MAGDALENAS INTEGRALES CON ARÁNDANOS

MAGDALENAS INTEGRALES CON ARÁNDANOS.JPG¿Quien dijo que comer sano es aburrido? En la entrada de hoy presento una deliciosa receta de magdalenas integrales con arándanos (frutos silvestres que contienen muy pocos azúcares, son ricos en vitaminas, minerales, potentes antioxidantes y flavonoides). Una magnífica forma de comenzar el día de manera saludable. Los alimentos integrales, comparados con sus homólogos refinados, son más ricos en nutrientes, como vitaminas y minerales, en fibra y otros muchos compuestos fitoquímicos y bioactivos con reconocidos beneficios para la salud. El consumo regular de cereales integrales contribuyen a la reducción de los factores de riesgo relacionados con enfermedades crónicas, en especial de enfermedades cardiovasculares, diabetes de tipo 2 y ciertos tipos de cáncer, así como varias enfermedades gastrointestinales.

Sabías que…

Los cereales integrales, al no estar refinados, contienen todas las partes del grano: La envoltura exterior, rica en fibra. El germen, con vitaminas del grupo B y minerales como el hierro, el zinc o el selenio. El endosperma, constituido sobre todo por hidratos de carbono complejos.

El grano entero que poseen los cereales integrales contienen ácidos grasos esenciales y compuestos fitoquímicos de tipo fenólico, fitoestrógenos y lignanos, entre otros. Tales son los efectos del refinado, que un estudio publicado en la revista oficial de la Academia de Nutrición y Dietética estadounidense reveló que, mientras el pan blanco contiene ocho sustancias fitoquímicas, en el pan integral se pueden contar hasta 800. Este entramado de nutrientes, fibra y fitoquímicos sería el responsable de las ventajas de los alimentos integrales sobre la salud.

Al contrario de lo pensado en ocasiones, la fibra no sería la única responsable de tantos beneficios. Los estudios prospectivos realizados en amplias muestras de la población indican que la reducción de los eventos cardiovasculares es mayor de lo esperable, como consecuencia de las acciones metabólicas de la fibra.

El conocimiento de los beneficios de los cereales integrales por parte de los ciudadanos es insuficiente, lo cual afecta, como es lógico, a su consumo. Siendo este grupo de alimentos en nuestro entorno, sin duda, minoritario.

El Instituto Nacional de Cáncer estadounidense define la fibra, de forma sencilla y comprensible, como la parte de la fruta, vegetales, legumbres y granos enteros de cereales que no puede digerir el sistema digestivo humano. Las ventajas de la fibra para el organismo responden al hecho de que sea un compuesto no digerible. A través de diversos mecanismos, ha demostrado influir en los niveles de colesterol, glucosa e insulina en sangre, incrementar el volumen de las heces y promover la evacuación normal, entre otros. En general, se puede afirmar que, al animar a los ciudadanos a comer alimentos de origen vegetal ricos en fibra, se puede tener un impacto significativo en la prevención y el tratamiento de dolencias como la obesidad, la enfermedad cardiovascular, la diabetes tipo 2, el estreñimiento e, incluso, algún tipo de cáncer. A más fibra dietética, menos enfermedades crónicas.MAGDALENAS INTEGRALES CON ARANDANOS.JPGLos cereales integrales se caracterizan por ser unos alimentos naturales y saludables que no deberían faltar en una dieta equilibrada y variada, dado que aportan nutrientes esenciales para el organismo humano. Además de ser ricos en fibra, son alimentos ricos en hidratos de carbono de absorción lenta, con lo que además de saciar el apetito, ayudan a controlar el peso.

Recientemente y desde hace ya algún tiempo, se están poniendo en marcha una serie de campañas publicitarias que, si bien persiguen el objetivo de aumentar el número de ventas de esas mismas compañías, ayudan a que la población en general conozca algunos de los beneficios y las diferentes propiedades de aumentar el consumo tanto de fibra en sí como de cereales integrales.

Durante siglos, cereales como el arroz, el trigo, el maíz, el centeno y la avena han sido elementos fundamentales en la dieta de nuestros antepasados. De ahí que, desde siempre, los cereales se hayan constituido como unos productos naturales alimenticios indispensables en cualquier dieta.

Sin embargo, a día de hoy muchos de los alimentos que, presuntamente, serían buenos para la salud, están elaborados con cereales refinados, lo que significa que las partes exteriores del grano, el salvado y el germen, se eliminan al triturar los cereales en la molienda, conservando el albumen, compuesto principalmente de fécula, que se muele para obtener harina blanca.

Básicamente se podría definir a los cereales integrales como a aquellos cereales que no han sido sometidos a ningún proceso de refinamiento, de manera que el grano del cereal conserva absolutamente todas sus partes. Pero no son los únicos. También se pueden denominar como cereales integrales a aquellos granos que solo han perdido su cascarilla externa, pero sin embargo conservan todo el germen y la mayor parte de su fibra, por lo que es un alimento tremendamente rico en vitaminas y minerales.

Tras docenas de estudios llevados a cabo desde hace décadas, se conoce que los cereales integrales son ricos en fibra, vitaminas del grupo B, en vitamina E, tiamina, riboflavina, niacina y en minerales como el hierro, zinc, cobre, magnesio, selenio y fósforo.

Además estos cereales aportan hidratos de carbono complejos (mucho mejores que los hidratos de carbono simples, con un alto índice glucémico), proteínas y distintas sustancias protectoras como los lignanos, que son fitoestrógenos vegetales con diferentes propiedades contra las enfermedades cardiacas y el cáncer.

A continuación se citan sus beneficios más destacados para la salud:

  • Ayuda a mejorar nuestro tránsito intestinal; precisamente por su elevado contenido en fibra vegetal, que se encuentra sobre todo en las capas externas del grano del cereal, se trata de un alimento ideal para mejorar el tránsito intestinal, favoreciéndolo de forma tremendamente positiva. Por ello es un alimento interesante y adecuado en caso de estreñimiento, porque ayuda a que las heces tiendan a ser más blandas, mejorándolo.
  • Reducen los niveles elevados de colesterol y triglicéridos; un consumo regular de cereales integrales es útil a la hora de reducir los niveles altos de grasas en la sangre (en particular tanto colesterol como triglicéridos), que suponen un riesgo cardiovascular muy serio cuando dichos niveles son muy elevados, o cuando se mantienen en el tiempo. De hecho, cuando se tiene el colesterol o los triglicéridos elevados no suelen aparecer síntomas hasta que es demasiado tarde, motivo por el cual es imprescindible realizar análisis de sangre de forma rutinaria y regular.
  • Previene algunos cánceres, en especial el cáncer de colon; es conocido desde un punto de vista científico que los cereales integrales ayudan a prevenir el cáncer de colon, dado que la fibra al aumentar el ritmo intestinal favorece y mejora una evacuación de las heces más rápido, de forma que las toxinas presentes en las heces son desechadas antes de que el organismo pueda absorberlas. Es más, también es conocido que ayuda a reducir otros tipos de cáncer, como por ejemplo el cáncer de próstata y de mama, gracias a que contienen lignanos, que inhiben el desarrollo de los estrógenos (al parecer responsables del desarrollo de células cancerosas).

En resumen, estos son los beneficios más destacados que aportan los cereales integrales:

  • Ayudan a reducir los niveles de colesterol alto.
  • No engordan, al no aportan calorías de grasas y azúcares, sino energía.
  • Reducen el riesgo de mortalidad.
  • Protegen el corazón.
  • Promueven el buen funcionamiento de los intestinos.
  • Disminuye la glucosa en la sangre, por lo que, entre otros aspectos, son claramente recomendables para las personas diabéticas.
  • Mantienen la alcalinidad del organismo, liberando la acidez y protegiendo la dentadura.

Consejo :

Si no se está muy acostumbrado a tomar cereales integrales, se recomienda comenzar con pequeñas ingestas, e ir aumentándolas de manera paulatina.


muffins integrales con arandanos 2.JPGIngredientes:

  • 210 G Harina integral de trigo
  • 125 G Azúcar de caña integral
  • 150 Ml Aceite vegetal (girasol, nueces, almendras u oliva suave)
  • 60 Ml leche desnatada
  • 125 G Huevos frescos (tres unidades t.M)
  • 8 G Levadura en polvo Royal®
  • 125 G Arándanos frescos
  • 2 Cdas Salvado de avena (opcional)

Elaboración:

Antes de comenzar, se recuerda que todos los ingredientes han de estar a temperatura ambiente y los utensilios limpios y secos.

Poner los huevos y el azúcar en un bol amplio y batir con unas varilla enérgicamente (si se dispone de robot de cocina o varillas eléctricas, en esta receta se recomienda su uso), hasta que la mezcla aumente y presente una textura esponjosa y de color pálido.

Bajar la intensidad en el batido e incorporar la leche y el aceite vegetal.

Agregar la harina integral y la levadura química. Mezclar lento y suave, removiendo el tiempo justo para que la masa quede homogénea.

Tapar el cuenco con un paño o plástico film transparente de uso alimentario y dejar reposar la masa dentro de la nevera una o dos horas como mínimo (se puede dejar refrigerada hasta el día siguiente e incluso durante dos o tres días).muffins integrales con arandanos.JPGPrecalentar el horno, programar 250 C de temperatura calor arriba y abajo. Colocar  dentro del horno la rejilla de tal forma que cuando se horneen las magdalenas, éstas queden a media altura.

Sacar la masa del refrigerador y mezclar enérgicamente con una lengua repostera o espátula.

Añadir a la masa las 3/4 partes de los arándanos (el resto se utilizarán en la decoración final) e integrarlos con mucha suavidad en la preparación.

Disponer una bandeja de horno y sobre ella colocar los moldes o cápsulas.

Resultado de imagen de moldes para muffinsSi las cápsulas son de papel flexible o estriado será conveniente colocarlas sobre un molde con cavidades de las mismas características que el que se muestra en la fotografía. Estos moldes se pueden encontrar de diferentes tamaños y medidas y es fácil adquirirlos en las grandes superficies de alimentación, por internet o en tiendas especializadas. Con ello se evitará que los muffins pierdan la forma durante el horneado.

Con un sacabolas de helado o cucharón, llenar los moldes o cápsulas hasta 3/4 partes de su capacidad. Después, colocar sobre cada magdalena dos o tres arándanos y espolvorear sus superficies con salvado de avena.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, introducir la bandeja en su interior y hornear los bollos bajando la temperatura a 210 C entre 14 y 16 minutos (el tiempo de horneado dependerá del tamaño de las piezas y las características del horno).

Cuando la superficie de las magdalenas esté ligeramente dorada, comprobar su cocción pinchandolas con un testador o palillo. Si éste sale sin restos de masa, retirarlas, colocarlas sobre una rejilla y dejarlas enfriar por completo.

Las magdalenas se conservan en perfectas condiciones  durante varios días dentro de un recipiente hermético, en un lugar fresco, seco y alejado de fuentes de calor. MAGDALENAS INTEGRALES CON ARANDANOS 3.JPG

ROSCÓN DE REYES

RECETA-ROSCON DE REYES 1.5.JPGCon la llegada de los reyes magos ayer se dieron por finalizadas las fiestas de Navidad. Y en casa como manda la tradición en los últimos años, se rindió homenaje al día más deseado por los más pequeños (y no tan pequeños) con este fabuloso roscón artesano relleno de nata. Una verdadera delicia que nada tiene que envidiar a los comerciales; todo lo contrario. Como vengo escribiendo desde los comienzos del blog, las ventajas de preparar los alimentos en casa de forma artesanal son numerosas: las recetas se pueden adaptar a los gustos de los comensales y se pueden controlar los ingredientes en casos de intolerancias o enfermedades, sustituyendo (siempre respetando las medidas y proporciones de líquidos y sólidos) los componentes conflictivos por productos más adecuados a las necesidades de los convidados.

Como es costumbre en este blog, antes de detallar la receta del roscón de reyes, se presenta un breve resumen acerca de la historia y peculiaridades del producto en cuestión, en este caso de este dulce tan laborioso como exquisito.

El origen del roscón en realidad no tiene nada que ver con la llegada de los Reyes Magos a Belén para adorar al Niño, sino que parece estar relacionado con las saturnales romanas, éstas eran fiestas dedicadas al dios Saturno con el objeto de que el pueblo romano en general pudiera celebrar los días más largos que empezaban a venir tras el solsticio de invierno. Para estos festejos se elaboraban unas tortas redondas decoradas con higos, dátiles y miel, que se repartían por igual entre los plebeyos y los esclavos.

El pastel que hoy en día se elabora en España tiene forma de rosca, más o menos imitando una corona real, cubierto de frutas escarchadas, que semejan las joyas de la corona, y lleva escondida en su interior una pequeña sorpresa, a veces de gran lujo y valor. La tradición dice que quien la encuentra tiene que pagar el roscón. Se cree que la sorpresa representa al Niño Jesús, que tuvo que ser escondido y protegido en los días de su Nacimiento. En algunos lugares se incluyen dos sorpresas: una haba seca y una figurita. Si se encuentra el haba se ha de pagar el roscón o si no pagar el próximo, mientras que si se halla la figurilla se adquiere el derecho a ser coronado.

La receta del roscón de reyes es antigua en el mediterráneo y también se encuentran dulces semejantes en la Provenza francesa. Cuenta la leyenda que el rey francés Luis XV quedó encantado con el roscón y se dedicó a propagarlo, con una moneda en su interior como sorpresa, entre la aristocracia francesa y europea. Así fue como llegó a España, de manos de la Casa de los Borbones, donde recibió una excelente acogida. Pronto la costumbre pasaría de los nobles al pueblo llano, siendo Madrid y Sevilla importantes baluartes de esta obra maestra de la repostería. Poco a poco, todo el país e Hispanoamérica se fueron dejando seducir por su sabor único y actualmente es costumbre en muchos países merendar el Roscón de Reyes con chocolate los días 5 y 6 de Enero.

El bollo se elabora con harina, levadura de panadero, leche, huevos, agua de azahar, mantequilla, azúcar y sal principalmente, aunque se pueden añadir otros ingredientes, como el anís o cualquier aromatizante al gusto. La decoración es otro de sus puntos fuertes ya que le aporta un aroma impecable, un sabor más atrayente y un colorido vistoso. Para la decoración y aromatización se usa naranja natural con piel, ralladuras de limón, frutas confitadas (guindas, calabaza…), azúcar y almendras laminadas. Dicen que la fruta confitada, de color rojo y verde, son el símbolo que representa las gemas y esmeraldas que los Reyes de Oriente llevaban en sus túnicas.

Este dulce manjar es actualmente, el dulce típico e insustituible para estas fechas Navideñas en España y en otros muchos lugares. Suele gustar a todo el mundo por su variedad: sin relleno o relleno de nata, crema pastelera, chocolate, trufa… Hay que decir que el clásico es sin relleno o relleno con nata pero con el tiempo van surgiendo cada vez nuevas y más variedades.


SONY DSCIngredientes (2 roscones de 500 G):

  • 500 G Harina de gran fuerza
  • 3 Huevos (150 gr)
  • 50 G Azúcar común
  • 60 G Mantequilla
  • 60 Ml Agua de Azahar
  • 50 Ml Leche
  • 35 G Levadura fresca de panadería
  • 10 G Sal
  • Ralladura de un limón
  • Ralladura de una naranja
  • 1 Huevo batido para pintar
  • Fruta escarchada, guindas, almendra laminada, azúcar perlado o común para decorar (opcional)
  • Nata montada, trufa montada, crema pastelera, cabello de angel para rellenar (opcional)

Elaboración:

Amasar aproximadamente 30 minutos todos los ingredientes excepto la mantequilla, la levadura y los ingredientes para pintar, decorar y rellenar, a mano o a máquina (en este caso utilizar el accesorio gancho de la batidora de mesa o la panificadora en programa “amasado”). Hasta obtener una masa lisa y elástica, que no se pegue en las manos.

Transcurrido el tiempo, cortar la mantequilla en dados pequeños e integrarla en la masa. Este paso es el más delicado y complicado del proceso de amasado, sobre todo si se realiza de forma manual. En este caso, se requiere periodos de amasado intercalados con periodos de reposo de la masa, con el objetivo de que ésta se relaje y destense. Si el amasado se ejecuta con máquina, en este paso no son necesarios los tiempos de reposo.

Cuando la masa esté casi lista y la mantequilla se haya integrado y absorbido, añadir la levadura fresca disuelta en una cucharada de leche.

Seguir amasando hasta que la levadura se disuelva por completo y se obtenga de nuevo una masa fina y elástica. Se sabrá que que el amasado ha finalizado cuando la masa se despegue perfectamente de las paredes del recipiente del robot de cocina o, si el amasado es manual, no se pegue ni en las manos ni en la mesa de trabajo. Si no es así, significa que aún le falta tiempo de amasado. El siguiente paso para garantizar una estructura perfecta de la miga, consiste en realizar la prueba de la membrana. Para entender este término y proceder de forma correcta, se aconseja visualizar el vídeo que se muestra a continuación, pinchando sobre el siguiente enlace.

Formar una bola con la masa y dejarla reposar, en un bol untado con aceite vegetal y tapado con un trozo de plástico film transparente, entre treinta minutos y una hora dentro del refrigerador.

Pasado el tiempo, volcar la masa sobre la mesa de trabajo y dividirla en dos, formando un par de bolas con la masa.

Disponer dos hojas de papel siliconado (especial horneados) sobre un par de bandejas de horno y colocarlas sobre una superficie amplia y que no se vaya a usar durante mínimo de tres o cuatro horas.

Untarse las manos con unas gotas de aceite y tomar entre ellas una de las porciones de masa. Con los dedos abrir un agujero en el centro y estirar la masa hasta formar un rosco con un agujero central amplio, aproximadamente de 15 cm de diámetro.

Colocar la pieza sobre el papel siliconado, con el pliegue hacia abajo.

Proceder del mismo modo con la otra bola de masa y cuando se tengan formadas las dos piezas, pintarlas con huevo batido.

Esperar unos minutos a que el lacado quede prácticamente absorbido por los roscos y cubrirlos con un paño de cocina fino y ligero. Dejarlos fermentar, hasta que hayan doblado su volumen inicial, entre dos y cuatro horas (depende de la temperatura a la que se encuentre la sala, lo óptimo sería entre 26 y 30 C).SONY DSCTras el periodo de fermentación, precalentar el horno a 190 C calor arriba y abajo.

Al mismo tiempo pintar de nuevo los roscones con huevo batido y decorarlos con las frutas escarchadas, las guindas, la almendra y el azúcar perlado o común (humedeciendo éste último con una gotas de agua) según preferencias.

Hornear los roscones durante 15 o 20 minutos (es aconsejable verter medio vaso de agua o cuatro cubitos de hielo encima de la bandeja base del horno nada más comenzar el horneado, esto aportará humedad al bollo).

Cuando los roscos hayan adquirido un bonito tono dorado, sacarlos y dejarlos enfriar a temperatura ambiente sobre una rejilla.

Una vez fríos, si se desea se pueden rellenar con nata o trufa montada, crema pastelera, cabello de angel…

Los roscones se conservan en perfectas condiciones durante dos o tres días dentro de recipientes cerrados y guardados en un lugar limpio, fresco y seco. Si no se van a consumir en las próximas 48-72 horas, se pueden congelar en bolsas o recipientes herméticos.

MANTECADOS DE ALMENDRA

MANTECADOS DE ALMENDRA 0.0.JPGEl mantecado es un dulce típico de la repostería española, caracterizado por ser amasado con manteca de cerdo y consumido en cualquier época del año, especialmente en Navidad.

Los mantecados nacen en Andalucía, concretamente en la zona de Estepa y Antequera donde se sostiene una guerra incruenta respecto a la autoría original. Batalla que aún se sostiene en lo histórico, pero que  Estepa gana sobradamente en lo comercial: no en vano actualmente los mantecados de Estepa gozan de una Indicación Geográfica Protegida que reconoce su valor y distinción. La denominación “Mantecados de Estepa” se ha utilizado de forma tradicional para designar un tipo de dulce navideño, elaborados en Estepa. Estos dulces se llevan fabricando con la misma receta desde hace más de cien años.

Los mantecados se presentan en forma de piezas de masa horneada, obtenida a partir de la mezcla de harina de trigo, manteca de cerdo y azúcar glas, como ingredientes comunes, complementados con otros en función de la variedad; canela, aceite de oliva, almendra, cacao, coco, limón, avellana, vainilla etc…

Son de color marrón tostado, compactos en su exterior y tiernos en el interior, con la superficie ligeramente cuarteada y suaves al paladar.

El origen de los mantecados data del siglo XVI propiciado por el excedente de cereales y manteca de lechón que se daba en dicha parte de Andalucía y su gran popularidad ha ido favoreciendo su extensión por otras regiones y localidades de España.

La historia de los mantecados y los polvorones se describe con más detalle en el articulo publicado anteriormente en este blog. En la entrada mencionada, con título Polvorones de canela también se encuentra otra variante de estos dulces tan tradicionales y exquisitos.

MANTECADOS DE ALMENDRA 3.JPGElaborar este tipo de dulce en casa es muy fácil. Los ingredientes se pueden adquirir en cualquier gran superficie de alimentación siendo todos ellos de bajo coste. Si decides preparar la receta que se detalla a continuación, podrás comprobar lo sencillo que resulta preparar los mantecados de forma artesanal.

No se puede imaginar lo buenos que resultan, son un verdadero manjar y sólo por ello merece la pena dedicarle un poco de tiempo a la receta. ¿Cómo? ¿Qué no te crees que estos polvorones salen riquísimos de tu propio horno? Yo de ti no me lo pensaría demasiado y me pondría manos a la obra de inmediato. Con estos deliciosos mantecados dejarás con la boca abierta a tus familiares e invitados y seguro que todos ellos reclamarán la receta. Más aún si se los ofreces envueltos de esta forma tan profesional (como se puede ver en las fotografías).

En esta ocasión los dulces se presentan cubiertos con papeles de cera destinados especialmente para la exhibición y conservación de los mantecados. Se pueden adquirir en tiendas especializadas o por internet y su precio es razonable y asequible. Se comercializan en paquetes de aproximadamente 100 unidades y las medidas rondan los 17x19cm.


MANTECADOS DE ALMENDRA 1.JPG

Ingredientes (12- 15 unidades):

  • 350 G Harina de repostería
  • 40 Harina de almendra
  • 80 G Azúcar glas
  • 150 G Manteca de cerdo ibérico
  • 25 G Almendra picada o granillo
  • 1 Cda Manteca de cerdo derretida
  • Azúcar glas para decorar

Elaboración:

En una sartén a fuego medio tostar la almendra picada. Dejarla enfriar completamente y reservar.

Mezclar la harina con la almendra molida, para ello depositar las harinas en el vaso de un robot de cocina o simplemente en el recipiente de la batidora. Esta mezcla y molienda es fundamental y muy importante para obtener la textura final del mantecado. Si no se dispone de este tipo de aparatos, tamizar la harina y mezclarla bien con la almendra manualmente, se obtendrán unos mantecados dignísimos pero más “rústicos”, que no peores.

Una vez  mezcladas y molidas los dos tipos de harina, extenderlas en la bandeja de horno e introducirla dentro del mismo a 130 C durante 40 minutos, dándole vueltas cada 5 minutos con la ayuda de una espátula.

Al cabo de ese tiempo se obtendrá una harina con un tono blancuzco tostado. Sacar la bandeja del horno y dejar que la harina enfríe por completo sobre ella. Lo mejor será dejarla reposar toda la noche.MANTECADOS DE ALMENDRA 4.JPGAl día siguiente (o al cabo de unas horas), pasar la harina por un tamiz varias veces y desechar las impurezas que pueda contener.

Colocar la harina sobre la mesa de trabajo y formar con ella un volcán. Después, añadir en su interior el resto de ingredientes; el azúcar glass, la manteca de cerdo y la almendra picada y tostada.

Amasar la misma durante aproximadamente 10 minutos, se trata de mezclar muy bien todos los ingredientes, no de formar una textura correcta.

Cuando se obtenga una masa compacta, dejarla reposar durante 15 minutos.

Pasado el tiempo, disponer una hoja de papel de horno sobre la mesa de trabajo y encima extender la masa. Aplanar la masa con la palma de las manos y posteriormente pasar sobre su superficie un rodillo de cocina, dejando la masa con un grosor de 1,5 o 2 cm. En este punto se observa que cuando se estira la masa hacia lo ancho y lo largo, por los lados se desfragmenta ligeramente. Lo importante es que el centro esté compacto, si no fuera así, añadir más manteca y amasar de nuevo (como se viene diciendo, el mundo de las harinas no atiende a medidas exactas, ya que su composición varía de unas a otras).

Una vez alisada la masa, confeccionar las piezas. Para ello, cortar círculos de masa con un cortapastas de 5 o 6 cm de diámetro o el filo de un vaso con las mismas dimensiones. Seguidamente colocar las porciones sobre un papel sulfurizado superpuesto sobre una bandeja de horno.

Volver a amontonar los bordes de masa que sobran de la primera tanda y del mismo modo realizar nuevas piezas de igual medida, hasta terminar toda la masa.

Pintar la superficie de los mantecados con manteca de cerdo derretida y llevar la bandeja al refrigerador. Dejar reposar los mantecados un mínimo de una hora (se puede alargar el periodo hasta toda una noche).MANTECADOS DE ALMENDRA 2.JPGTranscurrido el tiempo, precalentar el horno a 180 C calor arriba y abajo.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura adecuada, cocer los mantecados durante 20 minutos, elevando la temperatura al máximo (grill) tres minutos antes de finalizar la cocción, para dorar ligeramente la superficie de los dulces.

Apagar el horno una vez haya finalizado el horneado, sacar la bandeja de su interior y dejar que los mantecados enfríen por completo sobre ella. Después, despegarlos con cuidado y espolvorearlos con azúcar glass.

Si se desea y se dispone de envoltorios adecuados, empaquetarlos.

Los mantecados se conservan en perfectas condiciones durante al menos dos semanas, guardados en cajas de metal o recipientes destinados al almacenaje de galletas y dulces.