CUPCAKE CON GALLETAS OREO

cupcake de oreo 3,3.JPG¿Todavía hay alguien que no conoce las archi famosas galletas Oreo®? En la despensa de Cosmopolitan cuisine no es muy habitual encontrar este tipo de alimento, en realidad, estas galletas llegaron hasta nuestra cocina en forma de regalo, y… ¿cómo resistirse? aunque no se trate de un producto precisamente sano, hay que reconocer que ¡están buenísimas! Para nosotros no son ninguna novedad, de hecho ya las conocíamos. Anteriormente las habíamos probado en alguna que otra ocasión, mientras soportamos la larga espera de un vuelo retrasado en un aeropuerto de regreso a España, Madrid.

Las galletas oreo® son de las más utilizadas internacionalmente en recetas de repostería. Se pueden encontrar recetas de todo tipo; tarta de queso con galletas oreo®, brownie con galletas oreo®, bundt cake con galletas oreo® o pequeños pasteles con galletas oreo®, como son en este caso los deliciosos cupcake de galletas oreo®.


Sabías que…

desde su creación en 1912, se han vendido más de 450.000 millones de Oreo®? Y que esta galleta genera a su empresa 2.500 millones de dólares al año?

Su presencia en España es relativamente reciente, ya que en este país se empezaron a comercializar en el año 1995. Puede que por ello, las galletas Oreo® aquí aún no hayan logrado alcanzar las citadas cotas de popularidad. Pero seguro que las nuevas generaciones ya la tienen entre sus favoritos. Y no es de extrañar, porque su éxito ha sido continuo e imparable desde su producción y en todos los países a los que han ido llegando.

El inconfundible sándwich de dos galletas de chocolate, unidas por una crema de vainilla y leche, tiene su origen en la isla neoyorquina de Manhattan. La capital financiera del mundo fue el lugar de nacimiento de las Oreo®, que fueron creadas por la National Biscuit Company, Nabisco. Las primeras unidades de Oreo® se vendían a granel en Nueva Jersey, por un precio de 25 centavos de dólar la libra (454 gr). La fecha oficial de la primera venta es el 6 de marzo de 1912, que, además, es celebrado cada año como el Día Nacional de Oreo® en Estados Unidos. Sin embargo, la marca comercial no sería registrada hasta unos días después, concretamente el 14 de marzo.

¿Y por qué se las llamaron Oreo®? El origen del nombre tampoco está claro, y existen diferentes teorías al respecto. Unos lo asocian a su envoltorio original, que era de color dorado, y a la traducción de la palabra oro al francés: or. Otros lo ligan al término griego oreo, que significa bello. En cualquier caso, esta denominación se ha mantenido a lo largo de toda su historia, aunque, en un principio, como Oreo Biscuit®, para en 1921 pasar a Oreo sandwich® y finalmente, a la denominación actual, Oreo Chocolate sandwich Cookie®: el sándwich de galleta de chocolate.

Sabías que…

oreo® es una galleta que ha batido récords y que además ha desarrollado un método de consumo?

Oreo® no solo es la galleta más reconocida y vendida en todo el mundo. A lo largo de su historia, ha desarrollado casi un movimiento paralelo, gracias a unas siempre originales campañas publicitarias y, por supuesto, a unas cualidades que le convierten en una galleta diferente al resto. Por ejemplo, su modo de consumo, como bien se encargó la marca de recordar en una de sus campañas, a modo de libro de instrucciones: primero se destapa; después, se lame la parte que contiene la crema, y por último, se moja en la leche. Según la marca, el 50% de sus consumidores siguen estos pasos.

Su diseño tampoco se ha mantenido uniforme en todo este tiempo. Siempre ha conservado las dos galletas de chocolate y la crema, con unas proporciones del 71% para las primeras y de un 29% para la segunda. Pero, las primeras que se pusieron a la venta, apenas tenían decoración. En las dos galletas aparecía la marca, y en sus bordes, unas discretas líneas. Pero esto también fue evolucionando. En 1924, un círculo empezó a rodear el nombre del producto. Así se mantuvo hasta 1952. Entonces, William A. Turnier, empleado de Nabisco, recibió el encargo de rediseñar la estética de la galleta. Y tanto éxito tuvo su idea que, desde ese año, se ha mantenido intacta. Turnier fue el ideólogo del estampado actual, con tréboles y una antena que sobresale del nombre de la galleta, y que no es otra cosa que el logotipo de Nabisco. También hay distintas teorías acerca del origen de este diseño, como la que dice que es similar al de un cuadro que pintó el propio Turnier y que tenía en su domicilio.cupcake oreo 2,2.JPGEl apartado estético ha sido, precisamente, uno de los fuertes de esta galleta, y que le ha permitido sobrevivir a modas y distintos estilos durante más de 100 años. Paul Goldberger, uno de los expertos y críticos en arquitectura más reconocidos de EEUU, escribió en el New York Times, con motivo del 75 aniversario, un artículo en el que se refería a su estructura: “Es una galleta que abraza la contradicción. No solo por lo oscuro de su exterior y la luz de su interior, sino por su diseño tan cuidadosamente adornado siendo un producto tan sencillo. Como un edificio que mezcla vidrio liso con gárgolas, esta galleta no hace sino trascender de la brecha que separa la modernidad de la tradición”.

Esa sencillez también ha permitido a sus creadores jugar con distintos sabores y formatos a lo largo de su historia, pero ninguno ha llegado a alcanzar el éxito del original. La primera fue una crema con toques de limón, en los años 20, que no prosperó. La que más ha resistido ha sido la versión Double Stuf, con doble cantidad de crema, desde 1975. Sucesivamente, han ido apareciendo las versiones Golden, con la galleta de sabor a vainilla; las bañadas en chocolate con leche y chocolate blanco, los helados, los formatos mini e, incluso, tartas y diferentes tipos de chocolatinas. Como ya se ha mencionado, sólo Oreo® genera a su empresa, Mondelez International, 2.500 millones de dólares al año. Y la historia continúa.

Sabías que…

su éxito en España llevó a que, en 2009, el Palacio de los Deportes acogiese a más de 1.400 personas para probar y distinguir a ciegas, entre una galleta Oreo® y una imitación?

Hasta el 97% de los asistentes acertaron con la original. El evento se convirtió en el récord Guinness en el que más gente se reunió para probar un producto a ciegas. Este no ha sido el único récord del que las Oreo® han sido protagonistas. En 2011, una publicación en su página de Facebook se convirtió en la que más “me gusta” recibió en un periodo de 24 horas: casi 115.000. El objetivo inicial que se había marcado estaba en 50.000. Aunque con una pequeña trampa: fue la primera compañía en afrontar ese reto.

En la actualidad, su página oficial de Facebook tiene más de 42 millones de seguidores. Porque Oreo® es un fenómeno global, que se vende en más 100 países.

FUENTE: Javier García Ropero para Cinco días-El país economía. Mayo, 2016

Después de leer este completo relato acerca de una de las galleta más famosas del mundo, vamos a trabajar en la cocina para vestirlas de fiesta. Se trata de crear unos pasteles o tartas en miniatura, llamados comúnmente “cupcakes“. Estas preciosas tartas de formato reducido conservan todo el sabor de las galletas oreo® y son toda una delicia.


CUPCAKE DE OREO 5.JPGIngredientes (12 Unidades):

Bizcocho;

  • 250 G Galletas Oreo® (peso unico de la parte oscura)
  • 3 Huevos
  • 80 G Mantequilla a temperatura ambiente
  • 70 G Leche entera
  • 12 G Azúcar (dos cucharadas soperas)
  • 12 G Levadura química, tipo Royal®
  • Una pizca de sal

Copete y acabado;

  • 500Ml Nata para montar 35% MG (Materia Grasa)
  • El relleno de las galletas Oreo®
  • 80-100 G Azúcar en polvo o glacé
  • 120 G Queso crema tipo philadelphia®
  • Estabilizante para Nata (es opcional, pero recomendable si no van a ser consumidos de inmediato)
  • 2-3 Galleta Oreo® (Solo la parte oscura)
  • Galletas Oreo® completas (en este caso galletas oreo finas rellenas de crema de chocolate) para decorar

Elaboración:

  • Bizcocho;

Precalentar el horno a 180°C calor arriba y abajo.

Disponer de un molde metálico para cupcake o magdalenas e introducir dentro de sus cavidades los capacillos o cápsulas para hornear los bizcochos de los cupcake.

Separar la parte oscura de las galletas oreo®, pesar 250 G e introducirlos en el recipiente de una picadora si se dispone de ella o meterlas dentro de una bolsa, tipo zip, por ejemplo, y triturarlas con la base de un vaso o similar. También se las puede machacar con un mortero, han de quedar finas pero no es necesario reducirlas a polvo.

Por otro lado, separar las claras de las yemas de huevo y depositarlas en cuencos limpios y secos.

Tomar el cuenco que contiene las yemas y añadir en su interior el azúcar. Batir (preferiblemente con varillas eléctricas) durante 5 minutos o hasta que la mezcla quede espumosa y blanquecina.

Añadir la leche y la mantequilla blanda y continúar batiendo durante dos minutos más.

Incorporar las galletas machacadas y la levadura en polvo. Remover con una espátula o lengua repostera y reservar.CUPCAKE DE GALLETAS OREO 6.JPGCoger el cuenco que contiene las claras de huevo, agregar la pizca de sal y montarlas con unas varillas (preferiblemente eléctricas) hasta que estén bien firmes.

Con la ayuda de una espátula o lengua repostera y movimientos envolventes, mezclar las claras de huevo montadas con la preparación de galletas reservada, hasta que esté todo bien integrado.

Repartir de forma equitativa la masa en las cavidades de los capacillos o cápsulas, llenando únicamente dos tercios de su capacidad, ya que la masa se expandirá con la acción del calor y aumentará su volumen de manera considerable.

Una vez el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, meter el molde en su interior, quedando éste a media altura.

Hornear los bizcochitos durante 15 o 20 minutos y pinchar el centro de uno de ellos con un testador o palillo para comprobar que su interior está bien cocinado, una vez salga limpio, apagar el horno y sacar la bandeja. Dejar reposar las piezas dentro del molde durante 2 o 3 minutos y después, traspasarlos a una rejilla para que enfríen por completo.

  • Copete y abado;

Introducir la parte oscura de las dos o tres galletas oreo® en el recipiente de una picadora si se dispone de ella o meterlas dentro de una bolsa, tipo zip, y triturarlas con la base de un vaso o similar. También se las puede machacar con un mortero, hasta que queden reducidas a polvo.CUPCAKE DE GALLETAS OREO.0.JPGEn un cuenco amplio poner la nata, el queso crema y el relleno de las galletas oreo®.  Batir el conjunto con unas varillas (preferiblemente eléctricas) a máxima potencia durante dos minutos. Después tamizar sobre la mezcla el azúcar glacé, el estabilizante para nata (opcional) y el polvo de las galletas oreo® y continuar batiendo dos minutos más o hasta que la nata esté completamente montada.

Traspasar la mezcla a una manga pastelera provista de una boquilla grande de estrella abierta.

Una vez la crema esté lista, aplicarla formando una espiral sobre los cupcakes.

Para finalizar, decorar los cupcake con una galleta oreo® (en esta ocasión son galletas oreo® finas, pero también quedarán muy bonitos coronados con mini oreo® o con  mitades de la clásica galleta.

Conservar los cupcakes refrigerados y sacarlos a temperatura ambiente al menos 20 minutos antes de servirlos, así se apreciará mejor su sabor y la textura será más suave.

MINI MUFFINS DE CACAHUETE

mini muffins de cacahuete.JPGEn este blog siempre se está atento a la alimentación saludable, eligiendo para cada receta los productos más sanos y apetitosos. Para esta ocasión se han preparado unos pequeños y exquisitos muffins de cacahuete, ideales para tomar en el desayuno o la merienda, ya que nos aportarán la energía necesaria para afrontar la mañana llenos de vitalidad o nos evitaran llegar a la noche agotados. A continuación, se podrá leer una escueta información sobre las propiedades nutritivas más destacadas del cacahuete.

Si deseas conocer algunos de los nutrientes de los cacahuetes y sus beneficios más distinguidos, continúa leyendo. En los próximos parrafos y antes de detallar la receta de estos tentadores y deliciosos mini muffins de cacahuete se comentan brevemente algunos aspectos de interés nutricional sobre esta leguminosa en particular.

Se trata de un alimento saludable para el corazón, por ello se deben incluir los cacahuetes en la dieta diaria. Los cacahuetes son ricos en grasas monoinsaturadas y en antioxidantes, componentes que ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares, ya que regulan los niveles de colesterol en sangre, bajando el colesterol malo y aumentando el bueno.

Según las investigaciones más recientes, los cacahuetes tienen tantos antioxidantes como los arándanos o las fresas. Uno de los antioxidantes presentes en los cacahuates es el resveratrol, que parece ser bastante importante para evitar accidentes cerebrovasculares (los accidentes cerebrovasculares, también conocidos como ACV, son episodios que consisten en la muerte de las células del cerebro como consecuencia de la obstrucción o ruptura de una arteria que bloquea la irrigación sanguínea).

Los cacahuates tienen varios nutrientes con supuestas propiedades anticancerígenas, como el resveratrol y el ácido fólico (tipo de vitamina B soluble en agua que reviste mucha importancia para nuestra salud. Esta vitamina cumple un rol valioso en la reconstitución celular y ayuda a prevenir o tratar varias enfermedades). Por esta razón, se ha investigado sobre el consumo de cacahuates como una forma de prevenir entre otros, el cáncer de colon. Según los últimos estudios realizados por investigadores especialistas en la materia, consumir cacahuates al menos dos veces por semana reduce los riesgos de cáncer de colon en un 58% y 27% en mujeres y hombres respectivamente.mini muffins de cacahuete 4.JPGEntre las propiedades nutritivas de los cacahuates no debemos olvidar que son ricos en niacina, también conocida como vitamina B3. La importancia de las vitaminas del complejo B (fundamentales para producir energía a través de los alimentos, producir numerosas hormonas, enzimas y proteínas muy importantes para el cuerpo humano y  cuidar la salud cardiovascular. Además intervienen en la división y el crecimiento celular, mantienen la salud del sistema nervioso, la salud mental y fortalece el sistema inmunitario). En el caso de los cacahuetes, sus altos aportes de niacina (100 gramos de cacahuetes aportan el 75% de los valores diarios recomendados) son claves para prevenir el mal de Alzheimer y los daños cognitivos propios de la edad avanzada.

Otro de los beneficios de los cacahuates es que contribuyen a tener una piel sana, debido a que unos 100 gramos de cacahuetes aportan hasta un 55% de los valores diarios necesarios de vitamina E (esta vitamina junto con las vitaminas C y A conforman el grupo de vitaminas antioxidantes, y son indispensables para mantenernos saludables. Las propiedades de la vitamina E son especialmente necesarias para el corazón. Se ha comprobado que esta vitamina ayuda a mejorar el aparato circulatorio, y de alguna forma se podría decir que actúa como un efectivo limpiador de las arterias).

Los cacahuetes pueden ser consumidos crudos, aunque se recomienda tostarlos para que aumente el número de antioxidantes, además de darle un sabor más agradable, gustoso y crujiente.

Una manera formidable de consumirlos es mediante la crema de cacahuete o mantequilla de maní. De esta forma, será más sencillo consumir cacahuetes regularmente, ya que se puede usar para preparar emparedados, salsas o unos deliciosos muffins como es en el caso de la receta que se presenta en este post.

Asimismo, se puede adquirir aceite de cacahuete (cada vez más usual), muy sano y de buen sabor, ideal para cocinar o preparar una saludable ensalada.

¿Quién no ha disfrutado rompiendo la cáscara del cacahuete con las manos para degustar este alimento?

Para finalizar y habiendo conocido este breve resumen de las propiedades nutritivas más destacadas e importantes que nos proporciona el consumo del cacahuete para la salud, es muy recomendable incluirlos regularmente en la dieta diaria.

Para empezar, no hay mejor manera que incluirlos en la masa de uno de los clásicos más consumidos y que más gustan, los muffins o magdalenas enriquecidas. Desde cosmopolitan cuisine se recomienda su elaboración , merece la pena dedicarle una pizca de tiempo a la cocina casera, es reconfortante e indudablemente más saludable que cualquier alimento que se pueda comprar envasado o no haya sido elaborado de forma artesanal, con los mejores ingredientes.


SONY DSCIngredientes:

  • 125 G Huevo (Aproximadamente 3 unidades)
  • 120 – 175 G Azúcar blanco e integral, en la misma cantidad (si se usa edulcorante sin azúcar, éste debe ser en grano y se añadirá la parte proporcional correspondiente indicada por el fabricante en el envase del producto). También se pueden elaborar con un sólo tipo de endulzante.
  • 100 G Manteca de cacahuete natural, cremosa o crunch (sin azúcar ni aditivos)
  • 60 Ml Aceite vegetal (Cacahuete, girasol, nuez, maíz…)
  • 90 Ml Leche
  • 210 G Harina
  • 10 G Levadura en polvo Royal®
  • Chocolate fundido, cacahuetes troceados, chips de cacahuete y chocolatinas variadas para decorar

Elaboración:

Tamizar la harina junto a la levadura en polvo y reservar.

Poner dentro de un bol los huevos con el azúcar y batir la mezcla (preferiblemente con un robot o varillas eléctricas) hasta que esté espumosa y haya doblado su volumen, entre 5 y 10 minutos.

Una vez adquiera textura cremosa, incorporar el aceite vegetal, la mantequilla de cacahuete y la leche. Batir hasta integrarlos.

Añadir la harina leudante y mezclar suavemente con una espátula o lengua repostera, para así evitar su desmontado.

Poner la preparación en un recipiente hermético o taparla con plástico film transparente de uso alimentario.

Dejar reposar la masa dentro de la nevera un mínimo de treinta minutos (lo optimo son tres horas, de este modo se obtendrá una masa bien fría y asentada.

Pasado el tiempo, precalentar el horno a máxima potencia (aproximadamente 250°C) con calor en la parte superior e inferior y colocar la rejilla o bandeja de horno a media altura.

Mientras el horno va cogiendo temperatura, disponer un molde para hornear magdalenas (puede ser metálico, cerámico o de silicona) e introducir dentro de sus cavidades unas cápsulas o papelillos especiales para hornear muffin o magdalenas.

En el momento que se tenga todo preparado, sacar la masa de la nevera y con ayuda de una cuchara o de un saca bolas de helado, llenar las cápsulas hasta tres cuartas partes de su capacidad.mini muffins de cacahuete 1.1.JPGCuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, colocar los moldes con la masa de muffin sobre la rejilla o bandeja que se dispuso dentro del horno.

Una vez se hallen los muffin en su interior, bajar la temperatura a 180°C y cocerlos durante 15 o 20 minutos (dependerá de la potencia y de las características de cada horno).

Antes de retirar la bandeja de magdalenas del horno, comprobar si los bollos están bien horneados. Para ello, pinchar en el centro de una pieza con un testador o palillo. Si éste sale limpio, significará que están bien cocinados.

Sacar los mini muffin del horno, liberando las cápsulas del molde.

Por último, dejarlos enfriar por completo sobre una rejilla elevada (así se favorece la circulación del aire y se evita que los bizcochitos puedan generar humedad en la base).

Un vez fríos, decorarlos con chocolate fundido, cacahuetes picados, chips de manteca de cacahuete y chocolatinas al gusto.

MAGDALENAS INTEGRALES CON ARÁNDANOS

MAGDALENAS INTEGRALES CON ARÁNDANOS.JPG¿Quien dijo que comer sano es aburrido? En la entrada de hoy presento una deliciosa receta de magdalenas integrales con arándanos (frutos silvestres que contienen muy pocos azúcares, son ricos en vitaminas, minerales, potentes antioxidantes y flavonoides). Una magnífica forma de comenzar el día de manera saludable. Los alimentos integrales, comparados con sus homólogos refinados, son más ricos en nutrientes, como vitaminas y minerales, en fibra y otros muchos compuestos fitoquímicos y bioactivos con reconocidos beneficios para la salud. El consumo regular de cereales integrales contribuyen a la reducción de los factores de riesgo relacionados con enfermedades crónicas, en especial de enfermedades cardiovasculares, diabetes de tipo 2 y ciertos tipos de cáncer, así como varias enfermedades gastrointestinales.

Sabías que…

Los cereales integrales, al no estar refinados, contienen todas las partes del grano: La envoltura exterior, rica en fibra. El germen, con vitaminas del grupo B y minerales como el hierro, el zinc o el selenio. El endosperma, constituido sobre todo por hidratos de carbono complejos.

El grano entero que poseen los cereales integrales contienen ácidos grasos esenciales y compuestos fitoquímicos de tipo fenólico, fitoestrógenos y lignanos, entre otros. Tales son los efectos del refinado, que un estudio publicado en la revista oficial de la Academia de Nutrición y Dietética estadounidense reveló que, mientras el pan blanco contiene ocho sustancias fitoquímicas, en el pan integral se pueden contar hasta 800. Este entramado de nutrientes, fibra y fitoquímicos sería el responsable de las ventajas de los alimentos integrales sobre la salud.

Al contrario de lo pensado en ocasiones, la fibra no sería la única responsable de tantos beneficios. Los estudios prospectivos realizados en amplias muestras de la población indican que la reducción de los eventos cardiovasculares es mayor de lo esperable, como consecuencia de las acciones metabólicas de la fibra.

El conocimiento de los beneficios de los cereales integrales por parte de los ciudadanos es insuficiente, lo cual afecta, como es lógico, a su consumo. Siendo este grupo de alimentos en nuestro entorno, sin duda, minoritario.

El Instituto Nacional de Cáncer estadounidense define la fibra, de forma sencilla y comprensible, como la parte de la fruta, vegetales, legumbres y granos enteros de cereales que no puede digerir el sistema digestivo humano. Las ventajas de la fibra para el organismo responden al hecho de que sea un compuesto no digerible. A través de diversos mecanismos, ha demostrado influir en los niveles de colesterol, glucosa e insulina en sangre, incrementar el volumen de las heces y promover la evacuación normal, entre otros. En general, se puede afirmar que, al animar a los ciudadanos a comer alimentos de origen vegetal ricos en fibra, se puede tener un impacto significativo en la prevención y el tratamiento de dolencias como la obesidad, la enfermedad cardiovascular, la diabetes tipo 2, el estreñimiento e, incluso, algún tipo de cáncer. A más fibra dietética, menos enfermedades crónicas.MAGDALENAS INTEGRALES CON ARANDANOS.JPGLos cereales integrales se caracterizan por ser unos alimentos naturales y saludables que no deberían faltar en una dieta equilibrada y variada, dado que aportan nutrientes esenciales para el organismo humano. Además de ser ricos en fibra, son alimentos ricos en hidratos de carbono de absorción lenta, con lo que además de saciar el apetito, ayudan a controlar el peso.

Recientemente y desde hace ya algún tiempo, se están poniendo en marcha una serie de campañas publicitarias que, si bien persiguen el objetivo de aumentar el número de ventas de esas mismas compañías, ayudan a que la población en general conozca algunos de los beneficios y las diferentes propiedades de aumentar el consumo tanto de fibra en sí como de cereales integrales.

Durante siglos, cereales como el arroz, el trigo, el maíz, el centeno y la avena han sido elementos fundamentales en la dieta de nuestros antepasados. De ahí que, desde siempre, los cereales se hayan constituido como unos productos naturales alimenticios indispensables en cualquier dieta.

Sin embargo, a día de hoy muchos de los alimentos que, presuntamente, serían buenos para la salud, están elaborados con cereales refinados, lo que significa que las partes exteriores del grano, el salvado y el germen, se eliminan al triturar los cereales en la molienda, conservando el albumen, compuesto principalmente de fécula, que se muele para obtener harina blanca.

Básicamente se podría definir a los cereales integrales como a aquellos cereales que no han sido sometidos a ningún proceso de refinamiento, de manera que el grano del cereal conserva absolutamente todas sus partes. Pero no son los únicos. También se pueden denominar como cereales integrales a aquellos granos que solo han perdido su cascarilla externa, pero sin embargo conservan todo el germen y la mayor parte de su fibra, por lo que es un alimento tremendamente rico en vitaminas y minerales.

Tras docenas de estudios llevados a cabo desde hace décadas, se conoce que los cereales integrales son ricos en fibra, vitaminas del grupo B, en vitamina E, tiamina, riboflavina, niacina y en minerales como el hierro, zinc, cobre, magnesio, selenio y fósforo.

Además estos cereales aportan hidratos de carbono complejos (mucho mejores que los hidratos de carbono simples, con un alto índice glucémico), proteínas y distintas sustancias protectoras como los lignanos, que son fitoestrógenos vegetales con diferentes propiedades contra las enfermedades cardiacas y el cáncer.

A continuación se citan sus beneficios más destacados para la salud:

  • Ayuda a mejorar nuestro tránsito intestinal; precisamente por su elevado contenido en fibra vegetal, que se encuentra sobre todo en las capas externas del grano del cereal, se trata de un alimento ideal para mejorar el tránsito intestinal, favoreciéndolo de forma tremendamente positiva. Por ello es un alimento interesante y adecuado en caso de estreñimiento, porque ayuda a que las heces tiendan a ser más blandas, mejorándolo.
  • Reducen los niveles elevados de colesterol y triglicéridos; un consumo regular de cereales integrales es útil a la hora de reducir los niveles altos de grasas en la sangre (en particular tanto colesterol como triglicéridos), que suponen un riesgo cardiovascular muy serio cuando dichos niveles son muy elevados, o cuando se mantienen en el tiempo. De hecho, cuando se tiene el colesterol o los triglicéridos elevados no suelen aparecer síntomas hasta que es demasiado tarde, motivo por el cual es imprescindible realizar análisis de sangre de forma rutinaria y regular.
  • Previene algunos cánceres, en especial el cáncer de colon; es conocido desde un punto de vista científico que los cereales integrales ayudan a prevenir el cáncer de colon, dado que la fibra al aumentar el ritmo intestinal favorece y mejora una evacuación de las heces más rápido, de forma que las toxinas presentes en las heces son desechadas antes de que el organismo pueda absorberlas. Es más, también es conocido que ayuda a reducir otros tipos de cáncer, como por ejemplo el cáncer de próstata y de mama, gracias a que contienen lignanos, que inhiben el desarrollo de los estrógenos (al parecer responsables del desarrollo de células cancerosas).

En resumen, estos son los beneficios más destacados que aportan los cereales integrales:

  • Ayudan a reducir los niveles de colesterol alto.
  • No engordan, al no aportan calorías de grasas y azúcares, sino energía.
  • Reducen el riesgo de mortalidad.
  • Protegen el corazón.
  • Promueven el buen funcionamiento de los intestinos.
  • Disminuye la glucosa en la sangre, por lo que, entre otros aspectos, son claramente recomendables para las personas diabéticas.
  • Mantienen la alcalinidad del organismo, liberando la acidez y protegiendo la dentadura.

Consejo :

Si no se está muy acostumbrado a tomar cereales integrales, se recomienda comenzar con pequeñas ingestas, e ir aumentándolas de manera paulatina.


muffins integrales con arandanos 2.JPGIngredientes:

  • 210 G Harina integral de trigo
  • 125 G Azúcar de caña integral
  • 150 Ml Aceite vegetal (girasol, nueces, almendras u oliva suave)
  • 60 Ml leche desnatada
  • 125 G Huevos frescos (tres unidades t.M)
  • 8 G Levadura en polvo Royal®
  • 125 G Arándanos frescos
  • 2 Cdas Salvado de avena (opcional)

Elaboración:

Antes de comenzar, se recuerda que todos los ingredientes han de estar a temperatura ambiente y los utensilios limpios y secos.

Poner los huevos y el azúcar en un bol amplio y batir con unas varilla enérgicamente (si se dispone de robot de cocina o varillas eléctricas, en esta receta se recomienda su uso), hasta que la mezcla aumente y presente una textura esponjosa y de color pálido.

Bajar la intensidad en el batido e incorporar la leche y el aceite vegetal.

Agregar la harina integral y la levadura química. Mezclar lento y suave, removiendo el tiempo justo para que la masa quede homogénea.

Tapar el cuenco con un paño o plástico film transparente de uso alimentario y dejar reposar la masa dentro de la nevera una o dos horas como mínimo (se puede dejar refrigerada hasta el día siguiente e incluso durante dos o tres días).muffins integrales con arandanos.JPGPrecalentar el horno, programar 250 C de temperatura calor arriba y abajo. Colocar  dentro del horno la rejilla de tal forma que cuando se horneen las magdalenas, éstas queden a media altura.

Sacar la masa del refrigerador y mezclar enérgicamente con una lengua repostera o espátula.

Añadir a la masa las 3/4 partes de los arándanos (el resto se utilizarán en la decoración final) e integrarlos con mucha suavidad en la preparación.

Disponer una bandeja de horno y sobre ella colocar los moldes o cápsulas.

Resultado de imagen de moldes para muffinsSi las cápsulas son de papel flexible o estriado será conveniente colocarlas sobre un molde con cavidades de las mismas características que el que se muestra en la fotografía. Estos moldes se pueden encontrar de diferentes tamaños y medidas y es fácil adquirirlos en las grandes superficies de alimentación, por internet o en tiendas especializadas. Con ello se evitará que los muffins pierdan la forma durante el horneado.

Con un sacabolas de helado o cucharón, llenar los moldes o cápsulas hasta 3/4 partes de su capacidad. Después, colocar sobre cada magdalena dos o tres arándanos y espolvorear sus superficies con salvado de avena.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir la bandeja en su interior y hornear los bollos bajando la temperatura a 210 C entre 14 y 16 minutos (el tiempo de horneado dependerá del tamaño de las piezas y las características del horno).

Cuando la superficie de las magdalenas esté ligeramente dorada, comprobar su cocción pinchandolas con un testador o palillo. Si éste sale sin restos de masa, retirarlas, colocarlas sobre una rejilla y dejarlas enfriar por completo.

Las magdalenas se conservan en perfectas condiciones  durante varios días dentro de un recipiente hermético, en un lugar fresco, seco y alejado de fuentes de calor. MAGDALENAS INTEGRALES CON ARANDANOS 3.JPG

MUFFINS DE ARÁNDANOS

muffins de arandanos 3.JPGMañana para el desayuno, muffin con arándanos azules. En casa nos encantan las frutas del bosque ya que aportan un toque distinguido a los platos y postres, proporcionan un toque ácido que nos encanta y además poseen multitud de beneficios para el organismo.

Estas frutas son bayas que crecen en grupos de pequeños arbustos que alcanzan de 25 a 50 centímetros de altura. Son oriundas de Asia y Europa y se pueden ver en estado silvestre en márgenes de caminos o torrenteras. Crecen en terrenos húmedos y en algunos casos, se pueden encontrar a 1.500 metros de altitud. Maduran durante los meses de verano y otoño. Actualmente, se cultivan especies con fines comerciales, por lo que es fácil encontrarlas en mercados especializados. El arándano que se consume en España procede básicamente de Australia, Chile, Holanda e Italia, pero cada vez toman mayor relevancia los que proceden de nuestro país, concretamente de Huelva y Asturias.

Estas frutas son de bajo valor calórico por su escaso aporte de hidratos de carbono. Son especialmente ricas en vitamina C (poseen cantidades mayores que algunos cítricos) además de actuar como antioxidante tiene la capacidad de favorecer la absorción del hierro de los alimentos, por lo que mejora o previene la anemia. Dicha vitamina interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y la resistencia a las infecciones. En general, las bayas silvestres son buena fuente de fibra; que mejora el tránsito intestinal, de potasio, hierro y calcio (estos dos últimos de peor aprovechamiento que los procedentes de alimentos de origen animal), taninos de acción astringente y de diversos ácidos orgánicos. Sin embargo, lo que en realidad caracteriza a estas frutas es su abundancia de pigmentos naturales (antocianos y carotenoides) de acción antioxidante; neutralizan la acción de los radicales libres que son nocivos para el organismo. En la alimentación humana, este tipo de frutas constituyen una de las fuentes más importantes de antocianos, pigmentos vegetales que les confieren su color característico y que están junto con ácidos orgánicos tales como el ácido oxálico o el ácido málico, responsables también de su sabor.

Este fruto está disponible desde el mes de junio hasta diciembre. Una vez recolectados, se conservan durante 4 ó 5 semanas teniendo en cuenta sus necesidades de humedad y temperatura.

Al elegir este tipo de frutas es conveniente fijarse en su color, ha de ser brillante e intenso. Deben encontrarse firmes al tacto y secas, ya que las blandas y húmedas se estropean con facilidad. Se suelen deteriorar por deshidratación; rajado de los pequeños granos que las forman o enmohecimiento.

Normalmente el aroma acompaña al aspecto del alimento y suelen ser frutas muy perfumadas.

No se deben adquirir los frutos que no estén maduros pensando que ya madurarán en casa, ya que esto no sucederá. Tampoco es conveniente adquirirlos demasiado maduros ya que pierden su jugo y con ello la mayoría de propiedades que poseen.


MUFFINS DE ARANDANOS 5.JPGIngredientes (para 6 o 7 muffins usando las cápsulas de la fotografía):

  • 300 G Harina de repostería
  • 280 Ml Nata líquida
  • 150 G Azúcar común
  • 150 G de huevo
  • 60 G Aceite vegetal suave
  • 10 G Levadura química
  • 10 G Sal
  • Ralladura de limón
  • 200 G Arándanos frescos

Elaboración:

En un cuenco amplio, tamizar la levadura junto a la harina. Reservar.

En otro bol batir los huevos y el azúcar, hasta obtener una crema espumosa, que haya aumentado notablemente su volumen y presente un tono pálido.

Añadir la nata líquida y el aceite. Mezclar hasta conseguir una crema lisa y uniforme.

Incorporar la harina leudante, la ralladura de limón y la sal.

Remover con movimientos envolventes la preparación, con la ayuda de una espátula o lengua repostera y mezclar hasta unir todos los ingredientes (no batir la mezcla en exceso, si la harina desarrolla demasiado el gluten, los muffins quedarán apelmazados y no levaran correctamente).

Cuando se obtenga una masa suave y homogénea tapar el bol con papel film, para que no se cree corteza en la superficie y refrigerar la masa entre una y tres horas.

Precalentar el horno, programar 200 C de temperatura calor arriba y abajo. Colocar  dentro del horno la rejilla de tal forma que cuando se horneen los muffins, éstos queden a media altura.

Sacar la masa del refrigerador y mezclarla suavemente con una lengua repostera o espátula.

Añadir las 3/4 partes de los arándanos (el resto se utilizarán en la decoración final) e integrarlos con mucha suavidad en la preparación.

Disponer una bandeja de horno y sobre ella colocar los moldes o cápsulas.

Resultado de imagen de moldes para muffinsSi las cápsulas son de papel flexible o estriado será conveniente colocarlas sobre un molde con cavidades de las mismas características que el que se muestra en la fotografía. Estos moldes se pueden encontrar de diferentes tamaños y medidas y es fácil adquirirlos en las grandes superficies de alimentación, por internet o en tiendas especializadas. Con ello se evitará que los muffins pierdan la forma durante el horneado.

Con un sacabolas de helado o un cucharón llenar los moldes o cápsulas hasta 3/4 partes de su capacidad. Después, colocar sobre cada muffin dos o tres arándanos.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir la bandeja en su interior y hornear los muffins entre 20 y 30 minutos (el tiempo de horneado dependerá del tamaño de las piezas).

Cuando la superficie de los bollos esté ligeramente dorada, comprobar la cocción pinchando los muffin con un testador o palillo. Si éste sale sin restos de masa retirarlos, colocarlos sobre una rejilla y dejarlos enfriar por completo.

Se conservan en perfectas condiciones  durante varios días dentro de un recipiente hermético, en un lugar fresco, seco y alejado de fuentes de calor.MUFFINS DE ARANDANOS 4.JPG

MAGDALENAS DE NATA

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Me encanta desayunar con algo tan clásico como son las magdalenas. Se trata de un alimento compuesto en el que para su elaboración se emplean ingredientes básicos 100% naturales.

La magdalena o madalena es un pequeño bollo tradicional de Francia y España (de origen incierto). Las magdalenas se suelen cocinar en pequeños moldes de papel rizado, aunque otra variedad francesa tiene forma de pequeña concha (madeleine) y se obtienen cociéndolas al horno en una placa metálica que tiene hoyos con dicho diseño.

La receta lleva los mismos ingredientes que un bizcocho, pero en distintas proporciones; huevos, azúcar, grasa (aceite o mantequilla), harina de trigo, levadura y opcionalmente aroma de limón o vainilla. 

La receta de estas magdalenas de nata es algo diferente a la receta de las magdalenas más tradicionales, ya que en su elaboración se sustituye parte del aceite empleado en la fórmula, por nata. La nata le aporta a estos bizcochitos un sabor suave y muy especial.

Durante mucho tiempo, la nata se utilizó para elaborar mantequilla. Pero, a partir del siglo XVII, los cocineros y jefes de cocinas reales y nobles comenzaron a interesarse por ella. Empezó entonces a ser apreciada en la cocina, por su untuosidad y ligereza. Tradicionalmente se recogía la nata que, tras la cocción, se separaba de la leche, pero a finales del siglo XIX (1879), la invención de la desnatadora centrífuga permitió al fin obtener grandes cantidades (Gustaf de Laval, científico sueco, inventó una centrifugadora capaz de separar fácilmente líquidos mezclados entre sí o partículas sólidas de estos líquidos mediante el control de la temperatura y la velocidad centrífuga).

A lo largo del siglo XX, la nata se ha ido convirtiendo en el ingrediente básico de algunas cocinas regionales formando parte de muchos de sus platos emblemáticos. La crema o nata simboliza lo mejor de la leche, la excelencia y lo más selecto, como lo indican las expresiones la crème de la crème o la flor y nata.

SONY DSCLa nata es un producto de consistencia grasa y tonalidad blanca o amarillenta. Se ha definido como una leche rica en grasa con bajos niveles de proteínas y lactosa. Hay distintos tipos de nata, dependiendo de los contenidos en grasa, que oscilan entre un 12% y un 55% y del tipo de tratamiento térmico.

Como todos los tipos de leche líquida y de productos lácteos que encontramos en el mercado, la elaboración de la nata comienza por la recogida de la leche cruda. La calidad de la leche cruda debe ser la misma que se exige para la leche destinada al mercado de la leche líquida. Es importante que la leche no presente olores extraños procedentes de la alimentación animal, ya que se distribuyen en la fase grasa y por lo tanto, dan lugar a un importante defecto en la nata. En condiciones ideales, la leche debe ser procesada inmediatamente después de su recepción, puesto que el desnatado es menos eficaz cuando la leche se almacena durante un tiempo prolongado. Esto está relacionado con las enzimas lipolíticas que contienen las bacterias psicrófilas y psicrotrofas presentes en la grasa de la leche, por lo que el tiempo de refrigeración de la leche cruda no debe exceder de 24 horas.

Posteriormente comienza el proceso de desnatado de la leche donde se separan la parte desnatada o magra y la parte grasa de la leche. El desnatado de la leche puede realizarse por dos procedimientos:

• Desnatado natural o espontáneo: Está basado en la diferencia de densidad entre los glóbulos grasos y la fase acuosa que constituye la leche desnatada. Sin embargo, este procedimiento está actualmente en desuso por varios inconvenientes como falta de condiciones higiénicas, composición no deseada, obtención discontinua y duración.

• Desnatado centrífugo: Sistema desarrollado a nivel industrial, que emplea la fuerza centrífuga para acelerar el proceso de separación de las fases de la leche. Se emplean equipos especialmente diseñados para ello, denominados desnatadoras.

Este tipo de equipos también se pueden emplear para llevar a cabo la higienización de la leche y eliminar las impurezas aprovechando la fuerza centrífuga. Las impurezas se acumulan en la parte externa. Las desnatadoras-higienizadoras industriales poseen un sistema de evacuación periódica de las impurezas acumuladas.magdalena2.JPGUna vez obtenida la nata, se realiza la estandarización, que se define como el proceso de medida y ajuste de la concentración de grasa de la nata. Para ello tiene que estar establecido previamente el porcentaje de grasa, para luego en esta etapa regular la cantidad de la nata obtenida en la etapa anterior. La medida del contenido de grasa se controla por densitometría.

Después se continúa con el tratamiento térmico:

• Natas pasteurizadas: Natas ligeras: 72°C durante 15 segundos. Resto de las natas: 85-100°C durante 10-15 segundos.

• Natas esterilizadas: 105-115°C durante 20-45 minutos.

• Natas sometidas a UHT: Mínimo 132°C durante 2 segundos.

La necesidad y la preferencia por la homogeneización varían de acuerdo con el producto final. Para ello es necesario la presencia de un equipo homogeneizador en la línea de producción, que puede situarse antes o después del tratamiento térmico. Desde el punto de vista higiénico y operacional, es mejor que el homogeneizador se coloque antes de la pasterización u otro tratamiento térmico, puesto que así no son necesarias condiciones asépticas. Sin embargo, la homogeneización después del tratamiento térmico, reduce los problemas de rancidez causados por las lipasas de la leche y los problemas de desestabilización de la nata debidos al calentamiento (evita la reasociación de glóbulos grasos).

Una vez obtenido el producto final, continúa el proceso común para todo tipo de natas: enfriamiento, envasado y almacenamiento.

Por su proceso de obtención se producen distintos tipos de nata:

• Nata ácida (también llamada nata fermentada), es la que se produce de manera espontánea.

• Nata dulce, es la obtenida a partir de un proceso de centrifugación en desnatadoras. Por su composición según el contenido graso, expresado en porcentaje de materia grasa respecto al peso del producto final.

El contenido de grasa y sólidos se estandariza de acuerdo con las normas y principios del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), con lo que se obtiene una clasificación de los grupos de nata:

• Doble nata: > 50% en materia grasa.

• Nata: contenido graso entre 30% y 50%.

• Nata delgada o ligera: contenido graso entre 12% y 30%.

La nata es la materia grasa concentrada de la leche que contiene, además, un tercio de la proteína (más bien, contiene 2/3 de la proteína de la leche de referencia) y la mitad de la lactosa de la leche, en una pequeña proporción de agua. Aunque los distintos tipos de nata pueden diferir en el contenido final de materia grasa, destaca su aporte en vitamina A, que supera unas seis veces, e incluso más, el contenido de la leche entera de la que procede. Igualmente aunque en menor proporción, también es rica en vitamina D, vitamina E y la hidrosoluble vitamina C.

Respecto a su aporte mineral, destaca su contenido en calcio (aunque en cantidades inferiores a la leche de partida), potasio, sodio, fósforo y magnesio.

A pesar de que su principal nutriente es la grasa, la nata en nuestra dieta puede tener valiosos aportes y utilidades, según la variedad que se emplee e incorporándola en cantidades adecuadas.

En ocasiones su utilización puede reemplazar a la mantequilla, disminuyendo el porcentaje de grasas y calorías y aportando un sabor agradable a los platos. Además, la crema de leche se digiere más fácilmente que otros cuerpos grasos.


magdalena5555555555.JPGIngredientes 12 unidades:

  • 175 G HarinaHarina de trigo (especial repostería)
  • 100 G Azúcar común
  • 75 G Aceite de aceite de girasol sin refinar
  • 100 G Nata líquida para montar (puede ser ligera)
  • 1/2 Sobre de levadura Royal (8 gr.)
  • 125 G Huevo (2-3 depende del tamaño)
  • 1 vaina de vainilla
  • Azúcar común para decorar (opcional)

Elaboración:

En un cuenco amplio, batir con las varillas (preferiblemente eléctricas) los huevos y el azúcar. Hasta conseguir una mezcla esponjosa y blanquecina, durante aproximadamente 7 minutos.

Abrir por la mitad la vaina de vainilla y con la punta de un cuchillo raspar el interior para obtener los granitos de vainilla (su aroma es muy concentrado y por ello para esta receta sólo se utilizó la mitad de una vaina de vainilla).

Añadir las pepitas a la mezcla y batir 6 minutos más.

Incorporar la nata y el aceite, y continuar batiendo a baja velocidad otros 3 minutos.

Agregar la harina y la levadura (previamente tamizadas) y mezclar con una lengua repostera o espátula. Éste paso se realizará con mucha suavidad y realizando movimientos envolventes para impedir que la harina desarrolle demasiado gluten y reste esponjosidad a las magdalenas.

Dejar reposar la masa tapada con papel transparente de uso alimentario dentro de la nevera al menos durante 3 horas (se puede dejar toda la noche).

Pasado el tiempo, precalentar el horno a 230 C y colocar la rejilla del horno en la parte central, de tal manera que cuando se vayan a hornear las magdalenas, el molde quede a media altura.

molde_multiple_muffins_picbig.jpgMientras el horno coge temperatura, meter las cápsulas para magdalenas en los huecos de una bandeja de metal para hornear magdalenas (en la fotografía se puede observar el molde que se ha empleado para realizar la cocción de estos bollitos). En su defecto, también se pueden hornear dentro de pequeñas flaneras (de este modo, las cápsulas de papel no se abrirán dentro del horno por el efecto del calor y las magdalenas crecerá hacia lo alto, no hacia lo ancho).

Después, verter la masa dentro de los moldes de papel hasta llenar 3/4 partes de su capacidad, y colocar en su superficie un montoncito de azúcar (con media cucharadita de café por magdalena será suficiente).

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, colocar la bandeja sobre la rejilla que inicialmente se colocó dentro del horno.

Una vez dentro, bajar la temperatura del horno a 210 C y hornear durante 18-20 minutos. Pasados los primeros 15 minutos, antes de sacarlas del horno, abrir la puerta para comprobar la cocción del de las magdalenas, pinchado una de ellas con un testador o palillo. Este paso hay que realizarlo con mucha rapidez, para evitar que el horno pierda temperatura y las magdalenas en caso de no estar bien cocidas se puedan chafar.

Cuando se compruebe que el palillo sale limpio y las magdalenas están bien cocidas y doradas, sacar el molde del horno y con cuidado de no quemarse trasladar las magdalenas del molde a una rejilla para que se enfríen y no se forme humedad en la base.magdalena1.JPGLas magdalenas se conservan en perfectas condiciones durante tres o cuatro días desde su fabricación, dentro de bolsas o recipientes herméticos. Las que no se vayan a consumir en el periodo de tiempo mencionado, es recomendable congelarlas por un espacio de tiempo no superior a dos meses.

MUFFINS DE FRAMBUESAS

SONY DSCEl origen del muffin se encuentra en Inglaterra concretamente en Londres, donde existen referencias en recetarios a partir de 1703. Su nombre deriva de la palabra original moofin, cuya procedencia se puede deber a una adaptación de la palabra francesa moufflet (pan suave).

A partir de la década de 1950, se comienzan a comercializar distintos paquetes de muffins, tanto en Inglaterra como en Estados Unidos, en distintas cafeterías, pastelerías y tiendas de alimentación

El muffin guarda similitudes con la magdalena o los cupcakes pero es un alimento distinto, debido a que presenta un sabor menos dulce y su elaboración es diferente. Pueden prepararse tanto dulces como salados, de diversos sabores y rellenos.

La masa del muffin se elabora principalmente con harina de trigo, huevo, aceite vegetal, leche de vaca, polvos de hornear, esencias (siendo la más usual la vainilla) y azúcar. El toque distintivo se debe al añadido de verdura, fruta seca o fresca, chocolates y cremas.


blog3.JPGComo se explica en párrafos anteriores lo que mayormente diferencia al muffin de las magdalenas y los cupcake es el  añadido de sabor a la masa. En este caso los vamos a preparar con frambuesas, dándoles un toque especial con “streusel” (En pastelería y repostería, el término streusel alude a una cobertura de mantequilla, harina y azúcar. En Alemania se aplica a magdalenas, panes y pasteles. Algunas recetas modernas añaden diversas especias y ocasionalmente almendra. Aunque esta cobertura es de origen alemán, a veces se considera danesa o sueca) de almendras y trocitos de chocolate blanco.

Personalmente, siento debilidad por las frambuesas. Me fascina como una fruta tan menuda proporciona un sabor tan potente e intenso y a su vez, enriquece tanto un plato.

Si estáis interesados y queréis saber más sobre este fruto tan sugestivo como beneficioso para nuestro organismo, dedicar unos minutos a leer el siguiente relato.

La frambuesa, conocida también como fresa del bosque, es un hermoso fruto del frambueso o sangüeso, planta que crece silvestre en todos los países de clima templado. Pertenece a la familia de las Rosáceas, que incluye más de 2.000 especies de plantas herbáceas, arbustos y árboles que crecen por las regiones templadas de todo el mundo. Las principales frutas europeas, además del rosal, pertenecen a esta gran familia. 

Es una fruta que aporta una cantidad destacable de fibra, ayuda a mejorar el tránsito intestinal. Constituye una buena fuente de vitamina C, ácido cítrico y ácido elágico, flavonoides y folatos, minerales como el potasio, el magnesio y el calcio, este último de peor aprovechamiento que el que procede de los lácteos u otros alimentos que son buena fuente de dicho mineral. La vitamina C tiene acción antioxidante, al igual que el ácido elágico y los flavonoides (pigmentos vegetales). Dicha vitamina interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. El ácido cítrico, posee una acción desinfectante y potencia la acción de la vitamina C. El ácido fólico interviene en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y formación de anticuerpos del sistema inmunológico. El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

Las frambuesas son unos frutos que refrescan y estimulan el apetito. Una taza de frambuesas (125 gramos) contiene unos 10 gramos de fibra. Pese a su pequeño tamaño y a que su consumo, dentro de los hábitos alimentarios mediterráneos, se limita a su uso como fruta ornamental en distintos platos, es una gran portadora de fibra. A esta sustancia se le atribuye un destacado efecto protector del organismo, debido a un mecanismo de secuestro de sustancias potencialmente nocivas. La fibra “atrapa” determinados compuestos (ácidos biliares, colesterol…) que son excretados junto con las heces, lo que beneficia a las personas con hipercolesterolemia o litiasis biliar. También acelera el tránsito intestinal, reduciendo el tiempo de contacto de algunas de estas sustancias nocivas con el tejido intestinal, lo que previene o mejora el estreñimiento y reduce el riesgo de cáncer de colon.

Las frambuesas son una excelente fuente de vitamina C, nutriente con comprobada acción antioxidante, al igual que los flavonoides y el ácido elágico. Todos estos compuestos contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares e incluso del cáncer. Asimismo, la vitamina C tiene la capacidad de favorecer la absorción del hierro de los alimentos, por lo que mejora o previene la anemia ferropénica y la resistencia a las infecciones. Existen ciertas situaciones vitales en las que las necesidades orgánicas de vitamina C están aumentadas, como: embarazo, lactancia, tabaquismo, empleo de ciertos medicamentos, estrés y defensas disminuidas, práctica deportiva intensa, cáncer, Sida y enfermedades inflamatorias crónicas. En estas situaciones, el consumo de frambuesas u otras frutas ricas en vitamina C está especialmente indicado.

Por su abundancia de ácido fólico o folatos, vitamina imprescindible en los procesos de división y multiplicación celular que tienen lugar en los primeros meses de gestación, su consumo resulta adecuado o interesante para las mujeres embarazadas para prevenir la espina bífida, alteración en el desarrollo del sistema nervioso (tubo neural) del feto.

Por su elevado contenido en potasio y bajo en sodio, resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. No obstante, su consumo deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en este mineral. Sin embargo, a quienes toman diuréticos que eliminan potasio y a las personas con bulimia, debido a los episodios de vómitos autoinducidos que provocan grandes pérdidas de este mineral, les conviene el consumo de frambuesa.nueva4.JPGEl frambueso rojo o europeo procede del monte Ida, en Grecia, desde donde se extendió a Italia, Países Bajos, Inglaterra y posteriormente a América del Norte.

Las variedades que actualmente se encuentran en el mercado provienen del árbol silvestre de frutos color rojo, que se encuentra en Europa y de las especies y variedades de color rojo y negro del norte de América.

Las frambuesas también se clasifican según la época del año en la que fructifican. La mayoría de las variedades son de verano, sin embargo, existen frambuesas de otoño y aunque el volumen de la cosecha es menor, amplían el período de recolección de estas frutas.

En España son zonas productoras Huelva, Asturias, Cáceres y la comarca del Maresme en Barcelona. El mercado español se nutre también de importaciones realizadas desde Chile y Centroamérica.

Las frambuesas, según la variedad, maduran de forma escalonada durante los meses de verano y entrado el otoño, por lo que las podemos degustar durante los meses de julio, agosto, septiembre y octubre.

Los frutos han de ser gruesos, con la pulpa consistente y una coloración brillante e intensa. Tienen que estar duros y libres de moho y se tienen que sentir secos y frescos al tacto. El tallo deberá ser de un color verde vivo.

Las frambuesas se recogen cuando están bien maduras y han perdido toda su acidez. En el momento justo de su maduración la frambuesa se separa fácilmente del tallo. Esta fruta es sumamente delicada y perecedera, ya que sus numerosos granos llenos de jugo son tan sensibles que la manipulación, el calor o simplemente el contacto de unas con otras deteriora tanto su apariencia como su calidad. Una vez en el hogar, conviene guardarlas sin lavar y sin tapar en un envase llano, en una sola capa, y de cierre hermético en el frigorífico.


nueva2.JPGIngredientes (8-10 unidades):

  • 2 Huevos
  • 125 G Azúcar
  • 6o Ml Leche
  • 150 G Aceite de girasol
  • 220 G Harina de repostería
  • 10 G Levadura química
  • Una pizca de sal
  • 125 G Frambuesas
  • 2 Cds Trocitos de chocolate blanco
  • 2 Cds Almendra fileteada

Elaboración:

En un cuenco amplio, tamizar la levadura junto a la harina. Reservar.

En un bol batir los huevos y el azúcar, hasta disolver el azúcar por completo.

Añadir la leche y el aceite, mezclar hasta conseguir una crema lisa y uniforme.

Incorporar la harina leudante y la pizca de sal.

Remover con movimientos envolventes la preparación, ayudándonos con una espátula o lengua repostera. Mezclar hasta unir todos los ingredientes (no batir la mezcla en exceso, si la harina desarrolla mucho el gluten, los muffins quedarán apelmazados y levaran con dificultad).

Cuando se obtenga una masa suave y homogénea tapar el bol con papel film, para que no cree corteza en la superficie. Refrigerar la masa entre una y dos horas (la masa puede permanecer conservada dentro de la nevera sin alterar sus propiedades, por un periodo aproximado de 24h).nueva3.JPGPrecalentar el horno, programar 190C de temperatura calor arriba y abajo. Colocar  dentro del horno la rejilla de tal forma que cuando se hornee a los muffins, éstos queden a media altura.

Sacar la masa del refrigerador, mezclar suavemente con una lengua repostera.

Añadir las 3/4 partes de frambuesas (el resto se utilizarán en la decoración final) e integrarlas con mucha suavidad en la preparación.

Disponer una bandeja de horno y sobre ella colocar encima los moldes o cápsulas.

Resultado de imagen de moldes para muffinsSi las cápsulas son de papel flexible o estriado sería conveniente colocarlas sobre un molde con cavidades (de las mismas características que el mostrado en la fotografía. Estos moldes podemos encontrarlos de diferentes tamaños y medidas, es fácil adquirirlos en las grandes superficies de alimentación. Previamente engrasado, también se puede hornear el muffin o magdalena directamente sobre él) así, se evitará que durante el horneado los muffins o magdalenas en otro caso, pierdan la forma. Si las cápsulas son rígidas, este paso no será necesario.

Con un sacabolas de helado ir llenando los moldes o cápsulas hasta 3/4 partes de su capacidad.

Para darle un acabado más bonito y atractivo, sobre los muffins colocar una o dos frambuesas de las que se reservaron en un principio, esparcir unos pedacitos de chocolate blanco y almendra fileteada.

Cuando tengamos el horno a la temperatura adecuada, meter la bandeja dentro del horno y hornear los muffins entre 15 o 20 minutos (el tiempo de horneado depende del tamaño de las piezas).

Cuando la superficie del bollo esté ligeramente dorada, comprobar la cocción pinchando con un testador o un palillo. Si éste sale sin restos de masa, retirar los muffins.

Colocarlos sobre una rejilla y dejarlos enfriar por completo.

Se conservan varios días en perfectas condiciones dentro de un recipiente hermético, en un lugar fresco, seco y alejado de fuentes de calor.nueva1.JPG

MUFFINS RELLENOS DE CREMA DE COCO

¡Estos muffins son de diez! La crema de coco, es espectacular, suave y fresca. La masa, lo más parecido a la clásica magdalena de aceite. Super esponjosa, tierna y húmeda. La combinación de ambas creaciones me encanta. Si te gusta el coco, anímate y prepara esta delicia, es super fácil de elaborar. ¡Te sorprenderá seguro!


 

Ingredientes:

Muffins (Para preparar 6 unidades);

  • 2 Huevos
  • 120 G Azúcar
  • 60 ml Leche
  • 120 Aceite suave
  • 210 G Harina floja
  • 10 G levadura química
  • 1 cdta extracto vainilla
  • 2 Cds Coco rallado
  • Coco rallado para decorar

Crema de coco;

  • 50 G Chocolate blanco
  • 50 G Queso crema
  • 20 G Icing Sugar
  • 100 ml Nata

Preparación:

  • Muffins;

Batimos los huevos con el azúcar hasta conseguir una masa esponjosa y blanquecina.

Añadimos la esencia de vainilla, la leche y el aceite. Continuamos batiendo a velocidad muy baja, para que el primer batido no baje en exceso.

Agregamos la harina y la levadura. Previamente tamizados. Lo incorporamos con movimientos envolventes y suaves.

Por último, añadimos el coco rallado. (Yo puse dos cucharadas pero se puede aumentar o reducir la cantidad).

DSC02924.JPG

Tapamos la mezcla con film transparente y la llevamos al refrigerador. La dejamos reposar por lo menos una hora, se puede dejar hasta 24h.

Con ayuda de una cuchara para bolas de helado colocamos la masa dentro de las cápsulas para muffins, así nos aseguraremos que todas saldrán iguales.

Espolvoreamos la superficie de la masa con coco rallado.

Precalentamos el horno 250 C calor arriba y abajo, cuando alcance la temperatura los metemos dentro y bajamos la temperatura a 190 C. Horneamos 15-20 minutos.

Sacamos del horno y las dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

DSC02828.JPG

  • Crema de coco;

Con una batidora de varillas, montamos la nata con el azúcar a velocidad alta. Bajamos la velocidad de la batidora y añadimos el queso crema y el coco rallado, integrar por completo.

Preparamos una manga pastelera con una boquilla de relleno, también se puede usar una jeringa gruesa. Y con ella rellenamos los muffins.