LAYER CAKE DE CHOCOLATE Y MOUSSE DE NARANJA

..34..JPGEste pastel no solo es atractivo, también es exquisito. Si es de tu agrado la combinación del chocolate y la naranja, este layer cake será perfecto para ti.

Los layer cakes o tartas de capas, son unas de las creaciones reposteras más de moda actualmente. Estas tartas son de lo más vistosas y llamativas, sobre todo cuando se realiza el corte de la porción, en la que se ven las capas y el relleno.

En esta entrada, muestro la receta de un un delicioso layer cake elaborado con tres capas de bizcocho de chocolate bañado en almíbar con un toque de cointreau (Cointreau es la marca comercial de un licor francés, elaborado a base de cáscaras de naranjas), relleno de mousse de naranja y cubierto por una fina capa de ganache de chocolate.

Este tipo de tartas son unas de las elaboraciones más espectaculares de la repostería, y no son tan difíciles de preparar como puede parecer. Solo se necesita (además de los ingredientes y herramientas de trabajo…) tiempo y paciencia.

Se puede usar distintos tipos de bizcocho para este tipo de tartas, pero es muy habitual usar bizcochos especialmente secos, como el bizcocho genovés, ya que son particularmente adecuados para calarlos con almíbar. Así el interior de la tarta queda muy jugoso y el almíbar además, se puede aromatizar para que combine bien con la cobertura que queramos usar en el exterior y en el relleno de la tarta.


SONY DSCIngredientes:

Bizcocho de chocolate;

  • 5 Huevos L (deben estar a temperatura ambiente)
  • 200 G Harina
  • 80 G Azúcar
  • 60 Ml Aceite
  • 30 G Cacao puro en polvo
  • Un pizca de sal

Almíbar;

  • 100 Ml Agua
  • 50 G Azúcar
  • 1/2 Copita de licor de naranja “Cointreau”

Mousse de Naranja;

  • 200 Ml Nata
  • 125 G Queso cremoso de untar
  • 2 Cdas Azúcar glas
  • 4 Hojas de gelatina
  • 1 Naranja
  • Colorante alimentario naranja (opcional)

Ganache de chocolate;

  • 200 Ml Nata para montar
  • 150 G Chocolate Negro 70%

Elaboración:

  • Bizcocho de chocolate;

Engrasar un molde de bizcocho (yo utilicé un molde alto, desmontable de 15 cm de diámetro).

Precalentar el horno a 190 C calor arriba y abajo. Dentro de él, colocar la rejilla de horno de tal forma que cuando se vaya a hornear el bizcocho, éste quede a media altura.

Sobre un cuenco, tamizar  la harina junto al cacao puro en polvo. Reservar.

En un bol amplio, colocar los huevos con el azúcar. Batir la mezcla (preferiblemente con unas varillas eléctricas a velocidad máxima) enérgicamente alrededor de 15 minutos. Hasta conseguir una pasta mullida de tono blanquecino que haya aumentado considerablemente su volumen.

Incorporar el aceite y continuar batiendo la mezcla a menos intensidad para así, evitar que reduzca en exceso la mezcla esponjosa que se consiguió en un principio.

Añadir la harina junto al cacao en polvo y mezclar. Se debe realizar con mucha suavidad y movimientos envolventes para  impedir que la harina desarrolle demasiado gluten  y reste esponjosidad al bizcocho.

Verter la mezcla dentro el molde.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, colocar el molde sobre la rejilla que inicialmente se dispuso dentro del horno.

Hornear la preparación 30-40 minutos.

Pasados los treinta primeros minutos (nunca antes) abrir la puerta para comprobar la cocción del bizcocho, con un testador o palillo. Este paso hay que realizarlo con mucha rapidez para así evitar que el horno pierda temperatura y el bizcocho quede chafado.

Cuando se compruebe que el testador sale limpio y el bizcocho esté bien cocido, sacarlo del horno.

Dejar el bizcocho dentro del molde 5-10 minutos.

Después, desmoldar el bollo y trasladarlo a una rejilla. Dejarlo enfriar por completo.

Cortar el bizcocho en tres capas del mismo tamaño. El corte se puede realizar con un cuchillo afilado y mucho pulso, o con una lira de pastelería o segueta para bizcochos (se puede adquirir por internet o en tiendas especializadas), que tiene la ventaja de que nos hará un corte mucho más uniforme, ya que permite graduar la altura del grosor de las capas de bizcocho.

  • Almíbar;

Poner el agua y el azúcar en un cazo a fuego medio, y llevarlo a ebullición un par de minutos, hasta que el azúcar se disuelva por completo.

Incorporar el licor de naranja y remover la mezcla.

Con una brocha de cocina (en su defecto, con una cuchara) calar todas las capas de bizcocho, insistiendo por toda la zona del contorno, ya que habitualmente se trata de la parte más seca. Reservar.LAYER CAKE DE CHOCOLATE Y MOUSS DE NARANJAS1.JPG

Mousse de naranja;

Hidratar la gelatina durante diez minutos dentro de un recipiente hondo con agua fría, con cubrirla será suficiente.

Con un cuchillo afilado o una mandolina, retirar la piel a la naranja (sin rebasar la parte blanca). Picar la piel muy fina y reservar.

Extraer el jugo a la naranja con un exprimidor y dejarlo a un lado.

Colocar la nata dentro de un bol y batirla con unas varillas enérgicamente o ha máxima potencia (es aconsejable realizar esta acción con un batidor de varillas eléctrico). Cuando la nata comience a coger cuerpo, añadir el azúcar glas y batir la nata hasta montarla por completo.

Añadir el queso cremoso, el zumo de naranja y si se desea el colorante alimentario. Mezclar con delicadeza, y descender la potencia o intensidad en el batido, para no bajar demasiado la preparación.

En una taza grande, calentar un poco de la preparación anterior. No calentar demasiado, necesitamos que la temperatura de la crema no sobrepase los 60 C (si se añade líquido muy caliente a la gelatina, ésta perderá fuerza y no cuajara correctamente).

Escurrir bien la gelatina y añadirla a la taza con la crema caliente. Mezclar con unas varillas manuales hasta disolver la gelatina por completo.

Para templar un poco la gelatina y evitar el contraste de temperaturas, antes de mezclarla con toda la preparación, añadir solo una pequeña cantidad de crema de naranja. Integrar y después, mezclar con el resto.

Batir con la batidora de varillas a velocidad baja, hasta conseguir una crema espesa y esponjosa.

Preparar una manga de pastelero con una boquilla redonda y lisa y después, llenarla con la mousse.

Opcionalmente y para obtener un acabado más profesional, forrar con una tira de lámina de acetato las paredes interiores del mismo molde en el que se cocinó el bizcocho (limpio y seco) e introducir dentro la primera plancha  de bizcocho (reservar la capa de la base del bizcocho para colocar en último lugar, ésta es la más lisa y la más apropiada para la superficie de la tarta). 

Sobre la primera capa de bizcocho, poner la primera capa de mousse de naranja.

Repetir la operación; colocar sobre la primera capa de mousse de naranja, la segunda plancha de bizcocho y presionar ligeramente con las manos para asentarlo y encima de la segunda plancha de bizcocho, distribuir la segunda capa de mousse de naranja.

Para terminar, colocar la tercera y última plancha de bizcocho (dejar la base lisa del bizcocho en la parte alta y visible de la tarta, para garantizar un buen acabado) y presionar levemente la superficie para fijarla.

Cuando se haya finalizado el montaje, trasladar el pastel a la nevera para que la mousse solidifique, un mínimo de cuatro horas (lo ideal sería dejar la tarta refrigerada durante 12 horas).

  • Ganache de chocolate;

Hervir la nata dentro de un recipiente adecuado en el microondas durante uno o dos minutos (depende de la potencia que tenga el aparato) o si se prefiere, en un cazo al fuego.

Cuando la nata alcance el punto de ebullición, retirar de la fuente de calor y añadir el chocolate negro. Dejar reposar el conjunto un minuto y mezclar con una lengua repostera o unas varillas manuales hasta que el chocolate y la nata queden completamente fusionados. Dejar templar la preparación unos minutos. El tiempo de reposo dependerá de lo líquida o sólida que se desee la cobertura.

Sacar el layer cake de la nevera y disponerlo sobre una rejilla.

Verter la ganache de chocolate sobre el pastel;

Si la ganache es muy líquida, dejar que la cobertura de chocolate se deslice por la superficie y laterales del layer cake, cubriéndolo por completo.

Si la ganache es espesa  (cremosa y semilíquida) , con la ayuda de una espátula larga cubrir el pastel y perfeccionar los laterales y superficie de la tarta.

Trasladar el layer cake de nuevo a la nevera durante una o dos horas, hasta que la ganache quede totalmente solidificada.

Pasado el tiempo, se puede servir y disfrutar. Este layer cake no tiene desperdicio, es una deliciosa mezcla de sabores en distintas texturas.

TARTA DE QUESO Y DULCE DE LECHE

TARTA DE QUESO Y DULCE DE LECHE 5.JPGEl dulce de leche (también conocido como manjar, manjar blanco, arequipe o cajeta) es un dulce tradicional latinoamericano que corresponde a una variante caramelizada de la leche. Su consumo se extiende a todos los países de América Latina, a Francia (donde se lo llama confiture de lait), y a aquellos lugares con minorías de esas nacionalidades, como España o los Estados unidos. Este producto recibe diferentes nombres según el país en el que se consume y también presenta algunas variedades regionales. Es ampliamente utilizado en postres como alfajores, tortitas, wafles, helados, pasteles o tortas.

Existen diversos relatos sobre el origen del dulce de leche. Varios de los países donde se produce se atribuyen su invención; sin embargo, ninguno posee la denominación de origen.

El dulce de leche se elabora con leche, azúcar y esencia de vainilla. Suele agregarse una pizca de bicarbonato de sodio para acelerar la caramelización de los azúcares. En algunos casos puede incorporarse crema de leche. Si bien el dulce original se hace con leche de vaca, también puede elaborarse con leche de cabra (aunque no es una variedad habitual). De hecho, cada variante del nombre representa una variante en su elaboración.

La cajeta mejicana está hecha de una combinación de leche de vaca y leche de cabra. Se originó en la ciudad de Celaya (Guanajuato) y su nombre deriva de las cajas de madera que se utilizaban para empacarlo.

El arequipe colombiano está hecho con leche de vaca y azúcar con adición de bicarbonato de sodio; se hierve hasta caramelizar el azúcar y evaporar la leche.

A su vez, el dulce de leche elaborado en Argentina está hecho a base de leche de vaca, azúcar, esencia de vainilla y una pizca de bicarbonato de sodio. En este país se elaboran distintas variedades de dulce de leche; el “tradicional”, más espeso y marrón, y el de “bajas calorías”, menos espeso y de un color más claro.

Existe también una forma simplificada de hacer dulce de leche, a base de leche condensada. Se toma una o más latas de leche condensada y se la cuece a baño María durante por lo menos dos horas. La lata debe estar cubierta completamente con el agua para que se cocine todo su contenido. Cuando se abre la lata, el contenido será “una especie” de dulce de leche.

Este tipo de leche condensada también se vende procesada y lista para el consumo, en latas, así como la leche condensada con cacao, con café o con sabor a achicoria. Todas las variantes se utilizan a menudo para la preparación de postres, en pasteles o como relleno de galletas.


TARTA DE QUESO Y DULCE DE LECHE 2.JPGIngredientes:

Base de galleta;

  • 8 Galletas (Tipo digestive)
  • 1 Cda Mantequilla blanda
  • 2 Cda Dulce de leche (puede ser ligero)

Mousse de queso;

  • 250 G Nata para montar (puede ser ligera)
  • 250 G Queso crema (puede ser ligera)
  • 50 G Azúcar glas
  • 50 Ml Leche
  • 6 Hojas de gelatina

Cobertura Dulce de leche;

  • 100 G Dulce de leche (puede ser ligero)
  • 50 Ml Nata líquida para montar (puede ser ligero)
  • 2 Hojas de gelatina
  • Perlas o decoraciones de caramelo (opcional)

Elaboración:

  • Base de galleta;

Disponer un molde desmontable de repostería (uno de 26cm de diámetro o dos de 12 cm) sobre la mesa de trabajo y colocar sobre el fondo una base para tarta de la misma medida o un trozo de papel de horno cortado con las mismas dimensiones.

Imágenes integradas 1Si se desea un acabado más profesional, forrar las paredes interiores del molde con una tira de lámina de acetato apta para uso alimentario (igual o similar a la que se muestra en la fotografía).

Colocar las galletas dentro de un procesador de alimentos y triturarlas. También se puede realizar este proceso metiendo las galletas dentro de una bolsa con cierre tipo zip y pasando por encima el rodillo de cocina, con la intención de machacarlas hasta deshacerlas.

A Continuación, mezclar con la mantequilla y el dulce de leche hasta conseguir una mezcla consistente y compacta.

Verter la mezcla dentro del molde y acomodarla con ayuda de una cuchara o la superficie plana de un vaso.

  • Mousse de queso;

Hidratar durante diez minutos las hojas de gelatina dentro de un plato hondo, cubiertas con agua fría.

Poner la nata dentro de un bol amplio y batir a velocidad alta con una varillas (preferiblemente eléctricas). Cuando comience a coger consistencia añadir el azúcar glass y continuar batiendo, hasta que comience a formar picos (la nata ha de quedar semi montada, firme pero no seca).

Incorporar el queso crema y batir hasta integrar por completo.

Calentar la leche durante unos segundos dentro de un recipiente apto para microondas o al fuego dentro de un cazo durante unos minutos.

Cuando la leche esté caliente (vigilar que no supere los 60 C de temperatura, ya que la gelatina pierde su efecto gelificante con altas temperaturas) incorporar la gelatina previamente escurrida e integrarla en la leche hasta disolverla por completo.

Después, integrar en la mezcla una o dos cucharadas de crema de queso para templarla y posteriormente anexionar con el resto de la crema de queso.

Batir la mezcla durante unos segundos, hasta conseguir una crema lisa y homogénea.

Llenar la cavidad del molde con la mousse de queso y alisar la superficie.

Refrigerar la tarta un mínimo de cuatro horas.TARTA DE QUESO Y DULCE DE LECHE 3.JPG

  • Cobertura Dulce de leche;

Hidratar durante diez minutos las hojas de gelatina dentro de un plato hondo. cubiertas con agua fría.

Dentro de un recipiente apto para el microondas o el fogón de la cocina, llevar la nata a punto de ebullición.

A Continuación, retirarla del fuego y disolver en ella las hojas de gelatina previamente escurridas.

Añadir el dulce de leche y mezclarlo con unas varillas manuales hasta obtener una crema homogénea y espesa. Dejar templar unos minutos.

Cuando la crema de dulce de leche esté templada, sacar el molde con la tarta del refrigerador y verter la preparación sobre la mousse de queso.

Después, acomodar el dulce de leche distribuyendo la cobertura equitativamente sobre toda la superficie de la tarta.

Llevar el pastel de nuevo a la nevera y nuevamente refrigerar un mínimo de cuatro horas (lo ideal es realizar esta tarta el día anterior y dejarla cuajar en la nevera 24h).

Pasado el tiempo, desmoldar la tarta y servir decorada con las perlas de caramelo.

TARTA DE MANZANAS

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Os presento una tarta de manzana deliciosa y sencilla de preparar. La manzana es una fruta muy versátil, sana y con gran cantidad de propiedades.

La manzana es el fruto del manzano. Se trata de un árbol originario de la región suroeste de Asia y la región este de Europa. En la actualidad se ha dispersado a prácticamente todas las regiones del mundo que cuentan con un clima templado.

Es una de las frutas más cultivadas del mundo, alrededor de dos quintas partes se producen en China. Otros grandes productores son Estados Unidos, Turquía, Francia, Italia e Irán. Los productores de Latino-américa más importantes son Chile y Argentina, zonas donde el clima y las características del suelo favorecen el cultivo. Las manzanas se han aclimatado en Ecuador a grandes altitudes sobre el nivel del mar, donde proveen cosecha dos veces al año debido a las temperaturas templadas constantes todo el año.

Las manzanas han sido apreciados durante siglos debido a los múltiples beneficios que proporcionan a la salud. Todos los recientes estudios realizados indican que realmente la manzana posee una cantidad innumerable de propiedades beneficiosas.

Resulta un fruto excelente que, debido a su carácter básico se puede comer con cualquier tipo de alimento y a cualquier hora del día, sin producir incompatibilidades alimentarias. Puede comerse cruda, cocida, sola o combinada con otros alimentos.

Entre las propiedades de la manzana se puede mencionar su poder antiinflamatorio para el aparato digestivo en casos de inflamación del estómago, intestinos o de las vías urinarias.

La manzana es antiácida, su contenido en pectinas, así como la influencia de la glicina, que es un antiácido natural la hacen muy adecuada en casos de acidez estomacal.

Es antidiarreica y un laxante suave, aunque parezca contradictorio su alto contenido en pectinas la convierten en un buen regulador del aparato intestinal, de manera que se constituye un laxante suave en casos de estreñimiento, especialmente cuando se come a primeras horas de la mañana. Al mismo tiempo el valor absorbente de las pectinas la hacen ideal en casos de diarrea y gastroenteritis (mal llamado colitis).

También es diurética y depurativa, favorece la eliminación de líquidos corporales, siendo muy adecuada en casos de obesidad, enfermedades reumáticas por su contenido en cistina y arginina , así como el ácido málico, resulta muy adecuada para eliminar las toxina que se almacenan en el cuerpo y que, además de combatir o impedir las enfermedades anteriormente citadas, son muy adecuadas en afecciones como ácido úrico, gota, y el tratamiento de enfermedades relacionadas con los riñones, como los cálculos o la insuficiencia renal.

La manzana es anticatarral, usada en caso de bronquitis o de tos, así como cuando se tiene el pecho cargado es muy adecuada por sus valores expectorantes.

SONY DSCAyuda a bajar los niveles altos de colesterol, debido a la metionina. Su alto contenido en fósforo y su riqueza en fibra soluble resultan fundamentales en el control del colesterol.

Es hipotensora, el valor vasodilatador de la histidina la convierten en un buen aliado para rebajar la presión sanguínea en casos de hipertensión.

Por su contenido en fósforo, resulta un alimento con propiedades sedantes, muy adecuado para tomarlo antes de irse a dormir, con lo cual ayuda a conciliar el sueño.

La manzana es un antipirético (rebaja la fiebre), anticancerígena por su contenido en catequinas y quercetina, dos fitoquímicos que protegen contra la acción de los radicales libres y antidiabética.

Mencionar que la manzana carece de toxicidad, si exceptuamos la ingestión de sus semillas que, como en todas las rosáceas contienen ácidos que combinados con los jugos gástricos producen cianuro, aunque la ingesta de estas tendría que ser muy grande y voluntaria para producir un resultado fatal.

También, hay algunas personas que pueden presentar algunos síntomas de alergia a la manzana, aquellas personas que sean alérgicas a las fresas, la pera, los duraznos y las almendras, por citar algunos ejemplos, pueden padecer síntomas de alergia con la ingesta de manzanas. 


 

SONY DSCIngredientes:

  • 5 Manzanas golden
  • 2 huevos L
  • 85 Ml Leche
  • 70 G Azúcar
  • 1 Cdta Levadura química
  • 75 G Harina
  • 2 Cda Aceite vegetal
  • Sal
  • Zumo de un limón
  • Almíbar espeso, azúcar invertido o mermelada de melocotón

Elaboración:

Engrasar un molde desmontable de 24cm y colocar en la base un papel de horno cortado a la misma medida.

Precalentar el horno 200C calor arriba y abajo y colocar la rejilla de horno dentro del mismo para posteriormente introducir la tarta (quedando ésta a media altura).

Lavar y pelar las manzanas. Descorazonarlas y rociarlas con el jugo de limón.

Cortar las manzanas en láminas muy finas (para que todas las láminas queden con el mismo grosor, emplear una mandolina).
En el vaso de la batidora colocar el huevo, la leche, el aceite, el azúcar, una pizca de sal, la  harina y la levadura química. Batir todos los ingredientes hasta conseguir una masa semilíquida, lisa y homogénea.
Incorporar a la masa dos tercios de láminas de manzana y mezclar con cuidado para no romperlas.
Verter la preparación dentro del molde y alisar la mezcla.

Sobre la masa colocar el resto de las láminas de manzana, superponiendo unas sobre las otras y realizando el característico dibujo que representa a la típica tarta de manzanas.
Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir la tarta dentro de él y hornear la elaboración alrededor de 40 minutos.
Pasado el tiempo, apagar el horno y dejar el pastel dentro con la puerta del horno cerrada media hora más.
Después, abrir la puerta del horno y dejar enfriar por completo en ese mismo lugar.
Una vez fría, desmoldar la tarta y emplatar.
Antes de servir, pintar la superficie del pastel con almíbar espeso, azúcar invertido o mermelada de melocotón.

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CHARLOTA DE LIMÓN

charlota5.5.JPGEl limón es una fruta comestible de sabor ácido y extremadamente fragante que se usa principalmente en la alimentación. El limón es el fruto del limonero, un pequeño árbol frutal de hoja perenne que puede alcanzar más de 4 m de altura. Se cultiva al sol, en sitios cálidos, lejos del viento y sin heladas nocturnas. Su riego debe ser abundante, sobre todo en periodo de fructificación. El limonero forma una copa abierta con gran profusión de ramas, sus hojas son ovaladas, coriáceas de color verde mate (5–10 cm), terminadas en punta y con bordes ondulados o finamente dentados. En las ramas presenta espinas cortas y gruesas. Posee una madera dura con corteza lisa y amarillenta muy apreciada en trabajos de ebanistería.

Sus flores, comúnmente llamadas (al igual que las del naranjo) azahares o flor de azahar ( el nombre procede del árabe hispánico azzahár, y éste, del árabe clásico az-zahr que significa flores), presentan gruesos pétalos blancos teñidos de rosa o violáceo en la parte externa. El limón es originario de Asia (Assam, región en el nordeste de India, norte de Birmania y China), fue desconocido por griegos y romanos, siendo mencionado por primera vez en el libro sobre agricultura Nabathae hacia el siglo III – IV. Su cultivo no fue desarrollado en occidente hasta después de la conquista árabe en España, extendiéndose entonces por todo el litoral mediterráneo donde se cultiva profusamente, debido a la benignidad del clima, para consumo interno y de explotación.

El poder terapéutico del limón es muy amplio y ha sido reconocido desde hace mucho tiempo. Ya en el siglo XVII, el limón era considerado digestivo y purificador de la sangre. En el siglo XVIII, antes de que se descubriese el poder de la vitamina C, la flota inglesa en sus travesías viajaba con un cargamento de limones, para evitar que los marineros contrajesen la enfermedad del escorbuto, que se produce por carencia casi total de vitamina C.

El limón es utilizado en multitud de comidas y bebidas, a veces para dar sabor o solo un toque de acidez a un bistec, pescado o guiso. Pero además de su rico sabor en tartas y helados de limón están sus grandiosas propiedades curativas. Su gran aporte de vitaminas le convierte en un gran depurador de toxinas y un implacable bactericida.

Los aportes nutritivos del limón son vitaminas del complejo B (B1, B2, B3, B5, B6 , PP), la vitamina C en gran cantidad y la vitamina P, además de minerales como el potasio, magnesio, calcio, fósforo, sodio, hierro y flúor, bastante agua y algo de fibra. Su bajo aporte calórico, 40 calorías por cada cien gramos, lo convierte en una fruta ideal para dietas hipocalóricas.

Su alto contenido en vitaminas lo coloca en la cumbre de los frutos sanadores por ser un poderoso antibiótico natural. Su gran aporte de vitamina C ayuda a reforzar las defensas evitando y ayudando a combatir multitud de enfermedades.

El alto aporte de vitaminas ayuda al aparato respiratorio a combatir enfermedades que van desde un simple catarro, ronquera o amigdalitis hasta pulmonías, gripes o asma. No solo es efectivo contra los virus del resfriado y la gripe, sino también contra gran variedad de intrusos valiéndose del limonoide terpeno, un componente propio del jugo natural de limón.

Tomar una taza de agua tibia con el jugo de un limón en ayunas nos ayuda a activar los intestinos, mejorando su bombeo además de limpiar y desinfectar todo el tracto intestinal. También esta terapia desintoxica el hígado.

Tiene componentes anti-cancerígenos que impiden la división de las células cancerígenas por lo que sería conveniente incluirlo en nuestra dieta diaria como prevención además de ser un poderoso antioxidante.

El limón equilibra el pH. Aunque el limón es ácido, tiene un efecto alcalinizante en el organismo con lo que es muy beneficioso tomarlo sin endulzar para equilibrar los ácidos.

En la cascara del limón se encuentra la tengeretina, un fitonutriente que es eficaz contra trastornos del cerebro y sistema nervioso, como el Parkinson.

Los limones son ricos en hesperetina que baja el excesivo nivel de azúcar en sangre y alivia los síntomas de las alergias.

También ayuda a cicatrizar todo tipo de heridas, con un gran poder de desinfección.

Se le puede dar uso tanto externo como interno.

En esta página propongo incluir el limón en la dieta como ingrediente esencial presentado en una bella y deliciosa tarta charlota de limón. La charlota (del francés charlotte) o carlota, es una tarta de origen francés. Se elabora forrando un molde de bordes altos con bizcochos de soletilla o savoiardi impregnados en sirope, para moldear la línea exterior del pastel y proporcionarle su aspecto clásico.El relleno consiste en una crema pastelera , crema bávara o mousse con o sin frutas. Es un manjar exquisito y la mezcla de sabores, espectacular; lo jugoso del bizcocho, lo esponjoso y suave de la mousse y lo crujiente del chocolate confieren a este pastel un contraste de texturas fastuoso.


charlota8.JPGIngredientes:

  • 25 Bizcochos de soletilla o savoiardi
  • 250 Ml Nata para montar
  • 100 G Queso crema
  • Jugo de 3 limones
  • 100 Ml Leche
  • 250 Ml Leche
  • 1 Cda Azúcar Común
  • Ralladura de limón
  • Chocolate blanco en escamas o gotas
  • Ralladura de limón
  • 75 G Chocolate blanco para la decoración (opcional)

Elaboración:

Preparar los bizcochos de soletilla o savoiardi como se indica en la receta de éste blog. Para acceder rápidamente a ella, pincha sobre la palabra “bizcocho de soletilla” que encontrarás en el listado de ingredientes.

Hidratar la gelatina en agua fría dentro de recipiente hondo.

En un cuenco amplio verter la nata y comenzar a batir la crema con un batidor varillas (preferiblemente eléctricas), cuando la nata comience a coger cuerpo, añadir el azúcar glas.

Después, incorporar el queso crema junto al zumo de limón y batir hasta integrar por completo.

Calentar media taza de leche (100 ml) en el microondas o en un cazo al fuego.

Escurrir las hojas de gelatina e introducirlas dentro de la media taza de leche caliente, mezclar hasta disolver.

Agregar un par de cucharadas de la crema que se elaboró inicialmente para templar la gelatina, mezclar con unas varillas manuales e incorporar con el resto de crema (para dar color a la preparación, se puede añadir unas gotas de colorante alimentario natural de tono amarillo). Batir la mezcla durante unos minutos y reservar.

Disponer un molde desmontable de 16 cm de diámetro sobre la mesa de trabajo y cubrir la base con papel de hornear cortado a la misma medida (opcionalmente y para conseguir un acabado más profesional y desmoldar la tarta con mayor facilidad, colocar una tira de acetato alrededor de las paredes interiores del molde).

Verter el resto de la leche (250ml) dentro de un recipiente amplio y hondo. Incorporar la ralladura de limón y la cucharada de azúcar común. Calentar unos minutos dentro del microondas (el recipiente debe ser apto para su uso) o en un cazo al fuego.

Sumergir la mitad de los bizcochos uno a uno, dentro de la leche caliente. Cuando hayan absorbido una buena cantidad de líquido, sacarlos y colocarlos muy juntos sobre la base del molde.

Cortar la punta del resto de bizcochos (para que se sostengan mejor sobre la base) y sumergirlos dentro del cuenco con la leche caliente. Colocar una capa de bizcochos pegados a las paredes interiores del aro del molde, hasta cubrirlo por completo.

Verter la mousse de limón en el interior de la corona de bizcochos, aplanar la superficie y refrigerar un mínimo de 4 horas.

Pasado el tiempo, cuando la mousse haya cuajado. Adornar la superficie del pastel con escamas de chocolate blanco y ralladura de limón.

Si opcionalmente decidimos poner el broche final a la charlota, elaborar un cerco de chocolate blanco.

Para ello, colocar estirado sobre la mesa de trabajo una lámina de acetato con la misma longitud que el diámetro de la tarta (en este caso, 16 cm de diámetro y 6cm de altura).

Calentar en el microondas o al baño maría el chocolate blanco.

Disponer una manga de pastelero desechable y llenarla con el chocolate derretido. Cortar la punta de la manga (no cortarla demasiado, se necesita que el chocolate salga en forma de hilo fino) y realizar el dibujo sobre la lámina de acetato, para esta elaboración se realizaron líneas horizontales y verticales. Dejar en la posición inicial unos minutos, hasta que el chocolate temple.

Después, sacar la charlotta del refrigerador y desmoldar (retirar la lámina de acetato si utilizó previamente para forrar las paredes del molde) y presentar sobrer un plato de servicio.

Cuando el chocolate haya templado coger la lámina de acetato y rodear la tarta con ella (el chocolate ha de quedar en contacto con los bizcochos de soletilla). Refrigerar de nuevo el pastel.

Quitar la lámina de acetato cuando el chocolate esté completamente sólido y servir.CHARLOTA6.JPG

TARTA DE YOGUR GRIEGO Y FRUTOS ROJOS

tarta6.JPGLos orígenes del yogur griego no están del todo claros, debido a la ausencia de registros. Se cree que llegó al Mediterráneo en la Edad Antigua por medio de los turcos. En Grecia el consumo de yogur se extendió, desarrollándose una variedad local que logró, con el tiempo, las características distintivas que diferencian al yogur griego actual.

Su uso en la gastronomía local floreció notablemente y hoy en día, el yogur griego es una alternativa a los yogures tradicionales. Aunque sus procesos, menos automatizados e ingredientes usualmente más selectos (como por ejemplo la leche de cabra), tienden a elevar el precio del producto por encima del promedio.

El yogur griego tradicional es un producto lácteo hecho con leche de vaca o de cabra. En el proceso de elaboración es filtrado para eliminar el suero  y, por lo general, contiene entre un 9 y un 10% de materia grasa láctea (las variedades típicas de yogur no superan el 3,5% de materia grasa láctea).

Cuanto más alto es el índice de grasa láctea, más nutritivo y completo es el yogur, ya que los bacilos se desarrollan plenamente en este medio. El resultado es un yogur sabroso, denso y muy cremoso. El yogur griego tiene aproximadamente entre un 8% y 16% de proteínas, alrededor del doble que los demás yogures (bebible, batido, aflanado). Se trata de un alimento muy saludable con prácticamente la mitad de azúcares y sodio que el  yogur tradicional.

El yogur griego nos proporciona numerosos nutrientes y beneficios para la salud. Uno de sus beneficios más promocionado son los probióticos que contiene. Los alimentos probióticos, son alimentos con microorganismos vivos adicionados que permanecen activos en el intestino y ejercen importantes efectos fisiológicos. Ingeridos en cantidades suficientes, pueden tener efectos beneficiosos, como contribuir al equilibrio de la microbiota intestinal del huésped y potenciar el sistema inmune.

Mantener la flora intestinal saludable contribuye a la solución de problemas digestivos y son útiles para aquellas personas que sufren síndrome de intestino irritable y otras enfermedades intestinales.

El yogur griego, también aporta otros nutrientes importantes tales como; el calcio, magnesio,  fósforo y potasio.

La tarta de yogur griego y frutos del bosque que os presento en esta página, es el postre ideal para finalizar cualquier tipo de comida o simplemente para disfrutar de ella en cualquier momento del día. Su aporte nutricional, ligereza, esponjosidad, suavidad y contraste de sabores os va ha encantar. Además, no necesita horneado, es sencilla de preparar y hay que dedicarle poco tiempo de elaboración.

En la receta veréis que no se utiliza azúcar para confeccionar la cobertura de fruta. No he olvidado ponerla… Considero que el ácido de la fruta roja le proporciona mucha frescura a la tarta. Pero si se  prefiere más dulce, también se puede realizar mermelada (misma proporción de fruta y azúcar) o compota (15% de azúcar).


tarta13.13.JPGIngredientes:

  • 15 Galletas Lotus o digestive
  • 50 G Mantequilla
  • 200 Ml Nata
  • 500 G Yogur griego (puede ser ligero)
  • 2 Cdas Azúcar glas
  • 200 G Frutos rojos
  • 5 Hojas de gelatina

Elaboración:

  • Base de galleta;

Disponer sobre la mesa de trabajo un molde desmontable (25cm de diámetro). Forrar la base del molde con papel de hornear cortado a la misma medida o colocar una base para tarta de las mismas dimensiones.

Revestir el interior del aro del molde con una tira de lámina de acetato (no es imprescindible, pero recomiendo usarlo si se desea un acabado más profesional).

Triturar las galletas en un robot de cocina o similar y mezclarlas con la mantequilla (la mantequilla debe estar blanda, a temperatura ambiente. Si fuese necesario, calentarla unos segundos dentro del microondas).

Esparcir la mezcla de galleta y mantequilla dentro del molde y acomodarla con la intención de igualar la superficie. Reservar.

  • Mousse de yogur griego;

En primer lugar hay que hidratar la gelatina en agua fría, con cubrirla será suficiente.

Colocar la nata dentro de un bol y batirla con unas varillas a velocidad alta (preferiblemente con un batidor de varillas eléctrico). Cuando la nata comience a coger cuerpo, añadir el azúcar glas y batir la nata hasta montarla por completo.

Añadir el yogur griego y mezclar con delicadeza para no bajar demasiado la preparación.tarta10.JPGEn una taza grande, calentar un poco de la preparación anterior. No calentar demasiado, necesitamos que la temperatura de la crema no sobrepase los 60C (si se añade líquido muy caliente a la gelatina, ésta perderá fuerza y no cuajara correctamente).

Escurrir lo máximo posible la gelatina que inicialmente se dejó hidratando y añadirla a la taza de crema caliente. Mezclar con unas varillas manuales hasta disolver la gelatina por completo.

Para templar un poco la gelatina y evitar el contraste de temperaturas, antes de mezclarla con toda la preparación, añadir solo una pequeña cantidad de crema de yogur. Integrar y después, mezclar con el resto.

Batir con la batidora de varillas a velocidad baja, hasta conseguir una crema espesa y esponjosa.

Verter la preparación dentro del molde, alisar la superficie y dejar en el refrigerador por un mínimo de cuatro horas.

  • Cobertura de frutos rojos;

Hidratar una hoja de gelatina en un poco de agua fría.

Poner los frutos rojos en un cazo y cocinarlos a temperatura media. Cuando la fruta haya soltado parte del líquido pero aún esté firme, apartarla del fuego y dejarla templar.

Incorporar la hoja de gelatina y disolver.

Colocar la fruta sobre un colador de malla o chino que previamente habremos puesto sobre un cuenco y colar la preparación para retirar las semillas o pipos que pueda contener la fruta. Dejar enfriar el puré de frutos rojos (la temperatura adecuada para emplearlo en esta receta es de 25-30C. La mousse de yogurt es muy delicada y no conviene verter líquido demasiado caliente sobre ella)

Sacar la tarta del refrigerador y la cubrirla con el puré de fruta.

Esperar unos minutos  y cuando la cobertura haya enfriado,conservar la tarta en el refrigerador un mínimo de dos horas.

Antes de servir, retirar la lámina de acetato.

¡Estoy segura que esta tarta de yogur griego y frutos rojos e os gustará tanto como nos gusta a nosotros!SONY DSC

TIRAMISÚ

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El tiramisú es un postre moderno, tiene su origen en la parte Este del Norte de Italia, en la región del Véneto (cuya capital es Venecia). Algunas fuentes concretan la  localización exacta de su creación en los burdeles de la región, tras la II guerra mundial. En la época, los burdeles tenían cocinero y la maîtresse ofrecía con cortesía este dulce a los clientes aficionados.

El Tiramisú está compuesto de capas de bizcocho bañadas en café y separadas por una dulce crema compuesta de huevos batidos con azúcar, el imprescindible queso mascarpone y cacao puro en polvo. En algunas recetas delicatessen se suele añadir un ligero toque de licor (Amaretto), para reforzar el olor y proporcionarle un ligero sabor almendrado. El dulce se presenta espolvoreado con cacao puro en polvo, para enfatizar un contraste amargo con el café.

Como se ha mencionado, el queso mascarpone es un ingrediente imprescindible, básico para la elaboración de éste postre. Se trata de un queso fresco originario de Italia, de la zona de Lombardía, concretamente de Lodi. Debe su nombre del dialecto lombardo mascherpa o mascarpia, que quiere decir ricotta o crema.

El queso mascarpone es muy cremoso, algo dulce y ligeramente ácido. Se elabora con crema de leche, nata y ácido cítrico. Al parecer, el mascarpone original se elaboraba con leche de búfala, pero como ha sucedido con otros quesos como la mozzarella, es más fácil encontrarlo elaborado con leche de vaca.

El queso mascarpone es muy versátil, con él se pueden preparar multitud de platos dulces o salados. En Italia es habitual sustituir la mantequilla con este queso cremoso, sobre todo para enriquecer y mantecar risottos. Actualmente lo comercializan todo el año pero antiguamente sólo se elaboraba en invierno por tratarse de un producto perecedero.

En cuanto al aporte nutricional destacar que es recomendable consumirlo con moderación ya que aporta entre 400 y 500 calorías por cada 100 gramos, en su mayoría grasas, además de proteínas y carbohidratos procedentes del azúcar. Pero también aporta vitaminas del grupo B, calcio, fósforo y potasio, y una pequeña cantidad de hierro.


SONY DSCIngredientes:

  • 20 Bizcochos de soletilla o savoiardi
  • 250 G Queso mascarpone
  • 250 Ml Nata
  • 3 Cda Azúcar glas
  • 4 Hojas de gelatina
  • 1 Cda Café soluble
  • Cacao desgrasado puro en polvo
  • Amaretto
  • 2 Tazas de café
  • 1 Cda Azúcar común

Elaboración:

Elaborar los bizcochos según la receta que tenemos en este blog. Para acceder a la receta, pinchar en la palabra “Bizcochos de soletilla” que encontrarás en el listado de ingredientes.

Hidratar la gelatina en agua fría dentro de recipiente hondo.

En un cuenco amplio verter la nata y comenzar batir la crema con varillas (preferiblemente eléctricas), cuando la nata comience a coger cuerpo añadir el azúcar glas.

Incorporar el queso mascarpone junto al café soluble y batir hasta integrar por completo.

Calentar media taza de cafe en el microondas o en un cazo al fuego.

Escurrir las hojas de gelatina e introducirlas dentro de la media taza de café caliente, mezclar hasta disolver.

Agregar un par de cucharadas de crema de mascarpone para templar la gelatina, mezclar con unas varillas manuales e incorporar con el resto de crema. Batir la mezcla durante unos minutos y reservar.

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Disponer un molde desmontable de 16cm de diámetro sobre la mesa de trabajo y cubrir la base con papel de hornear cortado a la misma medida (para conseguir un acabado más profesional y desmoldar la tarta con más facilidad, colocar una tira de acetato alrededor de las paredes interiores del molde).

Verter el resto del café caliente (1 taza y media) dentro de un cuenco amplio y hondo. Incorporar el amaretto y la cucharada de azúcar común.

Sumergir la mitad de soletillas de bizcocho una a una, dentro del café. Cuando no puedan absorber más líquido, sacarlas y colocarlas sobre la base del molde.

Espolvorear la base de bizcochos con cacao puro en polvo. Después, poner una capa de la crema de mascarpone que elaboramos anteriormente.

Repetir el proceso anterior, calar el resto de bizcochos dentro del café y sobreponerlos sobre la primera capa de crema de mascarpone, espolvorear de nuevo con cacao puro en polvo y distribuir una segunda capa de crema sobre la segunda capa de bizcocho.

Para terminar, espolvorear una generosa cantidad de cacao puro en polvo sobre la superficie del tiramisú y refrigerar un mínimo de cuatro horas (es recomendable mantener el pastel refrigerado durante más tiempo, de esta manera se obtendrá un pastel con mayor consistencia y sabor optimo).

Pasado el tiempo, se puede servir y disfrutar. ¡Es una delicia!

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TARTA DE LIMÓN Y MERENGUE

5.JPGLas cremas, pudines o flanes y pasteles con sabor de limón se han disfrutado desde la época medieval, pero el merengue fue perfeccionado en el siglo XVII. El pastel de limón con merengue, tal y como se conoce hoy en día, es un producto del siglo XIX. La receta más antigua registrada fue atribuida a Alexander Frehse, un panadero suizo de Romandía.

La crema de limón se prepara normalmente con yemas de huevo, ralladura y zumo de limón, azúcar y, opcionalmente, almidón. Esto le da una textura similar al de un budín robusto. El merengue, que incluye claras de huevo batidas y azúcar, se cocina sobre el relleno del pastel. Cuando el merengue se hornea, las burbujas de aire atrapadas en el interior de la proteína de la clara de huevo se expanden e hinchan. Sin embargo, si las claras de huevo se baten demasiado, o si se permite que una pequeña cantidad de grasa contamine la mezcla, entonces las proteínas no serán capaces de formar la estructura molecular correcta cuando se cocine, y el merengue se puede colapsar. El merengue se puede batir con picos blandos o a punto de nieve. La temperatura a la que se haga la tarta y el método por el que se añade azúcar también determina la textura y la durabilidad del merengue.


Dado que el merengue es una preparación principal en la receta y éste se realiza básicamente con claras de huevo, le vamos a conceder protagonismo en esta introducción, redactando brevemente las propiedades y valores nutricionales del alimento.

La clara del huevo, de textura viscosa y transparente, está formada en un 90% de agua, el resto lo constituyen las proteínas (ovoalbúmina, la más abundante), las cuales son aminoácidos muy importantes para el organismo, además contiene vitaminas y minerales, entre los cuales podemos encontrar la niacina, riboflavina, magnesio y potasio, entre otros. También posee enzimas que forman una especie de escudo para proteger el organismo contra algunos microorganismos.

En muchas ocasiones se ha culpado al huevo de aumentar el colesterol, lo cual no es cierto, según lo han demostrado investigaciones realizadas. Lo que realmente puede aumentar el colesterol puede ser el alto consumo de alimentos ricos en grasas, que por lo general se utilizan para acompañar el huevo, estos alimentos suelen ser patatas fritas, salchichas y carnes rojas, entre otros.

De las propiedades que poseen las claras de huevo destacar que;

Las claras de huevo no contienen grasas ni colesterol. Son ricas en vitamina B y E, las cuales son indispensable para el organismo. Contienen muy buenas cantidades de riboflavina, selenio, niacina, betaína,  colina y ácido fólico.

Las claras de huevo pueden ser de gran ayuda para mantener una satisfactoria sensación de saciedad, lo cual puede ser más efectivo que consumir una gran cantidad de algún tipo de cereal.

Las claras de huevo contienen, además de todos los nutrientes que ya describimos, una buena cantidad de minerales como el hierro, el cobre, el zinc, el fósforo, el calcio y el magnesio.

Cuando se realiza ejercicio físico para ganar masa muscular, las claras de huevo son ideales (para este propósito las claras se deben agregar a los batidos que normalmente los deportistas consumen en las mañanas).

También son apropiadas cuando se está pasando por un tratamiento de quimioterapia, las claras de huevo pueden ser un buen alimento debido a las grandes cantidades de proteínas que contienen.

Desde tiempos antiguos se han utilizado las claras como un efectivo remedio casero para ayudar a sanar y reparar tanto heridas como huesos rotos, para este propósito se debe aplicar de manera tópica sobre las partes afectadas.

El consumo de la clara de huevo es ideal en la etapa de crecimiento, ya que ayuda al correcto desarrollo de los músculos y además a la mineralización de los huesos.

Para comprender mucho mejor los beneficios que aportamos a nuestro organismo con el consumo de las claras de huevo, vamos a especificar los valores nutritivos de este alimento.

100 gramos de clara de huevo pueden aportar los siguientes valores nutricionales:

  • Proteínas 3,5 g.
  • Hidratos de carbono o,3 g.
  • Calorías 49.
  • Vitaminas : A (105),  B1 (0,5), B2 (0,18), B6 (0,06), D (1,8) y E (0,4).

Como se puede observar, la clara de huevo es un alimento muy completo y las cantidades de calorías que se obtienen son mínimas. Esta es una muy buena razón para comenzar a incluir las claras en la dieta diaria, tanto en la nuestra como en la de nuestros seres queridos, con la seguridad de que les estamos proporcionando un alimento saludable.

En la entrada de hoy os proponemos una tarta de limón y merengue italiano tostado sobre una base de masa quebrada. Como se ha explicado en párrafos anteriores, la clara de huevo apenas contiene calorías, tener en cuenta que en la receta que proponemos en la entrada de hoy las cocinamos con azúcar, eso quiere decir que aumentaremos notablemente  su aporte calórico.

Por otro lado y en defensa de la repostería casera, subrayar que no por incluir azúcares, grasas e hidratos de carbono en nuestra dieta, ésta dejará de ser sana. Todo lo contrario, estos valores junto a las vitaminas y minerales  son esenciales para el buen funcionamiento del organismo. Si realizamos una dieta equilibrada y una vida activa además de sana, no debemos excluir de nuestra alimentación ningún tipo de nutriente. Muchas veces el mal propósito se encuentra en las formas y las cantidades  de los alimentos que consumimos, no en el alimento en sí.

Me viene ala mente un antiguo dicho que mi padre solía recitar; Desayuna como un Rey, Almuerza como un Príncipe y Cena como un Mendigo.SONY DSC

Ingredientes:

Base de masa quebrada;

  • 150 g de harina floja
  • 75 g de mantequilla fría cortada en dados
  • 1 huevo mediano
  • 30 g de azúcar glas
  • Una pizca de sal

Crema de limón;

  • 1 huevos y 2 yemas
  • 150 G Azúcar
  • 20 G Almidón de maíz (Maizena)
  • 20 G Mantequilla
  • 125 Ml de zumo de limón (unos 5-6 limones)
  • 25 G de agua
  • Ralladura de un limón
  • Una pizca de sal

Merengue italiano;

  • 2 claras
  • 1 cdta Cremor tártaro
  • 120 g de azúcar
  • 25 g de glucosa líquida (opcional)

Elaboración:

  • Base de masa quebrada;

En un cuenco amplio tamizar la harina.

Añadir la mantequilla fría y mezclar con los dedos hasta conseguir una textura tipo galleta desmenuzada.

Una vez tengamos la harina mezclada con la mantequilla, añadir el resto de ingredientes, el azúcar, el huevo y una pizca de sal. Trabajar la masa con las manos, pero evitar amasarla en exceso, justo que quede todo ligado y podamos hacer una bola con ella.

Dejar la bola en el mismo cuenco y la taparla con papel film. Dejar reposar en la nevera durante una hora aproximadamente.

Precalentar el horno 190°C calor arriba y abajo

Transcurrido el tiempo de reposo, colocar la masa en una superficie de trabajo ligeramente enharinada, aplanar con las manos y pasar el rodillo sobre todo el área, dándole la forma del molde que vayamos a usar (en mi caso un molde bajo con bordes ondulados de 20cm de diámetro)

Para transferir la masa estirada al molde, lo mejor es ayudarse del rodillo. Semi enrollar la masa en el rodillo y trasladarla al molde, desenrollar la masa del rodillo y la dejar caer sobre el molde.

Ajustar la masa a las paredes del molde, para ello coger un pedacito de masa sobrante y ve apretando con suavidad la masa para que ajuste bien.

Retirar el exceso de masa pasando el rodillo por encima del molde y pinchar su superficie con un tenedor.

Para evitar que la masa se hinche y se deforme durante la cocción, colocar sobre la masa papel de horno (previamente arrugado con las manos para hacerlo más manejable) y encima del papel de horno colocar pesas para este fin o algún tipo de legumbre seca, en mi caso uso garbanzos (cuando la base está horneada, recojo los garbanzos, los dejo enfriar por completo y los guardo dentro de un tarro para reutilizarlos en futuras preparaciones del mismo patrón).

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, cocer la base de masa quebrada. El tiempo de horneado es orientativo, entre 20-25 minutos. Retirar del horno cuando se vea dorada y dejar enfriar.2.2.JPG

  • Crema de limón;

Rallar el limón y exprimir los limones hasta obtener 250 ml de zumo. Reservar.

En un bol poner los huevos y las yemas con el azúcar, batir brevemente con las varillas hasta que blanqueen.

Añadir el almidón de maíz y la sal, mezclar todos los ingredientes, hasta conseguir una crema líquida y fluida.

En un cazo poner el zumo de limón, el agua, la mantequilla en pedazos y la ralladura.

Añadir la mezcla de huevos y llevarlo a fuego bajo. Con una espátula o lengua repostera remover sin parar, para evitar que se formen grumos en la preparación. Hasta que la crema comience a hervir y espesar.

Cuando la crema adquiera cuerpo, retirar del fuego y remover un par de minutos.

Verter la crema de limón sobre la base preparada, alisando la superficie.

Cubrir la crema con papel film a piel (en contacto directo con la crema) y dejar enfriar por completo.

Cuando la crema esté fría, refrigerar.

Merengue italiano;

Antes de comenzar es importante pesar todos los ingredientes y reunir los utensilios necesarios, para tenerlo todo a mano.

Es conveniente montar las claras en un robot o con varillas eléctricas, porque cuando el almíbar esté en su punto hay que irlo añadiendo a hilo sobre las claras y sin dejar de batir enérgicamente en ningún momento o de lo contrario, será complicado integrar el almíbar. Este proceso se realiza de este modo para que el almíbar no se solidifique al entrar en contacto directo con las claras (que están a una temperatura más baja) Si no disponéis de un robot que os facilite el trabajo, echar mano de un pinche para que uno vierta el almíbar mientras el otro bate las claras de huevo con mucha energía.

Preparar el almíbar en un cazo, con el agua, el azúcar y la glucosa. El almíbar se debe cocer hasta 118ºC-120ºC (punto de bola blanda).

Cuando alcance la temperatura de 80ºC poner las claras a montar.

Montaremos las claras con el cremor tártaro a velocidad alta.

Cuando el almíbar ha llegado al punto indicado, sin parar de batir, se va añadiendo a hilo sobre las claras. Continuaremos batiendo hasta que el merengue se haya enfriado o hasta que tocando el bol lo notemos a temperatura ambiente.

Distribuir el merengue por toda la superficie del pastel.

Hay dos formas de tostar el merengue; con un soplete de cocina (se puede adquirir en tiendas especializadas o por internet, su precio es asequible) o utilizando el horno con la función “grill”

En el primer caso (más rápido y cómodo) encender el soplete y acercarlo al merengue, guardando una distancia de 3-4cm. realizar movimientos cortos y rápidos por toda la superficie para evitar quemarlo en exceso, veréis cómo rápidamente el merengue adquiere un bonito tono dorado.

En el segundo caso, encender el horno y programar la opción grill. Tostar la tarta hasta que el merengue cambie de color. Mientras el pastel permanezca dentro del horno vigilarlo en todo momento, sacarla de inmediato cuando la tarta se vea morena y gratinada.

La tarta es deliciosa y fresca, de digestión rápida y dulzor adecuado. Su presencia es muy elegante y visualmente muy atractiva. 3.JPG

TARTA DE REQUESÓN

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La tarta de queso es la favorita de mi chico, por eso veréis que preparo muchas variantes de ella. Además, es un tipo de pastel que acoge muy bien a los lácteos bajos en grasas sin perder sabor, ni textura. Entre tantas, esta de requesón, se encuentra entre mis preferidas. Es suave, esponjosa y muy fácil de digerir.

Este pastel lleva poca cantidad de azúcar. Para compensarlo, a la hora de servir acompañarlo con nueces y miel o sirope de arce (si preferis, tambien podeis ponerle mermelada o servirla tal cual. Pero en mi opinión, creo que la miel y frutos secos casan a la perfección con esta tarta).

Animaros a prepararla porque os va a sorprender.


Ingredientes:

  • 400 G Requesón
  • 250 G Yogur natural o Nata de montar 35% MG
  • 3 Huevos
  • 50 G Harina de repostería
  • 90 G Azúcar
  • Mantequilla para untar el molde
  • Nueces para decorar
  • Miel o Sirope de arce para acompañar

Preparación:

Trocear el requesón (si es desgrasado no hará falta, al no tener grasa es menos denso y menos consistente).

Colocar el yogur o la nata en el vaso de la batidora, añadir los huevos, el requesón el azúcar y la harina.

Batir el conjunto a baja velocidad (no batir demasiado la mezcla para evitar en la medida de lo posible, la formación de espuma), hasta conseguir una crema homogénea y lisa.

Tapar la mezcla con papel film y dejar reposar en el refrigerador aproximadamente media hora.

Precalentar el horno a 180C calor arriba y abajo.

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Dispón un molde y cubre el fondo con un trozo de papel de hornear cortado a la medida de la base. Engrasarlo con mantequilla para facilitar el desmoldado. (yo realice la tarta en un molde desmontable de 20cm de diámetro).

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, vierte la preparación dentro del molde y colócalo dentro del horno a media altura.

Hornear 45 minutos.

Antes de retirar la tarta del horno, comprobar con un testador o palillo que está completamente cuajada.

Dejar templar o enfriar dentro del molde.

Servir acompañada de miel, sirope de arce, mermelada, nueces…

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FLAUGNARDE DE UVAS

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Receta de postre frances. Es exquisito.

Se trata de un pastel parecido al Clafouti, pero el clafouti se elabora con cerezas. Siendo la misma masa para ambas recetas.

El Flaugnarde al igual que el Clafouti, se caracteriza por tener una masa semiblanda, similar a la de los crepès.

Se puede preparar con diferentes formas; redondo, cuadrado, ovalado… En su elaboración podemos variar el tipo de frutas, pero han de ser frutas de pulpa firme. Las frutas con exceso de jugo, en esta receta no dan buen resultado.

Es un postre que lleva pocos ingredientes y muy sencillos. Al gusto, es dulce, cremoso y muy jugoso.


 

Ingredientes:

  • 4 Huevos
  • 130 G Azúcar
  • 200 Ml Nata líquida 35%MG
  • 60 G Leche
  • 50 G Mantequilla
  • 100 G Harina
  • 500 G Uvas blancas
  • Azúcar glas para decorar

Elaboración:

Precalentamos el horno 190C calor arriba y abajo.

Engrasamos el molde o los moldes (yo preparé una tarta de 20 x 3 cm y tres tartaletas pequeñas de 10 x 1,5 cm).

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En un cuenco amplio colocamos la mantequilla a temperatura ambiente y el azúcar. Batimos hasta conseguir una crema suave.

Añadimos los huevos (tienen que estar a temperatura ambiente, si no es así, será muy difícil integrarlos con la mantequilla) y continuamos batiendo hasta integrar por completo.

Incorporamos la nata, la leche y la harina. Mezclamos hasta conseguir una pasta semilíquida y uniforme.

Para terminar, agregamos las uvas blancas.

Vertemos la preparación en el molde y horneamos a media altura 40-45 minutos.

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En el momento de servir, espolvorear con azúcar glas.