ALBÓNDIGAS A LA BARBACOA CON PURÉ DE PATATA

albóndigas con salsa barbacoa y puré de patata 0.JPGEn la entrada de hoy presento un clásico de la cocina tradicional española, fusionado con la gastronomía estadounidense. Se trata de unas sabrosas y deliciosas albóndigas de carne bien condimentadas, cocinadas sobre una casera y sabrosa salsa barbacoa y servidas con un fino puré de patatas. Un plato fácil de preparar, completo y delicioso.

Aunque existe una receta básica mundial para hacer las albóndigas, la cual consiste en preparar una bola de carne picada o molida mezclada con huevos y diversos condimentos, tales como el perejil y el ajo entre otros muchos ingredientes, cada cultura tiene una manera particular de preparar este platillo, el cual es uno de los más universales que existe.

Sabías que…

El origen del termino “albóndiga” es arabe “al-bunduga” y su significado no puede ser más claro: “bola”. Los árabes, a través de España, enseñaron a los europeos a preparar este guiso y también lo extendieron vía oriente hacia Asia.

Entre los diferentes tipos de albóndigas que se pueden encontrar, según cada cultura se elaboran de forma distinta, empleando los ingredientes más habituales de cada zona. En España, las albóndigas se confeccionan a partir de carne de ternera o cerdo, o combinación de ambas, y como ingredientes básicos se utilizan: el huevo, el ajo, el perejil y el pan rallado. Se suelen rebozar en harina y posteriormente se fríen ligeramente en aceite de oliva, se acaban de cocer en una salsa de sofrito elaborada a base de cebolla, harina, vino blanco y especias. Las albóndigas de pescado (por ejemplo de bacalao) son también muy populares en este país, y se acompañan con gran variedad de salsas.

La receta que hoy se presenta en el blog no es la original masa de carne con los condimentos mencionados en el párrafo anterior. Se trata de otra forma de preparar las albóndigas, igual de rica y sabrosa que la fórmula más tradicional. Además, el condimento empleado para cocer el compuesto de carne es exquisito.

Si en casa os gusta la carne y la salsa barbacoa, no dejéis de probar estas suculentas albóndigas, ya veréis como quedáis encantados con el resultado.

Antes de comenzar con la preparación de la receta, se recuerda que en el blog también se encuentran publicadas otras exquisitas recetas de albóndigas, todas ellas son muy recomendables. Para acceder y poder visualizar de forma rápida las páginas, sólo hay que pinchar sobre los siguientes enlaces: Albóndigas en salsa de pimienta y las albóndigas de pollo a la jardinera.


albóndigas con salsa barbacoa y puré de patata 1.JPGIngredientes (4 personas):

Albóndigas;
  • 350 G Carne molida magra
  • 25 G Pan rallado
  • 1 huevo
  • 30 Ml Salsa de tomate
  • 30 Ml Mostaza en grano grueso o la antigua
  • 1/2 Cda Salsa Worcestershire
  • 1/2 Cdta Sal 
  • 1/4 Cdta Pimienta molida
  • 1/2 Cdta Cebolla en polvo
  • 2 Cda Harina todo uso para rebozar
  • Cda Aceite de oliva virgen extra para freír
Salsa barbacoa;
  • 150 G Cebolla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 Cda Pimentón picante o 1/2 cdta Chile en polvo
  • 100 G Whisky
  • 250 G Salsa de tomate
  • 50 G Zumo de limón
  • 100 G Vinagre de Jerez
  • 80 G Miel
  • 16 G Azúcar de caña
  • 70 G Salsa Worcestershire
  • 1/2 Cdta Sal
  • 1 Cda Especias BBQ; pimentón ahumado, cilantro, pimienta, ajo, mostaza, perejil, mejorana y comino (opcional)
Puré de patatas;
  • 2 Patatas grandes peladas y cortadas en cubos
  • 2 Cda Mantequilla sin sal 
  • 30 Ml Leche desnatada, añadir más si es necesario
  • 25 G Queso crema ligero
  • Sal y pimienta 
  • Cilantro picado y semillas de sésamo para decorar

Elaboración:

  • Albóndigas;

Añadir todos los ingredientes de las albóndigas (excluyendo el harina y el aceite de oliva) en un recipiente grande y mezclar.

Formar las albóndigas con la ayuda de dos cucharillas o con las manos.

Rebozar las albóndigas con la harina y retirarles el exceso.

Añadir el aceite de oliva a una sartén amplia y colocarla sobre fuego medio-alto.

Cuando la sartén coja temperatura, añadir las albóndigas y cocinarlas. Freírlas por toda su superficie hasta que la carne quede sellada y ligeramente dorada (añadir más aceite si se considera necesario).

Retirar las albóndigas de la sartén y reservarlas sobre un plato en un lugar cálido.

  • Salsa barbacoa;

Lavar, secar y picar la cebolla.

Poner a fuego medio una sartén con un fondo de aceite de oliva virgen extra y sofreír en ella la cebolla, hasta que esté pochada y adquiera una textura blanda y traslúcida.

Cuando esté cocinada, retirar la sartén del fuego y poner la cebolla en el vaso de la batidora o dentro de un recipiente estrecho y alto ( en el que quepa el brazo de la batidora de mano).

Añadir el chile en polvo o el pimentón y agregar el resto de ingredientes; el whisky, la salsa de tomate, el zumo de limón, el vinagre de jerez, la miel, el azúcar de caña, la salsa worcestershire, la sal y opcionalmente la mezcla de especias (el sazonador de especias empleado en la elaboración de ésta receta es de la marca NOMU : Mezcla BBQ. No contiene aditivos artificiales y al tratarse de especias ahumadas combinan a la perfección con esta salsa).ALBÓNDIGAS CON SALSA BARBACOA Y PURÉ DE PATATA 2.JPGTriturar el compuesto hasta conseguir una mezcla lisa y homogénea.

Después, colocar al fuego un cazo de paredes altas y cocer la salsa entre 20 y 40 minutos, hasta que quede espesa (según la preferencia del cocinero o los comensales, a más tiempo de cocción más densa y consistente será su estructura).

Al acabar la cocción, probar de sazón y añadir más dulce, más vinagre o más sal si fuese necesario.

Cuando la salsa esté lista, agregar las albóndigas a la sartén, cubrirlas con el unto y cocinar el conjunto durante cinco o diez minutos a fuego suave.

  • Puré de patatas;

Pelar las patatas y cortarlas en cubos. Cocerlas a fuego medio hasta que estén tiernas, durante aproximadamente 20 minutos.

 Escurrir las patatas y colocarlas en un recipiente alto y estrecho.

 Incorporar la leche, la mantequilla, el queso crema, la sal y la pimienta.

 Triturar el conjunto (preferiblemente con un batidor eléctrico) hasta obtener la consistencia deseada y añadir más leche en el caso de ser necesario.

 Servir las albóndigas sobre el puré de patatas y esparcir sobre el plato el cilantro picado y sésamo al gusto.

 Notas:

Para evitar que las albóndigas queden demasiado duras, no freirlas exceso; ya que terminarán de cocinarse junto a la salsa barbacoa.

PANECILLOS TIERNOS DE CALABAZA

pan tierno de calabaza 1.JPGPara una fanática de las frutas y verduras como lo soy yo, estos panecillos tiernos de calabaza son toda una delicia.

La calabaza se encuentra disponible en el mercado durante todo el año y gracias a la gran diversidad existente, se pueden disfrutar en cualquiera de sus épocas, según se trate de variedades de verano o de invierno.

A la hora de elegir, se deben seleccionar los ejemplares maduros y pesados respecto a su tamaño. La piel debe ser lisa y firme. Es preferible que conserven el pedúnculo, para así evitar la pérdida de humedad.

La pieza entera se almacena fuera de la nevera, igualmente tiene que ser un lugar fresco, oscuro y seco. En estas condiciones se conservará alrededor de 2 meses.

Una vez cortada, se la debe colocar en un recipiente hermético o bolsa sellada y conservar refrigerada. Se mantendrá en perfectas condiciones hasta por 3 días.

En casa nos encanta la calabaza, se trata de una de las verduras más versátiles y saludables que existe y por ello es muy recomendable incluirla en la dieta diaria. La pulpa de la calabaza se puede consumir cruda (rallada o picada fina) o cocida (asada, hervida, al vapor, al horno). Debido a su textura cremosa, pulpa anaranjada, sabor suave y ligeramente dulce, puede emplearse para preparar una gran variedad de platos, tanto dulces como salados: panes, tartas, bizcochos, galletas, ensaladas, sopas, guisos, purés, etc.

El fuerte color anaranjado de la calabaza es un indicador de su alto contenido de carotenoides. Los carotenoides provitamina A se transforman en vitamina A en el cuerpo. La vitamina A es esencial para la vista, el crecimiento, el desarrollo de los huesos, el mantenimiento de los tejidos corporales, la reproducción y el desarrollo de las funciones hormonales y de las co-enzimas. Los carotenoides también poseen propiedades antioxidantes protectoras. Entre otras sustancias presentes en las calabazas también se encuentra el potasio y las vitaminas E y C.

La calabaza posee importantes dosis de vitaminas y minerales: Entre ellas se encuentran la Vitamina A , Vitaminas del grupo B; B1, B2, B3, B5, B6 y B9, Vitamina C, Vitamina E, Calcio, Hierro, Cobre, Fósforo, Magnesio, Zinc y Potasio hallándose en una relación óptima.

Sabías que…

Según un estudio de la East China Normal University publicado en 2007, la calabaza es altamente recomendable para diabéticos y personas con riesgo de diabetes. Según el estudio, el extracto de calabaza promueve la regeneración de las células pancreáticas dañadas.

panecillos tiernos de calabaza 2.JPGLa calabaza facilita la eliminación de líquidos, regula el equilibrio hídrico y adelgaza. Como se ha mencionado anteriormente, el color amarillo y anaranjado que esta verdura presenta se debe a los carotenos, el plato preferido del sistema inmunitario.

Las semillas de calabaza, también utilizadas en la receta, esconden grandes propiedades. Hasta el 45% de las mismas están constituidas por valiosos ácidos insaturados, muy necesarios para nuestra respiración celular, la síntesis de la pared celular, el transporte de colesterol, la actividad glandular, la piel y las mucosas.

Las semillas de calabaza ayudan indirectamente a la vitamina D en el metabolismo de calcio y en la transformación de carotenos en vitamina A. Por otro lado las semillas de calabaza están llenas de ácidos nucleicos, los rejuvenecedores de la naturaleza. Estas moléculas, similares a las proteínas, rejuvenecen, reparan las células del organismo y permiten un crecimiento sano.

Sabías que…

Las semillas de calabaza también son una fuente natural de triptófano. El triptófano es esencial para que el cerebro segregue serotonina. La serotonina representa un papel importante como neurotransmisor  en funciones como el sueño, la ansiedad o el apetito. Las pipas de calabaza afectarían favoreciendo el sueño y como ansiolítico natural.

Se recomienda tomar las pepitas de calabaza fuera de las comidas o media hora antes de las mismas para conseguir un mayor beneficio.

Entre las propiedades curativas más destacadas de la calabaza se encuentran las siguientes:

  • Estimula la digestión y desintoxica el intestino.
  • Disminuye la lipidemia y descargan el páncreas.
  • Ayudan a reducir los depósitos de grasa.
  • Tienen una acción diurética que alivia los procesos renales y prostáticos.
  • Fortalece el sistema inmunitario.
  • Tiene un efecto sedante, y finalmente, aporta vitamina A al organismo.

El consumo de la calabaza es adecuado para tratar entre otras, las siguientes afecciones:

  • Inflamación urinaria.
  • Insuficiencia renal.
  • Hemorroides.
  • Dispepsias.
  • Enteritis.
  • Disentería.
  • Estreñimiento.
  • Enfermedades cardíacas.
  • Insomnios.
  • Diabetes.

Por otro lado, sus semillas poseen propiedades antiinflamatorias, emolientes y antiparasitarias. Ayudan a disminuir los efectos de la fiebre, fortalecen el cerebro por su gran riqueza mineral y en casos de parásitos intestinales, se utilizan las pipas de calabaza para acabar con lombrices y tenias.

Como se puede leer, la calabaza aporta multitud de beneficios para la salud y un consumo regular de esta verdura contribuye al buen funcionamiento del organismo humano.

Para finalizar esta breve introducción, a continuación se propone una receta en la que este fruto adquiere todo el protagonismo; cocinando la pulpa de la calabaza integrada en la masa de un pan tierno. Como resultado se obtiene un precioso panecillo anaranjado, jugoso, de sabor delicado y exquisito; todo un lujo. ¡Vamos con la receta!


panecillos tiernos de calabaza 3.JPGIngredientes (12 unidades):

  • 550 G Harina de gran fuerza
  • 100 G Huevo (2 unidad)
  • 200 G Puré de calabaza
  • 60 G Mantequilla
  • 50 G Azúcar
  • 40 G Levadura fresca
  • 10 G Sal
  • Leche, nata o huevo batido para pintar
  • Semillas de calabaza para decorar

Elaboración:

Amasar aproximadamente 30 minutos todos los ingredientes excepto la mantequilla y la levadura, a mano o a máquina (en este caso utilizar el accesorio gancho de la batidora de mesa). Hasta obtener una masa lisa y elástica, que no se pegue en las manos.

Después, cortar la mantequilla en dados pequeños e integrar en la masa. Este paso es el más delicado y complicado del proceso de amasado, sobre todo si se realiza de forma manual. En este caso, requiere periodos de amasado intercalados con periodos de reposo de la masa, con el objetivo de que esta se relaje y destense.

Cuando la masa esté casi lista y la mantequilla se haya integrado y absorbido, añadir la levadura fresca disuelta en una cucharada de agua.

Seguir amasando hasta que la levadura se disuelva por completo y se obtenga de nuevo una masa fina y elástica. Se sabrá que que el amasado ha finalizado cuando la masa se despegue perfectamente de las paredes del recipiente del robot de cocina o, si el amasado es manual, no se pegue ni en las manos ni en la mesa de trabajo. Si no es así, significa que aún le falta tiempo de amasado.

Formar una bola con la masa y dejarla reposar, en un bol untado con aceite vegetal y tapado con un trozo de film transparente, durante una hora dentro del refrigerador.

Pasado el tiempo, volcar la masa sobre la mesa de trabajo, dividirla en porciones de 80 o 90 gr cada una y darles forma de bola.

Disponer unas hojas de papel siliconado (especial horneados) sobre unas bandejas de horno y  colócalas sobre una superficie amplia y que no se vaya a utilizar durante un mínimo de tres o cuatro horas.

Colocar las piezas sobre el papel siliconado, colocando el pliegue en la base y dejando un espacio aproximado de 10 cm entre unas y otras.

Cuando se tengan formadas todas las piezas, pintarlas con leche, nata o huevo batido y esparcir sobre ellas las semillas de calabaza.

Cubrir los panecillos con un paño de cocina fino y ligero y dejarlos fermentar, hasta que doblen su volumen inicial (entre dos o cuatro horas).

Tras el periodo de fermentación, precalentar el horno a 210 C calor arriba y abajo.panecillos tiernos de calabaza 4.4,.JPGHornear por tandas las bandejas con los panecillos, entre 10 y 15 minutos (es aconsejable verter medio vaso de agua o tres o cuatro cubitos de hielo encima de la bandeja base del horno nada más comenzar el horneado, esto aportará humedad al pan).

Cuando los bollos adquieran un bonito color dorado, sacarlos y dejarlos enfriar a temperatura ambiente sobre una rejilla.

Una vez fríos, los panes que no se vayan a consumir en las próximas 48 horas, se pueden congelar en bolsas o recipientes herméticos.