 ML Nata líquida para montar >35% MG  (muy fría)
  • Estabilizante para nata, una Cda. de maizena o dos Cdas. queso crema consistente (tipo philadelphia o mascarpone >35% MG)
  • 20 G Azúcar glass
  • 1 Cdta Extracto puro de vainilla

Acabado:

  • 100 G de cerezas con tallo (opcional)
  • Virutas de chocolate negro (opcional)

Elaboración:

  • Bizcocho:

Precalentar el horno a 190 C y colocar la rejilla en la parte central del horno, de tal manera que cuando se vaya a hornear el bizcocho, éste quede a media altura.

Engrasar un molde de bizcocho (en éste caso se utilizó un molde alto y desmontable de 16 cm de diámetro).

Lavar y deshuesar las cerezas con un artilugio específico (se puede adquirir en tiendas especializadas o por internet) o realizandolas un corte lateral con un cuchillo para extraer el hueso. Escurrirlas y secarlas con papel absorbente de cocina para retirarles el exceso de líquido.

Trocear el chocolate y derretirlo dentro de un recipiente adecuado, en el microondas durante unos segundos (depende de la potencia que tenga el aparato) o si se prefiere, durante unos minutos al fuego en baño maría.

En un cuenco amplio, tamizar la harina, el azúcar, el cacao, el bicarbonato y la levadura química.

En otro bol grande batir los huevos, el yogur, el aceite y el extracto de vainilla.

Con una legua repostera o una espátula, mezclar ambas preparaciones; los ingredientes secos (mezcla de harina) y los ingredientes húmedos (mezcla de huevo).

Incorporar el chocolate derretido y el agua hirviendo. Mezclar entre uno y dos minutos minutos, hasta obtener una textura suave y homogénea.

Agregar las cerezas e integrarlas en la masa.

Verter la masa dentro del molde.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear entre 40 y 50 minutos, hasta comprobar ha desaparecido el aspecto húmedo de la superficie.

Pasados los treinta primeros minutos (nunca antes) abrir la puerta para comprobar la cocción del bizcocho, con un testador o palillo. Este paso hay que realizarlo con mucha rapidez, para así evitar que el horno pierda temperatura y el bizcocho quede chafado.

Cuando se compruebe que el testador sale limpio y el bizcocho esté bien cocido, sacarlo del horno.

Dejar el bizcocho dentro del molde entre 5 y 10 minutos.

Después, desmoldar el bollo y trasladarlo a una rejilla. Dejarlo enfriar por completo.tarta selva negra 1.JPGUna vez frío, cortar el bizcocho en tres capas del mismo tamaño. El corte se puede realizar con un cuchillo afilado y mucho pulso, o con una lira de pastelería o segueta para bizcochos (se puede adquirir por internet o en tiendas especializadas), que tiene la ventaja de que nos hará un corte mucho más uniforme, ya que permite graduar la altura del grosor de las capas de bizcocho.

  • Almíbar;

Poner el agua y el azúcar en un cazo a fuego medio, y llevarlo a ebullición un par de minutos, hasta que el azúcar se disuelva por completo.

Transcurrido el tiempo retirar el cazo del fuego, incorporar el kirsch y remover la mezcla.

Con una brocha de cocina (en su defecto, con una cuchara) calar todas las capas de bizcocho, insistiendo por toda la zona del contorno, ya que habitualmente se trata de la parte más seca.

Si se dispone de tiempo, una vez fríos y emborrachados, envolver los bizcochos individualmente en film transparente y dejarlos en el frigorífico durante toda la noche para que se asienten mejor la miga y los sabores.

  • Relleno y acabado:

Lavar y deshuesar las cerezas usando cualquiera de los métodos anteriores.

Batir la nata con unas varillas (preferiblemente eléctricas). Cuando comience a coger consistencia añadir el azúcar glass y el estabilizante o la maizena, en su defecto el queso crema y continuar el batido hasta montar la nata por completo. Hemos de prestar especial atención a este paso; si nos excedemos en el montado, la nata se cortará y se obtendrá mantequilla.

Llenar con la nata montada una manga de pastelería provista de una boquilla rizada.

Disponer el primer disco de bizcocho sobre un plato de servicio o stand y cubrir la superficie con una cucharada de mermelada de cerezas. Sobre la mermelada poner una capa de nata montada y repartir la mitad de las cerezas deshuesadas.

Repetir la operación; disponer el segundo disco de bizcocho sobre la base anterior y presionar ligeramente con las manos para asentarlo (el sólido de las cerezas impedirá que la nata quede aplastada y se desmorone), pincelar con mermelada, distribuir la segunda capa de nata montada y esparcir el resto de las cerezas deshuesadas.

Para terminar, colocar el tercer y último disco de bizcocho (dejar la base lisa del bizcocho en la parte alta y visible de la tarta, para garantizar un buen acabado) y presionar levemente la superficie para fijarla, extender una cucharada de mermelada de cerezas y sobre ella realizar unos rosetones de nata montada.

Cuando se haya finalizado el montaje, decorar la tarta Selva Negra esparciendo virutas de chocolate negro sobre los rosetones de nata y colocar al gusto las cerezas con pedúnculo limpias y secas en su superficie.

Trasladar el pastel a la nevera. La tarta se conserva refrigerada y en buenas condiciones durante dos o tres días, cubierta con un cubre tartas o un recipiente hermético de las dimensiones adecuadas.

Para disfrutar al máximo de los sabores y texturas de la tarta, sacarla del refrigerador 20 minutos antes de su consumo.

¡Espero que la disfruteis!

TARTA RÚSTICA DE ALMENDRA (SIN GLUTEN)

tarta de almendra.JPGEn el día de hoy propongo elaborar una tarta de almendras sana y muy sencilla. De sabor delicado y exquisito, con una textura suave muy esponjosa. Es un pastel muy recomendable si se desea ver caras de felicidad y sonrisas de placer a la hora del desayuno o la merienda. Además es apta para celíacos ya que sus componentes no contienen gluten.

Su ingrediente principal es la harina de almendras. Las almendras son unos frutos secos muy ricos en nutrientes beneficiosos para la salud, se trata de un alimento muy calórico y por ello resulta una magnífica fuente de energía. Contienen muy poca agua y todos sus componentes están muy concentrados, por lo que disponen de cantidades importantes de los principales nutrientes.

Las almendras son uno de los frutos secos más consumidos. A continuación se detallan sus virtudes nutricionales y sus propiedades más destacadas:

La almendra es la parte comestible del fruto del almendro. El origen del cultivo de la almendra se localiza en Asia, en una zona bastante amplia de Oriente Próximo, desde el mar Egeo hasta la meseta de Pamir, comprendiendo Mesopotamia, Irán, Turkestán y Kurdistán. De la zona del actual Cercano Oriente, en la que se inició su cultivo, siguió el mismo camino que otros muchos alimentos; llegó a Grecia y a Roma, y los romanos las difundieron ampliamente por el resto de Europa, desde donde llegaron hasta América.

La almendra dulce presenta un elevado contenido de ácidos grasos monoinsaturados, aquellas que benefician la salud cardiovascular, y gran cantidad de proteínas vegetales, y en menor medida hidratos de carbono.

Las proteínas que contienen son de buena calidad o completas en cuanto a su contenido de aminoácidos esenciales, poseen un mayor contenido de arginina, y un aporte más bajo en lisina, que las proteínas de origen animal. La arginina tiene un efecto protector del sistema cardiovascular, ya que regula los niveles de colesterol en sangre.

Entre los minerales destacan hierro, fósforo, magnesio, potasio, zinc y calcio. Es una de las fuentes vegetales más rica en este último mineral, de ahí que la leche de almendras se emplee como sustituto de la leche de vaca cuando esta no se tolera.

En cuanto a las vitaminas, la almendra tiene importantes cantidades de vitaminas del grupo B , entre ellas el ácido fólico, además de ser una buena fuente de vitamina E, potente antioxidante que protege al organismo de los radicales libres.

En el núcleo de las almendras se encuentra un gran contenido de fibras, solubles e insolubles, que ayudan al organismo a regular el tránsito intestinal y tiene un efecto saciante en el organismo.

Además contienen compuestos fenólicos que tienen efectos anti-inflamatorios.

Consumir un puñado de almendras diariamente, acompañado con una dieta baja en grasas saturadas y colesterol, reduce el riesgo de contraer enfermedades coronarias (se recomienda consumir aproximadamente 20 unidades de almendras al día).

Para que las almendras se mantengan en buen estado hay que evitar que se humedezcan y se deben conservar dentro de un recipiente bien cerrado, en un lugar fresco y seco.


TARTA DE ALMENDRA 5.JPGIngredientes (molde 18 cm):

  • 125 G Almendra molida
  • 100 Ml Leche evaporada líquida (ideal)
  • 2 Huevos (separada la yema de la clara)
  • 20 + 50 G Azúcar
  • Azúcar glass para decorar

Elaboración:

Un día antes de comenzar a preparar la tarta; mezclar dentro de un cuenco la harina de almendra y la leche evaporada, tapar con papel film de uso alimentario y dejar reposar en la nevera hasta el día siguiente.

Precalentar el horno 190 C calor arriba y abajo. Colocar la rejilla del horno dentro del mismo, ubicándola en la parte central para que cuando llegue el momento de hornear la tarta, ésta quede a media altura.

Disponer sobre la mesa de trabajo un molde desmontable de 18 cm de diámetro y engrasarlo con mantequilla o spray antiadherente. Después, colocar en la base del molde un trozo de papel de hornear cortado a medida.

Poner dentro de un bol las yemas de huevo con 20 gr de azúcar y batir durante cinco o diez minutos con las varillas (preferiblemente eléctricas), hasta que blanqueen y aumenten considerablemente su volumen.

Sacar la pasta de almendra de la  nevera e incorporar las yemas batidas. Mezclar suavemente con una espátula o lengua repostera realizando movimientos envolventes para no bajar la mezcla.

En un cuenco amplio colocar las claras de huevo con 50 gr de azúcar y montar con las varillas (preferiblemente eléctricas) hasta que estén firmes pero no secas.

Después, añadirlas a la preparación anterior, removiendo cuidadosamente hasta homogeneizar el conjunto.

Verter toda la masa dentro del molde.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, meter la tarta dentro del horno, sobre la rejilla que se colocó inicialmente.

Hornear la tarta aproximadamente 40 minutos (el tiempo de horneado dependerá del tipo de horno y su potencia, se recomienda colocar en el interior del horno un termómetro especial  para controlar con exactitud la temperatura, este artículo se puede adquirir en tiendas especializadas de cocina y repostería o por internet).TARTA DE ALMENDRA 3.JPGPasados los treinta primeros minutos (nunca antes) abrir la puerta para comprobar la cocción del pastel, con un testador o palillo. Este paso hay que realizarlo con mucha rapidez para evitar que el horno pierda temperatura y el pastel se estropee.

Cuando se compruebe que el palillo sale limpio y la tarta esté bien cocida, sacarla del horno.

Dejar la tarta dentro del molde 5-10 minutos.

Después, desmoldarla, trasladarla a una rejilla (sin despegar el papel de la base) y dejarla enfriar por completo.

Espolvorear toda la superficie con azúcar glas en el momento de servir (para evitar que la jugosidad de la tarta absorba el azúcar con el paso del tiempo. También se puede espolvorear con azúcar glass antihumedad, de venta en tiendas especializadas. En este caso, la tarta se puede espolvorear con azúcar en cualquier momento, ya que este tipo de azúcar está tratado y no se deshará al estar en contacto con la humedad).

Para disfrutar plenamente de la tarta se recomienda consumirla transcurridas 12 o 16 horas desde su elaboración, ya que su textura y sabor mejoran con el paso del tiempo.

TARTA MOUSSE DE QUESO DE CABRA Y DULCE DE MEMBRILLO

tarta de queso de cabra y membrillo 1.JPG¡Que ganas tenía de probar esta tarta! En casa nos encanta el sabor acentuado y ácido del queso de cabra. La tarta está especialmente buena y la capa superior de membrillo combina a la perfección con este tipo de queso. Para formar la base se han utilizado las típicas galletas integrales “digestive” (por si os animáis a preparar las galletas de forma artesanal dejo el enlace de la receta, ya que hace unos días fué publicada en este blog) y su textura y aroma también encajan de forma excelente con el resto de ingredientes.

Si te gustan los sabores fuertes y pronunciados te animo a preparar la receta de hoy, detallada unos párrafos más abajo. Además, se trata de una receta muy sencilla, rápida y limpia, por lo que si se realiza de forma organizada las preparaciones estarán listas en menos de 30 minutos (sin contar los tiempos de reposo y refrigeración).

Por su alto valor nutricional y su distinguido sabor, se ha decidido elaborar la mousse de ésta tarta con queso de cabra. ¡No te lo pierdas! Sus propiedades se detallan a continuación:

El queso de cabra es un excelente y sabroso alimento que nos acompaña desde la antigüedad y que ofrece importantes beneficios para nuestra salud por su bajo contenido en grasas y su gran aporte de calcio, proteínas y vitaminas.

Si el queso de vaca es una opción ideal en nuestra dieta por su alto contenido nutricional, el queso de cabra, por sus especiales propiedades, es aún mejor opción. De hecho, su consumo se está popularizando cada vez más en países donde predominaban tradicionalmente los quesos elaborados con leche de vaca y esto es debido, además de por su excepcional sabor, a sus importantes ventajas.

El queso de cabra contiene triptófano y tiene tres veces más niacina, cuatro veces más cobre y también un 27 por ciento más de selenio antioxidante que la leche de vaca.

La leche de cabra puede contener un 25 por ciento más vitamina B-6 que la de vaca y el porcentaje de vitamina A también es 47% más alto en la leche de cabra.

La leche de cabra es más fácil de digerir ya que contiene menos lactosa, caseína y partículas grasas que la leche de vaca, por eso se digiere mejor y es más adecuada para personas con intolerancias y problemas gástricos. Esto también la hace ideal para para los niños y de hecho, tras la leche materna, la de cabra es la mejor alternativa por ser la más similar en su estructura y la más equilibrada.

El queso de cabra posee un alto contenido de nutrientes, es una buena fuente de vitamina A, vitamina D, vitamina K, riboflavina, potasio, fósforo, hierro, niacina y tiamina. Contiene bajos niveles de sodio y proporciona mayor aporte de calcio y proteínas que los quesos de vaca. Este elevado aporte nutricional hace del queso de cabra un alimento ideal para prevenir la osteoporosis, la anemia, la presión arterial y los problemas respiratorios, pues genera menos mucosas. Para los niños constituye un sano complemento a su alimentación y les ayuda a crecer fuertes y desarrollar su cerebro.

Es más bajo en calorías, colesterol y grasa: puesto que la leche de cabra tiene menos partículas grasas que la leche de vaca, el queso de cabra es también más ligero. Así pues, aporta menos calorías y grasas saturadas (aproximadamente un tercio menos), con lo que es una opción ideal para dietas bajas en grasa y colesterol, así como para prevenir diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Contiene probióticos y menos hormonas. Podemos encontrar en los quesos de cabra altos niveles de probióticos, que mejoran la flora intestinal y el sistema inmunológico, además de aumentar la capacidad de absorber el calcio y sintetizar la vitamina B. Por otra parte, se suelen encontrar menores niveles de aditivos y hormonas que en los quesos elaborados con leche de vaca.


Tarta de queso de cabra y membrillo.JPGIngredientes (Molde 16 cm de diámetro):

Base de galleta:

Mousse de queso de cabra:

  • 250 Ml Nata (puede ser ligera)
  • 200 G Queso de cabra fresco (rulo)
  • 50 G Azúcar Glass
  • 100 Ml Leche (puede ser desnatada)
  • 5 Hojas de gelatina

Cobertura de membrillo:

  • 150 G Dulce de membrillo (puede ser de bajo contenido en azúcares o sin azúcar)
  • 100 Ml Agua
  • 2 Hojas de gelatina

Elaboración:

  • Base de galleta:

Si se decide realizar la receta de las galletas integrales “digestive” proceder como se indica en la receta que hay en este blog. Para acceder a la receta de forma rápida, pinchar sobre la palabra “Galletas integrales digestive” que se encuentra en el listado de ingredientes.

Disponer sobre la mesa de trabajo un molde desmontable de paredes altas (15 cm de diámetro). Forrar la base del molde con papel de hornear cortado a la misma medida o colocar una base para tarta de las mismas dimensiones.

Revestir el interior del aro del molde con una tira de lámina de acetato (no es imprescindible, pero se recomienda su uso si se desea un acabado profesional).

Triturar las galletas en un robot de cocina o similar y mezclarlas con el membrillo (el membrillo debe estar ablandado. Si fuese necesario, calentarlo unos segundos dentro del microondas con una o dos cucharadas de agua).

Esparcir la mezcla de galleta y membrillo dentro del molde y acomodarla con ayuda de una cuchara para igualar la superficie. Reservar.

  • Mousse de queso de cabra;

Hidratar la gelatina en agua fría, con cubrirla será suficiente.

Colocar la nata dentro de un bol y batirla con unas varillas a velocidad alta (preferiblemente con un batidor de varillas eléctrico). Cuando la nata comience a coger cuerpo, añadir el azúcar glas y batir la nata hasta montarla por completo.

Añadir el queso de cabra y continuar batiendo durante minutos minutos más, hasta integrar el queso y conseguir una mezcla lisa y homogénea.tarta de queso y menbrillo.JPGEn una taza grande, calentar la leche. No calentar demasiado, necesitamos que la temperatura de la leche no supere los 60 C (si se añade líquido muy caliente a la gelatina, ésta perderá fuerza y no cuajara correctamente).

Escurrir lo máximo posible la gelatina hidratada y añadirla a la taza de leche caliente. Mezclar con unas varillas manuales hasta disolver por completo.

Para templar un poco la gelatina y evitar el contraste de temperaturas, antes de mezclarla con toda la preparación, añadir solo una pequeña cantidad de crema de queso de cabra. Integrar y después mezclar con el resto.

Batir con la batidora de varillas a velocidad baja, hasta conseguir una crema espesa y esponjosa.

Verter la preparación dentro del molde (si el molde que se utiliza es de paredes bajas, no llenarlo por completo, hay que tener en cuenta el espacio que posteriormente ocupará la capa de dulce de membrillo; 0,5- 1 cm), alisar la superficie y dejar en el refrigerador por un mínimo de cuatro horas.

  • Cobertura de dulce de membrillo;

Hidratar las hojas de gelatina en un poco de agua fría.

Poner el dulce de membrillo en un cazo con los 100 ml agua y cocinarlo a temperatura media-alta. Cuando la fruta se haya ablandado y presente una textura similar a un puré, apartarla del fuego y dejarlo templar.

Incorporar la hoja de gelatina y disolver.

Dejar enfriar el dulce de membrillo (la temperatura adecuada para emplearlo en esta receta es de 25-30 C ya que las preparaciones tipo mousse son muy delicadas y no conviene verter líquido demasiado caliente sobre ellas).

Sacar la tarta del refrigerador y cubrirla con el puré de fruta.

Esperar unos minutos  y cuando la cobertura haya enfriado, conservar la tarta en el refrigerador un mínimo de cuatro horas.

Transcurrido el tiempo, se puede desmoldar la tarta y servir.

¡Espero que la disfruteis!

TARTA DE CUAJADA Y FRUTOS ROJOS

SONY DSC¡Quien se anima a preparar esta tarta de cuajada y frutos rojos tan sencilla, bonita y fresca! En casa nos encanta todo lo que tiene que ver con los productos lácteos y sus derivados. Los incluimos diariamente en nuestra dieta, ya sea tomando un vaso de leche, una porción de helado, un vasito de yogur o  un pedazo de tarta queso. Y es que los productos lácticos además de estar buenísimos son muy sanos y aportan gran cantidad de nutrientes y beneficios al organismo.

En esta página, unos párrafos más abajo se encuentra la receta para elaborar esta exquisita tarta de cuajada. Antes de proceder con la receta se puede leer una breve introducción sobre cómo se obtiene el cuajo para finalmente poder preparar entre otras cosas, este delicioso pastel.

La cuajada es un producto lácteo elaborado con leche cuajada por el efecto de un fermento, el cuajo, o alguna sustancia ácida como zumo de limón o vinagre.

Cuando la leche recién ordeñada se deja en reposo, los componentes de la leche se separan espontáneamente en nata o crema, suero y cuajada. Por tanto, encontramos dos variedades de cuajada, la que se obtiene de forma espontánea o natural y la obtenida por coagulación.

La primera apenas contiene nata ni suero y es muy rica en proteínas lácteas (caseínas) y minerales como el calcio.

La cuajada obtenida por coagulación, la de mayor consumo, se obtiene mediante la adición de cuajo (renina), generalmente animal (procedente del estómago de mamíferos rumiantes), a la leche de vaca u oveja pasteurizada, a una temperatura de unos 35ºC, dejándola en reposo durante unos 30 minutos. Contiene una parte del suero, crema y también es rica en caseínas y calcio.

La cuajada puede consumirse tal cual o bien ser utilizada para la elaboración de quesos eliminando el suero.

Su valor nutritivo es muy similar al de la leche de la cual procede; contiene lactosa (azúcar propio de la leche), es rica en proteínas de alto valor biológico, calcio de fácil asimilación, vitaminas del grupo B (especialmente, B2 o riboflavina) y vitaminas liposolubles A y D. En cuanto a su contenido graso, si la cuajada procede de leche de oveja, éste es casi el doble que si la leche es de vaca, siendo la mayor parte de las mismas grasas saturadas.

La cuajada, así como la leche y otros lácteos son alimentos con excelentes cualidades nutritivas, esenciales para la salud en todas las etapas de la vida, de fácil consumo, y en su conjunto, de fácil digestión. Por estar coagulada, la cuajada resulta algo más digestiva que la leche líquida, lo que explica que esté especialmente recomendada en personas que tienen el estómago delicado.

Por otro lado, no se aconseja su consumo en caso de intolerancia a la lactosa, diarrea aguda y, deben excluirla de su dieta las personas que tienen alergia a la proteína de la leche de vaca.

Para elaborar la tarta evidemente no se van ha realizar ninguno de los procesos descritos en los párrafos anteriores (la explicación de cómo se obtiene el producto es meramente informativa), en esta ocasión la industria alimentaria nos facilita el trabajo y en cualquier gran superficie de alimentación se pueden adquirir los famosos sobrecitos de preparado para cuajada de la marca “Royal”, una forma rápida y limpia de cuajar la leche.


SONY DSCIngredientes:

Base;

  • 1 Paquete de galletas digestive o lotus
  • 50 G de mantequilla a temperatura ambiente o 1-2 Cda de dulce de leche (puede ser ligero)

Relleno:

  • 2 tarrinas de queso fresco para untar (400 g)
  • 4 Cucharadas de azúcar
  • 1⁄2 litro de leche
  • 3 Sobres de polvos para cuajada (Royal)

Cobertura:

  • 300 G Frutos del bosque variados
  • 50 Ml Agua
  • 2 Hojas de gelatina

Elaboración:

Precalentar el horno 180 C calor arriba y abajo. Disponer la rejilla del horno en las baldas centrales de tal modo que cuando se coloque el molde dentro para hornear la tarta, éste quede a media altura.

  • Base: 

Triturar las galletas con la ayuda de un robot o con una picadora hasta que queden muy finas. Añadir la mantequilla o el dulce de leche y 1 cucharada de agua, remover hasta conseguir una masa homogénea.

Verter la masa en un molde para tartas de 20 cm de diámetro y forrar con ella el fondo y las paredes del molde, presionando con las yemas de los dedos hasta que quede una capa de grosor uniforme.

  • Relleno:

Preparar el relleno batiendo el queso con el azúcar, la leche y la cuajada hasta obtener una crema sin grumos (se puede utilizar la batidora de mano).

Verter la crema en el molde, sobre la base de galleta.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, poner el molde sobre la rejilla del horno y cocer la tarta durante 25 o 30 minutos, hasta que se haya cuajado bien por el centro.

Una vez cocida la tarta, dejarla enfriar por completo y sin desmoldar sobre una rejilla.

  • Cobertura:

Hidratar las hojas de gelatina en un poco de agua fría.

Poner los frutos rojos en un cazo con 50 ml de agua y cocinarlos a temperatura media-alta 5 o 10 minutos. Cuando la fruta comience a soltar parte del líquido y alcance el punto de ebullición, apartar el cazo del fuego y dejar templar.SONY DSCEs necesario que la temperatura del líquido con los frutos no sobrepase los 60 C (si se añade líquido demasiado caliente a la gelatina, ésta perderá fuerza y no cuajara correctamente).

Escurrir bien la gelatina y añadirla al recipiente con la fruta caliente. Mezclar con una espátula o lengua repostera hasta que la gelatina se disuelva por completo.

Después, cubrir la superficie de la tarta con la gelatina de fruta.

Esperar unos minutos  y cuando la cobertura haya enfriado,conservar la tarta dentro de la nevera un mínimo de cuatro horas.

Pasado el tiempo, desmoldar la tarta servir.

¡Espero que la disfruteis!

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TARTA FRÍA DE QUESO CON GALLETAS DE CANELA

SONY DSC¿Os gusta la canela? Si disfrutáis tanto como yo de su dulce y picante sabor, no debéis pasar por alto esta receta. Se elabora con muy pocos ingredientes y se prepara de forma sencilla y rápida.

Como es sabido, la canela es una especia y se utiliza habitualmente en la cocina para saborizar muchos de los postres y comidas que se consumen a diario, sin embargo dar sabor no es la única función de la canela, pues tiene una gran cantidad de propiedades.

Esta especia  posee multitud de beneficios para la salud y a menudo se utilizada con fines medicinales.

Existen algunos documentos chinos del año 2800 a.C. que hablan de la Cinnamomum Zeylanicum; Cinnamomum es una palabra de origen griego que significa madera dulce y Zeeylanicum proviene del nombre donde se cultivaba, Ceilán.

En la actualidad la canela se cultiva en Sri Lanka (Ceilán fue el nombre que en la antigüedad tomó la isla de Sri Lanka durante su colonización. En el año 1972 las autoridades del país cambiaron el topónimo Ceilán por el de Sri Lanka), China, India y algunos países de América del Sur, de esta manera su uso se ha extendido por todo el mundo.

La canela ha tenido usos medicinales desde épocas remotas, donde se utilizaba en tratamientos para problemas respiratorios y para la gripe; también fue empleada para conservar carnes, pues sus propiedades paralizan el crecimiento de hongos y bacterias.

Esta especia es un potente anticoagulante, el consumo frecuente de canela ayuda a la buena circulación sanguínea.

Es antiagregante, anti esclerótica y también antitrombótica, por lo que es muy útil para prevenir y evitar las várices.

Además, se ha podido demostrar mediante investigaciones científicas los beneficios que pueda aportar la canela a los pacientes con diabetes tipo 2. La canela tiene entre sus componentes uno muy importante llamado cinnamtannin, este ayuda a disminuir los niveles de glucosa en la sangre.

La canela es un condimento con propiedades extraordinarias. Si deseáis conocer más sobre la ella, aquí dejo el enlace para acceder a la introducción y la receta del chinois de canela y uvas pasas que hay publicada en este blog. En la página a la que serás dirigido podrás  obtener más información acerca de esta preciada especia; la canela.


ta.JPGIngredientes (Pastel de 16cm):

Base y contorno de galleta;

  • 1 Paquete de galletas de canela
  • 50 G Mantequilla blanda

Mousse de canela;

  • 250 G Nata para montar (puede ser ligera)
  • 50 G Azúcar glass
  • 250 Queso crema o philadelphia (puede ser ligero)
  • 5 Hojas de gelatina
  • 50 Ml de leche
  • 1 1/2 Cdta canela en polvo

Elaboración:

  • Base y contorno de galleta;

Separar 12 galletas de canela para utilizar en el contorno de la tarta durante el montaje de la misma.

Triturar el resto de galletas en un robot de cocina o similar y mezclarlas con la mantequilla (la mantequilla debe estar blanda, a temperatura ambiente. Si fuese necesario, calentarla unos segundos dentro del microondas).

Dividir la miga de galleta en tres partes iguales y reservar para utilizar más adelante.

  • Mousse de canela;

Hidratar la gelatina en agua fría dentro de un recipiente hondo.

Colocar la nata dentro de un bol y batirla con unas varillas a velocidad alta (preferiblemente con un batidor de varillas eléctrico). Cuando la nata comience a coger cuerpo, añadir el azúcar glas y batir la nata hasta montarla por completo.

Añadir el queso crema y la la canela. Mezclar con delicadeza descendiendo la potencia o intensidad en el batido, para no bajar demasiado la preparación.

Calentar la leche en un recipiente apto para el microondas durante unos segundos o en un cazo al fuego durante unos minutos . No calentar demasiado, necesitamos que la temperatura de la leche no sobrepase los 60 C (si se añade líquido muy caliente a la gelatina, ésta perderá fuerza y no cuajara correctamente).

Escurrir bien la gelatina y añadirla al recipiente con la leche caliente. Mezclar con unas varillas manuales hasta disolver la gelatina por completo.

Para templar la mezcla de gelatina y evitar un alto contraste de temperaturas, antes de mezclarla con toda la preparación, añadir solo una pequeña cantidad de crema de queso. Integrar y después, mezclar con el resto.

Batir con la batidora de varillas a velocidad baja para repartir la gelatina por toda la preparación, hasta obtener una crema espesa y esponjosa.SONY DSCUna vez formada la mousse de queso, dividirla en tres partes iguales.

  • Montaje y acabado;

Disponer un molde desmontable de 16 cm de diámetro sobre la mesa de trabajo y cubrir la base del molde con papel de hornear cortado a la misma medida.

Colocar una fila de galletas de canela alrededor de las paredes interiores del molde, formando un cerco.

Esparcir un tercio de mezcla de galleta y mantequilla dentro del molde y acomodarla en la base igualando la superficie.

Verter dentro del molde la primera capa de mousse, sobre la primera base de galleta.

Repetir la operación; colocar sobre la primera capa de mousse la segunda capa de galleta y presionar ligeramente con las manos para nivelar la galleta y encima del segundo manto de galleta, distribuir la segunda capa de mousse.

Para terminar, colocar la tercera y última capa de galleta y presionar levemente la superficie para fijarla, sobre ella  repartir el último tercio de mousse de canela.

Cuando se haya finalizado el montaje, trasladar el pastel a la nevera para que la mousse solidifique, un mínimo de cuatro horas (lo ideal sería dejar la tarta refrigerada durante 12 horas).

Pasado el tiempo, desmoldar la tarta y espolvorear su superficie con canela en polvo.

Trasladar la tarta a un pedestal o plato de presentación y servir fría.

LAYER CAKE DE CHOCOLATE Y MOUSSE DE NARANJA

..34..JPGEste pastel no solo es atractivo, también es exquisito. Si es de tu agrado la combinación del chocolate y la naranja, este layer cake será perfecto para ti.

Los layer cakes o tartas de capas, son unas de las creaciones reposteras más de moda actualmente. Estas tartas son de lo más vistosas y llamativas, sobre todo cuando se realiza el corte de la porción, en la que se ven las capas y el relleno.

En esta entrada, muestro la receta de un un delicioso layer cake elaborado con tres capas de bizcocho de chocolate bañado en almíbar con un toque de cointreau (Cointreau es la marca comercial de un licor francés, elaborado a base de cáscaras de naranjas), relleno de mousse de naranja y cubierto por una fina capa de ganache de chocolate.

Este tipo de tartas son unas de las elaboraciones más espectaculares de la repostería, y no son tan difíciles de preparar como puede parecer. Solo se necesita (además de los ingredientes y herramientas de trabajo…) tiempo y paciencia.

Se puede usar distintos tipos de bizcocho para este tipo de tartas, pero es muy habitual usar bizcochos especialmente secos, como el bizcocho genovés, ya que son particularmente adecuados para calarlos con almíbar. Así el interior de la tarta queda muy jugoso y el almíbar además, se puede aromatizar para que combine bien con la cobertura que queramos usar en el exterior y en el relleno de la tarta.


SONY DSCIngredientes:

Bizcocho de chocolate;

  • 5 Huevos L (deben estar a temperatura ambiente)
  • 200 G Harina
  • 80 G Azúcar
  • 60 Ml Aceite
  • 30 G Cacao puro en polvo
  • Un pizca de sal

Almíbar;

  • 100 Ml Agua
  • 50 G Azúcar
  • 1/2 Copita de licor de naranja “Cointreau”

Mousse de Naranja;

  • 200 Ml Nata
  • 125 G Queso cremoso de untar
  • 2 Cdas Azúcar glas
  • 4 Hojas de gelatina
  • 1 Naranja
  • Colorante alimentario naranja (opcional)

Ganache de chocolate;

  • 200 Ml Nata para montar
  • 150 G Chocolate Negro 70%

Elaboración:

  • Bizcocho de chocolate;

Engrasar un molde de bizcocho (yo utilicé un molde alto, desmontable de 15 cm de diámetro).

Precalentar el horno a 190 C calor arriba y abajo. Dentro de él, colocar la rejilla de horno de tal forma que cuando se vaya a hornear el bizcocho, éste quede a media altura.

Sobre un cuenco, tamizar  la harina junto al cacao puro en polvo. Reservar.

En un bol amplio, colocar los huevos con el azúcar. Batir la mezcla (preferiblemente con unas varillas eléctricas a velocidad máxima) enérgicamente alrededor de 15 minutos. Hasta conseguir una pasta mullida de tono blanquecino que haya aumentado considerablemente su volumen.

Incorporar el aceite y continuar batiendo la mezcla a menos intensidad para así, evitar que reduzca en exceso la mezcla esponjosa que se consiguió en un principio.

Añadir la harina junto al cacao en polvo y mezclar. Se debe realizar con mucha suavidad y movimientos envolventes para  impedir que la harina desarrolle demasiado gluten  y reste esponjosidad al bizcocho.

Verter la mezcla dentro el molde.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, colocar el molde sobre la rejilla que inicialmente se dispuso dentro del horno.

Hornear la preparación 30-40 minutos.

Pasados los treinta primeros minutos (nunca antes) abrir la puerta para comprobar la cocción del bizcocho, con un testador o palillo. Este paso hay que realizarlo con mucha rapidez para así evitar que el horno pierda temperatura y el bizcocho quede chafado.

Cuando se compruebe que el testador sale limpio y el bizcocho esté bien cocido, sacarlo del horno.

Dejar el bizcocho dentro del molde 5-10 minutos.

Después, desmoldar el bollo y trasladarlo a una rejilla. Dejarlo enfriar por completo.

Cortar el bizcocho en tres capas del mismo tamaño. El corte se puede realizar con un cuchillo afilado y mucho pulso, o con una lira de pastelería o segueta para bizcochos (se puede adquirir por internet o en tiendas especializadas), que tiene la ventaja de que nos hará un corte mucho más uniforme, ya que permite graduar la altura del grosor de las capas de bizcocho.

  • Almíbar;

Poner el agua y el azúcar en un cazo a fuego medio, y llevarlo a ebullición un par de minutos, hasta que el azúcar se disuelva por completo.

Incorporar el licor de naranja y remover la mezcla.

Con una brocha de cocina (en su defecto, con una cuchara) calar todas las capas de bizcocho, insistiendo por toda la zona del contorno, ya que habitualmente se trata de la parte más seca. Reservar.LAYER CAKE DE CHOCOLATE Y MOUSS DE NARANJAS1.JPG

Mousse de naranja;

Hidratar la gelatina durante diez minutos dentro de un recipiente hondo con agua fría, con cubrirla será suficiente.

Con un cuchillo afilado o una mandolina, retirar la piel a la naranja (sin rebasar la parte blanca). Picar la piel muy fina y reservar.

Extraer el jugo a la naranja con un exprimidor y dejarlo a un lado.

Colocar la nata dentro de un bol y batirla con unas varillas enérgicamente o ha máxima potencia (es aconsejable realizar esta acción con un batidor de varillas eléctrico). Cuando la nata comience a coger cuerpo, añadir el azúcar glas y batir la nata hasta montarla por completo.

Añadir el queso cremoso, el zumo de naranja y si se desea el colorante alimentario. Mezclar con delicadeza, y descender la potencia o intensidad en el batido, para no bajar demasiado la preparación.

En una taza grande, calentar un poco de la preparación anterior. No calentar demasiado, necesitamos que la temperatura de la crema no sobrepase los 60 C (si se añade líquido muy caliente a la gelatina, ésta perderá fuerza y no cuajara correctamente).

Escurrir bien la gelatina y añadirla a la taza con la crema caliente. Mezclar con unas varillas manuales hasta disolver la gelatina por completo.

Para templar un poco la gelatina y evitar el contraste de temperaturas, antes de mezclarla con toda la preparación, añadir solo una pequeña cantidad de crema de naranja. Integrar y después, mezclar con el resto.

Batir con la batidora de varillas a velocidad baja, hasta conseguir una crema espesa y esponjosa.

Preparar una manga de pastelero con una boquilla redonda y lisa y después, llenarla con la mousse.

Opcionalmente y para obtener un acabado más profesional, forrar con una tira de lámina de acetato las paredes interiores del mismo molde en el que se cocinó el bizcocho (limpio y seco) e introducir dentro la primera plancha  de bizcocho (reservar la capa de la base del bizcocho para colocar en último lugar, ésta es la más lisa y la más apropiada para la superficie de la tarta). 

Sobre la primera capa de bizcocho, poner la primera capa de mousse de naranja.

Repetir la operación; colocar sobre la primera capa de mousse de naranja, la segunda plancha de bizcocho y presionar ligeramente con las manos para asentarlo y encima de la segunda plancha de bizcocho, distribuir la segunda capa de mousse de naranja.

Para terminar, colocar la tercera y última plancha de bizcocho (dejar la base lisa del bizcocho en la parte alta y visible de la tarta, para garantizar un buen acabado) y presionar levemente la superficie para fijarla.

Cuando se haya finalizado el montaje, trasladar el pastel a la nevera para que la mousse solidifique, un mínimo de cuatro horas (lo ideal sería dejar la tarta refrigerada durante 12 horas).

  • Ganache de chocolate;

Hervir la nata dentro de un recipiente adecuado en el microondas durante uno o dos minutos (depende de la potencia que tenga el aparato) o si se prefiere, en un cazo al fuego.

Cuando la nata alcance el punto de ebullición, retirar de la fuente de calor y añadir el chocolate negro. Dejar reposar el conjunto un minuto y mezclar con una lengua repostera o unas varillas manuales hasta que el chocolate y la nata queden completamente fusionados. Dejar templar la preparación unos minutos. El tiempo de reposo dependerá de lo líquida o sólida que se desee la cobertura.

Sacar el layer cake de la nevera y disponerlo sobre una rejilla.

Verter la ganache de chocolate sobre el pastel;

Si la ganache es muy líquida, dejar que la cobertura de chocolate se deslice por la superficie y laterales del layer cake, cubriéndolo por completo.

Si la ganache es espesa  (cremosa y semilíquida) , con la ayuda de una espátula larga cubrir el pastel y perfeccionar los laterales y superficie de la tarta.

Trasladar el layer cake de nuevo a la nevera durante una o dos horas, hasta que la ganache quede totalmente solidificada.

Pasado el tiempo, se puede servir y disfrutar. Este layer cake no tiene desperdicio, es una deliciosa mezcla de sabores en distintas texturas.