ROLLOS DE CALABAZA ESPECIADA RELLENOS DE MOUSSE DE QUESO

rollitos de calabaza especiada rellenos de crema de queso 2.JPGHoy desayunamos rollitos de calabaza especiada rellenos de mousse de queso. ¡Una verdadera delicia! La mezcla de sabores es espectacular y la calabaza le aporta al bizcocho una jugosidad sensacional. Me encanta añadir verdura a los postres y pasteles, con ello  conseguimos un plus de fibra y vitaminas que sientan de maravilla.

La calabaza es el fruto en baya de la calabacera y pertenece a la familia de las Cucurbitáceas. Esta familia comprende unas 850 especies de plantas, en su mayoría herbáceas, trepadoras o rastreras, que producen frutos grandes y protegidos por una corteza firme.

Aunque algunas fuentes afirman que su origen está en América, parece ser que la calabaza es una hortaliza originaria de Asia Meridional. Numerosos autores antiguos citan a la calabaza en sus escritos y se sabe que su cultivo ya se producía entre los hebreos y egipcios.

En un principio, la calabaza se cultivaba para el aprovechamiento de sus semillas más que para ser consumida como hortaliza. Pero esta costumbre fue desapareciendo a medida que surgieron variedades con más pulpa y sabor más afrutado.

Su consumo se extendió desde Asia hasta América Central y, a partir de allí, llegó tanto al sur como al norte de este continente. Sin embargo, no fue hasta el siglo XV cuando los españoles introdujeron la calabaza en Europa, donde se propagó en mayor medida por los países de clima más cálido.

En la actualidad, la calabaza se cultiva en terrenos cálidos y húmedos de todo el mundo.

Gracias a la gran variedad de calabazas que existe, se encuentran disponibles en el mercado durante todo el año, según se trate de variedades de verano o de invierno.

A la hora de adquirir una calabaza hay que tener en cuenta si se trata de una variedad de invierno o de verano. Si se quiere comprar una calabaza de verano es preferible elegir aquella que presente un tamaño mediano, ya que las más grandes tienen la carne más amarga. La calabaza ha de estar tierna pero firme y bien desarrollada. Las más tiernas son aquellas que tienen la piel brillante, muy suave y no excesivamente dura. Sin embargo, si la calabaza es muy pesada, sin brillo y de piel dura o áspera, conviene rechazarla. Este es un signo de que su carne está seca.

Si se va a adquirir una calabaza de invierno, los criterios de calidad a seguir son distintos. Se aconseja elegir los ejemplares bien maduros y de corteza gruesa. Además es preferible adquirir aquellas calabazas que sean pesadas en relación con su tamaño. De la misma forma, se rechazarán los ejemplares que tengan la piel suave, indicador de que la hortaliza no está lo suficientemente madura.

Por lo general, tanto si la calabaza es de invierno como de verano, se aconseja adquirir ejemplares firmes y con la piel intacta. Además, es preferible que conserven su rabo o pedúnculo. Esto evita que la calabaza pierda humedad.

Las variedades de invierno tienen una vida útil mayor que las de verano gracias a su menor proporción de agua. Además, su piel gruesa les sirve de protección. Este tipo de calabazas pueden conservarse hasta seis meses. Sin embargo, las de verano son más perecederas. Contienen más agua y su piel fina no sirve como protección. Estas últimas, envueltas en una bolsa de plástico perforada y almacenadas en el frigorífico pueden conservarse una semana. Si se escaldan y se congelan, su periodo de conservación puede llegar a ser de un mes. Es preferible congelarlas una vez que han sido cocinadas porque si se congelan crudas, en su descongelación las pérdidas de humedad serán importantes y, por tanto, se obtendrá una calabaza mucho más seca y de consistencia alterada.

La calabaza es un alimento muy versátil y se puede cocinar tanto en salado como en dulce .ROLLITOS DE CALABAZA ESPECIADA RELLENOS DE CREMA DE QUESO 1.JPGLa calabaza nos ofrece multitud de propiedades nutricionales; siendo su componente principal el agua, lo que, unido a su bajo contenido en hidratos de carbono y a su casi inapreciable cantidad de grasa, hace que sea un alimento con un escaso aporte calórico.

Es buena fuente de fibra que ofrece valor de saciedad y mejora el tránsito intestinal por la alta presencia de mucílagos. Éstos son un tipo de fibra soluble que tiene la capacidad de suavizar las mucosas del tracto gastrointestinal.

En relación con las vitaminas, la calabaza es rica en betacaroteno o provitamina A y vitamina C. Presenta cantidades apreciables de vitamina E, folatos y otras vitaminas del grupo B tales como la B1, B2, B3 y B6.

La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.

La vitamina E, al igual que la C, tiene acción antioxidante, y ésta última además interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes. También favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente las infecciones.

Los folatos participan en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico. En cuanto a su riqueza mineral, la calabaza es un alimento rico en potasio. También contiene otros minerales como fósforo y magnesio, pero en menores cantidades. El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El fósforo, al igual que el magnesio, juega un papel importante en la formación de huesos y dientes, pero este último además se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

La calabaza presenta calcio y una pequeña cantidad de hierro, pero dichos minerales apenas se asimilan en nuestro cuerpo en comparación con los procedentes de alimentos de origen animal.


ROLLITOS DE CALABAZA ESPECIADA RELLENOS DE CREMA DE QUESO.JPGIngredientes:

Bizcocho;

  • 2/3 Taza Puré de calabaza asada
  • 1/2 Taza Azúcar
  • 3/4 Taza harina de trigo
  • 1/2 Cdta Levadura química
  • 1/2 Cdta bicarbonato de sodio
  • 1/2 Cdta Canela en polvo
  • 1/2 Cdta Clavo molido
  • 1/4 Cdta sal
  • 3 Huevos grandes

Relleno y acabado;

  • 200 G Queso crema
  • 200 Ml Nata para montar
  • 4 Hojas de gelatina
  • 2-3 Cda Azúcar glass
  • Crocante de almendra

Elaboración:

  • Bizcocho;

Precalentar el horno 200C calor arriba y abajo.

Disponer una bandeja de horno o un molde rectangular sobre la mesa de trabajo. Engrasarlo y colocar sobre él una hoja de papel de hornear.

En un cuenco tamizar la harina junto a la canela, el clavo, el bicarbonato, la levadura y la sal.

Dentro de otro recipiente batir 15 minutos a velocidad máxima con unas varillas (preferiblemente eléctricas) los huevos y el azúcar, hasta que la preparación doble su volumen y adquiera un tono blanquecino.

Cuando los huevos estén espumosos, bajar la velocidad del batidor al mínimo. Añadir el puré de calabaza e integrarlo.

Con una espátula o lengua repostera incorporar la harina previamente tamizada  y mezclar con movimientos envolventes.

Verter la masa uniformemente dentro del molde y hornear 15 minutos.

Humedecer un paño grande de cocina y extenderlo sobre una superficie plana (encimera o mesa)

Cuando el bizcocho se haya cocinado, sacarlo con cuidado del molde (sin despegarlo del papel de hornear) y cortarlo en seis porciones rectangulares, todas ellas del mismo tamaño. Después, colocar la pieza estirada sobre el paño de cocina húmedo y seguidamente enrollar sobre sí mismo. (con ello se consigue que las planchas de bizcocho tomen forma cilíndrica).

Dejar enfriar los bizcochos enrollados sobre el paño húmedo encima de una rejilla.

  • Relleno y acabado;

Poner las hojas de gelatina dentro de un recipiente hondo y cubrirlas con agua fría. Hidratarlas durante diez minutos.

Colocar la mitad de la nata en un cuenco amplio y batirla con unas varillas a máxima potencia (preferiblemente eléctricas), cuando la nata comience a coger consistencia, añadir el azúcar glass y continuar batiendo, hasta montarla por completo.

Incorporar el queso crema y batirlo junto a la nata. Ha de quedar una mezcla lisa y homogénea.

Calentar la otra mitad de la nata en un recipiente apto para el microondas o en un cazo al fuego.

Escurrir la gelatina hidratada e introducirla dentro de la nata caliente. Mover la mezcla hasta que la gelatina se disuelva totalmente.

Después, añadir una cucharada de crema de queso para templar la preparación.

Seguidamente, incorporar toda la crema de queso y batir unos segundos. Cuando la mezcla sea homogénea y la mousse empiece a espesar estará lista para su uso.

Desenrollar las planchas de bizcocho de calabaza especiada y retirarles el papel de hornear. Con ayuda de una cuchara o una manga pastelera extender sobre cada bizcocho una capa de mousse de queso.

Enrollar de nuevo las planchas de bizcocho dándoles a los rollos su característica forma cilíndrica.

Un vez formadas las piezas, aplicar una fina capa de crema sobre toda la superficie de los rollitos y adherir el crocanti de almendra.

Refrigerar los rollos un mínimo de cuatro horas y conservar en la nevera hasta el momento de servir.ROLLITOS DE CALABAZA RELLENOS DE MOUSS DE QUESO.JPG

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