PUDIN DE MANZANA Y ALMENDRA

pudin de almendra y manzana 2.2.JPG¿Qué les parece si preparamos un dulce clásico, sano y delicioso? Aquí, en Cosmopolitan cuisine apostamos por los dulces tradicionales, y en cualquier momento estamos dispuestos a preparar uno de ellos. En este caso, elaboramos un pudin de manzana y almendra que resulta exquisito al paladar. Nosotros, consideramos que uno de los mayores placeres de la vida, consiste en acompañar un suculento manjar cómo este, con una buena taza de té o café, y degustarlo bien acomodados en nuestro rincón favorito de la casa.

¿Sabías que…

cuando el pudin se sirve como postre, normalmente suele ir acompañado de una pequeña porción de nata fresca o helado?

El budín o pudin (del inglés pudding), es uno de los postres más populares de la cocina británica. Los expertos e historiadores de la comida sitúan su origen hacía principios del Siglo XII. Inicialmente, todo pudin se elaboraba con trozos de pan viejo, y era considerado un postre de gente sin recursos, puesto que se preparaba para aprovechar los restos de pan duro. Fue a medida que la clase media tuvo acceso a ingredientes menos asequibles en la época (huevos, leche, harinas varias, frutas frescas o desecadas, azúcar, etc.) que el pudin se tornó en una creación más sofisticada, convirtiéndose por ejemplo, en la receta que te proponemos al finalizar esta breve introducción.

Si bien el pudin de pan sigue siendo una buena forma de sacar partido al pan sobrante, se ha ganado la reputación de ser un alimento elegante y reconfortante, ya que tras haber arrojado sus humildes raíces, frecuentemente es servido como artículo de postre destacado en numerosos establecimientos de moda.

¿Sabías que…

a día de hoy, el pudin aparece habitualmente en la carta de los menús de postres de los restaurantes más lujosos?

En la actualidad existen muchas versiones de éste postre; en su sentido más general suele ser dulce y se puede utilizar en su preparación, tanto pan del día anterior, como bollería (cruasanes, brioches, etc.) u otros ingredientes menos comunes, a modo de harina de frutos secos o similares; que actúan como absorbentes. Todo ello aglutinado con huevo, leche, nata, endulzante natural al gusto del chef (preferiblemente no refinado y que soporte las altas temperaturas de la cocción sin modificar su sabor y estructura) y aderezado con frutas diversas (frescas o deshidratadas), pedazos de chocolate etc. Las posibilidades para éste platillo son infinitas, ya que el cocinero puede variar el tipo de cereal (simple o compuesto) y cualquier ingrediente que desee agregar.

Aunque es menos habitual, también existen variedades no dulces (salada o picante) que suelen formar parte de una comida principal.

¿Sabías que…

a mediados del siglo XX este postre perdió toda su popularidad y los cocineros le perdieron casi por completo su interés? Pero hoy en día, gracias a grandes y célebres chefs británicos como Jamie Oliver o Delia Smith, vuelve a estar entre los más apreciados de la población; además, como ya se a dicho, de ser servido en los mejores restaurantes de cocina, tanto británica, como de otras partes del mundo.

Para esta ocasión, en nuestra cocina hemos elaborado un exquisito pudin de manzana y almendra, al que hemos dado una preciosa forma de tarta con un molde redondo de 24cm de diámetro. Proporcionándole con ésta característica presentación, un aire más atractivo y distinguido. Con ello, también se le ha otorgado el máximo protagonismo a la manzana; una fruta muy versátil con infinitas posibilidades en cuanto a gastronomía se refiere.

La manzana puede ser empleada tanto en recetas dulces como en platos salados. Además, es una fruta muy interesante si analizamos su perfil nutricional.

En los próximos párrafos podrás leer cierta información detallada a cerca de las manzanas, sustraída y debidamente contrastada con varias fuentes de información.

La manzana es un fruto muy sabroso, tiene su origen en el centro de Asia y se remonta al Neolítico; existiendo en la actualidad alrededor de 2.000 variedades diferentes de esta clase de fruta.

El árbol de la manzana (manzano) puede crecer hasta 8 metros de altura, se caracteriza por poseer hojas simples de bordes dentados y sus flores están compuestas por pétalos de color blanco con matices ligeramente rosados.

Esta fruta crece todo el año, aunque su período de maduración natural es desde finales de agosto hasta principios de septiembre. Tras recogerse el fruto, las manzanas se almacenan en ambientes húmedos y a bajas temperaturas.
SONY DSCDesde el punto de vista nutritivo, la manzana es una fruta completa y enriquecedora para la dieta.

El 85% del peso de una manzana es agua, por lo que resulta muy refrescante e hidratante, el resto se compone de hidratos de carbono, vitaminas y minerales.

Los nutrientes más abundantes que posee después del agua, son azúcares, en mayor parte fructosa (azúcar de la fruta) y en menor proporción, glucosa y sacarosa, de rápida asimilación en el organismo.

Esta fruta contiene muy poca grasa y proteína, y una gran cantidad de potasio, cítrico y  cítrico málico.

Éteres, taninos, alcoholes y aldehídos también están presentes, tanto en la pulpa como en la piel de la manzana, indistintamente de su color (verde, amarilla o roja), así como un gran número de terpenos, que crean los olores y sabores de manzanas infinitas y diversas.

Es fuente discreta de vitamina E o tocoferol (posee acción antioxidante, que interviene en la estabilidad de las células sanguíneas como los glóbulos rojos y en la fertilidad) y aporta una escasa cantidad de vitamina C.

Es rica en fibra, que mejora el tránsito intestinal y entre su contenido mineral destaca el potasio (necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de las células).

El contenido moderado en potasio de las manzanas también las convierte en una fruta diurética, recomendada en el tratamiento dietético de diversas enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión arterial u otras enfermedades asociadas a retención de líquidos. No obstante, el aporte de este mineral está restringido en caso de insuficiencia renal, por lo que el consumo de manzanas en estos casos se ha de tener en cuenta.

Las extraordinarias propiedades dietéticas que se le atribuyen a esta fruta, se deben en gran medida a los elementos fitoquímicos que contiene, entre ellos, flavonoides y quercetina, con propiedades antioxidantes.

manzanas
Composición por 100 gramos de producto comestible

Es la fruta por excelencia, ya que es bien tolerada por la mayoría de personas, y combina perfectamente con otros tipos de alimentos. En su composición alimenticia no hay nutrientes que destaquen especialmente, por lo que resulta difícil imaginar las extraordinarias propiedades dietoterapicas que ofrece.

Las propiedades antioxidantes de la manzana se deben a los elementos fitoquímicos que contiene, más abundantes en la piel, en concreto, polifenoles (quercitina, flavonoides). Los antioxidantes neutralizan los radicales libres, reduciendo o incluso evitando parte de los daños que estos provocan en el organismo. Los radicales libres aumentan las peligrosas acciones del colesterol LDL, que puede dar lugar a la formación de aterosclerosis, al acumularse en los vasos sanguíneos; pueden producir una alteración genética y dañar proteínas y grasas corporales, reduciendo la funcionalidad de las células y contribuyendo a aumentar el riesgo de cáncer. Por tanto, dada su composición en sustancias antioxidantes, las manzanas están especialmente recomendadas en dietas de prevención de riesgo cardiovascular, enfermedades degenerativas y cáncer.

¿Sabías que…

hoy se sabe con certeza de la existencia y la función de algunos de los componentes de esta fruta, que le confieren la doble particularidad de actuar como alimento astringente o laxante, según cómo sea consumida? La manzana cruda y con piel es laxante, es decir, útil para tratar el estreñimiento, y la manzana pelada, rallada y oscurecida, tiene el efecto contrario en nuestro organismo y resulta astringente.

Quizá la propiedad más conocida de la manzana sea su acción reguladora intestinal. Si se consume cruda y con piel es útil para tratar el estreñimiento, ya que se aprovecha la fibra insoluble presente en la piel, que promueve y estimula la actividad intestinal.

Igualmente, la manzana es una fruta muy rica en pectina, fibra soluble. Solamente una quinta parte de la pectina de la manzana se encuentra en la piel de la fruta, el resto se halla en la pulpa, por lo que al pelarla se perdería una buena cantidad. La pectina tiene la particularidad de retener agua, y se le atribuyen efectos benéficos en caso de diarrea, ya que hace más lento el tránsito intestinal. Además, la manzana es, después del membrillo, una de las frutas más ricas en taninos, sustancias con propiedades astringentes y anti-inflamatorias. Algunas de las acciones de los taninos son secar y desinflamar la mucosa intestinal (capa que tapiza el interior del conducto digestivo), por lo que resultan eficaces en el tratamiento de la diarrea. Los taninos se reconocen rápidamente por la sensación áspera que producen al paladar. No obstante, los taninos aparecen cuando se deja oscurecer la pulpa rallada de una manzana.

Sabías que…

a pesar de que siempre se le ha atribuido a la manzana la particularidad de que tomada como postre contribuye a reducir la formación de placa y evitar la caries, no sería correcto usarla como un sustituto del cepillo de dientes? No se debe pasar por alto que contiene azúcares y ácidos, que podrían deteriorar y dañar el esmalte de forma irreversible.

El ácido oxálico que contiene la manzana puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y formar oxalato cálcico, por lo que su consumo se ha de tener en cuenta si se padecen este tipo de cálculos renales, ya que se podría agravar la situación. No obstante, gran parte de dicho ácido se pierde mediante el cocinado de la manzana.

Para finalizar, se ofrece un resumen de lo visto anteriormente, enumerando las principales y más destacadas propiedades de la manzana, ya que en este sentido, nutricionistas y expertos en la materia, afirman que son diversos los beneficios que aporta la manzana en la dieta diaria.

  1. Combate el estreñimiento (cuando se consume cruda y con piel).
  2. Una manzana al día puede combatir el asma.
  3. La piel de manzana tiene propiedades anti-tumorales.
  4. Es un remedio natural para la diarrea (cuando se consume sin piel, rallada, ennegrecida o cocida).
  5. Las manzanas ayudan a disminuir la glucemia (niveles de azúcar en sangre) y, como consecuencia, la diabetes.
  6. Purifican el cuerpo (efecto detoxificante).
  7. Previenen niveles altos de colesterol, enfermedades del corazón y accidentes cerebrovasculares.
  8. Combate la falta de apetito, cansancio y nerviosismo.
  9. Hace más fácil la digestión, protege las membranas de la mucosa bucal y del intestino.
  10. Ayuda en el fortalecimiento de uñas y cabello.
  11. En el uso cosmético sirven para tonificar la piel, suavizar y prevenir la aparición de arrugas.
Texto inspirado y desarrollado a través de las consultas realizadas a las siguientes fuentes de información: Wikipedia, Whole Kitchen, Revista médica Ocronos, Comecon salud, Erosky Consumer, Club salud natural, Saludterapia, Muy fitness y Notas dentales.

pudin de almendra y manzana 1.JPG

Ingredientes (para 10-12 raciones en molde desmontable de tarta de 24cm de diámetro):

  • 3 Manzanas Golden (500-600 Gramos)
  • 3 Huevos
  • 120 G Azúcar o su equivalencia en otro tipo de endulzante natural (que soporte las altas temperaturas de la cocción sin modificar su sabor y estructura)
  • 160 G Nata de leche de vaca mínimo 35% MG
  • 60 G Harina de almendra
  • 50 G Uvas pasas rubias
  • 40 G Harina de trigo u otra de similares características
  • 35 G Mantequilla más una nuez para engrasar el molde
  • Guindas rojas y almendra laminada (opcional)
  • Zumo de un limón recién exprimido
  • Canela en polvo

Elaboración:

Precalentar el horno a 180° C con calor en la parte superior e inferior. Al mismo tiempo, situar la rejilla del horno a media altura.

Disponer un molde desmontable de 24cm de diámetro sobre la mesa de trabajo y engrasarlo por completo con una nuez de mantequilla. Tras ello, cubrir la base con un trozo de papel de horno adaptado a sus dimensiones.

Lavar y pelar dos manzanas (reservar la tercera). Retirarlas el corazón, laminarlas con un cuchillo o mandolina y rociarlas con un poco de zumo de limón recién exprimido.

Fundir los 35 gramos de mantequilla en una sartén y añadir la manzana laminada. Bajar el fuego y dejar que se cocinen hasta que queden tiernas, sin llegar a deshacerse (el tiempo estimado será de aproximadamente diez minutos). Mover la manzana de vez en cuando para asegurar una cocción uniforme.

Colocar los huevos (desechando la cáscara que los protege) en un recipiente amplio, tipo bol. Añadir el endulzante natural y batir con una varilla de mano hasta que toda la preparación quede lisa y homogénea.

Incorporar la nata y batir de nuevo.

Agregar la harina de grano junto a la harina de almendra, y batir de nuevo la mezcla.

Adicionar la manzana y las pasas rubias y mezclar el compuesto con una espátula o lengua repostera, hasta que las frutas queden totalmente impregnadas por la pasta.

Verter toda la preparación en un molde desmontable de 24cm de diámetro u otro de similares características.

Lavar y pelar la manzana reservada. Retirarle el corazón, laminarla con un cuchillo o mandolina y rociar con un poco de zumo de limón recién exprimido.

Colocar todas las láminas de manzana sobre la preparación anterior, acostadas parcialmente unas encima de las otras, a modo de decoración.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura programada, llevar el pudin de manzana y almendra a su interior, situándolo sobre la rejilla que inicialmente se coloco a en la parte central.

Hornear la preparación durante 35 minutos, o hasta que quede cuajada pero jugosa.

Cuando el pudin de manzana y almendra haya enfriado lo suficiente, guardarlo en la nevera durante un mínimo de cuatro horas, siendo aconsejable alargar el tiempo de reposo durante toda una noche (cogerá más consistencia y su sabor se acentuará).

Pasado el tiempo de espera, desmoldar el pudin de almendra y manzana. Para ello, pasar por el perfil del molde una guía o cuchillo de punta, con cuidado de no dañar la superficie del molde. Después, desajustar el aro y retirarlo.

Para finalizar y de forma totalmente opcional, terminar decorando el pudin de manzana y almendra con un baño de sirope espeso, gelatina de manzana o mermelada de albaricoque, unas almendras laminadas y algunas guindas rojas.

Recordar que para servir el pastel como un postre distinguido, lo más apropiado es emplatarlo en porciones individuales y decorarlas con una nuez de nata fresca o helado a su elección.

LAYER CAKE DE NATA Y FRUTOS ROJOS

SONY DSCSi hubiese que utilizar una sola palabra para definir a este precioso pastel, sería espectacular (dic. que atrae poderosamente la atención por ser extraordinario). En la entrada de hoy presento esta maravilla, se trata de una jugosa y exquisita tarta a capas o Layer Cake de frutos del bosque y nata, con un toque de chocolate blanco. Una combinación irresistible para presentar y degustar en cualquier momento del día o en algún evento social o familiar. Se trata de un pastel lleno de sabor, fresco, en su punto justo de dulzura y relativamente ligero (no resulta pesado ni empalagoso).

Como se ha dado a entender en las líneas anteriores, el significado de Layer cake aparte de ser el título de una película dirigida  por Matthew Vaughn en 2004 (definición de lo primero que aparece en el buscador de Google cuando se formula la pregunta: —¿Que es un Layer Cake?) es un pastel compuesto por múltiples capas de bizcocho unidas entre sí con algún tipo de relleno. Siendo común en la mayoría de ellos una buena capa de cobertura exterior.

La palabra Layer cake se ha adoptado del vocabulario anglosajón, a pesar de que la mayoría de términos de la lengua inglesa tienen su equivalente en español.

Hallar el origen de este tipo de pasteles es complicado, pero al parecer las primeras descripciones en inglés de estos cakes datan de mediados del siglo XIX. Una de las primeras recetas fue publicada en el Cassell’s New Universal Cookery Book (London 1894).

El Layer Cake se suele confeccionar con varias capas de bizcocho unidas por un relleno (mermelada, crema, mantequilla…) y generalmente cubiertas con un glaseado (que combine con el relleno). Pueden ser dos, tres, cuatro o muchas capas más. Los pasteles a capas más clásicos son: La tarta Selva negra, la tarta Dobos, el pastel de Terciopelo rojo (Red Velvet Cake), la tarta Sacher…

También hay recetas de pasteles a capas básicos, dentro de los clásicos o creativos como por ejemplo: El Layer Cake de chocolate, de fresas o de crema. El nombre se complementará con la elaboración pastelera que se utilice en su relleno y/o cobertura.

Para obtener varias capas de bizcocho se puede partir de un bizcocho alto que después se cortará en capas o se pueden hornear por separado las distintas piezas de bizcocho que formarán el pastel. Siendo ésta última la mejor opción para hacer los bizcochos rellenos con varias capas (hasta de ocho o nueve mantos), pues de otro modo puede resultar complicado cortar un solo bizcocho tan fino y recto. Además, hornear varios bizcochos parejos es una técnica que también permite variar el sabor de las capas y hacer así una combinación de diferentes sabores, como por ejemplo un bizcocho blanco y un Red Velvet, ampliando todavía más la gama de posibilidades y variaciones del mismo tipo de pastel.


LAYER CAKE DE NATA Y FRUTOS ROJOS 1.JPGIngredientes (Tarta 15 cm de diámetro):

Bizcocho:

  • 4 Huevos medianos
  • 75 G Azúcar
  • 125 G Harina floja
  • Una pizca de sal
  • 150 Ml Agua
  • 50 Ml Licor de moras

Relleno y cobertura:

  • 200 G Frutos rojos: Arándanos, frambuesas, moras, grosellas + 50 G Azúcar (también se puede usar una mermelada natural de buena calidad)
  • 250 G Nata montada y azucarada al gusto (también se puede adquirir lista para su uso en pastelerías, normalmente por encargo o en grandes almacenes de alimentación. Lo bueno de estos tipos de nata es que suelen ser más firmes y consistentes, lo malo es que se les suele añadir conservantes y estabilizantes para alargar su vida útil y mantenerlas intactas por más tiempo)
  • 125 G Frambuesas frescas
  • Fideos, perlas o  decoraciones de chocolate blanco (opcional)

Elaboración:

  • Bizcocho;

Engrasar un molde de bizcocho (para esta receta se ha utilizado un molde desmontable de paredes altas, de 15 centímetros de diámetro) y enharinarlo ligeramente. Si se quiere asegurar un desmoldado perfecto, poner un círculo de papel de hornear en el fondo, cortándolo a la medida del molde.

Precalentar el horno a 180° C calor arriba y abajo. Colocar la rejilla del horno en su interior de tal manera que cuando se vaya a acomodar el molde del bizcocho, éste quede a media altura.

En un cuenco, tamizar la harina y reservar.

Poner los huevos en un bol grande y batirlos junto al azúcar y la pizca de sal. Para montar los huevos, estos han de estar a temperatura ambiente.

En repostería, con la salvedad de que en la receta se indique lo contrario, siempre se recomienda que los huevos estén templados para que monten de forma adecuada y se integren en las masas de manera correcta.

Un truco para acelerar el montado es hacerlo con el bol colocado sobre un cazo con agua hirviendo, al baño María. Eso sí, es muy importante que el agua no llegue a tocar el bol, pues se podría cuajar el huevo y estropear la mezcla. Se puede usar este método si se dispone de unas varillas eléctricas.

La mejor opción para montar los huevos es con la ayuda de un robot de cocina programado a la máxima velocidad. La mezcla tardará en montar alrededor de 10 minutos (dependerá de la potencia de cada aparato). El compuesto debe triplicar su volumen y alcanzar el punto de cinta (término usado cuando se refiere al dibujo que forma la masa en el momento que escurre sobre la superficie de la mezcla, formando un dibujo o cinta).

Cuando la preparación anterior esté en su punto, añadir la harina y mezclar con una espátula o lengua repostera, siempre con movimientos suaves y envolventes. Hasta que no se aprecien grumos de harina en la masa.

Finalmente, verter la mezcla dentro del molde y alisar la superficie.Una vez el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear la preparación durante 20 o 25 minutos y probar si está bien cocido, pinchando el centro con un testador o palillo.

Cuando el bizcocho esté listo, sacarlo del horno y dejarlo enfriar sin desmoldar sobre una rejilla, entre cinco y diez minutos. Hasta que temple; en primer lugar para manejarlo sin riesgo de quemaduras y en segundo lugar porque el bizcocho es frágil y al estar muy caliente podría romperse con facilidad.

Para rellenar este bizcocho se aconseja dejarlo reposar varias horas o un día, envuelto en plástico film transparente de uso alimentario o dentro de una bolsa y conservado en el interior de la nevera. Ganará en firmeza y será más fácil cortarlo y manipularlo. Además, absorberá mejor los líquidos en el momento de empaparlo en almíbar  u otro tipo de fluido antes de ponerle el relleno.

Una vez frío, cortarlo en tres capas del mismo tamaño.layer cake de nata y frutos rojos 4.JPGPreparar un baño para humedecer las tres capas de bizcocho, mezclando el agua con el licor de moras. Calentar el líquido resultante durante unos segundos en el microondas o durante unos minutos en un cazo al fuego y después, pincelar las capas de bizcocho con el fluido templado (no caliente).

Dejar reposar las láminas de bizcocho sobre una rejilla al menos durante una hora, para que enfríen completamente y el licor quede absorbido en su totalidad.

  • Relleno y cobertura;

Poner los frutos rojos y el azúcar en un cazo a fuego medio y calentar la mezcla hasta que el azúcar se disuelva. Opcionalmente, si se desea desechar las pepitas y las semillas de la fruta, triturar la compota con una batidora de brazo y pasar el puré resultante por un chino o colador de malla fina. Dejar enfriar a temperatura ambiente, después se puede refrigerar para que adquiera más consistencia.

Colocar una plancha de bizcocho (reservar la capa de la base del bizcocho inicial para colocar en último lugar, ésta es la más lisa y la más apropiada para la superficie de la tarta) sobre un stand o plato de presentación y untarla generosamente con la compota o la mermelada de frutos rojos. Acto seguido distribuir una buena cantidad de nata montada sobre ella y repetir el mismo proceso con las siguientes capas.

Una vez montadas todas las capas de la tarta, aplicar también nata firme en los laterales.

Finalmente, decorar la superficie de la tarta con frambuesas frescas y de forma opcional también se puede decorar con unos rosetones de nata en la parte superior y unas decoraciones de chocolate blanco adheridas al contorno (en este caso los laterales del pastel se embellecieron con fideos de chocolate blanco).

Una vez finalizada la confección del layer cake, conservarlo refrigerado para que adquiera consistencia y cuerpo. Este tipo de tartas es mejor degustarlas de un día para otro, ya que se compone de varias elaboraciones con distinta textura y de este modo los sabores ganan profundidad.

Espero que disfruteis de este precioso Layer Cake de nata y frutos rojos, es todo una delicia.

BIZCOCHO DE YOGUR CON KIWI

bizcocho de yogur y kiwi 3.JPGQué mejor desayuno para el día de hoy que un rico y esponjoso bizcocho con una buena cantidad de fruta fresca. En casa siempre se apuesta por las masas abizcochadas a las que se les añade un plus de salud con frutas o verduras de temporada. Las frutas y hortalizas que se  emplean en este tipo de elaboraciones suelen ser dulces, por lo que además se puede reducir considerablemente la cantidad de azúcar que normalmente se utiliza en la confección de este tipo de preparaciones. Por otro lado, estos frutos de la tierra contienen un importante porcentaje de agua en su composición, que aporta a las masas una jugosidad irresistible. En esta ocasión, para preparar un bizcocho de 8 o 10 raciones se han incluido cinco estupendas y jugosas piezas de kiwi.

Los kiwis, al igual que el resto de las frutas, constituyen un grupo de alimentos indispensable para la salud y el bienestar; especialmente por su aporte de fibra, vitaminas, minerales y sustancias de acción antioxidante. Pero hay bastante más que decir sobre esta refrescante fruta, porque si se examina de cerca no solo su sabor sino también sus propiedades nutricionales o saludables, se entenderá que el kiwi es un alimento que vale la pena tener en la despensa e incluir de forma regular en la dieta de toda la familia. A continuación, antes de detallar la receta de bizcocho de yogur con kiwi, en este artículo se revisan los nutrientes y las propiedades más destacadas de este atractivo comestible.

El kiwi es un fruto exótico que proviene de las laderas del Himalaya, concretamente de China Continental. No empezó a cultivarse hasta hace unos 300 años pese, a que en China, de donde es originaria esta fruta, crecía de forma silvestre miles de años antes.

Una curiosidad para destacar es que el kiwi es una de las pocas frutas que mantiene su color verde incluso cuando está madura. Esto se debe a su elevado contenido en clorofila que, a diferencia de lo que ocurre con otras frutas, no desaparece en el proceso de maduración. En cuanto al color amarillo, naranja o incluso rojo que se puede observar en algunas variedades de kiwis, se justifica por su alto contenido en unos pigmentos que enmascaran el verde de la clorofila: carotenoides y antocianinas.

A pesar de su aspecto externo poco atractivo, se trata de un fruto muy sabroso, de interesantes propiedades nutritivas y muy saludable.

El kiwi se compone mayoritariamente de el agua. Es de moderado aporte calórico, por su cantidad de hidratos de carbono y destaca por su alto contenido en vitamina C; más del doble que una naranja, y vitaminas del grupo B, entre ellas el ácido fólico. Así mismo es rico en minerales como potasio, magnesio y fibra soluble e insoluble, con un potente efecto laxante;

  • La fibra mejora el tránsito intestinal.
  • La vitamina C interviene en la formación del colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones.
  • El ácido fólico colabora en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis del material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.
  • El magnesio se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.
  • El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

BIZCOCHO DE YOGUR Y KIWI 4.JPGEl kiwi es una fruta fácil de consumir; pelado o partido por la mitad y con ayuda de una cucharilla, resulta muy atractivo y apetecible para quienes no son consumidores habituales de fruta. Por este motivo y debido a sus propiedades nutritivas y al aporte de sustancias de acción antioxidante, su consumo es adecuado para todo tipo de población; niños, jóvenes, adultos, deportistas, mujeres embarazadas o madres lactantes y personas de edad avanzada.

Por su aporte de vitaminas C y ácido fólico, se recomienda especialmente a quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de dichos nutrientes: personas que no toleran o le disgustan los cítricos, el pimiento u otros vegetales, que son fuente casi exclusiva de vitamina C o para personas cuyas necesidades nutritivas están aumentadas. Algunas de estas situaciones son: periodos de crecimiento, embarazo y lactancia materna. Igualmente, el tabaco, el abuso del alcohol, el empleo de ciertos medicamentos, el estrés y defensas disminuidas, la actividad física intensa, el cáncer o el sida y las pérdidas digestivas originadas por enfermedades inflamatorias crónicas.

La vitamina C, como antioxidante, contribuye a reducir el riesgo de múltiples enfermedades, entre ellas, las cardiovasculares, las degenerativas e incluso el cáncer. Además, debido a que la vitamina C aumenta la absorción del hierro de los alimentos, se aconseja en caso de anemia ferropénica, acompañando a los alimentos ricos en hierro o a los suplementos de este mineral ya que esto acelera la absorción y recuperación. Así mismo, su riqueza en ácido fólico confiere al kiwi la propiedad de mejorar o prevenir anemias y reducir el riesgo cardiovascular y de espina bífida, un trastorno del sistema nervioso que puede darse en el feto durante los primeros meses de gestación.

Su contenido en fibra le confiere propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en las personas que tienen diabetes. Ejerce un efecto saciante, lo que beneficia a las personas que llevan a cabo una dieta para perder peso. Además, por su abundancia de potasio y bajo aporte de sodio, resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren de hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. Su contenido de potasio, deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en este mineral. Sin embargo, quienes toman diuréticos que eliminan potasio y las personas con bulimia se beneficiarán de su consumo.

Sabías que…

El kiwi colabora a disminuir el nivel de estrés, algunos estudios han comprobado que la vitamina C es útil para reducir el nerviosismo, un efecto que se ve potenciado por la presencia de magnesio, un mineral esencial para nuestro Sistema Nervioso Central.

Esta fruta, al madurar en invierno, aparece en el mercado a partir de octubre y se mantiene en perfectas condiciones hasta mayo. Sin embargo, otras variedades como el kiwi procedente de Nueva Zelanda, también pueden consumirse desde finales de mayo hasta principios de noviembre.

A la hora de comprar esta fruta, hay que elegir ejemplares intactos y sin manchas. Se deben descartar los kiwis muy blandos o dañados porque tienen menos sabor o sabores extraños. El tamaño no influye en la calidad del fruto.

En un lugar fresco, el kiwi puede conservarse durante mucho tiempo siempre que esté protegido contra la deshidratación, por ejemplo con bolsas de uso alimentario. Si se conserva a temperatura ambiente, aguanta hasta 15 días; si se mantiene refrigerado, un mes y si se congela, hasta 6 meses. Si se desea acelerar su maduración, es conveniente dejarlos a temperatura ambiente. La maduración del kiwi es muy lenta, pudiéndose incrementar si se introducen en bolsas junto con manzanas o peras, que desprenden etileno. De este modo, se obtienen los kiwis en su punto de sazón en cuestión de 8 o 10 días.


bizcocho de yogur y kiwi 2.2.JPGIngredientes (8 – 10 raciones):

  • 125 G Yogur Natural sin azúcar (utilizar el envase del yogur como medida para el resto de ingredientes)
  • 1 Medida de azúcar
  • 1 Medida de aceite vegetal (oliva suave, girasol, almendras…)
  • 3 Medidas de Harina de trigo
  • 3 Huevos medianos
  • 10 G Levadura Royal®
  • 5 Kiwis frescos
  • 1 Cda Harina de trigo
  • Almendra laminada (opcional)

Elaboración:

Engrasar un molde para bizcocho (para esta receta se emplea un molde de cerámica de 30 x 10 cm) y enharinarlo ligeramente.

Precalentar el horno a 180°C calor arriba y abajo. Colocar la rejilla del horno en su interior de tal manera que cuando se vaya a acomodar el molde del bizcocho, éste quede a media altura.

Pelar los kiwis, córtalos en trozos pequeños y dejarlos escurrir sobre un colador.

En un cuenco, tamizar la levadura junto a la harina y reservar.

En un bol amplio, poner los huevos con el azúcar y batir la mezcla (preferiblemente con unas varillas eléctricas a máxima velocidad) enérgicamente entre 5 y 10 minutos. Hasta conseguir una pasta mullida de tono blanquecino que haya doblado su volumen.

Incorporar el yogur y el aceite. Continuar batiendo la mezcla a menos intensidad para así, evitar que se reduzca en exceso el preparado esponjoso que se consiguió inicialmente.

Añadir la harina junto a la levadura y mezclar. Este paso se ha de realizar con mucha suavidad y siempre con movimientos envolventes para  impedir que la harina desarrolle el gluten y reste esponjosidad al bizcocho.

Poner el kiwi troceado y bien escurrido dentro de un recipiente profundo y esparcir sobre él la cucharada de harina. Revolver e incorporar a la masa de bizcocho. Mezclar con suavidad y verter todo el preparado dentro del molde.

Opcionalmente, esparcir sobre el bizcocho una cantidad generosa de almendra laminada.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, colocar el molde sobre la rejilla que en un principio se dispuso dentro de él y cocer la preparación entre 30 y 40 minutos.

Pasados los treinta primeros minutos (nunca antes) abrir la puerta para comprobar la cocción del bizcocho, con un testador o palillo. Este paso hay que realizarlo con mucha rapidez, para evitar que el horno pierda temperatura y el bizcocho se pueda hundir o bajar.

Cuando el palillo salga limpio y el bizcocho esté bien cocinado, sacarlo del horno y dejarlo dentro del molde entre 5 y 10 minutos.

Pasado el tiempo, desmoldar el bollo, trasladarlo a una rejilla y dejarlo enfriar por completo.

ROSCOS CON ARÁNDANOS AL HORNO

ROSCOS DE ARANDANOS 3.JPG¡Hoy para desayunar… Roscos con arándanos al horno! Una sana y exquisita manera de comenzar la jornada con energía. También son una perfecta merienda o un bocado delicioso a cualquier hora del día. Estos bollitos con forma de rosquilla son muy esponjosos, tiernos y jugosos, debido en mayor medida a la gran cantidad de fruta que contienen, concretamente arándanos azules.

Este magnífico fruto, aparece en el blog en otras publicaciones de recetas que recomiendo visitar; el esponjoso Angel food cake con arándanos o los deliciosos Muffins de arándanos. En ésta última, además de la receta se puede visualizar una breve introducción sobre el producto estrella de la receta de hoy.

Para complementar la información mencionada, en los próximos parrafos se deja el resumen de un texto sobre las propiedades más destacada de estas bayas del bosque tan preciadas en los países anglosajones, que cada vez se están popularizando más en nuestro país.

Los arándanos aparte de resultar deliciosos:

  • Contiene las antocianinas que les confieren virtudes antioxidantes, antiinfecciosas y antiinflamatorias.
  • Son ricos en vitaminas del grupo B y muy ricos en vitamina C.
  • Su alto contenido en fibra favorece el buen funcionamiento del tránsito intestinal.
  • Contribuyen en la prevención de enfermedades circulatorias.
  • Reducen los triglicéridos y ayudan a controlar la hipertensión.
  • Aumentan los niveles de HDL, el colesterol “bueno”.
  • Son efectivos para prevenir algunos problemas oculares como la degeneración macular; mejora de la visión nocturna.
  • El consumo de arándanos azules reduce los problemas gastrointestinales.
  • Evitan las infecciones urinarias.
  • Protegen encías y dientes impidiendo la formación de caries.
  • Reducen la degradación de las funciones cerebrales.

Sabías que…

¿Existen diferencias entre los arándanos azules y los arándanos rojos?
Ambos son muy ricos en antioxidantes, pero una de sus diferencias es que los arándanos azules son más eficaces en problemas relacionados con la vista y los arándanos rojos en caso de infecciones de orina.

Estudios realizados sobre los beneficios que aporta al organismo el consumo de arándanos han demostrado que son uno de los alimentos con mayor contenido en antioxidantes. Esta es solo una de las razones por las que deberíamos incluir en nuestra dieta diaria el consumo de este fruto de forma habitual.


roscos de arandanos.JPGIngredientes:

Donuts;

  • 220 G Harina tamizada
  • 75 G Azúcar
  • 10 G Levadura Royal®
  • 5 G Sal
  • 180 G Buttermilk (160 gr leche + 20 gr zumo limón)
  • 2 Huevos
  • 15 Gr Mantequilla derretida
  • 1 Cda extracto natural de vainilla
  • 120 G Arándanos frescos

Decoración;

  • 100 G Chocolate blanco
  • 100 G Icing sugar o Azúcar glas
  • 2 Cda agua
  • Colorante alimentario (opcional)

Elaboración:

  • Donuts:

Preparar el buttermilk. Para ello, poner la leche dentro de un recipiente hondo y verter sobre ella el zumo de limón. Mezclar con una cuchara y dejar reposar la mezcla durante diez minutos.

Precalentar el horno a 180 C calor arriba y abajo.

En un cuenco amplio batir con unas varillas (pueden ser eléctricas) el huevo junto al azúcar durante unos segundos a media fuerza. No es necesario espumarlo, simplemente hay que romper su estructura.

Añadir el buttermilk y el extracto de vainilla y continuar batiendo hasta que se integren ambos ingredientes.

Incorporar la mantequilla derretida y batir unos segundos más.

Agregar la harina tamizada, la levadura química y la sal y mezclar con una espátula o la batidora a velocidad mínima (la masa estará lista cuando ya no se vean restos de harina).

Por último, añadir los arándanos y mezclarlos con la masa.

Engrasar el molde para roscos con spray antiadherente o mantequilla y verter la masa en las cavidades del molde, llenando únicamente las tres cuartas partes de cada cavidad.

Golpear suavemente el molde contra la mesa de trabajo para quitar las burbujas de aire.

Una vez el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir el molde en la parte central.

Cocer los roscos durante 9 o 10 minutos y cuando comiencen a dorarse los bordes, sacarlos y dejarlos enfriar 5 minutos antes de desmoldarlos.

Pasado el tiempo, desmoldar todas las piezas. La mejor manera de realizar este paso es poniendo la rejilla sobre el molde y darle la vuelta. Si las piezas no se despegan del molde, darle unos golpecitos hasta que se vayan soltando (no intentar sacar los roscos con las manos o un tenedor, ya que de hacerlo así se pueden deformar y perderían la forma redondeada que los caracteriza). ROSCOS DE ARANDANDANOS 2.JPGAntes de decorarlos, dejarlos enfriar por completo.

  • Decoración:

Poner el chocolate blanco en un cuenco amplio (lo suficientemente espacioso para que en su interior se pueda meter una rosquilla sin que quede demasiado justa) y derretirlo en el microondas durante unos segundos o al fuego en un cazo al baño maría durante unos minutos.

Bañar uno a uno los roscos en el chocolate fundido. Introducir una rosquilla boca abajo dentro del cuenco y cubrir con chocolate sólo una de sus superficies. Escurrir el exceso de chocolate dentro del cuenco y depositar el bollo sobre una rejilla.

Repetir este proceso con la mitad de los roscos y dejar que el chocolate solidifique por completo antes de servirlos o conservarlos.

Colocar el icing sugar o azúcar glas dentro de un bol de boca ancha (que dentro de él quepa holgadamente un rosco), añadir una cucharada de agua y opcionalmente el colorante de uso alimentario. Mezclar con una espátula o lengua repostera y en caso de ser necesario, incorporar el resto del agua; teniendo en cuenta que el glaseado ha de quedar espeso para que se mantenga sólido sobre los donuts.

LLevar la mezcla al microondas durante 10 segundos a máxima potencia  e inmediatamente después sumergir uno a uno y boca abajo los roscos dentro del glaseado, de tal modo que sólo cubra la mitad del bizcocho. Escurrir el sobrante de glaseado sobre el bol e ir colocando las piezas sobre una rejilla.

Estos bollitos se conservan en perfectas condiciones durante dos o tres días dentro de un expositor de repostería. Los que no se consuman en el espacio de tiempo mencionado se pueden congelar en recipientes herméticos, así se conservarán por un periodo mínimo de un mes.

TARTA DE FRUTAS

TARTA DE FRUTA 5.JPG

En el día de hoy os deleito con esta suculenta y sabrosa tarta de frutas. Los componentes que conforman este exquisito pastel son: una base de jugoso y tierno bizcocho, cubierto por una fina capa de crema pastelera a la vainilla y coronado con nutritivas y aromáticas frutas frescas; frambuesas, arándanos, kiwi y piña. Una irresistible combinación que no os podéis perder. Su elaboración es sencilla y los ingredientes se encuentran fácilmente en la despensa de cualquier hogar. Animaros y poneros manos a la obra, quedaréis muy satisfechos con el resultado. Además, si tenéis invitados en casa les dejaréis con la boca abierta, porque visualmente es muy atractiva.

Para la decoración se han seleccionado unas frutas con destacados valores nutritivos, en los proximos parrafos se puede leer sobre las propiedades más señaladas de las frutas en cuestión:

La frambuesa; conocida también como fresa del bosque, es el hermoso fruto del frambueso, planta que crece silvestre en todos los países de clima templado. La frambuesa es una fruta muy utilizada en cientos de recetas que enriquecen la gastronomía típica de países del centro y del norte de Europa.

En cuanto a sus propiedades nutritivas; la frambuesa es una fruta que aporta una cantidad destacable de fibra, que mejora el tránsito intestinal. Constituye una buena fuente de vitamina C, ácido cítrico y ácido elágico, flavonoides y folatos, minerales como el potasio, el magnesio y el calcio, este último de peor aprovechamiento que el procedente de lácteos u otros alimentos que son buena fuente de dicho mineral.

La vitamina C tiene acción antioxidante, al igual que el ácido elágico y los flavonoides (pigmentos vegetales). Dicha vitamina interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. El ácido cítrico, posee una acción desinfectante y potencia la acción de la vitamina C.

El ácido fólico interviene en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y formación de anticuerpos del sistema inmunológico.

El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.


El arándano; es una baya que crece en arbustos de pequeñas dimensiones, alcanzando los 25 o 50 centímetros de altura. Este género está formado por una docena de plantas que producen bayas de color oscuro, azuladas o rojizas, ricas en antocianos, pigmentos vegetales que les confieren su color característico.

Si se analizan sus propiedades nutritivas; estas frutas son de bajo valor calórico por su escaso aporte de hidratos de carbono. Son especialmente ricas en vitamina C, que tienen cantidades mayores que algunos cítricos. En general, las bayas silvestres son buena fuente de fibra; que mejora el tránsito intestinal, y de potasio, hierro y calcio, taninos de acción astringente y de diversos ácidos orgánicos. Sin embargo, lo que en realidad caracteriza a estas frutas es su abundancia de pigmentos naturales (antocianos y carotenoides) de acción antioxidante. En la alimentación humana, este tipo de frutas constituyen una de las fuentes más importantes de antocianos, que les confieren su color característico y que están junto con ácidos orgánicos tales como el ácido oxálico o el ácido málico, responsables también de su sabor.


tarta de fruta 11.JPGEl kiwi; procede de una planta trepadora y ornamental propia del hemisferio sur y recibe su mismo nombre. A pesar de su aspecto externo poco atractivo, se trata de un fruto muy sabroso, de interesantes propiedades nutritivas y muy saludable.

Su componente mayoritario es el agua. Es de moderado aporte calórico, por su cantidad de hidratos de carbono. Destaca su contenido en vitamina C; más del doble que una naranja, y vitaminas del grupo B, entre ellas el ácido fólico. Así mismo es rico en minerales como potasio, magnesio y fibra, soluble e insoluble, con un potente efecto laxante.


La piña; nace de una planta bromeliácea, se trata de un arbusto de hoja perenne que produce flores muy llamativas. Algunas de ellas producen enzimas proteolíticas (que disgregan las proteínas de los alimentos) y se localizan sobre todo en América tropical.

En cuanto a sus propiedades nutritivas destaca por; su alto contenido en agua, su aporte de hidratos de carbono y de bromelina, una enzima que ayuda a la digestión de las proteínas. A pesar de su sabor dulce, su valor calórico es moderado. Respecto a otros nutrientes, destaca su contenido de potasio, yodo y vitamina C. El yodo es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroidea, que regula el metabolismo.Su aporte de fibra mejora el tránsito intestinal y beneficia a múltiples alteraciones y enfermedades.


Como se ha podido leer, las frutas son alimentos naturales que aportan interesantísimos beneficios y propiedades. Por un lado, aportan una grandísima diversidad de nutrientes esenciales, son antioxidantes y muy ricas en fibra, contiene altas cantidades de agua, apenas poseen calorías y tienden a ser muy saciantes.

La receta que se detalla a continuación es una excelente y placentera forma de incluir fruta fresca en la dieta diaria.

Por otro lado, la crema pastelera es un ingrediente muy versátil y con un sabor y textura excelentes. A base de leche, azúcar, harina y huevo, es una preparación que complementa el pastel aportando al organismo grasa, proteínas y carbohidratos. Además también es fuente de calcio, potasio, magnesio, fósforo, sodio y vitaminas A, E, B12 y C.

El aporte de carbohidratos mayoritariamente es proporcionado por la base de bizcocho, elaborado en gran medida con harina de trigo, huevos y azúcar. Igualmente proporciona los siguientes nutrientes: hierro, proteínas, calcio, fibra, potasio, yodo, zinc, magnesio y vitaminas de los grupos B,C,D,E Y K.

Un exquisito y sustancioso bocado muy completo y apto para para todos los públicos (si no se sufren restinciones alimentarias que impidan su consumo por temas de salud) y siempre y cuando se consuma con moderación y en proporciones adecuadas.


TARTA DE FRUTA 4..JPGIngredientes:

Bizcocho (Molde redondo rizado con hueco interior especial para tartas de frutas 20 cm diámetro):

  • 2  Huevos
  • 60 G Harina
  • 50 G Azúcar
  • una pizca de sal
  • 50 Ml Ron
  • 50 Ml Agua

Crema pastelera:

  • 500 G Leche
  • 4 Yemas de huevo o dos huevos enteros
  • 40 G Harina de maíz
  • 100 G Azúcar
  • 1 Vaina de Vainilla o extracto de vainilla

Frutas y acabado:

  • 60 G Frambuesas
  • 60 G Arándanos
  • 1 Kiwi
  • Una rodaja de piña natural o en conserva con su propio jugo
  • Brillo en gel, almíbar espeso o mermelada de fruta

Elaboración:

  • Bizcocho:

Precalentar el horno a 180 C calor arriba y abajo. Colocar la rejilla de horno en la parte central del mismo, de tal modo que cuando se vaya a hornear el bizcocho este quede a media altura.

Engrasar el molde con spray antiadherente o mantequilla y después espolvorearlo con harina (retirando el exceso de esta última).

Separar en recipientes amplios y diferentes las claras de las yemas.

Montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal y un batidor de varillas (preferiblemente eléctricas).

En otro recipiente, con las mismas varillas, batir las yemas con el azúcar hasta obtener una pasta blanquecina que haya aumentado considerablemente su volumen inicial.

Incorporar las yemas al merengue, mezclando con una espátula o lengua repostera. Añadir la harina tamizada y mezclar suavemente con movimientos envolventes.

Verter la masa de bizcocho dentro del molde y golpearlo contra la mesa de trabajo suavemente y con movimientos cortos de arriba hacia abajo, para que la masa quede repartida de forma uniforme y no se formen grandes burbujas en la miga del bizcocho.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir el molde y hornear durante 15 minutos, hasta que el bizcocho empiece a dorarse.

Pasado el tiempo apagar el horno, sacar el bizcocho y esperar unos minutos antes de desmoldarlo. Después, desmoldarlo y ponerlo a enfriar sobre una rejilla.

Al mismo tiempo, mezclar el agua con el ron y calentar el líquido resultante durante unos segundos en un recipiente apropiado en el microondas o durante unos minutos dentro de un cazo a fuego medio.

Calar el bizcocho con el líquido templado y dejar que nuevamente enfríe por completo.tarta de fruta 10.JPG

  • Crema pastelera:

Preparar la crema pastelera como se indica en la receta de éste blog. Para acceder de forma rápida a la receta, pinchar sobre la palabra “crema pastelera” que se encuentra en el listado de ingredientes.

  • Fruta y acabado:

Lavar y secar las frambuesas y los arándanos con mucho cuidado (son frutos muy sensibles que se estropean con facilidad).

Limpiar, pelar y trocear en láminas el kiwi.

Pelar la piña y sacar una rodaja de forma cilíndrica (retirando el tallo central y los ojos). Si la piña es envasada, escurrir el jugo y colocarla sobre un papel absorbente de cocina para desechar el exceso de líquido.

Disponer el bizcocho sobre un plato o base de cartón para presentar tartas.

LLenar la cavidad del bizcocho con la crema pastelera a la vainilla.

Colocar la fruta de la forma deseada sobre la capa de crema y pintar los frutos con cualquiera de las opciones descritas en el próximo párrafo, para que la fruta no se eche a perder y el resultado sea más apetecible;

  • Brillo en gel; Se puede adquirir en tiendas especializadas o por internet.
  • Almíbar espeso; Mezclar 50 G azúcar con una cucharada de agua y colocar los ingredientes en una cacerola. Después, llevarlos a fuego medio durante 15 minutos (es importante no dejar de remover, porque de lo contrario se puede caramelizar y no nos servirá) y cocinar hasta que quede espeso.
  • Mermelada de fruta; Preferiblemente sin grumos ni trozos de fruta, si es necesario pasarla por un chino o colador de malla fina.

Conservar la tarta en la nevera, tapada con un cubre tartas o un recipiente apropiado de dimensiones adecuadas.

Para degustar el pastel de fruta y disfrutar al máximo de todo su aroma y sabor, sacarlo del refrigerador entre 15 y 20 minutos antes de su consumo.

TARTA SELVA NEGRA

tarta selva negra 4.JPGLa Tarta Selva Negra es muy elegante, perfecta para una ocasión especial. Es un clásico que debe formar parte del recetario de cualquier repostero. El conjunto de ingredientes es perfecto y como resultado se obtiene una tarta espectacular y exquisita. Si se desea una tarta Selva Negra con todo el sabor y las propiedades de las cerezas, recomiendo ponerse manos a la obra de inmediato. En estos momentos está terminando el periodo de recolección de las cerezas, aunque se puede disfrutar de su agradable sabor desde finales de abril (las más tempranas) hasta mediados de agosto.

El nombre del pastel deriva del alemán ‘Schwarzwälderkirschotorte’ que significa Torta Selva Negra con cerezas. El origen de esta tarta se ubica en el siglo XVI cuando el chocolate ya se había asentado en Europa, y en la zona llamada Foresta Negra (en alemán; Der Schwarzwald) situada en el estado de Baden-Württemberg. El nombre evoca la oscuridad y el misterio de una región conocida por sus cerezas algo agrias de las cuales se obtiene el Kirsch o Kirschwasser, un destilado doble y transparente de la calidad Morello.

La combinación de la cereza, el kirsch, la crema de leche batida y el bizcocho de chocolate conforman esta tarta y hacen de ella una gran tentación. Como todos los clásicos, tiene multitud de variaciones, pero siempre con los ingredientes citados en común.

Las cerezas son el ingrediente esencial e imprescindible para elaborar esta tarta, que además de aportar mucho sabor al pastel, contribuyen a mantener una buena salud.

Si se desea obtener más información acerca de esta fruta tan sabrosa e irresistible. Se puede visitar la entrada de la receta Bundt cake de leche condensada con cerezas que hay publicada en éste blog (otra forma estupenda y deliciosa de añadir fruta en la dieta diaria). En la página se puede leer acerca de las propiedades y aporte nutricional que ofrece este apetitoso fruto.


TARTA SELVA NEGRA 3.JPGIngredientes:

Bizcocho:

  • 300 G Harina
  • 150 G Azúcar moreno
  • 25 G Cacao puro en polvo (sin azúcar)
  • 16 G Levadura química
  • ½ Cdta Bicarbonato sódico
  • 90 Ml Aceite vegetal de sabor suave
  • 75 G Chocolate negro 70 % cacao
  • 2 huevos grandes
  • 125 G Yoghurt
  • 1 Cdta Extracto puro de vainilla
  • 100 Ml Agua hirviendo
  • 200 G Cerezas

Almíbar:

  • 60 Ml Kirsch (o de jugo de la conserva de cereza si se prefiere evitar el alcohol)
  • 60 Ml Jugo de cerezas o agua
  • 30 G Azúcar

Relleno:

  • 200 G Cerezas
  • 100 G Mermelada de cerezas (tradicionalmente de guindas)
  • 300 ML Nata líquida para montar >35% MG  (muy fría)
  • Estabilizante para nata, una Cda. de maizena o dos Cdas. queso crema consistente (tipo philadelphia o mascarpone >35% MG)
  • 20 G Azúcar glass
  • 1 Cdta Extracto puro de vainilla

Acabado:

  • 100 G de cerezas con tallo (opcional)
  • Virutas de chocolate negro (opcional)

Elaboración:

  • Bizcocho:

Precalentar el horno a 190 C y colocar la rejilla en la parte central del horno, de tal manera que cuando se vaya a hornear el bizcocho, éste quede a media altura.

Engrasar un molde de bizcocho (en éste caso se utilizó un molde alto y desmontable de 16 cm de diámetro).

Lavar y deshuesar las cerezas con un artilugio específico (se puede adquirir en tiendas especializadas o por internet) o realizandolas un corte lateral con un cuchillo para extraer el hueso. Escurrirlas y secarlas con papel absorbente de cocina para retirarles el exceso de líquido.

Trocear el chocolate y derretirlo dentro de un recipiente adecuado, en el microondas durante unos segundos (depende de la potencia que tenga el aparato) o si se prefiere, durante unos minutos al fuego en baño maría.

En un cuenco amplio, tamizar la harina, el azúcar, el cacao, el bicarbonato y la levadura química.

En otro bol grande batir los huevos, el yogur, el aceite y el extracto de vainilla.

Con una legua repostera o una espátula, mezclar ambas preparaciones; los ingredientes secos (mezcla de harina) y los ingredientes húmedos (mezcla de huevo).

Incorporar el chocolate derretido y el agua hirviendo. Mezclar entre uno y dos minutos minutos, hasta obtener una textura suave y homogénea.

Agregar las cerezas e integrarlas en la masa.

Verter la masa dentro del molde.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, hornear entre 40 y 50 minutos, hasta comprobar ha desaparecido el aspecto húmedo de la superficie.

Pasados los treinta primeros minutos (nunca antes) abrir la puerta para comprobar la cocción del bizcocho, con un testador o palillo. Este paso hay que realizarlo con mucha rapidez, para así evitar que el horno pierda temperatura y el bizcocho quede chafado.

Cuando se compruebe que el testador sale limpio y el bizcocho esté bien cocido, sacarlo del horno.

Dejar el bizcocho dentro del molde entre 5 y 10 minutos.

Después, desmoldar el bollo y trasladarlo a una rejilla. Dejarlo enfriar por completo.tarta selva negra 1.JPGUna vez frío, cortar el bizcocho en tres capas del mismo tamaño. El corte se puede realizar con un cuchillo afilado y mucho pulso, o con una lira de pastelería o segueta para bizcochos (se puede adquirir por internet o en tiendas especializadas), que tiene la ventaja de que nos hará un corte mucho más uniforme, ya que permite graduar la altura del grosor de las capas de bizcocho.

  • Almíbar;

Poner el agua y el azúcar en un cazo a fuego medio, y llevarlo a ebullición un par de minutos, hasta que el azúcar se disuelva por completo.

Transcurrido el tiempo retirar el cazo del fuego, incorporar el kirsch y remover la mezcla.

Con una brocha de cocina (en su defecto, con una cuchara) calar todas las capas de bizcocho, insistiendo por toda la zona del contorno, ya que habitualmente se trata de la parte más seca.

Si se dispone de tiempo, una vez fríos y emborrachados, envolver los bizcochos individualmente en film transparente y dejarlos en el frigorífico durante toda la noche para que se asienten mejor la miga y los sabores.

  • Relleno y acabado:

Lavar y deshuesar las cerezas usando cualquiera de los métodos anteriores.

Batir la nata con unas varillas (preferiblemente eléctricas). Cuando comience a coger consistencia añadir el azúcar glass y el estabilizante o la maizena, en su defecto el queso crema y continuar el batido hasta montar la nata por completo. Hemos de prestar especial atención a este paso; si nos excedemos en el montado, la nata se cortará y se obtendrá mantequilla.

Llenar con la nata montada una manga de pastelería provista de una boquilla rizada.

Disponer el primer disco de bizcocho sobre un plato de servicio o stand y cubrir la superficie con una cucharada de mermelada de cerezas. Sobre la mermelada poner una capa de nata montada y repartir la mitad de las cerezas deshuesadas.

Repetir la operación; disponer el segundo disco de bizcocho sobre la base anterior y presionar ligeramente con las manos para asentarlo (el sólido de las cerezas impedirá que la nata quede aplastada y se desmorone), pincelar con mermelada, distribuir la segunda capa de nata montada y esparcir el resto de las cerezas deshuesadas.

Para terminar, colocar el tercer y último disco de bizcocho (dejar la base lisa del bizcocho en la parte alta y visible de la tarta, para garantizar un buen acabado) y presionar levemente la superficie para fijarla, extender una cucharada de mermelada de cerezas y sobre ella realizar unos rosetones de nata montada.

Cuando se haya finalizado el montaje, decorar la tarta Selva Negra esparciendo virutas de chocolate negro sobre los rosetones de nata y colocar al gusto las cerezas con pedúnculo limpias y secas en su superficie.

Trasladar el pastel a la nevera. La tarta se conserva refrigerada y en buenas condiciones durante dos o tres días, cubierta con un cubre tartas o un recipiente hermético de las dimensiones adecuadas.

Para disfrutar al máximo de los sabores y texturas de la tarta, sacarla del refrigerador 20 minutos antes de su consumo.

¡Espero que la disfruteis!