HAMBURGUESAS DE TOFU CON PAN TIERNO DE CALABAZA

hambuerguesa de tofu con pan tierno de calabaza 1.1.JPGPara el almuerzo de hoy se propone una hamburguesa vegetal de Tofu con ensalada y salsa de aguacate al cilantro. Se trata de una alternativa deliciosa y muy sana a la típica hamburguesa de carne de vacuno. En casa quedamos encantados con el producto, su sabor es fantástico y muy suave. Desde aquí os animo a probarla, ya veréis cómo quedáis muy satisfechos con el resultado.

En esta ocasión las hamburguesas de tofu se presentan en formato bocadillo, también se puede prescindir del pan si lo que se desea es no consumir hidratos de carbono, pero recomiendo colocar estas suculentas hamburguesas de tofu en el interior de unos panecillos tiernos. Aconsejo encarecidamente estos de calabaza, elaborados en casa de forma artesanal (pincha sobre el siguiente enlace ” panecillos tiernos de calabaza” para acceder de forma inmediata a la receta que se encuentra publicada en este blog) acompañados con una mezcla de ensalada fresca, tomate y cebolla morada. Además, para enriquecer estos sándwiches y hacerlos más sabrosos, se condimentan con una suave salsa de aguacate y cilantro, aceitunas negras y queso feta. Una combinación sorprendente y muy refrescante que no dejará indiferente a ningún comensal.

Para elaborar esta receta se emplea como ingrediente esencial e imprescindible el tofu. En los proximos parrafos se habla sobre este alimento de origen vegetal que en los últimos años está gozando de una gran popularidad entre la población occidental.

El tofu, es un producto muy estimado en la alimentación vegetariana. Desde el punto de vista nutritivo, por su alto contenido proteico y culinario, y por sus múltiples formas en la elaboración de recetas, puede ser considerado un producto sustituto de la carne.

La palabra tofu es el nombre japonés del queso de soja. En Oriente lo consumen desde hace miles de años; para ellos es un alimento imprescindible por la variedad de platos que se pueden realizar con él y también por su alto contenido proteico.

Su aspecto es similar al del queso fresco, aunque su sabor y textura difieren bastante, ya que varían según las técnicas de cocinado, los aderezos o las especias que se utilicen en su elaboración.

El sabor del tofu es neutro y su textura es algo gomosa. De ahí que se preste a elaboraciones tan diversas como salsas, rellenos, acompañamiento de ensaladas e, incluso, hamburguesas; como es en el caso de la receta que se detalla tras esta breve introducción. Son tan numerosas las formas en las que se puede presentar el tofu, que tan solo es necesaria una pizca de imaginación para conseguir un plato rico y nutritivo. Por sus características, absorbe cualquier sabor que se le añada. Así, si se mezcla con especias picantes, sabe picante; y si se combina con alimentos dulces, puede formar parte de deliciosos postres, como por ejemplo una tarta de chocolate.HAMBURGUESA DE TOFU CON PAN TIERNO DE CALABAZA 1.2.3.JPGEste alimento, tan consumido por los orientales, tiene multitud de propiedades beneficiosas para nuestro organismo. A continuación se citan algunas de ellas:

  • Contiene un altísimo porcentaje de proteínas vegetales de buena calidad. Además incluye los diez aminoácidos esenciales en cantidades suficientes.
  • A pesar de su alto contenido en proteínas, el tofu es un alimento más digestivo que otros alimentos también ricos en proteínas como los huevos, la leche, la carne…
  • No tiene conservantes, colorantes, ni productos químicos y no han sido utilizados antibióticos ni hormonas para su engorde como se hace con el ganado.
  • Posee un elevado contenido en calcio y por ello se recomienda el tofu a mujeres que estén pasando por la menopausia. También es aconsejable para los niños en crecimiento, para la gente con osteoporosis y para las personas con déficit de este mineral.
  • No tiene lactosa, gluten ni colesterol.

Su aporte calórico es muy bajo, contiene aproximadamente 80 KCal por 100 g de producto, 3 g de Hidratos de carbono, en torno a 9 g de Proteínas y entre 4 y 5 g de Grasas. Además, es rico en minerales, destacando entre ellos el Calcio, Hierro, Sodio, potasio y fósforo. También contiene importantes cantidades de vitaminas A,C y B3.

¿Sabías que…?

El tofu es un alimento que contiene lisina en abundancia. La lisina es un aminoácido esencial del que tienen carencias muchos cereales y derivados. En cambio están bien dotados en aminoácidos sulfurados, metionina y cistina, que no son tan abundantes en la soja, y por tanto tampoco en el tofu.

Por este motivo las proteínas de la soja y las proteínas de los cereales se complementan tan bien, y es que la utilización neta de proteínas es aumentada cuando combinamos los cereales con el tofu y otros derivados de la soja.

El tofu se elabora a partir del batido de soja cuajado que se obtiene de las semillas cocidas de la soja. Puede considerarse como carne vegetal o un sustituto vegetal a la carne, porque como se menciona en parrafos anteriores posee un contenido muy grande en proteínas y aminoácidos, que son, además de muy alta calidad ya que se digieren mejor que las de la propia carne.


HAMBURGUESA DE TOFU con pan tierno de calabaza 0.1.JPG
Ingredientes (4 personas):

  • 4 Panecillos tiernos

Hamburguesas de tofu;

  • 350 G Tofu firme 
  • 1 Huevo Grande de corral
  • 75 G Pan rallado
  • 4 Tomates secos
  • Sal y pimienta

Ensalada;

  • Ensalada variada
  • Tomate
  • Cebolla morada
  • Aceitunas negras
  • Queso feta
  • Cilantro fresco

Salsa de aguacate y Cilantro;

  • 1 Aguacate maduro
  • 75 G Queso de untar ligero
  • 1 Ramillete de cilantro fresco
  • Zumo de una lima
  • Sal y pimienta

Elaboración:

Si se desea realizar los panecillos tiernos de calabaza de forma casera, proceder con la receta siguiendo las indicaciones que se describen en éste blog. Para acceder a la recta de forma rápida, pinchar sobre la palabra “Panecillos tiernos de calabaza” que aparece subrayada al inicio de esta página.

  • Salsa de aguacate y cilantro:

Pelar y depositar toda la pulpa del aguacate dentro de un vaso batidor o un recipiente alto.

Añadir el zumo de la lima y triturar con la batidora eléctrica hasta conseguir una textura cremosa.

Incorporar el queso crema, el cilantro ligeramente picado y sazonar con una pizca de sal y pimienta.

Triturar todo el conjunto unos segundos más y reservar la salsa bien tapada dentro del frigorífico.

  • Hamburguesas de tofu:

Envolver el tofu en un paño de cocina limpio, apretar y escurrir para eliminar el exceso de líquido (deben salir aproximadamente 4 cucharadas de fluído, este paso es importante para más adelante conseguir una buena textura en la hamburguesa).

Hidratar los tomates secos en medio vaso de agua muy caliente, hasta conseguir una textura blanda. Cuando estén bien hidratados, retirar el exceso de líquido con ayuda de con un paño de cocina limpio o una trozo de papel absorbente.SONY DSCRallar el tofu y colocarlo en un bol, incorporar el huevo, el pan rallado y el tomate finamente picado. 

Salpimentar la mezcla y unir todos los ingredientes hasta formar una masa manejable.

A continuación, con las manos bien limpias, dar forma a 4 hamburguesas de tamaño uniforme. Para que queden perfectas se pueden usar unos aros de cocina del mismo diámetro que los panecillos tiernos, así una vez cocinadas encajaran a la perfección dentro de los bollitos.

Calentar una sartén antiadherente, añadir unas gotas de aceite de oliva virgen extra y cocinar las hamburguesas durante 3 minutos por cada lado, hasta que queden bien doradas.

  • Ensalada y montaje:

Lavar las hortalizas y secarlas con paño de cocina.

Cortar el tomate, la cebolla y las aceitunas en rodajas finas.

Desmenuzar ligeramente el queso feta.

Abrir los panecillos por la mitad y poner una cucharada de salsa de cilantro en la base de cada uno de ellos.

Encima, disponer las hortalizas frescas; la ensalada, el tomate y la cebolla morada.

Después, incluir las hamburguesas de tofu calientes y sobre ellas, colocar una cantidad generosa de salsa de aguacate y cilantro.

Por último, esparcir por la superficie las aceitunas negras, el queso feta desmenuzado y unas hojas de cilantro fresco picado.hamburguesa de tofu 10.JPGServir de inmediato con las mitades de los panecillos que las cubren a un lado del plato. Se trata de unas hamburguesas visualmente muy atractivas y de este modo se aprovecha su belleza para despertar el interés de los comensales y producirles un apetito voraz.

¡Buen provecho!

REVUELTO DE HUEVO CON GAMBAS Y CHAMPIÑONES

REVUELTO DE GAMBAS Y CHAMPIÑONES 5.5.5.JPGHoy para el almuerzo he preparado un sencillo y delicioso revuelto de huevo con gambas y champiñones. Esta elaboración no entraña ninguna dificultad, se trata de un plato ligero y rápido de preparar. Ideal para servir en un nutritivo desayuno, un revitalizante almuerzo o una cena reparadora.

El huevo posee una serie de nutrientes extremadamente concentrados en un alimento relativamente pequeño. Es muy rico en proteínas de alto valor biológico, es decir, contiene todos los aminoácidos esenciales en las cantidades adecuadas para cubrir las necesidades del organismo. Alberga aproximadamente un 10% de grasas, de las cuales, la mayor parte son ácidos grasos monoinsaturados y ácidos grasos esenciales poliinsaturados (Omega-3) que son los más beneficiosos para el organismo. Concentra todas las vitaminas (excepto la vitamina C); las liposolubles se encuentran en la yema y las hidrosolubles en la clara. Hay que destacar su riqueza en ácido fólico y en vitamina B12. También contiene cantidades nada despreciables de minerales y oligoelementos, sobre todo de zinc, selenio, hierro y calcio.

Sabías que…

Hasta hace relativamente poco tiempo, los profesionales de la salud sostenían que comer huevos aumentaba los niveles de colesterol en sangre. Se registró una tendencia generalizada a restringir el consumo de huevo desde los distintos organismos de salud pública, pero las conclusiones que se extraen de investigaciones científicas recientes no dejan margen de duda: el huevo es un alimento nutritivo y saludable que puede incluirse de manera habitual en el esquema de una dieta equilibrada, sin comprometer o poner en peligro la salud.

En la receta, el huevo se acompaña con champiñones, alimento que también destaca nutricionalmente por su alto contenido en proteínas. Los champiñones son de bajo valor energético y muy ricos en oligoelementos y minerales, destacando sobretodo la presencia de hierro, potasio y fósforo. Además aportan vitaminas, en especial vitaminas del complejo B y C.

Este revuelto de huevo también es complementado con gambas, igualmente es fuente excelente de proteína de alta calidad y ofrecen vitaminas y minerales de suma importancia. Son bajas en calorías y no contienen carbohidratos. Hay que decir que aunque el contenido de colesterol en las gambas es significativo, también contienen  ácidos grasos Omega-3,  saludables para el corazón.

Como resultado se obtiene un plato eminentemente proteico, que alberga distintos grupos de vitaminas y minerales. Si además se acompaña de una porción de pan, se logra un platillo completo y muy nutritivo, estupendo para degustar en cualquier condumio principal.


revuelto de gambas y champiñones 6.JPG

Ingredientes (4 personas)

  • 6 Huevos
  • 250 G Gambas peladas
  • 250 G Champiñones o setas
  • 2 Dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta recién molida
  • Cebollino o perejil fresco (opcional)

Elaboración:

Verter un hilo de aceite de oliva virgen extra sobre una sartén y saltear a fuego medio los ajos picados. Cuando comiencen a dorarse, agregar los champiñones laminados de manera gruesa.

Cocinar hasta que las setas estén blandas y se haya evaporado la mayoría de sus jugos. En ese momento agregar las colas de las gambas peladas, subir el fuego de la sartén y remover suavemente durante 45 segundos, hasta que las gambas cambien de color y se cocinen.

En un bol, batir los huevos y salpimentar al gusto.

Añadir los huevos a la sartén del salteado de los champiñones y las gambas, revolviendo constantemente hasta que cuajen. La preparación del cuajado se realizará a fuego muy suave o fuera del fuego ya que el secreto del revuelto es que se quede cuajado de un modo meloso; es decir, que no se seque por exceso de calor.

Emplatar el revuelto, decorar con cebollino o perejil picado y servir de inmediato acompañado de unas tostadas o rebanadas de pan tierno.

ESPINACAS A LA CREMA

crema de espinacas en cocote.JPGHoy almorzamos espinacas a la crema. Un perfecto entrante o una deliciosa guarnición, estupendas para acompañar a cualquier plato principal que se tercie. Se trata de una excelente y sabrosa manera de incluir verduras en la dieta diaria. ¡No te pierdas la receta!

Si es de tu interés, antes de ver cómo se desarrolla la receta, en el siguiente articulo podrás leer una breve descripción sobre la espinaca, el ingrediente principal que compone este suculento platillo;

La espinaca es un magnífico recurso natural de vitaminas, fibras y minerales. Es también rica en fitonutrientes, especialmente el betacaroteno y la luteína, propiedades antioxidantes que protegen al organismo.

No se conoce la forma original o silvestre de la espinaca. Sin embargo, muchos autores afirman que procede del sudeste asiático. Fueron los árabes quienes en el siglo XI introdujeron la espinaca por primera vez en España. Su cultivo se extendió por Europa en torno a los siglos XV y XVI, donde países como Holanda, Inglaterra o Francia fueron los principales consumidores. Más tarde llegó a América, aunque no fue hasta la década de 1920 cuando la espinaca logró ser popular, momento en el que se descubrieron sus magníficas propiedades nutricionales.

Las espinacas frescas están presentes en el mercado entre los meses de otoño y primavera. También se las puede adquirir durante el verano, aunque en esta época presentan una calidad inferior. Son verduras muy aptas para la congelación. Por ello se pueden comprar conservadas de este modo durante todo el año. Además, cuentan con la ventaja de que conservan muy bien sus propiedades originales y de que se facilita su cocinado.

Cuando se pretende comprar espinacas es recomendable seleccionar aquellas que presenten un color verde, brillante y uniforme. Las hojas han de tener un aspecto fresco y tierno. Se aconseja rechazar aquellos ejemplares que tengan manchas rojizas o amarillentas porque es probable que hayan aparecido como consecuencia de una contaminación por hongos. También es recomendable no elegir espinacas cuyas hojas estén ásperas, tengan el tallo fibroso o cuyo color haya perdido intensidad.

Una vez en casa, las espinacas han de introducirse en una bolsa de plástico perforada o envuelta en un plástico para proteger alimentos. De este modo se pueden conservar de manera adecuada en el frigorífico durante al menos dos semanas. Además, como se ha mencionado, la espinaca es una verdura que tolera muy bien la congelación, por lo que tras un escaldado previo se pueden mantener en el congelador durante más de un año.

Las espinacas están compuestas en su mayoría por agua. Su contenido de hidratos de carbono y grasas es muy bajo. Aunque tampoco tiene una cantidad muy alta de proteínas, es uno de los vegetales más ricos en este nutriente. Su contenido en fibra, al igual que ocurre con la gran mayoría de las verduras, es considerable, lo que resulta beneficioso para la salud.

Las espinacas destacan sobre todo por una riqueza en vitaminas y minerales.

En relación a su riqueza vitamínica, las espinacas presentan cantidades elevadas de provitamina A y de vitaminas C y E, todas ellas de acción antioxidante. Asimismo es muy buena fuente de vitaminas del grupo B como folatos, B2, B6 y, en menor proporción, también se encuentran B3 y B1.

La provitamina A se transforma en vitamina A conforme el cuerpo la necesita. Dicha vitamina es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico.

La vitamina C interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes, al tiempo que favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente las infecciones.

La vitamina E interviene en la estabilidad de las células sanguíneas y en la fertilidad.

Los folatos colaboran en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.

La vitamina B2 o Riboflavina se relaciona con la producción de anticuerpos y de glóbulos rojos, interviene en procesos de obtención de energía y en el mantenimiento del tejido epitelial de las mucosas.

En cuanto a su contenido en minerales, las espinacas son ricas en calcio, hierro, magnesio, potasio, sodio, además de presentar también buenas cantidades de fósforo y yodo. Lo que ocurre es que el calcio es de peor aprovechamiento que el que procede de los lácteos u otros alimentos que son fuente importante de este mineral. Algo similar ocurre con el hierro, cuya absorción es mucho mayor cuando procede de alimentos de origen animal.

El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos. Además, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

El potasio, al igual que el sodio, es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal. Regula también el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El fósforo tiene una importante función estructural. Forma parte de huesos y dientes y colabora en los procesos de obtención de energía.

El yodo es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroidea, que regula el metabolismo.

De su contenido de sustancias antioxidantes, además de la provitamina A y de las vitaminas C y E, las espinacas son ricas en glutatión, ácido ferúlico, ácido cafeico, ácido beta-cumárico y carotenoides como la luteína y la zeaxantina. Éstos últimos son compuestos muy importantes para la salud de los ojos.

Como se ha podido leer, la espinaca es un valioso alimento, poseedor de nutrientes muy beneficiosos para el buen funcionamiento del organismo.

Esta rica verdura es un ingrediente ideal tanto en la cocina tradicional como en los fogones más modernos. Encierra un sabor agradable y ligeramente ácido que ofrece incontables posibilidades; se puede comer cruda como parte de una ensalada, como un vegetal acompañando a un delicioso plato, o bien, se  puede cocinar e incluir en una serie de recetas de sopas, guisos y cazuelas, como es en el caso que se propone a continuación.


crema de espinacas en cocote.JPGIngredientes (2 Personas):

  • 250 G Espinacas frescas
  • 10 G Mantequilla sin sal (se puede utilizar aceite de oliva virgen extra, para aligerar la receta)
  • 1 Cda Harina tamizada
  • 1/2 Diente de ajo
  • 1 Cda Piñones
  • 125 Ml Leche
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada
  • 75 G Queso gruyere o emmental rallado
  • 30 G de Queso parmesano rallado

Elaboración:

Comenzar lavando bien las hojas de espinacas para retirar cualquier resto de arena que puedan contener.

Poner a fuego alto una olla grande con agua y sal. Cuando alcance el punto de ebullición, introducir las espinacas y dejar que vuelva a hervir durante dos minutos a fuego fuerte.

Transcurrido el tiempo, volcar sobre un escurridor en la pila del fregadero e inmediatamente refrescar las espicanacas con agua bien fría para cortar la cocción. De esta manera conservarán su intenso color verde y la textura. Después, escurrir todo exceso de líquido (si es necesario, presionarlas con un tenedor).

En un cazo o sartén poner la mantequilla a fundir, dorar ligeramente el diente de ajo picado, añadir los piñones, las espinacas y la sal.

Saltear durante un minuto a fuego fuerte para que se evapore la humedad y a continuación espolvorear la preparación con la harina. Remover y mezclar hasta que la harina quede integrada por completo. Bajar el fuego y dejar cocer otro par de minutos.

Apartar la sartén del fuego y agregar dos terceras partes de la leche y la pizca de nuez moscada. Remover y cocer a fuego medio entre 5 y 10 minutos, agitando la preparación frecuentemente para evitar que las espinacas se peguen al fondo.

Añadir el resto de la leche según la vaya necesitando. Las espinacas han de quedar jugosas.

Una vez listas, colocarlas en pequeñas cazuelas, espolvorearlas con los dos tipos de queso y gratinarlas hasta que el queso quede fundido y ligeramente dorado.

crema de espinacas en cocote 2.JPG

PITAS VEGETALES CON SALSA DE AGUACATE Y CREMA AGRIA

pitas vegetales.JPG¡Deliciosos, originales y atractivos! Estos sandwiches vegetales no dejarán indiferente a ningún comensal, son frescos, aromáticos y deliciosos. Si os gustan los alimentos especiados de sabor exótico, no dejéis probar estos panes de pita acompañados de verduras especiadas, salsa de aguacate aromatizada y crema agria. Estoy segura de que quedareis encantados.

El pan que se utiliza en la preparación de esta receta es el pan de pita. Un pan plano que se originó en egipto y oriente medio hace varios siglos. Su elaboración es rápida y limpia, aunque también se puede comprar en grandes superficies de alimentación y tiendas especializadas, teniendo en cuenta que ni la textura ni el sabor se podrán equiparar al elaborado en casa de forma artesanal. Es una excelente base para bocadillos y como acompañamiento de platos variados. El pan pita tiene niveles bajos de grasa y azúcar. Tal como los otros alimentos preparados a base de cereales, es muy nutritivo y contiene proteínas, hierro y las tres principales vitaminas B (tiamina, niacina y riboflavina). Los carbohidratos complejos que se encuentran en el trigo, y por lo tanto en el pan pita, son una fuente importante de energía. 

La salsa que se emplea en esta receta para untar los panes de pita se compone principalmente de aguacate. El aguacate es un fruto que generalmente se emplea a modo de hortaliza o verdura, de sabor delicado y de fácil consumo, rico en grasas monoinsaturadas, antioxidantes y minerales; aliados de la salud.

Este fruto es originario de México, Colombia y Venezuela. También se cultiva en zonas tropicales y España, principalmente en Canarias. Tiene forma de pera, corteza gruesa y dura, su pulpa es de consistencia mantecosa, con un sabor que recuerda al de la nuez. Las grasas constituyen el principal componente tras el agua, por lo que su valor calórico es elevado. Aporta una baja cantidad de hidratos de carbono y menor aún de proteínas. En cuanto a la grasa que contiene, ésta es mayoritariamente monoinsaturada; el 72% del total de grasas es ácido oleico, característico del aceite de oliva. Es rico en minerales como el potasio, el magnesio y pobre en sodio. Destaca su contenido de provitamina A, vitamina E y ciertas vitaminas hidrosolubles del grupo B, como la B6 o Piridoxina importante para el funcionamiento del sistema nervioso.

En el momento de adquirirlo se ha de comprobar que la piel no presente ningún tipo de defecto como manchas, puntos negros o signos de excesiva maduración. No se debe tocar la fruta para comprobar su grado de madurez, ya que se puede deteriorar. Se sabe que está maduro si al sacudirlo se nota que el hueso se mueve o cede a la leve presión con el dedo. Si no está del todo maduro, se debe dejar a temperatura ambiente durante el tiempo necesario, entre 1 y 3 días. Su proceso de maduración puede acelerarse si se envuelve en papel de periódico junto con una manzana o un plátano. Nunca se debe intentar madurar aguacates por medio de calor directo, ya que se estropean rápidamente y toman un sabor muy amargo. Para detener su maduración cuando ya está listo para su consumo, se ha de guardar en la parte menos fría de la nevera, ya que no soporta las temperaturas muy bajas. Si al consumirlo sólo se emplea una mitad, la mitad que sobra, se puede conservar en óptimas condiciones para el día siguiente dejándole el hueso, rociada con limón, en la nevera y protegida con papel film transparente de uso alimentario. Si se desea congelar, hay que extraer la pulpa, aplastarla bien y mezclarla con un poco de zumo de limón.

Para enriquecer estos sándwich se emplean garbanzos y coliflor (previamente cocidos) condimentados con especias y asados al horno, para aportarles ese ligero toque crujiente que proporciona junto al resto de alimentos el contraste perfecto que da forma a este singular platillo.

El garbanzo es otro de los principales ingredientes de la gastronomía de Oriente y Medio Oriente y contiene muchos nutrientes, entre ellos fibras, proteínas, minerales y vitaminas, por lo que se recomiendan para llevar una dieta saludable.

La coliflor es un miembro de la familia de los vegetales crucíferos, a menudo ensombrecido por su primo el brócoli verde. Sin embargo, este es un vegetal que merece una rotación regular en la alimentación, ya que contiene una impresionante variedad de nutrientes, incluyendo vitaminas, minerales, antioxidantes y otros fitoquímicos necesarios para el desarrollo y el buen funcionamiento del cuerpo humano.

Finalmente se corona al plato con una buena cucharada de crema agria. La crema agria se elabora sencillamente con crema de leche o nata para batir mezclada con jugo de limón, vinagre y sal. La nata o crema agria tiene un sabor ligeramente ácido que cuando se combina en platos salados o dulces les proporciona una consistencia y sabor característicos y fuera de lo común. Se utiliza en muchos tipos de salsas para ensaladas, además de los dips de todo tipo, carnes guisadas y platos étnicos como sopa Borscht, Goulash húngaro etc. También es muy usado en pastelería para preparar el famoso y auténtico cheesecake y es un ingrediente esencial en la tarta de queso de New York, entre otras tantas elaboraciones de pasteles, galletas y postres.

Tras esta breve descripción de los ingredientes más destacados en la receta, proceder con la preparación de los alimentos. Ya veréis que la elaboración de los sandwiches no es nada complicada.


pita vegetal 4.4.JPG

Ingredientes (4 unidades):

Pan de pita:

  • 190 G Harina panificable
  • 10 G Harina integral
  • 125 G Agua
  • 3 G Sal
  • 3 G Levadura fresca de panadería
Salsa de aguacate:
  • 2 Aguacates maduros
  • 1 Diente de ajo
  • 2 Cda Aceite de oliva
  • 2 Cda Agua (más si es necesario)
  • 1 Rama cilantro fresco
  • ½ Cdta Sal
  • 1 Cdta Comino molido
  • Zumo de un limón pequeño
  • 1 Chile verde (opcional)
Verduras asadas:
  • 2 Cabezas de coliflor, cortada en ramilletes pequeños
  • 400 G Garbanzos cocidos
  • 1 Cdta Polvo de chile (opcionalmente puede ser picante)
  • 1 Cdta Garam Masala (esta mezcla de especias se puede comprar ya preparada, generalmente molida. Para trabajar el compuesto en casa hay que reducir a polvo los siguientes ingredientes: 2 Cda de cilantro, 1 Cda de semillas de comino, 1 pieza de anís estrellado, 1 rama de canela, 4 clavos de olor, 6 vainas de cardamomo, 1 Cda de pimienta negra, 1 cdta de nuez moscada, 1 hoja de laurel, 1 cdta de fenogreco, 1 cdta de cayena, 1/2 cdta de ajo en polvo, 1/2 cdta de cebolla en polvo y 1 cdta de paprika)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1/4 Cdta Sal
  • Pimienta

Crema agria:

  • 250 Ml Nata líquida para montar (puede ser ligera)
  • 3 Cda Zumo de limón
  • 2 Cda Vinagre blanco o claro
  • 1/4 Cdta Sal
  • 1 Rama cilantro fresco y hojas de lechuga o col morada para decorar

Elaboración:

  • Pan de pita:

En un cuenco amplio mezclar los dos tipos de harina con el agua y la sal. Amasar y poco después agregar la levadura. Tras 15 minutos de amasado se obtendrá como resultado una masa fina y ligeramente elástica.

Dividir la masa en 4 o 5 bolas de 80 o 90 gramos cada una.

Colocarlas sobre una bandeja con un trapo húmedo por encima y dejar fermentar durante aproximadamente 45 minutos.

Una vez fermentadas, enharinar la mesa de trabajo ligeramente y aplanar sobre ella las bolas de masa hasta formar unas finas tortas.

Precalentar el horno a 250 C, calor arriba y abajo (si se dispone de piedra de horno, se hará uso de ella).

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear los panes. En menos de un minuto los panes se hincharán y comenzarán a dorarse.

Transcurridos dos minutos darles la vuelta para que se cuezan de forma homogénea y así evitar que se sequen.

Después sacarlos del horno y amontonarlos dentro de un trapo de cocina para que no pierdan el calor y la humedad.pitas vegetales 2.JPG

  • Verduras asadas:

Bajar la temperatura del horno a 220 C (si se hizo uso de la piedra horno, mantenerla en su interior). Si finalmente el pan de pita no se elaboró de forma casera, precalentar el horno programando la misma temperatura, 220 C calor arriba y abajo.

Cocer los ramilletes de coliflor en agua hirviendo durante cinco minutos. Escurrirlos y ponerlos un bol amplio.

Añadir los garbanzos cocidos y escurridos.

Rociarlos con aceite de oliva y espolvorear con las especias; chile en polvo (dulce o picante), garam masala, pimienta molida y sal.

Disponer una placa de horno y cubrirla con una hoja de papel de hornear. Esparcir sobre ella la mezcla de verduras, formando una sola capa.

Hornear la preparación entre 15 y 20 minutos. Después agitar los alimentos para que se asen de forma uniforme y prolongar la cocción entre 10 y 15 minutos más. Hasta que la coliflor y los garbanzos se vean dorados y los garbanzos adquieran una textura semi-crujiente.

Pasado el tiempo, apagar el horno y sacar las verduras.

Reservar las verduras en un lugar cálido para conservarlas calientes.

  • Salsa de aguacate:

Al mismo tiempo que se asan las verduras, proceder con la elaboración de la salsa de aguacate.

Para ello, poner dentro de la cubeta de un procesador de alimentos los aguacates troceados y el resto de ingredientes; el ajo, el aceite de oliva, el agua, la rama de cilantro picada, la sal, el comino, el chile verde (opcional) y el jugo de limón. Triturar hasta obtener una pasta suave y homogénea.

Si la sala de la cocina está a una temperatura relativamente alta, guardar la salsa de aguacate en la nevera hasta el momento de emplatar.

  • Crema agria:

Colocar la nata en un recipiente alto y añadir el zumo de limón recién exprimido y la sal. Batir la mezcla con unas varillas manuales o con un tenedor. Cuando la salsa comience a adquirir consistencia espesa, añadir el vinagre y continuar batiendo hasta que se llegue al espesor de nata montada suave.

Del mismo modo que en el caso anterior, si la cocina se encuentra a elevada temperatura, mantener la salsa refrigerada y sacarla del frigorífico cuando se vaya a servir.pita vegetal 3.JPG

  • Montaje:

Para presentar los alimentos se pueden llevar todas las preparaciones a la mesa; Los panes de pita, las verduras asadas, la salsa de aguacate, la crema agria, la rama de cilantro finamente picado y la lechuga o col morada troceada, para que cada comensal se prepare a su gusto el sándwich o presentar las pitas vegetales ya montadas o rellenas.

Para ello, distribuir los panes de pita en cuatro platos, untar cada pita con una cucharada de salsa de aguacate, cubrir con las verduras asadas, verter sobre cada una de ellas una cucharada de crema agria, espolvorearlas con cilantro fresco picado y decorar con la lechuga o col morada troceada o abrir por un extremo los panes de pita, untar su interior con la salsa de aguacate, rellenarlas con la verdura asada, agregar la crema agria y esparcir el cilantro fresco picado y la lechuga o col morada troceada. Como os resulte más cómodo y os guste más en aspecto.

En este caso se presentan todos los ingredientes sobre los panes, para que en las fotos se puedan visualizarán mejor todas las preparaciones.

BERENJENAS RELLENAS DE CARNE Y VERDURA

BERENJENA RELLENA DE CARNE 2.JPG¿Te apetecen unas berenjenas rellenas? La berenjena es una hortaliza muy versátil y combina bien con numerosos alimentos. En los libros de cocina esta hortaliza aparece en incontables recetas de manera bien distinta: guisada, rellena (de carne, pescado, verduras…), al horno, rebozada, frita, etc. Eso sí, siempre cocinada ya que el calor del cocinado elimina los alcaloides tóxicos que contiene la berenjena de forma natural.

Esta hortaliza es un ingrediente imprescindible en las recetas de los países donde más se consume. En Oriente es común encontrarla cocinada con otras verduras en los estofados de carne o arroz. En Grecia está presente en la musaka, un plato típico. En Francia se incluye en la ratatouille (estofado de verduras), en Cataluña la berenjena se asa junto con pimientos rojos y cebolla para formar un plato conocido como escalivada (visita la receta de este blog) y en esta página os enseño a prepararla como más nos gusta en casa; rellena de carne y verdura.

Antes de proceder con la receta, en los próximos párrafos podréis adquirir más y nuevos conocimientos sobre el alimento en cuestión, ya que en el siguiente artículo se publica información recopilada acerca de este comestible tan peculiar.

La berenjena se considera nativa de la India por los innumerables documentos escritos que la ubican en este país y otros limítrofes. De hecho, el cultivo de esta hortaliza es antiquísimo en regiones de Oriente.

Su introducción en Europa data de la Edad Media y, al parecer, se produjo desde España a través de los comerciantes árabes. Desde entonces, se extendió el cultivo de la berenjena con gran éxito en los países templados bañados por el Mediterráneo. Pese a ello, durante siglos, la berenjena fue estimada de forma exclusiva como adorno exótico porque existía la creencia de que su consumo provocaba enfermedades.

En la actualidad, la berenjena se considera en muchas partes del mundo un alimento de pobres, lo que explica su baja popularidad en algunos países. Sin embargo, en regiones como China, India (los mayores países productores de berenjena del mundo), Japón y diversos países mediterráneos, la berenjena es muy popular y su cultivo y consumo están muy extendidos.

Las berenjenas soportan mejor el calor y son sensibles al frío, por lo que su cultivo abunda en verano. No obstante, gracias a la producción en invernadero, está disponible en el mercado en cualquier época del año.

La berenjena es un fruto de forma variable (esférica, oblonga o alargada en la mayoría de los casos) según el tipo. Tiene un tamaño medio entre 5 y 8 centímetros de diámetro y de 10 a 30 centímetros de longitud. El peso de la hortaliza depende de la variedad y oscila entre los 200 gramos de los ejemplares más pequeños a los 300 gramos o más. La piel de la berenjena es lisa, consistente, brillante y de colores diversos: blanca, púrpura, negra, amarilla o roja. También hay variedades de piel jaspeada, es decir, con mezcla de varios colores, sobre todo blanca y morada o verde. En su interior contiene una suculenta pulpa de color blanco o verde, según la variedad, y presenta semillas blandas dispersas por la carne. Su sabor es suave, muy vegetal y con un ligero toque amargo.

La calidad de la berenjena se basa en su uniformidad, firmeza, color de la piel y tamaño. Por lo general, las berenjenas más sabrosas son las más tiernas y firmes, con la cáscara lisa y brillante, de color morado oscuro y de mayor peso en proporción a su tamaño. La piel no debe presentar manchas, arrugas ni zonas blandas.

Un truco para saber si la berenjena está bien madura consiste en hacer una ligera presión con los dedos sobre la piel. Si los dedos dejan huella, la berenjena está madura.

Por ser un alimento perecedero (aguanta poco más de diez días), conviene manipularla con cuidado y refrigerarla hasta su consumo. Es aconsejable mantenerla aislada del resto de verduras y frutas, ya que reacciona con el etileno producido por la respiración de otros vegetales y se estropea antes.

Una curiosidad a tener en cuenta es que la pulpa de las berenjenas contienen niveles elevados de compuestos fenólicos responsables de su coloración marrón oscura cuando ésta se corta o se daña. Una enzima (polifenoloxidasa) presente de forma natural en la pulpa oxida con rapidez los compuestos fenólicos y la pulpa de color blanco o verde pálido se oscurece casi de inmediato.

La berenjena no destaca por su valor energético ni nutritivo, puesto que ofrece un residuo seco inferior al 8% a causa de su escaso contenido proteico, hidrocarbonado y mineral. El agua es el elemento mayoritario de su peso.

Comparada con otras verduras y hortalizas, contiene una cantidad intermedia de fibra, más abundante en la piel y en las semillas. El aporte de sales se lo debe al potasio, el mineral más abundante, y en su composición se contabilizan cantidades discretas de fósforo. En cuanto a su carga vitamínica, sobre todo folatos y vitamina C, no resulta significativa en comparación con el resto de hortalizas.

Sin embargo, esta verdura destaca respecto al resto por su mayor contenido en magnesio, sodio (responsable en parte de su marcado sabor), yodo, hierro y calcio, estos dos últimos de peor aprovechamiento que los que proceden de los alimentos de origen animal (lácteos, carnes y pescados).

Las propiedades dietéticas saludables atribuidas a la berenjena se deben a sus componentes antioxidantes, responsables en parte de su ligero sabor amargo.

Si la berenjena se va a preparar al vapor es recomendable cortarla de la forma deseada y provocar un fenómeno de ósmosis añadiendo sal. Así se intercambian líquidos de manera que los compuestos que le dan sabor amargo salen al exterior, pues el líquido huye de donde hay menos densidad hacia donde hay más, potenciando además su sabor agradable que está determinado por sustancias no solubles.

Si se desea freirla, se recomienda sumergir los trozos de berenjena en agua con sal durante 24 horas. Dado que la textura de la pulpa es muy cavernosa (llena de aire y agua) si se fríe directamente actúa como una esponja absorbiendo gran cantidad de aceite, y con ello excesivas calorías. Pero después de introducirla en esta solución salina, este efecto desaparece y la berenjena, saturada de agua, apenas absorbe aceite.

Tras esta enriquecedora información ya podéis colocaros el delantal, porque ahora sí vais a preparar esta singular hortaliza de una forma deliciosa y muy nutritiva.


BERENJENAS RELLENAS DE CARNE 1.JPG

Ingredientes (4 personas)

  • 2 Berenjenas (600 gr aproximadamente)
  • 150 G Carne picada de ternera
  • 250 G Tomate natural triturado
  • 50 G Cebolla
  • 40 G Pimiento verde
  • 1 Diente de ajo
  • 10 Ml de aceite de oliva
  • Una pizca de sal
  • 4 G Azúcar o edulcorante al gusto
  • Orégano o albahaca
  • Queso rallado (gratinar)
  • Bechamel;
    • 1/2 L Leche
    • 30 G Harina
    • 30 G Mantequilla
    • Nuez moscada
    • Pimienta
    • Sal

Elaboración:

Cortar las berenjenas por la mitad a lo largo, retirar parte de la pulpa con cuidado de no dañar la piel exterior y ponerlas a remojo con agua y sal durante 20 minutos.

Cortar la cebolla, el pimiento verde, la pulpa de las berenjenas y el ajo en brunoise (cuadradito pequeño) y sofreír el conjunto con unas gotas de aceite de oliva en una sartén.

Cuando la cebolla tome color, añadir la carne de ternera, rehogar el compuesto hasta que la carne pierda su tono rosado y agregar el tomate natural triturado. Cocinar la preparación durante 20 minutos con un suave hervor y casi al final de la cocción sazonar con la sal e incorporar el edulcorante, para eliminar así el punto de acidez que proporciona el tomate. Después condimentar con el orégano, retirar la sartén del fuego y reservar.

Pasados los veinte minutos, escurrir las mitades de berenjenas del agua de remojo y cocerlas en una cazuela con agua entre 15 y 30 minutos (el tiempo dependerá del tamaño de la berenjena y el grosor que se le haya dado a las piezas) en un hervor suave y continuo.

Transcurrido el tiempo, sacar las berenjenas del agua de cocción y, una vez escurridas, disponerlas sobre una fuente o recipiente que soporte las altas temperaturas (apta para horno) y repartir el relleno de carne y verdura dentro de las cavidades.

Por otro lado, preparar la bechamel; Fundir la mantequilla en un cazo, añadir la harina y tostarla 2 minutos. Verter la leche, poco a poco y sin dejar de mezclar con unas varillas. Condimentar con una pizca de nuez moscada, sal y pimienta y cocer, removiendo, hasta obtener una bechamel no muy espesa.

Cubrir las berenjenas rellenas con la bechamel, espolvorear al gusto con queso rallado e introducirlas en el horno a 250C activando la función de gratinado. Cuando el queso esté dorado apagar el horno y sacar las berenjenas.

Servir las berenjenas calientes y opcionalmente espolvorear su superficie con orégano o albahaca.BERENJENA  RELLENA DE CARNE.JPG

PIMIENTOS DEL PIQUILLO RELLENOS DE BRANDADA DE BACALAO

Pimientos del piquillo rellenos de brandada de bacalao.JPGAquí tenemos otra receta fácil y sencilla con la que deleitar y sorprender a nuestros invitados en las reuniones familiares o eventos sociales. Este plato puede ser un excelente entrante; ligero y muy refrescante, ideal para consumir en estas fechas tan calurosas. La combinación del pimiento de piquillo con la brandada de bacalao es exquisita. En casa nos encanta esta receta por su delicado sabor y su textura suave. Con los ingredientes preparados el montaje es muy rápido y simple. Además, se pueden elaborar con antelación, reservarlos en el frigorífico y sacarlos entre quince y veinte minutos antes de servir.

El pimiento es una de las primeras plantas introducidas en Europa procedentes del Nuevo Mundo, traída de la mano del mismísimo Cristóbal Colon en el año 1493. El origen del pimiento se remonta a tiempos preincaicos y se sitúa en América del Sur. Con el pasar de los años se desarrollaron distintas variedades de pimientos en España, uno de ellos es el piquillo; por lo que se suele atribuir su “nacionalidad” a este país, específicamente donde se cultiva, la ciudad de Lodosa, en la Comunidad Foral de Navarra y está protegido por la Denominación de Origen Piquillo de Lodosa.

La forma es triangular, no muy grande, alrededor de 7 cm de largo, no demasiado carnoso, de piel dura y color rojo encendido. Se admiten listas verdes a lo largo de su carne que se denominan “entreverados” y que, paradójicamente, gustan más a los propios productores para su uso que a los foráneos.

Se presentan pelados por ser de piel dura y lo más particular de este producto es la forma de preparación para el envasado en tarros o latas. El proceso consiste en asarlos, o bien en una superficie de carbón vegetal o mediante gas a través de bombos giratorios en los que durante el proceso de sellado y vacío del envase nunca deben entrar en contacto con el agua, pues de ser así perderían gran parte de su aroma y su sabor.

Se pueden degustar en crudo con un poco de aceite de oliva virgen extra, sal y ajos tostados finamente laminados. Como acompañamiento de carne y ensaladas o con tortilla de patatas y pescados azules. Pero su preparación en forma de rellenos es la más popular debido a las características resistentes de su carne que permite emplear cualquier relleno, como puede ser carne picada, morcilla con arroz, mariscos o brandada de bacalao, como es en el caso de esta exquisita receta.


pimientos de piquillo 2.JPGIngredientes (4 personas):

  • Brandada de bacalao
  • 12 Pimientos del piquillo
  • 2 Dientes de ajo
  • 2 Ramas de perejil fresco
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración:

Preparar la brandada de bacalao como se indica en la receta de este blog. Para acceder de forma rápida a la receta, pinchar sobre la palabra “brandada de bacalao” que se encuentra en el listado de ingredientes.

Una vez confeccionada la brandada de bacalao, disponer una manga de pastelero con boquilla redonda, ancha y lisa (la empleada en esta receta es de 1,2 cm de diámetro) y llenarla con la preparación. Otra opción para realizar el llenado de los pimientos es utilizar una cucharilla de postre o café.

Disponer los pimientos del piquillo sobre un plato y retirarles las posibles pepitas que puedan contener tanto en su interior como en su exterior.

Después, rellenar las cavidades de los piquillos con la brandada de bacalao e ir colocándolos en cuatro platos de servicio o una fuente única.

Pelar los dientes de ajo y cortarlos en láminas finas.

Calentar una sartén a fuego medio con un fondo de aceite de oliva y tostar en ella las láminas de ajo. Cuando estén doradas sacarlas y retirar la sartén del fuego.

Majar en un mortero las hojas de perejil fresco y añadir el aceite de la fritura del ajo.

Presentar el plato frío o templado, decorado con los ajos tostados y condimentado con el perejil.

GAZPACHO ANDALUZ

gazpacho andaluzzz.JPGHoy os presento la receta familiar que siempre se ha utilizado en casa para preparar el gazpacho, sin duda uno de los platos estrella del verano. Es facilísimo de elaborar y para ello sólo se emplean productos sanos y muy frescos.

En casa tomamos el gazpacho muy a menudo, desde los comienzos de la temporada de recolección del tomate y el resto de las verduras que lo componen, hasta su finalización. Incluso en el patio trasero de nuestra vivienda tenemos sembrada una pequeña huerta con una docena de tomateras, media de pimientos y algunas hortalizas más, que escasamente nos proveen de estas nutritivas y deliciosas verduras.

En estas fechas, recuerdo con mucha frecuencia y nostalgia los hermosos y lozanos huertos que con tanto esmero, año tras año cultivaba mi padre en la finca, enormes y frondosas matas con magníficos frutos. Yo disfrutaba recolectando gigantescos cestos de espléndidas y variadas verduras ¡Como no echarlo de menos! […].

El gazpacho es una sopa fría compuesta de ingredientes naturales como el aceite de oliva, el vinagre y hortalizas crudas: generalmente tomates, pepinos, pimientos, cebollas y ajos.

Suele servirse fresco en los meses calurosos de verano y su color varía desde el anaranjado pálido al rojo, según se empleen tomates más o menos maduros (que aportan un colorante natural denominado licopeno). El tomate pera muy maduro es el más adecuado para realizar esta receta, debido a su acentuado sabor, su escasa acidez y la cantidad de líquido que posee.

El origen del actual gazpacho es incierto, aunque tradicionalmente se le ha considerado un plato del interior de Andalucía, donde el aceite de oliva y los productos de la huerta son abundantes, y los veranos muy secos y calurosos. Por esta razón se le conoce comúnmente como gazpacho andaluz. A pesar de ello, el origen del gazpacho como plato “desmigado” es anterior al uso de hortalizas en su elaboración y data de la época del Al-Ándalus.

El gazpacho primigenio (mezcla de pan desmigado, aceite de oliva y vinagre) estuvo alimentando a campesinos ibéricos del sur durante siglos. Esta evolución ha ido dejando a lo largo del tiempo variedades de gazpacho por el sur de España y Portugal, siendo de todas ellas el más popular e internacionalizado el denominado gazpacho andaluz.

 En la antigüedad el gazpacho era considerado un hiperónimo con el que se designa cualquier tipo de sopa o majado (machacado) elaborado con pan, aceite, vinagre, sal y otros ingredientes.


gazpacho andaluz 2...JPGIngredientes (4 personas):

  • 1/2 Kg Tomates muy maduros (variedad tomate pera)
  • 30 G Pimiento verde tipo Italiano
  • 125 G Pepino
  • 50 G Cebolla
  • 1 Diente de ajo pequeño
  • 50 Ml Agua mineral
  • 20 Ml  Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre de vino blanco (1 o 2 Cda)
  • 1 Cdta rasa de sal
  • Comino en polvo (opcional)

Elaboración:

Lavar, partir los tomates  a la mitad y retirarles las semillas (esta acción es muy importante para no incrementar la acidez y el sabor acre e incluso áspero al gazpacho).

Trocear los tomates y echarlos preferiblemente en el recipiente de una batidora de pie. Si no se dispone de éste artilugio, se puede utilizar una la batidora de brazo o procesador de alimentos.

Pelar, lavar y partir la cebolla en trozos medianos.

Retirar las semillas y las nervaduras blancas al pimiento. Limpiarlo bajo el chorro del grifo y trocearlo.

Enjuagar y pelar el pepino, partirlo a la mitad longitudinalmente y retirar todas las semillas con ayuda de una cuchara pequeña (las semillas del pepino suelen proporcionarle al gazpacho un sabor fuerte. Además, muchos expertos las consideran causantes de gases estomacales que recordarán al gazpacho durante toda la jornada).

Pelar y picar el diente de ajo.

Añadir todas las verduras aviadas (cebolla, pimiento, pepino y ajo) dentro del recipiente que contiene el tomate.

Incorporar la sal y opcionalmente agregar una pizca de comino molido.

Verter sobre las hortalizas el agua, el aceite de oliva virgen extra y el vinagre. Triturar el compuesto entre dos y cuatro minutos (el tiempo dependerá de la potencia y las características del aparato empleado).gazpacho andaluz 3.JPGSi se considera necesario, para eliminar las pieles del tomate pasar el gazpacho obtenido por un colador de malla fina o chino (en casa se omite este paso, ya que no nos desagrada el tacto ligeramente tosco que proporcionan los pellejos del tomate. Además, poseen multitud de nutrientes y vitaminas que son una pena desaprovechar).

Servir el gazpacho acompañado de una guarnición compuesta por las mismas verduras que lo componen y si se desea, incluir picatostes de pan ligeramente dorados en el horno.

ESCALIVADA (ENSALADA DE VERDURAS ASADAS)

escalivada 5.JPGNo os perdáis la sencilla receta de esta maravillosa ensalada mediterránea de verduras asadas. Es facilísima y deliciosa. ¡En casa nos encanta!

La escalivada es un plato típico de Cataluña, Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Aragón que consta de verduras asadas: berenjena, pimiento, cebolla y opcionalmente, tomate. Su nombre proviene del verbo catalán escalivar que significa ‘asar al rescoldo’ y tiene su origen en las comunidades rurales. Es un plato bajo en calorías y de alto contenido en fibra.

Las verduras se asan, a la parrilla o en el horno, hasta que están cocidas. Se dejan enfriar para después pelarlas y despepitarlas. Para servir, se cortan en largas tiras de forma longitudinal y se aliñan con aceite de oliva y sal, también se suele añadir ajo cortado en pequeños trozos. Es un plato que se come a temperatura ambiente por lo que suele ser más habitual su consumo en los meses de verano.

La escalivada puede comerse sola o como acompañamiento de un plato principal (carne, pescado, etc). Una forma típica de consumo es presentar la escalivada sobre una tosta de pan y acompañarla con unos filetes de anchoa. Otra de las múltiples versiones que tiene este plato es la de presentar la escalivada en forma de mousse o de pastel.

La escalivada es un alimento muy sano y nutritivo debido los ingredientes que componen el plato. En los proximos parrafos se puede leer una breve descripción de las propiedades más destacadas de las hortalizas en cuestión:

La berenjena; es un fruto de forma variable y de tamaño medio, su peso depende de la variedad (oscila entre los 200 y 300 gr). El color de la piel de la berenjena es liso, consistente, brillante y de colores diversos: blanca, púrpura, negra, amarilla, roja o de piel jaspeada. En su interior contiene una suculenta pulpa de color blanco o verde, según la variedad, y presenta semillas blandas dispersas por la carne.La berenjena tiene un sabor suave, muy vegetal y con un ligero toque amargo.

En el momento de adquirirlas se ha de tener en cuenta que la calidad de la berenjena se basa en su uniformidad, firmeza, color de la piel y tamaño. Por lo general, las berenjenas más sabrosas son las más tiernas y firmes, con la cáscara lisa y brillante, usualmente de color morado oscuro y de mayor peso en proporción a su tamaño. La piel no debe presentar manchas, arrugas ni zonas blandas.

Un truco para saber si la berenjena está bien madura consiste en hacer una ligera presión con los dedos sobre la piel. Si los dedos dejan huella, la berenjena está madura.

Por ser un alimento perecedero (aguanta poco más de diez días), conviene manipularla con cuidado y refrigerarla hasta su consumo. Es aconsejable mantenerla aislada del resto de verduras y frutas, ya que reacciona con el etileno producido por la respiración de otros vegetales y se podría estropear prematuramente.

En cuanto a sus propiedades nutritivas; La berenjena no destaca por su valor energético ni nutritivo, puesto que ofrece un residuo seco inferior al 8% a causa de su escaso contenido proteico, hidrocarbonado y mineral. El agua es el elemento mayoritario de su peso.

Comparada con otras verduras y hortalizas, contiene una cantidad intermedia de fibra, más abundante en la piel y en las semillas. El aporte de sales se lo debe al potasio, el mineral más abundante, y en su composición se contabilizan cantidades discretas de fósforo, calcio, magnesio y hierro. En cuanto a su carga vitamínica, sobre todo folatos y vitamina C, no resulta significativa en comparación con el resto de hortalizas.

Las propiedades dietéticas saludables atribuidas a la berenjena se deben a sus componentes antioxidantes, responsables de su ligero sabor amargo.La berenjena, elaborada de una manera sencilla, es fácil de digerir y conviene a quienes padecen trastornos digestivos por su estimulación de la función del hígado y vesícula biliar.

La berenjena puede llevar el adjetivo de verdura aperitiva y tonificante gracias a algunos de sus componentes. Los compuestos responsables de su ligero sabor amargo son reconocidos por su efecto colagogo, es decir, que estimula el buen funcionamiento del hígado y facilita el vaciamiento de la vesícula biliar, de manera que favorece la digestión de las grasas. La vesícula biliar es un reservorio donde queda almacenada la bilis que se vierte al duodeno cuando llegan las grasas de la digestión de los alimentos.escalivada 6.JPG

El Pimiento; es una verdura de tipo carnoso hueca, siempre verde, más o menos oscuro, cuando el fruto se encuentra inmaduro.

Las características del pimiento varían según la variedad a la que pertenezcan. Los de mayor consumo son los que se utilizan para elaborar esta receta, se trata de los pimientos morrones y se encuentran en la categoría de pimientos dulces. El pimiento morrón es una variedad gruesa, carnosa y de gran tamaño. Su piel roja o verde brillante es lisa y sin manchas, su carne firme y de sabor suave y su tallo verde y rígido. Se puede recolectar verde o ya maduro, con su característico color rojo, a veces violáceo.

Cuando se desea comprar pimientos es conveniente seleccionar los ejemplares carnosos, duros, pesados en proporción a su tamaño, muy firmes, de color brillante, piel lisa y lustrosa y carentes de golpes o magulladuras. Si presentan arrugas o manchas significa que han estado almacenados durante demasiado tiempo, lo que provoca una pérdida de nutrientes y de sabor. Hay que rechazar aquellos ejemplares que tengan una piel muy fina o poco firme y que presenten hendiduras, cortes o partes acuosas. Todos estos signos son indicios de que se encuentran en mal estado.

Otra señal de frescura a tener en cuenta es el estado de su tallo. Éste ha de ser verde, firme y crujiente.

Una vez en casa se aconseja guardar los pimientos en el frigorífico y dentro de una bolsa de plástico perforada y así se conservan hasta quince días. Una vez asados y pelados, también se pueden congelar, escaldándolos con anterioridad en agua hirviendo durante unos tres minutos.

En cuanto a sus propiedades nutritivas; El principal componente del pimiento es al agua, seguido de los hidratos de carbono, lo que hace que sea una hortaliza con un bajo aporte calórico. Es una buena fuente de fibra y, al igual que el resto de verduras, su contenido proteico es muy bajo y apenas aporta grasas.

En cuanto a su contenido en vitaminas, los pimientos son muy ricos en vitamina C, sobre todo los de color rojo. De hecho, llegan a contener más del doble de la que se encuentra en frutas como la naranja o las fresas.

Son buena fuente de carotenos, entre los que se encuentra la capsantina, pigmento con propiedades antioxidantes que aporta el característico color rojo a algunos pimientos.

También es destacable su contenido de provitamina A (beta caroteno y criptoxantina, que el organismo transforma en vitamina A conforme lo necesita), folatos y vitamina E. En menor cantidad están presentes otras vitaminas del grupo B como la B6, B3, B2 y B1. Su contenido en las citadas vitaminas C y E, junto con los carotenos, convierten al pimiento en una importante fuente de antioxidantes, sustancias que cuidan de nuestra salud.

  • La vitamina C, además de ser un potente antioxidante, interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes, al tiempo que favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente a las infecciones.
  • La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico.
  • Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.

Entre los minerales, cabe destacar la presencia de potasio. En menor proporción están presentes el magnesio, el fósforo y el calcio. El calcio de los pimientos no se asimila apenas en relación con los lácteos u otros alimentos que se consideran muy buena fuente de este mineral.

  • El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.
  • El magnesio se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.
  • El fósforo juega un papel importante en la formación de huesos y dientes, al igual que el magnesio y el calcio.

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La cebolla; posee forma globosa, esférica o elipsoidal y su diámetro oscila entre los tres y los diez centímetros. Su peso medio se sitúa entre los 100 y los 250 gramos. Se pueden encontrar de diferente color; blanco, amarillo, rojo intenso, violáceo o veteadas. Su sabor en general es picante, aunque según la variedad también las hay dulces.

Al adquirirlas se han de seleccionar los ejemplares más duros, firmes y de cuello corto, y rechazar las cebollas húmedas, con manchas o cuello muy blando. Esto indica que están pasadas o todavía están sin formar.

Para que las cebollas conserven en buenas condiciones todas sus cualidades organolépticas y nutricionales, es suficiente con almacenarlas en un lugar seco y fresco. Sin embargo, una vez cortadas han de envolverse con un film plástico apto para el uso alimentario y guardarlas en el frigorífico.

En cuanto a sus propiedades nutritivas; Las cebollas son un alimento con un escaso aporte calórico porque su contenido en agua es de alrededor del 90%. En la composición de las cebollas se ha de tener en cuenta su apreciable aporte de fibra y su contenido mineral y vitamínico, que la convierten en un excelente alimento regulador del organismo.

Las cebollas son una buena fuente de potasio, y presentan cantidades significativas de calcio, hierro, magnesio y fósforo. El calcio vegetal no se asimila tanto comparado con el de los lácteos u otros alimentos que se consideran buena fuente de este mineral. Algo similar ocurre con el hierro, cuya absorción es mucho mayor cuando procede de alimentos de origen animal.

En cuanto a su contenido vitamínico, las cebollas son ricas en vitaminas del grupo B, como los folatos y las vitaminas B3 y B6. Presenta cantidades discretas de vitamina C y E, ambas con efecto antioxidante.

No obstante, las propiedades salutíferas de las cebollas se deben, más que a su composición nutritiva, a su abundancia de antioxidantes, entre ellos los flavonoides y los compuestos azufrados. Estos últimos son sustancias precursoras de compuestos volátiles que son los que aportan a la cebolla ese olor y sabor tan característicos.


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Ingredientes:

  • 1 pimientos rojo grande
  • 1 pimientos verde grande
  • 1 berenjena grande
  • 1 cebolla grande
  • 100 Ml Agua
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta
  • Aceituna negra, anchoas, huevo cocido, etc. (opcional)

Elaboración:

Las  verduras se pueden asar en el horno de dos formas; “la rápida” o “la lenta”. La manera más rápida se basa en asar las verduras a elevada temperatura (190 C) durante 1 hora y la manera más lenta consiste en asar las verduras a baja temperatura (120 C) durante 3 horas. Obviamente si se emplea la segunda opción, las hortalizas quedarán más jugosas.

Precalentar el horno calor arriba y abajo a la temperatura deseada.

Lavar y secar todas las verduras, manteniendo las piezas enteras.

Preparar una bandeja de horno, (se recomienda colocar un papel de hornear en la base o cubrirlo con papel de aluminio apto para uso alimentario) o una fuente de horneado.

Colocar las verduras y el agua dentro de la fuente o bandeja de horneado.

Salpimentar y verter sobre ellas un chorreón  de aceite de oliva virgen extra.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear las verduras (el tiempo dependerá de la temperatura seleccionada).

En ambos casos cuando la superficie de las verduras comience a tostarse, girar la piezas, para que queden asadas de manera uniforme.

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Cuando las hortalizas estén listas, apagar el horno y retirar la fuente del mismo. Dejarlas enfriar dentro de la fuente colocada sobre una rejilla o salvamanteles elevado, para que el aire pueda circular bajo la base del recipiente.

Cuando las verduras estén completamente frías, pelarlas y despepitarlas.

Según el uso que se le vaya a dar, cortar las verduras en tiras, desmenuzar las piezas, triturarlas o dejarlas enteras.

Para servir, complementar el plato con aceitunas, anchoas o huevo cocido, según preferencia.

COLES DE BRUSELAS CON BACON

coles de bruselas 0.JPGHoy el menú comienza con una ración de verdura muy sabrosa; Coles de bruselas con bacon. En ocasiones parece aburrido comer verduras, pero si se mezclan con otros alimentos más apetitosos, además de aportar un extra de nutrientes se obtiene un plato más atractivo.

La col de Bruselas, también conocida como repollito, es una variedad que se puede calificar como moderna. Descripciones fiables de la misma sólo aparecen a comienzos del siglo XIX. Aunque algunos autores ubican su origen en Italia, parece ser que el cultivo de estos repollitos comenzó hace más de un siglo en el norte de Francia y en Bélgica, cerca de Bruselas, lo que explicaría su nombre vulgar. En la actualidad se cultivan en distintos países europeos, de forma particular en Holanda, Francia e Inglaterra. Fuera de Europa su cultivo se limita a extensiones pequeñas.

Existen numerosas variedades de coles de Bruselas que atienden a su tamaño, sabor, color y época de recolección.

Aunque las coles de Bruselas están disponibles el año entero, la oferta es mayor en los meses de otoño e invierno, desde octubre hasta diciembre.

Las coles de Bruselas son las yemas a modo de pequeños repollos que se forman a lo largo del tronco de la planta del mismo nombre. Los repollitos están constituidos por un tallo corto y engrosado, que sostiene numerosas hojas pecioladas dispuestas una sobre otra, donde las hojas exteriores cubren y protegen la yema terminal y las hojas más jóvenes. La forma del repollito es ovalada y las hojas lisas.

Miden entre 2 y 5 centímetros de diámetro. Su color es verde, aunque también puede ser rojo o morado y poseen un sabor intenso; con un marcado gusto acre o amargo característico y un ligero toque dulzón.

A la hora de adquirirlos se han de seleccionar los repollitos de color verde intenso y brillante, compactos, redondos y con las cabezas lisas, bien apretadas y pesadas para su tamaño. La zona del tallo debe estar limpia y ha de ser de color blanco.

Por lo general, las coles de Bruselas se venden empaquetadas y desprovistas del tallo. Su alto precio se compensa por el ahorro de tiempo de preparación y los escasos desperdicios que originan.

En casa, los repollitos se conservan en el frigorífico una semana, mejor sin lavar y dentro de una bolsa de plástico perforada. También se pueden congelar las piezas enteras, escaldadas con anterioridad durante tres o cinco minutos y se conservan así durante meses.COLES DE BRUSELAS 1.JPGEstas verduras son las que más calorías aportan de su género, a expensas de su mayor contenido en hidratos de carbono y proteínas (de bajo valor biológico). Comparten con el resto de verduras su elevada proporción de agua.

Constituyen la mayor fuente de vitamina C respecto de las verduras de su misma familia. Son una fuente interesante de folatos, y, en menor proporción, de beta-caroteno y vitaminas del grupo B (B1, B2, B3 y B6). Entre los minerales destaca la presencia de potasio, fósforo y yodo, así como cantidades discretas de zinc, calcio (de pobre absorción), magnesio y sodio.

El contenido de fibra insoluble es elevado, lo que favorece la sensación de saciedad y el tránsito intestinal, con lo que mejora el estreñimiento. Las coles son ricas en ácido cítrico, que potencia la acción beneficiosa de la vitamina C.

Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico. La vitamina C es reconocida por su acción antioxidante, colabora en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos, además de favorecer la resistencia a las infecciones y la absorción de ciertos nutrientes de los alimentos (hierro, ácido fólico y ciertos aminoácidos).

El potasio participa en la transmisión y generación del impulso nervioso, en el funcionamiento de la actividad muscular normal, así como en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos. Forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

El yodo es un mineral indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides. Ésta produce las hormonas tiroideas, que intervienen en numerosas funciones metabólicas como el mantenimiento de la temperatura y del metabolismo corporal. Asimismo, el yodo es esencial en el crecimiento del feto y en el desarrollo de su cerebro.

Al igual que otras verduras del mismo género, su consumo habitual está justificado por su contenido en fitoquímicos (glucosinolatos, isotiocianatos e indoles). Éstos contribuyen a la prevención de algunas enfermedades degenerativas y a estimular el sistema inmunológico. Muchos de estos compuestos azufrados (dimetilsulfuro, trimetilsulfuro… ) son responsables del fuerte aroma que desprende esta verdura durante su cocción. El sabor amargo de las coles de Bruselas se debe a su contenido en goitrina.

El sabor pronunciado de estas verduras hace que mucha gente no acostumbre a incluirlas en su dieta habitual, a pesar de sus probados beneficios para la salud.

Las coles de Bruselas contribuyen a la prevención de enfermedades degenerativas, cardiovasculares y de cáncer. Ayudan al buen funcionamiento del sistema inmunológico porque se han aislado en su composición antioxidantes como la vitamina C, el beta-caroteno y los derivados sulfurados.

Según estudios recientes, a las coles de Bruselas en particular se las relaciona con la prevención de diversos tipos de cáncer (pulmón, próstata, mama, estómago, hígado y colon) por la acción del alil isotiocianato, derivado del sinigrin (glucosinolato), un fitoquímico que actúa inhibiendo el desarrollo de las células precancerosas.

A diferencia de otras verduras, los repollitos siempre se consumen cocinados para que resulten digeribles, dado su elevado contenido en celulosa.

Los hervidos de coles de Bruselas son sencillos de preparar, sabrosos y muy nutritivos. También se pueden cocinar al vapor y concentrar así más nutrientes.

La clave para cocinar esta verdura consiste en no cocerlas demasiado, algo que se puede aplicar también al resto de verduras. Como regla, cuando la col de Bruselas ha perdido su color verde brillante significa que se ha cocido demasiado y que ha mermado su valor nutritivo. Según el tamaño, el tiempo de cocción no debe exceder de siete a diez minutos, tanto si se cocinan al vapor, hervidas o sofritas. Si los repollitos tienen similar tamaño se cocinan al mismo tiempo. Por esta razón se recomienda partir en dos los ejemplares grandes.

Las hojas se cuecen más rápido que el centro. Si se hace un corte en forma de cruz en la parte inferior del vástago (tallo) de cada col de Bruselas para cocinarlas enteras, se cocinarán a la vez por dentro y fuera.


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Ingredientes (2 personas)

  • 200 G Coles de bruselas
  • 200 Ml Agua
  • 2 Lonchas de bacon
  • 1 Dientes de ajo
  • 1/2 Cebolla
  • 50 Ml Vino blanco o caldo de verduras
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta molida

Elaboración:

Cocer las coles dentro una cazuela con agua hirviendo y sal durante 10 minutos o hasta que estén tiernas.

Cuando estén tiernas, retirar la cazuela del fuego, escurrir sobre un colador y desechar el líquido de la cocción.

Pelar, lavar y cortar en brunoise (cuadraditos pequeños) la cebolla y el ajo.

Retirarle la parte blanca (exceso de grasa) al bacon y cortarlo en porciones menudas.

Poner a fuego medio-bajo una sartén honda y antiadherente con unas gotas de aceite de oliva.

Cuando el aceite esté caliente, sofreír en la sartén el ajo y la cebolla.

Una vez la cebolla se vuelva transparente, añadir el bacon y cocinar uno o dos minutos (depende del grosor del bacon).

Pasado el tiempo, mezclar las coles con el sofrito de la sartén y añadir el vino blanco o el caldo de verduras.

Dejar que hierva el conjunto durante 5 minutos, salpimentar al gusto y servir en platos calientes.