CUPCAKE CON GALLETAS OREO

cupcake de oreo 3,3.JPG¿Todavía hay alguien que no conoce las archi famosas galletas Oreo®? En la despensa de Cosmopolitan cuisine no es muy habitual encontrar este tipo de alimento, en realidad, estas galletas llegaron hasta nuestra cocina en forma de regalo, y… ¿cómo resistirse? aunque no se trate de un producto precisamente sano, hay que reconocer que ¡están buenísimas! Para nosotros no son ninguna novedad, de hecho ya las conocíamos. Anteriormente las habíamos probado en alguna que otra ocasión, mientras soportamos la larga espera de un vuelo retrasado en un aeropuerto de regreso a España, Madrid.

Las galletas oreo® son de las más utilizadas internacionalmente en recetas de repostería. Se pueden encontrar recetas de todo tipo; tarta de queso con galletas oreo®, brownie con galletas oreo®, bundt cake con galletas oreo® o pequeños pasteles con galletas oreo®, como son en este caso los deliciosos cupcake de galletas oreo®.


Sabías que…

desde su creación en 1912, se han vendido más de 450.000 millones de Oreo®? Y que esta galleta genera a su empresa 2.500 millones de dólares al año?

Su presencia en España es relativamente reciente, ya que en este país se empezaron a comercializar en el año 1995. Puede que por ello, las galletas Oreo® aquí aún no hayan logrado alcanzar las citadas cotas de popularidad. Pero seguro que las nuevas generaciones ya la tienen entre sus favoritos. Y no es de extrañar, porque su éxito ha sido continuo e imparable desde su producción y en todos los países a los que han ido llegando.

El inconfundible sándwich de dos galletas de chocolate, unidas por una crema de vainilla y leche, tiene su origen en la isla neoyorquina de Manhattan. La capital financiera del mundo fue el lugar de nacimiento de las Oreo®, que fueron creadas por la National Biscuit Company, Nabisco. Las primeras unidades de Oreo® se vendían a granel en Nueva Jersey, por un precio de 25 centavos de dólar la libra (454 gr). La fecha oficial de la primera venta es el 6 de marzo de 1912, que, además, es celebrado cada año como el Día Nacional de Oreo® en Estados Unidos. Sin embargo, la marca comercial no sería registrada hasta unos días después, concretamente el 14 de marzo.

¿Y por qué se las llamaron Oreo®? El origen del nombre tampoco está claro, y existen diferentes teorías al respecto. Unos lo asocian a su envoltorio original, que era de color dorado, y a la traducción de la palabra oro al francés: or. Otros lo ligan al término griego oreo, que significa bello. En cualquier caso, esta denominación se ha mantenido a lo largo de toda su historia, aunque, en un principio, como Oreo Biscuit®, para en 1921 pasar a Oreo sandwich® y finalmente, a la denominación actual, Oreo Chocolate sandwich Cookie®: el sándwich de galleta de chocolate.

Sabías que…

oreo® es una galleta que ha batido récords y que además ha desarrollado un método de consumo?

Oreo® no solo es la galleta más reconocida y vendida en todo el mundo. A lo largo de su historia, ha desarrollado casi un movimiento paralelo, gracias a unas siempre originales campañas publicitarias y, por supuesto, a unas cualidades que le convierten en una galleta diferente al resto. Por ejemplo, su modo de consumo, como bien se encargó la marca de recordar en una de sus campañas, a modo de libro de instrucciones: primero se destapa; después, se lame la parte que contiene la crema, y por último, se moja en la leche. Según la marca, el 50% de sus consumidores siguen estos pasos.

Su diseño tampoco se ha mantenido uniforme en todo este tiempo. Siempre ha conservado las dos galletas de chocolate y la crema, con unas proporciones del 71% para las primeras y de un 29% para la segunda. Pero, las primeras que se pusieron a la venta, apenas tenían decoración. En las dos galletas aparecía la marca, y en sus bordes, unas discretas líneas. Pero esto también fue evolucionando. En 1924, un círculo empezó a rodear el nombre del producto. Así se mantuvo hasta 1952. Entonces, William A. Turnier, empleado de Nabisco, recibió el encargo de rediseñar la estética de la galleta. Y tanto éxito tuvo su idea que, desde ese año, se ha mantenido intacta. Turnier fue el ideólogo del estampado actual, con tréboles y una antena que sobresale del nombre de la galleta, y que no es otra cosa que el logotipo de Nabisco. También hay distintas teorías acerca del origen de este diseño, como la que dice que es similar al de un cuadro que pintó el propio Turnier y que tenía en su domicilio.cupcake oreo 2,2.JPGEl apartado estético ha sido, precisamente, uno de los fuertes de esta galleta, y que le ha permitido sobrevivir a modas y distintos estilos durante más de 100 años. Paul Goldberger, uno de los expertos y críticos en arquitectura más reconocidos de EEUU, escribió en el New York Times, con motivo del 75 aniversario, un artículo en el que se refería a su estructura: “Es una galleta que abraza la contradicción. No solo por lo oscuro de su exterior y la luz de su interior, sino por su diseño tan cuidadosamente adornado siendo un producto tan sencillo. Como un edificio que mezcla vidrio liso con gárgolas, esta galleta no hace sino trascender de la brecha que separa la modernidad de la tradición”.

Esa sencillez también ha permitido a sus creadores jugar con distintos sabores y formatos a lo largo de su historia, pero ninguno ha llegado a alcanzar el éxito del original. La primera fue una crema con toques de limón, en los años 20, que no prosperó. La que más ha resistido ha sido la versión Double Stuf, con doble cantidad de crema, desde 1975. Sucesivamente, han ido apareciendo las versiones Golden, con la galleta de sabor a vainilla; las bañadas en chocolate con leche y chocolate blanco, los helados, los formatos mini e, incluso, tartas y diferentes tipos de chocolatinas. Como ya se ha mencionado, sólo Oreo® genera a su empresa, Mondelez International, 2.500 millones de dólares al año. Y la historia continúa.

Sabías que…

su éxito en España llevó a que, en 2009, el Palacio de los Deportes acogiese a más de 1.400 personas para probar y distinguir a ciegas, entre una galleta Oreo® y una imitación?

Hasta el 97% de los asistentes acertaron con la original. El evento se convirtió en el récord Guinness en el que más gente se reunió para probar un producto a ciegas. Este no ha sido el único récord del que las Oreo® han sido protagonistas. En 2011, una publicación en su página de Facebook se convirtió en la que más “me gusta” recibió en un periodo de 24 horas: casi 115.000. El objetivo inicial que se había marcado estaba en 50.000. Aunque con una pequeña trampa: fue la primera compañía en afrontar ese reto.

En la actualidad, su página oficial de Facebook tiene más de 42 millones de seguidores. Porque Oreo® es un fenómeno global, que se vende en más 100 países.

FUENTE: Javier García Ropero para Cinco días-El país economía. Mayo, 2016

Después de leer este completo relato acerca de una de las galleta más famosas del mundo, vamos a trabajar en la cocina para vestirlas de fiesta. Se trata de crear unos pasteles o tartas en miniatura, llamados comúnmente “cupcakes“. Estas preciosas tartas de formato reducido conservan todo el sabor de las galletas oreo® y son toda una delicia.


CUPCAKE DE OREO 5.JPGIngredientes (12 Unidades):

Bizcocho;

  • 250 G Galletas Oreo® (peso unico de la parte oscura)
  • 3 Huevos
  • 80 G Mantequilla a temperatura ambiente
  • 70 G Leche entera
  • 12 G Azúcar (dos cucharadas soperas)
  • 12 G Levadura química, tipo Royal®
  • Una pizca de sal

Copete y acabado;

  • 500Ml Nata para montar 35% MG (Materia Grasa)
  • El relleno de las galletas Oreo®
  • 80-100 G Azúcar en polvo o glacé
  • 120 G Queso crema tipo philadelphia®
  • Estabilizante para Nata (es opcional, pero recomendable si no van a ser consumidos de inmediato)
  • 2-3 Galleta Oreo® (Solo la parte oscura)
  • Galletas Oreo® completas (en este caso galletas oreo finas rellenas de crema de chocolate) para decorar

Elaboración:

  • Bizcocho;

Precalentar el horno a 180°C calor arriba y abajo.

Disponer de un molde metálico para cupcake o magdalenas e introducir dentro de sus cavidades los capacillos o cápsulas para hornear los bizcochos de los cupcake.

Separar la parte oscura de las galletas oreo®, pesar 250 G e introducirlos en el recipiente de una picadora si se dispone de ella o meterlas dentro de una bolsa, tipo zip, por ejemplo, y triturarlas con la base de un vaso o similar. También se las puede machacar con un mortero, han de quedar finas pero no es necesario reducirlas a polvo.

Por otro lado, separar las claras de las yemas de huevo y depositarlas en cuencos limpios y secos.

Tomar el cuenco que contiene las yemas y añadir en su interior el azúcar. Batir (preferiblemente con varillas eléctricas) durante 5 minutos o hasta que la mezcla quede espumosa y blanquecina.

Añadir la leche y la mantequilla blanda y continúar batiendo durante dos minutos más.

Incorporar las galletas machacadas y la levadura en polvo. Remover con una espátula o lengua repostera y reservar.CUPCAKE DE GALLETAS OREO 6.JPGCoger el cuenco que contiene las claras de huevo, agregar la pizca de sal y montarlas con unas varillas (preferiblemente eléctricas) hasta que estén bien firmes.

Con la ayuda de una espátula o lengua repostera y movimientos envolventes, mezclar las claras de huevo montadas con la preparación de galletas reservada, hasta que esté todo bien integrado.

Repartir de forma equitativa la masa en las cavidades de los capacillos o cápsulas, llenando únicamente dos tercios de su capacidad, ya que la masa se expandirá con la acción del calor y aumentará su volumen de manera considerable.

Una vez el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, meter el molde en su interior, quedando éste a media altura.

Hornear los bizcochitos durante 15 o 20 minutos y pinchar el centro de uno de ellos con un testador o palillo para comprobar que su interior está bien cocinado, una vez salga limpio, apagar el horno y sacar la bandeja. Dejar reposar las piezas dentro del molde durante 2 o 3 minutos y después, traspasarlos a una rejilla para que enfríen por completo.

  • Copete y abado;

Introducir la parte oscura de las dos o tres galletas oreo® en el recipiente de una picadora si se dispone de ella o meterlas dentro de una bolsa, tipo zip, y triturarlas con la base de un vaso o similar. También se las puede machacar con un mortero, hasta que queden reducidas a polvo.CUPCAKE DE GALLETAS OREO.0.JPGEn un cuenco amplio poner la nata, el queso crema y el relleno de las galletas oreo®.  Batir el conjunto con unas varillas (preferiblemente eléctricas) a máxima potencia durante dos minutos. Después tamizar sobre la mezcla el azúcar glacé, el estabilizante para nata (opcional) y el polvo de las galletas oreo® y continuar batiendo dos minutos más o hasta que la nata esté completamente montada.

Traspasar la mezcla a una manga pastelera provista de una boquilla grande de estrella abierta.

Una vez la crema esté lista, aplicarla formando una espiral sobre los cupcakes.

Para finalizar, decorar los cupcake con una galleta oreo® (en esta ocasión son galletas oreo® finas, pero también quedarán muy bonitos coronados con mini oreo® o con  mitades de la clásica galleta.

Conservar los cupcakes refrigerados y sacarlos a temperatura ambiente al menos 20 minutos antes de servirlos, así se apreciará mejor su sabor y la textura será más suave.

CUAJADA DE LECHE DE CABRA

CUAJADA DE LECHE DE CABRA 5,.JPGA estas alturas no es ninguna novedad que en la cocina de cosmopolitan cuisine, se apueste fuerte por la leche y sus derivados; fomentando su consumo a través de este canal, con recetas tan sabrosas como lo son estas cuajadas elaboradas con leche fresca de cabra. Por estos parajes, se piensa que no hay nada más sano que lo producido por medios de la madre naturaleza, y señores, la leche fresca obtenida directamente del ganado mamífero (bovino, caprino u ovino) criado en libertad, bien alimentado y en condiciones adecuadas de higiene, es una fuente natural de salud totalmente indiscutible.


La leche es el primer alimento que ingerimos nada más nacer. Según la OMS, la lactancia materna es la manera de aportar al bebé los nutrientes necesarios para su correcto crecimiento y desarrollo posterior.

A medida que se va creciendo, se van introduciendo nuevos alimentos con el objetivo de llevar a cabo una alimentación variada y saludable. La leche y los productos lácteos se empiezan a consumir a partir del primer año y formarán parte de la dieta diaria de por vida.

Los lácteos son alimentos muy completos desde el punto de vista nutricional. Nos aportan una gran cantidad de nutrientes:

Proteínas de alto valor biológico, lo que quiere decir que aportan todos los aminoácidos esenciales, que nuestro cuerpo necesita y no puede sintetizar. Además, el elevado contenido en el aminoácido lisina hace que estas proteínas puedan complementar las de otros alimentos, como los cereales o las legumbres, aumentando el valor biológico de la proteína de estos últimos.

El principal y exclusivo hidrato de carbono de la leche es la lactosa. Tiene la propiedad de favorecer la absorción de calcio, principalmente cuando existe déficit de vitamina D.

El contenido en grasa de la leche, es el más variable. La grasa láctea tiene un contenido elevado de ácidos grasos de cadena corta y media, lo que la diferencia del resto de grasas comestibles. Este tipo de ácidos grasos son fácilmente absorbibles, constituyen una fuente de energía inmediata y presentan una baja tendencia a ser almacenados en el tejido adiposo.

En cuanto al contenido en minerales y vitaminas, el más destacable es el calcio, pero también aporta cantidades importantes de fósforo, magnesio, zinc, sodio y potasio. También contienen una cantidad importante de vitaminas como la riboflavina, y como las liposolubles Vitaminas A y D.

 

El consumo continuado y adecuado de lácteos está asociado con la prevención de varias enfermedades crónicas no transmisibles. Consumirlos de manera habitual disminuye el riesgo de padecer:

Enfermedades cardiovasculares, gracias a su contenido en vitamina D, calcio, potasio, fósforo y péptidos bioactivos, debido a las propiedades antihipertensivas que le confieren a la leche.

Diabetes Mellitus tipo II. Existe una asociación inversa entre el consumo de lácteos bajos en grasa y yogur y el riesgo de padecer dicha enfermedad.

Obesidad. Se han visto efectos positivos entre el consumo de lácteos y la ingesta de calcio sobre la composición corporal, asociándose con la mejora del mantenimiento de un peso saludable.

Osteoporosis. El calcio juega un papel fundamental en la adquisición de masa ósea. Los productos lácteos son la fuente principal de calcio en la dieta, con lo que su consumo también está indicado en la prevención de esta enfermedad.

Recordar que el consumo de lácteos recomendado, en adultos, se sitúa de 2 a 3 raciones diarias.

FUENTE: Evidencia científica sobre el papel del yogur y otras leches fermentadas en la alimentación saludable de la población española. FESNAD, 2013

La cuajada es un postre lácteo típico del norte y este de España.

Elaborar cuajada de forma tradicional en la cocina de casa es algo sencillo, lo puede realizar cualquier persona con unos simples materiales y pocos ingredientes que pueden adquirirse facilmente en tiendas especializadas dedicadas al mundo del queso o por internet (para acceder de forma inmediata a una de las tiendas que los comercializa, pincha sobre el siguiente enlace: http://www.quesoscaseros.es/ ).SONY DSCEn los próximos parrafos, podrás consultar los ingredientes necesarios y algunas anotaciones de interés para proceder con la elaboración:

Aunque la leche de oveja es la mejor opción para hacer este tipo de postre, también se puede utilizar la leche de vaca o de cabra (para elaborar la receta que se muestra a continuación se usa leche fresca de cabra). Se puede obtener cruda (en fincas dedicadas al ganado y cualquiera de las variedades conseguida directamente del ordeño del animal, ha de ser pasteurizada antes de su consumo) o comercial (de venta en supermercados o grandes almacenes de alimentación, esta opción se presenta en envases y ya está pasteurizada).

Si se elige la opción fresca (recién ordeñada), la leche se ha de pasteurizar y para ello se debe proceder de la siguiente manera:

  1. Poner la leche en un cazo a fuego suave (la leche de cabra es más delicada que la de vaca, y nunca debe hervir).
  2. Dejar que alcance una temperatura entre 62 y 64°C y mantener esta temperatura durante al menos 30 minutos.
  3. Una vez pasado el tiempo apagar el fuego.

Es importante que la leche sea tratada justo antes de transformarla en cuajada y que proceda de animales que estén en régimen de producción de leche.

Si se recurre a leche comercial, ha de saber que no todas las leches comerciales son aptas para la elaboración de cuajadas. Será muy difícil hacer cuajadas con leche UHT o con leche esterilizada, no coagulan bien. La única leche comercial potencialmente viable sería la que en su envase figura como leche fresca pasteurizada, si pone “pasteurización alta” esta leche también coagula, pero mucho peor que la normal.

Otro ingrediente clave es es cloruro cálcico: debe ser de calidad alimentaria e identificarse como E-509 en su envase. La incorporación de cloruro cálcico a la leche destinada a hacer cuajada es casi obligada si no se dispone de una leche de excelente calidad. Se trata de un aditivo que no tiene una función conservante sino secuestrante: retener los iones de calcio. No proporciona ningún tipo de sabor en las dosis recomendadas y su adición aporta el beneficio de tener el calcio disponible y necesario para coagular la leche.

Además será imprescindible el coagulante de leche (el cuajo de procedencia animal es el más conocido, aunque también se puede encontrar cuajo de origen vegetal): el cuajo animal es el ingrediente que hace posible la formación de la cuajada. El cuajo animal proviene del cuarto estómago de los animales rumiantes: ternera, cordero o cabrito, donde está la quimosina y pepsina, enzimas que son capaces de coagular la leche. Para este tipo de postre podemos utilizar también el coagulante microbiano obtenido a partir de ciertos mohos, es más barato pero también más difícil de encontrar y no viene del cuarto estómago de los animales rumiantes, que es como se hacía de manera tradicional.CUAJADA DE LECHE DE CABRA 4.JPGUna vez se hayan reunido la serie de ingredientes especificados en los párrafos anteriores, se prosigue con la agrupación de materiales o utensilios indispensables:

Es necesario disponer de un termómetro de cocina, ya que hará falta para tener controlada la temperatura de la leche si se va a pasteurizar y para saber también la temperatura de la leche cuando coagula. Los termómetros de mercurio han desaparecido debido a su toxicidad y los de vidrio son peligrosos porque si se rompen dentro del fluído habría que tirar toda la preparación. Los hay con una funda de plástico y también digitales. Si se va ha pasteurizar la leche en la cocina de casa, se ha saber el rango de temperatura (escala) que debe medir el termómetro y éste debe al menos alcanzar de 0°C a 100°C.

Además sería conveniente tener a mano un cuentagotas, jeringa o vaso medidor, ya que será de gran utilidad para dosificar el cuajo en cada envase.

También será de gran ayuda una jarra medidora o cazo vertedor, para repartir la leche en cada envase de cuajada.

Será importante tener preparados unos envases para cuajadas, los tradicionales son de barro, pero también se utilizan de cristal u otro tipo de materiales impermeables y resistentes a los cambios de temperatura.

Cómo material imprescindible hay que disponer de una olla o cazuela de acero inoxidable, lo ideal sería calentar la leche al baño maría pero en su defecto se puede calentar moviendo continuamente.

Necesitamos también una fuente de calor, una cocina; vale cualquier cocina doméstica o fuente de calor capaz de alcanzar temperaturas de 80°C y una fuente de hielo o de agua fría para cuando se tenga que enfriar la leche después de haberla pasteurizado.Una vez se tengan a mano todos los ingredientes y útiles necesarios para la preparación de las cuajadas, se podrá comenzar con el proceso de elaboración siguiendo las indicaciones que se describen en la receta que se muestra a continuación.


cuajada de leche de cabra clara.JPGIngredientes:

  • Leche fresca de cabra (vaca u oveja)
  • Cloruro cálcico
  • Cuajo animal

Materiales:

  • Termómetro
  • Jeringa o vaso medidor
  • Jarra o cazo vertedor
  • Envases impermeables y resistentes a cambios de temperaturas
  • Olla o cazuela de acero inoxidable
  • Cocina o fuente de calor que al menos alcance los 80°C

Elaboración:

Para empezar, lo primero se ha de hacer es atemperar y preparar la leche.

La leche que se pone a coagular debe tener una temperatura comprendida entre los 30°C y los 37°C en el envase final donde se va a realiza la coagulación. Por ello tendremos que considerar que durante el trasvase se puede perder temperatura. Así que si partimos de leche comercial refrigerada habrá que calentarla y si partimos de leche pasteurizada por nosotros mismos habrá que enfriarla a una temperatura ligeramente superior a la de coagulación indicada.

Añadir el cloruro cálcico en proporción 0,5 mL/1,75L de leche si se trata de vaca y cabra, algo menos (0,5 mL/2,5L) si se trata de oveja (en este paso puede haber diferencias de medidas, seguir siempre las indicaciones del fabricante del envase). Tras añadir el cloruro se revuelve bien.

Preparar las tarrinas, es ahí donde se va a repartir individualmente el cuajo necesario para coagular sin haber añadido todavía la leche. La dosis de cuajo depende del tipo de cuajo adquirido (de la fuerza con que elabore dicho fabricante su gama), de la leche y de las condiciones de coagulación. Lo normal es que se requiera muy poco cuajo para coagular la leche y que baste con 4 o 6 gotas de coagulante en cada envase que se dosifican con un cuentagotas. Si se produce desuerado en el envase la cantidad de cuajo debe reducirse.

Se reparte en las tarrinas la leche pasteurizada o atemperada y con una temperatura superior a la necesaria para la coagulación, por encima de 37°C. Se intenta verter de tal modo que, a la vez que se efectúa el llenado, se produzca la mezcla de la leche con el cuajo. Para conseguirlo, hay que verter la leche con la jarrita desde cierta altura como si se realiza una especie de oxigenación.

Mantener los envases llenos en un lugar cálido (por ejemplo próximos a la cocina), temperatura ambiente no inferior a 20°C, hasta que se perciba que hay coagulación. Depende del envase donde se esté haciendo la cuajada, tarda más o menos en coagular, pero se puede tomar como referencia aproximadamente 20 minutosCUAJADA DE LECHE DE CABRA 3.JPGTras ello, conservar las cuajadas en la nevera hasta su consumo y recordar que el tiempo de conservación es reducido para este producto, no debería prolongarse más de 4 o 5 días.

A la hora de servirlas se le pueden añadir miel, frutos secos, azúcar… ¡Estarán deliciosas! Además, así se enriquecerán con productos  igual de sanos y naturales.

GALLETAS DE AVENA

galletas de avena 8.JPGEstas galletas con copos de avena y arándanos deshidratados son una magnífica opción para comenzar el día llenos de energía o reponer fuerzas a media tarde, cuando los ánimos comienzan a decaer. Para su elaboración sólo se emplean ingredientes naturales, económicos y fáciles de encontrar en cualquier supermercado.

Las galletas de avena datan de principios del S.XX y perduran hasta el día de hoy. Siendo la primera receta original de galletas de avena, fabricada y distribuida en masa en el año 1908, por la empresa Quaker Oats Company®. Anunciadas como “tortas de avena”.  La receta, que fue impresa al dorso de las cajas en las que se comercializaban, requería los siguientes ingredientes: copos de avena, mantequilla, azúcar, huevos y harina. Más tarde, la receta de las tortas de avena fue reformulada y rebautizada como “galletas de avena”, en su confección se emplearon copos de avena molidos (harina de avena) logrando unas piezas más finas, compactas y consistentes que las que se preparaban con la mezcla anterior.

Otra inclusión a la receta que se generó con el tiempo, fue usar el salvado de avena para crear unas galletas que pudieran ser consumidas por un mayor número de personas, incluyendo a quienes deseaban aprovechar las propiedades que tiene el salvado de avena; producto resultante del refinado del grano de avena que corresponde a lo que serían las capas externas del grano y más concretamente al pericarpio con sus tres subcapas: epicarpio, mesocarpio y endocarpio; del cual se hablará en futuras entradas al blog.

Sabías que…

el 48% de los españoles ya percibe la avena como el cereal más sano, por delante de otros como la quinoa o la espelta. Sin embargo, sólo 3 de cada 10 españoles la consume de forma habitual, especialmente en el momento del desayuno.

Si se desea conocer un poquito más acerca de los copos de avena, en los próximos párrafos se puede leer un breve resumen que trata sobre las propiedades más destacadas de la avena;

La avena (avena sativa) es una planta de la familia de las gramíneas, al igual que el resto de cereales comestibles; una de las familias más importantes para la alimentación humana y cuyos frutos son granos secos y ricos en almidón, un hidrato de carbono complejo, fuente de energía para nuestro organismo. La avena es uno de los cereales más completos, rico en proteínas vegetales, grasas insaturadas y vitaminas del grupo B. En el proceso de transformación de los copos no se elimina nada, sólo se les pasan cilindros para que queden aplastados. Se consume tanto el cereal completo (copos de avena) como el salvado (fibra soluble) y también se emplean la paja y las semillas con fines terapéuticos.

La avena es uno de los cereales con más beneficios para nuestra salud, ya que tiene propiedades específicas que lo convierten en un súper cereal. No en vano, ha sido la base de la alimentación de varias civilizaciones y está considerada como la reina de los cereales.
galletas de avena 9.JPG

Sabías que la avena puede contribuir a una dieta saludable y equilibrada?

La avena contiene poca grasa saturada y sal de forma natural. Disfrútala en sus diferentes variedades de producto y recetas con avena, en el desayuno o en cualquier momento del día.

Su consumo, puede ayudar a reducir los niveles de azúcar en sangre (el consumo de beta-glucanos, presentes en la avena, previene el aumento de glucosa en sangre después de las comidas, si se consumen al menos 3 gr de beta-glucanos, contenidos en una ración de 40 g de avena), tratándose así de un alimento recomendado para personas que padecen diabetes, dada su capacidad de absorción de azúcar.

La avena coopera disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, relacionadas con los altos niveles de colesterol en sangre ya que contiene beta-glucano, una sustancia que como parte de una alimentación y un estilo de vida saludables actúa en nuestro organismo para ayudar a bajar el colesterol (el colesterol alto es un factor de riesgo en el desarrollo de enfermedades coronarias).

Los granos integrales, sobre todo los de la avena integral, aportan fibras, unas sustancias esenciales en nuestra dieta porque colaboran en el mantenimiento de un sistema digestivo saludable. La fibra de la avena contribuye a incrementar el bolo fecal y, con ello, a conservar un sistema digestivo saludable.

La avena cuenta con una amplia variedad de vitaminas y minerales que desempeñan diferentes funciones en el organismo. Descubre en los próximos parrafos más información al respecto y de cómo actúan sobre el cuerpo humano los diferentes nutrientes que la avena posee:

Este súper cereal contiene tiamina, también conocida como vitamina B1 que contribuye a un metabolismo energético normal, así como al funcionamiento del sistema nervioso, la función psicológica y la del corazón.

También está muy presente la vitamina B6, que colabora en el metabolismo energético normal, el buen funcionamiento del sistema nervioso y la función psicológica. Además, ayuda al metabolismo proteico y del glucógeno, así como al funcionamiento del sistema inmunológico.

Posee folato, ácido fólico o vitamina B9, que favorece la formación normal de la sangre, la síntesis de aminoácidos, la función psicológica y la función del sistema inmunológico.

Contiene hierro, mineral fundamental en nuestro organismo, que ayuda a la formación normal de glóbulos rojos, a la función cognitiva, al transporte de oxígeno por el cuerpo y a la función del sistema inmunológico.

Aporta magnesio, este mineral fomenta el funcionamiento normal de los músculos, mantiene el equilibrio de los electrolitos y el mantenimiento de los huesos y los dientes.

Incluye zinc, reforzando la reproducción y fertilidad, la función cognitiva, la protección de células contra el estrés oxidativo y la función del sistema inmunológico.

Sabías lo importante que es empezar el día con un buen desayuno y seguir una dieta sana y equilibrada con el aporte de energía necesario?

Los cereales integrales en nuestra alimentación se convierten en un buen combustible para nuestro organismo y aportan numerosos beneficios.

Los copos de avena contienen las tres partes de la semilla del cereal: el salvado, el endospermo (embrión de las plantas) y el germen. Los científicos consideran que, comiendo copos de avena enteros, es decir, integrales, estamos ingiriendo fibra, vitaminas y minerales, buenos y recomendables para nuestro organismo.

La avena, así como otros cereales, contiene principalmente carbohidratos. Los hidratos de carbono contribuyen a un correcto funcionamiento del cerebro, por lo que es imprescindible consumirlos en las cantidades necesarias.

Así, la avena se abre paso en la ingesta humana y ofrece un amplio abanico de posibilidades en la alimentación diaria, pudiéndose utilizar como ingrediente para un gran número de recetas, como es en el caso de estas tentadoras y riquísimas galletas de copos de avena enriquecidas con arándanos deshidratados.

Tras esta pequeña introducción, queda claro que consumir diariamente copos de avena aporta numerosos beneficios al organismo, y es por ello que en cosmopolitan cuisine, están incluidos en la dieta diaria de forma regular.

En esta ocasión, los copos de avena forman parte de la composición de unas sanas y deliciosas galletas. A continuación, se muestra la receta donde vienen indicados los ingredientes y los pasos a seguir para proceder con su elaboración.


galletas de avena 7.JPGIngredientes (20/25 Unidades):

  • 175 G Mantequilla (temperatura ambiente)
  • 125 G Azúcar
  • 1 Yema de huevo
  • 175 G Harina de repostería
  • 1 Cdta Bicarbonato
  • 1/4 Cdta Sal
  • 80 G Copos de avena
  • 120 G Arándanos deshidratados

Elaboración:

Precalentar el horno a 190ºC calor arriba y abajo.

Disponer sobre la mesa de trabajo una plancha de silpat o forrar una bandeja de horno con papel siliconado o papel de hornear.

Tamizar la harina, el bicarbonato sódico y la sal. Reservar.

En un cuenco amplio batir (preferiblemente con varillas eléctricas) la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una pasta suave y cremosa.

Añadir la yema de huevo y continuar batiendo hasta integrar por completo.

Incorporar la harina, el bicarbonato sódico, la sal y los copos de avena. Mezclar despacio con una espátula o lengua repostera hasta conseguir una masa blanda pero manejable. galletas de avena 6.JPGFinalmente, incluir los arándanos deshidratados y mezclar a mano (con una espátula o lengua repostera) para que se repartan de forma equitativa por toda la masa.

Con las manos o con la ayuda de dos cucharas o un dispensador de bolas pequeñoformar piezas del tamaño de una nuez y disponerlas en la bandeja de horno separadas unas de otras, ya que se expandirán significativamente durante el horneado.

Por último, aplastar ligeramente las bolitas de masa con el reverso de una cuchara.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear las galletas durante 20 o 25 minutos, fijando la bandeja en la parte central del horno.

Cuando las galletas comiencen a dorarse ligeramente por la base, sacar la bandeja del horno y dejar reposar las galletas sobre ella durante al menos cinco minutos (al sacar las galletas del horno su textura será blanda y no se recomienda su manipulación de forma inmediata).

Una vez que las galletas hayan templado y presenten una estructura más consistente, trasladarlas a una rejilla y dejarlas enfriar por completo.

Las galletas se conservan durante días guardadas en recipientes metálicos o herméticos y almacenadas en un lugar oscuro, seco y alejado de fuentes directas de calor.

MINI PANETTONE CLÁSICO

MINI PANNETTONE CLÁSICO 3.JPGEn la navidad del año pasado, finalizado escasamente hace un par de semanas, en la cocina de “Cosmopolitan cuisine” se elaboraron de forma artesanal estos deliciosos y esponjosos mini panettone. Prepararlos no es una tarea fácil, siendo preciso dedicarle bastante tiempo a la receta, pero tampoco entraña demasiada dificultad. Como recompensa, se obtiene un pan dulce mucho más saludable que el comercializado en los distintos establecimientos de alimentación; libre de grasas hidrogenadas, saborizantes artificiales, conservantes u otro tipo de aditivos que se usan frecuentemente en la fabricación de prácticamente todo tipo de bollería industrial.

Por otro lado, a comienzos de la pascua del año 2016 confeccionamos otra version de este pan dulce tan popular, pero en aquella ocasión seguimos las indicaciones de otra receta, con unos resultados igual de satisfactorios. Si se desea consultar la receta y acceder a ella de forma inmediata, pinchar sobre el siguiente enlace Panettone de chocolate. En ella, además de desarrollar la receta, se pueden leer unos parrafos que entregan entre otra información, la historia y el origen del panettone.

La receta de los mini panettones está adaptada (con la salvedad de elaborar inicialmente una masa madre, para hacerla más rápida y sencilla) del Panettone milanés del libro Pan y dulces italianos de las hermanas Simili.MINI PANETTONE CLÁSICO 1.JPG

 

Información de interés para la elaboración del panettone:

La víspera (noche anterior) se realiza la preparación del prefermento, al que sólo será necesario dedicarle 5 minutos + levado (toda la noche en el refrigerador).

El día en cuestión se recomienda no diversificar ni planificar otro tipo de actividades, debido a que este tipo de masa requiere bastante atención.

En esta ocasión, la masa se trabaja a una temperatura aproximadamente de 20°C. Teniendo en cuenta este dato, el tiempo se distribuirá de la siguiente manera:

-Aclimatación del prefermento a temperatura ambiente: Serán necesarias dos horas, y simplemente consiste en sacar la masa del refrigerador.

-Preparación de la primera masa: Serán necesarios quince minutos + dos horas de levado (tiempo que requiere la masa para alcanzar el doble de su tamaño inicial).

-Preparación de la segunda masa: Serán necesarios alrededor de veinte minutos + cuatro horas de levado (espacio que la masa necesita para triplicar o cuadruplicar  su tamaño).

Horneado: Serán necesarios veinte o treinta minutos.

Reposo y enfriado: Será necesaria una hora.

Desde “Cosmopolitan cuisine” se recomienda encarecidamente preparar la receta que se presenta a continuación. Como ya se ha dicho, no se trata de una tarea fácil, sobre todo si se está iniciando en las labores panaderas, pero siguiendo minuciosamente las indicaciones, siendo riguroso durante el proceso, usando materia prima de primera calidad y poniendo mucho cariño, seguro que se lograrán unos resultados estupendos.


MINI PANETONNE CLÁSICO 5.JPG

Ingredientes (8 mini panettone de 100gr la unidad):

Antes de comenzar con la receta se ha de asegurar que todos los ingredientes se encuentran a temperatura ambiente (salvo que se indique lo contrario).

Prefermento;

Primera masa;

  • 40 G Yema de huevo (dos yemas grandes)
  • 90 G Agua (templada)
  • 200 G Harina de fuerza
  • 50 G Azúcar blanco
  • 50 G Mantequilla sin sal
  •  Prefermento anterior

Segunda masa;

  • 40 G Leche entera (templada)
  • 20 G Azúcar blanco
  • 3,5 G Sal
  • 40 G Yema de huevo (dos yemas grandes)
  • 5 G (una cucharadita) Miel suave
  • 10 Ml (dos cucharaditas) Ron añejo
  • 2-3 G (media cucharadita) Extracto puro de vainilla (media cucharadita)
  • 90-115 G Harina de fuerza
  • 50 G Mantequilla sin sal
  • 120 G Pasas sultanas
  • 80 G Cubitos de naranja confitada
  • Masa anterior

Acabados;

  • Mantequilla sin sal

Elaboración:

Prefermento;

En un cuenco mediano, desleír la levadura en la leche templada, a una temperatura aproximada de 40ºC.

Seguidamente, añadir la harina y mezclar con suavidad con una espátula o lengua repostera, hasta conseguir una mezcla densa y homogénea.

A continuación, cubrir con plástico film transparente de uso alimentario y dejar levar toda la noche dentro del refrigerador, durante un mínimo de ocho horas.

A la mañana siguiente, el prefermento habrá crecido y se encontrará ligeramente esponjoso, repleto de burbujas. Sacar de la nevera y dejarlo a temperatura ambiente durante dos horas, para que se aclimate.

Primera masa;

Para comenzar, batir ligeramente en un cuenco las yemas junto con el agua templada.

Añadir a la mezcla anterior, la harina y el azúcar. Mezclar con suavidad hasta que todo quede bien integrado, obteniendo así una masa uniforme pero áspera.

Seguidamente, añadir el prefermento y amasar, a mano o con robot de cocina durante cinco minutos, seguido de un reposo de diez minutos. Repetir esta operación un par de veces más y agregar la mantequilla trozo a trozo, hasta incorporarla por completo.

Continuar amasando esta masa en intervalos de cinco minutos con reposos intermedios de diez minutos, tantas veces como sean necesarias para obtener una masa lisa y elástica. Poco a poco la masa se tornará más sólida, así que en caso de realizar el amasado a mano, se podrá emplear el método tradicional de amasado francés.

El amasado finalizará cuando se obtenga una masa lisa, suave y elástica que se despegue sin ninguna dificultad del cuenco o en su caso, de la superficie de trabajo.

A tener en cuenta…

Es muy importante no añadir más harina de la indicada en la lista de ingredientes. Al principio la masa es algo pegajosa, pero irá adquiriendo consistencia según se vaya trabajando; de ser necesario,  se pueden untar ligeramente las manos con unas gotas de aceite de girasol (para no aportar sabor a la masa).

Bolear la masa, ponerla en un cuenco aceitado, cubrirla con plástico film transparente de uso alimentario y dejarla reposar en un sitio cálido y alejado de las corrientes de aire el tiempo necesario. Hasta que más o menos duplique su volumen.

Segunda masa;

Cuando la masa inicial haya aumentado, preparar la segunda masa.

Mezclar todos los ingredientes enumerados para la segunda masa: la leche entera, el azúcar blanco, la sal, las yemas de huevo, la miel suave, el ron añejo, el extracto puro de vainilla y la harina de fuerza; excepto la mantequilla, las uvas pasas y los cubitos de naranja confitada. Se obtendrá una mezcla muy plasta y pegajosa, que se añadirá a la primera masa previamente desgasificada (presionarla suavemente con el puño cerrado dentro del cuenco un par de veces). Mezclar bien y comenzar a amasar de nuevo, con la misma técnica descrita (amasados breves y reposos de diez minutos), hasta que la masa esté lo suficientemente incorporada.MINI PANETTONE CLÁSICO 7.JPGUna vez lista, añadir la mantequilla ablandada en varias veces, hasta integrar por completo. Continuar amasando hasta conseguir una masa perfectamente homogénea, lisa, elástica y manejable (perfectamente amasable por el método francés, en caso de que el amasado se realice de forma manual).

Se sabra que la masa está bien trabajada cuando además de adquirir una textura muy suave, se despegue fácilmente del cuenco o de la superficie de trabajo. Para comprobarlo, se realizará la prueba de la membrana que consiste en tomar una pequeña porción de masa entre los dedos pulgar e índice de ambas manos y estirar con suavidad, entonces se ha de visualizar algo parecido a un tegumento o tejido terso y traslúcido.

Finalmente, colocar la masa sobre una superficie de trabajo y estirarla con las manos hasta formar un rectángulo irregular. Sobre él, esparcir de forma equitativa las pasas y los cubitos de naranja confitada. Después, enrollar la masa, encerrando así la fruta en su interior, y plegar sobre sí misma tantas veces como sea necesario, hasta asegurar que la fruta queda repartida de manera uniforme por toda la masa.

A continuación, formar porciones de masa de aproximadamente de 100 G cada una, bolear y  crear una buena tensión en la superficie. Colocar la masa dentro de los moldes para panettone (no han de sobrepasar ⅓ de la capacidad del molde), cubrir sin ajustar con plástico film transparente de uso alimentario y dejarlos levar en un lugar cálido y alejado de las corrientes de aire, hasta que la parte superior de la masa asome por el borde del molde. Esta parte del proceso llevará varias horas (dependerá de la temperatura ambiente).

Una vez hayan levado todas las piezas, precalentar el horno (eléctrico y sin aire) a 180°C con calor arriba y abajo, colocando la bandeja del horno en el tercio inferior.

A continuación, con ayuda de una cuchilla para pan o un cuchillo afilado, practicar una pequeña incisión en forma de cruz en el centro de la superficie de la masa y dejar caer un pedazo de mantequilla (del tamaño de una avellana) en el centro de la intersección.

Hornear los panes durante unos veinte o treinta minutos, hasta que al introducir una brocheta de madera en el centro (llegando al hasta el fondo del molde), ésta salga limpia de masa o migas. Si viéramos que se dora en exceso, cubrirlo con papel de aluminio sin ajustar.

Cuando los panecillos estén bien cocidos, apagar el horno y sacarlos de su interior con cuidado. Tumbarlos uno a uno sobre la encimera e introducir una horquilla especial para este fin o dos brochetas de palo largo por la base de cada uno de los bollos, de lado a lado. Después, colgarlos boca abajo para que la miga quede suelta y no se apelmace. Dejarlo enfriar  por completo en esa posición.

Cuando el panettone esté totalmente frío, retirar la horquilla o brochetas, servir y ¡disfrutar!MINI PANETONNE CLÁSICO.JPGLos panettones se conservan tiernos dos o tres días a temperatura ambiente, guardados en recipientes herméticos o dentro de una bolsa de plástico cerrada; dentro de un lugar seco, oscuro y alejado de fuentes de calor.

Los bollos que no se vayan a consumir en el periodo indicado, se pueden congelar (recién hechos, completamente fríos y protegidos dentro de envases aptos para almacenar a bajas temperaturas). Aunque he de decir que no hay nada como un panettone recién hecho.

GALLETAS DE JENGIBRE (Gingerbread Man) – Galletas de Navidad

GALLETAS DE JENGIBRE 1.JPGEsta semana, para preparar las fiestas navideñas en casa, proponemos cocinar una de las recetas más suculentas, divertidas y sencillas de los menús de estos días: ¡Galletas de jengibre!

Las galletas de jengibre, o “gingerbread”, tienen su origen en el pan de jengibre, casi tan antiguo como la historia occidental, y que se remonta a los antiguos griegos y egipcios, que ya lo consumían en sus prácticas de ritos y ceremonias.

El pan de especias llegó a Europa aproximadamente en el siglo X, cuando los cruzados (militares cristianos afincados principalmente en Europa Occidental, y que participaron de forma directa en alguna de las cruzadas que tuvieron lugar en la etapa del medievo) trajeron la receta desde Oriente Medio, esta receta rápidamente se extendió entre las altas sociedades; y más tarde al resto de la población, cuando se depreció el valor de las especias y éstas comenzaron a ser más asequibles.

¿Sabías que…

La tradición de la elaboración del pan de especias surgió en algunos monasterios europeos en la época medieval? Esta tradición se extendió a Croacia, donde más tarde se convirtió en una actividad artesanal. La receta utilizada por todos los artífices era la misma: hacían una masa con harina, agua, azúcar, bicarbonato sódico y las especias indispensables. La masa se colocaba en moldes, se cocía, se secaba y se pintaba con colorantes alimentarios. Después, cada artesano ornamentaba el pan con imágenes, versos y mensajes a su antojo. En la actualidad esta práctica se sigue conservando.

SONY DSCEl tema que se trata a continuación es bastante discutible, ya que en la búsqueda de información acerca del creador y el origen de las galletas con forma humana se pueden encontrar varias referencias históricas que no guardan ningún tipo de relación, en los próximos parrafos se relatan algunas de ellas:

Por un lado, se da cuenta de que la usanza de este tipo de galletas en Navidad fue idea del monje de origen armenio, Gregory de Nicopolis en Grecia, a quien se le atribuye ser el primero en preparar este postre de galletas (gingerbread) o pan de jengibre con forma de hombrecillo. Igualmente, la leyenda relata que fue el mismo monje quien al trasladarse a Francia en el año 992, dio a conocer su atractiva creación culinaria, y enseñó a prepararla a los sacerdotes franceses.

Por otro lado, se dice que fue la reina Isabel I la “creadora” de las galletas de jengibre (o gingerbread people) con formas de personas, que ofrecía a sus invitados como una forma de agasajarlos. Con el tiempo, en las ferias populares se adoptaría la receta y se popularizaría, hasta el punto, que incluso las galletas de jengibre desmigadas servirían de condimento para preparar distintos platillos de carne, especialmente si las galletas  empezaban a descomponerse.

Sea como fuere, a día de hoy estas galletas son internacionales y desde que aflora la temporada navideña se convierten no sólo en una parte del postre tradicional para celebrar y compartir, sino también como motivo para la decoración navideña. Su popularidad está muy arraigada, especialmente en la época del año que se está mencionando, la pascua.GALLETAS DE JENGIBRE 3.JPGEsta simpática galleta o masa de jengibre tiene diversas versiones europeas: Pierniczki polaco, el pepparkakor escandinavo, las speculaas holandesas, el pain d’épices francés o el esponjoso lebkuchen alemán. Otras formas de pan de jengibre como son las casas en miniatura, célebres por el cuento de los hermanos Grimm “Hansel y Gretel”, se extendieron en el gusto alemán y también fueron adoptadas, junto a los hombrecillos de pan de jengibre, por los colonos de América del Norte, que también sienten como suya esta vieja tradición.

Estos simpáticos hombres de jengibre han alcanzado tanta popularidad que además cuentan con su propia historia. En el siguiente enlace “aquí”, se puede ver un video explicativo; se trata de un encantador cuento animado, narrado de forma divertida con una didáctica infantil.

La mayoría de los hombres de pan de jengibre comparten la misma forma de apariencia  humanoide, paticorta y sin dedos. Muchos hombres de jengibre tienen cara, aunque los rasgos pueden ser hendiduras en la propia galleta o caramelo pegado en ella con glaseado de azúcar o chocolate, según la receta. También son comunes otras decoraciones: pelo, puños de camisa y zapatos, siendo la decoración más popular los botones de la camisa, que tradicionalmente son representados con gominolas, glaseado dulce o uvas pasas.

Las galletas con forma de casas de pan de jengibre, célebres por el cuento “Hansel y Gretel”, son una apetitosa variación.

Aunque en la receta que se publica en esta página se embellecen las galletas con chocolate fundido (a nuestro parecer esta forma de presentación queda más formal y elegante) y no se decoran con glaseado de azúcar, como ya se a dicho, sí es habitual hacerlo de este modo, sobre todo en los hogares que también son habitados por niños. Este glaseado es muy sencillo hacer, se prepara con clara de huevo, azúcar glacé y opcionalmente colorante alimentario (pincha aquí  para visualizar uno de los muchos vídeos explicativos que circulan por la red, en él se detalla la receta y se indica cómo proceder para aplicar el glaseado sobre las galletas).


GALLETAS DE JENGIBRE.JPGIngredientes:

  • 260 G Harina de trigo
  • 35 G Harina de trigo de gran fuerza
  • 75 G Azúcar moreno suave (clara)
  • 75 G Melaza
  • 55 G Huevo
  • 50G Mantequilla
  • 7 G Espéculos: Mezcla molida de especias; Jengibre (en mayor medida), canela y clavo)
  • 1 Cdta. Levadura química
  • 1/2 Cdta. Bicarbonato
  • 1/4 Cdta. Sal
  • 100 G Chocolate negro 70%
  • 100 G Chocolate blanco

Elaboración:

En un cuenco, mezclar las harinas con el polvo de hornear, el bicarbonato, el jengibre, la nuez moscada y la canela. Cernir la mezcla con un tamiz y reservar.

En otro recipiente batir con unas varillas (preferiblemente eléctricas) energicamente o a intensidad alta la mantequilla junto al azúcar, hasta que la mezcla blanquee y la textura se vea cremosa.

A continuación, agregar el huevo, la vainilla y la melaza hasta integrar todos los ingredientes por completo.

Tras ello, incorporar poco a poco la mezcla de harina mientras se continúa batiendo suavemente, hasta conseguir una masa totalmente lisa y homogénea.

Sacar la masa del cuenco y formar una bola con ella. Después, aplastarla ligeramente y cubrirla a piel con plástico film transparente apto para uso alimentario.

Refrigerar la masa de galletas durante al menos 30 minutos.GALLETAS DE JENGIBRE 4.JPGPasado el tiempo, la masa debe estar firme y manejable (si la masa quedase muy dura al sacarla de la nevera, dejarla cinco o diez minutos a temperatura ambiente para que adquiera una textura compacta pero fácil de manipular).

Precalentar el horno a 170°C con calor en ambas resistencias y sin ventilador.

Preparar una o dos bandejas de horno antiadherentes o dotarlas con papel parafinado especial para hornear.

Depositar la masa de galletas sobre una superficie lisa y enharinada. A continuación, estirar la masa con un rodillo hasta obtener un grosor de aproximadamente ½ centímetro.

Cortar la masa de galletas con un cortador que tenga la típica forma del muñeco de jengibre e irlas colocando sobre las bandejas, dejando un espacio entre ellas de mínimo dos centímetros de distancia, para evitar que durante el horneado estas se puedan  pegar unas a otras.

En el momento que se tengan todas las galletas confeccionadas y el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir la bandeja dentro del horno a media altura. Cocer los dulces entre 10 o 12 minutos, depende del tamaño y de el grosor que se les haya proporcionado. Estarán listas cuando sus bordes inferiores adquieran un tono sutilmente dorado.

Para finalizar, sacar la bandeja del horno y dejar reposar las galletas sobre ella durante unos minutos, hasta que estas endurezcan ligeramente.

Cuando se llegue a ese punto, retirar las galletas de jengibre de la bandeja y depositarlas sobre una rejilla para que terminen de enfriar por completo.

Una vez frías, proceder con la decoración. En este caso, simplemente se realiza un baño parcial de las galletas con dos tipos de chocolate fundido.

Para ejecutar el acabado de esta manera, fundir el chocolate (realizando la misma técnica por separado con el chocolate negro y el chocolate blanco) durante unos segundos en un recipiente apto para el microondas (en pequeños golpes de calor de 30 segundos) o en un cazo al baño maría sobre el fuego durante unos minutos.

Cuando el chocolate esté totalmente derretido, introducir una parte de la galleta dentro del mismo y escurrir el exceso de fluido.

Depositar la pieza sobre una superficie lisa y dejar que el chocolate solidifique por completo.

Realizar la misma operación con el resto de galletas.

Consejo,

Cuando se realice un baño de chocolate a piezas que requiera un secado sobre una superficie plana, se recomienda colocar una lámina de acetato o una hoja de papel siliconado adecuada para el uso alimentario sobre la zona de reposo de las porciones. De esta forma, una vez el chocolate haya endurecido, las piezas se despegarán con mucha facilidad.

Si se desea proporcionar un “aire” más alegre a la decoración de las galletas usando glasa de colores, se deja una propuesta interpretada con lenguaje visual tanto del proceso de elaboración como del método de aplicación, en el cuerpo de esta entrada.GALLETAS DE JENGIBRE 6.JPGEstas galletas bañadas en chocolate, se conservan en perfectas condiciones durante semanas guardadas en recipientes herméticos y almacenadas en un espacio oscuro, seco y alejado de fuentes directas de calor.

PASTAS DE MANGA O RIZADAS “PARA LA HORA DEL TÉ”

pastas de te 3.JPG¿Estaís buscando una fantástica y deliciosa idea para la hora de la merienda? Aquí, en esta entrada y de la mano de cosmopolitan cuisine, publicamos la mejor receta de pastas rizadas para preparar de forma artesanal en la cocina de casa. Se trata de una masa dulce elaborada con ingredientes básicos; harina, mantequilla, azúcar, huevo y una pizca de sal. A ésta masa se le proporciona la clásica forma de pastas de té con una manga de pastelería provista de una boquilla rizada, creando con ella diferentes formas y un amplio surtido de las mejores pastas, con las que se podrá disfrutar del sabor más tradicional y exquisito.

Su delicado sabor y su forma impecable hacen que sean también un regalo  muy acertado para ofrecer en ocasiones especiales. En definitiva, se trata de un pequeño capricho de lujo que disfrutarán toda la familia y seres queridos.

Para conseguir unos pequeños bocados gourmet que deleitarán tanto a grandes como a pequeños, hay que emplear los ingredientes más selectos y de la mejor calidad posible.

¿Sabías que…

El secreto de su sabor reside en la mantequilla? Una buena mantequilla de excelente calidad es imprescindible para obtener las mejores pastas de té.

En nuestro país no existe la tradición de la hora del té servido con pastas como tal, sin embargo, las pastas de té son un dulce típico que no falta en la mayor parte de los hogares y que todos recordaremos especialmente en casa de nuestros abuelos y abuelas; para invitar a merendar a las visitas o simplemente para darse un gusto a media tarde o en la sobremesa, acompañadas de un café. Las pastas de té son un dulce que muy pocos rechazan y en nuestro país cada vez están más reconocidas, sobre todo si son realizadas de forma tradicional, artesana y con ingredientes naturales.pastas de te 1.JPGAunque las pastas de té hace muchos años que están entre nosotros, no sabemos muy bien en qué momento se instalaron como algo típico en nuestro país, lo que sí queda constatado es que son originarias de Inglaterra. Es en la Inglaterra del siglo XVII, en sus lujosos salones y amplios palacios, donde los estratos más ricos y distinguidos de la nobleza y realeza se juntaban para llevar a cabo sus actividades. Todo ello, en torno a un elemento principal, el protagonista de la tarde: el té. Esta bebida tan sofisticada, se convirtió a su vez en la parte fundamental de la cultura anglosajona. Así, algunos elementos de su gastronomía, como la repostería, se desarrollarían para acompañar a su tan querido té. Los bizcochos, las tartas y, sobre todo las pastas, eran las mejores elecciones. De esta forma se empezaron a popularizar las famosas pastas de té.

La hora del té o tea time es toda una tradición en Inglaterra. A principios del siglo XIX la Duquesa de Bedford pidió que le trajeran una taza de té y algo ligero para acompañarlo. Por aquel entonces, la comida solía servirse muy pronto y no se volvía a ingerir nada hasta la hora de la cena, que se ofrecía aproximadamente sobre las ocho de la noche. La duquesa quedó encantada con su pequeña merienda, por lo que siguió repitiéndola cada día, invitando a sus amistades para que disfrutaran de la hora del té junto a ella. Con los años, esta merienda se convirtió en una tradición entre las clases más altas de la sociedad inglesa, que entre las tres y las cinco de la tarde disfrutaban del té acompañado de unos sándwiches o unas pastas. En estas fiestas del té, se empleaban preciosos juegos de porcelana, que hacían de la ocasión todo un ritual de buen gusto y elegancia.

¿Sabías que…

Para evitar que las tazas de porcelana se agrietasen al servir el té caliente, debía de añadirse antes un chorrito de leche templada con la taza vacía?

Hoy en día, tomar té con leche acompañado de pastas, sigue siendo una costumbre. Y no sólo en Inglaterra, sino que la tradición se ha ido exportando a otros países con el paso de los años, existiendo en la actualidad una gran variedad de pastas dulces y saladas con las que acompañar el té.

La base de estas pastas ha continuado hasta nuestros días, pero se han ido añadiendo variedad de sabores y distintas formas con las que se ha conseguido que las pastas de té cada vez sean más sofisticadas e irresistibles. La combinación con chocolate, mermelada o frutos secos ha sido un gran acierto que los pasteleros artesanos han sabido desarrollar.

pastas de te 5.JPGComo se ha mencionado al inicio de la página, la mantequilla es un ingrediente imprescindible a la hora de preparar la masa de las pastas de té, ésta ha de estar en punto de pomada, es decir, a temperatura ambiente (blanda, pero no derretida); a su vez es muy importante que los huevos también se encuentren a la misma temperatura. Por otro lado, siempre se utilizará harina floja tamizada, la cual no se trabajará en exceso durante el formado de la pasta. Para elaborar este tipo de galletas siempre se recomienda emplear azúcar en polvo o azúcar glass, con la cual se obtendrá una masa suave y muy fina. Hoy en día, también se pueden confeccionar sin azúcar y con edulcorantes naturales o de otro tipo, para aquellos que su dieta así lo requiera. Como último ingrediente, se puede añadir una pizca de sal para resaltar el sabor de las galletas. Además, a elección del pastelero se podrán enriquecer las pastas con acabados y decoraciones variadas; Chocolate fundido de diferentes clases, frutas deshidratadas o frutos secos.

La receta de pastas que se presenta a continuación es una masa blanda: en este tipo de masa hay más presencia de líquido y no es recomendable amasar demasiado ni meterla en la nevera. No se puede congelar, y su forma se consigue con la ayuda de una manga de pastelería.

Las pastas de té también se pueden encontrar de otros tipos, duras o especiales:

Las primeras se realizan con mayor proporción de ingredientes secos, su textura es más compacta y no se nota tanto la presencia de mantequilla. La masa, una vez trabajada se deja reposar en la nevera para que adquiera firmeza y su diseño se logra estirando la pasta con un rodillo o similar sobre una superficie lisa. Tras ello, se realizan cortes con un cuchillo u otras herramientas específicas.

Las pastas especiales suelen ser de hojaldre o merengue y con frecuencia en este tipo de pastas de té se acostumbra a integrar en la masa chispas de chocolate, fruta confitada, frutos secos picados o molidos u otros ingredientes para reforzar su sabor tan característico y su suavidad inconfundible.

Destacar que las pastas de té artesanas de nuestro país nada tienen que envidiar a las de la confitería inglesa (siendo éstas especialmente exquisitas), ya que en España también se ha sabido integrar el buen gusto y refinamiento de este dulce con nuestra cultura y gastronomía más típica.


pastas de te 4.JPGIngredientes:

  • 250 G Harina de trigo floja
  • 185 G Mantequilla
  • 75 G Azúcar glass
  • 2 Huevos
  • Una pizca de sal
  • Ingredientes opcionales: Guindas rojas o verdes, chocolate para fundir, almendra en granillo, fruta confitada, azúcar glass o canela para decorar.

Elaboración:

Para comenzar con la receta es necesario que la mantequilla se encuentre a temperatura ambiente. Si la temperatura regular del habitaculo es baja, se recomienda sacarla del refrigerador la noche anterior, en cambio, si la sala es cálida será suficiente con dos horas de antelación.

Precalentar el horno calor arriba y abajo (sin ventilador) a 200°C.

Cerner la harina con ayuda de un tamizador o un colador de malla fina.

Poner la mantequilla y el azúcar glass en un recipiente amplio. Batir con unas varillas (preferiblemente eléctricas) al menos durante cinco minutos, hasta que todo esté bien incorporado y la mantequilla adquiera un tono blanquecino.

Añadir los huevos a la mezcla uno a uno y continuar batiendo cinco minutos más, hasta que se vean perfectamente integrados y mullidos.

Seguidamente agregar la harina y mezclar suavemente para que la masa quede sedosa y esponjosa, evitando así que el batido anterior se baje.pastas de te.JPG

Introducir la masa resultante en una manga de pastelería con boquilla de estrella e ir creando con su ayuda galletas de diferentes formas, dejando entre ellas una separación prudencial de mínimo dos centímetros por cada lado. Depositar los pegotes de masa sobre un silpak (previamente colocado encima una base resistente a las altas temperaturas y adecuada para hornear), bandeja de galletas antiadherente o charola de horno cubierta con papel parafinado o de horno.

Cuando se tengan formadas todas las pastas de té, si se desea, será el momento de colocarles unas guindas, frutos secos u otros ingredientes de motivo ornamental.

En el momento que los dulces estén listos y el horno haya adquirido la temperatura adecuada, introducir la bandeja de galletas en una posición centrada dentro del horno.

Hornear las pastas entre 10 y 12 minutos, hasta que los bordes se empiecen a tostar ligeramente.

Cuando estén listas, sacar la bandeja del horno y dejar que las galletas se templen sobre ella. Después, colocarlas sobre una rejilla para que enfríen por completo y no se cree humedad en su interior.

Una vez frías, decorarlas según preferencias con chocolate fundido, mermelada, frutos secos, fruta escarchada, azúcar glass…

Las pastas de té se pueden conservar en perfecto estado durante varios días, dentro de una caja metálica o recipiente hermético almacenado en un lugar fresco, seco y oscuro.

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ROSQUILLAS DE ANÍS

rosquillas de anis 4.JPGHoy desayunamos unas exquisitas y esponjosas rosquillas de anís. Las rosquillas son un dulce español típico de la fiesta de San Isidro. Se trata de un bollo frito u horneado (no tan habitual) que tiene forma toroide, es decir, forma de rosca, de ahí su nombre.

Las rosquillas de anís, son uno de los productos gastronómicos más famosos y tradicionales de madrid. Como ya se ha mencionado, este dulce es típico de las Fiestas de San Isidro Labrador, periodo que oscila entre el 11 y el 15 de Mayo.​ Antiguamente los madrileños las solían disfrutar en la feria, degustaban diversas variedades de rosquillas que compraban en estantes y puestos callejeros, en los que las tenderas las ofrecían amontonadas en grandes cestos o ensartadas en largos bramantes. En la actualidad, encontrar este tipo de rosquillas es muy habitual en las pastelerías de Madrid y el resto de españa en cualquier época del año.

Cuenta la leyenda que San Isidro Labrador, patrón de los madrileños, hizo brotar un manantial de agua golpeando una roca con su vara. En ese mismo lugar se alzó la ermita de San Isidro en el barrio de Carabanchel (distrito de la ciudad de Madrid), a la que todavía en la actualidad los fieles acuden en romería a beber el agua que sale de su fuente, sobre todo el 15 de mayo (día oficial de la fiesta de San Isidro). Al parecer, el emperador Carlos V y Felipe II enfermaron de unas terribles fiebres que se curaron tras ingerir el ‘milagroso líquido’ del caño. De hecho, sobre la fuente puede leerse: “O ahijada tan divina como el milagro enseña / pues sacas agua de peña, milagrosa y cristalina, / el labio al raudal inclina y bebe de su dulzura. / que San Isidro asegura que si con fe bebieres / y calentura trujeres volverás sin calentura”.ROSQUILLAS DE ANIS.JPGLa tradición en esta fecha tan señalada es acudir a la pradera. La Pradera de San Isidro es el lugar donde se vive la auténtica Fiesta de San Isidro durante la mañana del día 15 de mayo. A ella acude multitud de gente en romería hasta la Ermita del Santo, donde la tradición manda beber agua del manantial. Este día, todos comen en la Pradera, donde los puestos de comida ofrecen las rosquillas de anís y otros platos típicos de Madrid. La zona se llena de chulapos, música y mucha gente con ganas de divertirse. La Pradera se encuentra junto al río Manzanares, frente al antiguo estadio de fútbol Vicente Calderón.

Sabías que…

La tradición de la costumbre de preparar rosquillas por San Isidro deriva de una tal “tía Javiera”, la mujer que puso de moda estos dulces en la pradera madrileña. Al parecer, fue tal la fama que cogió su receta que pronto otros artesanos se subieron al carro, vendiendo las suyas y afirmando ser parientes de Javiera. De ahí la cancioncilla popular que surgió al respecto: “Pronto no habrá cachipé en Madrid, duque, ni hortera que con la tía Javiera emparentado no esté”.

En cosmopolitan cuisine nos encanta este dulce tradicional madrileño que lleva consigo tantos años de historia. Sus ingredientes son básicos, fáciles de encontrar en la despensa de cualquier hogar, siendo su forma de elaboración tan rústica como sencilla.

La receta de rosquillas que se detalla a continuación, es realmente deliciosa; los bollitos desprenden un aroma anisado que despierta a todos los sentidos. Su interior suave y delicado proporciona una textura abizcochada que se funde en la boca y su exterior ligeramente crujiente aporta esa dulzura que caracteriza y recuerda a los dulces de antaño, transportandonos inevitablemente a esas tardes de meriendas en familia que en otros tiempos se venían disfrutando.


ROSQUILLAS DE ANIS 2.JPGIngredientes (aproximadamente 40 unidades) :

  • 500 G Harina
  • 200 G Azúcar
  • 150 Ml Leche
  • 60 G Mantequilla
  • 40 Ml Licor de anís
  • 1 Huevo
  • 1 Sobre de levadura de panadería deshidratada o 15 G de levadura  de panadería fresca
  • 1 Cdta anís en grano
  • 1 Pizca de sal
  • 200 Ml Aceite vegetal (Oliva suave, girasol…)

Elaboración:

Mezclar la harina con la levadura deshidratada (si se utiliza la levadura fresca, diluirla en la leche tibia y mezclarla con los demás ingredientes siguiendo el mismo procedimiento), la mitad del azúcar, la sal y el anís en grano.

Formar un montón en forma de volcán con la harina y poner en el hueco el huevo, la mantequilla derretida, el licor de anís y la leche.

Amasarlo todo con las manos durante 5 o 6 minutos y dejar reposar la masa un par de horas en un lugar tibio. Si es invierno y la temperatura de la sala fuese inferior a 22 o 24°C acercar la preparación a una fuente de calor (el horno precalentado a no más de 30°C será perfecto).

Cuando la masa haya doblado su volumen, formar pequeñas bolas de la misma con las manos untadas en aceite, para que la masa se pueda manejar bien y no se quede pegada en las manos. Hacer un agujero en el centro de cada bola y ponerlas sobre una bandeja cubierta con papel encerado especial para horno o plástico film transparente de uso alimentario.

Una vez se hayan formado los roscos, calentar el aceite en una sartén o cazo profundo y cuando éste esté bien caliente (aproximadamente a 170°C ) ir friendo en él las rosquillas (alrededor de dos minutos por cada lado, dependerá de lo grandes o gruesas que se hayan formado las rosquillas). Darles la vuelta con ayuda de una espumadera y retirarlas cuando estén ligeramente doradas.

Consejo…

Cuando llegue el momento de freír las rosquillas, se recomienda poner en la sartén sólo una unidad a modo de prueba, dejarla escurrir y comprobar que en su interior no quedan restos de masa cruda y que éstas están bien cocinadas. Con ello se tendrá un patrón de cocción y se podrán ajustar la temperatura y los tiempos de fritura en cada caso.

Depositar las rosquillas durante unos instantes sobre un papel absorbente para retirar el exceso de aceite de la fritura y cuando aún estén calientes, rebozarlas con el azúcar restante.rosquillas de anis 3.JPG

Dejar enfriar las rosquillas por completo sobre una rejilla y después presentarlas en un plato o fuente de servicio.

Las rosquillas se conservan bien durante varios días (no en las mismas condiciones de presencia ni frescura, pero igual de sabrosas) almacenadas en cajas metálicas o recipientes herméticos.

PUMPKIN CINNAMON ROLLS & NUTS (ESPIRALES DE CALABAZA Y CANELA CON NUECES)

rolls de calabaza y canela con nueces.JPGEl rollo de canela (también llamado pan de canela o espiral de canela) es un pan dulce creado en la década de 1920. Este tipo de bollo conocido desde la segunda mitad del siglo XIX, solía ser horneado únicamente en los hogares con suficientes recursos económicos, debido al elevado costo de la materia prima con la que eran y a día de hoy son elaborados.

Terminada la Primera Guerra Mundial, y la existente escasez de harina refinada, azúcar y canela, aparecieron en las pastelerías nuevos tipos de pan dulce, más rústicos y asequibles. En la actualidad, los rollos de canela son una especialidad repostera típica de los Estados Unidos y del norte de Europa. En Suecia se los conoce con el nombre de”kanelbulle” y aunque su origen es incierto, posiblemente éste sea su lugar de procedencia.

Los rollos de canela son unos panecillos de masa dulce que comúnmente se consumen en el desayuno para acompañar al té o al café, pero se pueden degustar y disfrutar en cualquier momento del día. La elaboración consiste en un rollo de masa relleno con una pasta de canela y azúcar (también pueden contener uvas pasas en algunos casos), rociado sobre una delgada capa de mantequilla. La masa es enrollada sobre sí misma, cortada en porciones individuales y cocinadas en el horno. El tamaño de los rollos de canela varía de un lugar a otro, normalmente se comercializan de pequeño tamaño, rondando desde los 5 cm de diámetro a los 10 cm. La variedad con mayores dimensiones se puede encontrar en Finlandia, llamada “Korvapuusti”, donde puede ser de hasta 20 cm de diámetro y con un peso de 200 gramos.

La lista de ingredientes que componen la elaboración de estos irresistibles rollos de canela son sin lugar a duda el conjunto del sabor a pan dulce, canela, azúcar moreno y mantequilla; una combinación perfecta que resulta deliciosa.rolls de canela 4.JPGSe cree que el primer rollo de canela fué producido en Suecia en la década de 1920, donde hoy en día son una institución social. De hecho, en este país el 4 de octubre se celebra el Día Nacional del rollo de canela.

Los rollos de canela suecos no son tan dulces y empalagosos como los que se fabrican en los Estados Unidos. 

En Suecia, la masa de pan dulce contiene una pizca de cardamomo, una especia de la familia del jengibre, y son cocinados en las envolturas del mollete o en cápsulas de papel rizado para conseguir un tratamiento más delicado y un acabado más jugoso y tierno.

Los rollos de canela, como ya se ha mencionado, son conocidos en Suecia como “kanelbulle.” Esta palabra significa literalmente pastel de canela. No obstante, las variaciones de los nombres para rollos de canela pueden variar según los ingredientes con los que se hayan elaborado y el lugar donde hayan sido fabricados.

Además de los Suecos Kanelbulle, se pueden hallar numerosas variedades de estos irresistibles bollitos.

En Londres se puede encontrar El Real Chelsea Bun. El bollo clásico de Chelsea no sólo fué creado para la degustación de la realeza de Hannover en la Gran Bretaña del siglo XIX, ya que su consumo se extendía por todas las clases sociales. Este delicioso pan dulce también fue ampliamente considerado como el precursor del rollo de canela, pero al parecer la receta original por excelencia es de estilo nórdico. Los chelsea buns son muy similares a los suecos. Se trata de bollos especiados con canela, jengibre cristalizado y salpicados con una buena porción de sultanas (uvas pasas).

En la década de 1920, Alemania propaga la “Schnecken” (Gesundheit). Una masa dulce extendida en láminas, untada con crema y espolvoreada con azúcar, canela y pasas; todo ello enrollado y cortados en pedazos. El Mighty Schnecken, traducido al español significa literalmente “caracol”.

Por otro lado, en algún momento de la historia, estas delicias se abrieron paso a través del gran Atlántico y a mediados del Siglo XIX, Filadelfia se convirtió en un crisol de inmigrantes alemanes que llevaron tanto el pan Chelsea como el Schnecken a los EE.UU. 

Algunos historiadores de comida que han pasado gran parte de su vida investigando los rollos de canela, citan a este punto en la historia como un aumento de producción y consumo de “los gigantes rollos de canela caramelizados”, que combinan el tamaño y el betún de los Chelsea buns con los rellenos y coberturas de los rollos Schnecken. Así, con el paso de los años los rollos de canela se han ido convirtiendo en un alimento de desayuno muy popular en los Estados Unidos.

Estos bollitos de canela al estilo Filadelfia contienen miel, azúcar, canela y pasas. Son muy populares en toda América y a menudo se encuentran escaparates de cafeterías repletos de estos deliciosos, pegajosos y enormes bollos en la ciudad de Filadelfia.

Como se puede leer, existe una gran diversidad de rollos de canela que pueden ser degustados en diferentes lugares del mundo a día de hoy. Varían desde la modalidad más pura de Filadelfia; dulces y pegajosos, al más ligero y distinguido estilo sueco. Son tan populares y demandados que ya se encuentran con facilidad comercios específicos que ofrecen variedades adaptadas para dietas especiales, que entre otras afecciones no toleran los lácteos, el gluten o el huevo.

Tal y como se entiende, coexisten muchas variedades de rollos de canela y en este tiempo se pueden encontrar recetas renovadas con fórmulas cada vez más innovadoras. Para dar crédito a esta afirmación, en esta ocasión se presentan unos “Pumpkin Cinnamon Rolls & Nuts” muy peculiares; para diferenciarlos de los más comunes y clásicos, la masa de pan dulce es enriquecida con pulpa de calabaza. La calabaza le aporta mucha jugosidad, le otorga un sabor único y le proporciona un color anaranjado exclusivo muy atractivo. Además se les añade nueces en su interior de forma generosa, mejorando considerablemente su aporte nutricional.


rolls de calabaza y canela con nueces 1.JPG

Ingredientes:

Masa de pan dulce;

  • 250 G Puré de calabaza (para obtener la cantidad indicada es necesaria una pieza de 1,500 K)
  • 2 Huevos
  • 4 Cda Agua
  • 56 G Mantequilla
  • 400 G Harina
  • 260 G Harina de fuerza
  • 30 G Leche en polvo
  • 1 Cdta Canela
  • 1/2 Cdta Jengibre en polvo (opcional)
  • 3 Cda Azúcar morena
  • 1 Cdta Sal
  • 7 G Levadura de panadería

Relleno;

  • 40 G Mantequilla a temperatura ambiente
  • 80 G Azúcar
  • 20 G Azúcar morena
  • 20 G Canela
  • 100 G Nueces

Glaseado:

  • 110 G Azúcar glas
  • Leche templada

Elaboración:

  • Masa de pan dulce;

Poner la calabaza en el horno a 190° durante una hora aproximadamente, pasado el tiempo comprobar que la calabaza tiene una textura blanda (si no fuese así, alargar el tiempo de cocción, hasta conseguir el punto deseado).

Sacar la pulpa de la calabaza y depositar sobre un colador de malla fina para que desprenda el exceso de líquido que pueda contener.

Cuando el puré haya drenado y este frío, proceder con la elaboración de la masa.

Para ello, amasar aproximadamente 30 minutos todos los ingredientes excepto la mantequilla, a mano o a máquina (en este caso utilizar el accesorio gancho de la batidora de mesa). Hasta obtener una masa lisa y elástica, que no se pegue en las manos.

Después, cortar la mantequilla en dados pequeños e integrarlos en la masa. Este paso es el más delicado y complicado del proceso de amasado, sobre todo si se realiza de forma manual. En este caso, requiere periodos de amasado intercalados con periodos de reposo de la masa, con el objetivo de que ésta se relaje y destense.

Se sabrá que que el amasado ha finalizado cuando la masa se despegue perfectamente de las paredes del recipiente del robot de cocina o, si el amasado es manual, no se pegue ni en las manos ni en la mesa de trabajo. Si no es así, significa que aún le falta tiempo de amasado.pumpin  cinamon & nuts rolls.JPGFormar una bola con la masa, introducirla dentro de un bol untado con aceite vegetal, cubrirla con un trozo de plástico film transparente y dejarla reposar durante una hora dentro del refrigerador.

Pasado el tiempo, volcar la masa sobre la mesa de trabajo y estirarla con un rodillo de cocina enharinado hasta formar un rectángulo de 35 x 40 cm y un grosor de aproximadamente 1,5 centímetros.

  • Relleno;

Pincelar con la mantequilla en punto de pomada (blanda pero sólida) la superficie de la masa extendida y sobre ella disponer las nueces esparcidas de forma equitativa. Después, rociar por todo el área la mezcla del azúcar moreno y la canela.

Seguidamente enrollar la masa sobre sí misma e ir cortando en pedazos de unos 3 o 5 centímetros de grosor (realizar este paso ejerciendo la menor presión posible sobre la masa, ya que de no ser así, la textura final del bollo podría cambiar y no se conseguiría la esponjosidad que se pretende lograr y que los caracteriza).

Disponer unas cápsulas de papel rizado (tipo magdalenas, especiales para horneados) sobre unas bandejas de horno y colocar las bandejas sobre una superficie amplia y que no se vaya a utilizar durante un mínimo de tres o cuatro horas.

Colocar las piezas sobre cada una de las cápsulas de papel rizado, dejando un espacio aproximado de 5 cm entre unas y otras.

Cubrir los bollitos con un paño de cocina fino y ligero y dejarlos fermentar, hasta que doblen su volumen inicial (entre dos y cuatro horas).

Tras el periodo de fermentación, precalentar el horno a 180 C calor arriba y abajo.

Hornear por tandas las bandejas con los pumpkin cinnamon rolls & nuts, entre 10 y 15 minutos (en este momento es muy aconsejable verter medio vaso de agua o entre tres y cinco cubitos de hielo encima de un recipiente precalentado al mismo tiempo que el interior del horno. Con ello se conseguirá aportar un extra de humedad al pan dulce).

Cuando los bollos adquieran un bonito color dorado, sacarlos del horno y dejarlos enfriar a temperatura ambiente sobre una rejilla.

  • Glaseado;

Preparar la cobertura mezclando leche con el azúcar glas (incorporar la leche en dosis muy pequeñas), hasta lograr una textura homogénea y bien espesa.

Verter el glaseado en forma de hilo sobre los rolls y dejar que endurezca.rolls de canela 5.JPGLos rollos de canela se conservan perfectamente durante uno dos días almacenados en cajas o recipientes destinados a la preservación de productos de repostería o panadería. Las piezas que no se vayan a consumir en las próximas 48 horas, se pueden congelar en bolsas o recipientes herméticos.

LAYER CAKE DE NATA Y FRUTOS ROJOS

SONY DSCSi hubiese que utilizar una sola palabra para definir a este precioso pastel, sería espectacular (dic. que atrae poderosamente la atención por ser extraordinario). En la entrada de hoy presento esta maravilla, se trata de una jugosa y exquisita tarta a capas o Layer Cake de frutos del bosque y nata, con un toque de chocolate blanco. Una combinación irresistible para presentar y degustar en cualquier momento del día o en algún evento social o familiar. Se trata de un pastel lleno de sabor, fresco, en su punto justo de dulzura y relativamente ligero (no resulta pesado ni empalagoso).

Como se ha dado a entender en las líneas anteriores, el significado de Layer cake aparte de ser el título de una película dirigida  por Matthew Vaughn en 2004 (definición de lo primero que aparece en el buscador de Google cuando se formula la pregunta: —¿Que es un Layer Cake?) es un pastel compuesto por múltiples capas de bizcocho unidas entre sí con algún tipo de relleno. Siendo común en la mayoría de ellos una buena capa de cobertura exterior.

La palabra Layer cake se ha adoptado del vocabulario anglosajón, a pesar de que la mayoría de términos de la lengua inglesa tienen su equivalente en español.

Hallar el origen de este tipo de pasteles es complicado, pero al parecer las primeras descripciones en inglés de estos cakes datan de mediados del siglo XIX. Una de las primeras recetas fue publicada en el Cassell’s New Universal Cookery Book (London 1894).

El Layer Cake se suele confeccionar con varias capas de bizcocho unidas por un relleno (mermelada, crema, mantequilla…) y generalmente cubiertas con un glaseado (que combine con el relleno). Pueden ser dos, tres, cuatro o muchas capas más. Los pasteles a capas más clásicos son: La tarta Selva negra, la tarta Dobos, el pastel de Terciopelo rojo (Red Velvet Cake), la tarta Sacher…

También hay recetas de pasteles a capas básicos, dentro de los clásicos o creativos como por ejemplo: El Layer Cake de chocolate, de fresas o de crema. El nombre se complementará con la elaboración pastelera que se utilice en su relleno y/o cobertura.

Para obtener varias capas de bizcocho se puede partir de un bizcocho alto que después se cortará en capas o se pueden hornear por separado las distintas piezas de bizcocho que formarán el pastel. Siendo ésta última la mejor opción para hacer los bizcochos rellenos con varias capas (hasta de ocho o nueve mantos), pues de otro modo puede resultar complicado cortar un solo bizcocho tan fino y recto. Además, hornear varios bizcochos parejos es una técnica que también permite variar el sabor de las capas y hacer así una combinación de diferentes sabores, como por ejemplo un bizcocho blanco y un Red Velvet, ampliando todavía más la gama de posibilidades y variaciones del mismo tipo de pastel.


LAYER CAKE DE NATA Y FRUTOS ROJOS 1.JPGIngredientes (Tarta 15 cm de diámetro):

Bizcocho:

  • 4 Huevos medianos
  • 75 G Azúcar
  • 125 G Harina floja
  • Una pizca de sal
  • 150 Ml Agua
  • 50 Ml Licor de moras

Relleno y cobertura:

  • 200 G Frutos rojos: Arándanos, frambuesas, moras, grosellas + 50 G Azúcar (también se puede usar una mermelada natural de buena calidad)
  • 250 G Nata montada y azucarada al gusto (también se puede adquirir lista para su uso en pastelerías, normalmente por encargo o en grandes almacenes de alimentación. Lo bueno de estos tipos de nata es que suelen ser más firmes y consistentes, lo malo es que se les suele añadir conservantes y estabilizantes para alargar su vida útil y mantenerlas intactas por más tiempo)
  • 125 G Frambuesas frescas
  • Fideos, perlas o  decoraciones de chocolate blanco (opcional)

Elaboración:

  • Bizcocho;

Engrasar un molde de bizcocho (para esta receta se ha utilizado un molde desmontable de paredes altas, de 15 centímetros de diámetro) y enharinarlo ligeramente. Si se quiere asegurar un desmoldado perfecto, poner un círculo de papel de hornear en el fondo, cortándolo a la medida del molde.

Precalentar el horno a 180° C calor arriba y abajo. Colocar la rejilla del horno en su interior de tal manera que cuando se vaya a acomodar el molde del bizcocho, éste quede a media altura.

En un cuenco, tamizar la harina y reservar.

Poner los huevos en un bol grande y batirlos junto al azúcar y la pizca de sal. Para montar los huevos, estos han de estar a temperatura ambiente.

En repostería, con la salvedad de que en la receta se indique lo contrario, siempre se recomienda que los huevos estén templados para que monten de forma adecuada y se integren en las masas de manera correcta.

Un truco para acelerar el montado es hacerlo con el bol colocado sobre un cazo con agua hirviendo, al baño María. Eso sí, es muy importante que el agua no llegue a tocar el bol, pues se podría cuajar el huevo y estropear la mezcla. Se puede usar este método si se dispone de unas varillas eléctricas.

La mejor opción para montar los huevos es con la ayuda de un robot de cocina programado a la máxima velocidad. La mezcla tardará en montar alrededor de 10 minutos (dependerá de la potencia de cada aparato). El compuesto debe triplicar su volumen y alcanzar el punto de cinta (término usado cuando se refiere al dibujo que forma la masa en el momento que escurre sobre la superficie de la mezcla, formando un dibujo o cinta).

Cuando la preparación anterior esté en su punto, añadir la harina y mezclar con una espátula o lengua repostera, siempre con movimientos suaves y envolventes. Hasta que no se aprecien grumos de harina en la masa.

Finalmente, verter la mezcla dentro del molde y alisar la superficie.Una vez el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear la preparación durante 20 o 25 minutos y probar si está bien cocido, pinchando el centro con un testador o palillo.

Cuando el bizcocho esté listo, sacarlo del horno y dejarlo enfriar sin desmoldar sobre una rejilla, entre cinco y diez minutos. Hasta que temple; en primer lugar para manejarlo sin riesgo de quemaduras y en segundo lugar porque el bizcocho es frágil y al estar muy caliente podría romperse con facilidad.

Para rellenar este bizcocho se aconseja dejarlo reposar varias horas o un día, envuelto en plástico film transparente de uso alimentario o dentro de una bolsa y conservado en el interior de la nevera. Ganará en firmeza y será más fácil cortarlo y manipularlo. Además, absorberá mejor los líquidos en el momento de empaparlo en almíbar  u otro tipo de fluido antes de ponerle el relleno.

Una vez frío, cortarlo en tres capas del mismo tamaño.layer cake de nata y frutos rojos 4.JPGPreparar un baño para humedecer las tres capas de bizcocho, mezclando el agua con el licor de moras. Calentar el líquido resultante durante unos segundos en el microondas o durante unos minutos en un cazo al fuego y después, pincelar las capas de bizcocho con el fluido templado (no caliente).

Dejar reposar las láminas de bizcocho sobre una rejilla al menos durante una hora, para que enfríen completamente y el licor quede absorbido en su totalidad.

  • Relleno y cobertura;

Poner los frutos rojos y el azúcar en un cazo a fuego medio y calentar la mezcla hasta que el azúcar se disuelva. Opcionalmente, si se desea desechar las pepitas y las semillas de la fruta, triturar la compota con una batidora de brazo y pasar el puré resultante por un chino o colador de malla fina. Dejar enfriar a temperatura ambiente, después se puede refrigerar para que adquiera más consistencia.

Colocar una plancha de bizcocho (reservar la capa de la base del bizcocho inicial para colocar en último lugar, ésta es la más lisa y la más apropiada para la superficie de la tarta) sobre un stand o plato de presentación y untarla generosamente con la compota o la mermelada de frutos rojos. Acto seguido distribuir una buena cantidad de nata montada sobre ella y repetir el mismo proceso con las siguientes capas.

Una vez montadas todas las capas de la tarta, aplicar también nata firme en los laterales.

Finalmente, decorar la superficie de la tarta con frambuesas frescas y de forma opcional también se puede decorar con unos rosetones de nata en la parte superior y unas decoraciones de chocolate blanco adheridas al contorno (en este caso los laterales del pastel se embellecieron con fideos de chocolate blanco).

Una vez finalizada la confección del layer cake, conservarlo refrigerado para que adquiera consistencia y cuerpo. Este tipo de tartas es mejor degustarlas de un día para otro, ya que se compone de varias elaboraciones con distinta textura y de este modo los sabores ganan profundidad.

Espero que disfruteis de este precioso Layer Cake de nata y frutos rojos, es todo una delicia.

BIZCOCHO DE YOGUR CON KIWI

bizcocho de yogur y kiwi 3.JPGQué mejor desayuno para el día de hoy que un rico y esponjoso bizcocho con una buena cantidad de fruta fresca. En casa siempre se apuesta por las masas abizcochadas a las que se les añade un plus de salud con frutas o verduras de temporada. Las frutas y hortalizas que se  emplean en este tipo de elaboraciones suelen ser dulces, por lo que además se puede reducir considerablemente la cantidad de azúcar que normalmente se utiliza en la confección de este tipo de preparaciones. Por otro lado, estos frutos de la tierra contienen un importante porcentaje de agua en su composición, que aporta a las masas una jugosidad irresistible. En esta ocasión, para preparar un bizcocho de 8 o 10 raciones se han incluido cinco estupendas y jugosas piezas de kiwi.

Los kiwis, al igual que el resto de las frutas, constituyen un grupo de alimentos indispensable para la salud y el bienestar; especialmente por su aporte de fibra, vitaminas, minerales y sustancias de acción antioxidante. Pero hay bastante más que decir sobre esta refrescante fruta, porque si se examina de cerca no solo su sabor sino también sus propiedades nutricionales o saludables, se entenderá que el kiwi es un alimento que vale la pena tener en la despensa e incluir de forma regular en la dieta de toda la familia. A continuación, antes de detallar la receta de bizcocho de yogur con kiwi, en este artículo se revisan los nutrientes y las propiedades más destacadas de este atractivo comestible.

El kiwi es un fruto exótico que proviene de las laderas del Himalaya, concretamente de China Continental. No empezó a cultivarse hasta hace unos 300 años pese, a que en China, de donde es originaria esta fruta, crecía de forma silvestre miles de años antes.

Una curiosidad para destacar es que el kiwi es una de las pocas frutas que mantiene su color verde incluso cuando está madura. Esto se debe a su elevado contenido en clorofila que, a diferencia de lo que ocurre con otras frutas, no desaparece en el proceso de maduración. En cuanto al color amarillo, naranja o incluso rojo que se puede observar en algunas variedades de kiwis, se justifica por su alto contenido en unos pigmentos que enmascaran el verde de la clorofila: carotenoides y antocianinas.

A pesar de su aspecto externo poco atractivo, se trata de un fruto muy sabroso, de interesantes propiedades nutritivas y muy saludable.

El kiwi se compone mayoritariamente de el agua. Es de moderado aporte calórico, por su cantidad de hidratos de carbono y destaca por su alto contenido en vitamina C; más del doble que una naranja, y vitaminas del grupo B, entre ellas el ácido fólico. Así mismo es rico en minerales como potasio, magnesio y fibra soluble e insoluble, con un potente efecto laxante;

  • La fibra mejora el tránsito intestinal.
  • La vitamina C interviene en la formación del colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones.
  • El ácido fólico colabora en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis del material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.
  • El magnesio se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.
  • El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

BIZCOCHO DE YOGUR Y KIWI 4.JPGEl kiwi es una fruta fácil de consumir; pelado o partido por la mitad y con ayuda de una cucharilla, resulta muy atractivo y apetecible para quienes no son consumidores habituales de fruta. Por este motivo y debido a sus propiedades nutritivas y al aporte de sustancias de acción antioxidante, su consumo es adecuado para todo tipo de población; niños, jóvenes, adultos, deportistas, mujeres embarazadas o madres lactantes y personas de edad avanzada.

Por su aporte de vitaminas C y ácido fólico, se recomienda especialmente a quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de dichos nutrientes: personas que no toleran o le disgustan los cítricos, el pimiento u otros vegetales, que son fuente casi exclusiva de vitamina C o para personas cuyas necesidades nutritivas están aumentadas. Algunas de estas situaciones son: periodos de crecimiento, embarazo y lactancia materna. Igualmente, el tabaco, el abuso del alcohol, el empleo de ciertos medicamentos, el estrés y defensas disminuidas, la actividad física intensa, el cáncer o el sida y las pérdidas digestivas originadas por enfermedades inflamatorias crónicas.

La vitamina C, como antioxidante, contribuye a reducir el riesgo de múltiples enfermedades, entre ellas, las cardiovasculares, las degenerativas e incluso el cáncer. Además, debido a que la vitamina C aumenta la absorción del hierro de los alimentos, se aconseja en caso de anemia ferropénica, acompañando a los alimentos ricos en hierro o a los suplementos de este mineral ya que esto acelera la absorción y recuperación. Así mismo, su riqueza en ácido fólico confiere al kiwi la propiedad de mejorar o prevenir anemias y reducir el riesgo cardiovascular y de espina bífida, un trastorno del sistema nervioso que puede darse en el feto durante los primeros meses de gestación.

Su contenido en fibra le confiere propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en las personas que tienen diabetes. Ejerce un efecto saciante, lo que beneficia a las personas que llevan a cabo una dieta para perder peso. Además, por su abundancia de potasio y bajo aporte de sodio, resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren de hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. Su contenido de potasio, deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en este mineral. Sin embargo, quienes toman diuréticos que eliminan potasio y las personas con bulimia se beneficiarán de su consumo.

Sabías que…

El kiwi colabora a disminuir el nivel de estrés, algunos estudios han comprobado que la vitamina C es útil para reducir el nerviosismo, un efecto que se ve potenciado por la presencia de magnesio, un mineral esencial para nuestro Sistema Nervioso Central.

Esta fruta, al madurar en invierno, aparece en el mercado a partir de octubre y se mantiene en perfectas condiciones hasta mayo. Sin embargo, otras variedades como el kiwi procedente de Nueva Zelanda, también pueden consumirse desde finales de mayo hasta principios de noviembre.

A la hora de comprar esta fruta, hay que elegir ejemplares intactos y sin manchas. Se deben descartar los kiwis muy blandos o dañados porque tienen menos sabor o sabores extraños. El tamaño no influye en la calidad del fruto.

En un lugar fresco, el kiwi puede conservarse durante mucho tiempo siempre que esté protegido contra la deshidratación, por ejemplo con bolsas de uso alimentario. Si se conserva a temperatura ambiente, aguanta hasta 15 días; si se mantiene refrigerado, un mes y si se congela, hasta 6 meses. Si se desea acelerar su maduración, es conveniente dejarlos a temperatura ambiente. La maduración del kiwi es muy lenta, pudiéndose incrementar si se introducen en bolsas junto con manzanas o peras, que desprenden etileno. De este modo, se obtienen los kiwis en su punto de sazón en cuestión de 8 o 10 días.


bizcocho de yogur y kiwi 2.2.JPGIngredientes (8 – 10 raciones):

  • 125 G Yogur Natural sin azúcar (utilizar el envase del yogur como medida para el resto de ingredientes)
  • 1 Medida de azúcar
  • 1 Medida de aceite vegetal (oliva suave, girasol, almendras…)
  • 3 Medidas de Harina de trigo
  • 3 Huevos medianos
  • 10 G Levadura Royal®
  • 5 Kiwis frescos
  • 1 Cda Harina de trigo
  • Almendra laminada (opcional)

Elaboración:

Engrasar un molde para bizcocho (para esta receta se emplea un molde de cerámica de 30 x 10 cm) y enharinarlo ligeramente.

Precalentar el horno a 180°C calor arriba y abajo. Colocar la rejilla del horno en su interior de tal manera que cuando se vaya a acomodar el molde del bizcocho, éste quede a media altura.

Pelar los kiwis, córtalos en trozos pequeños y dejarlos escurrir sobre un colador.

En un cuenco, tamizar la levadura junto a la harina y reservar.

En un bol amplio, poner los huevos con el azúcar y batir la mezcla (preferiblemente con unas varillas eléctricas a máxima velocidad) enérgicamente entre 5 y 10 minutos. Hasta conseguir una pasta mullida de tono blanquecino que haya doblado su volumen.

Incorporar el yogur y el aceite. Continuar batiendo la mezcla a menos intensidad para así, evitar que se reduzca en exceso el preparado esponjoso que se consiguió inicialmente.

Añadir la harina junto a la levadura y mezclar. Este paso se ha de realizar con mucha suavidad y siempre con movimientos envolventes para  impedir que la harina desarrolle el gluten y reste esponjosidad al bizcocho.

Poner el kiwi troceado y bien escurrido dentro de un recipiente profundo y esparcir sobre él la cucharada de harina. Revolver e incorporar a la masa de bizcocho. Mezclar con suavidad y verter todo el preparado dentro del molde.

Opcionalmente, esparcir sobre el bizcocho una cantidad generosa de almendra laminada.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, colocar el molde sobre la rejilla que en un principio se dispuso dentro de él y cocer la preparación entre 30 y 40 minutos.

Pasados los treinta primeros minutos (nunca antes) abrir la puerta para comprobar la cocción del bizcocho, con un testador o palillo. Este paso hay que realizarlo con mucha rapidez, para evitar que el horno pierda temperatura y el bizcocho se pueda hundir o bajar.

Cuando el palillo salga limpio y el bizcocho esté bien cocinado, sacarlo del horno y dejarlo dentro del molde entre 5 y 10 minutos.

Pasado el tiempo, desmoldar el bollo, trasladarlo a una rejilla y dejarlo enfriar por completo.