HELADO DE LIMÓN

HELADO DE LIMON 3.JPGLos helados caseros son una excelente manera de aprovechar la fruta y sus nutrientes de forma muy sencilla y económica.

Hoy día, gracias a las diversas técnicas de elaboración y a su composición nutritiva, los helados se pueden adaptar a todos los gustos (variedad de sabores, colores, texturas, ingredientes…) e incluso a necesidades especiales de algunas personas (helados apropiados en caso de diabetes, bajos en calorías para quienes necesitan cuidar su peso…).

Podemos clasificar los helados, según su composición nutricional, en cuatro grupos:

  • Helados preparados a base de crema o nata, leche entera o desnatada y grasa animal o vegetal no láctea.
  • Helados de hielo (polos, sorbetes, granizados…).
  • Postres helados (tartas, pasteles helados).
  • Helados especiales, dentro de los cuales incluimos a los elaborados con edulcorantes no calóricos (aspartame, sacarina…) o fructosa, especiales para diabéticos, y los helados bajos en calorías o light, con edulcorantes no calóricos y sin grasas.

El helado resulta apetitoso y nutritivo, por ser habitualmente una mezcla de alimentos de calidad (leche, yogur, frutas y frutos secos, etc), es refrescante, sabroso, suculento y de fácil digestión. El helado de “primera calidad” es el que contiene mayor proporción de grasa, lo que contribuye a su excelente palatabilidad y cremosidad. Contiene 10 gramos de grasa por cada 100 gramos de helado, a diferencia de los de leche, que contienen cerca del 6%. Éstos últimos contiene menos aire en la mezcla que los helados más comunes.

El valor nutricional del helado depende de sus componentes: cantidad de agua (85%-90% en polos y sorbetes, y 50%-60% en los de crema o leche), de leche (entera, desnatada, en polvo), mantequilla, nata, grasas vegetales, azúcar común o sacarosa, jarabe de glucosa (líquido viscoso constituido por solución de azúcar en agua), frutos secos, concentrados de zumos, frutas (frescas, almíbar…), pralines, yema de huevo, chocolate, turrón, galletas, bizcochos, etc.

Podemos considerar definitivamente a los helados no como una simple golosina o refresco veraniego, sino como un postre delicioso y nutritivo compatible con una dieta equilibrada, apropiados para consumir en cualquier época del año, tanto en la niñez como en la etapa adulta.

Los helados de crema o leche entera contienen entre 200 y 250 calorías por cada 100 gramos. Los de agua, que no incluyen grasa en su composición, y los light, con muy poca grasa y edulcorantes, aportan bastantes menos calorías.

Proporcionan hidratos de carbono procedentes de la sacarosa o azúcar común y de la glucosa o jarabe de glucosa (mínimo, 13% de hidratos de carbono en helados de crema o leche). En los especiales para diabéticos, se emplean edulcorantes o fructosa (azúcar de las frutas, también presente en la miel) con menor aporte calórico.

Como dato de interés añadir que; el frío disminuye la percepción de los sabores y produce una ligera anestesia en las terminaciones gustativas por ello, es necesaria la adición de azúcares en mayor cantidad que en otros productos no refrigerados.

El helado también complementa la dieta con grasa procedente de la leche y sus derivados (nata y mantequilla) y, aunque su aporte de colesterol no es elevado, estas grasas son mayoritariamente saturadas, por lo que conviene moderar su consumo. Los helados cuya base es la crema de leche o nata ligera lo contienen en menor proporción y si son de agua o leche desnatada no presenta grasa ni colesterol.

Aporta proteínas naturales en la leche y productos lácteos (un 5% de proteína en los helados de crema o leche), las proteínas son de buena digestibilidad y de alta calidad. Si se añade yema de huevo, frutos secos, galletas… el aporte proteico aumenta, pero lo hace ligeramente, ya que estos ingredientes se emplean en pequeñas cantidades.

La aportación de vitaminas depende de la cantidad de frutos, leche y huevo del helado, si los contienen. Los de crema o leche y ciertos postres helados, aportan vitaminas solubles en grasa o liposolubles (A y D). También destaca la vitamina B2 o riboflavina.

También poseen minerales apropiados de los productos lácteos, frutas y frutos secos (calcio y fósforo de la leche, potasio y magnesio de origen vegetal…). Los helados cuya base es el agua, apenas incluyen minerales y en los postres helados depende de sus ingredientes.


helado de limón 3.JPGIngredientes:

  • 250 ML Nata para montar ligera
  • 200 G Queso de untar ligero (tipo philadelphia)
  • 4 Limones
  • 50 G Azúcar glas
  • 15 G Azúcar invertido
  • Aroma o pasta natural de limón (opcional)
  • Colorante alimentario amarillo (opcional)

Elaboración:

Comenzar preparando el azúcar invertido (también puede ser comprado) según se explica en la receta  del blog. Para acceder a la receta, pinchar sobre la palabra “Azúcar invertido” que encontrareis en el listado de ingredientes.

Si vais a realizar el proceso de congelación en la heladera doméstica (se puede adquirir en cualquier punto de venta dedicado a los electrodomésticos o por Internet), meter el recipiente dentro del congelador 24h antes de realizar la receta.

Con un cuchillo afilado o una mandolina, retirar la piel al limón (sin rebasar la parte blanca). Picar la piel en taquitos muy pequeños y finos.

Extraer el jugo a los limones con un exprimidor.

Poner la nata dentro de un bol y batir a máxima velocidad (preferiblemente con unas varillas eléctricas), cuando la nata comience a coger consistencia, añadir el azúcar glas y continuar batiendo, hasta montar por completo.

Incorporar el queso crema y proseguir batiendo, hasta integrarlo.

A continuación, agregar el zumo de limón y los trocitos de piel de limón y prolongar el batido unos segundos más (si se desea emplear esencia o pasta de limón para potenciar el sabor del helado y colorante alimentario de color amarillo para intensificar el color, incluirlos en este paso) .HELADO DE LIMÓN 1.1.JPGSacar la heladera del congelador, montar la pala batidora y ponerla en funcionamiento. Poco a poco verter la crema en su interior y dejarla trabajar entre 20-30 minutos.

Cuando la crema esté mantecosa y semi-congelada, traspasarla a un recipiente hermético de plástico.

Tapar el helado a piel con papel film transparente y colocar la tapadera. Conservar el helado dentro del congelador por un periodo no superior a un mes.

Si realizamos el procedimiento del congelado sin heladera eléctrica; congelar la mezcla y remover cada 1-2 horas mientras se produce el proceso de congelación o congelar directamente el helado y antes de servirlo pasarlo por un procesador de alimentos.

A la hora de servir, sacarlo del congelador diez minutos antes de consumir.

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