TORRIJAS DE LECHE Y PAN DE PUEBLO AL HORNO CON SALSA DE NARANJA Y MIEL

torrijas1.JPGLa torrija, torreja o tostada es un dulce de origen francés. Consiste en una rebanada de pan (habitualmente de varios días) que es empapada en leche o vino y, tras ser rebozada en huevo, se fríe en una sartén con aceite. Se endulza con miel, melaza o azúcar y es aromatizada con canela.

Su consumo es típico de la cuaresma y de la Semana Santa.

La emigración española popularizó las torrijas por América del Sur, Centroamérica y México.

La primera referencia conocida a un producto parecido está redactada en la obra de Apicio, él compiló una colección de recetas latinas que data de los siglos IV o V. El recetario menciona que la rebanada de pan debe sumergirse en leche (sin mencionar el huevo) y no le da un nombre especial. Se limita a llamarla aliet dulcia (otro plato dulce).

El pan migado en leche y endulzado fue conocido ampliamente en la Europa medieval bajo los nombres de suppe dorate. Este pan jugoso era servido a menudo con aves de caza y otras carnes. La palabra soup o suppe en los nombres citados se refiere a que ha sido sumergida en un líquido, una “sopa”.

Ya en el siglo XIV, el recetario Le Viandier de Taillevent presentaba la receta de las tostées dorées (tostadas doradas), que se bañaban en yema de huevo batido antes de pasarlas por la sartén y espolvorearlas con azúcar.

En España, la torrija o torreja aparece ya documentada en el siglo XV, citada por Juan del Encina; “miel y muchos huevos para hacer torrejas”. Las primeras recetas se remontan al Libro de Cozina de Domingo Hernández de Maceras (1607) y Arte de cozina, pastelería, vizcochería y conservería de Francisco Martínez Motiño (1611). La torrija era a comienzos de siglo XX muy habitual en las tabernas de Madrid y se servía con vasos de vino (chatos).

Su asociación a la Cuaresma se debe tal vez a la necesidad de aprovechamiento del pan sobrante que, durante el tiempo en que no se podía comer carne, era por ello menos consumido, aunque las familias elaboraban la misma cantidad.

Para hacerlas con leche se calienta leche con azúcar y canela en un cazo. Antes de que llegue a hervir se retira y se echa sobre las rebanadas de pan, dispuestas en una fuente. Se deja el pan en remojo durante media hora. Transcurrido ese tiempo se rebozan en harina y huevo y se fríen en abundante aceite caliente. Cuando están doradas, se escurren y se pasan a una fuente donde se espolvorean con azúcar y canela. Se sirven calientes.SONY DSCOtra forma de prepararlas es remojar un poco el pan, rociando agua con un poco de sal y dejarlo reposar húmedo unas horas. Posteriormente, se esponjan las rebanadas en una fuente con vino una a una para que se empapen bien. Posteriormente se bate el huevo y se rebozan en harina para freírlas por ambos lados en una sartén con aceite de oliva. Posteriormente las torrijas se sacan, se escurren un poco y se disponen en el plato. Cuando se emplea vino en la preparación de las torrijas suele emplearse vino blanco, vino dulce de moscatel o vino dulce de pasas.

Se puede hacer un almíbar calentando agua con miel, azúcar y melaza a partes iguales y removiendo bien la mezcla para dejarla homogénea. Cuando este aderezo está terminado se echa sobre las torrijas, vigilando que todas se impregnen bien.

Se pueden tomar calientes o frías.

Suelen aguantar en buen estado solamente un par de días, ya que la leche fermenta. No obstante, las torrijas de vino pueden aguantar más tiempo en buen estado.

Existen múltiples variantes, comenzando por el pan, que puede ser pan corriente del día anterior una masa preparada especialmente para ello.

Se puede echar un trozo de cáscara de limón en el aceite de oliva de la sartén para aromatizarlo, aunque no es esencial, porque, aunque existen una serie de características comunes, cada cocinero le añade su propio toque a sus torrijas, como sucede con todos los platos.

La especia imprescindible es la canela, a veces se le añade clavo, aunque es menos habitual, también se les puede añadir al final nata o crema pastelera.

Más recientemente se han elaborado variedades veganas que sustituyen la leche de vaca por leche de soja y los huevos por harinas de garbanzos, soja u otras leguminosas.

En Asturias son denominadas “picatostes” y, junto a los “frixuelos”, son un dulce típico de las celebraciones del Antroxu (Carnaval). En la región septentrional de Cantabria, son conocidas como “tostadas” y se elaboran de manera parecida al resto de España pero se consumen en Navidad en lugar de en la Cuaresma.

En ésta entrada os presento otra variante “Torrijas de leche y pan de pueblo al horno con salsa de miel y naranja”. Se trata de una versión más ligera ya que su cocción se realiza dentro del horno, siendo una alternativa a la torrija tradicional, igual de sabrosa y deliciosa.


TORRIJA2.JPG

Ingredientes (8 unidades grandes):

Torrijas de leche y pan de pueblo;

  • 1/2 Hogaza de pan de pueblo elaborado con fermento natural
  • 1 Litro de Leche
  • 3 Cda Azúcar
  • 1 Cdta canela
  • Ralladura de un limón
  • Ralladura de una Naranja
  • 3-4 Huevos

Salsa de miel y naranja;

  • 3 Cda Azúcar
  • 3 Cda Miel
  • 250 Ml Agua
  • 250 Ml Zumo de naranja natural
  • 1 copita de licor “cointreau”

Elaboración:

  • Torrijas de leche y pan de pueblo;

Precalentar el horno 220C calor arriba y abajo.

Rebanar la hogaza de pan con un cuchillo de sierra.

En un cazo calentar la leche junto a tres cucharadas de azúcar, la canela y la ralladura de naranja y limón. Cuando comience a hervir, retirar la cazuela del fuego.

Colocar las rebanadas de pan sobre una fuente amplia y profunda.TORRIJA11.JPGRegar las rebanadas de pan con la leche aromatizada y caliente, hasta que éstas absorban todo líquido.

Batir los huevos en un recipiente lo suficientemente grande para que quepa una rebanada de pan holgadamente. Introducir una porción de pan y empaparla en huevo batido.

Forrar una bandeja de horno con papel  sulfurizado (papel apto para el horneado) y colocar la tajada sobre la bandeja.

Proceder del mismo modo con el  resto de porciones, hasta terminar con todas las piezas.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir la bandeja dentro del horno, situandola a media altura.

Hornear las torrijas 8-10 minutos, darles la vuelta y continuar la cocción 8-10 minutos más.

Cuando se vean doradas, retirarlas del horno y depositarlas sobre una fuente de servicio.

  • Salsa de miel y naranja;

Poner el azúcar en un cazo y colocarlo sobre el fogón encendido a temperatura media-alta.

Vigilar el azúcar constantemente para evitar que se queme y retirarlo del fuego cuando se haya transformado en caramelo (no tostarlo demasiado, si el caramelo se quema su sabor es amargo).

De inmediato verter el agua previamente calentada sobre el caramelo hirviendo (realizar este paso con precaución ya que al verter el caramelo hirviendo, éste podría salpicar). Remover la mezcla hasta integrar y disolver el caramelo por completo. Después, incorporar el zumo de naranja y la copita de licor “cointreau”.

Rociar las torrijas con la salsa de miel y naranja.

Servir calientes o frías, de ambos modos están deliciosas.TORRIJA9.9.JPG

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