GRANOLA

Granola 4.4.JPG¿Has probado la granola con tu desayuno? ¿Conoces sus beneficios? Este delicioso preparado aporta fibras, ayuda a combatir el colesterol, controla los niveles de azúcar en sangre y ¡no aporta grasas! Si quieres conocer más, te invito a continuar leyendo sobre los beneficios de la granola. Querrás preparar esta deliciosa y sencilla receta cuando termines de leer el siguiente artículo.

Uno de los mayores booms de la alimentación saludable, las dietas y los alimentos energéticos es sin duda la granola. La granola consiste en una mezcla de granos, semillas y frutos secos naturales que puede comprarse ya preparada en las tiendas, o que puede elaborarse en casa de forma artesanal. La recomendación general es que se prepare en el hogar, porque solo así se estará seguro de qué ingredientes la componen y cuán saludable son, ya que algunas granolas comercializadas tienen demasiadas grasas (habitualmente hidrogenadas), azúcares, saborizantes y otras muchas sustancias perjudiciales para la salud que se emplean para mejorar su textura y su conservación.

La granola casera además de ser deliciosa, crujiente, natural y útil para combinar con miles de recetas, tiene las siguientes propiedades:

Disminuye la presión arterial y el riesgo de hipertensión. Esto es debido a que la avena y frutas como la banana, son ricos en potasio y pobres en sodio.

La avena también previene la anemia ya que contiene hierro, un mineral esencial para la producción de glóbulos rojos y, por ende, disminuye el riesgo de anemia.

La avena que contiene la granola también ayuda al aparato digestivo, las semillas, las nueces y las frutas contienen fibra alimentaria, que es muy beneficiosa para la digestión. 

Además, las fibras que contiene la fruta, las semillas y la avena disminuyen el colesterol “malo” y aportan colesterol bueno y omega 3.Granola 0.0.JPGGracias a su contenido de avena de grano entero y también a las nueces, la granola es poseedora de fibra dietética excelente para un día a día saludable. Un tercio de taza de granola aporta aproximadamente 4 gramos de fibra dietética, la cual hace posible una digestión más rápida y sencilla, motivo por el cual está indicada en casos de estreñimiento.

Entre las ventajas de consumir granola también se encuentra que ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre.

Además, la fibra que contiene provoca mayor saciedad que otros alimentos que se consumen a primera hora de la mañana, con lo que se consigue suma sensación de hartazgo por más tiempo. Comer granola en el desayuno ayuda a sentir menos hambre por las mañanas y a la vez reducir la ingesta de calorías.

La granola contiene grasa que es saludable y benéfica para el organismo, grasa que se convierte en energía para impulsar el cuerpo en la realización de las actividades diarias. Además, por su contenido en frutos secos como las nueces y gracias a sus aceites, una porción de granola aporta ácidos grasos monoinsaturados y así también ácidos grasos poliinsaturados, ambos muy beneficiosos para las funciones cerebrales, reducción del colesterol y control de la presión arterial e incluso de la diabetes.

Posee vitaminas como la tiamina, vitamina E y ácido fólico entre otros. Como todo alimento integral, la granola contiene antioxidantes que ayudan al cuerpo, protegiéndolo de los radicales libres que tan dañinos son para el organismo.

Este rico cereal también contiene minerales esenciales tales como; magnesio, fósforo, cobre, zinc, y selenio.

El magnesio estimula la producción de energía y el buen uso del calcio en todo nuestros huesos; además, junto al cobre ayudan a mantener el sistema inmunológico en buen estado. El fósforo regula el equilibrio ácido-base en nuestro cuerpo; el selenio regula la formación de tejidos conectivos y el desarrollo de las células rojas en la sangre.

Ahora que ya conoces cuáles son los beneficios más destacados que aporta el consumo de granola, no dejes de incluirla en tu dieta diaria para beneficiarte de sus múltiples propiedades.


Granola 1.1.JPGIngredientes:

  • 200 G Copos de avena
  • 30 G Frutos secos sin tostar (nueces, almendras enteras y laminadas, avellanas…)
  • 50 G Semillas naturales (girasol, calabaza, sésamo, lino…)
  • 30 G Coco rallado
  • 20 G Frutas deshidratada (arándanos, uvas pasas, orejones…)
  • 70 ML Miel
  • 1 Cda Colmada de aceite vegetal suave
  • 1 Cda Colmada de canela

Elaboración:

Precalentar el horno  a 185 C calor arriba y abajo.

En un cuenco amplio mezclar la avena, los frutos secos (troceados o enteros), las semillas, el coco rallado y la canela en polvo.

Añadir la miel y el aceite vegetal. Mezclar hasta que todos los ingredientes secos queden impregnados por los líquidos.

Extender la mezcla sobre una bandeja de horno, que permita esparcir bien la granola sin que ésta quede amontonada.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir dentro de él la bandeja con la granola y colocarla en la parte central del horno.

Tostar el compuesto durante 25 minutos aproximadamente, dándole vueltas con una espátula o lengua repostera cada cinco o diez minutos, para que se dore de forma uniforme por todas sus superficies.

Pasado el tiempo, sacar la bandeja del horno y dejar que la preparación enfríe por completo sobre la misma bandeja.

Cuando la granola esté completamente fría, agregar las frutas deshidratadas y guardarla en un recipiente hermético.

Conservar en un lugar oscuro, fresco y seco. granola 6.JPG

  • Notas:

Si se desea que la granola forme tropezones se debe añadir más cantidad de miel y aceite. Pero si se quiere hacer una versión menos endulzada y más saludable, añadir las cantidades que se indican en la receta. Incluso se pueden rebajar aún más estas cantidades. Los copos de avena quedarán más sueltos pero el resultado será muy crujiente e igual de delicioso.

Cuando la granola salga del horno, dará la impresión de que está reblandecida, pero a medida que vaya enfriando perderá la poca humedad que conserva y se tornará mucho más dura y crujiente.

Para elaborar la granola se recomienda usar semillas y frutos secos naturales, sin tostar, sin grasas añadidas y sin sal.

BRANDADA DE BACALAO

brandada de bacalao9.JPG¿A quién le apetece un aperitivo delicatessen? En la entrada de hoy os deleito con una exquisita brandada de bacalao. Suave, cremosa y extremadamente sabrosa. ¡No os perdáis esta receta!

La brandada de bacalao es una receta sencilla y fácil, que se puede servir para untar unas tostadas de pan como si fuera un paté, para rellenar pimientos del piquillo o añadirle un poco de patatas cocidas o alcachofas, tal y como se presenta en las Islas Baleares.

La receta que encontrarás en esta página está inspirada en la fórmula que habitualmente se realiza en francia, ya que en su elaboración se emplean algunos ingredientes para afinar el sabor del bacalao; tales como la leche y la patata, pero en éste caso sin abandonar la esencia de la receta original del mediterráneo, en la que se incluye ajo y aceite de oliva virgen extra.

Al parecer el origen de la brandada de bacalao fue una variante del allioli. Cuando se introdujo el bacalao seco en España (siglo XVI) entre otros muchos usos culinarios, el bacalao se añadió a una emulsión de aceite y ajo, majando (machacando) la mezcla de ingredientes en un mortero hasta obtener una crema densa y untuosa. Hay que tener en cuenta que en todo el cuadrante noroccidental del arco mediterráneo, así como en la Península Ibérica, existen numerosos platos caseros y sencillos a base de bacalao y aceite de oliva, a veces con ajo y otras no. La brandada pertenecía a la cocina casera, tradicional y popular que cenaban a menudo los campesinos de la costa que va desde Alicante hasta la región de Liguria (noroeste de Italia) hasta que, en la época de la Revolución Francesa, la receta llegó a París.

En París se adaptó al gusto del lugar y, sobre todo, de los cocineros profesionales de moda en la época, que quisieron añadir ingredientes para suavizar los sabores del mediterráneo. Así, la versión parisina evita el ajo (considerado vulgar), sustituye el aceite de oliva por otros aceites vegetales, a veces por mantequilla, y añade nata, leche, patata u otros ingredientes. Hay que tener presente, sin embargo, que para elaborar la brandada de bacalao mediterránea tradicional no se emplean estos ingredientes. 

La notoriedad que en la época tuvo la cocina que se confeccionaba en París, presentada como francesa, hizo que este, como muchos otros platos (o versiones de ellos) se dieran a conocer en otros lugares del mundo. En España, en cambio, se extendió del este, a través del Pirineo, hacia el País Vasco y después, al resto de regiones.

Su nombre en castellano viene del catalán brandada, del verbo catalán brandar, que significa “balancearse”, “trotar”, “mover enérgicamente con un movimiento de vaivén”. El nombre original es idéntico en catalán y en occitano (Provenza y Liguria), y en ambas lenguas tiene el mismo significado.brandada de bacalao6.JPGSe trata de una emulsión, antiguamente machacada al mortero (ahora se hace también con batidora), en la que se monta, como para hacer una mayonesa, bacalao levemente hervido y aceite de oliva. A veces se añade un poco del agua de cocción del bacalao. En esta cocción, se ha podido añadir laurel y cebolla además del bacalao y de agua. La brandada final se puede condimentar con pimienta, ajo y perejil picado, y siempre necesita una rectificación de sal.

Este es uno de los platos más exquisitos que se pueden encontrar habitualmente en los menús de la mesa catalana. Es nutricionalmente muy completo, ya que contiene un gran abanico de nutrientes aportados por sus ingredientes característicos.

El bacalao aporta todo su sabor además de las proteínas de alto valor biológico, vitaminas del grupo B, minerales como el yodo, flúor, zinc y grasas poliinsaturadas del tipo omega 3, que ayudan en la prevención y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, implicadas directamente en disminuir la cantidad del conocido mal colesterol LDL en sangre e impedir así su fijación en las paredes arteriales. Además el tejido conectivo del pescado presenta una mayor digestibilidad que el de las carnes, por lo que resulta un aporte de proteínas sin riesgos para la salud.

En esta receta la patata aporta el almidón, hidrato de carbono de reserva vegetal que aumenta el valor calórico del plato, y la leche aglutina y suaviza la mezcla, aportando sobre todo calcio, vitaminas A y D, proteínas y grasas.

Es un plato adecuado para todas las edades, que constituye una buena opción para incrementar la ración semanal de pescado, cumpliendo así con las recomendaciones de los expertos en nutrición que aconsejan tomar este alimento cuatro veces por semana.


brandada de bacalao 7.7.JPGIngredientes (4 personas):

  • 400 G Bacalao
  • 400 G Patatas
  • 250 Ml leche
  • 2 Dientes de ajo
  • 10 Ml Aceite de oliva virgen extra
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de nuez moscada molida
  • Rebanadas de pan tostadas
  • 1 Diente de ajo, 1 nuez de mantequilla, cebollino o perejil picado para decorar (opcional)

Elaboración:

Para desalar el bacalao ponerlo dentro de un cuenco y cubrirlo con agua fría, dejarlo 24 horas en el interior de la nevera y cambiar el agua 3 tres veces cada ocho horas. Si se desea más información para desalar el bacalao correctamente, en el blog hay publicado un artículo en el que se explica cómo proceder, para acceder de forma rápida pinchar sobre el siguiente enlace; Desalar bacalao.

Una vez se tenga el bacalao desalado, ponerlo dentro de una cazuela y cubrirlo con agua fría, llevarlo al fuego y retirarlo cuando comience a hervir. Dejarlo reposar durante 20 minutos.

Sacar el bacalao, retirarle la piel y las espinas y desmenuzarlo. Después, majarlo en el mortero para proporcionarle una textura untuosa.

Poner las patatas en agua fría y cocerlas durante 20 minutos; escurrirlas y pasarlas por el pasapurés.BRANDADA DE BACALAO7.JPGPreparar un baño maría para cocinar la brandada. Para ello, colocar al fuego una cazuela con un poco de agua en su interior y sobre ella colocar un cuenco resistente al calor (si se dispone de cazo apropiado para éste fin, hacer uso de él. Se trata de un utensilio de cocina muy práctico para este tipo de elaboraciones que se puede emplear tanto en cocina como en repostería. Se puede adquirir en tiendas especializadas o por internet y su precio es asequible). Cocer al baño María el bacalao desmigado, la patata triturada, los ajos machacados y sazonar con nuez moscada recién molida y en caso necesario, rectificar de sal. De esta manera, la cocción del bacalao no se hace a fuego directo sino a través del agua caliente de la cazuela donde está introducido el recipiente que lo contiene.

Añadir poco a poco el aceite y la leche templada mientras se mueve con energía con una cuchara de madera. Debe quedar una crema no demasiado espesa.

Una vez realizada la crema de bacalao se puede presentar de diferentes maneras; servir caliente y gratinada en el grill del horno, fresca a temperatura ambiente con tostadas de pan o como complemento de otras recetas:

  • Caliente; disponer la brandada de bacalao en una fuente de horno y sobre ella añadir la nuez de mantequilla cortada a trocitos, para gratinarla a continuación. Dorar la brandada bacalao durante unos minutos en el horno a 250 C, con el programa específico para gratinados. Después, condimentar con cebollino o perejil picado.
  • Fría; decorar el plato con cebollino o perejil troceado y unas rodajas de ajo doradas en un fondo de aceite.
  • Para complementar otros platos; añadirlo según se especifique en la receta o para usos posteriores, reservarla refrigerada por un periodo no superior a cuatro días.

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FRUTA CONFITADA

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Se llama fruta confitada a la fruta que se sumerge y cocina posteriormente en almíbar para que pierda su humedad interior y poder conservarla sin riesgo de putrefacción.

El proceso continuo de sumergir la fruta en almíbar provoca que ésta se sature de azúcar, evitando así el crecimiento de microbios que la pudren, por lo que pueden mantenerse varios años en buen estado sin necesidad de medidas de preservación adicionales. Dependiendo del tamaño y el tipo de fruta, el proceso de confitado puede suponer varios días. Pueden confitarse piezas enteras, trozos de fruta o tiras de piel.

Las frutas confitadas pueden, posteriormente, ser glaseadas o escarchadas. Ambos procesos consisten en dar un recubrimiento de azúcar a la fruta. El glaseado aporta un recubrimiento uniforme y liso, mientras el escarchado da un aspecto de «escarcha» al solidificarse el azúcar sobre la fruta formando pequeños cristales.


Ingredientes:

  • 4 Limones o naranjas grandes de piel gruesa.
  • Azúcar común.
  • Agua.
  • Azúcar común y chocolate negro 70% para decorar (opcional)

Elaboración:

Cortar la piel de los cítricos en bastoncillos (hay que asegurarse de cortar la menor parte blanca posible).

Después, blanquear las pieles. Para ello, ponerlas a cocer en agua fría y cuando el agua empiece a hervir dejarlas 2 minutos y escurrir.

Sumergirlas de nuevo en agua fría y repetir el proceso del mismo modo, un total de 3 veces.

Una vez terminada la tercera cocción, escurrir las cáscaras y pesarlas.

La medida que de el peso de las cáscaras, será el peso para el agua que se va ha emplear en la preparación y, el doble para el azúcar;

  • PESO CÁSCARAS = PESO AGUA
  • PESO CÁSCARAS O PESO AGUA = DOS MEDIDAS PESO AZÚCAR

Poner a fuego alto un cazo con el agua y el azúcar y remover hasta que el azúcar se disuelva por completo.

Añadir las cáscaras de limón y continuar cociendo. Cuando empiece a hervir, bajar el fuego a  temperatura media y cocer 25 minutos.

Pasado el tiempo, retirar el cazo del fuego y dejar templar, lo justo para no quemarnos (teniendo en cuenta que si lo dejamos enfriar completamente, se quedarán duras y pegadas).

Sacar la fruta del cazo de una en una y ponerlas sobre papel de horno separadas unas de otras. Dejarlas secar en esa posición aproximadamente 3 horas.

Para finalizar, si se desea, rebozar las piezas de fruta en azúcar granulado o bañarlas en chocolate fundido.

Se conservan perfectamente en su propio almíbar, en tarros de cristal o envueltas en papel de horno. Almacenar siempre en lugar oscuro, fresco y seco.

AZÚCAR INVERTIDO

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El azúcar invertido tiene un aspecto parecido al almíbar y posee mayor poder endulzante que el azúcar común (un 30% más). Dificulta la cristalización del agua cuando se lleva a temperaturas bajo 0C y acelera la fermentación de la masa levada. Puede usarse para barnizar pasteles y tartas proporcionándoles brillo  y, es ideal para elaborar ganache de chocolate dada su buena fijación y absorción.

Se utiliza mucho en la industria alimentaria, sobre todo en la elaboración de helados por su poder anticristalizante. También en bollería y repostería proporcionando un dulzor natural y resultados más esponjosos.

Se puede preparar de forma casera o comprar en tiendas especializadas. También lo podéis sustituir por miel que podría ser la versión natural del azúcar invertido, pero ha de ser natural y de buena calidad. Las marcas comerciales no valdrían, ya que  en mayor parte se trata de mieles manipuladas y sometidas a ciertos procesos.

Para su uso, la equivalencia entre azúcar blanca y azúcar invertida es; 100 G de azúcar blanca – 77 G de azúcar invertida y 100 G de azúcar invertida – 130 G de azúcar blanca.


Ingredientes (250Ml ) :

  • 350  G Azúcar blanca
  • 150 Ml Agua mineral
  • Gasificante para Repostería: 1 sobre blanco (ácido tartárico 2,2 G) y 1 sobre morado (bicarbonato sódico 3,3 G). Se comercian en grandes superficies de alimentación; sección repostería. Si no los encontráis podéis comprarlo en la farmacia, ácido cítrico y bicarbonato.

Elaboración:

Antes de comenzar, es necesario tener un termómetro de cocina. Si no disponéis de uno, mi recomendación es que lo compréis. Se puede adquirir en tiendas especializadas o a través de internet. Su precio es asequible y lo usareis en multitud de ocasiones para preparar recetas tanto de cocina como de repostería.

Calentar el agua mineral en un cazo a fuego medio.

Cuando el agua alcance los 40 C echar el azúcar y mover con unas varillas manuales hasta disolverlo por completo.

Después, cuando suba la temperatura a 80 C incorporar el sobre blanco (ácido tartárico) y continuar removiendo la mezcla.

Cuando la preparación se encuentre alrededor de los 100 C (se considera que comienza a hervir) apagamos el fuego y sin dejar de remover, vamos dejando que baje la temperatura hasta que quede templado.

Cuando la temperatura haya descendido a los 55 C-65 C añadir el sobre morado (bicarbonato) y mezclar. En este momento se formara bastante espuma pero ésta, desaparecerá al cabo de unos minutos.

Una vez que la espuma haya menguado, traspasar la preparación a un tarro de cristal que se habrá hervido previamente.

Por último, cuando se haya enfriado; fechar, tapar y guardar en un lugar oscuro, fresco y seco. No necesariamente dentro de la nevera.

Consumir preferente antes de 12 meses desde la fecha de elaboración.

DESALAR BACALAO

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El bacalao debe desalarse en agua fría, por trozos y durante un mínimo de 24 horas, según el tamaño de las piezas.

El bacalao es un pescado blanco muy apreciado y utilizado en la cocina española. De bajo contenido en grasa, su carne es rica en proteínas y, además, posee una amplia variedad de vitaminas y minerales. Dado que se emplea la sal como conservante, el bacalao salado aporta cantidades extraordinarias de sodio, que se pueden reducir a la mitad, si se pone a remojo y se siguen unos sencillos pasos.

El bacalao salado es un alimento muy presente en la dieta de los países mediterráneos. Constituye el ingrediente principal de numerosos platos típicos. Sin embargo, para disfrutar de este pescado blanco tan rico y versátil, es necesario desalarlo antes de ponerlo a cocinar. La técnica doméstica y tradicional del desalado consiste en mantener el bacalao a remojo entre 24 y 48 horas, con sucesivos cambios de agua.


  • Desalar el bacalao:

Para desalar un bacalao entero, en primer lugar se debe trocear la pieza. Las partes gruesas separadas se usarán para preparaciones en salsa con cocción más larga. Las partes más delgadas se emplearán para la elaboración en salsa. Y los recortes se utilizan en revueltos, ensaladas o para rellenar pimientos…

Los tiempos de desalar varían según los tamaños de las piezas:

  • Las partes gruesas se desalan durante 48 horas, con cambio del agua cada seis horas.
  • Las partes más finas se desalan durante 36 horas, con cambio del agua cada ocho horas.
  • Los restos y el bacalao desmigado suelen desalarse bajo el grifo de agua fría durante 10 minutos. Normalmente se desala y desmiga con la mano, dentro de un colador.

La temperatura del agua en la que se sumerge el pescado debe estar bien fría, para evitar que el bacalao se abra. El proceso se hará con suficiente agua como para que la pieza de pescado quede holgada (casi flotando).

Mientras el pescado se esté desalando, debe permanecer dentro del frigorífico, entre 6 C y 8 C, ya que la temperatura ambiente puede hacer que el bacalao fermente. Asimismo, se evitan las subidas y bajadas de temperatura, que acelerarían o retrasarían el desalado.

Si el bacalao aún contiene demasiada sal después de todos los cambios de agua (algo que se comprueba con solo probar un poco de la zona central del pescado), se puede poner de nuevo a remojo durante dos o tres horas en leche fría, añadiendo además unos ajos con su piel.

Pasadas 48 o 36 horas y según la parte del pescado que se quiere desalar, se extraen las porciones del frigorífico y se ponen sobre un trapo de cocina, de manera que el pescado se seque antes de utilizarlo en la elaboración de platos con salsa. De este modo, el bacalao recuperará la temperatura ambiente y, por tanto, conservará su esponjosidad.